Foto: Vatican Media, 1-1-2026
1 de enero de 2026.- (Camino Católico) En el primer día del nuevo año 2026, este jueves 1 de enero, la Basílica de San Pedro ha vuelto a ser el corazón palpitante de una súplica universal por la paz. En la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, y en el marco de la 59ª Jornada Mundial de la Paz, el Santo Padre León XIV ha presidido la Santa Misa e invitado a la Iglesia y al mundo a redescubrir el inicio del año como un tiempo de renacimiento, libertad y esperanza, bajo la luz de una paz “desarmada y desarmante”. En el vídeo de 13 TV se visualiza y escucha toda la celebración.
En el centro de la homilía, el Santo Padre ha contemplado el misterio de la Divina Maternidad de María, aquella que con su “sí” permitió que la misericordia de Dios tuviera un rostro humano. “A través de los ojos de Jesús —niño, joven y hombre— el amor del Padre nos alcanza y nos transforma”, afirma.
El Papa describe a María como mujer que “bajó la guardia”, renunciando a seguridades y expectativas, para consagrar sin reservas su vida al Hijo recibido como don y devuelto al mundo.
En ella —dice— se encuentran dos realidades profundamente desarmadas: la de Dios que renuncia a todo privilegio y la de la libertad humana que se entrega plenamente por amor. “Este es el rostro de Dios que María dejó que se formara y creciera en su seno, cambiándole completamente la vida. Es el rostro que anunció a través de la luz gozosa y frágil de sus ojos de madre que espera; el rostro cuya belleza contempló día tras día, mientras Jesús crecía, niño, muchacho y joven, en su casa; y que luego siguió, con su corazón de discípula humilde, mientras recorría los senderos de su misión, hasta la cruz y la resurrección.”

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