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jueves, 15 de octubre de 2026

Eduardo Peys, maltratado y abandonado por su madre, sin fe, sin bautizar, pidió a Dios que ayudara a su novia y Él le respondió sanando a los dos: «Dejé de odiar y todo mi pasado dejó de doler»


Eduardo Peys contando su testimonio de conversión el pasado 5 de octubre 

* «Pasamos los tres días en el Vaticano! Había una sala de adoración allí, y me arrodillé y empecé a orar por mis padres, por mi madre que me había abandonado. No sabía por qué lo hacía. Cuando escuché ‘amor’ y vi esa palabra en la pizarra, entendí que había rezado por mi madre como un gesto de amor. Y en la mesa, ante los compañeros, me puse a llorar, hiperventilando, y todos preocupados, y yo les decía: ‘No os preocupéis, que en realidad lloro de alegría’. Y en ese momento todo, absolutamente todo, dejó de doler. Ya no sentía odio ni rencor a mi madre, a mi madrastra. Sigo el camino del Señor, todo me lo sanó. Tengo una relación de confianza con Dios, ¡me ha quitado un dolor tan grande! Ahora cuando pasan cosas malas, sé que tengo a Dios conmigo, y soy más fuerte»

  

Testimonio de Eduardo Peys en la inauguración del curso pastoral de la Diócesis de Getafe 

Camino Católico.- Eduardo Peys compartió su testimonio de renovación y conversión el sábado 5 de octubre en el encuentro de inauguración del curso pastoral de la Diócesis de Getafe que tuvo lugar en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús. Un camino de fe que le llevó a recibir el Bautismo en la Vigilia Pascual de este año y a casarse hace tres meses con su novia Judith. Este chileno de 34 años lleva en España desde hace 12 años. Llegó a nuestro país para ganarse la vida trabajando en la construcción. En la actualidad, reside en la localidad de San Martín de la Vega y pertenece a la Parroquia Natividad de Nuestra Señora. En Camino Católico publicamos en octubre del año pasado su testimonio que el desgranó como ejemplo del poder del kerigma para sanar y tocar corazones en un encuentro ante responsables diocesanos de Primer Anuncio de toda España.

"Vengo de familia pobre, en Chile. Nadie era cristiano en mi casa y no me bautizaron. Sufrí maltrato por parte de mi madre, palizas. Yo sentía claramente que mi madre no me quería. Incluso me ponía a comer separado en una esquina. De niño, a menudo iba a una iglesia cercana, porque allí me trataban bien y sentía cariño", explica.

"A los 14 años descubrí que mi madre ¡no era mi madre! Era una vecina que me había alojado todo este tiempo. Supe por qué mi madre real me dejó de lado, una historia no muy agradable. Al saberlo me explotó la cabeza y estuve unos meses con depresión. Me dijeron que en España vivía mi tía por parte de mi madre real, que se ofrecía a cuidarme. Así dejé a mi familia, a mis hermanos y mi contacto con la iglesia", cuenta Eduardo.

Llegado a España, estableció las líneas que marcarían su vida. "Me dije: la vida es dura, levántate tú, nadie te levantará". En España sufrió algunas desgracias, fue víctima de estafas, tuvo problemas con papeles... "Yo le echaba las culpas a Dios y me decía: 'soy fuerte y ni la vida ni Dios ni nadie podrá conmigo'".

A partir de cierto momento, las cosas le empezaron a ir mejor, "aunque en silencio, yo lloraba, con mi mochila del pasado".

Enamorarse da fuerza... y vulnerabilidad

Conoció a Judit. "Era una chica muy buena, bondadosa, me enamoré locamente. Con su sonrisa, su mirada, me dio lo que nunca había tenido. Ella me hacía feliz y me hacía reír. A veces me contaba cosas de la Iglesia, pero yo no quería saber nada de ese tema", explica.

Cuando Judit entró a trabajar en el Ejército, ella empezó a sufrir acoso y bullying y entró en una grave depresión. "Se fue su sonrisa. Y yo, por primera vez en mi vida, ya no podía presumir de mis fuerzas autónomas. Nada ayudaba a Judit: ni psicólogos ni pastillas ni yo. Eso me puso de rodillas", cuenta Eduardo.

"Algo le había pasado en Tierra Santa"

En septiembre de 2022, los padres de Judit fueron a Tierra Santa y volvieron entusiasmados.  La madre ya era una firme cristiana, pero el padre era más tibio. "Nos invitaron a comer y por primera vez ahí escuché un testimonio de una persona impactada por Dios. Mi suegro, que había ido a regañadientes, había vuelto transformado de Tierra Santa. Le había pasado algo en Tierra Santa y se había convertido profundamente. No entendí mucho de la historia que nos contaba. ¡Pensé que le había afectado el incienso! Pero lo cierto es que sus ojos no eran los mismos, eran ojos que brillaban, y esos ojos con su brillo me tenían sorprendido".

El 8 de octubre de 2022 Judit sufrió un brote agresivo, a las 4 de la mañana. Eduardo se sentía inútil, incapaz de ayudarla. "Me fui de casa, caminando, llorando, y aparecí junto a la parroquia de San Martín de la Vega. Me senté en un banco, miré la cruz y entre lágrimas hablé a Dios y oré. Le dije: 'Nunca antes te he pedido nada en mi vida. Por favor, ayúdala a ella. No a mí, a ella'. Y me volví a casa".

Unos días después, empezaron unas catequesis en esa parroquia.  "Allí iba mi suegro entusiasta, convertido a viento y marea. Y me dijo mi suegra: 'vente tú también'. Yo le dije: '¡Pero si no estoy ni bautizado!'. Pero pensé: 'Pedí ayuda a Dios, y a lo mejor es un pago o una penitencia que he de cumplir'".

Eduardo Peys sufrió maltrato y una vida complicada, abrirse al perdón fue difícil, pero Dios le condujo hacia allí

Dios te ama y te envía señales

Con esa idea, empezó a acudir a las catequesis. "Hoy quiero a esos catequistas con locura, pero en ese momento no los quería nada. Eso sí, de nuevo, me asombraban sus ojos. Un catequista planteó: '¿qué es lo más importante?'. Yo dije: la familia. Pues no, él insistía en que sólo el amor. Yo pensé: "Este hombre no tiene ni idea. ¡Como él sí tiene su familia desde siempre, no la valora!".

Los catequistas tenían un mensaje muy directo y sencillo para dar: que Dios siempre está ahí, que te ama, que te envía señales y "has de sacarte las gafas de madera que no te dejan ver".

En las catequesis en San Martín de Valdeiglesias Eduardo fue conociendo a Jesús

Reticente y de mal humor, pero en las catequesis en San Martín de la Vega Eduardo fue conociendo a Jesús y el amor de Dios.

Esas catequesis empezaron a tocar a Eduardo. Le tocaban las canciones, los testimonios, y que Judit acudía y recobraba la alegría. Judit sonreía en esas catequesis y eso alegraba a Eduardo y le hacía perseverar en esas sesiones.

"El problema es que se hablaba mucho de perdón y amor y eso, en la historia de mi vida, no lo veía, y por eso me dolía. Perseveré porque sentía que Dios me ayudaba. Un día que se habló del perdón, empecé a llorar una vez en casa, porque me dolía el corazón. Dije: 'solo sé que me duele el corazón, necesito redimirme'". Ni siquiera estaba muy claro que entendiera a qué se refería con la palabra.

Ese sábado se quedó solo en casa. Le habían hablado de la teleserie cristiana 'The Chosen', y pensó en ponerla como ruido de fondo mientras jugaba videojuegos en la consola. Pero pronto dejó la consola y miró con atención la historia de María Magdalena, que sufría y pensaba en suicidarse. "Ella sigue a una paloma y ve a Jesús, y al aparecer Jesús, se me puso a latir fuerte el corazón, a hacer cosas raras. Y Jesús dice entonces: 'No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú eres mía'. Y yo pensé, al escuchar eso, que estaba respondiendo a lo que yo había pedido".

En ese momento sonaron las campanas llamando a la misa de 7. "Fui corriendo a misa, y la homilía era sobre el perdón. Y le dije a Dios: no sé lo que quieres, pero confío en ti. Seguiré lo que Tú me digas".

Desde ese momento, esperaba con ganas las catequesis, y luego las Cenas Alpha, con sus vídeos y sus temas de fe. "La tercera sesión trataba sobre el perdón. Yo era incapaz de perdonar a mi madre y me sentía mal. 'Con lo que me han hecho, no puedo perdonar', decía".

Su párroco, Jesús Úbeda, actual vicario de Evangelización en la diócesis de Getafe, le dijo: "Si abres la carne y empiezas a tratar al corazón, puede ayudar; aunque es verdad que, aunque va sanando, duele".

Orar por los que os trataron mal

Eduardo y Judit fueron a Roma: era un viaje breve que habían comprado muchos meses antes, antes de tener fe. "¡Pasamos los tres días en el Vaticano! Había una sala de adoración allí, y me arrodillé y empecé a orar por mis padres, por mi madre que me había abandonado. No sabía porqué lo hacía".

Eduardo Peys dio el paso a confiar en Dios, a orar por los demás, y con ese amor el perdón acabó de sanar su vida interior

Eduardo dio el paso de confiar en Dios, orar por los demás, y con ese amor el perdón acabó de sanar su vida interior. Se preparó con alegría para recibir el bautismo y los otros sacramentos, que acogió con emoción y alegría en la pasada Vigilia de Pascua.

De vuelta a España, la siguiente sesión de Alpha trataba sobre el mal. Y su enseñanza central era: "el mal se combate con amor".

"Cuando escuché 'amor' y vi esa palabra en la pizarra, entendí que había rezado por mi madre como un gesto de amor. Y en la mesa, ante los compañeros, me puse a llorar, hiperventilando, y todos preocupados, y yo les decía: 'No os preocupéis, que en realidad lloro de alegría'. Y en ese momento todo, absolutamente todo, dejó de doler. Ya no sentía odio ni rencor a mi madre, a mi madrastra. Y a la cena siguiente todos me dijeron: 'Eduardo, te ha cambiado la mirada, estás distinto'".

"Desde entonces, sigo el camino del Señor, que todo me lo sanó", concluye su historia. "Tengo una relación de confianza con Dios, ¡me ha quitado un dolor tan grande! Ahora cuando pasan cosas malas, sé que tengo a Dios conmigo, y soy más fuerte", asegura.

“Si crees verás la Gloria de Dios” / Por Jim Murphy

 Camino Católico.-  Jim Murphy predicó en el Encuentro Nacional anual de la Renovación Carismática Católica en el Espíritu, en el colegio Virgen del Recuerdo de Madrid, los días 21 y 22 de octubre de 2012, celebrado bajo el lema “Si crees verás la Gloria de Dios”.  En el vídeo de la transmisión realizada por Radio María puede visualizarse y escucharse la primera meditación que profundiza en el lema, las palabras de Cristo antes de resucitar a su amigo Lázaro.

La fe es una experiencia individual y comunitaria que debe ser renovada día a día. La fe si la vivimos siempre es nueva, siempre está creciendo. Muchas veces los convertidos cuando el Señor nos habla al corazón pidiéndonos que  tengamos fe con nuestra actitud estamos pidiendo resultados al Señor. Aunque hagamos lo correcto viviendo la vida testimonialmente en el amor de Dios, ello no presupone que nos ahorraremos dificultades  y pruebas. No obstante, Dios, como con Lázaro de Betania, siempre acaba  cumpliendo sus palabras: “Si crees verás la Gloria de Dios”. 

Jim Murphy regresará a Madrid los próximos 17 y 18 de octubre para predicar el Encuentro Nacional de grupos de oración de la Renovación Carismática Católica en el Espíritu (RCCeE). El encuentro se celebrará en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo, en Madrid, y tendrá como lema «Vive en mí», inspirado en el capítulo 6 del Evangelio de San Juan. 

Jim Murphy nació en 1952 en una familia católica en Detroit, Michigan, y lleva más de 43 años de experiencia como predicador itinerante. Es fundador y presidente de la Comunidad de la Vera Cruz y fue responsable del ICCRS la coordinadora central de la Renovación Carismática, con oficinas en el Vaticano que fue sustituida posteriormente por CHARIS. Fue presidente durante un tiempo de la Renovación Carismática Católica en EEUU (que implica a unos 9 millones de personas).


Isaac Longworth: «Vivía una doble vida y, avergonzado por mis pecados, mentía al confesarme hasta que me confesé con sinceridad y experimenté la misericordia y el amor incondicional de Jesús y soy sacerdote»

Isaac Longworth llevaba una doble vida hasta el punto de mentir en la confesión 

* «Durante mi ministerio con los Compañeros de la Cruz, he visto el poder de Dios manifestarse. Ya sea en campañas contra el aborto, evangelizando en las calles, dirigiendo servicios de sanación, trabajando por la unidad entre los cristianos o ayudando a las parroquias a fortalecer su identidad misionera, veo constantemente vidas transformadas por la Buena Nueva de Jesucristo»

Camino Católico.-  “Nací y crecí en Canadá en el seno de una maravillosa familia católica. Desde los siete años, sentí el llamado de Dios al sacerdocio, aunque no sabía exactamente cómo sería. A los nueve, conocí a un sacerdote de la Congregación de los Compañeros de la Cruz, quien transformó mi vida e inspiró mi vocación. Más adelante, en mi adolescencia, comencé a vivir una doble vida y, avergonzado por mis pecados, empecé a mentir cada vez que me confesaba”. relata Isaac Longworth en Yes Catholic. 

“Durante años me escondí de Dios y de los demás, creyendo en una mentira que me decía: «Si la gente me conociera de verdad, no podría amarme». Sin embargo, después de mi primer año de universidad, sentí la necesidad de cambiar y, tras muchos años de autoengaño, me confesé con sinceridad. En ese momento, experimenté la misericordia de Jesús y su amor incondicional de una manera que cambió mi vida por completo”, subraya. 

“Gracias a la libertad que comencé a experimentar en Jesús, pude discernir con mayor claridad mi vocación al sacerdocio y, finalmente, a los diecinueve años, ingresé en el seminario de los Compañeros de la Cruz. Allí comencé a formarme en su misión de evangelizar continuamente, en el poder dinámico del Espíritu Santo, con el apoyo de una comunidad muy unida. Fui ordenado sacerdote en 2023”, dice Isaac Longworth.

Isaac Longworth fue ordenado sacerdote en 2023 y ya ha visto muchos frutos en su ministerio con vidas transformadas

“Durante mi ministerio con los Compañeros de la Cruz, he visto el poder de Dios manifestarse. Ya sea en campañas contra el aborto, evangelizando en las calles, dirigiendo servicios de sanación, trabajando por la unidad entre los cristianos o ayudando a las parroquias a fortalecer su identidad misionera, veo constantemente vidas transformadas por la Buena Nueva de Jesucristo”, atestigua.

“Creo firmemente que el Espíritu Santo desea traer un Nuevo Pentecostés a la Iglesia en nuestros días. Él quiere desplegar sus carismas y dones sobre todos los creyentes para capacitarlos a compartir el Evangelio no solo con palabras, sino también con señales y prodigios que respalden la predicación del mensaje”, reflexiona el joven presbítero.

“Actualmente, soy el director de vocaciones de mi comunidad y también presento un podcast sobre la vida de los santos llamado ‘Héroes de la Fe’. ¡Deseo ver a la Iglesia Católica resurgir con fuerza y ​​me apasiona lo que veo que Dios está haciendo para que esto suceda!”, concluye.

‘Mi nombre es Carlo’, película de San Carlo Acutis de 2026

‘Mi nombre es Carlo’ cuenta la historia de cuando, a seis años, San Carlo Acutis (en estas escenas interpretado por Nicolò Caruz Jaramillo) mostraba una espiritualidad precoz para su edad y capaz, sobre todo, de contagiar a todos. Más tarde, a once años (ahora interpretado por Edoardo Vitalone), Carlo descubre una pasión por la informática que lo acompañará toda la vida y que, de hecho, lo convertirá en santo: desde su habitación intuye, de hecho, que la Red puede ser empleada para contar la fe y acercar a los más jóvenes a Cristo. Cuando a dieciséis años (con el rostro de Samuele Carrino, a quien muchos recordarán por su papel protagonista en El chico de los pantalones rosa) le llega una forma aguda de leucemia, Carlo no pierde la esperanza y continúa, sobre todo, regalándola a quienes le rodean: sus padres (interpretados en la película por Lucia Mascino y Flavio Parenti), el doméstico llegado desde Mauricio, los numerosos médicos de los hospitales milaneses en los que es ingresado.

• Director: Giacomo Campiotti (reconocido director italiano con experiencia en producciones de corte biográfico, espiritual y social).

• Guión: Giacomo Campiotti y Carlo Mazzotta.

• Lugares de rodaje: Filmada principalmente en locaciones reales de Milán y Asís.

• Año de lanzamiento: 2026 (estrenado originalmente en la televisión italiana el 27 de septiembre de 2026).

• Duración: 100 minutos (1 hora y 40 minutos).

• País de origen: Italia.

• Interpretes:

• Nicolò Caruz Jaramillo (Carlo a los 6 años)

• Edoardo Vitalone (Carlo a los 11 años)

• Samuele Carrino (Carlo a los 16 años)

• Lucia Mascino: Interpreta a Antonia Salzano, la madre de Carlo.

• Flavio Parenti: Interpreta a Andrea Acutis, el padre de Carlo.

• Brayan Palliyagoda: Interpreta a Rajesh, el empleado doméstico originario de las islas Mauricio. El director eligió este vínculo como el eje central y punto de vista de la película, mostrando cómo la fe y bondad del niño cambiaron la vida de Rajesh.

• Maurizio Donadoni: Interpreta al párroco, una figura espiritual clave y el nexo entre Carlo y la vida de la comunidad de la iglesia.

• Patrizia De Marco: En el papel de la pediatra.

El grupo de amigos de Carlo:

• Nicky Passarella: Como Sofia, descrita en la trama como la chica un poco más superficial del entorno social de Carlo.

• Niccolò Festini Mira: Como Alessio, el joven conflictivo ("bully") del grupo que aprende a ver las debilidades del prójimo con otros ojos gracias a Carlo.

• Stefano Massari: Como Nick, el compañero marginado y solitario por quien Carlo desarrolla un interés y atención especial.


Santa Margarita María de Alacoque y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús – Película de Dibujos animados

 


Camino Católico.- Santa Margarita María de Alacoque y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús es una película de dibujos animados para niños de la serie “Mi familia católica” de  EWTN .


“Santa Teresa de Jesús: un don para la humanidad”, un documental testimonial a partir de personas que han visto transformadas sus vidas por Dios a través de la espiritualidad de la doctora de la Iglesia

Camino Católico.- “Santa Teresa de Jesús: un don para la humanidad” es un documental testimonial de una hora y media de duración realizado por el   ‘El Rosario de las 11 p.m.’ en el que se aborda la vida de la santa, sus principales hitos históricos, sus experiencias místicas, su reforma de la Orden del Carmelo, los conventos que fundó por toda España y las obras literarias que nos han llegado. 

El documental está narrado desde la perspectiva de sus hijas e hijos espirituales. Todos lo que intervienen en él tienen una profunda vinculación con la Santa, y, de alguna manera, es como conocer a una madre a través del legado humano y espiritual que encontramos en sus hijos.

Por las limitaciones de la producción, está basado en los testimonios y los rostros de quienes comparten la experiencia tan reveladora de la Doctora de la Iglesia: Dios está vivo, puedes tener un encuentro personal con Él y mora en nuestro interior. La relación con Él no es un conjunto de normas morales y de ritos para tranquilizarnos sino que es un apasionante diálogo constante con Alguien que tiene un plan para cada uno de nosotros y se empeña en que lo vivamos para nuestra felicidad, aunque con demasiada frecuencia no coincida con lo que a priori apetecemos.

Son conversaciones llenas de vida, de luz y de riqueza interior, porque si algo caracteriza a la Santa y, a su rastro a través de los siglos, es su vivencia intensa de cada día, hasta encarnar al propio Cristo en nuestro ser por el Espíritu Santo.

Para este recorrido se nos han abierto las puertas de la clausura, de la Universidad de la Mística, y de rincones y hogares donde resuenan vivos hoy los pasos de Santa Teresa.

A lo largo del documental participan cinco monjas carmelitas descalzas, incluida la madre superiora; tres monjes carmelitas descalzos, uno de ellos prior del convento y los otros profesores universitarios. También aparece un sacerdote escritor que frecuentemente busca la intercesión de Santa Teresa. Finalmente, se incluye una catedrática de literatura española, experta en el Siglo de Oro, que confiesa: “Santa Teresa me ha cambiado la vida”.

‘Teresa de Jesús’, película de 1961 sobre la santa de Ávila

Camino Católico.- Biografía de Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida como Santa Teresa de Jesús o Santa Teresa de Ávila (Ávila, 28 de marzo de 1515 – Alba de Tormes, 4 de octubre de 1582). Fue doctora de la Iglesia Católica, mística y escritora y fundó la orden de las Carmelitas Descalzas, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (o carmelitas).

Título original: ‘Teresa de Jesús’ 

Año: 1961

País: España

Director: Juan de Orduña

Guión: José María Pemán, Antonio Vich, Manuel Mur Oti

Reparto: Aurora Bautista, José Bódalo, José María Caffarel, Roberto Camardiel, Carlos Casaravilla, Antonio Casas, Félix Dafauce, Manuel Dicenta, Antonio Durán, Margarita Lozano, Rafael Hernández, Alfredo Mayo, José Moreno, Roberto Rey, Jesús Tordesillas, Eugenia Zúffoli, Rafael Durán, Ricardo Canales, Maruja Tamayo, Lina Yegros, Antonio Riquelme, José Luis Alvar, Vicente Ros, Ricardo Valle, Rafael Bardem, Francisco Bernal, Mercedes Borqué, Miguel del Castillo.

Música: Manuel Parada

Fotografía: José Fernández Aguayo

‘Santa Teresa de Jesús: el valor de la oración y las obras; solo Dios basta’ – Película de Dibujos animados

Camino Católico.- ’Santa Teresa de Jesús: el valor de la oración y las obras; solo Dios basta’, película de dibujos animados para niños de la serie “Mi familia católica” de la EWTN.

P. Jesús Sánchez Adalid: «Tras una Experiencia Cercana a la Muerte dicen que la muerte no existe. Quien regresa vive intensamente, ama más, intenta solucionar algunos daños pero ya no se sienten de aquí»

El sacerdote Jesús Sánchez Adalid ha escrito el libro 'Buscando la luz' en el que profundiza sobre la Experiencia Cercana a la Muerte con numerosas testimonios

* «Algunos empiezan a venir a misa, modifican muchas de sus costumbres y el trato con otras personas, eran más benevolentes, más tolerantes, capaces de perdonar... Perdía sentido el prestigio, el dinero, incluso algunos cambiaban de amistades buscando a personas más espirituales»

Vídeo del sacerdote Jesús Sánchez Adalid que habla de la Experiencia Cercana a la Muerte (ECM) en el programa 'Ecclesia es domingo' de 13 TV

Camino Católico.-  La vida después de la muerte es una de las inquietudes que ha rodeado al Hombre a lo largo de su historia. Los católicos tienen la respuesta, pero... ¿qué ocurre con esas personas que han tenido una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte)? ¿Qué ven? ¿Cómo regresan? ¿Cómo les cambia haber estado en el más allá durante un tiempo limitado?

Todas las respuestas las ofrece el sacerdote Jesús Sánchez Adalid en su libro 'Buscando la luz', donde comienza haciendo referencia a las ECM, y evoluciona hacia sus explicaciones y el significado de la luz, tan arraigada al cristianismo. “No es un tratado sobre el más allá ni lo que hay después de la muerte”, ha aclarado en 'Ecclesia, es domingo' de 13 TV. Y subraya que “después de una Experiencia Cercana a la Muerte (ECM) dicen que la muerte no existe. Eso me desconcertaba. Quien regresa vive intensamente, ama más, intenta solucionar algunos daños pero ya no se sienten de aquí".

Los médicos reconocen que existe ECM cuando en un paciente desaparecen las constantes vitales y el corazón deja de funcionar: “Primero hay una salida del cuerpo de la camilla, algunos me han contado la operación que le estaban haciendo en ese momento, lo que habían conversado los médicos... Inmediatamente después puede haber un túnel, un cambio de situación, de realidad... Suele haber una música que armoniza esta realidad y te produce una paz indescriptible”, ha detallado Sánchez Adalid.

Finalmente, la persona conversa con un ser de luz o una voz que identifica, pero no sabría decir a quién le pertenece. Es el momento en el que la vida de la persona pasa por delante. “Es un mosaico donde están todas las escenas de su vida y las reconocen perfectamente. Ves las veces que has herido a los demás, los pensamientos de la persona en ese momento, el mal que has hecho y el bien que has dejado de hacer. Un examen de conciencia inesperado y asombroso”, subraya.

'Buscando la luz' parte de una experiencia personal del propio Sánchez Adalid a lo largo de sus 35 años de sacerdocio. Más de tres décadas en las que ha conocido las experiencias de personas que han experimentado una ECM.

En un primer momento no le dio excesiva importancia, aunque con el tiempo suscitó su curiosidad y comenzó a investigar. “Me contaban personas, en medio confesión, que habían tenido un accidente o un infarto y se encontraron al borde de la muerte y tuvieron una serie de experiencias que no eran fáciles de describir porque no forman parte de la realidad cotidiana. Aparecen otros colores, formas... no es fácil de explicar”, afirma.

Lo que más llamó la atención de Sánchez Adalid es el cambio en el patrón de vida de estas personas que han atravesado el muro. “Algunos empiezan a venir a misa, modifican muchas de sus costumbres y el trato con otras personas, eran más benevolentes, más tolerantes, capaces de perdonar... Perdía sentido el prestigio, el dinero, incluso algunos cambiaban de amistades buscando a personas más espirituales”, ha explicado.

Sánchez Adalid ha conocido cientos de testimonios que ahora comparte en 'Buscando la luz'. Uno de los más impactantes tiene como protagonista a Andrea y sus padres.

“Andrea me cuenta que su madre está en el hospital muy grave y me pide rezar por ella. Rezamos y me comunica que su madre prácticamente ha fallecido, con un hilo de vida. Al día siguiente llamo y me dice que su madre se está recuperando. Pensé que era la mejoría antes de la muerte. Pero se repone totalmente, vuelve a casa y cuenta a su hija cosas que ha vivido en el hospital. Andrea cree que ha perdido la cabeza y viene a hablar conmigo. La madre le dice que había salido de su cuerpo, que se ha visto en su cama, que había estado con su padre que murió hacía años y un hermano de ella. Tuvo deseo de irse con su familia y traspasar una suerte de pared que se encuentra al otro lado, pero le dijeron que no, que Andrea y sus nietos la necesitan y regresó”.

Testimonios similares a los de Andrea los puede contar por cientos Jesús Sánchez Adalid. En este sentido, lamenta que otros muchos que han experimentado una ECM no lo cuentan por miedo al rechazo. “Es algo tan difícil de explicar que consideraban que habían perdido la cabeza o tenían una esquizofrenia”, recalca.

Devrim era musulmana y soñó con un anciano de blanco: «Soy Juan, San Juan, todo irá bien»; era Juan XXIII que le cambió la vida y se bautizó católica

San Juan XXIII reza con una niña enferma, en una de sus fotos más conocidas

* «Cristo sólo espera nuestro sí para hacerse compañero de nuestra existencia. Ese vacío que sentía en mi corazón de joven en Turquía ha sido colmado por su presencia amorosa. Ahora que soy cristiana me doy cuenta de que el bautismo no es el final de un camino, sino un nuevo inicio, y soy feliz de poder decírselo a todo el mundo»

Camino Católico.-  Devrim era una chica turca y musulmana que no conocía nada del Papa Juan XXIII: ni su nombre, ni su aspecto, ni su existencia ni mucho menos que este Papa había vivido 3 años en Turquía.

Y sin embargo, por alguna razón el Papa Roncalli quiso participar en su vida de forma asombrosa muchos años después de fallecido. La historia, que se publicó primero en una web en italiano dedicada al Papa Juan XXIII, se puede leer en el libro de testimonios Cristianos venidos del Islam (LibrosLibres, 2007). La Iglesia celebra la fiesta de San Juan XXIII cada 11 de octubre.

Una joven turca que buscaba a un Dios cercano

Devrim nació y vivió en Turquía hasta los 29 años. Su familia era musulmana y creyente, aunque integrada en el estilo de vida más laico de la Turquía moderna, poco fervorosa.

“Mis padres me hablaban de nuestro grande y único Dios. Repetían que el Corán es la revelación última y definitiva. Que el Islam es la mejor religión, pero que debemos respetar a quienes profesen otra. Yo rezaba sola. Rara vez iba a la mezquita. No me consideraba una persona especialmente devota pero, al mismo tiempo, sentía un fuerte deseo de un Dios con el que dialogar. Había un vacío en mi corazón, pero no lograba comprender como podía colmarlo”.

Un novio en Italia

A los 29 años Devrim se instaló en Italia, como intérprete en una empresa de envíos internacionales. Allí conoció a un chico siciliano, Beppe, se enamoraron y se casaron por lo civil. Pero con el tiempo, entendieron que deseaban que Dios bendijera su amor, y acudieron a su parroquia de Verona.

A Devrim se le abría un mundo al escuchar cómo el párroco, Don Francesco, le presentaba al Dios cristiano.

“Su hablar de Dios como amigo, como compañero de la vida cotidiana del hombre, hacía crecer en mí la curiosidad hacia el catolicismo, hacía centellear ante mis ojos una divinidad cercana, concreta y fascinante. Don Francesco repetía que Dios es como una luz siempre encendida fuera de la ventana y que es suficiente abrir para que entre en nuestra casa. Y yo me preguntaba: ¿alguna vez he abierto realmente mi ventana?”

Pero ella aún no pensaba hacerse cristiana. Sólo quería una boda cristiana con su marido católico.

En principio la fecha estaba establecida para el 7 de octubre del 2000, pero en agosto comunicaron desde la Curia diocesana que habían surgido “dificultades” en el expediente, nunca detalladas, que bloqueaban el proceso.

Beppe se enteró mientras estaba en Sicilia repartiendo invitaciones a su familia. Devrim lloraba en Verona: ¿estaba Dios en contra de bendecir su unión?

Y entonces tuvo el sueño.

"Un anciano de blanco con grandes orejas"

“Una noche tuve un sueño que quedó nítidamente impreso en mi mente cuando desperté. En el dormitorio estaba un hombre anciano, vestido de blanco, un poco inclinado sobre sí mismo por la edad, con grandes orejas, grandes mofletes y los dientes ligeramente torcidos, que me miraba sonriendo”.

- ¿Quién eres? –preguntó Devrim en el sueño.

- Soy Juan, San Juan –dijo el anciano, poniendo su mano sobre el hombro de ella. –No temas, todo irá bien.

“A la mañana siguiente recibo una llamada del párroco: nuestra petición de matrimonio había obtenido la aprobación directamente del obispo de Verona, monseñor Flavio Carrazo”.

Devrim entendió que había sido algún tipo de sueño premonitorio, pero no lo contó porque no entendía quién era el viejecito de blanco.

Pero unos días más tarde, domingo, viendo la televisión, vio una ceremonia en la Plaza de San Pedro: el Papa Juan Pablo II estaba proclamando un beato, se desenrollaba un tapiz y aparecía el rostro del viejecito desconocido con el que había soñado.

“Beppe, ¡ven a mirar! ¿Ves ese rostro en la tela? ¡Es él, es el viejecito con el que soñé hace unos días!”, grita a su marido.

Así apareció el rostro de Juan XXIII en el tapiz de la beatificación el 3 de septiembre del 2000.

Beppe no sabía nada del sueño, pero sí conocía al viejecito. Explicó a la joven turca que ese hombre anciano era el difunto Papa Juan XXIII… y ahora la Iglesia lo proclamaba beato.

Un escalofrío recorrió la espalda de Devrim. Y quiso saberlo todo sobre Juan XXIII.

Un Papa que vivió en Turquía

En primer lugar quería fotos, más fotos, para compararlo con el anciano de blanco de su sueño.

Después descubrió asombrada que ella no fue la primera turca que interesó a Juan XXIII: había vivido en Estambul de 1934 a 1937, en la nunciatura, y durante años y años rezó por Turquía y su pueblo.

“Nada de coincidencias, son signos de la misteriosa presencia de Dios en mi vida”, diría después. “¿Por qué una mujer musulmana iba a soñar con un santo del que ni siquiera conocía su existencia?”, planteó.

Después de la boda religiosa, Devrim quiso saberlo todo sobre la Iglesia, la fe católica y Jesús. Acribilló a preguntas a amigos y parientes. Finalmente se apuntó a un catecumenado con su párroco.

Cuando en 2005 nació su hija, la pequeña Anna, ambas, madre y niña, fueron bautizadas en la Vigilia Pascual, el 26 de marzo de ese año.

Desde el día de su boda, una foto de Juan XXIII está en la mesilla de noche de Devrim y Beppe.

Y ella habla de su relación con Cristo: “Él sólo espera nuestro sí para hacerse compañero de nuestra existencia. Ese vacío que sentía en mi corazón de joven en Turquía ha sido colmado por su presencia amorosa. Ahora que soy cristiana me doy cuenta de que el bautismo no es el final de un camino, sino un nuevo inicio, y soy feliz de poder decírselo a todo el mundo”.

San Juan XXIII fue canonizado por el Papa Francisco en abril de 2014.

Testimonio publicado en Camino Católico en 2014, republicado con correcciones menores