Camino Católico

Mi foto
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.

Elige tu idioma

Síguenos en el canal de Camino Católico en WhatsApp para no perderte nada pinchando en la imagen:

sábado, 17 de octubre de 2026

Stefano Margaritora, cirujano del Papa: «No hay motivos clínicos para no realizar el viaje a Sudamérica»

El Papa León XIV al salir del Hospital Gemelli saluda al cirujano que lo ha operado, Stefano Margaritoria y que explica en una entrevista toda la cirugía y la estancia hospitalaria del Pontífice   / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


* «Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa. Por tanto, dado que ya ha transcurrido casi una semana, en definitiva, creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más…Cuando el Papa entró en el quirófano, como es una persona verdaderamente sencilla y sonriente, nos habíamos colocado un poco en forma de anfiteatro: yo, mis colegas, los anestesistas y el personal del quirófano. Cuando entró, miró a su alrededor, nos vio y le dije: "Santo Padre, este es nuestro dream team". Él sonrió y se dispuso a… Comenzamos las maniobras de anestesia»

 

Vídeo completo de la entrevista de Vatican News con el El profesor Stefano Margaritora, el cirujano que el martes 13 de octubre operó a León XIV del pulmón

* «El papa León ha sido un paciente ideal. No lo digo por adulación, sino porque realmente ha sido un paciente que no ha causado el más mínimo problema al equipo que lo atendía. Siempre tranquilo, siempre sonriente y con muy pocas quejas ante un dolor que, pese a todas las medidas adoptadas, una persona sin duda experimenta. Ha seguido todas nuestras indicaciones, tanto desde el punto de vista dietético como desde el fisioterapéutico. Se ha puesto de pie y siempre hacía incluso un poco más de lo que le pedíamos. El segundo día después de la operación, nos dimos la vuelta y vimos que él mismo estaba colocando las sillas de la capilla. Le dijimos: "Santo Padre, ya estamos nosotros". Y él respondió: "No importa, puedo hacerlo, lo hago". Así que, ¿qué puedo decir? Ha sido verdaderamente un paciente absolutamente ideal»

17 de octubre de 2026.- (Camino Católico) "Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje". El profesor Stefano Margaritora, el cirujano que el martes 13 de octubre operó a León XIV del pulmón, afirma en una entrevista concedida a los medios vaticanos que, desde el punto de vista médico, el Papa puede afrontar el exigente viaje a América Latina previsto del 6 al 17 de noviembre. Margaritora es catedrático de Cirugía Torácica en la Universidad Católica del Sagrado Corazón y director de la Unidad Operativa Compleja de Cirugía Torácica de la Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli IRCCS.


- Profesor, ante todo, ¿cómo se encuentra León XIV?


- En el momento del alta hospitalaria, el Papa León se encontraba en unas condiciones clínicas absolutamente satisfactorias. Sus análisis de sangre eran completamente normales y la función cardíaca estaba en orden. La reexpansión del pulmón después de la intervención está siguiendo los plazos previstos habitualmente. Por tanto, en términos generales, su estado es bueno.


- ¿Puede decirnos cómo se descubrió el adenocarcinoma pulmonar?


- El descubrimiento del tumor maligno de pulmón del Papa fue absolutamente fortuito, como, por desgracia, sucede con frecuencia. Al realizarle unas pruebas rutinarias del abdomen, se descubrió en el tórax, en las bases pulmonares, una pequeña mancha. Esto es bastante normal, porque cuando se realizan pruebas radiológicas del abdomen, dado que el diafragma tiene una forma similar a la de un paracaídas, normalmente se visualizan las bases pulmonares. Pero, desde luego, si aquella pequeña mancha hubiera estado un poco más arriba, no se habría visto.


- ¿Qué nos enseña la experiencia que ha vivido el Santo Padre en las últimas semanas? ¿Qué importancia tiene la prevención?


- La prevención es importantísima, porque el Santo Padre pertenece a la categoría de personas que descubren que tienen un tumor pulmonar absolutamente por casualidad, no porque se sometan a pruebas preventivas, sino porque se realizan exámenes por otros motivos. Por ejemplo, una caída de un árbol que te lleva a urgencias, donde te hacen una radiografía, puede poner de manifiesto una mancha en el pulmón; también pueden descubrirse de este modo al realizar pruebas por otras razones.


Por eso sería importante que la población, especialmente las personas en situación de riesgo, se sometiera periódicamente a pruebas preventivas de control, no solo para detectar otros tumores para los que existen programas de cribado poblacional, como los de mama o de colon, sino también para detectar tumores pulmonares. Por desgracia, este tipo de tumor, sobre todo en sus fases iniciales, no produce síntomas, como hemos visto en el caso del Santo Padre, que no presentaba ningún síntoma respiratorio y se encontraba perfectamente.


- ¿Cómo definiría la intervención? ¿Fue una operación complicada?


- No sería honesto si dijera que fue muy complicada para atribuirme gestas heroicas. En realidad, la intervención del Santo Padre fue una operación rutinaria, en el sentido de que, en casos similares, cuando se trata de un tumor pulmonar de cierto tamaño, hay que extirpar todo el lóbulo en el que se encuentra. En el caso del Santo Padre, el lóbulo inferior del pulmón derecho. Así pues, desde este punto de vista, fue una intervención rutinaria.


- Profesor, ¿está satisfecho con el resultado de la intervención?


- Sí, mucho. Diría que la intervención transcurrió sin ningún tipo de complicación, y eso es lo que siempre deseamos antes de cada operación. Pero, por desgracia, no siempre sucede así…



Stefano Margaritoria, cirujano que ha operado al Papa León XIV, durante la entrevista en la que explica toda la cirugía y la estancia hospitalaria del Pontífice / Foto: Vatican Media, 17-10-2026



- ¿Están satisfechos con la recuperación posoperatoria?


Sí, estamos realmente muy contentos, porque el Santo Padre, durante su recuperación posoperatoria, se ha implicado en cuerpo y alma, como hacen las personas más motivadas después de este tipo de operaciones. Por eso, la atención que hemos tenido que prestarle ha sido realmente mínima, ya que su voluntad de recuperarse en un plazo muy breve ha resultado muy eficaz en todos los sentidos. Su actitud ha sido verdaderamente encomiable.


- ¿Puede hacer una previsión sobre la duración de la convalecencia? ¿Llegará a tiempo para el viaje a América Latina?


- Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa. Por tanto, dado que ya ha transcurrido casi una semana, en definitiva, creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más. En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar.


- ¿Qué ha significado para usted, como hombre, como médico y como creyente, haber dirigido el equipo que operó al Papa?


- Haber operado a un Papa ha sido una emoción íntima que ni siquiera consigo describir. Obviamente, tienes delante a un hombre, porque, al fin y al cabo, el Papa es un hombre, pero sabes perfectamente que no es una persona corriente. El Papa León tiene un carisma tal que, en cualquier caso, sería imposible considerarlo una persona corriente.


Te dispones a operar a un Papa que, por primera vez —al menos en la historia moderna—, se somete a una intervención por un tumor maligno. Porque, hasta donde sabemos, nunca había ocurrido algo así. Sabes que tienes sobre ti los ojos del mundo entero, porque no se trata (solamente) de un jefe de Estado: es el líder de los fieles que están repartidos por todo el mundo y suscita una enorme atención mediática.


Por eso está claro que una intervención rutinaria no puede considerarse humanamente rutinaria. Así que viví una serie de contradicciones entre decirme a mí mismo: "Tienes que realizar una intervención normal, que ya has hecho otras mil veces en tu vida", y pensar: "Tienes que realizar por primera vez una intervención de este tipo a un Papa".


- ¿Puedo preguntarle qué le dijo al Papa justo antes de que la anestesia hiciera efecto?


- Cuando el Papa entró en el quirófano, como es una persona verdaderamente sencilla y sonriente, nos habíamos colocado un poco en forma de anfiteatro: yo, mis colegas, los anestesistas y el personal del quirófano. Cuando entró, miró a su alrededor, nos vio y le dije: "Santo Padre, este es nuestro dream team". Él sonrió y se dispuso a… Comenzamos las maniobras de anestesia.


- Profesor, ¿puedo preguntarle qué tipo de paciente ha sido el Papa León XIV durante estos días en el Gemelli?


- El papa León ha sido un paciente ideal. No lo digo por adulación, sino porque realmente ha sido un paciente que no ha causado el más mínimo problema al equipo que lo atendía, y tampoco lo habría causado si se hubiera llamado Mario Bianchi.


Siempre tranquilo, siempre sonriente y con muy pocas quejas ante un dolor que, pese a todas las medidas adoptadas, una persona sin duda experimenta. Ha seguido todas nuestras indicaciones, tanto desde el punto de vista dietético como desde el fisioterapéutico. Se ha puesto de pie y siempre hacía incluso un poco más de lo que le pedíamos.


El segundo día después de la operación, nos dimos la vuelta y vimos que él mismo estaba colocando las sillas de la capilla. Le dijimos: "Santo Padre, ya estamos nosotros". Y él respondió: "No importa, puedo hacerlo, lo hago". Así que, ¿qué puedo decir? Ha sido verdaderamente un paciente absolutamente ideal.


Quisiera también dar las gracias a todo el personal, a todo el equipo del Policlínico Gemelli que ha contribuido a cuidar al Santo Padre. No debemos olvidarlo nunca: en los hospitales, detrás del trabajo del cirujano y del anestesista, están el enfermero de quirófano, el personal del quirófano que no pertenece al equipo de enfermería, los técnicos de laboratorio y los técnicos de radiología, que acudieron todos los días para hacerle una radiografía al Santo Padre.


También están los fisioterapeutas y toda una serie de profesionales sanitarios que quizá normalmente no se mencionan, pero a los que me complace recordar. Además, por supuesto, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a las autoridades directivas de la Fundación Policlínico Gemelli y a la rectora de la Universidad Católica, que depositaron su confianza en mí y me permitieron vivir esta experiencia verdaderamente extraordinaria.

El Papa León XIV deja el Hospital Gemelli y saluda a joven ucraniana de 13 años que ha superado el cáncer y que él atendió en una audiencia general antes de ser operada


El Papa León XIV bendice a Varvara, una joven ucraniana de 13 años que ha superado un cáncer, y a su familia al salir del Hospital Gemelli / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


17 de octubre de 2026.- (Camino Católico) El Papa León XIV dejó este sábado 17 de octubre el Hospital Gemelli de Roma, alrededor de las 3.30 p.m. (hora local) tras recibir el alta médica y luego de la cirugía de pulmón a la que fue sometido hace cuatro días.  El Papa salió caminando del hospital, recibiendo el saludo y el cariño de muchos fieles dentro y fuera del centro de salud. Agradeció a quienes lo atendieron y subió al coche que lo esperaba, tras saludar y hablar brevemente Varvara, una joven ucraniana de 13 años que ha superado un cáncer y a quien el Pontífice abrazó el 31 de diciembre de 2025, durante una audiencia en la Plaza de San Pedro, antes de ser operada de la enfermedad. En el vídeo de Vatican News se visualiza la salida del Papa del Hospital y su encuentro con la joven y su familia.



En aquel entonces, mientras luchaba contra el cáncer y se preparaba para una intervención quirúrgica, abrazó al Papa; más tarde, ella relató que aquel gesto le brindó fuerza y ​​ánimo. «Un sueño hecho realidad», comentó a los medios vaticanos. Hoy, en el Hospital Gemelli, no esperaba que el personal de seguridad le permitiera acercarse al vehículo del Papa, brindándole la oportunidad de saludarlo personalmente justo cuando él abandonaba el hospital romano.


Fue un saludo prolongado, en el que intercambiaron algunas palabras —con la ayuda de un sacerdote ucraniano que actuó como intérprete—, entre vítores y aplausos. Varvara le explicó al Papa que su abrazo en diciembre le había dado «la fuerza para superar la enfermedad que, afortunadamente, ya he vencido». También compartió que, al enterarse de la hospitalización del Papa, sintió el deseo de «venir a Roma para rezar por él bajo su ventana y devolverle aquel abrazo tan significativo», añadiendo un deseo: «Usted también superará este momento y podrá continuar con su labor en torno al Evangelio». La joven pidió una bendición al Papa; él la bendijo de inmediato y le agradeció a la adolescente —oriunda de Berdiansk, apasionada por la historia, la literatura y la música, especialmente por tocar la batería—.


Pocos días después de recibir la buena noticia —confirmada mediante una resonancia magnética y una tomografía computarizada— de que ya está libre de cáncer, la joven Varvara visitó el Hospital Gemelli, acompañada por su padre, Dmytro, y su madre, Iryna. Viajaron en tren desde Castellamonte, en la provincia de Turín, donde residen desde que huyeron de los bombardeos y la violencia en Ucrania. La familia había abandonado inicialmente su ciudad natal para buscar refugio en Chernivtsi, en el suroeste del país. Fue allí donde a la pequeña le diagnosticaron cáncer. Gracias al apoyo de la organización humanitaria «La Memoria Viva», con sede en Castellamonte, fue evacuada desde Leópolis y trasladada a Italia para recibir tratamiento en el hospital Regina Margherita de Turín.  Aunque la atención médica no es inexistente en Ucrania, los hospitales allí se encuentran bajo asedio y, a menudo, se quedan sin electricidad. 


En Italia, Varvara y sus padres encontraron una cálida acogida, ayuda y orientación; aunque también tuvieron que afrontar intervenciones quirúrgicas, sufrimiento y momentos de profundo desaliento. Sin embargo, los exámenes médicos realizados hace unos días trajeron la buena noticia que esperaban desde hacía meses. Con el deseo de compartirla, Varvara decidió contárselo al Papa. Se puso en contacto a través de WhatsApp con Roberto Falletti, voluntario de «La Memoria Viva», para compartir este nuevo «sueño». 


Una vez más, gracias a una red de solidaridad, la pequeña logró su objetivo. Además de saludar a León en persona, le entregó unos obsequios que ella misma había preparado: una fotografía impresa de su abrazo en la plaza de San Pedro, enmarcada en cerámica tradicional de Castellamonte. También le regaló al Papa un pequeño muñeco de fieltro hecho a su imagen —un peluche, similar al que ella había traído consigo desde Berdiansk, al que llamaba «Basik»—, el único recuerdo que conservaba de su vida antes de la guerra. «Es el único amigo que he tenido desde que empezó la guerra; ha estado conmigo y seguirá estando a mi lado en Italia, un lugar donde no conozco a nadie, no hablo el idioma y tendré que afrontar un largo proceso de recuperación en el hospital. Es como el hermano pequeño que nunca tuve», explicó a su llegada a Turín. Quiso preparar algo parecido para el Papa, como queriendo decir: «Del mismo modo que Basik me ha acompañado a mí, me gustaría que este peluche te acompañe a ti en tu propio camino hacia la recuperación».



El Papa León XIV al salir del Hospital Gemelli saluda al cirujano que lo ha operado, Stefano Margaritoria / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


Un cálido aplauso recibió el Papa a su salida del hospital. Fue recibido por Elena Beccalli, Rectora de la Universidad Católica del Sagrado Corazón; Daniele Franco y Daniele Piacentini, Presidente y Director General de la Fundación Hospitalaria Universitaria Agostino Gemelli; y el Profesor Stefano Margaritora, Director Médico del Hospital Andrea Cambieri y Director de Cirugía Torácica, quien, junto con su equipo, operó al Pontífice.



El Papa León XIV al salir del Hospital Gemelli saluda a quienes le esperaban / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


En un mensaje, Beccalli ofreció al Papa, "en nombre de toda la familia de la Universidad Católica del Sagrado Corazón", sus "más afectuosos deseos de una pronta y completa recuperación tras la cirugía". "Acogerlo y cuidarlo en la Fundación Hospitalaria Universitaria Agostino Gemelli fue una gran responsabilidad y un privilegio para todos nosotros, asumido con dedicación y profunda preocupación", afirmó la Rectora, asegurando a toda la comunidad universitaria sus oraciones. "Su enseñanza es una valiosa guía para nuestro trabajo diario en la docencia, la investigación y la atención médica, para el bien de cada persona y de la sociedad en su conjunto", concluyó.



El Papa León XIV al salir del Hospital Gemelli se ha mostrado cercano a quienes le esperaban / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


Varios mensajes, velas, pequeños objetos, oraciones, plantas y flores fueron colocados al pie de la estatua de San Juan Pablo II, frente a la entrada del hospital. "Su Santidad es el pulmón de la Iglesia, y con usted respiramos la misma fe. Le deseo una pronta recuperación", se lee en una hoja de papel en blanco con la imagen de Jesús Misericordioso. "Lo estaremos esperando cuando esté mejor; venga con nosotros", escribieron los niños de la guardería municipal "Pianeta dei bambini" del Municipio XIII de Roma, en un dibujo con sus huellas de manos que representaba al Papa con las dos manos abiertas.


Varios pacientes estaban allí para despedirse del Santo Padre. Franca se subió a un banco para verlo. "Estoy emocionada", dijo a los medios vaticanos. "Me gusta este Papa, me da serenidad". Ilaria está igual. Sonríe con una vía intravenosa en el brazo; la presencia del Papa en el hospital ha sido un consuelo para ella, ya que llegó a urgencias hace una semana. «Lo vi en la televisión», dice, entusiasmada con el Papa León, porque «su sencillez conecta con la gente» y también por el nombre que eligió, como el de su hijo, León. Alessandra, que acudía al Hospital Gemelli para un chequeo, encontró un asiento en primera fila, delante de las barreras. «Quería mostrar mi solidaridad con el Papa», explica. «Me gustó mucho su actitud positiva, la misma que intento tener ante la enfermedad; me dio ánimos».



El Papa León XIV al salir del Hospital Gemelli en el coche dirigiéndose al Vaticano / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


El Papa ingresó en el hospital el martes por la mañana y esa misma tarde se sometió a una cirugía de 90 minutos para extirpar un adenocarcinoma de pulmón. Para que el procedimiento fuera más radical, se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón mediante cirugía videoasistida. Durante los días siguientes de hospitalización, se le realizaron análisis de sangre y radiografías de tórax, cuyos resultados revelaron una recuperación postoperatoria sin complicaciones, con valores que se mantuvieron dentro de los rangos normales. Al día siguiente de la operación, el Papa retomó su dieta habitual, celebró misa, volvió al trabajo y se sometió a fisioterapia respiratoria, que posteriormente combinó con actividad física completa.


El Santo Padre vuelve así al Vaticano, luego que su médico personal, el Dr. Luis Carbone, y el cirujano Dr. Stefano Margaritora, tomaran la decisión del alta luego de evaluar su estado clínico.


Esta mañana la Oficina de Prensa de la Santa Sede anunció que el Papa León presidirá, desde el Vaticano, el rezo del Ángelus este domingo 18 de octubre.

El Papa León XIV recibe el alta de los médicos, saldrá del Hospital Gemelli esta tarde y mañana rezará el Ángelus en la plaza de San Pedro


Imágenes, velas y oraciones por el Papa León ante la estatua de San Juan Pablo II en la plaza frente al Hospital Gemelli / Foto: Vatican Media, 17-10-2026


*«Según los análisis de sangre, las radiografías de tórax realizadas esta mañana y la evaluación del estado clínico del paciente, se ha determinado que el Santo Padre está en condiciones de recibir el alta»   

16 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Los médicos han dado de alta a León XIV basándose en los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y una evaluación de su estado clínico. Mañana, domingo 18 de octubre, rezará el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Vaticano en la plaza de San Pedro.


"Según los análisis de sangre, las radiografías de tórax realizadas esta mañana y la evaluación del estado clínico del paciente, se ha determinado que el Santo Padre está en condiciones de recibir el alta." Así lo han informado, a finales de esta mañana,  el Dr. Luigi Carbone, director de la Dirección de Salud e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el profesor Stefano Margaritora, jefe del equipo de cirugía torácica en relación a la recuperación postoperatoria del Papa. Operado en el Policlínico Gemelli  de Roma, en la tarde del 13 de octubre por un adenocarcinoma de pulmón, extirpándole el lóbulo inferior del pulmón derecho, el Papa saldrá del hospital en las próximas horas.


Según el informe médico, la Oficina de Prensa del Vaticano anunció que el Papa León XIV será dado de alta hoy del Hospital Policlínico Gemelli, donde permaneció hospitalizado desde el 13 de octubre para una cirugía en el pulmón derecho. Saldrá del hospital a primera hora de la tarde y regresará al Vaticano. Mañana rezará el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico.


Hoy a las 12 del mediodía, al igual que ayer, el Papa ha celebrado la misa en la sala especialmente habilitada en el décimo piso del Hospital Gemelli.



Personas rezando por el Papa León ante la estatua de San Juan Pablo II en la plaza frente al Hospital Gemelli / Fotos: Vatican Media, 17-10-2026


La hospitalización de León XIV concluye tras cinco días. Ayer por la mañana, la Oficina de Prensa del Vaticano ya había anunciado que el Papa se encontraba "de buen ánimo" y "recuperándose satisfactoriamente". También había celebrado la misa a las 12 del mediodía, distribuyendo él mismo la comunión. En su homilía, León XIV agradeció a todo el personal —médicos, enfermeros y auxiliares— "por el trabajo que realizan a diario cuidando a los enfermos y sus debilidades, y especialmente por todo lo que han hecho y siguen haciendo por él". Las pruebas realizadas ayer por la mañana confirmaron "la constante mejoría de su estado general", y su recuperación postoperatoria ya le permite al Papa "realizar sus actividades diarias con total independencia".

Eduardo Peys, maltratado y abandonado por su madre, sin fe, sin bautizar, pidió a Dios que ayudara a su novia y Él le respondió sanando a los dos: «Dejé de odiar y todo mi pasado dejó de doler»


Eduardo Peys contando su testimonio de conversión el pasado 5 de octubre 

* «Pasamos los tres días en el Vaticano! Había una sala de adoración allí, y me arrodillé y empecé a orar por mis padres, por mi madre que me había abandonado. No sabía por qué lo hacía. Cuando escuché ‘amor’ y vi esa palabra en la pizarra, entendí que había rezado por mi madre como un gesto de amor. Y en la mesa, ante los compañeros, me puse a llorar, hiperventilando, y todos preocupados, y yo les decía: ‘No os preocupéis, que en realidad lloro de alegría’. Y en ese momento todo, absolutamente todo, dejó de doler. Ya no sentía odio ni rencor a mi madre, a mi madrastra. Sigo el camino del Señor, todo me lo sanó. Tengo una relación de confianza con Dios, ¡me ha quitado un dolor tan grande! Ahora cuando pasan cosas malas, sé que tengo a Dios conmigo, y soy más fuerte»

  

Testimonio de Eduardo Peys en la inauguración del curso pastoral de la Diócesis de Getafe 

Camino Católico.- Eduardo Peys compartió su testimonio de renovación y conversión el sábado 5 de octubre en el encuentro de inauguración del curso pastoral de la Diócesis de Getafe que tuvo lugar en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús. Un camino de fe que le llevó a recibir el Bautismo en la Vigilia Pascual de este año y a casarse hace tres meses con su novia Judith. Este chileno de 34 años lleva en España desde hace 12 años. Llegó a nuestro país para ganarse la vida trabajando en la construcción. En la actualidad, reside en la localidad de San Martín de la Vega y pertenece a la Parroquia Natividad de Nuestra Señora. En Camino Católico publicamos en octubre del año pasado su testimonio que el desgranó como ejemplo del poder del kerigma para sanar y tocar corazones en un encuentro ante responsables diocesanos de Primer Anuncio de toda España.

"Vengo de familia pobre, en Chile. Nadie era cristiano en mi casa y no me bautizaron. Sufrí maltrato por parte de mi madre, palizas. Yo sentía claramente que mi madre no me quería. Incluso me ponía a comer separado en una esquina. De niño, a menudo iba a una iglesia cercana, porque allí me trataban bien y sentía cariño", explica.

"A los 14 años descubrí que mi madre ¡no era mi madre! Era una vecina que me había alojado todo este tiempo. Supe por qué mi madre real me dejó de lado, una historia no muy agradable. Al saberlo me explotó la cabeza y estuve unos meses con depresión. Me dijeron que en España vivía mi tía por parte de mi madre real, que se ofrecía a cuidarme. Así dejé a mi familia, a mis hermanos y mi contacto con la iglesia", cuenta Eduardo.

Llegado a España, estableció las líneas que marcarían su vida. "Me dije: la vida es dura, levántate tú, nadie te levantará". En España sufrió algunas desgracias, fue víctima de estafas, tuvo problemas con papeles... "Yo le echaba las culpas a Dios y me decía: 'soy fuerte y ni la vida ni Dios ni nadie podrá conmigo'".

A partir de cierto momento, las cosas le empezaron a ir mejor, "aunque en silencio, yo lloraba, con mi mochila del pasado".

Enamorarse da fuerza... y vulnerabilidad

Conoció a Judit. "Era una chica muy buena, bondadosa, me enamoré locamente. Con su sonrisa, su mirada, me dio lo que nunca había tenido. Ella me hacía feliz y me hacía reír. A veces me contaba cosas de la Iglesia, pero yo no quería saber nada de ese tema", explica.

Cuando Judit entró a trabajar en el Ejército, ella empezó a sufrir acoso y bullying y entró en una grave depresión. "Se fue su sonrisa. Y yo, por primera vez en mi vida, ya no podía presumir de mis fuerzas autónomas. Nada ayudaba a Judit: ni psicólogos ni pastillas ni yo. Eso me puso de rodillas", cuenta Eduardo.

"Algo le había pasado en Tierra Santa"

En septiembre de 2022, los padres de Judit fueron a Tierra Santa y volvieron entusiasmados.  La madre ya era una firme cristiana, pero el padre era más tibio. "Nos invitaron a comer y por primera vez ahí escuché un testimonio de una persona impactada por Dios. Mi suegro, que había ido a regañadientes, había vuelto transformado de Tierra Santa. Le había pasado algo en Tierra Santa y se había convertido profundamente. No entendí mucho de la historia que nos contaba. ¡Pensé que le había afectado el incienso! Pero lo cierto es que sus ojos no eran los mismos, eran ojos que brillaban, y esos ojos con su brillo me tenían sorprendido".

El 8 de octubre de 2022 Judit sufrió un brote agresivo, a las 4 de la mañana. Eduardo se sentía inútil, incapaz de ayudarla. "Me fui de casa, caminando, llorando, y aparecí junto a la parroquia de San Martín de la Vega. Me senté en un banco, miré la cruz y entre lágrimas hablé a Dios y oré. Le dije: 'Nunca antes te he pedido nada en mi vida. Por favor, ayúdala a ella. No a mí, a ella'. Y me volví a casa".

Unos días después, empezaron unas catequesis en esa parroquia.  "Allí iba mi suegro entusiasta, convertido a viento y marea. Y me dijo mi suegra: 'vente tú también'. Yo le dije: '¡Pero si no estoy ni bautizado!'. Pero pensé: 'Pedí ayuda a Dios, y a lo mejor es un pago o una penitencia que he de cumplir'".

Eduardo Peys sufrió maltrato y una vida complicada, abrirse al perdón fue difícil, pero Dios le condujo hacia allí

Dios te ama y te envía señales

Con esa idea, empezó a acudir a las catequesis. "Hoy quiero a esos catequistas con locura, pero en ese momento no los quería nada. Eso sí, de nuevo, me asombraban sus ojos. Un catequista planteó: '¿qué es lo más importante?'. Yo dije: la familia. Pues no, él insistía en que sólo el amor. Yo pensé: "Este hombre no tiene ni idea. ¡Como él sí tiene su familia desde siempre, no la valora!".

Los catequistas tenían un mensaje muy directo y sencillo para dar: que Dios siempre está ahí, que te ama, que te envía señales y "has de sacarte las gafas de madera que no te dejan ver".

En las catequesis en San Martín de Valdeiglesias Eduardo fue conociendo a Jesús

Reticente y de mal humor, pero en las catequesis en San Martín de la Vega Eduardo fue conociendo a Jesús y el amor de Dios.

Esas catequesis empezaron a tocar a Eduardo. Le tocaban las canciones, los testimonios, y que Judit acudía y recobraba la alegría. Judit sonreía en esas catequesis y eso alegraba a Eduardo y le hacía perseverar en esas sesiones.

"El problema es que se hablaba mucho de perdón y amor y eso, en la historia de mi vida, no lo veía, y por eso me dolía. Perseveré porque sentía que Dios me ayudaba. Un día que se habló del perdón, empecé a llorar una vez en casa, porque me dolía el corazón. Dije: 'solo sé que me duele el corazón, necesito redimirme'". Ni siquiera estaba muy claro que entendiera a qué se refería con la palabra.

Ese sábado se quedó solo en casa. Le habían hablado de la teleserie cristiana 'The Chosen', y pensó en ponerla como ruido de fondo mientras jugaba videojuegos en la consola. Pero pronto dejó la consola y miró con atención la historia de María Magdalena, que sufría y pensaba en suicidarse. "Ella sigue a una paloma y ve a Jesús, y al aparecer Jesús, se me puso a latir fuerte el corazón, a hacer cosas raras. Y Jesús dice entonces: 'No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú eres mía'. Y yo pensé, al escuchar eso, que estaba respondiendo a lo que yo había pedido".

En ese momento sonaron las campanas llamando a la misa de 7. "Fui corriendo a misa, y la homilía era sobre el perdón. Y le dije a Dios: no sé lo que quieres, pero confío en ti. Seguiré lo que Tú me digas".

Desde ese momento, esperaba con ganas las catequesis, y luego las Cenas Alpha, con sus vídeos y sus temas de fe. "La tercera sesión trataba sobre el perdón. Yo era incapaz de perdonar a mi madre y me sentía mal. 'Con lo que me han hecho, no puedo perdonar', decía".

Su párroco, Jesús Úbeda, actual vicario de Evangelización en la diócesis de Getafe, le dijo: "Si abres la carne y empiezas a tratar al corazón, puede ayudar; aunque es verdad que, aunque va sanando, duele".

Orar por los que os trataron mal

Eduardo y Judit fueron a Roma: era un viaje breve que habían comprado muchos meses antes, antes de tener fe. "¡Pasamos los tres días en el Vaticano! Había una sala de adoración allí, y me arrodillé y empecé a orar por mis padres, por mi madre que me había abandonado. No sabía porqué lo hacía".

Eduardo Peys dio el paso a confiar en Dios, a orar por los demás, y con ese amor el perdón acabó de sanar su vida interior

Eduardo dio el paso de confiar en Dios, orar por los demás, y con ese amor el perdón acabó de sanar su vida interior. Se preparó con alegría para recibir el bautismo y los otros sacramentos, que acogió con emoción y alegría en la pasada Vigilia de Pascua.

De vuelta a España, la siguiente sesión de Alpha trataba sobre el mal. Y su enseñanza central era: "el mal se combate con amor".

"Cuando escuché 'amor' y vi esa palabra en la pizarra, entendí que había rezado por mi madre como un gesto de amor. Y en la mesa, ante los compañeros, me puse a llorar, hiperventilando, y todos preocupados, y yo les decía: 'No os preocupéis, que en realidad lloro de alegría'. Y en ese momento todo, absolutamente todo, dejó de doler. Ya no sentía odio ni rencor a mi madre, a mi madrastra. Y a la cena siguiente todos me dijeron: 'Eduardo, te ha cambiado la mirada, estás distinto'".

"Desde entonces, sigo el camino del Señor, que todo me lo sanó", concluye su historia. "Tengo una relación de confianza con Dios, ¡me ha quitado un dolor tan grande! Ahora cuando pasan cosas malas, sé que tengo a Dios conmigo, y soy más fuerte", asegura.

Isaac Longworth: «Vivía una doble vida y, avergonzado por mis pecados, mentía al confesarme hasta que me confesé con sinceridad y experimenté la misericordia y el amor incondicional de Jesús y soy sacerdote»

Isaac Longworth llevaba una doble vida hasta el punto de mentir en la confesión 

* «Durante mi ministerio con los Compañeros de la Cruz, he visto el poder de Dios manifestarse. Ya sea en campañas contra el aborto, evangelizando en las calles, dirigiendo servicios de sanación, trabajando por la unidad entre los cristianos o ayudando a las parroquias a fortalecer su identidad misionera, veo constantemente vidas transformadas por la Buena Nueva de Jesucristo»

Camino Católico.-  “Nací y crecí en Canadá en el seno de una maravillosa familia católica. Desde los siete años, sentí el llamado de Dios al sacerdocio, aunque no sabía exactamente cómo sería. A los nueve, conocí a un sacerdote de la Congregación de los Compañeros de la Cruz, quien transformó mi vida e inspiró mi vocación. Más adelante, en mi adolescencia, comencé a vivir una doble vida y, avergonzado por mis pecados, empecé a mentir cada vez que me confesaba”. relata Isaac Longworth en Yes Catholic. 

“Durante años me escondí de Dios y de los demás, creyendo en una mentira que me decía: «Si la gente me conociera de verdad, no podría amarme». Sin embargo, después de mi primer año de universidad, sentí la necesidad de cambiar y, tras muchos años de autoengaño, me confesé con sinceridad. En ese momento, experimenté la misericordia de Jesús y su amor incondicional de una manera que cambió mi vida por completo”, subraya. 

“Gracias a la libertad que comencé a experimentar en Jesús, pude discernir con mayor claridad mi vocación al sacerdocio y, finalmente, a los diecinueve años, ingresé en el seminario de los Compañeros de la Cruz. Allí comencé a formarme en su misión de evangelizar continuamente, en el poder dinámico del Espíritu Santo, con el apoyo de una comunidad muy unida. Fui ordenado sacerdote en 2023”, dice Isaac Longworth.

Isaac Longworth fue ordenado sacerdote en 2023 y ya ha visto muchos frutos en su ministerio con vidas transformadas

“Durante mi ministerio con los Compañeros de la Cruz, he visto el poder de Dios manifestarse. Ya sea en campañas contra el aborto, evangelizando en las calles, dirigiendo servicios de sanación, trabajando por la unidad entre los cristianos o ayudando a las parroquias a fortalecer su identidad misionera, veo constantemente vidas transformadas por la Buena Nueva de Jesucristo”, atestigua.

“Creo firmemente que el Espíritu Santo desea traer un Nuevo Pentecostés a la Iglesia en nuestros días. Él quiere desplegar sus carismas y dones sobre todos los creyentes para capacitarlos a compartir el Evangelio no solo con palabras, sino también con señales y prodigios que respalden la predicación del mensaje”, reflexiona el joven presbítero.

“Actualmente, soy el director de vocaciones de mi comunidad y también presento un podcast sobre la vida de los santos llamado ‘Héroes de la Fe’. ¡Deseo ver a la Iglesia Católica resurgir con fuerza y ​​me apasiona lo que veo que Dios está haciendo para que esto suceda!”, concluye.