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sábado, 31 de enero de 2026

Victoriano Rubio, director del documental ‘Terapias alternativas’: «Cuando invocas energías o espíritus no sabes a qué estás llamando, puedes estar llamando a demonios»

Victoriano Rubio advierte del reverso espiritual nocivo que tienen prácticas como el yoga, el Reiki o las constelaciones familiares

* «Hay sanaciones y mejorías, tanto a nivel físico como psicológico… pero así es como nos engancha el demonio. Una de cal y otra de arena. Lo que siempre se ve en las personas que llevan muchos años metidas en estas terapias es que sanan de una cosa pero enferman de otra. En el documental cuento algunos casos relacionados, por ejemplo, con el tema de las constelaciones familiares. Es el cuento de nunca acabar»

  Video del testimonio de  Victoriano Rubio, fundador de Mater Films y director del documental ‘Terapias alternativas: el lado oculto’ en la ACdP 

Camino Católico.-  Yoga, Reiki, constelaciones familiares… Los centros de las llamadas «terapias alternativas» se extienden por nuestras ciudades, pero ¿son solo otra forma de sanar o abren la puerta a un mal mayor? ¿Tiene sentido que entidades católicas recomienden técnicas basadas en espiritualidades no cristianas? Entrevistado por José María Visiers en El Debate responde a estas y otras preguntas Victoriano Rubio, fundador de Mater Films y director del documental Terapias alternativas: el lado oculto,  que se puede ver en el siguiente vídeo.

–Empecemos por el principio: ¿qué son las terapias alternativas?

–Son terapias enfocadas a la curación física, mental y psicológica que tienen una parte científica y otra espiritual. Tienen orígenes diversos, como las religiones orientales –hinduismo o budismo, por ejemplo–, el esoterismo o las ciencias ocultas. Son prácticas que el ámbito científico no aprobará y que siempre tienen por detrás un aspecto espiritual más o menos visible.

–¿Por ejemplo?

–Un caso muy claro es el Reiki, en el que se imponen las manos y se realizan invocaciones a energías o espíritus… pero cuando llamas a espíritus que no son buenos, no sabes a qué estás llamando. Puedes estar perfectamente invocando demonios. Luego hay casos donde lo espiritual está más soterrado, como la homeopatía, que tiene un origen esotérico, en el que se practican unas oraciones sobre unos productos o unas flores.

–A pesar de todo, proliferan los centros que ofrecen estas terapias. ¿Por qué son tan populares?

–Bueno, porque funcionan. Si no la gente no estaría metida. Al principio son muy llamativas, y cuando uno tiene un conflicto interno, o está triste, o desolado, se agarra a cualquier cosa. Las terapias alternativas al principio funcionan; hay sanaciones y mejorías, tanto a nivel físico como psicológico… pero así es como nos engancha el demonio. Una de cal y otra de arena. Lo que siempre se ve en las personas que llevan muchos años metidas en estas terapias es que sanan de una cosa pero enferman de otra. En el documental cuento algunos casos relacionados, por ejemplo, con el tema de las constelaciones familiares. Es el cuento de nunca acabar.

Victoriano Rubio, fundador de Mater Films y director del documental Terapias alternativas: el lado oculto

–Desde un punto de vista católico, ¿el componente espiritual de estas prácticas puede abrir el camino hacia el encuentro con Dios?

–El gran problema de todas estas terapias y espiritualidades es que te centran en ti mismo, en el yo. Te meten cada vez más en ti mismo. Es cierto que hay que cuidarse y amarse a uno mismo… pero en el cristianismo te amas a ti para rápidamente salir a amar a los demás, que es lo que realmente nos hace felices. En estas espiritualidades Dios no está, es una energía. El centro soy yo, y hasta que yo no esté bien no me podré dar a los demás: esta es la gran trampa que nos tienden para no ser felices, porque nunca estaré bien del todo. Es un ciclo infinito.

–Me pongo en el lugar del lector y uno puede pensar que está exagerando… ¿Cómo va a estar invocando al demonio una señora con mallas que hace yoga?

–Ah, el yoga… Hay un centro en cada esquina. Mira, ¿es dañino si yo hago yoga solo como unos estiramientos? ¿Si me centro en encontrarme mejor y no atiendo a la parte espiritual? Si le dices esto a un hindú o a un budista, se van a reír, porque es imposible separar el aspecto físico del espiritual. Quieras o no, cada asana –cada posición– es una invocación a un espíritu o un dios hindú, de la misma manera que cuando te santiguas estás invocando la protección del Señor.

En el documental 'Terapias alternativas: el lado oculto' recoge casos realmente sorprendentes, en los que se manifiesta lo sobrenatural de forma muy clara.

–Hay muchísimos efectos preternaturales extraños –por decirlo así– en torno a las terapias alternativas. Las personas que están dentro las viven como normales, y hasta que no salen no se dan cuenta de que eso no es normal. Un caso es el de una persona que, el día antes de acudir a un retiro católico después de años en estas terapias, vio cómo empezaban a salir miles de moscas de debajo de su cama. «El señor de las moscas» es uno de los nombres del demonio.

Una persona ejercitándose en el yoga 

–Vemos qué conventos de monjas ofrecen retiros de yoga, qué universidades católicas ofrecen 'mindfulness' a sus clientes… ¿Cree que en el ámbito católico hay suficiente información sobre el tema?

–El mindfulness es peliagudo, y está muy extendido: no es más que la occidentalización de un tipo de meditación budista, en la que yo soy el centro, vivo el presente y me olvido de todo. Y sí, pienso que dentro de la Iglesia todo esto está proliferando por desconocimiento, y por tener una fe tan racional que nos hace no ser conscientes de la realidad sobrenatural y espiritual, que existe. Recomiendo leer el único documento de la Iglesia sobre el tema, Jesucristo portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la ‘Nueva Era’, que el Vaticano publicó en 2007.

–¿Es necesaria, por tanto, algo de autocrítica por parte de los católicos?

–Sí, y de hecho esto sale en el documento que te cito. La culpa que tenemos los católicos es habernos centrado en la parte moral y doctrinal –que es muy necesaria–, descuidando la parte acerca de que Jesús vino a sanarnos. Hay que hacer el esfuerzo por conocer y presentar a ese Dios Todopoderoso que es un Padre bueno y que en Jesús nos sana, porque la gente tiene sed. Hemos de traer esperanza, el mensaje de misericordia, sanación y salvación que trae Jesús.

‘Terapias Alternativas: El lado oculto’: un documental sobre la verdad de la Nueva Era

Javier Luzón, exorcista entre los años 1995 y 2015, uno de los expertos que aparecen en el documental

 Camino Católico.- ¿Qué tienen en común el yoga, el reiki o las constelaciones familiares? Todas ellas pertenecen a lo que se ha denominado como Nueva Era, que lejos de ser una secta como propiamente las conocemos, se trata de un conjunto de corrientes o creencias socioculturales que recoge elementos de las religiones orientales, el espiritismo, las terapias alternativas, la psicología trans-personal, la ecología profunda, la astrología, el gnosticismo y otras corrientes. 

¿Por qué hay cada vez más personas vinculadas a estas corrientes? Ciertamente en una sociedad que cada vez funciona a una velocidad rápida y del todo ya, las personas buscan una solución también rápida a sus problemas huyendo de esta forma de todo lo que genera sufrimiento a su alrededor. En este contexto de alivio del sufrimiento al que nos vemos sometidos en nuestro día a día entran en juego las terapias alternativas que prometen una evasión del estrés y los problemas a través de diferentes rituales propios de diferentes religiones.

En este contexto surge el documental ‘Terapias Alternativas: El lado oculto’ en el que se alerta de los peligros del yoga y el reiki a través de diferentes testimonios donde en primera persona cuentan cómo ha sido su experiencia con estas disciplinas y qué consecuencias han tenido en sus vidas y en las personas que les rodean. 

Entre los testimonios que aparecen en el documental destacan el de Javier Luzón, exorcista entre los años 1995 y 2015, Isabel Martínez, terapeuta de constelaciones familiares durante 10 años, Luis Santamaría del Río, especialista en nueva religiosidad y sectas, y una exmaestra de reiki.

El documental tiene ese deseo por mostrar las corrientes de la Nueva Era que han llegado hasta Occidente poniendo el foco sobre todo en el reiki y en el yoga pero sin olvidarse de otras corrientes menos conocidas pero que están muy presentes en la actualidad como son: las constelaciones familiares, el mindfulness, la meditación trascendental, registros akáshikos o la tan de moda astrología.

Belén Perales, productora del largometraje y Victoriano Rubio, director del documental han querido con este documento gráfico concienciar del peligro que esconden estas prácticas “aparentemente inofensivas, pero en realidad nada inocuas”. Por eso han querido ofrecer el largometraje al gran público de modo totalmente gratuito realizado por El Rosario de las 11 PM, para facilitar que llegue a cuanta más gente mejor.

Laura Mascaró vivía una espiritualidad New Age, pero «agotada por mi enfermedad, caí de rodillas, llorando, y le pregunté a Dios: ‘¿Qué quieres de mí?’; y oí una voz, amorosa que decía: ‘tienes que rezar y tienes que hablar de mí’»

Laura Mascaró clamó a ante su enfermedad y Él la sanó, pero le indicó el camino de la conversión y la evangelización / Foto: Captura de pantalla de YouTube

* «Esa misma semana encontré un protocolo natural para mi enfermedad. Decidí probarlo y en cuatro meses desaparecieron los síntomas, dejé la medicación y los análisis salían perfectos. Volví a vivir con normalidad y me olvidé casi por completo de aquella experiencia con la voz de Dios. Hasta que un par de años después, estando yo muy cerca del movimiento New Age, me puse a buscar un psicólogo para hacer terapia de recuperación de recuerdos. Volví a oír la misma voz. Me dijo: ‘tú no necesitas un psicólogo, necesitas un cura’. 24 horas después estaba hablando con un cura que se convirtió en mi padre espiritual y ya no hubo vuelta atrás»   

Vídeo del testimonio de Laura Mascaró en El Rosario de las 11 PM

Camino Católico.- Laura Mascaró, madre homeschooler y emprendedora digital desde 2008, ha escrito libros, dirigido documentales, asesorado a centenares de familias y liderado un equipo de marketing multinivel. Aunque se crió en una familia católica y recibió los sacramentos de joven, siempre vivió muy alejada de la Iglesia. Una enfermedad y la búsqueda de respuestas la llevaron a escuchar la voz del Señor. En una entrevista con Teresa Aguado Peña en Omnes, Laura cuenta cómo ha cambiado su forma de ver a Dios y a la Iglesia desde que se encontró con Él.

- ¿Qué marcó el antes y después de tu conversión?

—El punto de inflexión fue una enfermedad que tuve entre 2015 y 2019, supuestamente crónica e incurable. La medicación no me hacía ningún efecto y, aunque no me fuese a curar, yo quería algo que al menos aliviase los síntomas. Prácticamente vivía en la cama, tenía un bebé al que no podía cuidar, un niño de 10 años y un negocio. Mi vida quedó “en pausa” y me empeñé en encontrar soluciones, dijeran lo que dijeran los médicos.

Un día, en 2019, agotada y desesperada, caí de rodillas al suelo, llorando, y le pregunté a Dios: “¿Qué quieres de mí?”. Era la primera vez que rezaba sin reproches ni peticiones, que es lo que muchas veces hacemos: nos acordamos de Dios para pedirle cosas o para echarle las culpas. Pero casi nunca le preguntamos qué quiere de nosotros.

No tengo ni idea de cuánto tiempo pasó, si fueron segundos o minutos, pero oí una voz profunda, firme y amorosa al mismo tiempo, muy difícil de describir, que decía: “tienes que rezar y tienes que hablar de mí”. En ese momento fue como si mi cabeza se partiera en dos: una me decía que estaba loca. La otra tenía la certeza de que era la voz de Dios.

Esa misma semana encontré un protocolo natural para mi enfermedad. Decidí probarlo y en cuatro meses desaparecieron los síntomas, dejé la medicación y los análisis salían perfectos. Volví a vivir con normalidad y me olvidé casi por completo de aquella experiencia con la voz de Dios.

Hasta que un par de años después, estando yo muy cerca del movimiento New Age, me puse a buscar un psicólogo para hacer terapia de recuperación de recuerdos. Volví a oír la misma voz. Me dijo: “tú no necesitas un psicólogo, necesitas un cura”. 24 horas después estaba hablando con un cura que se convirtió en mi padre espiritual y ya no hubo vuelta atrás.

- Cuando Dios te habla, ya nada vuelve a ser igual. ¿En qué ha cambiado tu vida desde que le conoces?

—Ahora tengo esa paz y esa alegría que vi en otros. Sé que no tengo que hacerlo todo yo sola, que no todo depende de mí, y es un gran alivio. Al principio, incluso, me sentía irresponsable, porque a mí me educaron para pensar, tomar decisiones y actuar. Y ahora, muchas veces, mi única acción es rezar.

Muchas veces, cuando tengo por delante una tarea o un proyecto que me parecen demasiado grandes o difíciles, me pregunto: “¿cuáles son mis cinco panes?” Porque yo sólo tengo que poner los 5 panes. El resto, lo hace Él.

Laura Mascaró Laura Mascaró / Foto: ©Cortesía de la entrevistada -Omnes

- Después de tu conversión y de tomar partido en esa “guerra espiritual” de la que hablas, ¿qué le dirías a una persona que dice que cree en Dios y no en la Iglesia? 

—Les diría, en primer lugar, que si se consideran cristianos, ni que sea remotamente, que busquen en la Biblia la institución de los sacramentos y de la Iglesia, empezando por ahí. Que lean también Hechos 8, 30-31 (“¿Cómo voy a entender lo que leo si nadie me guía?”). 

A mí también me dio mucho que pensar una imagen que corría por internet con un listado de diferentes denominaciones cristianas, con el nombre de su fundador y el año y lugar de su institución. Sólo en una ponía “Jesucristo, año 33, Jerusalén”. Así que tiré de ese hilo.

Y luego, que entren en una iglesia, que busquen el Sagrario (la cajita con la velita de color rojo), y que le pregunten directamente a Él. Hay muchas buenas preguntas que hacerle: “qué quieres de mí”, “dónde me quieres”, “dónde estás”. Que se queden en silencio un rato y que después se vayan y sigan con su vida con el corazón abierto, dispuestos a recibir una respuesta.

- Hablas de que no veías ni bondad ni belleza en los cristianos y que, por tanto, no creías que hubiera verdad en ellos. En cierto modo veías la aparente hipocresía del cristiano. Muchos no creyentes tienen la misma percepción. ¿Cómo cambió tu percepción de los cristianos y de la fe a lo largo de tu proceso de conversión?

—Sigo viendo mucha hipocresía, mucha superioridad moral y mucho postureo, porque los hay. Pero ahora, también veo que todos somos creados y amados por Dios. Que Cristo también se subió a la cruz por ese hipócrita, por el que me cae mal, por el que dice una cosa y hace otra, por el que se equivoca en sus prioridades. ¿Y quién soy yo para etiquetarles? Todos estamos igualmente heridos por el pecado y todos tenemos, hasta el último segundo de nuestra vida, la posibilidad de aceptar a Cristo como salvador.

Me dijo un amigo monje: nunca juzgues y nunca critiques, porque no conoces el corazón ni las circunstancias de esas personas. Desde entonces empecé a añadir la coletilla “y si…”, cada vez que empezaba a criticar. ¿Ese al que yo considero mala persona, va a Misa? En vez de criticar pienso: “¿y si la Misa es lo único bueno que hay en su vida? ¡Peor sería no ir!”. Aprendí a ver y pensar las cosas de otra manera, con más amor.

Y luego conocí a algunos católicos que eran pura paz y alegría. Que los veía y pensaba: “yo quiero lo que ellos tienen”.

Laura Mascaró contando su testimonio de conversión / Foto: Captura de pantalla de YouTube

- Cuando saliste del “armario católico” algunas personas te dejaron de seguir en Instagram. ¿Cómo interpretas eso? ¿Consideras que en ello se ve reflejada la cultura woke o de la cancelación?

—Pienso que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí. Todos buscamos la verdad, queremos entender el sentido de la vida, tenemos heridas que sanar… y buscamos en todas partes menos en una. En mi caso, porque en la Iglesia ya había estado (teóricamente) y no me había “servido” para nada. Consideramos que ya hemos estado ahí y que no ha traído nada bueno, así que aceptamos y respetamos al que adopta una filosofía de vida oriental, sincretista o inventada. Todo está bien, menos la Iglesia católica, que tiene muy mala prensa. Hay que reconocer que muchas cosas se han hecho muy mal. Yo misma fui a un colegio católico en el que nunca tuvimos una Misa de inicio de curso, ni había momentos para la oración, ni vimos nunca un rosario de cerca, ni se nos iniciaba en la confesión.

Para mí, que 60 personas dejaran de seguirme en un solo día era mucha gente. Pero también es cierto que muchas otras personas me escribieron para darme la bienvenida a casa, para decirme que habían rezado por mí o para pedirme que les contara mi experiencia, porque ellas estaban en el umbral y les faltaba un empujón para terminar de entrar. Sé que Dios me ha usado para darle ese empujón a mucha gente y espero que me siga usando durante largos años.

- Hablas de un punto negro en tu corazón a causa de no ser capaz de perdonar, ¿cómo ha hecho Dios para que hayas podido perdonar? 

—El cura con el que hablé al día siguiente me dijo algo muy sencillo. Dijo: “cuando Dios te dé su gracia, perdonarás sin darte cuenta”. Y yo, que venía del New Age, donde todo recae sobre tus espaldas, donde siempre “te tienes que trabajar”, donde siempre hay algo que debes sanar en tí, no podía creerlo.

Cuando mi marido hizo el catecumenado para confirmarse, antes de casarnos, yo le acompañé a todas las sesiones. Solíamos comentar que nos llamaba mucho la atención la cantidad de veces que se repetía la expresión “dejarse hacer”. No lo entendíamos.

Hablando del perdón, por ejemplo, mi enfoque era: que alguien me diga qué tengo que hacer. Pero no se trata de lo que nosotros tenemos que “hacer”. Lo único que tenemos que hacer es ponernos en sus manos, decirle “tú mandas”. Y así fue. Yo no “hice” nada. Y un día, vi que había perdonado sin darme cuenta.

Hay una cosa muy importante que a veces nos cuesta entender: tenemos que rezar más y tenemos que aprender a rezar. Está muy bien pedir que te vaya bien ese examen o que encuentres una casa para comprar y puedas pagarla. Pero hay que rezar más pidiendo más fe, más humildad y mayor discernimiento para saber cuál es la voluntad de Dios. Hay que rendirse, dejar de intentar controlarlo todo y decirle “tú mandas”. Por eso mi canal de YouTube se llama En manos del Guionista. Porque el guionista de tu vida no eres tú, es Dios.

lunes, 7 de julio de 2025

Rae-Mi LeRoy, budista, en la New Age, soñó con Jesús y fue a una Iglesia: «El Viernes Santo mirando la cruz fue la primera vez que entendí que Jesús murió por mí. Todo tiene que cambiar ahora. ¿Cómo no le doy todo a Él?»


Rae-Mi Leroy colaborando encantada en su parroquia católica, tras una vida muy lejos del catolicismo

* «En mi primera confesión me liberé de algo que ni siquiera sabía que me oprimía. Y ese fue un momento increíble. Hasta el día de hoy, amo la confesión. Me encanta. Es el regalo más increíble que nuestro Señor nos dio, y voy al menos una vez al mes» 

Camino Católico.- Rae-Mi LeRoy no supo nada del Evangelio ni de la fe católica hasta los 38 años. Para entonces, había ganado dinero en la industria del espectáculo (trabajó en Los Ángeles, en la Torre Nakatomi, "la de Jungla de Cristal", explica, en oficinas de 20th Century Fox), y a la vez buscaba paz y espiritualidad en el budismo y la New Age.

Y entonces, Jesucristo vino a buscarla, primero en sueños, luego con numerosas indicaciones. Cuando decidió acercarse a una iglesia a hacer preguntas, pensó que, como en el teatro y el cine, ¡había que reservar entradas y pagar por ellas! Ha contado su historia asombrosa en CHNetwork (versión de 1 hora) y en The Institute of Catholic Theology (versión de 20 minutos) y P.J.Ginés las traduce y sintetiza en Religión en Libertad.


Bautizada de niña, sin ninguna formación ni fe


"Fui bautizada católica cuando era un bebé de menos de un mes, pero mis padres dejaron la Iglesia cuando yo tenía alrededor de dos años. Crecí sin ninguna fe en absoluto. Toda mi infancia y juventud consistía en tratar de sacar buenas notas, complacer a mis padres y bailar. Mi mamá abrió un estudio de baile cuando yo tenía unos cinco años. Entonces, eso se convirtió en mi vida. Fui a concursos y gané muchos premios", explica.


Fue a una universidad artística en Ohio, especializándose en teatro y danza. Era obligatorio apuntarse a algún curso sobre alguna religión, y por horario le encajó ir a 'Budismo y Zen'. Aquellas clases fueron la primera vez que alguien le habló de algo espiritual


"Me encantó el concepto de desapego. Siempre fui muy poco materialista, incluso de niña. Por primera vez alguien me decía que eso era bueno. Y me encantaba meditar. Me gustaba quedarme quieta, respirar, no hacer nada".


Se distrajo del budismo en cuanto dejó la universidad y se fue a vivir a Hollywood, a intentar ser bailarina o artista, con una beca de baile. Lo intentó 8 años. También vivió cosas complicadas. Y poco antes de llegar a los 30 años, se empezó a hacer preguntas espirituales. Desempolvó sus libros budistas y empezó a ir a retiros de yoga. Se hizo profesora certificada de yoga y entró "en todo el paraguas de la Nueva Era".


El núcleo de toda esta espiritualidad era admitir que ante el sufrimiento, que es parte de la vida, hay que aceptarlo, rendirse y vaciarse. Se consideraba una yogui budista y se sentía "muy espiritual".


En la Fox, en Nakatomi Plaza

Pero, a la vez, cambió su enfoque profesional. Ya no intentaba ser actriz o bailarina, sino dedicarse al lado empresarial-comercial. "Trabajé para Universal Studios Hollywood en el Departamento Creativo. Construimos todas las atracciones y espectáculos para el parque, y manejé los contratos y pagos para eso, y luego, después de terminar mi maestría en negocios, me mudé a la distribución televisiva en NBC Universal; licenciábamos películas y programas de TV de todo el mundo, yo me centré en Japón y Corea. Luego pasé a 20th Century Fox al mismo puesto, trabajé en Nakatomi Plaza, donde la película Jungla de Cristal, era mi edificio de oficinas".


Tenía dinero, tenía trabajo, iba a fiestas elegantes, tenía espiritualidad... y, pese a todo, se sentía vacía. "Ya no sé quien soy", le dijo a sus padres, que se habían mudado a Sedona, Arizona, conocida como una de las "capitales del New Age" de EEUU.


Hoy cree que la espiritualidad budista, efectivamente, la vaciaba y al mismo tiempo la llenaba de sí misma. "Es como si te convirtieras en tu propio Dios", explica. Dice que, tal como lo piensa hoy, la idea de ser "espiritual sin religión" no tiene sentido: cualquier práctica New Age, se tome de donde se tome, parte de una cosmovisión, una visión del hombre y del mundo y tendrá doctrina. Y si se insiste en un vaciamiento, llega el momento es que se acerca uno al nihilismo. ¿Para qué hacer nada, si nada vale nada? Como mujer de negocios iba de campaña en campaña, a buscar más dinero, pero ¿luego qué? ¿Y para qué?


Buscando algo en la naturaleza

En 2015 le dijo a su jefa que ahora trabajaría a distancia, y ella aceptó a regañadientes. Seguía cobrando un sueldo grande, de Los Ángeles, pero se mudó a Sedona, cerca de sus padres. Quería naturaleza y belleza, y Sedona tenía mucha, con un paisaje de rocas rojas muy hermosas, y muchas actividades New Age. "Meditación, chakras... me sentía muy espiritual y hacía mis viajes de negocios".


Rae-Mi Leroy siempre buscó paz y equilibrio en la naturaleza y la belleza de la Creación

Un año después, Jesucristo intervino. "Tuve un sueño de Jesús, totalmente inesperado. Fue muy real. Yo sabía instintivamente Quién era. Me desperté y pensé, bueno, eso es raro. ¿Por qué vendría a mí? Yo no rezo. No voy a la iglesia. Claramente, Él se habrá perdido, equivocado", dice en CHNetwork. En la otra entrevista lo llama "una experiencia mística", sin querer dar más datos.


La Oración de la Serenidad, ¡pero la versión completa, con Jesús!

Una semana después, fue a un retiro budista, que le encantó, la reafirmó en su budismo. Pero un monje dijo: "¿Conocéis la Oración de la Serenidad? Muchos conocen la primera parte, pero no la segunda". El monje insistió en leer la oración completa, con su segunda parte, y en recomendarla. "Tenéis que buscarla, es hermosa".


La primera parte es muy conocida porque se lee en cada reunión de Alcohólicos Anónimos, se cuelga en las casas y a veces se cita en películas:


  • "Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia".


Pero la segunda parte es la que menciona a Jesús:


  • "Viviendo día a día; disfrutando de cada momento; sobrellevando las privaciones como un camino hacia la paz; aceptando este mundo pecaminoso tal cual es y no como yo creo que debería ser, tal y como hizo Jesús en la tierra: así, confiando en que obrarás siempre bien; así, entregándome a Tu voluntad, podré ser razonablemente feliz en esta vida y alcanzar la felicidad suprema a Tu lado en la próxima. Amén".


El monje consideraba que era una oración católica. Parece que el autor del texto es el teólogo protestante norteamericano Reinhold Niebuhr, probablemente en 1940. Pero a Rae-Mi le llamó la atención la mención a Jesús, a un mundo "pecaminoso" (nadie le había hablado nunca del pecado) y la idea de "entregarse a Su voluntad". ¿Qué era eso? También remitía a Dios... y ella nunca se había considerado atea, pero tampoco había pensado nunca en Dios o su papel en la vida. Le gustó el texto, le pareció hermoso, útil para meditar. 


¿Quién no se enamoraría de Francisco de Asís?

Después, leyó sobre una monja budista que vivió en una cueva durante 14 años. "Pensé que era magnífico, lo mejor posible. Pero en el libro ella dice que cuando salió de la cueva, fue a Asís, y se puso a escribir de las monjas de Asís y lo asombrosas que eran. Investigué sobre Asís y, ¿con quién me encuentro? San Francisco, por supuesto, y tienes que tener un corazón de piedra para no enamorarte de Francisco. Entonces, por supuesto, me enamoré de San Francisco de Asís".


Otro día, escuchando una grabación de un gurú new age bastante conocido, le asombró que mencionaba el pecado. "Hoy yo no recomendaría esa charla, pero en ese momento, por primera vez, oí a alguien hablar del pecado, y su conclusión era: 'si quieres llegar a Dios, no debes pecar'. Nunca había pensado yo en llegar a Dios. Y pensé, 'eso suena bien'".


Cuando se acumularon esas y más señales que apuntaban a Dios, los santos y el catolicismo, en enero de 2017, decidió que tenía que visitar una iglesia católica. Tenía buena relación con sus padres pero para hablar de esto telefoneó a su abuela, que decía que a veces encendía una vela en la iglesia. La abuela, emocionada de verdad, la escuchó y le dijo: "Vete, vete ya".


¿Comprar un tiquet para ir a misa?

Como todo el mundo en nuestros días, antes de ir a la parroquia revisó con detalle su página web. Estaba poco actualizada y sólo decía "tenemos los siete sacramentos". No le pareció atractivo, ni siquiera sabía qué era eso de los "sacramentos". Desde entonces, pide a las parroquias que tengan webs acogedoras y atractivas.


Telefoneó a la iglesia preguntando por la misa. Como venía del mundo del teatro y cine, sin saber nada de cosas parroquiales, preguntó: "¿Necesito comprar un boleto? ¿Alguien me mostrará mi asiento?" La secretaria dijo: "no, no, simplemente ven a la iglesia".


Cuando llegó a misa, se sentó en la parte de atrás. "No tenía idea de lo que estaba pasando. Me arrodillaba y levantaba cuando todos los demás lo hacían. No recuerdo nada de lo que se dijo. Era como estar en un país extranjero". Le asombró ver que todos bebían de una misma copa, y pensó: "tiene que haber algo bueno ahí". Y todos esperaban en silencio mientras el sacerdote, ¿recogía la mesa y lavaba enseres? Luego abordó al pie del altar al sacerdote mostrando interés pero él se limitó a decir "sigue viniendo a misa". No le ofreció hablar, formarse, un acompañante, etc…


Su padre, cuando le comentó la misa y la copa, le dijo: "Ellos creen que ese es el Verdadero Cuerpo y Sangre de Jesús. A Rae-Mi le pareció que ¡podía tener sentido! "No sé lo que pasa aquí, pero quiero saberlo", entendió.


Ha descubierto que personas alejadas de Dios, como lo estaba ella, piensan que Jesús no puede salirles al encuentro ni estar interesado en ellas, porque 'no son de parroquia'. Les dice algo que los cristianos saben, pero otra gente no: "Él va a buscar a las ovejas perdidas y descarriadas". A los cristianos les dice otra cosa: "No tienes que intentar defender un pleito o hacer una venta, simplemente, habla de a Quién amas, di 'yo creo esto, y Jesús es esto para mí'".


"Esto es lo que siempre estuve buscando"

Rae-Mi decidió probar en otra parroquia. Sabía que necesitaba que alguien le explicara las cosas. En esa parroquia escuchó la proclamación del Sermón de la Montaña. Nunca lo había oído antes. Le impresionó. Pensó: "esto es lo que he esperado escuchar. Es lo que buscaba. ¿Por qué no está todo el mundo aquí? ¡Esto es lo que todo el mundo quiere oír!"


Ya cada lectura en misa le asombraba. Y los rituales de Semana Santa, fue a todo: Jueves Santo, Viernes Santo, Vigilia Pascual. "Recuerdo el Viernes Santo. Tenían la Iglesia a oscuras, y yo estaba arrodillada allí, mirando la cruz, y fue la primera vez que realmente entendí que Jesús murió por mí. Todo tiene que cambiar ahora. ¿Cómo no le doy todo a Él ahora?"

Todo le sonaba a nuevo y fascinante. Le escandalizaba que al resto de feligreses y catecúmenos le pareciera 'normal'. Un día vino admirada señalando Juan 3,16: "Tanto amó Dios al mundo que entregó a su hijo único para que tuviera vida". Para ella, era un hallazgo sensacional. "Pero si esa cita la llevan pintada y tatuada los futbolistas, todos lo conocen", le decían. Una magnífica catequista, hoy su amiga, la acompañó en su proceso.


Una tentación: ¿salario de seis cifras en Los Ángeles?


Un día hubo una tentación. Su jefa en Fox la telefoneó ofreciendo un salario de seis cifras y un puesto directivo pero tendría que vivir en Los Ángeles. Se lo pensó, vio que eso le alejaría de su descubrimiento de Dios.


- He encontrado algo muy especial aquí, amo mi vida aquí y no puedo mudarme -le respondió.

- Lo siento por ti, es una oportunidad increíble, muchas mujeres que se acercan a los 40 años querría este puesto...


Pero Rae-Mi sentía que había descubierto un tesoro mucho más grande, y sin dificultad lo rechazó para volcarse en su aprendizaje de la fe y conocimiento de Jesús. 




Rae-Mi Leroy con las cruces del santuario de la Capilla de la Santa Cruz / Foto: Facebook de Rae-Mi Leroy

Primera confesión de su vida

También recuerda su primera confesión, con una lista larga de pecados de 38 años de vida ("la escribí para no olvidarme, pero en código, por si alguien rastreaba mi nota"). Cuando recibió la absolución, entendió que su identidad pasada se había quedado pegada a todas esas cosas. "Me liberé de algo que ni siquiera sabía que me oprimía. Y ese fue un momento increíble. Hasta el día de hoy, amo la confesión. Me encanta. Es el regalo más increíble que nuestro Señor nos dio, y voy al menos una vez al mes".

Como ya estaba bautizada, sólo necesitaba ser recibida a través de la Confirmación. La hizo un 17 de Diciembre de 2017. Por temas de horarios, "fue en una misa en español; no hablo español en absoluto, pero la parte de Confirmación fue en inglés. Nos dieron los textos a proclamar, y los proclamé con fervor. El sacerdote me ungió con mucho aceite, goteaba por todas partes, y simplemente me encantó. Nunca quise lavarlo".


Titulada y evangelizadora

Después estudió un título de Teología en la Universidad Franciscana de Steubenville (considerada a menudo como la universidad más católica del mundo). Y volvió a Sedona, donde trabaja en la parroquia de San Juan Vianney y en la Capilla de la Santa Cruz, un lugar peculiar, en un paraje natural impactante, que visitan muchos turistas y curiosos del mundo New Age. Allí encuentran adoración, confesión y una misa cuidada los miércoles y viernes, y en otras ocasiones, bodas. Los curiosos hacen preguntas y ven su primera misa, personas que no entrarían en una parroquia. (Se pueden ver muchas fotos aquí en Facebook).




La Capilla de la Santa Cruz en Sedona, en un entorno natural, fue portada en 2024 en la revista de la diócesis de Phoenix

"El catolicismo es realmente hermoso. ¿Esto es lo que hacen ustedes?", dicen algunos que, como Rae-Mi, no sabían nada o casi nada.


Hoy la pasión de Rae-Mi es divulgar este amor que ella ha encontrado en la Iglesia y en Cristo. A muchos les dice: "Oye, sé lo que quieres, sé lo que buscas. Déjame que te presente a Él".