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domingo, 2 de agosto de 2026

Papa León XIV en el Ángelus, 2-8-2026: «Cristo nos enseña que nada se pierde cuando se comparte y que la acumulación y el descarte son las dos caras de un mismo mal: la avaricia»

* «Esta enfermedad del alma lleva a perder los sentidos porque embriaga de riquezas, hasta el punto de olvidar a aquellos que lloran de hambre y gritan de sed. Y, de ese modo, ante la opulencia de las cosas que se corrompen, están las manos tendidas de quienes no tienen qué comer, las casas destruidas de quienes no tienen paz»  

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia. Continuemos rezando por la paz, para que cesen las guerras en el mundo y se encuentren soluciones diplomáticas a los conflictos. Recordemos a todas las víctimas de las hostilidades, sobre todo a los más débiles e indefensos: los niños, los ancianos y los enfermos. Que el Señor consuele a quienes sufren y bendiga la labor de quienes llevan ayuda y consuelo» 

2 de agosto de 2026.- (Camino Católico) En el XVIII domingo del Tiempo Ordinario, el Papa León XIV asegura que “Cristo nos enseña que nada se pierde cuando se comparte y que la acumulación y el descarte son las dos caras de un mismo mal: la avaricia”. Lo ha afirmado este mediodía al reflexionar el Evangelio de San Mateo, que narra la multiplicación de los panes y los peces, antes de rezar la oración del Ángelus, en la plaza de san Pedro, ante miles de fieles:En ese contexto, contrasta la abundancia de los bienes materiales con la realidad de quienes viven sin alimento, sin hogar o sin paz. Es por ello que este domingo el Papa ha elevado una oración a la Madre del cielo para que “nos haga crecer en la caridad, para que a nadie le falte el pan cotidiano”.

El Pontífice ha explicado que, cuando se proclama el Evangelio, con frecuencia escuchamos el relato de los signos realizados por Jesús; gestos – ha dicho – que no son únicamente acciones extraordinarias, sino manifestaciones de la salvación que Dios ofrece a la humanidad: “Son gestos que manifiestan su especial entrega por nosotros, es decir, la salvación que Él trae al mundo. El Señor se presenta como Aquel que da sentido a la vida, liberándola del mal y del pecado”.

En este sentido, ha afirmado que al devolver la vista a los ciegos, el oído a los sordos y alimentar a la multitud, Cristo revela la cercanía del Reino de Dios y se presenta como quien da sentido a la vida y libera del mal y del pecado: “No sólo realiza acciones prodigiosas, sino que anuncia a todos que el Reino de Dios está cerca. Por eso el Evangelio de hoy da testimonio de que Jesús no se limita a dar los sentidos a quien carece de ellos, sino que hace gustar a nuestros sentidos”.

Para el Papa, este episodio de la multiplicación de los panes significa “que el encuentro con el Señor es una experiencia que nos alimenta” y subraya que, en el desierto, es decir – en el lugar de nuestras necesidades –, “Cristo es el pan de vida”.

Tras el rezo del Ángelus, León XIV expresa su preocupación por la “alarmante situación” en la ciudad autónoma española de Ceuta y pide seguir rezando por la paz, la resolución diplomática de los conflictos y por las víctimas de las hostilidades. También invita a los fieles a redescubrir el valor del Perdón de Asís, coincidiendo con el 800 aniversario del “Tránsito” de San Francisco. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:  

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de san Pedro

XVIII domingo del Tiempo Ordinario, 2 de agosto de 2026

Queridos hermanos y hermanas: ¡feliz domingo!

Cuando se proclama el Evangelio, con frecuencia escuchamos el relato de los signos realizados por Jesús. Son gestos que manifiestan su especial entrega por nosotros, es decir, la salvación que Él trae al mundo. El Señor se presenta como Aquel que da sentido a la vida, liberándola del mal y del pecado.

Cristo, al dar la vista a los ciegos y hacer oír a los sordos, no sólo realiza acciones prodigiosas, sino que anuncia a todos que el Reino de Dios está cerca. Por eso el Evangelio de hoy (Mt 14,13-21) da testimonio de que Jesús no se limita a dar los sentidos a quien carece de ellos, sino que hace gustar a nuestros sentidos. Al sordo, que vuelve a oír, el Señor le dirige la Buena Noticia para que escuche; al ciego, que ve nuevamente, le muestra la espléndida obra de la redención que se realiza en él. Del mismo modo, Jesús da de comer al que tiene hambre. El episodio de la multiplicación de los panes significa que el encuentro con el Señor es una experiencia que nos alimenta. En el desierto, es decir, en el lugar de nuestras necesidades, Cristo es el pan de vida. Con Él, lo esencial es sobreabundante: «Comieron todos y se saciaron» y sobraron «doce cestos llenos» (v. 20). Este número demuestra que el don del Señor es universal, y que su Providencia hacia nosotros nunca falla.

Queridos hermanos, Cristo sacia realmente el hambre de la humanidad, nuestra hambre de verdad y de vida. Al mismo tiempo, su gesto nos enseña que nada se pierde cuando se comparte. La acumulación y el descarte, en cambio, son las dos caras de un mismo mal: la avaricia. Esta enfermedad del alma lleva a perder los sentidos porque embriaga de riquezas, hasta el punto de olvidar a aquellos que lloran de hambre y gritan de sed. Y, de ese modo, ante la opulencia de las cosas que se corrompen, están las manos tendidas de quienes no tienen qué comer, las casas destruidas de quienes no tienen paz.

En el desierto de la guerra y de la arrogancia, vemos con cuánta bondad el Señor, «alzando la mirada al cielo», «pronunció la bendición», «partió los panes y se los dio» a los discípulos, para que los repartieran a la gente (cf. v. 19). En este milagro de la caridad reconocemos las acciones típicas de Jesús, que encuentran su punto culminante en la última Cena, donde el Hijo de Dios nos entrega su misma vida como nuestro hermano en humanidad. Al saborear la gracia de la Eucaristía, comprometámonos a testimoniar su belleza en nuestros gestos cotidianos, comenzando por la bendición de la mesa, cuando compartimos el pan en familia y entre los amigos. En compañía de Jesús, también las vacaciones pueden convertirse en tiempo de serena fraternidad, incluyendo a quienes están a nuestro lado y pasan necesidad.

Pidamos pues a la Virgen María, Madre premurosa, que nos haga crecer en la caridad, para que a nadie le falte el pan cotidiano.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.


Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas,


sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia.


Continuemos rezando por la paz, para que cesen las guerras en el mundo y se encuentren soluciones diplomáticas a los conflictos. Recordemos a todas las víctimas de las hostilidades, sobre todo a los más débiles e indefensos: los niños, los ancianos y los enfermos. Que el Señor consuele a quienes sufren y bendiga la labor de quienes llevan ayuda y consuelo.


En estos días se celebra el “Perdón de Asís”. San Francisco obtuvo esta indulgencia del papa Honorio III en 1216, inspirado, mientras oraba en la Porciúncula, por una visión de Jesús y María, rodeados de ángeles. Demos gracias al Señor por este gran don y atesorémoslo, especialmente en el octavo centenario del “Tránsito” del Poverello de Asís, que falleció precisamente en la Porciúncula el 3 de octubre de 1226.


Los saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos procedentes de diversos países: en particular a los jóvenes de las parroquias de Saccolongo y Creola (Padua), y a los de la parroquia de San Juan Bosco en Altamura y a los chicos de la Colaboración Pastoral de Castelfranco Veneto, acompañados por sus sacerdotes y animadores.


¡Les deseo a todos un feliz domingo!


Papa León XIV







Fotos: Vatican Media, 2-8-2026

Palabra de Vida 2/8/2026: «Comieron todos y se saciaron» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 2 de agosto de 2026, domingo de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

 

Evangelio: san Mateo 14, 13-21:

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.

Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:

«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida».

Jesús les replicó:

«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».

Ellos le replicaron:

«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».

Les dijo:

«Traédmelos».

Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Dios sale al encuentro de la pobreza y del hambre más profunda del corazón humano / Por P. Carlos García Malo

 


Nuestra Señora de los Ángeles es la Reina del cielo que intercede con poder y ternura por sus hijos / Por P. Carlos García Malo

 


sábado, 1 de agosto de 2026

Palabra de Vida 1/8/2026: «Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 1 de agosto de 2026, sábado de la 17ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: san Mateo 14, 1-12:

En aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos:

«Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».

Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.

El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes que juró darle lo que pidiera.

Ella, instigada por su madre, le dijo:

«Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel.

Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre.

Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.

La llamada de la Santísima Virgen a rezar el Rosario cada día es una invitación a permanecer unidos a Cristo por medio de María / Por P. Carlos García Malo

 


viernes, 31 de julio de 2026

Palabra de Vida 31/7/2026: «¿No es el hijo del carpintero? ¿De dónde saca todo eso?» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 31 de julio de 2026, viernes de la 17ª semana del Tiempo Ordinario, San Ignacio de Loyola, presbítero, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: san Mateo 13, 54-58:

En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.

La gente decía admirada:

«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».

Y se escandalizaban a causa de él.

Jesús les dijo:

«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».

Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

San Ignacio de Loyola nos enseña que la verdadera libertad nace de buscar y cumplir la voluntad de Dios por encima de nuestros propios intereses / Por P. Carlos García Malo

 


jueves, 30 de julio de 2026

Palabra de Vida 30/7/2026: «Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 30 de julio de 2026, jueves de la 17ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: san Mateo 13, 47-53:

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:

«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.

Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

¿Habéis entendido todo esto?».

Ellos le responden:

«Sí».

Él les dijo:

«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».

Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

«Estad quietos y reconoced que yo soy Dios» / Por P. Carlos García Malo

 


miércoles, 29 de julio de 2026

Palabra de Vida 29/7/2026: «Marta, Marta, andas inquieta y preocupada por muchas cosas» / Por P. Jesús Higueras


Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 29 de julio de 2026, miércoles de la 17ª semana del Tiempo Ordinario, santos Marta, María y Lázaro, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 


Evangelio: san Lucas 10, 38-42:

En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. 

Acercándose, pues, dijo: 

«Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». 

Le respondió el Señor: 

«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada».

Jesús nos enseña que antes de hacer cosas para Dios, necesitamos estar con Dios / Por P. Carlos García Malo

 


martes, 28 de julio de 2026

Palabra de Vida 28/7/2026: «Así será al final de los tiempos» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 28 de julio de 2026, martes de la 17ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: san Mateo 13, 36-43:

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:

«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».

Él les contestó:

El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles.

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

San Pedro Poveda comprendió que el Evangelio no transforma el mundo solo con grandes discursos, sino con la entrega perseverante de quienes viven su fe en medio de la sociedad / Por P. Carlos García Malo

 


lunes, 27 de julio de 2026

Palabra de Vida 27/7/2026: «El grano de mostaza se hace un árbol» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 27 de julio de 2026, lunes de la 17ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: san Mateo 13, 31-35:

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola al gentío:

«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del a anidar en sus ramas».

Les dijo otra parábola:

«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta».

Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:

«Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».

domingo, 26 de julio de 2026

Papa León XIV en el Ángelus, 26-7-2026: «Debemos aprender a captar lo que realmente importa: el tesoro de la relación con Dios, que nos abre a la alegría y nos ayuda a vivir mejor las relaciones entre nosotros»

* «El Reino de Dios revela su inestimable belleza de diversas maneras, pero llama a todos —hombres y mujeres, jóvenes y adultos mayores, pobres y ricos— a una profunda renovación. Todos pueden comprenderlo y se sienten atraídos por él. Incluso hoy, la Iglesia es una comunión de personas diferentes en cuanto a origen, cultura, habilidades y nivel de responsabilidad, pero todas llamadas a reconocerse como “uno” en Jesucristo: Él es el tesoro escondido, la perla preciosa, la red que recoge al que está disperso»

     

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Sigamos orando por todos los pueblos del mundo que sufren a causa de la guerra. Que el Señor toque los corazones e ilumine las mentes de los responsables, para que pronto se alcance la reconciliación y la paz. Ante los devastadores incendios que en estos días han afectado a varias localidades de Francia y España, expreso mi cercanía e invito a todos a orar por las personas afectadas y por la labor de los equipos de rescate. Hoy se celebra la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, cuyo tema se inspira en las palabras del profeta Isaías: «Yo nunca te olvidaré» (Is 49,15). Agradezcamos juntos al Señor por el regalo que representan las personas mayores para la Iglesia y la sociedad, y comprometámonos a respetar y valorar su valioso papel, así como a garantizarles, siempre, la atención y la asistencia que merecen» 

 


26 de julio de 2026.- (Camino Católico) «Debemos aprender a captar lo que realmente importa: el tesoro de la relación con Dios, que nos abre a la alegría y nos ayuda a vivir mejor las relaciones entre nosotros», ha reflexionado el Papa León XIV en su alocución previa al rezo del Ángelus, desde la Plaza de la Libertad en Castel Gandolfo, este domingo 26 de julio, ante miles de fieles y peregrinos.


«En el centro de la enseñanza de Jesús se encuentra el misterio del Reino de Dios, que el Evangelio de hoy compara con una perla y un tesoro (cf. Mt 13, 44-52)». El Santo Padre ha reflexionado sobre el Evangelio del XVII domingo del Tiempo Ordinario, señalando que «las parábolas dan a entender la sorpresa de quien encuentra lo que ni siquiera podía esperar, hasta el punto de que vender o dejar todo ya no parece una renuncia, sino una ganancia».


Asegura el Pontífice que, «de hecho, desde las primeras páginas, los evangelistas describen el llamado de Jesús a seguirlo como algo irresistible: libre, sin duda, pero urgente y capaz de suscitar una respuesta inmediata, movida por el deseo».

La paz que no acaba de llegar, que no se estabiliza, que paga un amargo precio frente a intereses mortíferos. Este es el tema central y crucial en torno al cual gira el llamamiento de hoy, último domingo de julio, tras la oración del Ángelus presidida por León XIV. La preocupación por el destino de Oriente Medio es especialmente intensa para el Papa, incluida la situación del Líbano, donde ayer fue beatificado el patriarca maronita Elia Hoayek. Además, al mostrarse al tanto de las noticias sobre los devastadores incendios que están afectando a diversas localidades de Francia y España, el Papa manifiesta su cercanía e invita a todos a rezar «por las personas afectadas y por la labor de los equipos de rescate».

El Papa tampoco deja de mencionar a los abuelos y a las personas mayores. Lo hace en la Jornada de hoy dedicada a ellos, que, en su sexta edición de este año, retoma las palabras de Isaías: «Yo, en cambio, nunca te olvidaré». Conscientes de que son un don para la Iglesia y para la sociedad, llega la invitación: «Comprometámonos a respetar y valorar su valioso papel y a garantizarles, siempre, la debida atención y asistencia». En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:  

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de la Libertad 

Castel Gandolfo

XVII domingo del Tiempo Ordinario, 26 de julio de 2026

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

En el centro de la enseñanza de Jesús se encuentra el misterio del Reino de Dios, que el Evangelio de hoy compara con una perla y un tesoro (cf. Mt 13,44-52). Las parábolas dan a entender la sorpresa de quien encuentra lo que ni siquiera podía esperar, hasta el punto de que vender o dejar todo ya no parece una renuncia, sino una ganancia. De hecho, desde las primeras páginas, los evangelistas describen el llamado de Jesús a seguirlo como algo irresistible: libre, sin duda, pero urgente y capaz de suscitar una respuesta inmediata y movida por el deseo. Este es un primer aspecto importante de la forma en que Dios está cerca y se deja encontrar: el encuentro con su Reino es un punto de inflexión que no limita, sino que amplía la vida. Si algo debe cambiar ahora, es para tener más posibilidades, no menos.

Hay un segundo aspecto al que Jesús parece darle mucha importancia: quien encuentra el tesoro escondido en el campo es probablemente un campesino; la perla, en cambio, es reconocida como de gran valor por un comerciante, tal vez un viajero. Le siguen otras dos parábolas en las que los protagonistas son pescadores y un escriba experto en cosas antiguas y nuevas. Hay otras, además, en las que el Reino se deja vislumbrar en una mujer que amasa la harina, en otra que ordena la casa, en un rey que planea la guerra, en un hombre que diseña una torre, en administradores que gestionan pagos o inversiones, en pastores y agricultores. En resumen, el Reino de Dios revela su inestimable belleza de diversas maneras, pero llama a todos —hombres y mujeres, jóvenes y adultos mayores, pobres y ricos— a una profunda renovación. Todos pueden comprenderlo y se sienten atraídos por él.

Incluso hoy, la Iglesia es una comunión de personas diferentes en cuanto a origen, cultura, habilidades y nivel de responsabilidad, pero todas llamadas a reconocerse como “uno” en Jesucristo: Él es el tesoro escondido, la perla preciosa, la red que recoge al que está disperso. Desde el principio, de hecho, Jesús llamó y reunió a su alrededor a personas que, de otra manera, nunca se habrían conocido. Así fue precisamente como demostró que Dios no hace distinción de personas y que su elección es una predilección preferencial por los pequeños y los descartados.

Hermanos y hermanas, no nos queda más que pedir un don, el mismo que pidió el joven rey Salomón (cf. 1 R 3,5.7-12). Es el don de identificar la perla de gran valor, de saber reconocer el tesoro por el que vale la pena venderlo todo. Mientras que la industria del consumo nos altera el gusto, creando siempre nuevas necesidades para luego vendernos respuestas que no sacian y, a veces, envenenan el corazón, debemos aprender a captar lo que realmente importa: el tesoro de la relación con Dios, que nos abre a la alegría y nos ayuda a vivir mejor las relaciones entre nosotros.

La intercesión de María, Sede de la Sabiduría, oriente hacia Jesús nuestro deseo de vida, para que se realice en plenitud.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.



Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:

Ayer, en Líbano, fue beatificado Elia Hoayek, Patriarca de Antioquía de los maronitas de 1899 a 1931 y fundador de la Congregación de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia. Dirigió durante más de treinta años la Iglesia maronita con gran dedicación y sensibilidad pastoral. Hombre de diálogo y de esperanza, fue un brillante referente eclesial, social y político, hasta el punto de ser llamado “Padre del Gran Líbano”. Que la oración y la intercesión del nuevo beato acompañen siempre a los fieles maronitas en todo el mundo y obtengan el don de la paz para todo el pueblo del Líbano, que me es tan querido.

Sigo con inquietud la persistencia y el recrudecimiento de la violencia en Tierra Santa, de la que últimamente han sido víctimas también muchos civiles, tanto en Cisjordania como en Gaza. Hago un vehemente llamamiento para que se retome la negociación de una solución política justa, basada en la dignidad y los iguales derechos de cada persona; y para que se rechacen nuevas acciones militares y decisiones unilaterales, en particular aquellas que violan el respeto y el statu quo de los lugares sagrados de todas las religiones.

Reitero asimismo mi llamamiento respecto a la situación en todo el Medio Oriente, donde la intensificación de las operaciones militares ha traído de nuevo la violencia y la destrucción, poniendo en grave riesgo la vida de numerosos civiles y agravando la escasez de agua potable y de electricidad. Desde lo más profundo del corazón, exhorto a todas las partes involucradas a suspender los ataques y a reabrir con urgencia los espacios de diálogo y diplomacia, para alcanzar lo antes posible la paz, tan anhelada por toda la región.

Sigamos orando por todos los pueblos del mundo que sufren a causa de la guerra. Que el Señor toque los corazones e ilumine las mentes de los responsables, para que pronto se alcance la reconciliación y la paz.

Ante los devastadores incendios que en estos días han afectado a varias localidades de Francia y España, expreso mi cercanía e invito a todos a orar por las personas afectadas y por la labor de los equipos de rescate.

Hoy se celebra la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, cuyo tema se inspira en las palabras del profeta Isaías: «Yo nunca te olvidaré» (Is 49,15). Agradezcamos juntos al Señor por el regalo que representan las personas mayores para la Iglesia y la sociedad, y comprometámonos a respetar y valorar su valioso papel, así como a garantizarles, siempre, la atención y la asistencia que merecen.

¡Los saludo con afecto a todos los que están aquí presentes, tanto a los residentes como a los que vienen de diversas partes de Italia y del mundo!

Doy una bienvenida especial a los peregrinos de la Obra de la Iglesia y a los obispos que los acompañan; una bienvenida y especial saludo a los niños de la “Casa de la Misericordia” de Chortkiv, en Ucrania, huéspedes de la parroquia de San Miguel Arcángel de Nocera Superiore; a los adolescentes de la parroquia de Manerbio; a los participantes en el Encuentro Internacional de Jóvenes organizado con motivo del bicentenario de la muerte de santa Giovanna Antida Thouret; a los jóvenes peregrinos del movimiento de estudiantes católicos Önze-Lieve-Vrouw Ster-Der-Zee de Maldegem, en Bélgica, así como a los alumnos de la Escuela de alumnos carabineros de Velletri, acompañados por el capellán y sus oficiales.

Saludo a los miembros de la Catholic Men Association of Cameroon.

Dirijo un saludo especial a los participantes en la “Fiesta del durazno” de Castelgandolfo, que han venido trayendo sus frutos para ser bendecidos.

Esta tarde, en Roma, a orillas del Tíber, se llevará a cabo la procesión de la Virgen “fiumarola”. Que María, Madre de Jesús, conceda a quienes participan en esta hermosa tradición, y a todos nosotros, vivir cada día según las enseñanzas del Evangelio.

¡Les deseo de corazón, a todos ustedes, un feliz domingo!

Papa León XIV



Fotos: Vatican Media, 26-7-2026