* «Esta noche y a lo largo de estos días, no estamos solos en nuestras oraciones. En todo el mundo, un millón de niños están rezando con nosotros. ¡Un millón! Imaginen: cincuenta millones de «Avemarías» que se elevan al Cielo desde todos los rincones y en todos los idiomas de la tierra pidiendo la paz; oraciones que se unen como un único e inmenso Rosario, abrazando y uniendo a todos los continentes, razas y naciones del planeta»
Vídeo de la transmisión en directo de Vatican News en español, con la meditación del Papa
1 de octubre de 2026.- (Camino Católico) “Os queremos, Jesús y María, y esta noche os pedimos un regalo especial: la paz para todos los niños del mundo, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la tierra”. Es la petición previa que ha hecho el Papa León XIV en una meditación, para subrayar el motivo por los que se reunían a rezar los misterios luminosos del Santo Rosario junto a mil niños en la Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos.
Tras expresar una calurosa bienvenida a las 1300 personas presentes, reconoce su alegría al estar reunido con los infantes “para estar junto a con las dos personas que nos aman más que nadie (…) El Señor Jesús y su madre, María” y recuerda a los asistentes que no se encontraban en oración solos, sino que, alrededor del mundo, un millón de niños están rezando con ellos, con una sola intención: pedir la paz. “Piensen: cincuenta millones de Ave María que se elevan al Cielo desde todas partes y en todas las lenguas de la tierra”.
La iniciativa “Un millón de niños rezan el rosario”, que nació del corazón de la fundación “Ayuda a la Iglesia que sufre” en comunión con el Día Mundial del Rosario, fue presentada al Santo Padre desde la Gruta de Lourdes por su eminencia, el cardenal Kurt Koch, quien resaltó que se trata de una oportunidad para orar junto a los más pequeños “por la unidad, la reconciliación y la paz”.
Así mismo, destaca que la actividad se llevará a cabo desde el 1 hasta el 7 de octubre en las parroquias, familias y escuelas alrededor del mundo, siempre la misma oración con una sola intención: “las lenguas y las distancias son diferentes, pero única es la esperanza que nos une”. En el vídeo de Vatican News se escucha y visualiza toda la meditación del Papa, cuyo texto íntegro es el siguiente:
REZO DEL ROSARIO POR LA PAZ CON LOS NIÑOS
MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE LEÓN XIV
Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos
Jueves, 1 de octubre de 2026
¡Buenas tardes a todos! ¡Buenas tardes y bienvenidos!
Agradezco a Su Eminencia el Cardenal Koch su saludo, y a la Fundación «Ayuda a la Iglesia Necesitada» por promover esta iniciativa y por la gran labor que realiza. Agradezco a todos los presentes que estén aquí; especialmente a vosotros, niños, junto con vuestros padres y demás familiares, a los sacerdotes y a todos los que os acompañan.
¡Me alegra mucho estar con vosotros! Y decidme, jóvenes: ¿estáis contentos? ¿Estáis contentos de estar aquí? [¡Sí!]
Me alegra oír eso. Sobre todo porque esta tarde nos hemos reunido para estar con las dos personas que más nos quieren. ¿Sabéis quiénes son? [Responden: Jesús] Jesús y ¿quién más? [María] Y María. El Señor Jesús y su madre María, que nunca nos dejan solos y que siempre están cerca de nosotros.
Nosotros también los queremos, ¿verdad? [¡Sí!] ¿Lo decimos? Intentémoslo. Repitamos juntos: TE QUIERO, JESÚS [repiten]. TE QUIERO, MARÍA [repiten].
Sí, os queremos, Jesús y María, y esta noche os pedimos un regalo especial: la paz para todos los niños del mundo, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la tierra.
Lo hacemos a través de la oración del Santo Rosario, una oración sencilla que todos pueden rezar. Ya hemos hecho el gesto de ofrecer flores, un signo de amor. Dentro de poco encenderemos unas velas y reflexionaremos sobre Jesús en momentos clave de su vida: momentos en los que llevó luz y paz a tantas personas: cuando fue bautizado en el río Jordán, cuando convirtió el agua en vino en las bodas de Caná, cuando proclamó su Reino, cuando reveló su gloria en el monte Tabor y cuando, en el Cenáculo durante la Última Cena, nos dio la Eucaristía. Son momentos en los que nos concedió dones maravillosos —dones que nunca debemos olvidar— y por eso queremos darle las gracias. Hagámoslo juntos, una vez más. Digamos todos: ¡Gracias, Jesús! [repiten]. Y pidámosle con confianza, todos unidos: ¡Danos la paz! [repiten]
Y quiero decirles una última cosa: esta noche y a lo largo de estos días, no estamos solos en nuestras oraciones. En todo el mundo, un millón de niños están rezando con nosotros. ¡Un millón! Imaginen: cincuenta millones de «Avemarías» que se elevan al Cielo desde todos los rincones y en todos los idiomas de la tierra pidiendo la paz; oraciones que se unen como un único e inmenso Rosario, abrazando y uniendo a todos los continentes, razas y naciones del planeta.
Así que, queridos niños, hoy rezamos junto a todos estos amigos. Y al hacerlo, nos comprometemos también a ser buenos y a portarnos bien —en casa, en la escuela, en la catequesis, con nuestros padres y con todos, incluso cuando jugamos y hacemos deporte—, porque la oración debe ir siempre acompañada de buenas obras y actos de amor. ¡Así es como crece la paz!
Gracias a todos de nuevo por estar aquí. Y ahora, recemos.
Papa León XIV
Fotos: Vatican Media, 1-10-2026









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