
9 de junio de 2010.- Criado en la Unión Soviética comunista, Yurko Kolasa no supo nada de la fe católica hasta bien entrada su adolescencia. Cuando la Iglesia greco-católica pasó de un ambiente clandestino a ser una práctica abierta y una religión respetada en Ucrania, a este futuro sacerdote se le abrió el mundo.
En la actualidad, el padre Kolasa es el prefecto del programa de formación para sacerdotes, seminaristas y religiosos en el Instituto Teológico Internacional de Viena. También es un sacerdote casado de la Iglesia greco-católica de rito oriental y padre de cuatro hijos. Él habla del programa de preparación al matrimonio que ha desarrollado y de cómo ha influido de manera positiva en la tasa de éxito matrimonial en Ucrania. Rápidamente se está convirtiendo en el prototipo de programa de preparación matrimonial en varias diócesis de la Europa del Este. Leer más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario