
2 de septiembre de 2009.- Tatiana Kasatkina dirige la comisión de estudios sobre Dostoievsky de la Academia de la Ciencia Rusa, el mayor órgano cultural de este país. «Mis padres eran bautizados, pero no creyentes; mis abuelas eran creyentes, pero nunca me hablaron de Dios porque estaba prohibido. Pero yo a los cinco años ya creía que Dios existía y que era bueno, como una madre», explica. «No pude hablar con nadie de esto, ni leer sobre Dios, hasta que a los once años leí “El idiota”, de Dostoievsky, y me confirmó lo que ya sospechaba, que la realidad habla de una realidad más profunda». Leer más...
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