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domingo, 28 de diciembre de 2025

Papa León XIV en el Ángelus, 28-12-2025: «El mundo siempre tiene sus 'Herodes'; no dejemos que sofoquen la llama del amor en las familias cristianas, protejámoslas con oración, sacramentos y fidelidad»

* «Pidamos entonces al Padre del Cielo, por intercesión de María y san José, que bendiga a nuestras familias y a todas las familias del mundo, para que, siguiendo el modelo de la familia de su Hijo hecho hombre, sean para todos un signo eficaz de su presencia y de su amor sin fin» 

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «A la luz de la Navidad del Señor, sigamos rezando por la paz. Hoy, en particular, recemos por las familias que sufren a causa de la guerra, por los niños, los ancianos y las personas más frágiles. Confiémonos juntos a la intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret»  

28 de diciembre de 2025.- (Camino Católico)  “El mundo siempre tiene sus «Herodes», sus mitos del éxito a cualquier precio, del poder sin escrúpulos, del bienestar vacío y superficial, y a menudo, sufre las consecuencias con la soledad, la desesperación, con las divisiones y conflictos. No dejemos que estos espejismos sofoquen la llama del amor en las familias cristianas. Al contrario, protejamos en ellas los valores del Evangelio: la oración, la frecuencia a los sacramentos —especialmente la confesión y la comunión—, los afectos sanos, el diálogo sincero, la fidelidad, el realismo sencillo y hermoso de las palabras y los gestos buenos de cada día. Esto las convertirá en luz de esperanza para los entornos en los que vivimos, escuela de amor e instrumento de salvación en las manos de Dios”, ha reflexionado el Papa León XIV antes de rezar el Ángelus, al meditar sobre el evangelio de la huida de la familia de Nazaret a Egipto, en la fiesta de la Sagrada Familia que celebramos hoy.

Ante una plaza de San Pedro soleada y repleta de decenas de miles de fieles y peregrinos, el Papa León XIV se refiere al tema litúrgico de la huida a Egipto narrada por Mateo, “momento de prueba para Jesús, María y José” que proyecta “la sombra inquietante de una amenaza mortal” sobre el cuadro luminoso del nacimiento del Salvador. Desde allí y hasta el final de su alocución el Santo Padre ha querido resaltar que en mundo donde no faltan quienes obsesionados por el poder o la fama atormentan y destruyen, en la Luz de la Navidad debemos continuar rezando por la paz. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente: 


FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA DE NAZARET

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro

Domingo, 28 de diciembre de 2025

Queridos hermanos y hermanas: ¡feliz domingo!

Hoy celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia y la liturgia nos propone el relato de la “huida en Egipto” (cf. Mt 2,13-15.19-23).

Es un momento de prueba para Jesús, María y José. Sobre el resplandeciente cuadro de la Navidad se proyecta, casi de improviso, la inquietante sombra de una amenaza mortal, que tiene su origen en la atormentada vida de Herodes, un hombre cruel y sanguinario, temido por su crueldad, pero precisamente por eso profundamente solo y obsesionado por el miedo a ser destronado. Cuando se entera por los magos de que ha nacido el «rey de los judíos» (cf. Mt 2,2), sintiéndose amenazado en su poder, decreta la muerte de todos los niños de la edad de Jesús. En su reino, Dios está realizando el milagro más grande de la historia, en el que se cumplen todas las antiguas promesas de salvación, pero él no es capaz de verlo, cegado por el miedo a perder el trono, sus riquezas, sus privilegios. En Belén hay luz, hay alegría; algunos pastores han recibido el anuncio celestial y ante el pesebre han glorificado a Dios (cf. Lc 2,8-20), pero nada de esto logra penetrar las defensas blindadas del palacio real, salvo como un eco distorsionado de una amenaza que hay que sofocar con violencia ciega.

Sin embargo, precisamente esta dureza de corazón resalta aún más el valor de la presencia y la misión de la Sagrada Familia que, en el mundo despótico y codicioso que representa el tirano, es el nido y la cuna de la única respuesta posible de salvación: la de Dios que, con total gratuidad, se entrega a los hombres sin reservas y sin pretensiones. Y el gesto de José que obediente a la voz del Señor, lleva a salvo a la esposa y al niño, se manifiesta aquí en todo su significado redentor. De hecho, en Egipto crece la llama del amor doméstico a la que el Señor ha confiado su presencia en el mundo  y cobra vigor para llevar la luz al mundo entero.

Mientras contemplamos con asombro y gratitud este misterio, pensemos en nuestras familias y en la luz que ellas también pueden aportar a la sociedad en la que vivimos. Lamentablemente, el mundo siempre tiene sus «Herodes», sus mitos del éxito a cualquier precio, del poder sin escrúpulos, del bienestar vacío y superficial, y a menudo, sufre las consecuencias con la soledad, la desesperación, con las divisiones y conflictos. No dejemos que estos espejismos sofoquen la llama del amor en las familias cristianas. Al contrario, protejamos en ellas los valores del Evangelio: la oración, la frecuencia a los sacramentos —especialmente la confesión y la comunión—, los afectos sanos, el diálogo sincero, la fidelidad, el realismo sencillo y hermoso de las palabras y los gestos buenos de cada día. Esto las convertirá en luz de esperanza para los entornos en los que vivimos, escuela de amor e instrumento de salvación en las manos de Dios (cf. Francisco, Homilía en la Misa por el X Encuentro Mundial de las Familias, 25 junio 2022).

Pidamos entonces al Padre del Cielo, por intercesión de María y san José, que bendiga a nuestras familias y a todas las familias del mundo, para que, siguiendo el modelo de la familia de su Hijo hecho hombre, sean para todos un signo eficaz de su presencia y de su amor sin fin.

Oración del Ángelus:

  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.


Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:


Saludo cordialmente a todos ustedes, romanos y peregrinos de diversos países.


En particular, saludo a los jóvenes de Clusone, Gerenzano y San Bartolomeo in Bosco, a los confirmandos de Adrara San Martino, a los jóvenes y monaguillos de Brescia, a los participantes en la peregrinación de preadolescentes de la Unidad Pastoral de Sarezzo y a los scouts de Treviso.


Saludo también a los educadores de la Acción Católica de Limena y los de Morciano di Romagna, a los animadores del Oratorio San Pío X de Portogruaro, al grupo de voluntarios de Borgomanero, a los fieles de San Cataldo y Serradifalco y a los miembros de la Pro Loco de Sant’Egidio del Monte Albino.


A la luz de la Navidad del Señor, sigamos rezando por la paz. Hoy, en particular, recemos por las familias que sufren a causa de la guerra, por los niños, los ancianos y las personas más frágiles. Confiémonos juntos a la intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret.


Les deseo a todos: ¡buen domingo!


Papa León XIV



Fotos: Vatican Media, 28-12-2025

viernes, 26 de diciembre de 2025

Papa León XIV en el Ángelus, 26-12-2025: «Esteban murió perdonando, como Jesús: por una fuerza más auténtica que la de las armas, que se reactiva cuando alguien comienza a mirar a su prójimo de otra manera»

* «En las condiciones de incertidumbre y sufrimiento del mundo actual, la alegría parecería imposible. Quienes hoy creen en la paz y han elegido el camino desarmado de Jesús y de los mártires, son a menudo ridiculizados, excluidos del debate público y, no pocas veces, acusados de favorecer a adversarios y enemigos. Sin embargo, el cristiano no tiene enemigos, sino hermanos y hermanas, que siguen siéndolo incluso cuando no se comprenden entre ellos. El Misterio de la Navidad nos trae esta alegría: una alegría motivada por la tenacidad de quienes ya viven la fraternidad, de quienes ya reconocen a su alrededor, inclusive en sus adversarios, la dignidad indeleble de las hijas e hijos de Dios»

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «En la memoria de San Esteban, el primer mártir, invocamos su intercesión para fortalecer nuestra fe y apoyar a las comunidades que más sufren por su testimonio cristiano. Que su ejemplo de mansedumbre, valentía y perdón acompañe a quienes trabajan en situaciones de conflicto para promover el diálogo, la reconciliación y la paz» 


 26 de diciembre de 2025.- (Camino Católico)  “Esteban murió perdonando, como Jesús: por una fuerza más auténtica que la de las armas. Es una fuerza gratuita, presente en el corazón de todos, que se reactiva y se comunica de manera irresistible cuando alguien comienza a mirar a su prójimo de otra manera, a ofrecerle atención y reconocimiento. Sí, esto es renacer, esto es volver nuevamente a la luz, ¡esta es nuestra Navidad!”, ha reflexionado el Papa León XIV en su alocución previa a la oración mariana en la fiesta de San Esteban, protomártir. desde la ventana del Palacio Apostólico, ante una Plaza de San Pedro colmada de peregrinos,día festivo en Italia y en el Vaticano.

El Pontífice medita sobre el martirio como un "nacer a la luz" y exhorta a los fieles a no pasar indiferentes ante la historia, afrontando las incertidumbres del mundo actual con la tenacidad de la fraternidad y el cuidado del prójimo. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente: 

FIESTA DE SAN ESTEBAN PROTOMÁRTIR

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro

Viernes, 26 de diciembre de 2025

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy es el “día del nacimiento” de san Esteban, como solían decir las primeras generaciones cristianas, seguras de que no se nace sólo una vez. El martirio es un nacer al cielo: en efecto, una mirada de fe, incluso en la muerte, ya no advierte sólo oscuridad. Venimos al mundo sin decidirlo, pero luego pasamos por muchas experiencias en las que se nos pide cada vez más conscientemente “venir a la luz”, elegir la luz. El relato de los Hechos de los Apóstoles atestigua que quienes vieron a Esteban ir hacia el martirio quedaron sorprendidos por la luz de su rostro y por sus palabras. Está escrito: «los que estaban sentados en el Sanedrín tenían los ojos clavados en él y vieron que el rostro de Esteban parecía el de un ángel» (Hch 6,15). Es el rostro de quien no pasa indiferente por la historia, sino que la afronta con amor. Todo lo que Esteban hace y dice representa el amor divino que se manifestó en Jesús, la Luz que brilló en nuestras tinieblas.

Queridos amigos, el nacimiento del Hijo de Dios entre nosotros nos llama a la vida de los hijos de Dios; la hace posible, con un movimiento de atracción experimentado, desde la noche de Belén, por personas humildes como María, José y los pastores. Pero la belleza de Jesús y de quienes viven como Él es además una belleza rechazada: precisamente por su fuerza de atracción ha suscitado, desde el principio, la reacción de quienes temen perder su poder, de quienes son desenmascarados en su injusticia por una bondad que revela los pensamientos de los corazones (cf. Lc 2, 35). Sin embargo, hasta el día de hoy, ningún poder puede prevalecer por encima de la obra de Dios. En todas partes del mundo existen personas que eligen la justicia, aunque cueste; que anteponen la paz a sus propios temores; que sirven a los pobres en lugar de a sí mismos. Precisamente, entonces brota la esperanza y, a pesar de todo, tiene sentido hacer fiesta.

En las condiciones de incertidumbre y sufrimiento del mundo actual, la alegría parecería imposible. Quienes hoy creen en la paz y han elegido el camino desarmado de Jesús y de los mártires, son a menudo ridiculizados, excluidos del debate público y, no pocas veces, acusados de favorecer a adversarios y enemigos. Sin embargo, el cristiano no tiene enemigos, sino hermanos y hermanas, que siguen siéndolo incluso cuando no se comprenden entre ellos. El Misterio de la Navidad nos trae esta alegría: una alegría motivada por la tenacidad de quienes ya viven la fraternidad, de quienes ya reconocen a su alrededor, inclusive en sus adversarios, la dignidad indeleble de las hijas e hijos de Dios. Por eso Esteban murió perdonando, como Jesús: por una fuerza más auténtica que la de las armas. Es una fuerza gratuita, presente en el corazón de todos, que se reactiva y se comunica de manera irresistible cuando alguien comienza a mirar a su prójimo de otra manera, a ofrecerle atención y reconocimiento. Sí, esto es renacer, esto es volver nuevamente a la luz, ¡esta es nuestra Navidad!

Dirijámonos ahora a María y contemplémosla bendita entre todas las mujeres que sirven a la vida, que contraponen el cuidado a la prepotencia, la fe a la desconfianza. Que María nos conduzca a su misma alegría, una alegría que disipa todo temor y toda amenaza, así como la nieve se derrite al sol.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.



Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas,


Renuevo mis sinceros deseos de paz y serenidad a la luz de la Navidad del Señor.


Os saludo a todos, fieles de Roma y peregrinos de muchos países.


En la memoria de San Esteban, el primer mártir, invocamos su intercesión para fortalecer nuestra fe y apoyar a las comunidades que más sufren por su testimonio cristiano. Que su ejemplo de mansedumbre, valentía y perdón acompañe a quienes trabajan en situaciones de conflicto para promover el diálogo, la reconciliación y la paz.


¡Feliz fiesta a todos!


Papa León XIV


Fotos: Vatican Media, 26-12-2025