Laetitia Plass sobrevivió al fuego, como su amigo, agarrándose a su crucifijo
* «Yo sólo quiero agradecerle al Señor por haberme salvado y también le pediría que salve a mis amigos que están desaparecidos, porque es horrible, porque los extraño. No quiero perder a más personas, porque ya he perdido a algunas y seguimos buscando. Estaba muy asustada, asustada por mí, por mis amigos, por todos los que estaban dentro. Tengo amigos en el hospital, tengo amigos en todas partes»
Camino Católico.- En un acontecimiento que muchos califican como milagroso, un joven atrapado en el devastador incendio de un bar en una estación de esquí suiza logró sobrevivir después de sentarse con un crucifijo en la mano mientras las llamas se propagaban a su alrededor, según cuenta la testigo Laetitia Plass en un vídeo de Razón más Fe. Ella también pudo salir del bar “Le Constellation” de la estación de esquí de Crans-Montana en Suiza donde al menos 40 jóvenes murieron en la celebración de la Nochevieja y un centenar resultaron heridos graves.
“Yo sólo quiero agradecerle al Señor por haberme salvado y también le pediría que salve a mis amigos que están desaparecidos, porque es horrible, porque los extraño. No quiero perder a más personas, porque ya he perdido a algunas y seguimos buscando. Estaba muy asustada, asustada por mí, por mis amigos, por todos los que estaban dentro. Tengo amigos en el hospital, tengo amigos en todas partes”, dice Laetitia Plass.
La joven también revela una experiencia que vivió junto a un amigo suyo en el interior del bar y que le marcó profundamente. Según detalla, su amigo, que estaba atrapado por las llamas, se sentó en el suelo y se aferró a su crucifijo, mientras el fuego se extendió a su alrededor sin apenas tocarlo.
Laetitia Plass explicando lo que vivió emocionada
“Tengo un amigo que no podía salir. Entonces simplemente se sentó y sostuvo un crucifijo en la mano, y el fuego lo esquivó, el fuego no lo tocó”, a pesar de que “estaba todo a su alrededor, pero no sobre él. Sobrevivió, gracias a Dios. Logró salir rompiendo una ventana para escapar. Y ayudar a otras personas que intentaban salir del establecimiento”.
Posteriormente, en declaraciones al medio suizo SWI Laetitia Plass cuenta que mientras intentaba salir del bar ella también agarró la cruz que llevaba colgada del cuello y gritó: “¡No me quiero morir!”. “Y un chico, no sé quién, me cogió y me llevó fuera muy rápido”, explica.
“Ser luz frente al eclipse” que oscurece Suiza
Durante una Misa celebrada el pasado 4 de enero en memoria de las víctimas en la capilla de San Cristóbal de Crans-Montana, Obispo de Sion, Mons. Jean-Marie Lovey, invitó a los fieles a ser luz frente “al eclipse que oscurece el cielo” de Suiza.
“Resulta insoportable que tantas familias, tantas personas, permanezcan en la oscuridad del sufrimiento o de la muerte, en las tinieblas del sinsentido. La cuestión de una luz que atraiga y que ilumine se vuelve fundamental”, dijo el prelado en su homilía.
Mons. Lovey, a quien el Papa León XIV dirigió un telegrama de condolencias el pasado 2 de enero, recordó a los católicos que la luz que ilumina verdaderamente es aquella que viene de Dios.
La Diócesis de Sion ha puesto a disposición de quien lo necesite un servicio de atención y escucha las 24 horas del día, a través del Servicio Diocesano para la Juventud. El viernes 9 de enero se ha declarado luto nacional. A las 14:00 horas, las campanas de las iglesias en toda Suiza sonarán durante cinco minutos como signo de reflexión y solidaridad nacional.


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