Luis de la Fuente, seleccionador español de fútbol / Foto: FIFA
* «Yo es que rezo todos los días, pero no porque estoy en un mundial ni pretendo sacar un resultado. Yo le doy gracias a Dios todos los días, cada día que me levanto de que estoy bien, me miro y digo: ‘Otro día más que puedo disfrutar de la vida’ Yo doy gracias por esos detalles y rezo, porque rezo todos los días, no para que me ayude más. Creo que sería injusto pedirle para que me ayude a mí y no ayude al rival. Yo, en mis convicciones, pues pido otras cosas: salud especialmente y lo demás que me dé opciones a seguir peleando. Es lo que quiero. Con salud no tengo problema para pelear. Soy un guerrero y peleo todo, pero con salud. Si no tuviera salud, pues entonces ahí habría algún problema»
Camino Católico.- El seleccionador español, Luis de la Fuente, ha revelado este martes cómo reza a Dios y qué le ha pedido antes de la semifinal del Mundial, en la que España ha eliminado a Francia y se ha clasificado para la final. El técnico hizo estas declaraciones durante la rueda de prensa previa al partido con Francia.
En comparecencia pública, el entrenador español fue consultado por sus fuertes convicciones religiosas y el modo en que reza a Dios y una vez ha eliminado a la selección francesa, sus manifestaciones son aplicables ante el partido de la final que deberá disputar.
Luis de la Fuente se ha caracterizado por expresar abiertamente su fe católica y ha sido claro al afirmar que, si se santigua antes de los partidos, "no es superstición", sino una expresión natural de sus creencias, lejos de constituir una manía. El seleccionador es devoto del Cristo de la Expiración, conocido como El Cachorro en Sevilla y de la Virgen de la Vega, patrona de Haro, su ciudad natal.
Luis de la Fuente durante su visita al Cristo de la Expiración
En 2024 aseguraba que “yo creo que Dios está en todos los sitios, también en el mundo del fútbol, así que cualquier lugar es bueno para tener una relación con Él. A mí el Señor me da paz, me da seguridad, calma, tranquilidad y confianza. Y todo eso, evidentemente, lo traslado a cualquier relación social que tengo en mi vida, pero también en mi ocupación profesional. Dios me da una gran seguridad a la hora de acometer cualquier proyecto, ya sea de carácter personal, social o laboral”, decía a Alfa y Omega.
“Todo tiene un origen y el de mi fe se encuentra, evidentemente, en mi casa. Somos una familia religiosa. Aunque, más tarde, la asumí personalmente después de un proceso de reflexión. Con la libertad que tengo para elegir una opción de vida u otra, en un momento dado yo decidí seguir este camino. Opté por creer en Dios y ser católico, pero, insisto, dentro de esa libertad que tenemos todos en el ámbito de las creencias”, explicaba.
Hay quienes se sorprenden de que Luis de la Fuente muestre su fe en público y responde que para él si es compatible creer en Dios, y manifestarlo tan abiertamente, con una cargo de carácter público como el suyo:
“Claro que lo es. No tienes más que vivir con la misma normalidad que manifiestan los que piensan y mantienen la postura contraria. Es decir, parece que la sociedad tiene normalizada la increencia y que tener una postura distinta no es normal. Pues sí lo es. Yo he elegido otra postura y cuando corresponde o se me pregunta, simplemente reconozco mis valores, mis principios y mis creencias, que representan un aspecto muy importante de mi vida y de mi comportamiento diario. Hay que quitar la etiqueta de extraordinario a algo que no lo es. Para mí es ordinario creer en Dios y también respetar al que decide pensar de otra manera”.
Y precisa mucho su actitud: “No me he encontrado ninguna puerta cerrada o alguna mala cara por mis convicciones personales; todo lo contrario. Y si así hubiera sido, la hubiera dado por bien cerrada. A mí solamente me interesa la gente que respeta a los demás y que acepta, con normalidad, la opción de vida que cada uno, con su libertad personal, ha elegido. Ese es el mundo en el que yo me muevo, repleto de personas que, independientemente de sus creencias, saben aceptar al que tiene enfrente. Los demás no me interesan”.
Son muchos los miembros de la Roja que han hablado de su fe de una forma u otra y Luis de la Fuente responde a cómo se vive la fe en el vestuario: “Somos personas discretas que vivimos nuestras creencias de manera íntima y privada, aunque cuando corresponde hacerlo de manera pública, no tenemos ningún problema. Es la normalidad de la que te hablaba antes. A mí no me cuesta nada hablar de mis principios y creencias religiosas porque son parte de mi vida y las vivo con absoluta cotidianidad. Es cierto que hay mucha gente, diría que muchísima más de la que pensamos, que está un poco condicionada por la sociedad actual y que no se atreve a hablar públicamente de su fe. Pero creo que si somos capaces de que cale el respeto, dentro de la diversidad contemporánea, poco a poco esa gente será capaz de vivir con naturalidad su fe”.

