* «¡No había lugar para Dios en mi vida, aparentemente no lo necesitaba! A pesar del éxito de mi pintura, me ahogaba de soledad, tristeza y angustia, y el Señor, Dios todo poderoso, en su infinita Misericordia y Amor, me regaló la Fe. ¡Fue una conversión fulminante! El Señor entró de repente, en mi mente, en mi corazón, en mi espíritu, en todo mí ser. Fue como una explosión de “conocimiento” de Dios. Ya no sentía ni tristeza ni soledad y podía entregarle mis miedos y angustias y me daba mucha paz»
CaminoCatólico.com.- La pintora barcelonesa Alicia Ibarra vivía inmersa en su mundo artístico y profesional y rodeada de seres queridos, sentía una permanente soledad que llevaba la tristeza a su vida. Un día, durante una misa, eso cambió, como cuenta ella misma a Javier Navascués en una entrevista en video publicada en Militia Dei Prod. Pero Alicia Ibarra explica su testimonio de conversión y su camino en el arte en primera persona.
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