Camino Católico

Mi foto
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.

Elige tu idioma

Síguenos en el canal de Camino Católico en WhatsApp para no perderte nada pinchando en la imagen:

lunes, 9 de febrero de 2026

Santa Misa de hoy, lunes de la 5ª semana del Tiempo Ordinario, 9-2-2026

9 de febrero de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, lunes de la 5ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Carmelo Donoso, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 9-2-2026

9 de febrero de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, lunes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 9/2/2026: «Los que lo tocaban se curaban» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 9 de febrero de 2026, lunes de la 5ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Marcos 6, 53-56:

En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron.

Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas.

En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 9-2-2026

9 de febrero de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Quien se abandona en Dios descubre que, al darle su corazón, lo recibe todo transformado en gracia / Por P. Carlos García Malo

 


domingo, 8 de febrero de 2026

Papa León XIV en el Ángelus, 8-2-2026: «Jesús nos anuncia a un Dios que nunca nos descarta, Padre que custodia nuestro nombre y unicidad; cada herida sanará acogiendo la palabra de las Bienaventuranzas»

* «Los gestos de apertura y de atención a los demás son los que reavivan la alegría. Ciertamente, en su sencillez nos sitúan contracorriente. Jesús mismo fue tentado, en el desierto, por otros caminos: hacer valer su identidad, exhibirla y tener el mundo a sus pies. Pero él rechaza los caminos en los que hubiera perdido su verdadero sabor, aquel que hallamos cada domingo en la fracción del Pan: la vida entregada, el amor que no hace ruido» 

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Con dolor y preocupación he tenido noticia de los recientes ataques contra diversas comunidades en Nigeria, que han causado graves pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía en la oración a todas las víctimas de la violencia y del terrorismo. Espero que las autoridades competentes continúen actuando con determinación para garantizar la seguridad y la protección de la vida de cada ciudadano... Aseguro mi cercanía a las poblaciones de Portugal, Marruecos, España —en particular de Grazalema en Andalucía— y del sur de Italia —especialmente de Niscemi en Sicilia—, afectadas por inundaciones y derrumbes. Aliento a las comunidades a permanecer unidas y solidarias, bajo la materna protección de la Virgen María»

 

 8 de febrero de 2026.- (Camino Católico)  “Jesús nos anuncia a un Dios que nunca nos descarta, a un Padre que custodia nuestro nombre y nuestra unicidad. Cada herida, aun profunda, sanará acogiendo la palabra de las Bienaventuranzas y haciéndonos regresar al camino del Evangelio” ha dicho el Papa León XIV, ante decenas de miles de fieles, en la plaza de San Pedro, antes de rezar la oración del Ángelus.

El Santo Padre ha reflexionado sobre las palabras de Jesús «Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo», para recordar a los fieles del mundo que vivir las Bienaventuranzas da verdadero sabor a la vida y hace resplandecer la alegría cristiana: “Esta alegría se irradia de un estilo de vida que se desea y elige, de un modo de habitar la tierra y de vivir juntos. Es la vida que resplandece en Jesús, el sabor nuevo de sus gestos y de sus palabras”. De hecho, el Papa recuerda que vivir las Bienaventuranzas transforma la realidad, pues quien sigue a Jesús hace que la tierra sea distinta y que la oscuridad no tenga la última palabra.

Al término de la oración mariana, León XIV invita a rezar por la paz y recuerda las violencias en Nigeria que han resurgido en estos días. Tras hacer referencia al Día Mundial contra la Trata, el Pontífice expresa su cercanía a las poblaciones de Portugal, Marruecos, España e Italia afectadas por inundaciones y deslizamientos de tierra. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente: 

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro

Domingo, 8 de febrero de 2026

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

Después de haber proclamado las Bienaventuranzas, Jesús se dirige a quienes las viven diciendo que, gracias a ellos, la tierra ya no es la misma y el mundo ya no está oscuro. «Ustedes son la sal de la tierra. […] Ustedes son la luz del mundo» (Mt 5,13-14). La alegría verdadera es la que da sabor a la vida y hace surgir lo que antes no existía. Esta alegría se irradia de un estilo de vida que se desea y elige, de un modo de habitar la tierra y de vivir juntos. Es la vida que resplandece en Jesús, el sabor nuevo de sus gestos y de sus palabras. Después de haberlo encontrado, parece insípido y opaco lo que se aleja de su pobreza de espíritu, de su mansedumbre y sencillez de corazón, de su hambre y sed de justicia, que impulsan a la misericordia y a la paz como dinámicas de transformación y reconciliación.

El profeta Isaías enumera gestos concretos que ponen fin a la injusticia: compartir el pan con el hambriento, albergar a los pobres sin techo, cubrir al desnudo, sin despreocuparse de los vecinos y familiares (cf. Is 58,7). «Entonces —continúa el profeta— despuntará tu luz como la aurora y tu llaga no tardará en cicatrizar» (v. 8). Por una parte, la luz, que no se puede esconder porque es grande como el sol de cada mañana que disipa las tinieblas; por otra, una herida, que antes ardía y ahora sana.

Es doloroso, en efecto, perder sabor y renunciar a la alegría; sin embargo, es posible tener esta herida en el corazón. Pareciera que Jesús pone en guardia a quien lo escucha para que no renuncie a la alegría. La sal que ha perdido sabor, dice, «ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por la gente» (Mt 5,13). Cuántas personas —quizá nos ha sucedido también a nosotros— se sienten descartadas, fracasadas; como si su luz se hubiera escondido. Pero Jesús nos anuncia a un Dios que nunca nos descarta, a un Padre que custodia nuestro nombre y nuestra unicidad. Cada herida, aun profunda, sanará acogiendo la palabra de las Bienaventuranzas y haciéndonos regresar al camino del Evangelio.

Los gestos de apertura y de atención a los demás son los que reavivan la alegría. Ciertamente, en su sencillez nos sitúan contracorriente. Jesús mismo fue tentado, en el desierto, por otros caminos: hacer valer su identidad, exhibirla y tener el mundo a sus pies. Pero él rechaza los caminos en los que hubiera perdido su verdadero sabor, aquel que hallamos cada domingo en la fracción del Pan: la vida entregada, el amor que no hace ruido.

Hermanos y hermanas, dejémonos alimentar e iluminar por la comunión con Jesús. Sin exhibiciones seremos entonces como una ciudad en la cima del monte, no sólo visible, sino también atrayente y acogedora; la ciudad de Dios en la que todos, en definitiva, desean vivir y encontrar la paz. A María, Puerta del cielo, dirijamos ahora la mirada y la oración, para que nos ayude a ser y a permanecer como discípulos de su Hijo.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.



Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:


Ayer, en Huércal-Overa, España, fue beatificado don Salvador Valera Parra, párroco plenamente entregado a su pueblo, humilde y solícito en la caridad pastoral. Que su ejemplo de sacerdote centrado en lo esencial sea un estímulo para los sacerdotes de hoy, para que sean fieles en la vida cotidiana vivida con sencillez y austeridad.


Con dolor y preocupación he tenido noticia de los recientes ataques contra diversas comunidades en Nigeria, que han causado graves pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía en la oración a todas las víctimas de la violencia y del terrorismo. Espero que las autoridades competentes continúen actuando con determinación para garantizar la seguridad y la protección de la vida de cada ciudadano.


Hoy, memoria de santa Josefina Bakhita, se celebra la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas. Agradezco a las religiosas y a todos aquellos que se comprometen a combatir y eliminar las actuales formas de esclavitud. Junto con ellos digo: ¡la paz comienza con la dignidad!


Aseguro mi cercanía a las poblaciones de Portugal, Marruecos, España —en particular de Grazalema en Andalucía— y del sur de Italia —especialmente de Niscemi en Sicilia—, afectadas por inundaciones y derrumbes. Aliento a las comunidades a permanecer unidas y solidarias, bajo la materna protección de la Virgen María.


Y ahora doy la bienvenida a todos ustedes, romanos y peregrinos italianos y de diversos países. Saludo a los fieles de Melilla, Murcia y Málaga, en España; a los procedentes de Bielorrusia, Lituania y Letonia; a los estudiantes de Olivenza, España, y a los confirmandos de Malta. Saludo también a los jóvenes conectados con nosotros desde tres oratorios de la diócesis de Brescia.


Sigamos rezando por la paz. Las estrategias del poder económico y militar —como nos enseña la historia— no generan futuro para la humanidad. El futuro está en el respeto y en la fraternidad entre los pueblos.


Les deseo a todos un feliz domingo.

Papa León XIV








Fotos: Vatican Media, 8-2-2026


Santa Josefina Bakhita / Película de Dibujos animados

 


Camino Católico.- Santa Josefina Bakhita, película de dibujos animados para niños de la serie “Mi familia católica” de  EWTN.


Homilía del P. Alfonso Guillamón de los Reyes y lecturas de la Misa de hoy, V domingo del Tiempo Ordinario, 8-2-2026

8 de febrero de 2026.-  (Camino Católico) Homilía del P. Alfonso Guillamón de los Reyes García, y lecturas de la Misa de hoy, V domingo del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV, desde la Catedral de Murcia.

Santa Misa de hoy, V domingo del Tiempo Ordinario, en la Catedral de Murcia, 8-2-2026

8 de febrero de 2026.-  (Camino Católico)  Celebración de la Santa Misa de hoy, V domingo del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Alfonso Guillamón de los Reyes García, emitida por 13 TV desde la Catedral de Murcia.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 8-2-2026

8 de febrero de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, domingo, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 8/2/2026: «Vosotros sois la luz del mundo» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 8 de febrero de 2026, domingo de la 5ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Mateo 5, 13-16:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo».

Homilía del evangelio del domingo: El verdadero amor a los demás, que no se desentiende de su aflicción, llena el mundo de la luz de Dios / Por P. José María Prats

* «En las últimas décadas hemos visto cómo el mundo se ha ido descristianizando y ha establecido un nuevo orden que contradice los principios de nuestra fe en aspectos tan importantes como el de la familia, la moral sexual o el respeto por la vida desde su concepción hasta su fin natural, aumentando cada vez más la presión sobre la Iglesia para que admita estos nuevos principios. Jesús nos advierte de que si cedemos a esta presión, no sólo perderemos nuestro sabor y nuestra esencia, sino que acabaremos siendo descartados y pisoteados por el mundo»

Domingo V del tiempo ordinario –  A

Isaías 58, 7-10 / Salmo 111 /  1 Corintios 2, 1-5 / San Mateo 5, 13-16  

P. José María Prats / Camino Católico.-  En el evangelio de hoy Jesús dice a sus discípulos que son la luz del mundo y la sal de la tierra. Somos luz porque hemos sido iluminados por Él a través de la fe y el bautismo.  Cuando los neófitos reciben de sus padrinos el cirio encendido en el cirio pascual, el celebrante les dice: «Habéis sido transformados en luz de Cristo. Caminad siempre como hijos de la luz, a fin de que perseverando en la fe, podáis salir con todos los santos al encuentro del Señor».

Esta luz, nos dice hoy Jesús, no sólo debe iluminar nuestro camino hacia la vida eterna, sino también el de los demás: viendo nuestro modo de vida y nuestras obras, tienen que dar gloria a Dios, de quien procede esta luz.

En la primera lectura, Isaías nos habla de las obras que muestran esta luz y la avivan en nosotros: «Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas». El verdadero amor a los demás, que no se desentiende de su aflicción, llena el mundo de la luz de Dios.

Pero Jesús dice también que somos la sal de la tierra. San Juan Crisóstomo, comentando esta afirmación del Señor, dice que, así como la sal evita que los alimentos frescos se estropeen, los discípulos de Jesús tenemos la misión de conservar lo que Él ha regenerado y liberado de la corrupción, es decir, hemos de trabajar para que los que viven en la gracia y la virtud, no la pierdan, edificándoles continuamente con nuestro testimonio, sosteniéndolos en sus dificultades y corrigiéndoles cuando se desvían del buen camino.

Pero esta misión de defender la gracia y la virtud de las personas implica también la valentía de anunciar el mensaje de Cristo en su integridad sin ceder a la persecución de los poderes de este mundo. Recordemos las palabras de Jesús del domingo pasado: «Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo». Si por miedo a ser señalados o escarnecidos dejamos de anunciar y defender los elementos de nuestra fe que el mundo considera hoy inaceptables, nuestra sal se volverá sosa y no servirá ya para nada. Más aún: el propio mundo la despreciará y la pisará.

Esta es una advertencia muy seria para la Iglesia en la actualidad. En las últimas décadas hemos visto cómo el mundo se ha ido descristianizando y ha establecido un nuevo orden que contradice los principios de nuestra fe en aspectos tan importantes como el de la familia, la moral sexual o el respeto por la vida desde su concepción hasta su fin natural, aumentando cada vez más la presión sobre la Iglesia para que admita estos nuevos principios. Jesús nos advierte de que si cedemos a esta presión, no sólo perderemos nuestro sabor y nuestra esencia, sino que acabaremos siendo descartados y pisoteados por el mundo. 

P. José María Prats

 

Evangelio:

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:


 «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos»

San Mateo 5, 13-16