Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida dejando a Jesucristo ser quien ocupe el lugar central.
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.
Camino Católico.-Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 2 de junio de 2026, martes de la 9ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Marcos 12, 13-17:
En aquel tiempo, enviaron a Jesús unos fariseos y de los herodianos, para cazarlo con una pregunta.
Se acercaron y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres veraz y no te preocupa lo que digan; porque no te fijas en apariencias, sino que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?»
Adivinando su hipocresía, les replicó:
«¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea».
Se lo trajeron. Y él les preguntó:
«¿De quién es esta imagen y esta inscripción?».
Le contestaron:
«Del César».
Les replicó:
«Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios».
2 de junio de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Camino Católico.- La meditación-oración la realiza Arturo López Martos, laico casado y padre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida. En esta enseñanza se profundiza en la necesidad vital que llevamos inscrita en nuestro corazón de ser Templos del Espíritu Santo, el Paráclito, el consolador, el defensor.
Estamos llamados a mostrar a Cristo con todas nuestras actitudes, también eso conlleva el acoger en nuestros corazones el amor del Padre del Cielo derramado por el Espíritu Santo y convertirnos en consoladores, paráclitos, de las personas que se crucen en nuestro camino. Para eso debemos invocar y clamar al Espíritu Santo para que actualice la salvación de Jesucristo en las áreas oscuras de nuestra vida. Al final de la meditación se realiza durante 15 minutos una oración pidiendo al Espíritu Santo que sane todo cuanto nos impide acoger con libertad el amor de Dios.
Arturo López también participa de las reuniones de plegaria del grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta enseñanza, el lunes 6 de junio de 2011.
Camino Católico.-Conchi Vaquero Callejas, laica casada y madre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida, en esta enseña invita a invocar al Espíritu Santo cada día para que nos revele lo que viene de Dios y lo que es del mal.
Conchi Vaquero pertenece también al grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta charla, el sábado 7 de enero de 2023.
1 de junio de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Carmelo Donoso y lecturas de la Santa Misa de hoy, lunes de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, san Justino, mártir, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
1 de junio de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, lunes de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, san Justino, mártir, presidida por el P. Carmelo Donoso, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
1 de junio de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, lunes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.
Camino Católico.-Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 1 de junio de 2026, lunes de la 9ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Marcos 12, 1-12:
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
– «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a éste lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron.
Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando “Respetarán a mi hijo”.
Pero los labradores se dijeron:
«Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia».
Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto de la Escritura: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»?».
Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
1 de junio de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. Francisco Javier Pérez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
* «Nicodemo formaba parte del Sanedrín, el Consejo de los jefes de Israel. Cuando oyó en el Sanedrín palabras de desprecio hacia Jesús, invitó a todos a escucharlo antes de condenarlo. Había recibido de Dios, a través del mismo Cristo, el Espíritu de la comunión, que abre el corazón a la nueva verdad y a la verdadera novedad. Quien no acoge a este Espíritu envejece pronto, sumido en la queja; se encuentra solo, nunca tiene el ánimo festivo. Hoy, en cambio, queridos hermanos y hermanas, es fiesta. La fiesta de Dios es nuestra fiesta. Por eso san Pablo escribe a los corintios: ‘Por lo demás, hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros’ (2 Co 13,11)»
Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican Newstraducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus
* «En este mes de mayo, toda la Iglesia ha alzado una invocación unánime por la paz. Especialmente a través de la oración del Santo Rosario, como una cadena ininterrumpida, ha encomendado a la intercesión de la Virgen María los pueblos atormentados por la guerra. Que la Sabiduría divina ilumine la conciencia de quienes ejercen la autoridad y oriente sus decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera»
31 de mayo de 2026.- (Camino Católico) “La vida de Dios es maravillosa y cautivadora, da paz a nuestro corazón, a menudo tan inquieto, y nos permite encontrarnos como hermanos y hermanas en la alegría del Espíritu. La Trinidad nos hace amar todo y a todos; descubrimos que cada criatura está hecha para la comunión, la relación, el encuentro. Y, por contraste, comprendemos por qué las divisiones, las polarizaciones y el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez”, ha subrayado el Papa León XIV, en su alocución antes del Ángelus, en la plaza de san Pedro ante decenas de miles de fieles.
El Santo Padre ha recordado que, la Santísima Trinidad, en el mundo, toma forma en la Iglesia como sacramento de comunión y espacio de vida dinámica, inagotable y fecunda. “El Espíritu que une al Padre y al Hijo ha sido derramado en nuestros corazones, de modo que en el mundo toma forma la Iglesia, sacramento de comunión, espacio de encuentro, de amor y de vida en el que el cielo y la tierra ya se tocan”.
Inspirado en el Evangelio de hoy que presenta el encuentro de Nicodemo, miembro del Sanedrín, Consejo de los jefes de Israel, con Jesús, el Pontífice recuerda que el “misterioso Maestro”, le sugiere que también para un adulto es posible renacer, dejándole entrever que la vida de Dios habría podido transformar su vida.
En sus palabras tras el rezo mariano del Ángelus, el Papa nuevamente invoca la paz, esta vez dirigiéndose a las autoridades para que orienten sus decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera. En el vídeo deVatican Newsse visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:
PAPA LEÓN XIV
ÁNGELUS
Plaza de San Pedro
Domingo de la Santísima Trinidad, 31 de mayo de 2026
Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!
Con la solemnidad de Pentecostés, hace una semana, concluyó el Tiempo Pascual. Al celebrar hoy el Misterio de Dios Trinidad, se nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el camino recorrido, partiendo de su centro, que es la vida de Dios que se nos ha entregado en Jesucristo. Esta vida es una comunión dinámica, inagotable, fecunda, de la que ahora participamos: el Espíritu que une al Padre y al Hijo ha sido derramado en nuestros corazones, de modo que en el mundo toma forma la Iglesia, sacramento de comunión, espacio de encuentro, de amor y de vida en el que el cielo y la tierra ya se tocan.
El Evangelio de la liturgia de hoy (Jn 3,16-18) nos presenta a Nicodemo, una figura destacada en Israel que sintió una profunda atracción por Jesús. En efecto, fue a buscarlo —de noche, para no ser visto—, deseoso de conocer mejor a este misterioso Maestro y de hacerle preguntas. Al recibirlo, el Señor dio importancia a su búsqueda. Lo sorprendió, sugiriéndole que también para un adulto es posible renacer; le dejó entrever que la vida de Dios habría podido transformar su vida. Jesús habló a Nicodemo del Espíritu Santo, iluminó su noche con la verdad que en la fiesta de hoy resuena en todas nuestras iglesias: «Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (v. 16). Y también: «Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él» (v. 17).
Queridos amigos, en el Misterio de Dios, Padre e Hijo y Espíritu Santo, estamos en casa, tal y como Nicodemo se sintió en casa junto a Jesús. La vida de Dios es maravillosa y cautivadora, da paz a nuestro corazón, a menudo tan inquieto, y nos permite encontrarnos como hermanos y hermanas en la alegría del Espíritu. La Trinidad nos hace amar todo y a todos; descubrimos que cada criatura está hecha para la comunión, la relación, el encuentro. Y, por contraste, comprendemos por qué las divisiones, las polarizaciones y el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez.
Nicodemo formaba parte del Sanedrín, el Consejo de los jefes de Israel. Cuando oyó en el Sanedrín palabras de desprecio hacia Jesús, invitó a todos a escucharlo antes de condenarlo. Había recibido de Dios, a través del mismo Cristo, el Espíritu de la comunión, que abre el corazón a la nueva verdad y a la verdadera novedad. Quien no acoge a este Espíritu envejece pronto, sumido en la queja; se encuentra solo, nunca tiene el ánimo festivo. Hoy, en cambio, queridos hermanos y hermanas, es fiesta. La fiesta de Dios es nuestra fiesta. Por eso san Pablo escribe a los corintios: «Por lo demás, hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros» (2 Co 13,11).
Y ahora, con la oración del Ángelus, nos dirigimos a la Virgen María; que en su “sí” a la divina Voluntad florezca también nuestro “sí” al amor de la Santísima Trinidad.
Oración del Ángelus:
Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.
Et concépit de Spíritu Sancto.
Ave Maria…
Ecce ancílla Dómini.
Fiat mihi secúndum verbum tuum.
Ave Maria…
Et Verbum caro factum est.
Et habitávit in nobis.
Ave Maria…
Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.
Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
Orémus.
Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,
méntibus nostris infunde;
ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.
Amen.
Gloria Patri… (ter)
Requiem aeternam…
Benedictio Apostolica seu Papalis
Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.
Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,
Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.
Amen.
Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:
Queridos hermanos y hermanas:
En este mes de mayo, toda la Iglesia ha alzado una invocación unánime por la paz. Especialmente a través de la oración del Santo Rosario, como una cadena ininterrumpida, ha encomendado a la intercesión de la Virgen María los pueblos atormentados por la guerra. Que la Sabiduría divina ilumine la conciencia de quienes ejercen la autoridad y oriente sus decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera.
Hoy se celebra en Italia la 25ª “Jornada del Alivio”. Acompaño de corazón a todas las personas enfermas y a quienes las asisten. Agradezco y animo a todos los que difunden la cultura de la cercanía y del cuidado.
A todos ustedes, romanos y peregrinos, que han venido hoy a la plaza de San Pedro, los saludo con afecto.
En particular, doy la bienvenida al obispo y a los peregrinos de la diócesis de Kumba, en Camerún; así como al coro parroquial de Dunajska Luzna, en Eslovaquia. Saludo a los polacos aquí presentes y también a los participantes en la gran peregrinación al Santuario de Piekary, donde se venera a María como Madre de la Justicia Social.
Saludo al Grupo de Alpinos de Rivoli, a los jóvenes de San Zeno Naviglio y a los participantes en la “Carrera de relevos de la inclusión”, con algunas banderas realizadas por estudiantes de institutos italianos.
* «Cuando el Señor Jesús está con nosotros y nos comportamos como verdaderos discípulos de su amor, entonces el Espíritu Santo puede realizar lo que humanamente parece imposible. Cuando, en cambio, nos alejamos de Dios, nos alejamos también del hombre, de nuestro prójimo, permaneciendo indiferentes a su dolor. Cada vez que volvemos al Señor, su paz se convierte en nuestro compromiso, según las tareas y responsabilidades de cada uno»
Vídeo de la transmisión en directo de Vatican Newsen español, con la meditación del Papa
* «La paz verdadera comienza en un corazón que ama; se manifiesta en los labios que pronuncian palabras de reconciliación; se refleja en los ojos que miran al mundo con mansedumbre y sabiduría. Esta es la verdadera fuerza, la fuerza de la verdad y del amor. ¡Dios busca constructores de paz! Que nuestra Santísima Madre nos ayude a responderle cada día con nuestro 'heme aquí', no con palabras, sino con hechos»
«Escucharé lo que dice el Señor Dios, pues él hablará de paz a su pueblo, a sus fieles, a quienes se vuelven a él en su corazón» (Sal 85,8). El Papa inició su reflexión al término de las cinco decenas con este salmo, que, según señala, expresa la «esperanza de la que estamos necesitados, especialmente ante las dificultades y la violencia actuales».
Insta a todos —a los presentes en los Jardines Vaticanos y a todos los que se unían desde todo el mundo— a «disponer sus corazones» para estar abiertos a escuchar la Palabra de Dios, de modo que, a través de la oración, «podamos llegar a comprender el significado de los acontecimientos de la historia» y ver la providencia de Dios guiándonos y sosteniéndonos.
La Virgen María, destaca el Papa León, es el ejemplo modelo de una creyente que vuelve su corazón para escuchar «lo que Dios dice». Para nosotros, ella es un ejemplo de obediencia al acoger a Jesús en su seno.
Contemplar los misterios del rosario con María nos ayuda a ver en Jesús «la única y última Palabra pronunciada por el Padre, una Palabra de paz para todos los que vuelven a Él con corazón contrito». Es decir, Dios nunca nos abandona, ni siquiera cuando lo ignoramos o lo olvidamos, o cuando nos desviamos del camino. Él nos busca y nos lleva de vuelta a Él. En el vídeo de Vatican News se escucha y visualiza toda la meditación del Papa, cuyo texto íntegro es el siguiente:
ORACIÓN DEL SANTO ROSARIO PARA INVOCAR LA PAZ
VIGILIA DE ORACIÓN
PRESIDIDA POR EL SANTO PADRE LEÓN XIV
Reflexión del Santo Padre León XIV al finalizar el Rosario
Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos
Sábado, 30 de mayo de 2026.
«Voy a escuchar lo que dice el Señor: “Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos y a los que se convierten de corazón”» (Sal 85,9). Las palabras del Salmo acompañan bien nuestra oración del Rosario esta tarde, porque expresan la esperanza de la que sentimos necesidad, sobre todo ante las dificultades y la violencia de los tiempos actuales.
Preparemos, pues, nuestro corazón para escuchar la Palabra de Dios, de modo que en la oración podamos comprender el sentido de lo que ocurre en la historia, reconociendo la providencia de Dios que siempre la guía y nos socorre. La Virgen María es modelo del creyente, que inclina el oído del corazón para escuchar “lo que dice Dios”. Ella nos sirve de ejemplo con su obediencia, que acoge la encarnación del Hijo de Dios en su seno.
Contemplar con María los misterios del Rosario nos lleva a reconocer en Jesucristo la única y definitiva Palabra que el Padre ha pronunciado, Palabra de paz para todos aquellos que vuelven a Él con un corazón arrepentido. El Señor nunca nos abandona, ni siquiera cuando nos olvidamos de Él, ni siquiera cuando perdemos el camino; Él viene a buscarnos y se nos acerca con el amor de siempre. Como recuerda el profeta Isaías: «Creo la paz como fruto de los labios: “Paz al que está lejos y al que está cerca”» (Is 57,19). Quien confía en Dios comprende este anuncio de paz y se convierte en su artífice, construyéndola con sus propias manos (cf. Mt 5,9).
La paz, en efecto, no es una teoría que se verifique en un laboratorio, ni una ilusión ingenua, ni un asunto que se gestione por interés. Cuando se busca con corazón sincero, es más bien un compromiso cotidiano de nuestra vida: brota de la justicia y del amor, como armonía que une a las personas, a las familias, a las comunidades, a los pueblos. También en este tiempo de tensiones y conflictos, la paz se hace posible cuando se quiere escuchar el grito de quienes se ven privados de ella: niños inocentes, madres y padres angustiados, prisioneros maltratados, refugiados, personas que sufren, de todas las edades. Todos ellos tienen en los labios una sola palabra: ¡paz!
Lo sabemos, la paz siempre es posible porque es un don de Dios. Esta paz, su paz, tiene el rostro de Jesucristo, el Hijo de Dios, quien con su vida entregada por nosotros ha reconciliado el cielo y la tierra. Como escribe el apóstol Pablo: «Él es nuestra paz» (Ef 2,14); Aquel que derriba los muros de la enemistad, que vence la arrogancia con la humildad y redime del pecado a toda la creación.
Cuando el Señor Jesús está con nosotros y nos comportamos como verdaderos discípulos de su amor, entonces el Espíritu Santo puede realizar lo que humanamente parece imposible. Cuando, en cambio, nos alejamos de Dios, nos alejamos también del hombre, de nuestro prójimo, permaneciendo indiferentes a su dolor. Cada vez que volvemos al Señor, su paz se convierte en nuestro compromiso, según las tareas y responsabilidades de cada uno.
Así, nuestra oración se convierte en misión y profecía: ya no habrá llanto de inocentes en nuestras ciudades; nadie tendrá que huir de su hogar por la amenaza de las bombas; la sed de poder y la violencia de las palabras darán paso a la sed de justicia y de verdad. Pero cada uno puede y debe aportar su granito de arena, empezando por cosas pequeñas pero importantes, absteniéndose de toda violencia verbal o física, en la vida cotidiana y también en las redes sociales.
Queridos hermanos y hermanas, la paz verdadera comienza en un corazón que ama; se manifiesta en los labios que pronuncian palabras de reconciliación; se refleja en los ojos que miran al mundo con mansedumbre y sabiduría. Esta es la verdadera fuerza, la fuerza de la verdad y del amor.
¡Dios busca constructores de paz! Que nuestra Santísima Madre nos ayude a responderle cada día con nuestro “heme aquí”, no con palabras, sino con hechos.