A la izquierda de imagen Senad Mrkaljevic, de 41 años, posando con la alegría de haber sido ordenado sacerdote / Foto: Facebook de Senad Mrkaljevic
* «Fue todo un reto para mí entrar en una Iglesia Católica. Me preguntaba: '¿Está bien lo que estás haciendo?' Al principio, lo hacía a escondidas. En aquel entonces vivía con mi hermano mayor. Cuando volvía de la iglesia, él todavía estaba dormido. No quería llevar una doble vida y por eso me bauticé. Mi conversión y mi decisión de ser sacerdote fueron reconocidas por mi familia musulmana en Bosnia y también por mis hermanos»
Camino Católico.- Un hombre que llegó a Alemania como refugiado tras huir de la guerra en Bosnia y Herzegovina ha sido ordenado sacerdote católico, convirtiéndose en un caso excepcional en el país por haber nacido en una familia musulmana y abrazado el cristianismo en la edad adulta. Según informa Katholisch.de, el sitio de noticias de la Iglesia Católica en Alemania, Senad Mrkaljevic, de 41 años, ha recibido la ordenación sacerdotal hace unas semanas de manos del Arzobispo de Berlín, Mons. Heiner Koch, en la Catedral de Santa Eduvigis.
“Muchas personas temen que la fe les quite algo. Mi experiencia es exactamente la contraria: Dios me da mucho más. Eso es lo que quiero transmitir a los demás”, afirma el nuevo sacerdote.
Senad Mrkaljevic, de 41 años, en el momento de ser ordenado sacerdote por el Arzobispo de Berlín, Mons. Heiner Koch, en la Catedral de Santa Eduvigis / Foto: Facebook de Senad Mrkaljevic
Nacido en 1984 en Brčko, en la entonces Yugoslavia, Mrkaljevic creció en una familia musulmana, donde la religión no ocupaba un lugar central.
“Católicos, ortodoxos y musulmanes vivían entonces pacíficamente unos con otros. De niño, vi una ceremonia cristiana ortodoxa en la televisión de nuestros vecinos serbios y exclamé: “¡Quiero ser imán!”. El vecino me contestó a modo de broma: “Mejor hazte pape” —que es como llaman allí al sacerdote católico—. En aquel momento nos reímos juntos; unos años más tarde, cuando estalló la guerra de los Balcanes, esa hermandad ya no habría sido posible”, recuerda.
Sin embargo, el estallido de la guerra en Bosnia en 1992 obligó a su familia a refugiarse primero en Austria y luego en Alemania.
“Cuando era niño fue difícil comprender lo que significaba huir y, en Alemania, rápidamente me sentí un extraño”, relata.
A estas dificultades se sumó una discapacidad visual congénita, que hizo más compleja que se integre en el colegio.
Su camino hacia la fe católica comenzó tiempo después. A los 23 años empezó a leer la Biblia y visitaba en secreto la iglesia cada domingo por la mañana. La primera vez que entró a un templo tuvo miedo. “Fue todo un reto para mí entrar allí. Me preguntaba: '¿Está bien lo que estás haciendo?' Al principio, lo hacía a escondidas. En aquel entonces vivía con mi hermano mayor. Cuando volvía de la iglesia, él todavía estaba dormido”, recuerda.
Senad Mrkaljevic, de 41 años, con su familia después de su ordenación sacerdotal / Foto: Facebook de Senad Mrkaljevic
Con el tiempo descubrió que no quería ocultarse más. “No quería llevar una doble vida”, explica. En 2009 recibió el bautismo durante la Vigilia Pascual, una decisión que al principio fue difícil para su familia.
“Para mi madre fue un problema. Intentó hacerme cambiar de opinión”, cuenta. Aun así, decidió seguir adelante.
Estudiando en una escuela nocturna para adultos, Senad logró recuperar los estudios: terminó la educación secundaria y luego obtuvo el Bachillerato Tecnológico. Después, completó una formación profesional en administración dentro de una empresa de asistencia médica a domicilio. Durante todo ese tiempo, su fe seguía madurando: quería ser sacerdote.
«Estuve dándole vueltas durante mucho tiempo a si este podría ser mi camino», explica. Tenía claro que debía mantener el contacto con su madre, quien seguía rechazando su decisión. «Sabía que, para mi salud mental y espiritual, romper la relación con ella habría sido destructivo. Mi camino no habría terminado bien».
Comenzó a estudiar Teología en Sankt Lambert, un seminario alemán muy conocido por especializarse en «vocaciones tardías» (adultos que deciden ordenarse tras haber tenido carreras civiles). Se graduó en 2023. Asegura que —«con la ayuda de Dios»— luchó contra todos los obstáculos del sistema educativo: rendirse no era una opción. «Esto es algo que, en mi labor actual, también quiero transmitir a los demás», afirma.
En 2023, fue destinado como diácono y luego como capellán a la parroquia Santa Edith Stein, en el distrito berlinés de Neukölln, donde reside una importante población musulmana.
Senad Mrkaljevic, de 41 años, en el centro, presidiendo una Misa / Foto: Facebook de Senad Mrkaljevic
Mrkaljevic considera que, gracias a su historia, puede convertirse en un constructor de puentes entre cristianos y musulmanes”.
También destaca que, con el paso del tiempo, su decisión fue recibida con respeto por sus seres queridos. “Mi conversión y mi decisión de ser sacerdote fueron reconocidas por mi familia musulmana en Bosnia y también por mis hermanos”, afirma. Su madre incluso asistió a su ordenación sacerdotal.
Mirando hacia su nuevo ministerio, Mrkaljevic expresa su deseo de acompañar espiritualmente “a las personas y anunciar la Buena Nueva”.
“Nunca es en vano, por pocos que seamos. Yo mismo he experimentado cuánto me ha enriquecido y eso es lo que quiero compartir con los demás”, concluye.



