Camino Católico

Mi foto
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.

Elige tu idioma

Síguenos en el canal de Camino Católico en WhatsApp para no perderte nada pinchando en la imagen:

Mostrando entradas con la etiqueta Fiesta del Bautismo del Señor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fiesta del Bautismo del Señor. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de enero de 2026

Papa León XIV en homilía, 11-1-2026: «En el bautismo de Jesús obra nuestra justificación: en su infinita misericordia, el Padre nos hace justos por medio de su Cristo, el único Salvador de todos»

* «Aquel que es bautizado por Juan en el Jordán hace de este gesto un signo nuevo de muerte y resurrección, de perdón y de comunión. Este es el sacramento que celebramos hoy para sus niños; que Dios los ama, y se convierten en cristianos, en nuestros hermanos y hermanas»

Vídeo de la transmisión en directo de Vatican News, traducido al español, con la homilía del Papa León XIV 

* «Los gestos que dentro de poco realizaremos son bellísimos testimonios de ello: el agua de la fuente es el baño en el Espíritu, que purifica de todo pecado; la vestidura blanca es el traje nuevo que Dios Padre nos concede para la fiesta eterna de su Reino; la vela encendida del cirio pascual es la luz de Cristo resucitado, que ilumina nuestro camino. Les deseo que continúen ese camino, con alegría, a lo largo del año que acaba de comenzar y durante toda la vida, seguros de que el Señor siempre acompañará sus pasos» 


11 de enero de 2026.-
(Camino Católico)  “En el bautismo de Jesús obra nuestra justificación: en su infinita misericordia, el Padre nos hace justos por medio de su Cristo, el único Salvador de todos”, ha dicho el Papa León XIV en su homilía de la Santa Misa de la Fiesta del Bautismo del Señor, que ha celebrado en la Capilla Sixtina y en la que ha bautizado a 20 bebés hijos de empleados del Vaticano.
Después, a las 12 del mediodía, el Papa León XIV ha rezado la oración mariana del Ángelus con decenas de miles de fieles y peregrinos en la plaza de San Pedro.



El Pontífice ha subrayado la importancia de la fe en la vida cristiana y ha recordado que “cuando sabemos que algo es esencial, lo buscamos inmediatamente para nuestros seres queridos”.




"¿Quién de nosotros, en efecto, dejaría a los recién nacidos sin ropa o sin alimento, esperando que de mayores elijan cómo vestirse y qué comer?", se pregunta el Pontífice que de esta manera recurre a una imagen sencilla para explicar el valor de la fe, comparándola con los cuidados básicos que todo niño necesita. “Si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación”, asevera. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la homilía del Papa, cuyo texto íntegro es el siguiente:



FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

CELEBRACIÓN DE LA SANTA MISA Y BAUTISMO DE VARIOS NIÑOS


HOMILÍA DE SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV

Capilla Sixtina

Domingo, 11 de enero de 2026



Queridos hermanos y hermanas:


Cuando el Señor entra en la historia, sale al encuentro de la vida de cada uno con el corazón abierto y humilde. Él busca nuestra mirada con la suya, llena de amor, y dialoga con nosotros revelándonos al Verbo de la salvación. Hecho hombre, el Hijo de Dios abre para todos una posibilidad sorprendente, que inaugura un tiempo nuevo e inesperado incluso para los profetas.


Juan el Bautista se da cuenta enseguida y le dice a Jesús: «Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!» (Mt 3,14). Como luz en las tinieblas, el Señor se deja encontrar allí donde no lo esperamos: es el Santo entre los pecadores, que quiere habitar en medio de nosotros sin mantener distancias, sino asumiendo plenamente todo lo que es humano. «Ahora déjame hacer esto», responde Jesús a Juan, «porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo» (v. 15). ¿A qué justicia se refiere? A la de Dios, que en el bautismo de Jesús obra nuestra justificación: en su infinita misericordia, el Padre nos hace justos por medio de su Cristo, el único Salvador de todos. ¿Cómo sucede esto? Aquel que es bautizado por Juan en el Jordán hace de este gesto un signo nuevo de muerte y resurrección, de perdón y de comunión. Este es el sacramento que celebramos hoy para sus niños; que Dios los ama, y se convierten en cristianos, en nuestros hermanos y hermanas.


Los hijos que ahora tienen en brazos se convierten en criaturas nuevas. Así como de ustedes, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe. Cuando sabemos que un bien es esencial, enseguida lo buscamos para aquellos a quienes amamos. ¿Quién de nosotros, en efecto, dejaría a los recién nacidos sin ropa o sin alimento, esperando que de mayores elijan cómo vestirse y qué comer? Queridos hermanos, si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación.


El amor providente de Dios se manifiesta en la tierra a través de ustedes, mamás y papás, que piden la fe para sus hijos. Ciertamente, llegará el día en que serán pesados para llevarles en brazos; y llegará también el día en que serán ellos quienes los sostengan a ustedes. El Bautismo, que nos une en la única familia de la Iglesia, santifique en todo momento a todas sus familias, otorgando fuerza y constancia al afecto que los une.


Los gestos que dentro de poco realizaremos son bellísimos testimonios de ello: el agua de la fuente es el baño en el Espíritu, que purifica de todo pecado; la vestidura blanca es el traje nuevo que Dios Padre nos concede para la fiesta eterna de su Reino; la vela encendida del cirio pascual es la luz de Cristo resucitado, que ilumina nuestro camino. Les deseo que continúen ese camino, con alegría, a lo largo del año que acaba de comenzar y durante toda la vida, seguros de que el Señor siempre acompañará sus pasos.


PAPA LEÓN XIV








Fotos: Vatican Media, 11-1-2026

Papa León XIV en el Ángelus, 11-1-2026: «En las horas oscuras, el Bautismo es luz; en los conflictos de la vida, el Bautismo es reconciliación; en la hora de la muerte, el Bautismo es la puerta del cielo»

* «En su santidad el Señor se hace bautizar como todos los pecadores, para revelar la infinita misericordia de Dios. El Hijo unigénito, en quien somos hermanos y hermanas, viene, en efecto, para servir y no para dominar, para salvar y no para condenar. Él es el Cristo redentor; carga sobre sí lo que es nuestro, incluido el pecado, y nos da lo que es suyo, es decir, la gracia de una vida nueva y eterna. El sacramento del Bautismo realiza este acontecimiento en todo tiempo y lugar, introduciéndonos a cada uno de nosotros en la Iglesia, que es el pueblo de Dios, formado por hombres y mujeres de toda nación y cultura, regenerados por su Espíritu. Dediquemos entonces este día a hacer memoria del gran don recibido, comprometiéndonos a testimoniarlo con alegría y coherencia»

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Mi pensamiento se dirige a lo que está sucediendo en estos días en Oriente Medio, en particular en Irán y en Siria, donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas. Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad. En Ucrania, nuevos ataques, particularmente graves, dirigidos sobre todo contra infraestructuras energéticas, precisamente cuando el frío se vuelve más intenso, golpean duramente a la población civil. Rezo por quienes sufren y renuevo el llamamiento a cesar las violencias y a intensificar los esfuerzos para llegar a la paz» 

11 de enero de 2026.- (Camino Católico)  “En las horas oscuras, el Bautismo es luz; en los conflictos de la vida, el Bautismo es reconciliación; en la hora de la muerte, el Bautismo es la puerta del cielo”, ha reflexionado el Papa León XIV en la Fiesta del Bautismo del Señor, a la hora del Ángelus, en la plaza de San Pedro, ante decenas de miles de fieles. Anteriormente, a las 9'30 de la mañana ha celebrado la santa Misa en la capilla Sixtina bautizando a 20 bebés, hijos de trabajadores del Vaticano y en su homilía también ha profundizado sobre el Bautismo de Jesús y el nuestro.

Reflexionando sobre el evangelio hodierno, León XIV ha recordado cómo Jesús se bautizó en el río Jordán, y cómo al hacerlo se manifestó toda la Trinidad: el Hijo en el agua, el Espíritu Santo descendiendo como paloma, y la voz del Padre proclamando: “Este es mi Hijo muy querido”. El Papa ha señalado que, de esta manera, “Dios no mira el mundo desde lejos, al margen de nuestra vida, de nuestras aflicciones y de nuestras esperanzas. Él viene entre nosotros con la sabiduría de su Verbo hecho carne, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad”.

Al final del Ángelus, León XIV dirige un pensamiento a Irán, escenario de protestas y de violentas represiones, y a Siria, donde continúan los enfrentamientos entre el ejército gubernamental y las milicias kurdas: "Perseguir el bien común de toda la sociedad". Luego invoca la paz en Ucrania, que vive a oscuras y con frío debido a los "graves" ataques rusos: "Cesad las violencias e intensificad los esfuerzos por la paz". En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente: 

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro

Domingo, 11 de enero de 2026

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

La fiesta del Bautismo de Jesús, que hoy celebramos, da comienzo al Tiempo Ordinario. Este periodo del año litúrgico nos invita a seguir juntos al Señor, a escuchar su Palabra e imitar sus gestos de amor al prójimo. De ese modo, confirmamos y renovamos nuestro Bautismo, es decir, el sacramento que nos hace cristianos, liberándonos del pecado y transformándonos en hijos de Dios, por el poder de su Espíritu de vida.

El Evangelio que hoy escuchamos describe cómo surge este signo eficaz de la gracia. Jesús, cuando se hizo bautizar por Juan en el río Jordán, «vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él» (Mt 3,16). Al mismo tiempo, de los cielos abiertos se oyó la voz del Padre que decía: «Este es mi Hijo muy querido» (v. 17). Toda la Trinidad se hace presente en la historia: así como el Hijo desciende en las aguas del Jordán, así el Espíritu Santo desciende sobre Él y se nos da como fuerza de salvación por medio suyo.

Queridos hermanos, Dios no mira el mundo desde lejos, al margen de nuestra vida, de nuestras aflicciones y de nuestras esperanzas. Él viene entre nosotros con la sabiduría de su Verbo hecho carne, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad.

Es por eso que Juan el Bautista, lleno de asombro, preguntó a Jesús: «¿Y tú acudes a mí?» (v. 14). Sí, en su santidad el Señor se hace bautizar como todos los pecadores, para revelar la infinita misericordia de Dios. El Hijo unigénito, en quien somos hermanos y hermanas, viene, en efecto, para servir y no para dominar, para salvar y no para condenar. Él es el Cristo redentor; carga sobre sí lo que es nuestro, incluido el pecado, y nos da lo que es suyo, es decir, la gracia de una vida nueva y eterna.

El sacramento del Bautismo realiza este acontecimiento en todo tiempo y lugar, introduciéndonos a cada uno de nosotros en la Iglesia, que es el pueblo de Dios, formado por hombres y mujeres de toda nación y cultura, regenerados por su Espíritu. Dediquemos entonces este día a hacer memoria del gran don recibido, comprometiéndonos a testimoniarlo con alegría y coherencia. Precisamente hoy he bautizado a algunos niños, que se han convertido en nuestros nuevos hermanos y hermanas en la fe. Qué hermoso es celebrar como una única familia el amor de Dios, que nos llama por nuestro nombre y nos libera del mal. El primero de los sacramentos es un signo sagrado, que nos acompaña para siempre. En las horas oscuras, el Bautismo es luz; en los conflictos de la vida, el Bautismo es reconciliación; en la hora de la muerte, el Bautismo es la puerta del cielo.

Recemos juntos a la Virgen María, pidiéndole que sostenga cada día nuestra fe y la misión de la Iglesia.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.


Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:


Como ya he mencionado, esta mañana —según la costumbre de la fiesta del Bautismo de Jesús— he bautizado a algunos recién nacidos, hijos de empleados de la Santa Sede. Ahora quisiera extender mi bendición a todos los niños que han recibido o recibirán el Bautismo en estos días, en Roma y en todo el mundo, confiándolos a la protección maternal de la Virgen María. De modo particular rezo por los niños nacidos en condiciones más difíciles, tanto de salud como por los peligros externos. Que la gracia del Bautismo, que los une al misterio pascual de Cristo, actúe eficazmente en ellos y en sus familiares.


Mi pensamiento se dirige a lo que está sucediendo en estos días en Oriente Medio, en particular en Irán y en Siria, donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas. Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad.


En Ucrania, nuevos ataques, particularmente graves, dirigidos sobre todo contra infraestructuras energéticas, precisamente cuando el frío se vuelve más intenso, golpean duramente a la población civil. Rezo por quienes sufren y renuevo el llamamiento a cesar las violencias y a intensificar los esfuerzos para llegar a la paz.



Y ahora los saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos presentes hoy en la Plaza de San Pedro. ¡Grazie, thank you, muchas gracias!


En particular saludo al grupo de la Escuela “Everest” de Madrid y a la asociación “Bambini Fratelli” de Guadalajara, en México: “Dejemos que los niños sueñen”.


¡A todos ustedes les deseo un feliz domingo!


Papa León XIV


Fotos: Vatican Media, 11-1-2026

Santa Misa de hoy, domingo, Fiesta del Bautismo del Señor, presidida por el Papa León XIV, con el bautismo de niños, 11-1-2026

Foto: Vatican Media, 11  -1-2026


11 de enero de 2026.- (Camino Católico) En la mañana de este domingo 11 de enero en el que celebramos la Fiesta del Bautismo del Señor, el Papa León XIV ha presidido la Santa Misa desde la Capilla Sixtina con la administración del Sacramento del Bautismo a 20 bebés, recordando en su homilía que el sacramento que hoy celebramos para estos niños es “que Dios los ama”: “Los hijos que ahora tienen en brazos se convierten en criaturas nuevas. Así como de ustedes, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha toda la celebración.



Después, a las 12 del mediodía, el Papa León XIV ha rezado la oración mariana del Ángelus con decenas de miles de fieles y peregrinos en la plaza de San Pedro.

domingo, 8 de enero de 2023

Papa Francisco en el Ángelus, 8-1-2023: «La justicia de Dios no busca distribuir castigos sino hacernos justos a nosotros, librándonos del mal, resanándonos, levantándonos»


«Benedicto XVI afirmó que ‘Dios ha querido salvarnos yendo él mismo hasta el fondo del abismo de la muerte, con el fin de que todo hombre, incluso el que ha caído tan bajo que ya no ve el cielo, pueda encontrar la mano de Dios a la cual asirse a fin de subir desde las tinieblas y volver a ver la luz para la que ha sido creado’»

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

«¡Y no olvidemos a nuestros hermanos y hermanas ucranianos! ¡Sufren tanto por la guerra! Esta Navidad en guerra, sin luz, sin calor, ¡sufren mucho! Por favor, no los olvidemos. Y hoy, viendo a la Virgen que tiene en su regazo al niño en el Pesebre, amamantándolo, pienso en las madres de las víctimas de la guerra, de los soldados que han caído en esta guerra en Ucrania. Las madres ucranianas y las madres rusas han perdido a sus hijos. Este es el precio de la guerra. Recemos por las madres que han perdido a sus hijos soldados, tanto ucranianas como rusas»

Leer más... 

Papa Francisco en homilía, 8-1-2023: «Lo primero que debéis enseñar a los niños que bautizamos es a orar porque la oración será lo que les dará fuerzas a lo largo de su vida»

 


* «Os aconsejo que enseñéis a vuestros hijos la fecha del Bautismo, como un nuevo cumpleaños: que todos los años se acuerden y den gracias a Dios por esta gracia de ser cristianos»

Video completo de la transmisión en directo de Vatican News con la homilía del Papa traducida al español

* «Y orad también a la Virgen, que es Madre, es nuestra Madre. Se dice que cuando alguien está molesto con el Señor, o se ha alejado, la Virgen siempre está cerca para mostrarnos el camino para regresar»

Leer más.. 

Santa Misa de hoy domingo, solemnidad del Bautismo del Señor, presidida por el Papa Francisco, y bautismo de niños, 8-1-2023

 


8 de enero de 2023.- (Camino Católico En la solemnidad del Bautismo del Señor que la Iglesia Católica celebra este domingo 8 de enero, el Papa Francisco ha presido la Santa Misa en la Capilla Sixtina y ha bautizado a 13 niños de los empleados vaticanos y explicó una tarea crucial de los padres de familia y padrinos en su homilía: «Enséñenles desde ahora a rezar, porque la oración es lo que les dará fuerza durante toda la vida”.  En el video de Vatican News se visualiza y escucha toda la celebración.

Con el Papa han concelebrado el cardenal Konrad Krajewski, limosnero pontificio, y el cardenal Fernando Vérgez Alzaga, presidente del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano. Los dos cardenales han marcado el pecho de cada recién nacido con el óleo consagrado. En la celebración se han realizado los diferentes ritos: la túnica blanca, la profesión de fe, el encendido del cirio.

Al término de la celebración, el Santo Padre, aferrado al bastón de cuatro puntas que lo acompaña desde hace unos meses, descendió entre las familias y se detuvo a saludar a cada uno de los presentes. Acarició los vientres de las mujeres embarazadas, intercambió algunas palabras con los familiares de los bautizados, especialmente con los niños, y distribuyó rosarios y bendiciones. Luego incluso posó para alguna foto de grupo. Finalmente se dirigió al pequeño belén instalado en la Capilla Sixtina y allí permaneció unos instantes a solas para rezar.