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lunes, 4 de mayo de 2026

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 4-5-2026

4 de mayo de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, lunes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 4/5/2026: «El Paráclito, que enviará el Padre, os lo enseñará todo» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 4 de mayo de 2026, lunes de la 5ª semana de Pascua, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Juan 14, 21-26:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

Le dijo judas, no el Iscariote:

«Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?».

Respondió Jesús y le dijo:

«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.

El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.

Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 4-5-2026

4 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Que, a través de la maternal mirada de la Virgen María, podamos crecer en amor y en servicio a Dios y a nuestros hermanos / Por P. Carlos García Malo


 

domingo, 3 de mayo de 2026

Papa León XIV en el Regina Caeli, 3-5-2026: «En Dios hay lugar para cada uno; frente a la muerte, Jesús habla de una casa, esta vez muy grande: es la casa del Padre suyo y Padre nuestro, donde hay lugar para todos»

* «'Tengan fe', nos dice Jesús. ¡Este es el secreto! 'Crean en Dios y crean también en mí' (Jn 14,1). Precisamente esta fe libera nuestro corazón de la ansiedad por tener y obtener, del engaño de tener que correr tras un puesto de prestigio para valer algo. Cada uno posee ya un valor infinito en el misterio de Dios, que es la verdadera realidad. Amándonos los unos a los otros como Jesús nos ha amado, nos damos esta certeza. Es el mandamiento nuevo: anticipamos así el cielo en la tierra, revelamos a todos que la fraternidad y la paz son nuestro destino. De hecho, en el amor, en medio de una multitud de hermanos, cada uno descubre que es único»

    

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Regina Caeli

* «Ha comenzado el mes de mayo. En toda la Iglesia se renueva la alegría de encontrarse en el nombre de María nuestra Madre, especialmente para rezar juntos el Rosario. Se revive la experiencia de esos días, entre la Ascensión de Jesús y Pentecostés, cuando los discípulos estaban en el Cenáculo invocando al Espíritu Santo; María Santísima estaba en medio de ellos y su corazón custodiaba el fuego que animaba la oración de todos. Les confío mis intenciones, en particular por la comunión en la Iglesia y la paz en el mundo»

3 de mayo de 2026.- (Camino Católico) “En Dios hay lugar para cada uno. Dos de ellos lo habían experimentado durante su primer encuentro con Jesús, en el río Jordán, cuando Él se había dado cuenta de que lo seguían y los había invitado a quedarse esa tarde en su casa (cf. Jn 1,39). También ahora, frente a la muerte, Jesús habla de una casa, esta vez muy grande: es la casa del Padre suyo y Padre nuestro, donde hay lugar para todos”,, ha subrayado el Papa León XIV en su alocución previa al rezo mariano del Regina Caeli, recordando el Evangelio de hoy, en el que se narra que Jesús, en la Última Cena dialogando con sus discípulos, les ofrece una promesa que atraviesa el dolor y abre el horizonte de la vida eterna: «Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes.» (Jn 14,3).

El Pontífice ha recordado que en el mundo en que vivimos, todavía marcado por la lógica antigua, muchas veces lo que más atrae son los lugares exclusivos, los privilegios reservados a unos pocos, el deseo de pertenecer a un grupo selecto. Se valora el acceso restringido, lo que pocos pueden alcanzar. Pero en el mundo nuevo que Cristo resucitado inaugura, dice, ocurre lo contrario: lo más valioso está al alcance de todos.

En sus saludos desadopués del Regina Caeli, el Papa León XIV ha recordadó a los tantos periodistas asesinados a causa de la violencia. En el marco de la Jornada Mundial de la Libertad de Prensa, patrocinada por la UNESCO, el Papa lamentó que este derecho fundamental sea vulnerado con frecuencia, a veces de manera evidente y otras de forma silenciosa. Asimismo, recordó a los numerosos periodistas y reporteros que han perdido la vida a causa de guerras y actos de violencia, destacando su testimonio como un llamado a la verdad y la justicia.

También, Con el inicio del mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María, el Papa animó a los fieles a renovar la alegría de reunirse como Iglesia para rezar el Rosario, encomendando la oración de los presentes sus intenciones, especialmente por la comunión dentro de la Iglesia y por la paz en el mundo. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre y la oración del Regina Caeli, cuyo texto completo es el siguiente:


PAPA LEÓN XIV
REGINA CAELI
Plaza de San Pedro
V Domingo de Pascua, 3 de mayo de 2026

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!


Como la Iglesia primitiva, en el tiempo pascual volvemos a escuchar palabras de Jesús que despliegan su pleno significado a la luz de su pasión, muerte y resurrección. Lo que los discípulos antes no entendían o les provocaba turbación, ahora vuelve a su memoria, les hace arder el corazón y les da esperanza.


El Evangelio proclamado este domingo nos introduce en el diálogo del Maestro con los suyos durante la última cena. En particular, escuchamos una promesa que nos involucra ya desde ahora en el misterio de su resurrección. Jesús dice: «Cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes» (Jn 14,3). Los apóstoles descubren así que en Dios hay lugar para cada uno. Dos de ellos lo habían experimentado durante su primer encuentro con Jesús, en el río Jordán, cuando Él se había dado cuenta de que lo seguían y los había invitado a quedarse esa tarde en su casa (cf. Jn 1,39). También ahora, frente a la muerte, Jesús habla de una casa, esta vez muy grande: es la casa del Padre suyo y Padre nuestro, donde hay lugar para todos. El Hijo se describe como el siervo que prepara las habitaciones, para que cada hermano y hermana, al llegar, encuentre lista la suya y se sienta desde siempre esperado y finalmente encontrado.


Queridos hermanos, en el viejo mundo todavía estamos en camino, lo que atrae la atención son los lugares exclusivos, las experiencias al alcance de unos pocos, el privilegio de entrar donde ningún otro puede hacerlo. En cambio, en el mundo nuevo donde el Resucitado nos lleva, lo más valioso está al alcance de todos. Pero no por eso pierde atracción. Al contrario, lo que está abierto a todos ahora causa alegría; la gratitud toma el puesto de la competición; la acogida elimina la exclusión; la abundancia ya no genera desigualdad. Sobre todo, nadie se confunde con otro, nadie está perdido. La muerte amenaza con borrar el nombre y la memoria, pero en Dios cada uno es finalmente uno mismo. En verdad, este es el lugar que buscamos toda la vida, en ocasiones dispuestos a todo con tal de lograr un poco de atención y de reconocimiento.


“Tengan fe”, nos dice Jesús. ¡Este es el secreto! «Crean en Dios y crean también en mí» (Jn 14,1). Precisamente esta fe libera nuestro corazón de la ansiedad por tener y obtener, del engaño de tener que correr tras un puesto de prestigio para valer algo. Cada uno posee ya un valor infinito en el misterio de Dios, que es la verdadera realidad. Amándonos los unos a los otros como Jesús nos ha amado, nos damos esta certeza. Es el mandamiento nuevo: anticipamos así el cielo en la tierra, revelamos a todos que la fraternidad y la paz son nuestro destino. De hecho, en el amor, en medio de una multitud de hermanos, cada uno descubre que es único.


Recemos pues a María Santísima, Madre de la Iglesia, para que toda comunidad cristiana sea una casa abierta a todos y atenta a cada uno.



Oración del Regina Caeli: 


V/. Reina del Cielo, alégrate; aleluya.

R/. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.

V/. Resucitó según dijo; aleluya.

R/. Ruega por nosotros a Dios; aleluya;

V/. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.

R/. Porque resucitó en verdad el Señor; aleluya.


Oración:


¡Oh, Dios!, que te dignaste alegrar al mundo por la Resurrección de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo: concédenos, te rogamos, que por la mediación de la Virgen María, su Madre, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.


Después el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:


Ha comenzado el mes de mayo. En toda la Iglesia se renueva la alegría de encontrarse en el nombre de María nuestra Madre, especialmente para rezar juntos el Rosario. Se revive la experiencia de esos días, entre la Ascensión de Jesús y Pentecostés, cuando los discípulos estaban en el Cenáculo invocando al Espíritu Santo; María Santísima estaba en medio de ellos y su corazón custodiaba el fuego que animaba la oración de todos. Les confío mis intenciones, en particular por la comunión en la Iglesia y la paz en el mundo.


Hoy se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, patrocinado por la UNESCO. Lamentablemente, este derecho se viola con frecuencia, a veces de manera flagrante y otras de forma encubierta. Recordemos a los numerosos periodistas y reporteros víctimas de las guerras y la violencia.


Saludo con afecto a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos venidos de numerosos países.



Doy la bienvenida a los docentes —religiosas y laicos— de las Escuelas de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones; como también a los fieles de Madrid y Granada, de Mineápolis y de Malasia; y a los peruanos que, en Roma, forman la Asociación “Virgen de Chapi de Arequipa”.


Saludo a la Asociación “Meter”, que desde hace treinta años se compromete por defender a los menores de la plaga de los abusos, implicando a la comunidad eclesial y a la comunidad civil, educando en la cercanía a las víctimas y en la prevención. ¡Gracias por su servicio!


Me alegra acoger a los fieles de Padua, al “Grupo de jóvenes Valdaso” y al “Punto Jóvenes” de la Comunidad Camiliana de Piossasco, a la Acción Católica del Vicariato de Noale, a los jóvenes de Verolanuova y Cadignano, al Coro juvenil de Coredo-Predaia y a los estudiantes del Liceo Fardella – Ximenes de Trapani.


¡A todos les deseo un feliz domingo!


Papa León XIV


Foto: Vatican Media, 3-5-2026

Papa León XIV en homilía del V Domingo de Pascua: «Es en Cristo donde los descartados recuperan su dignidad y se sienten elegidos para el Reino de Dios»

* «Hasta hoy, se llega a ser piedras desechadas por los seres humanos y elegidas por Dios: cuando con la vida y la palabra nos oponemos a los proyectos que aplastan a los débiles, no respetan la dignidad de cada persona, se sirven de los conflictos para seleccionar a los más fuertes, mientras descuidan a quienes se quedan atrás, a quienes no logran salir adelante, considerando a quienes sucumben como basura de la historia. Jesús caminó entre nosotros como un profeta desarmado y desarmante, y cuando fue rechazado no cambió de estilo»

Vídeo de la transmisión en directo de Vatican News, traducido al español, con la homilía del Papa León XIV 

* «El Mesías Jesús había sido rechazado no solo porque no había sido reconocido como Hijo de Dios, sino, antes aún, por haber asumido la condición de criatura, entendida como indigna de Dios. Fiel a este camino de amor misericordioso, Él salía en busca de las ovejas rechazadas, se sentaba a la mesa con ellas, desarmaba las manos y los corazones que querían lapidarlas. De este modo, como dice el Evangelio proclamado en esta liturgia, el Hijo mostró el rostro del Padre: en Él se cumplen sus obras» 


Camino Católico.-  En la Archibasílica de San Juan de Letrán, el Papa León XIV ha celebrado la Santa Misa del V domingo de Pascua y ha conferido este sábado 2 de mayo de 2026 la ordenación episcopal a cuatro nuevos obispos auxiliares de la diócesis de Roma que él mismo nombró el 25 de febrero pasado: Mons. Stefano Sparapani, Mons. Alessandro Zenobbi, Mons. Andrea Carlevale y Mons. Marco Valenti, procedentes del clero romano. 



En su homilía el Papa ha dicho que “Jesús iba en busca de las ovejas rechazadas, se sentaba a la mesa con ellas, desarmaba las manos y los corazones que querían apedrearlas”. Por ello, “al invertir la lógica del dominio, la de quienes persiguen la insensata ambición de determinar la arquitectura de la Tierra, es en Cristo donde los desechados recuperan su dignidad y se sienten elegidos para el Reino de Dios”.




Dirigiéndose a los nuevos obispos auxiliares, el Papa delineó el horizonte de su ministerio como un servicio marcado por la cercanía, la comunión y la misión. Les pidió asumir su tarea como una forma concreta de salir al encuentro de las personas heridas o marginadas, recordándoles que nadie debe sentirse excluido del edificio vivo de la Iglesia: “Los animo a salir al encuentro de las piedras descartadas de esta ciudad y a anunciarles que, en Cristo, nuestra piedra angular, nadie está excluido de convertirse en parte activa del edificio santo que es la Iglesia y de la fraternidad entre los seres humanos”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la homilía del Papa, cuyo texto íntegro es el siguiente:




SANTA MISA DEL V DOMINGO DE PASCUA CON ORDENACIONES EPISCOPALES


HOMILÍA DE SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV


Basílica de San Juan de Letrán

Sábado, 2 de mayo de 2026



Queridos hermanos y hermanas,


al unirnos a Cristo, nos convertimos en una casa sólida y acogedora: esta es la alegría que experimentamos sobre todo en el tiempo pascual, y de manera especial hoy al celebrar la ordenación de cuatro nuevos obispos auxiliares de la Diócesis de Roma.


Esta Iglesia tiene una vocación singular hacia la universalidad y la caridad gracias a su vínculo peculiar con Cristo, resucitado y vivo, fundamento del edificio espiritual de piedras vivas que es el pueblo santo de Dios. Acercarnos a Cristo es, por tanto, acercarnos unos a otros y crecer juntos en la unidad: este es el Misterio que nos involucra y transforma desde dentro también a la ciudad. Al servicio de su dinamismo, traído a Roma por los apóstoles Pedro y Pablo, nuestros hermanos Andrea, Stefano, Marco y Alessandro serán ordenados al episcopado. Es una fiesta del pueblo, porque ellos provienen de este pueblo y del presbiterio que con amor cuida de él.


Nuestra comunidad diocesana se reúne hoy en la invocación del Espíritu Santo, que ungirá a los nuevos obispos, para que se consagren plenamente al servicio del Evangelio de Cristo. Él es la piedra rechazada que, «elegida por Dios», se ha «convertido en piedra angular» (1 P 2,4.7; cf. Sal 118,22).


A los primeros cristianos esta metáfora, tan familiar por estar presente en un salmo, debió parecerles particularmente reveladora. El Mesías Jesús había sido rechazado no solo porque no había sido reconocido como Hijo de Dios, sino, antes aún, por haber asumido la condición de criatura, entendida como indigna de Dios. Fiel a este camino de amor misericordioso, Él salía en busca de las ovejas rechazadas, se sentaba a la mesa con ellas, desarmaba las manos y los corazones que querían lapidarlas. De este modo, como dice el Evangelio proclamado en esta liturgia, el Hijo mostró el rostro del Padre: en Él se cumplen sus obras. «¿Felipe, hace tanto tiempo estoy con ustedes y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo puedes decir: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí?» (Jn 14,8-9).


Iglesia que vive en Roma, la piedra desechada es el corazón del anuncio mesiánico, frente a aquellos a quienes la sociedad desechaba y sigue desechando. Es el corazón de nuestro anuncio, de nuestra misión. Hemos visto al Santo tocar al impuro, al Justo perdonar a los pecadores, a la Vida sanar a los enfermos, al Maestro lavar los pies sucios y cansados de sus discípulos.


En esta ciudad, capital del Gran Imperio, la piedra desechada se convirtió en el estandarte de una nueva esperanza, la del Reino de Dios, tal como lo anuncian las Bienaventuranzas y lo canta el Magnificat. Al invertir la lógica del dominio, la de quienes persiguen la insensata ambición de determinar la arquitectura de la Tierra, es en Cristo donde los marginados recuperan su dignidad y se sienten elegidos para el Reino de Dios. «Si no fuera así —dice Jesús a sus discípulos—, ¿se lo habría dicho a ustedes: “Yo voy a prepararles un lugar”? Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes» (Jn 14,2-3).


Queridas hermanas y hermanos, por eso, hasta hoy, se llega a ser piedras desechadas por los seres humanos y elegidas por Dios: cuando con la vida y la palabra nos oponemos a los proyectos que aplastan a los débiles, no respetan la dignidad de cada persona, se sirven de los conflictos para seleccionar a los más fuertes, mientras descuidan a quienes se quedan atrás, a quienes no logran salir adelante, considerando a quienes sucumben como basura de la historia. Jesús caminó entre nosotros como un profeta desarmado y desarmante, y cuando fue rechazado no cambió de estilo.


Y ahora me dirijo a ustedes, queridos hermanos que a partir de hoy serán Obispos Auxiliares de esta Iglesia, cuyo cuidado he recibido como don; a ustedes que, junto con el cardenal vicario, podrán ayudarme a ser reflejo del Buen Pastor para el pueblo romano y a presidir la caridad de todo el santo pueblo de Dios esparcido por la tierra.


Los ánimo a encontrar las piedras descartadas de esta ciudad y a anunciarles que, en Cristo, nuestra piedra angular, nadie está excluido de convertirse en parte activa del edificio santo que es la Iglesia y de la fraternidad entre los seres humanos. En esta imagen resuena el llamamiento de la Exhortación apostólica Evangelii gaudium del Papa Francisco: ser una Iglesia «hospital de campaña», ser pastores de calle, tener en el corazón las periferias materiales y existenciales. Como presbíteros, ustedes han acogido esta invitación, junto con las comunidades parroquiales a las que han acompañado. Ahora llega una nueva llamada, una vocación adicional, que tiene siempre el mismo corazón: nadie, absolutamente nadie, debe considerarse descartado por Dios, y ustedes serán heraldos de esta buena noticia que está en el centro del Evangelio.


Dejen que el Espíritu de profecía actúe en ustedes: no se acomoden en los privilegios que su condición podría ofrecerles, no sigan la lógica mundana de los primeros puestos, sean testigos de Cristo, quien vino no para ser servido, sino para servir (cf. Mc 10,45). Serán profetas en su ministerio si son hombres de paz y de unidad, tejiendo, con hilos de gracia y misericordia, los amplios y poblados espacios de esta Diócesis, armonizando las diferencias, acogiendo, escuchando, perdonando.


No se hagan buscar, háganse encontrar. Y procuren que los presbíteros, los diáconos, las religiosas y los religiosos, las laicas y los laicos comprometidos en el apostolado nunca se sientan solos. Ayúdenlos a reavivar la esperanza en sus diversos ministerios y a sentirse parte de una misma misión. Sepan siempre, incansablemente, motivar a las personas y a las comunidades, recordando con sencillez la belleza del Evangelio.


Que los pobres de Roma, los peregrinos y los visitantes que llegan aquí desde todas partes del mundo puedan encontrar en los habitantes de esta ciudad, en sus instituciones y en sus pastores esa maternidad que es el rostro auténtico de la Iglesia. Que la Salus Populi Romani, Madre de nuestra confianza, nos guíe y nos custodie siempre en nuestro camino.


PAPA LEÓN XIV




Fotos: Vatican Media, 2-5-2026

Santa Misa del V domingo de Pascua, con ordenaciones episcopales, presidida por el Papa León XIV, 2-5-2026


Foto: Vatican Media, 2-5-2026


Camino Católico.- El Papa León XIV ha presidido la Santa Misa en la Basílica de San Juan de Letrán del V domingo de Pascua, este sábado 2 de mayo,, en el cual ha ordenado a cuatro nuevos obispos auxiliares de la diócesis de Roma que él mismo nombró el 25 de febrero pasado: Mons. Stefano Sparapani, Mons. Alessandro Zenobbi, Mons. Andrea Carlevale y Mons. Marco Valenti, procedentes del clero romano . En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha toda la celebración.



En su homilía el Papa ha dicho que Jesús “iba en busca de las ovejas rechazadas, se sentaba a la mesa con ellas, desarmaba las manos y los corazones que querían apedrearlas”. Por ello, “al invertir la lógica del dominio, la de quienes persiguen la insensata ambición de determinar la arquitectura de la Tierra, es en Cristo donde los descartados recuperan su dignidad y se sienten elegidos para el Reino de Dios”.

Homilía de Mons. Jesús Fernández, obispo de Córdoba, y lecturas de Misa de hoy domingo, festividad de la Virgen de Araceli, 3-5-2026

3 de mayo del 2026.- (Camino Católico) Homilía de Mons. Jesús Fernández, obispo de Córdoba, y lecturas de Misa de hoy domingo, festividad de la Virgen de Araceli, emitida por 13 TV  desde la parroquia de San Mateo, Lucena, Córdoba

Santa Misa de hoy, domingo, festividad de la Virgen de Araceli, en Lucena, Córdoba, 3-5-2026

3 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, domingo, festividad de la Virgen de Araceli, presidida por Mons. Jesús Fernández, obispo de Córdoba, emitida por 13 TV desde la parroquia de San Mateo, Lucena, Córdoba.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 3-5-2026

3 de mayo de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, domingo, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 3/5/2026: «Yo soy el camino, y la verdad y la vida» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 3 de mayo de 2026, domingo de la 5ª semana de Pascua, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Juan 14, 1-12:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».

Tomás le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».

Jesús le responde:

«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».

Felipe le dice:

«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».

Jesús le replica:

«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre».