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miércoles, 21 de mayo de 2025

Merche Gil ha afrontado un cáncer: «hemos vivido la enfermedad confiando en Dios y en los médicos; tuve que aprender a abandonarme en el Señor, aceptando la cruz, sabiendo que es el camino hacia el cielo»


Merche Gil con su esposo Óscar y sus hijos Gonzalo y Alejandro

* «Reconozco que me cuesta pensar cómo se puede vivir un acontecimiento como este sin fe, y lo he pensado mucho durante estos meses. Para mí la fe ha sido uno de los pilares fundamentales estos meses, el diagnóstico llegó unos días antes de la Semana Santa del año pasado y puedo asegurar que ha sido la que más unida he estado al Señor y a la Virgen. Sabemos que de este sufrimiento Dios sacará un bien mayor. Por supuesto que la fe no quita el dolor, pero se vive de otra manera» 

Camino Católico.-  Merche Gil vive la fe, junto a su familia, en la Parroquia Inmaculada Concepción de Ntra. Sra. de Alcorcón de la diócesis de Getafe. Esposa y madre de familia, en marzo de 2024 le diagnosticaron un cáncer de mama. Su vida cambió de la noche a la mañana, pero la enfermedad le ha unido más al Señor. El testimonio lo ha contado en el último número de 'Padre de Todos’. 

- Tu historia es de total esperanza, sobre todo en los últimos meses... ¿Por qué?

- En marzo de 2024 en una revisión rutinaria me diagnosticaron cáncer de mama en estadio I, pero se trataba del tipo de cáncer más agresivo. En cuestión de una semana desde el diagnóstico, empecé el tratamiento porque era preferible hacerlo cuanto antes. Han sido 16 sesiones de quimioterapia, después la cirugía para eliminar el tumor, 15 sesiones de radioterapia y 6 meses de quimioterapia preventiva. 

- ¿Cómo has vivido este tiempo de enfermedad?

- Al principio es un golpe importante, te enfrentas a una enfermedad grave de forma inesperada, con la incertidumbre que conlleva, con un tratamiento duro que hasta el final no se sabe si funcionará y teniendo que parar de golpe la actividad habitual.  

Lo primero que hicimos fue contárselo a nuestros hijos, a nuestro párroco y vicario parroquial, a nuestro obispo D. Ginés, y a muchos sacerdotes amigos y seminaristas, pidiéndoles que rezaran por nosotros. Esto pasó cuatro días antes del día de San José y decidí ofrecer cada momento de la enfermedad por los sacerdotes y seminaristas. 

Yo, que suelo querer tener todo controlado y organizado, tuve que aprender a abandonarme en el Señor, aceptando la cruz, sabiendo que es el camino hacia el cielo. La enfermedad nos ha permitido parar y ver la belleza de lo que nos rodea. Cuando uno busca tener todo bajo control, Jesús nos pide que confiemos y que abandonemos la creencia de que nosotros podemos con todo. 

Además, hemos contado con mucha gente que ha rezado por mí y por mí familia, sacerdotes, amigos, todos los grupos de la parroquia, en especial nuestro grupo de matrimonios, familias y profesores del colegio Juan Pablo II, monjas de muchísimos sitios, las familias del familión, compañeros de trabajo, todos ellos nos han cuidado, acompañado, no ha habido un solo día en el que no haya habido un mensaje, una llamada, un abrazo, una visita, un detalle … en todo momento no hemos dejado de dar gracias a Dios, a los médicos y a todas las personas que han estado a nuestro lado.

- ¿Nunca pensaste en tirar la toalla?

- Nunca he pensado en tirar la toalla, hemos vivido la enfermedad con esperanza, incluso con alegría e intentando no perder la sonrisa (aunque a veces haya habido lágrimas y momentos más difíciles), confiando en Dios y en los médicos. 

La vida es un regalo y tenemos que aprovechar cada momento, tanto bueno como malo. 

- La fe, ¿qué papel ha jugado?

- Reconozco que me cuesta pensar cómo se puede vivir un acontecimiento como este sin fe, y lo he pensado mucho durante estos meses. Para mí la fe ha sido uno de los pilares fundamentales estos meses, el diagnóstico llegó unos días antes de la Semana Santa del año pasado y puedo asegurar que ha sido la que más unida he estado al Señor y a la Virgen. Sabemos que de este sufrimiento Dios sacará un bien mayor. Por supuesto que la fe no quita el dolor, pero se vive de otra manera. 

- ¿Cómo lo ha vivido tu familia?

- Al principio lo vivieron con preocupación, sobre todo por no saber a qué nos enfrentábamos, como iba a cambiar el día a día, pero también lo han vivido con fe y acompañados. Óscar, mi marido, no ha dejado de estar a mi lado, con cariño, amor y paciencia infinita, acompañándome a todas las sesiones de quimioterapia, estando en todo momento, incluso sin pelo me decía que estaba guapa… 

Gonzalo y Alejandro, que ya son adolescentes, han sido muy generosos, comprensivos con la situación, cariñosos y responsables, estando a la altura de las circunstancias en todo momento. Dios me puso al mejor marido y a los mejores hijos que podría tener. 

En octubre del año pasado celebramos nuestro 20 aniversario de matrimonio, esperamos a terminar las sesiones de radioterapia y en noviembre pudimos hacer una misa de acción de gracias acompañados por muchos amigos. 

- Estamos en tiempo pascual que ha empezado fuerte: muerte del Papa Francisco, un gran apagón… ¿Es tiempo para la esperanza?

- Siempre es tiempo para la esperanza, durante estos meses me ayudó mucho la ponencia de D. Ginés sobre la esperanza que dio en octubre. 

Precisamente el Papa Francisco decía que en el corazón de toda persona anida la esperanza como deseo y expectativa del bien, aun ignorando lo que traerá consigo el mañana. 

No sabemos lo que va a pasar mañana, pero no podemos perder la esperanza. La vida puede cambiar en un instante, y de repente hay que vivir el día a día, y simplemente amar y ser amado. 

- Podríamos decir que estás viviendo tu propio Jubileo…

- Sí, ahora estamos viviendo un momento especial, sólo quedan dos semanas para terminar el tratamiento preventivo (que sigue teniendo efectos secundarios, aunque más leves), me encuentro bien, hace dos meses pude volver a trabajar y aunque sabemos que quedan unos años de revisiones, podemos decir que es un momento alegre, coincidiendo además con la Pascua. 

- En la diócesis eres muy activa, entre otras cosas, con el Familión. ¿De qué te encargas exactamente?

- Si, en la diócesis formo parte del consejo pastoral diocesano, soy la presidenta de la Acción Católica y la vicepresidenta del Familión, y en la parroquia soy la secretaria del consejo pastoral y colaboramos toda la familia en lo que podemos.

Con respecto al Familión, nuestros objetivos son colaborar en la tarea evangelizadora de las familias, acompañar a las familias a vivir su vocación, ofrecer medios de formación, acoger a las familias en dificultades y trabajar en la tarea educativa de la familia. Y lo hacemos con distintas actividades:  formación, peregrinaciones, ejercicios espirituales, y las más conocida es el encuentro de familias en Málaga, que desde hace unos años hacemos en dos semanas para poder acoger a todas las familias que quieren participar.

- Y ya estáis preparando los dos grandes encuentros para este verano…

- Sí, este año serán del 17 al 23 de agosto y del 24 al 30 de agosto, llevamos ya unos meses preparando los dos encuentros de verano, tenemos una coordinadora general del Familión y dos equipos, uno para cada semana, además de un número importante de matrimonios que antes y durante la semana del encuentro colaboran en muchas cosas. Se han inscrito más de 150 familias, lo cual es un regalo y todo el trabajo merece la pena.

Homilía del P. José Luis Méndez y lecturas de la Misa de hoy, miércoles de la 5ª semana de Pascua, 21-5-2025

21 de mayo de 2025.- (Camino Católico) Homilía del P. José Luis Méndez y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 5ª semana de Pascua, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, miércoles de la 5ª semana de Pascua, 21-5-2025

21 de mayo de 2025.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 5ª semana de Pascua, presidida por el P. José Luis Méndez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 21-5-2025

21 de mayo de 2025.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy, miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 21/5/2025: «El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 21 de mayo de 2025, miércoles de la 5ª semana de Pascua, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Juan 15, 1-8:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.

Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.

Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.

Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 21-5-2025

21 de mayo de 2025.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Muchos niños reciben la primera Comunión: Jesús con su cuerpo, alma, sangre y divinidad entra en sus vidas y quiere quedarse para siempre / Por P. Carlos García Malo

 


martes, 20 de mayo de 2025

Papa León XIV en homilía ante el sepulcro de San Pablo, 20-5-2025: «Dios nos ama, es la gran verdad de nuestra vida que da sentido a todo, un proyecto de amor de Dios al que la fe nos lleva a abrir nuestro corazón»

 

* «En la raíz de toda vocación está Dios, su misericordia, su bondad, generosa como la de una madre (cf. Is 66,12-14), que naturalmente, a través de su mismo cuerpo, nutre a su niño cuando todavía es incapaz de alimentarse por sí solo (cf. S. Agustín, Comentario al salmo 130,9)»

      

Vídeo de la transmisión en directo de Vatican News, traducido al español, con la homilía del Papa León XIV

* «La salvación no aparece por encanto, sino por un misterio de gracia y de fe, del amor de Dios que nos precede, y de la adhesión confiada y libre por parte del hombre (cf. 2 Tm 1,12). Mientras agradecemos al Señor la llamada con la que transformó la vida de Saulo, le pedimos que también nosotros sepamos responder del mismo modo a sus invitaciones, haciéndonos testigos del amor que «ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado» (Rm 5,5). Le pedimos que sepamos cultivar y difundir su caridad, haciéndonos prójimos los unos de los otros» 

20 de mayo de 2025.- (Camino Católico)  El Papa León XIV ha visitado este martes 20 de mayo la basílica de San Pablo de Extramuros, una de las basílicas papales situada a las afueras de Roma, para orar ante la tumba del “Apóstol de los Gentiles”. 

A su llegada, pasadas las 17:00 (hora de Roma), el Santo Padre fue recibido por el Padre Abad, Mons. Donato Ogliari, y el Arcipreste de la Basílica, Cardenal James Michael Harvey.

Acompañado por los monjes benedictinos, custodios del templo erigido sobre la tumba del Apóstol San Pablo, el Papa León XIV ha ingresado en la basílica a través de la Puerta Santa, mientras resonaban los cantos del coro de la Capilla Sixtina y de la comunidad benedictina.

A continuación, ha descendido por el altar de la confesión para venerar la tumba de San Pablo, de rodillas y en silencio. Tras volver al ábside del templo, se ha presidido una celebración de oración, ante los dos mil fieles presentes en el templo, en la que se ha leído un pasaje de la Carta de San Pablo Apóstol a los Romanos.

En su profunda homilía, que ha leído en italiano, el Santo Padre ha destacado: “Quisiera concluir evocando las palabras que, más de mil años después, otro Benedicto, el Papa Benedicto XVI, dirigía a los jóvenes: «Queridos amigos —decía—, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. […] En el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios», y la fe nos lleva a «abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios» (Homilía en la Vigilia de oración con los jóvenes, Madrid, 20 agosto 2011). Aquí está la raíz, simple y única, de toda misión, incluso de la mía, como sucesor de Pedro y heredero del celo apostólico de Pablo. Que el Señor me conceda la gracia de responder fielmente a su llamada”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha toda la homilía del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:


VISITA AL SEPULCRO DE SAN PABLO

HOMILÍA DEL SANTO PADRE LEÓN XIV

Basílica de San Pablo Extramuros

Martes, 20 de mayo de 2025

La lectura bíblica que hemos escuchado es el comienzo de la bellísima carta que san Pablo dirige a los cristianos de Roma, cuyo mensaje gira en torno a tres grandes temas: la gracia, la fe y la justicia. Mientras encomendamos el inicio de este nuevo pontificado a la intercesión del Apóstol de las gentes, reflexionemos juntos sobre su mensaje.


En primer lugar, san Pablo afirma haber recibido de Dios la gracia de la llamada (cf. Rm 1,5). Es decir, reconoce que su encuentro con Cristo y su ministerio están vinculados al amor con el que Dios lo ha precedido, llamándolo a una vida nueva mientras aún estaba lejos del Evangelio y perseguía a la Iglesia. San Agustín —también él un convertido— habla de la misma experiencia diciendo: «¿Qué vamos a elegir, a no ser que antes seamos elegidos nosotros? De hecho, no amamos si antes no somos amados» (Sermón 34,1.2). En la raíz de toda vocación está Dios, su misericordia, su bondad, generosa como la de una madre (cf. Is 66,12-14), que naturalmente, a través de su mismo cuerpo, nutre a su niño cuando todavía es incapaz de alimentarse por sí solo (cf. S. Agustín, Comentario al salmo 130,9).

Pero Pablo, en el mismo versículo, habla también de «la obediencia de la fe» (Rm 1,5), y además en él comparte lo que ha vivido. El Señor, en efecto, apareciéndosele en el camino de Damasco (cf. Hch 9,1-30), no le quito su libertad, sino que dio la posibilidad de decidir, de obedecer como fruto de un esfuerzo, de luchas interiores y exteriores, que él aceptó afrontar. La salvación no aparece por encanto, sino por un misterio de gracia y de fe, del amor de Dios que nos precede, y de la adhesión confiada y libre por parte del hombre (cf. 2 Tm 1,12).

Mientras agradecemos al Señor la llamada con la que transformó la vida de Saulo, le pedimos que también nosotros sepamos responder del mismo modo a sus invitaciones, haciéndonos testigos del amor que «ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado» (Rm 5,5). Le pedimos que sepamos cultivar y difundir su caridad, haciéndonos prójimos los unos de los otros (cf. Francisco, Homilía de las II Vísperas de la Solemnidad de la Conversión de san Pablo, 25 enero 2024), en la misma carrera de afectos que, desde el encuentro con Cristo, impulsó al antiguo perseguidor a hacerse «todo para todos» (1 Co 9,22), hasta el martirio. De ese modo, para nosotros como para él, en la debilidad de la carne se revela la potencia de la fe en Dios que justifica (cf. Rm 5,1-5).

Esta basílica desde hace siglos está encomendada al cuidado de una comunidad benedictina. ¿Cómo no recordar, entonces, hablando del amor como fuente y motor del anuncio del Evangelio, las insistentes exhortaciones de san Benito, en su regla, a la caridad fraterna en el cenobio y a la hospitalidad para con todos (cf. Regla, cap. LIII, LXIII)?

Quisiera concluir evocando las palabras que, más de mil años después, otro Benedicto, el Papa Benedicto XVI, dirigía a los jóvenes: «Queridos amigos —decía—, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. […] En el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios», y la fe nos lleva a «abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios» (Homilía en la Vigilia de oración con los jóvenes, Madrid, 20 agosto 2011).

Aquí está la raíz, simple y única, de toda misión, incluso de la mía, como sucesor de Pedro y heredero del celo apostólico de Pablo. Que el Señor me conceda la gracia de responder fielmente a su llamada.

Papa León XIV







Fotos: Vatican Media, 20-5-2025