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domingo, 8 de diciembre de 2024

Nuria del Canal: «Me eduqué en un colegio del Opus Dei, me alejé de la fe, tenía atracción hacia el mundo demoníaco, hice muchas prácticas esotéricas, pero un día escuché la voz de Dios, me arrepentí y confesé»

Nuria del Canal escuchó la voz del Señor y su vida quedó transformada

* «Volví a escuchar la voz, por tercera vez, y, me dijo: 'lo que más me ofende es que es que te arrodillas delante de otros santos y no lo haces delante de mí, te quiero en mi templo'. Entonces sentí la gracia del arrepentimiento, cosa que yo no había tenido nunca, y una necesidad grandísima de confesarme. Asistí a misa inmediatamente, aquella misa fue como si fuera el día de mi boda, no he visto misa más bonita. Después de unos 30 años comulgué y ahí empezó mi vida de fe. Como estaba tan perdida, me confié a la Virgen, le pedí al sacerdote que me explicara cómo rezar el Rosario y me consagré»

 Vídeo de El Rosario de las 11 PM en el que Nuria del Canal cuenta su testimonio

Camino Católico.- Nuria del Canal tiene 51 años, es de Barcelona y ha contado su testimonio en El Rosario de las 11 PM. Educada en un colegio del Opus Dei, pasó por la brujería y la santería hasta regresar de nuevo a la Iglesia Católica. Tres voces cambiaron todos sus esquemas. Esta es una síntesis de su testimonio en primera persona de lo que cuenta en el vídeo:

Ouija, tarot, reiki, péndulo…

Ahora estoy donde estoy, pero todo fue un largo caminar, de muchas caídas y muchos golpes. Fui educada en una familia católica, pero de nombre, no éramos practicantes para nada. Soy la hija pequeña de tres hermanas y desde los inicios ya éramos una familia bastante desestructurada, bastante caótica, con muchos problemas, ha sido una infancia muy difícil.

Yo me eduqué en un colegio del Opus Dei, y puedo decir que he recibido una buena formación en cuanto a la fe, a la doctrina y al  conocimiento de Dios. Pero, cuando era adolescente me distancié de la fe católica y me enfadé. Cuando salí del colegio fue una explosión de libertad, de repente el mundo se abría ante mí y era un mundo a explorar. Esto me llevó a todo tipo de errores, de prácticas, en definitiva, de bastantes equivocaciones.

Cuando era muy jovencita, tenía unos 15 años más o menos, estaba de moda practicar la ouija y estuve un verano entero practicándola con una amiga. El mundo prenatural, el mundo demoníaco siempre me había llamado la atención (...). Siempre había tenido una atracción especial y muy intensa hacia el mundo demoníaco, a la parte digamos oscura del ser humano, a la parte oscura de las fuerzas del universo. Me interesaba mucho todo lo que era oscuro, todo lo que era satánico.

Esto me llevo a practicar ouija, tarot, reiki, péndulo... no os lo recomiendo en absoluto. De jovencita todo me valía, todo lo que no entendía lo daba por válido, me pasaban realmente cosas fuera de lo normal, nada positivas y difíciles de explicar. Para algunas personas, incluso, un poquito terroríficas (...). Practiqué mucha ouija y muchas prácticas esotéricas de diferente calibre, empecé también a jugar con la magia de manera autodidacta de mayor.

Yo era de profesión diseñadora de moda y tenía una vida como la mayoría de las personas, me divertía, salía, entraba, hacía una vida en la que parecía que todo estaba bien. No hacía daño a nadie. Soy madre de un niño, que ahora tiene 14 años, madre soltera, en mi vida era todo como 'no pasa nada, todo está bien'. No creía en la Iglesia, obviamente los mandamientos era como 'qué me estás contando', todo era un poquito a mi gusto, si estudiaba alguna cosa sobre alguna religión pues lo adaptaba.

Era una búsqueda constante de Dios, pero siempre haciendo como un giro, sin entrar en la Iglesia, porque la Iglesia para mí era algo que no lo quería en mi vida, que siempre esquivaba.  Y fue por una cosa muy absurda, descubrí que existió la inquisición y me pareció tan extraño y tan malvado, que la decepción fue tan grande. No me pasó nada personal pero sufrí una decepción.

Se fue acercando el año 2020, ya llevaba unos años buscando a mi manera a Dios y cuatro años practicando la Umbanda, era una religión que se adaptaba bastante a mis necesidades. Me gustaba porque no había normas, no tenías que dar muchas explicaciones ni tampoco ser muy meritorio en nada, era una religión muy cómoda y además estaba enfocada para hacer el bien".  

Hubo un día en el que estaba trabajando, haciendo una colección de moda y tenía que investigar la temática que había elegido. En aquel momento, a mí me había inspirado el universo y tuve que mirar estrellas, astros, planetas... Tuve que analizar documentación científica sobre medidas del universo, aquello fue un choque para mí. Salí del trabajo y empecé a sentir una tristeza muy profunda, unas ganas de negar la existencia de Dios. Mi mente no podía entender que existiera Dios, si yo acababa de ver esas medidas.


Nuria del Canal

Dios le habla de su amor por ella

Siempre he creído en la primera persona de la Santísima Trinidad, pero nunca había tenido ese momento de rebeldía de negar a Dios. Estaba conduciendo y empecé a tener un diálogo con ese Dios que no existía (...). Con toda la de millones de personas que hay, los problemas y guerras, cómo va Dios a fijarse en mi persona y a saber que estoy aquí. A partir de ahora creo que voy entiendo que Dios es imposible que exista. Fue la primera vez en mi vida que decía algo así, lo cual me daba impacto, era serio escucharme a mí misma decir aquello. 

Cuando yo lo estaba negando, sentí una voz dentro de mí muy profunda, que decía: ¿tú amas a tu hijo?'. Y yo, 'hombre claro, yo amo a mi hijo más que al universo entero'. Y, de repente, me quedé tan impactada que me puse a llorar de la impresión, esta voz me respondió, que si yo era capaz de amar a mi hijo de esa manera, cómo podía pensar que Él, que era Dios, no me amaba a mí por encima de todo ese amor. Estaba conduciendo y me tuve que salir al arcén.  

Yo seguí con mi vida, hacía hechicería, adoraba a los espíritus, bailes, les entregábamos comida. Era como una alabanza constante a estas entidades. Se me llegó a decir que mi ángel custodio, dentro de esta religión, era Dios Padre. Era bastante bonito para mí, porque mi relación siempre había sido muy directa con Dios Padre (...). Hasta que mi vida profesional cambió y me quedé sin trabajo.

Llegó el día de la Virgen de Guadalupe del año 2020, llevaba unos meses en el paro, tenía unos problemas familiares muy serios. Me disponía a llevar a mi hijo al colegio, fui a la habitación y recuerdo bendecir a Dios por este hijo que me había dado. Pero, literal, decir: 'Bendito sea Dios por este hijo que me has dado'. Salí de la habitación y, en la entrada de la cocina, de una manera muy clara, volví a escuchar esta voz que me preguntaba si le daría a mi hijo.

Me quedé sorprendida y le contesté de corazón, mi respuesta automática fue: 'hombre, tú nos diste a tu hijo en la cruz y no va a ser más mi hijo que el tuyo, no me gustaría, pero hágase tu voluntad y no la mía'. Quedé como traspuesta, pensé en si me estaba pidiendo a mi hijo, en el sentido de que se fuera a morir. Me olvidé del tema, fui al colegio y, cuando llegué a mi casa, mi móvil se empezó a mover solo, como si cogen y empiezan a manejarlo, me quedé estupefacta dejando que funcionara.

Y se puso en mi móvil la película El cielo es real', una película de un niño americano que falleció cuando era pequeño, y tuvo una experiencia cercana a la muerte, en donde vio a Jesús. Dije, vale, pues voy a verla, no tengo nada que hacer. De repente, todo quedó como a cámara lenta y sucedieron muchas cosas. Tuve como una visión completa de toda mi vida, sentía que delante de mí estaba Dios, que estaba siendo juzgada. Lo que para mí era una vida estupenda, bajo esta mirada mi vida era un auténtico desastre. Sabía que esta presencia lo sabía todo, yo no podía ocultar nada. Volví a escuchar la voz, por tercera vez, y, me dijo: 'lo que más me ofende es que es que te arrodillas delante de otros santos y no lo haces delante de mí, te quiero en mi templo'.

Entonces sentí la gracia del arrepentimiento, cosa que yo no había tenido nunca, y una necesidad grandísima de confesarme. Asistí a misa inmediatamente, aquella misa fue como si fuera el día de mi boda, no he visto misa más bonita. Después de unos 30 años comulgué y ahí empezó mi vida de fe. Como estaba tan perdida, me confié a la Virgen, le pedí al sacerdote que me explicara cómo rezar el Rosario y me consagré.

Nuria del Canal

lunes, 11 de noviembre de 2024

Sor Angela Musolesi, colaboró años con el exorcista padre Amorth: «Nuestra sociedad ha alejado a Jesús de la vida de las personas y matrimonios y consagrados son los más afectados por la acción del diablo»


 Sor Angela Musolesi junto al padre Gabriele Amorth

* «Existe un materialismo desmesurado, y muchas personas han perdido su sentido moral, buscando respuestas en magos y otras prácticas. Hay mil maneras en que el demonio actúa. Desgraciadamente, en la sociedad actual, incluso en la Iglesia, se tiende a dar una visión disminuida de su influencia. La especialidad de don Gabriele era valorar a cada persona: cualquiera, sacerdote, monja o laico, podía hacer oraciones por su familia para liberarlos de cualquier influencia demoníaca. Él siempre lo afirmaba en sus entrevistas, aunque hoy en día ya no se dice con tanta frecuencia. La fe es fundamental para la liberación y para actuar de manera complementaria al exorcista. La adoración al Santísimo, la Corona de la Divina Misericordia y el Santo Rosario son acciones importantes que dependen de la fe. Esto no significa que alguien que desee recibir tratamiento, como lo hacía el padre Gabriele, no pueda hacerlo si tiene otro tipo de creencias; sin embargo, para estar verdaderamente preparado, la fe es esencial. Lo primero es la confesión, ya que a menudo el diablo dice: ‘No me voy porque hay un pecado que no se ha confesado’. Por lo tanto, la confesión es el primer paso»

Camino Católico.- «¡Tú eres mi ruina!» eran las palabras de rabia con las que el demonio se dirigía en los exorcismos a sor Angela Musolesi. Esta monja laica franciscana fue estrecha colaboradora del padre Gabriele Amorth, fallecido en 2016, y coautora de tres libros junto a él. Hoy continúa trabajando con exorcistas de todo el mundo, siguiendo las enseñanzas de don Gabriele.

El padre Amorth fue uno de los exorcistas más destacados de la diócesis de Roma, especialmente durante el pontificado de Juan Pablo II. Durante 28 años, sor Ángela estuvo a su lado en la feroz labor de combatir la acción del demonio, siendo testigo directo de una lucha incansable contra el mal.

Basándose en esta profunda experiencia espiritual, Musolesi comparte en su obra Tu eres mi ruina, de editorial San Pablo, las causas de las posesiones y las herramientas eficaces para liberar a quienes han caído bajo la influencia del maligno. Amorth realizó miles de exorcismos en vida, enfrentándose no solo a casos de verdadera posesión, sino también a aquellos que, en realidad, tenían problemas con raíces psíquicas o psiquiátricas.

Su objetivo era discernir la naturaleza del problema y ayudar a quienes realmente lo necesitaban, sin caer en la oscuridad que muchos creen que rodea a un exorcismo. Amorth creía profundamente que Dios «es alegría», y con una gran naturalidad, alejada de dramatismos, iniciaba sus exorcismos haciendo muecas y burlas al demonio.

Amorth comprendió el desafío al que se enfrentaba: el gran triunfo del diablo era hacer creer que no existía. En las décadas de los 70, 80 y 90, muchas diócesis carecían de exorcistas, dejando a personas necesitadas sin la ayuda adecuada. Con su trabajo incansable, logró convencer a numerosos obispos de reinstaurar la figura del exorcista en sus comunidades, siendo uno de los fundadores de la Asociación Internacional de Exorcistas en 1990, de la que fue presidente hasta el año 2000.

Hoy, Ángela Musolesi, quien trabajó codo a codo con él, comparte sus experiencias y afirma que liberar del demonio «es un abrazo del Cielo con la Tierra». Destaca especialmente un punto: «Nuestra sociedad ha alejado a Jesús de la vida de las personas» y por eso el demonio y su influencia van en aumento, aunque esto no sea evidente a los ojos, ya que los casos más comunes están lejos de los clichés de las películas. La entrevista María Rabell García en El Debate.

El padre Amorth realizaba muecas al demonio para burlarse de él antes de empezar un exorcismo

–Mucha gente tiene una visión un poco hollywodense de los exorcistas, como si fueran figuras misteriosas, raras y ajenas al mundo cotidiano. ¿Cómo es realmente el trabajo diario y la vida personal de alguien que se dedica a este tipo de ministerio?

– Los exorcistas y las personas que nos dedicamos a ayudar en este tipo de ministerio tenemos una vida normalísima. La vida del padre Amorth en ese aspecto era así. Era una persona ingeniosa, por lo que trataba de restarle importancia a las cosas y desdramatizar las situaciones para hacer entender que Dios es alegría.

Siempre comenzaba el día con la Santa Misa. Luego recibía a personas de lo más comunes para intentar entender la acción del demonio en sus vidas: trabajadores, abogados, profesionales en quienes, a simple vista, no se veía nada particular. Eran personas de familia, en las que nunca sospecharías una influencia maligna. Después, se iba a almorzar.

Por la tarde, se tomaba un descanso y luego rezaba el Santo Rosario, siempre, cada día, junto a sus hermanos. A partir de las 16 horas, más o menos, recibía más personas. Con cada una pasaba mínimo una hora u hora y media.

–El padre Amorth en vida llegó a exorcizar a miles de personas ¿Qué características tenía él que lo hacían tan ‘efectivo’? ¿Podría compartir algún rasgo o virtud personal de él que fue fundamental en su trabajo?

– Tenía una apertura de corazón y una capacidad de aceptación hacia cualquier persona, ya fueran musulmanes, budistas o hindúes. Siempre pensaba de manera positiva aunque no se manifestara el demonio. No decía «esta persona es una supersticiosa o tiene problemas psicológicos o enfermedades mentales», como solían decir otros sacerdotes, sino que afirmaba: «Quizá sea verdad, profundicemos un poco para ver si es cierto o no».

Es importante evitar el «esto no es verdad» de inmediato, ya que el demonio es astuto y podía manifestarse solo después de cuatro o cinco sesiones, o incluso meses más tarde. Recuerdo el caso de un niño en el que había un trastorno que podía provenir de la acción del Maligno pero este no se manifestó hasta ocho meses después. Incluso con una señora de Italia, el demonio se manifestó después de un año y medio.

Sor Angela Musolesi con el padre Gabriele Amorth

–Ver tan de cerca la acción del demonio en una persona puede convertirse en una gran carga emocional. ¿Ha tenido momentos en los que sintió miedo o duda? ¿Cuáles han sido los mayores desafíos espirituales en su propio camino acompañando exorcismos?

–Nunca he tenido miedo, al igual que el padre Amorth. Incluso te diría que ahora, cuando rezo oraciones de liberación –que no son exorcismos– he estado en contacto directo con el demonio. Es él quien me teme, no yo a él. Durante los exorcismos, el diablo me decía: «Tú eres mi perdición».

¿Por qué? Porque yo llevaba personas al padre Amorth. La especialidad de don Gabriele era valorar a cada persona: cualquiera, sacerdote, monja o laico, podía hacer oraciones por su familia para liberarlos de cualquier influencia demoníaca. Él siempre lo afirmaba en sus entrevistas, aunque hoy en día ya no se dice con tanta frecuencia.

–En la actualidad, hay muchas personas que creen que el diablo solo insinúa en la vida de las personas que están alejadas de Dios o que practican actividades como el espiritismo. ¿Es realmente así o existen también otros modos a través de los cuales actúa el demonio?

–Hay mil maneras en que el demonio actúa. Desgraciadamente, en la sociedad actual, incluso en la Iglesia, se tiende a dar una visión disminuida de su influencia. Es una realidad que no se debe ignorar. Los matrimonios y los consagrados, por ejemplo, son los más afectados por la acción del demonio porque son los vértices del bien y los líderes que impulsan al resto de la sociedad hacia adelante.

Si rezas con amor, también puedes ayudar a tu hijo o a tu cónyuge. Cuando hablamos del valor de los sacramentos, del matrimonio, de los consagrados o de los sacerdotes, vemos que se reza poco por ellos. Todos somos rápidos para criticar, pero ellos son los más afectados porque lideran a toda la sociedad. Aunque a veces cometan errores, todos los señalan.

Don Gabriele decía que, en los últimos tiempos, ha habido un aumento notable de los casos de posesión. Nuestra sociedad ha alejado a Jesús de la vida de las personas. Existe un materialismo desmesurado, y muchas personas han perdido su sentido moral, buscando respuestas en magos y otras prácticas.

–En su opinión, ¿Cree que se puede exorcizar sin una fe profunda, o esta fe es indispensable en todo proceso de liberación?

–La fe es fundamental para la liberación y para actuar de manera complementaria al exorcista. La adoración al Santísimo, la Corona de la Divina Misericordia y el Santo Rosario son acciones importantes que dependen de la fe. Esto no significa que alguien que desee recibir tratamiento, como lo hacía el padre Gabriele, no pueda hacerlo si tiene otro tipo de creencias; sin embargo, para estar verdaderamente preparado, la fe es esencial. Lo primero es la confesión, ya que a menudo el diablo dice: «No me voy porque hay un pecado que no se ha confesado». Por lo tanto, la confesión es el primer paso.

–¿Hay posesiones que no se ven o que incluso podrían pasar desapercibidas en el día a día? ¿Ha habido algún caso que le haya impactado especialmente o haya cambiado su forma de ver su trabajo?

–La mayoría de las posesiones no son visibles. Casi todos los afectados son personas muy normales que, a menudo, no se dan cuenta de su situación hasta años después, ya que, por lo general, el demonio no se manifiesta de inmediato. Los casos que se reflejan en las películas son muy extraños y casi nunca ocurren. Por supuesto, hay situaciones en las que suceden, pero no con esa frecuencia ni de esa manera; son exageraciones.

Incluso la última película sobre el padre Amorth, El exorcista del Papa, fue criticada por medios del Vaticano, porque lo que se decía de él eran mentiras. Las grandes mentiras son utilizadas por el demonio para crear división entre las personas, a menudo entre quienes rezan, promoviendo pensamientos como «yo no he hecho nada» o «no es verdad».

La experiencia diaria, al ver tanto sufrimiento, me ha enseñado que se puede hacer un bien inmenso con una oración de liberación que, como solía decir don Gabriele, nunca ha hecho daño a nadie. Sin embargo, lo que observo es que no se están realizando como deberían, y si se hicieran, podrían establecer el reino de Dios en la Tierra.

Portada del libro 'Tú eres mi ruina' de suor Angela Musolesi

jueves, 7 de noviembre de 2024

Catalina Davis se sumergió en la Nueva Era y el ocultismo y ha sido liberada del diablo con exorcismos: «Dios volvió a protegerme y nunca me ha soltado, Él está conmigo»  

 Hasta no hace mucho, Catalina Davis era mundialmente conocida por su experiencia en el hackeo mental y la Nueva Era: hoy, cientos se acercan a ella con la intención contraria, la de huir de esta espiritualidad y hallar la fe

* «Estaba literalmente rezando en el altar, acababa de tener una oración de liberación, había tenido un cuerpo a cuerpo con el demonio. Recuerdo haber abierto los ojos y al final estaba la escultura de la virgen María con Jesús en brazos… Han podido pasar las manifestaciones más fuertes que os imaginéis, pero nunca he tenido miedo. Sé que Dios es más fuerte, y que está conmigo. El mal puede intentarlo todo, pero tener esa fe es lo más bonito que puede pasarte. Basta con que le abras una pequeña rendija para que cree algo más bonito de lo que jamás hubieses imaginado»

Vídeo de El Rosario de las 11 PM en el que Catalina Davis cuenta su testimonio

Camino Católico.- Cuando Catalina Davis abrió los ojos un viernes del mes de mayo, estaba tendida en el suelo de la capilla de la Scala Santa, en Roma. Los bancos es lo primero que recuerda y, al fondo, una imagen de Jesús y María. En ese momento, apenas podía moverse, a consecuencia del "combate cuerpo a cuerpo" que acababa de librar "contra el demonio" en un nuevo exorcismo. Sabía que estaba mucho más cerca de ser liberada.

Pero aún hoy le cuesta explicar cómo, en apenas dos años, su vida ha pasado de pender de un hilo entre manifestaciones demoníacas indescriptibles a gozar de la paz y del amor de Dios.

Para comprenderlo es necesario remontarse a 1983, cuando poco después de nacer en el Chile de Pinochet tuvo que trasladarse a España con su familia por motivos de seguridad. Ni ella ni su familia creían en Dios, pero asegura en El Rosario de las 11 PM que Él ha estado siempre "salvando" a su familia. José María Carrera en Religión en Libertad sintetiza el testimonio.

Sus comienzos no fueron fáciles. Inestabilidad, bullying, problemas… Cuando no tienes a Dios, dice, "los problemas duelen demasiado y te hacen buscar soluciones en los sitios equivocados". "Sitios" que durante un año fueron para ella las drogas, de las que providencialmente logró escapar.

En el reiki: inquietantes episodios

Una mañana, cuando tenía 23 años, amaneció sin casi poder ver ni oír. Había perdido el 50% de ambos sentidos, a lo que se unieron grandes dolencias sin que la medicina convencional pudiese ofrecer solución alguna. 

Un año después probó con el reiki. "Cuando me introdujeron los símbolos, sentí algo muy fuerte y me desmayé. Sentí una mejoría, la sensación de que se me derretía la cabeza se me quitó… pero pasaron cosas muy extrañas". Entre ellas, recuerda ver su rostro deformado en el espejo o percibir inquietantes "risas" en su interior. 

Así pasaron cinco años. En alguna ocasión entró a una iglesia aún sin conocer a Dios, y siguió buscando ayuda en curanderos, chamanes y videntes. Y todo seguía igual, hasta que conoció una terapia que le cambiaría la vida. 

En lo más alto de la Nueva Era

Tenía 28 años cuando conoció la psicología holística, vinculada a las terapias alternativas y la Nueva Era, a través de un psicólogo que también le sometió a técnicas de "kinesiología" y "par biomagnético".

De repente, sus ojos y oídos se recuperaron, los síntomas desaparecieron, y creyó haber hallado "la misión" a la que dedicaría su vida.

Casi de inmediato, renunció a su empresa y se dedicó de lleno al estudio de las terapias alternativas: naturopatía, reiki, flores de Bach, homeopatía, constelaciones familiares… Lo investigó todo.

Sentía que "estaba sanando y que era bueno", pero no le quedaba mucho para saber que, en realidad, le estaba "destrozando la vida".

Aparentemente, lo tenía todo en ese nuevo mundo. Pronto llegó a lo más alto, acudía a medios como El Confidencial, Intereconomía y radios como especialista en terapias, hackeo mental y crecimiento personal. Compartía sus conocimientos con la Organización Mundial de Mujeres Sionistas, incluso con el Ministerio de Presidencia de la Moncloa o el Rotary Club. Sus ponencias llegaron a más de 40.000 personas.

"Todo el mundo quería saber lo que hacía, empecé a llenar escenarios y la gente pagaba barbaridades para que le hiciese terapia… pero el dinero se me iba entre los dedos y al final no tenía ni un euro", explica.


Catalina Davis, en una de sus ponencias 

"Intentan hacerte daño. El rosario te protegerá"

Desde ese momento, la barrera que aparentemente separa la espiritualidad de la Nueva Era y los peligros de determinados "contactos" e "invocaciones" comenzó a difuminarse.

Como ejemplo, habla de un compañero de piso que presumía de practicar magia negra y de "custodiar dos demonios", lo que entonces vio como "algo cool". O a un extraño personaje que se acercó a ella durante una conferencia y le ofreció dar "un viaje" en trance sobre una tabla. Ella accedió. Lo que no esperaba era que al despertar iba a ser encumbrada como "médium sensitiva".

Para Davis, todo aquello comenzó a cobrar sentido cuando la casa que compartía con su compañero ocultista "empezó a ser una locura": relojes sin cuerda que sonaban a su paso, calefacciones que se accionaban sin caldera, luces que se apagaban y encendían, la sensación de que le "cogían" de las piernas…

Recuerda que una noche, la hija de su compañero, de siete años se acercó a ella, le dio un rosario y le dijo: "Están intentando hacerte daño. Esto te va a proteger".



Uno de los libros de Catalina Davis, "Las 33 leyes del éxito según Dios"

Primer acercamiento a la Iglesia… ¿a través de la masonería?

Junto a su creciente fama en el mundo de la Nueva Era, Catalina estaba en pleno proceso de acceso a la masonería, así que lo usó como excusa para dejar unos días la casa e irse a buscar simbología masónica en las iglesias de Valencia.

Hacerse católica no entraba en sus planes. Pero nada más llegar, le invitaron a una misa en la iglesia del Carmen, recibió la bendición del sacerdote y por un momento pidió ayuda a la Virgen ante lo que estaba viviendo.

Otro día de su investigación, en la iglesia de San Lorenzo, la homilía del sacerdote durante la misa captó su atención hasta el final. Ese mismo día fue invitada a un retiro de tres días convocado por Verbum Dei, al que se inscribió. Incluso llegó a conocer a un sacerdote llamado Carlos, del Opus Dei, que escuchó su historia en la Nueva Era y le ofreció ayuda espiritual.

Pero su viaje terminaba y tenía que volver a la casa. Era martes, y recuerda aquel día como el primero que habló "con Dios Padre": "Sabes que no puedo volver a esa casa. Ayúdame".

Una pregunta de Dios y una misión

De inmediato, le llegó un mensaje al móvil de una persona con la que llevaba sin hablar durante meses. Le ofreció un apartamento gratis, en uno de los mejores barrios de Valencia y a solo siete minutos andando del padre Carlos, el que sería su amigo y primer director espiritual.

Así llegó el día que comenzaba el retiro de Verbum Dei. Nunca olvidará aquel sábado, cuando expusieron al Santísimo y escuchó interiormente una pregunta, la de "si quería dedicar la vida a la fe". También percibió "una misión, acercar a Dios a todas las personas que buscan una solución".

"Me enamoré de Dios, practiqué la castidad y dejé todo lo que no me hacía feliz, empecé una vida hermosa  y a darle forma a un primer evento de evangelización con Eva", a quien conoció en el retiro.

Pero entonces empezó "la batalla".

Contra el demonio: "La película `El Exorcista´ es real"

Las intervenciones demoníacas eran cada vez más fuertes y cotidianas en su vida. Una noche, relata, "perdí el control de mi cuerpo, tenía tres o cuatro voces diferentes y una risa que no era la mía, salían como piedras de mi boca y tomé conciencia de que estaba poseída".

Ya con un exorcista, Catalina comenzó formalmente una larga liberación que le llevó a perder la movilidad en las piernas, sin apenas poder salir de su casa o levantarse, pero también a que sus padres diesen sus primeros pasos de acercamiento a la fe.

"Casi todo lo que pasa en El exorcista y las películas es real", afirma.

La liberación concluyó poco después del exorcismo de la Scala Santa, de Roma, el día de su cumpleaños. Tras el proceso, Catalina afirma tener pruebas de que "Dios es todopoderoso", pero también dirige un mensaje a quienes subestiman los peligros de la Nueva Era: "Todas esas personas que piensan que no pasa nada o que ir a una sesión de reiki, tener un buda en casa o estrellas de 5 puntas no abre puertas al mal, lo hacen".

En Roma, con el Papa y dedicada a evangelizar

Lo cierto es que desde que fue liberada y prometió dedicar su vida a la transmisión de la fe, también ha sido testigo "de muchas cosas muy hermosas".

Recuerda, por ejemplo, cuando aún poseída, pudo ir a Roma y entregar al Papa Francisco uno de sus primeros libros escritos tras su conversión, Las 33 leyes del éxito según Dios.


Catalina Davis, dándole su libro al Papa Francisco, en la audiencia 

Una vez llegó a la Ciudad Eterna, aún sin tener trabajo, ingresos ni hogar, decidió que trabajaría allí dedicándose por entero a la evangelización: solo faltaba que Dios "actuase".

La respuesta llegó en la Capilla de la Reconciliación, a través de un sacerdote que ultimaba los detalles para abrir una misión católica en Roma.

"Te quiero contratar. Incluido en tu sueldo de voy a poner un piso aquí en el Vaticano", le dijo nada más conocerse.

De la noche a la mañana, no solo habían desaparecido las grandes tribulaciones de Davis, sino que habían sido reemplazadas con creces.

La fe, "lo más bonito que puedas imaginar"

Hoy, la que en su día fue una influyente gurú de la nueva era, "jamás habría imaginado que pudiese ser tan feliz trabajando rodeada de cosas del Señor", rezando con sus clientes y contemplando auténticos milagros.

También ha fundado Movimiento Creo, que como recoge su web, nació en respuesta a su promesa ante el Santísimo "para acercar el amor de Dios a los alejados de la Iglesia. Nuestro enfoque es simple y poderoso: entender y sanar heridas a través de la Pasión de Cristo. Encontramos fuerza para superar heridas profundas y abrazar la plenitud que Dios nos tiene".

"Dios volvió a protegerme y nunca me ha soltado. Han podido pasar las manifestaciones más fuertes que os imaginéis, pero nunca he tenido miedo. Sé que Él es más fuerte, y que está conmigo. El mal puede intentarlo todo, pero tener esa fe es lo más bonito que puede pasarte. Basta con que le abras una pequeña rendija para que cree algo más bonito de lo que jamás hubieses imaginado", concluye.