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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Itzel quedó poseída al practicar la Wicca: «La voz ordenaba que me golpearan y clamé: ‘Me pongo en tus manos, Virgencita’. Fui a Guadalupe y oré a Cristo Rey. He renacido»

 Itzel sufrió una posesión en 2021, gracias al Santuario de Guadalupe pudo sanar y encontrarse con Dios

* «Llegué a la Villa de Guadalupe y me dirigí inmediatamente a Capuchinas, pero no pude estar ahí y me salí. Anduve caminando, pero no podía permanecer en ningún lado. Decidí andar entonces por el jardín de las Bienaventuranzas, me coloqué frente a la estatua de Cristo Rey, me hinqué, me puse a llorar y le dije que me ayudara y que me perdonara…. Ahora voy a la Iglesia todos los domingos y rezo diariamente el Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia… Tiene ya tiempo que mi vida es como un renacer»

Camino Católico.-  Itzel era una joven mexicana que acababa de terminar sus estudios con notas excelentes, había hecho, incluso, un master. Sin embargo, cuando llamaba a las puertas de las empresas, nadie le daba trabajo. En ese ambiente de frustración decidió acudir a hacerse una limpia a un lugar donde hacían wicca (disciplina vinculada con la brujería y el esoterismo).

A partir de ahí, todo se torció. En el establecimiento le hablaron maravillas de esta práctica en la que están presentes elementos de la naturaleza, hadas… A Itzel le gustó tanto lo que ahí se hacía, que quiso quedarse a aprender. El portal mexicano Desde la Fe ha contado su impresionante testimonio.

Algo entró en ella

Poco después de que la joven empezara a conocer más de fondo la wicca, empezó a dedicarse a ella a tiempo completo. Cobraba por leer oráculos, hacia sanaciones, limpias y demás. Económicamente comenzó a irle muy bien. Había encontrado el trabajo y los ingresos que estaba buscando.

Itzel se dedicaría a esta práctica durante más de seis años. Hasta que a finales de agosto de 2021, una madrugada, mientras dormía, sintió que algo se le metía de pronto en el cuerpo. Se levantó, fue a ver a su madre, se lo contó, pero ahí quedó la cosa.

Al día siguiente, Itzel habló con su padre y le dijo que se sentía muy mal, le explicó lo que había pasado durante la madrugada. Su padre no entendía nada, pero creía a su hija, por el estado en el que esta se encontraba. La llevó a una persona que se dedicaba a cosas esotéricas, quien les dio una respuesta tajante: “La chica tiene una posesión demoniaca“.

“Prefiero la luz”

La joven no creyó a esa persona, pero por la noche, estando despierta, su situación empeoró, y empezó a escuchar una voz. Perdió el control de su cuerpo, le daban una especie de ataques epilépticos y arrojaba un vómito blanco y espumoso por la boca.

La voz le decía: “¿Quieres una casa? ¿Quieres un coche? ¿Te gustaría tener mucho dinero?”. Itzel, muy asustada, le respondió que no. La voz, entonces, le volvió a preguntar: “¿Quieres lo que te ofrezco, o prefieres la luz?”. Itzel, que era completamente ajena a las cosas de la Iglesia, le contestó que prefería la luz. La respuesta de Itzel (en maya quiere decir “lucero del atardecer”) no iba a agradar a la voz. La situación se complicó un poco más.

Itzel estando poseída escuchó una voz que le decía: “¿Quieres lo que te ofrezco o prefieres la luz?”

Aquella misma noche, Itzel iba a sentir una auténtica tortura, recibiría patadas por todo el cuerpo. “Deduzco que eran varios los que me pateaban, porque la orden que la voz dio fue: ‘¡Péguenla‘”, comenta la joven. Tras aquella paliza su cuerpo se llenó de moratones. Itzel, atemorizada, tiró todas sus cosas de la wicca: calderos, cartas y todo lo que había comprado.

En las manos de María

Pero, en las siguientes noches, las agresiones iban a ser más violentas. “Sentía que me quemaban, violaban y crucificaban. Las órdenes que daba aquella voz decían: ‘Quemen al pececito‘”, asegura la joven. Itzel cuenta que su madre llegó un día a escuchar esa misma voz.

Itzel recuerda dos noches especialmente difíciles. En una de ellas se puso a rezar, y cuando giró la cabeza vio que había una sombra con cuernos. Cerró los ojos, respiró hondo, volvió a mirar y vio que los cuernos eran como los de uno de los dioses que participaban en la wicca.

En la segunda noche, iba a sentir que la ahorcaban y, mientras eso ocurría, la voz le dijo: “Te voy a matar ahora”. “Pero, esa vez, yo misma le ordené: ‘Sí, mátame’. Me giré para ver un cuadro de la Virgen, que mi madre tenía colgado en la pared, y le dije a Ella: ‘Me pongo en tus manos, virgencita. Si voy a morir ahora, está bien; pero que sea en tus manos’. Y la agresión comenzó a remitir”, relata Itzel.

“¿Para qué le rezas?”

La joven vivía muy cerca del Santuario de la Virgen de Guadalupe, por lo que un día decidió acudir a allí. “Me dirigí inmediatamente a Capuchinas (uno de los templos del complejo), pero no pude estar y me salí. Estuve caminando, no podía permanecer en ningún lado. Decidí, entonces, ir por el Jardín de las Bienaventuranzas, y me coloqué frente a la estatua de Cristo Rey. Me arrodillé, me puse a llorar y le dije que me ayudara, que me perdonara”, comenta.


Itzel visitó el Santuario de la Virgen de Guadalupe pero la posesión no le permitía entrar en ninguno de los templos, aunque allí encontró un sacerdote que la puso en manos de otro que era exorcista

A los pies de Cristo Rey era el único lugar donde Itzel se sentía segura. Sin embargo, estando allí arrodillada, volvió a oír la voz, que le decía: “Tú ya estás del lado del infierno, ¿para qué le rezas a Él?”. Así que la joven le pidió con más fuerza: “¡Ayúdame, por favor!”.

A raíz de aquello, los días siguientes se le pusieron los ojos como si tuviera hepatitis, pero en lugar de amarillo, en rojo. Su padre, preocupado, fue de un lado a otro tratando de conseguir ayuda. Todo era inútil, hasta que le hablaron de un sacerdote que estaba allí mismo, en el complejo de Guadalupe.

“No consigo nada”

Pero, para entonces, Itzel ya no podía dormir, no comía, y la voz le seguía diciendo todo el tiempo “majaderías”. Su padre decidió citarle con el sacerdote que le habían recomendado. La joven acudió y le contó todo lo que le ocurría. “Mientras hablaba con el padre comencé a retorcerme y a vomitar blanco. Así que él me derivó a un exorcista”, explica Itzel.

Cuando la joven se encontró con el segundo sacerdote, este empezó a hacerle preguntas sobre su vida. “Mientras le hablaba de la wicca, el padre corrió hacia a mí y comenzó a rezar. De pronto, ya no supe nada de mí. Cuando reaccioné, me estaba retorciendo”, confiesa. El sacerdote siguió rezando y comenzó a calmarse.

Desde aquel momento, la joven acude regularmente a encontrarse con el sacerdote. “Recuerdo en una ocasión, que iba de camino a verlo, escuché nuevamente la voz, que decía: ‘Estoy siempre peleando con esta y no consigo nada‘”. Aunque siguieron las agresiones por algún tiempo, poco a poco comenzaron a desaparecer.

“Ahora voy a la iglesia todos los domingos, rezo diariamente el Rosario y la coronilla de la Divina misericordia… Mi vida es como un renacer“, comenta. Itzel, a día de hoy, llora de emoción muchas veces al recordar aquellos momentos en el que la imagen de la Virgen, y de su hijo, le salvaron la vida.

jueves, 7 de mayo de 2026

Dan Schneider, expiloto de helicópteros de combate, Jason Henderson, SEAL retirado, y el padre Chris Alar ante el combate contra satanás: «Lo más importante es estar en estado de gracia; necesitamos la confesión»

El expiloto de helicópteros de combate, Dan Schneider, el SEAL retirado, Jason Henderson y el sacerdote Chris Alar

* «Si no estamos en un estado constante de gracia, dejamos a nuestras familias vulnerables… La confesión es más poderosa que un exorcismo porque la confesión es un sacramento. El exorcismo es solo un sacramental… La oración y el ayuno son fundamentales. Debemos empezar a conectar con nuestro cuerpo. Son nuestro armamento espiritual, nuestras armas defensivas para el combate. Son las armas ancestrales. Luchamos contra un enemigo ancestral, y las armas ancestrales son las mejores. La oración más importante es la Misa…La Virgen María y la Divina Misericordia son las armas espirituales de nuestro tiempo… Satanás teme más a la Virgen María que a Dios. Él sabe que Dios es Dios, sabe que es una criatura y sabe que Dios tiene el poder absoluto y puede vencerlo. Pero perder contra esta joven judía elegida por Dios… su humildad es más de lo que su orgullo puede soportar. Por eso Satanás, en su orgullo, teme a la Virgen María más que a Dios. Y huye a la primera señal de su presencia. No se enfrenta a la Virgen María. Satanás sabe que será derrotado por la humildad de la Virgen María»

Camino Católico.-  La guerra espiritual es una batalla. No es de extrañar que la Iglesia en la tierra sea conocida como la Iglesia militante. San Pablo lo sabía. Al enseñar a los Efesios, comparó la lucha con la forma en que los cristianos podían adaptar el ejemplo de los uniformes y las armas de una legión romana para combatir el mal espiritual.

No les permitió entrar en esta guerra sin preparación ni armas. Los católicos tampoco deben hacerlo. Pueden ser vencedores constantes en la batalla espiritual si saben cómo enfrentarse al enemigo. Entre quienes muestran el camino a la victoria se encuentran dos exmilitares: Dan Schneider, profesor adjunto de teología en la Universidad Franciscana de Steubenville, piloto de helicóptero de ataque del Ejército de los EE. UU. y veterano de la Guerra del Golfo, y Jason “Hendo” Henderson, suboficial mayor retirado de los SEAL de la Marina de los EE. UU., cuya perspectiva está respaldada por un sacerdote católico Chris Alar.

Ambos recurren al enfoque militar con razón. Schneider explica que Jesús libera al endemoniado de Gerasa, cuyo nombre es Legión. “Así que te enfrentas a una legión. En tiempos de Cristo, la legión romana estaría compuesta por 6.000 soldados de infantería pesada. Pero nosotros hablamos de una lucha espiritual, como dice San Pablo: ‘no contra carne ni sangre, sino contra los poderes y las potestades’ de esta tierra”, dice al National Catholic Register .

El padre mariano Chris Alar, presentador del programa Living Divine Mercy de EWTN , afirma que esta comprensión es vital. «Lo mejor que podemos hacer es conocer a nuestro enemigo, cómo actúa y qué hace. Nuestro enemigo no somos nosotros mismos. No es la carne ni la sangre; son los poderes y principados de los que Pablo habla ( Efesios 6:12 )».

Por lo tanto, el enfoque militar. 

Schneider cita a Pablo diciéndole a Timoteo (2 Timoteo 2:3): «“Soporta por mí las dificultades del evangelio, como buen soldado de Jesucristo”. Parte de ser soldado es soportar las dificultades. La palabra que usa en griego se refiere a la bondad interior. Así pues, luchamos con pureza, con virtud, con valores cristianos».

«Estamos librando una batalla mayor que cualquier guerra mundial», continúa Schneider. «Satanás odia a la humanidad porque fue la causa de su caída. Y a lo largo de la historia, Satanás se ha aprovechado de nuestras debilidades. Por lo tanto, lo siguiente que deben hacer no es solo estar en estado de gracia, sino también creer en los principios de la fe».

«Dios solo nos pone a prueba en situaciones que podemos afrontar», subraya Henderson. «Solo tenemos que tener fe en que estaremos a la altura de las circunstancias. Nuestros santos y exorcistas ya han hecho todo el trabajo. Solo necesitamos aplicar estas tácticas, técnicas y procedimientos a nuestras propias vidas».

El padre Alar también enfatiza: “Lo primero que tenemos que hacer es estar en estado de gracia. Eso es lo más importante”.

Tomando como ejemplo a los padres, Henderson explica: "Si no estamos en un estado constante de gracia, dejamos a nuestras familias vulnerables". 

Henderson relaciona la analogía del campo de batalla con preguntas vitales: "¿Qué está pensando el enemigo? ¿Y cómo puedo contrarrestarlo y asegurarme de que su agenda no se cumpla?".

«La guerra espiritual suscita gran interés en la actualidad. La gente está reconociendo que ha habido un aumento del mal inexplicable en el mundo», señala Schneider. «Pero esto no es nuevo para los católicos».

Citando el Catecismo (409), añade: “Desde el Jardín, vemos a la humanidad en guerra, en conflicto con un enemigo eterno”.

Henderson, fundador y director ejecutivo de The Northstar Group , un ministerio católico que trabaja con veteranos de combate y personal de primera respuesta en desafíos espirituales y morales, ha visto tanto una profunda maldad como una gran bondad en condiciones extremas; experiencias que, según sus propias palabras, "cultivaron mi interés en la guerra espiritual y me ayudaron a comprometerme plenamente con la guerra".

Añade que esta guerra espiritual se ha librado a lo largo de la historia. «Pero la hemos ignorado para centrarnos en la autocomplacencia. Las culturas del mundo celebran el mal y nos precipitamos rápidamente hacia nuestra propia destrucción. Necesitamos resistir colectivamente».

«Es importante que los católicos reconozcan que se está librando una batalla», señala Schneider. Dado que el combate es inevitable, según la enseñanza de la Iglesia, «debemos aprender: ¿Cuáles son las reglas del juego y cómo podemos luchar de forma segura y eficaz como católicos con las herramientas y las armas que la Iglesia nos ha dado?».

«Por eso necesitamos la confesión cuando empezamos a superar esos ataques espirituales», añade el padre Alar, haciendo hincapié en los sacramentos. «La confesión es más poderosa que un exorcismo porque la confesión es un sacramento. El exorcismo es solo un sacramental».

Schneider, autor de *El método Liber Christo : un manual práctico para el combate espiritual* , * Los pecados del padre * y *Preguntas y respuestas sobre la guerra espiritual: para sacerdotes y laicos* , enfatiza que nuestra fuerza proviene de Cristo, a través de los sacramentos, la virtud y la pureza de pensamiento, palabra y obra. Él hace hincapié en mantenernos enfocados en Jesucristo y vivir de acuerdo con nuestra dignidad bautismal. 

«Debemos fundamentarnos en la verdad, la ortodoxia y la ortopraxis, el pensamiento correcto y la práctica correcta», afirma Schneider. «Debemos comprender correctamente y vivir correctamente la enseñanza de la Iglesia sobre la ética sexual. Para la lucha espiritual es fundamental ver, vivir y practicar lo que la Iglesia enseña».

Henderson señala que esto incluye contrarrestar los siete pecados capitales con las siete virtudes principales, y explica cómo se contrarresta el orgullo "siendo más servidor que egoísta".

La confesión regular y una vida dedicada a la oración, la penitencia y el sacrificio son los medios ordinarios de nuestra santificación, afirma Schneider. “La oración y el ayuno son fundamentales. Debemos empezar a conectar con nuestro cuerpo. Son nuestro armamento espiritual, nuestras armas defensivas para el combate. Son las armas ancestrales. Luchamos contra un enemigo ancestral, y las armas ancestrales son las mejores.”

El padre Alar añade: «La oración más importante es la Misa». También hace hincapié en el ayuno, que rompe el dominio de la carne sobre el espíritu. Jesús dice que el ayuno expulsa incluso a los peores demonios.

“La Virgen del Apocalipsis” de Miguel Cabrera, 1760, Museo Nacional de Arte, Ciudad de México

La devoción mariana también ocupa un lugar central en esta contienda.

Como subraya el padre Alar, “La Virgen María y la Divina Misericordia son las armas espirituales de nuestro tiempo”.

Schneider considera que la devoción mariana y la consagración a la Santísima Virgen son «absolutamente cruciales en la lucha espiritual. Ella es nuestra armadura protectora».

El padre Alar añade que la devoción a la Virgen María es esencial porque, como escribió San Luis María Grignion de Montfort en su obra " La verdadera devoción a María ", "Satanás teme más a la Virgen María que a Dios". «Él sabe que Dios es Dios, sabe que es una criatura y sabe que Dios tiene el poder absoluto y puede vencerlo», dice. «Pero perder contra esta joven judía elegida por Dios… su humildad es más de lo que su orgullo puede soportar. Por eso Satanás, en su orgullo, teme a la Virgen María más que a Dios. Y huye a la primera señal de su presencia. No se enfrenta a la Virgen María. Satanás sabe que será derrotado por la humildad de la Virgen María».

Henderson coincide, citando la necesidad de la consagración a la Virgen María, y también a San José, y señalando la Consagración a San José del padre mariano Donald Calloway como especialmente útil.

Siguiendo con la analogía militar, Schneider llama al escapulario marrón "la placa de identificación del soldado cristiano".

El Rosario también es fundamental. Schneider recuerda cómo el Padre Pío le pidió a un joven fraile: «Tráeme mi arma: Dame mi rosario». Cuando la Santísima Virgen le entregó el Rosario a Santo Domingo, lo llamó «ariete». “Así pues, el Rosario es un arma ofensiva”, afirma. “Todo católico debería rezar al menos un Rosario al día”.

“En la guerra espiritual”, añade el padre Alar, “cada vez que rezas el Ave María, es como dispararle al diablo. Entonces, el Rosario se convierte en una ametralladora”.

No hay por qué temer en este combate. Armados con armas celestiales, los fieles pueden ser soldados cristianos victoriosos.  Como dice Schneider: “Estamos bajo el mando de una Reina que es una general de 12 estrellas, y de San Miguel, su comandante en jefe de la hueste celestial”.

sábado, 12 de julio de 2025

Lydie se sumergió en el espiritismo para comunicarse con su abuela fallecida: «Un médium me dijo que fuera a un centro católico; Dios decidió intervenir para decirme: "¡Sal de ahí! ¡Es muy peligroso!»


Lydie se había confirmado, pero en la adolescencia se adentró en el espiritismo

* «Llegué a este centro católico. Allí había mucha gente rezando. El sacerdote me recibió en su despacho. Y le conté mi historia, le enseñé mis cuadernos. Rezó por mí y sentí el amor de Jesús en mi corazón. Me sentí abrumada, lloré. También sentí una gran paz. Necesitaba confesarme porque, con la iluminación del sacerdote, me dije: ‘Realmente he tomado un camino equivocado, me he puesto en peligro, me ha hecho daño’. Y quise pedir perdón. He recuperado mi libertad interior. En cualquier caso, ya no tengo ansiedad. Incluso he recuperado la alegría cuando estaba deprimida, y ya no tengo miedo» 

Camino Católico.- Deseando comunicarse con su abuela fallecida, Lydie se deja llevar por el espiritismo, hasta el punto de sentirse atrapada. Hasta que un día su médium la envía a un lugar inesperado, a un centro católico donde Dios la rescató del ocultismo. Ella ha aprendido cuán verdaderas son las advertencias de la Iglesia Católica que prohíbe las prácticas espiritistas y ocultistas. Cuenta su testimonio en un vídeo en francés a Découvrir Dieu así:

Lydie fue rescatada del ocultismo en un centro católico donde sintió el amor de Jesús

«Sé que mi abuela está con Dios y que puedo simplemente pensar en ella, rezar por ella; el Reino de Dios existe»

Me llamo Lydie y les voy a contar el encuentro más hermoso de mi vida. Vengo de una familia cristiana no practicante, pero sí cristiana por mi abuela paterna, quien tenía en su comedor una foto del Papa y, al otro lado, una foto del Presidente de la República. Y eso me marcó de pequeña. Y luego, había estatuillas de Lourdes por todas partes, y también representaciones de Jesús en la cruz.

Para complacer a mi abuela, mis padres me llevaron a catequesis: en aquella época, vivía en las afueras de París; era como una especie de educación popular. Y me gustaba mucho la catequesis porque hablábamos de Jesús. Y lo que me impresionaba de la vida de Jesús es que dio su vida para salvar a todos, y realmente lo vi como un superhéroe que hizo el bien a tanta gente que enseguida empecé a rezar todas las noches en mi habitación, pero en silencio, cuando mamá apagaba la luz. Y seguí así hasta mi profesión de fe al recibir el sacramento de la Confirmación.

Hubo un punto de inflexión un tanto impredecible en mi vida, porque alguien cercano me habló de las ciencias ocultas, en particular del espiritismo, la clarividencia, la reencarnación, la cartomancia y muchas otras palabras que terminan en "cia". Y entonces me generó una pequeña duda, confusión, al menos. Creo que empeoró un poco con la crisis de la adolescencia. Renuncié entonces a Jesús, al menos por un tiempo. Y me quedé así unos cuantos años.

Un día, mi abuela, de quien les hablé, falleció. Y quería comunicarme con ella. Así que había dos maneras de proceder: o tomabas la ouija y movías la mano hacia los números y las letras, y formaba palabras; o la invocación directa al espíritu para que se manifestase en escritura libre con un lápiz que yo sostenía sobre un papel, previos rituales espíritas

Con el tiempo, sí, hubo un diálogo, pero no era muy agradable, era un poco extraño y sí... No reconocí a mi abuela: en su forma de pronunciar las frases, en su forma de ser. No había ninguna referencia a mis recuerdos, en particular. Era un poco inverosímil, un poco extraño. Me asustaba mucho, pero, al mismo tiempo, era como una prisionera, no podía parar: de hecho, cada vez que tenía tiempo libre, volvía a coger el lápiz, incluso en clase, y volvía a empezar... La persona con la que me comunicaba, al principio, fingía ser protectora. Luego, finalmente, después, recibí insultos, mucha ansiedad, mucho miedo. También empecé a oír voces. Entonces, me preocupé muchísimo. Y mi moral no mejoró; al contrario, empeoró. Siento que mi depresión empeoró mucho. Incluso pensé en la muerte. Y duró... diez meses. Pero fue más llevadero: ¡fue un auténtico infierno para mí!

Después de la escritura automática, me adentré mucho más en la espiritualidad, ya que busqué un médium que respondiera a mis preguntas. Y al mismo tiempo, sentía atracción y una profunda repulsión por todo lo que experimentaba. Y me dije: esta es la persona que podrá ayudarme, iluminarme, darme respuestas. El día que fui a verlo, recibí mi beca de estudiante, y como quería ir allí... allí... invertí el dinero necesario. Incluso tomé un taxi que, sin duda, también me estafó. Y fui. Y cuando escuché lo que tenía que decir, mezcló todas las religiones: la reencarnación, Buda con Jesús... Fue un baño de... muchas cosas un poco extrañas. Pero no respondió a mis preguntas. Luego, tuvo que comunicarse con el más allá. Y me dijo que en ese momento, mientras estaba en trance, incluso fue un poco aterrador verlo en sus rasgos; estaba agitado por las sacudidas, sus ojos estaban un poco demacrados; Luego me dijo que fuera a un centro católico en el norte de Francia... realmente muy sorprendente. Pero no me dio la dirección exacta. Así que al día siguiente fui a una cabina telefónica a llamarlo. Le pregunté dónde estaba el centro y me dijo que llamara a información. Y me colgó: obviamente, ya no recordaba la conversación que habíamos tenido el día anterior.

Llegué a este centro. Allí había mucha gente rezando. El sacerdote me recibió en su despacho. Y le conté mi historia, le enseñé mis cuadernos. Rezó por mí y sentí el amor de Jesús en mi corazón. Me sentí abrumada, lloré. También sentí una gran paz. Necesitaba confesarme porque, con la iluminación del sacerdote, me dije: «Realmente he tomado un camino equivocado, me he puesto en peligro, me ha hecho daño». Y quise pedir perdón.

He recuperado mi libertad interior. En cualquier caso, ya no tengo ansiedad. Incluso he recuperado la alegría cuando estaba deprimida, y ya no tengo miedo. Mirando hacia atrás, me digo que lo que pasó con el médium fue sin duda contra su voluntad: fue porque Dios decidió intervenir para decirme: "¡Sal de ahí! ¡Es muy peligroso! ¡Vuelve a tu camino anterior, es mucho más seguro!".

Así que les diría a todos aquellos que se sienten tentados por las ciencias ocultas o que las practican, que tengan mucho cuidado, que vean lo que aporta a sus vidas: ¿aporta paz o, por el contrario, ansiedad o depresión? En cualquier caso, aunque hoy no haya encontrado el número de teléfono de mi abuela para llamarla al cielo, sé que está con Dios y que puedo simplemente pensar en ella, rezar por ella. Que el vínculo no se rompe, porque tengo esta esperanza de que está con Dios y de que el Reino de Dios existe".

Lydie

Vídeo en el que Lydie cuenta su testimonio en francés

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Sergio Carranza se abocó al culto satánico al morir su padre porque «le cogí mucho rencor a Dios», pero Cristo le liberó y rescató al asistir a un retiro espiritual al que le invitaron

 


Antes de su conversión, el mexicano Sergio Carranza acostumbraba a tratar con el demonio y pedirle favores a cambio de renunciar a Dios

* «El llamado que me hizo Dios en el retiro fue muy especial y de una forma muy sencilla me llenó mucho más que todo lo malo que pudiese haber hecho, incluso que las conversaciones con el demonio. Le decía a mi pareja que no me quería casar con ella porque no tenía nada que ofrecerle. Pero cuando llegó ese llamado de Dios le dije: `¿Sabes qué? Ahora si tengo algo que ofrecerte, y sé lo que debo hacer para que seáis felices: quiero casarme´. Supe que el Señor es más fuerte, el que nos puede dar todo sin sacrificar mi vida, mis hijos o dañar a mi esposa, y sin tener que matar a una persona, Él me lo ofreció todo. Así empecé mi vida con Dios»

Camino Católico.- El mexicano Sergio Carranza Martínez desterró a Dios de su vida e instauró el culto satánico cuando murió su padre en un trágico accidente. «Para mí era todo lo que necesitaba y le cogí mucho rencor a Dios: Él lo tenía todo, ángeles, arcángeles… ¿Por qué tenía que quitarme todo lo que yo tenía?», cuenta al canal del misionero católico Jorge López.

Asustado por su familia, quiso volver atrás, pero el demonio comenzó a cobrar su deuda. La invitación a un retiro espiritual le llevó a ser rescatado por Dios y a su conversión. Pero para ir al encuentro no tenía dinero y oró así: «Siempre he sabido Dios que existes pero no he querido estar contigo. Si quieres que lo esté, ayúdame a pagar ese retiro, porque no tengo dinero».  Y el dinero llegó de las formas más inimaginables. “Cristo me lo ofreció todo”,  reconoce en su testimonio.

Entre las consecuencias cotidianas en las que vivía inmerso por el culto a satanás estaba el hecho habitual que muebles de su cuarto se movían sin explicación. Sergio rememora una ocasión en que, acuciado por necesidades económicas «le decía al demonio que no quería estar del lado de Dios» por haberse «llevado» a su padre. En su lugar, pidió ayuda al demonio para solventar sus problemas. Y asegura: «Al día siguiente apareció una persona ofreciéndome más dinero de lo que necesitaba, pero a cambio de que le quitara la vida a otro hombre».

Carranza subraya que Dios siempre le ha permitido pensar y discernir antes de actuar. Por ello declinó las propuestas que podían suponer daño para terceros como asesinatos o drogas, pero se entregó en muchas otras, convencido de que «las batallas espirituales son aún más fuertes que una adicción«.

«Esa rebeldía y rencor que tenía hacia Dios me llevaron a hacer cosas similares, me sentía a gusto con que alguien me escuchase y recibiendo una respuesta», menciona refiriéndose a  la oración que dirigía al demonio.


Sergio Carranza Martínez

El culto a la muerte, los amuletos «curados»  -poseedores de ciertas energías-,  las oraciones y las consagraciones al demonio o las invitaciones a sectas formaban parte de las conversaciones del día a día de Sergio, aunque matiza que nunca formó parte de ninguna agrupación. Matiza que su participación en el satanismo siempre fue «privada» y que él no quería profesar un culto concreto o difundir el satanismo, simplemente sentirse «pleno» o escuchado ante la pérdida de su padre.

«Solo encontraba una persona que me escuchaba -el demonio- y no veía como algo malo el trato directo que tenía, pensaba que solo hablaba y él respondía, pero no hacía ningún sacrificio o ritual«, asevera.

En lo económico, sus necesidades fueron escuchadas. Sin embargo, el vacío por la pérdida de su padre nunca desapareció: «Se camuflaba con otras cosas pero nunca fui feliz. El demonio te satisface algunas necesidades, pero nunca te dejas de sentir vacío o con problemas». Asumió  que iba hundiéndose «cada vez más» y que sus dificultades se agravaban, decidió «caminar solo», sin Dios, pero también sin Satanás.

«No pude. Cuando le negué la entrada al demonio en mi vida, empezaron los ataques. Me encontraba personas en la calle que nunca había visto y me atacaban como si me conocieran, una persona disfrazada de payaso me miraba siempre fijamente y también me agredía».

Los ataques se prolongaron en el tiempo, y el mexicano ya conocía la sensación que acompañaba a la presencia diabólica. «Cuando vives una vida espiritual al lado del demonio lo entiendes. Había una persona de negro que en la madrugada siempre estaba al pie de mi cama, mirándome. Sé quién eres, a qué vienes y qué quieres, pero no me interesa estar contigo», le dijo a la presencia.

Aquella noche fue la última vez que Carranza vio aquella figura, pero permaneció entre su familia: «Mi hija mayor no podía dormir durante las noches, le pregunté y me dijo: `Una persona de negro se pone en mi cama, cuando abro los ojos lo veo y cuando los cierro siento que pega su cara a la mía y me asusta´».

Entre aquellos ataques espirituales que reclamaban su deuda, recibía continuas invitaciones para realizar cultos a la muerte, participar en sectas, acercarse a brujos e incluso consagrarse como servidor del demonio.

«¿Qué hago? Es mi familia, pero contra el demonio no puedo hacer nada físicamente. Necesito ayuda», pensó.

En esta ocasión, la respuesta tampoco tardó en llegar: «Una persona me invitó a un retiro espiritual en el que se hacían oraciones de liberación, sanación y rompimiento de cadenas, por las que el demonio quede alejado sin ningún poder sobre ti o tu familia.  Era lo que necesitaba» y pese a no tener dinero para pagarlo, sabía que tenía que ir.


Sergio Carranza Martínez sirve junto a su familia en la parroquia y en la comunidad carismática Sermón de la Montaña, cuyos miembros aparecen en la imagen y que él considera su segunda familia

«Siempre he sabido Dios que existes pero no he querido estar contigo. Si quieres que lo esté, ayúdame a pagar ese retiro, porque no tengo dinero». Como si de pequeños milagros se tratasen, el dinero necesario apareció sin explicación.

«El llamado que me hizo Dios en el retiro fue muy especial y de una forma muy sencilla me llenó mucho más que todo lo malo que pudiese haber hecho, incluso que las conversaciones con el demonio», recuerda Sergio. Un llamado que no solo fue especial por devolverle a la fe, sino por ayudarle a formalizar su familia. «Le decía a mi pareja que no me quería casar con ella porque no tenía nada que ofrecerle. Pero cuando llegó ese llamado de Dios le dije: `¿Sabes qué? Ahora si tengo algo que ofrecerte, y sé lo que debo hacer para que seáis felices: quiero casarme´».

«Supe que el Señor es más fuerte, el que nos puede dar todo sin sacrificar mi vida, mis hijos o dañar a mi esposa, y sin tener que matar a una persona, Él me lo ofreció todo. Así empecé mi vida con Dios», concluye. Hoy, pasados los años, sirve junto a su familia en la parroquia y en la comunidad carismática Sermón de la Montaña, que le auxilió.


martes, 28 de mayo de 2024

María José Hernández se alejó de Dios y hacia reiki y yoga: «Estaba adorando al diablo y abriendo puertas muy oscuras. De aquello me sacó el Señor y la Virgen y yo soy de Jesús»

 


* «Entonces yo tenía un Yapa Mala, una especie de rosario budista, y rezaba en sánscrito sin saber lo que decía. Nada tenía sentido. Cogí mi rosario –el nuestro `porque yo nunca había dejado de ser católica´- y empecé a rezarlo. La Virgen tiró de mí hacia ella y empecé a tener una sed brutal de Dios hasta que di el paso de confesarme e hice la confirmación en 2016»

Camino Católico.- María José Hernández tenía solo diez años cuando sufrió lo que podríamos llamar su primera crisis de fe, abandonó la Iglesia,  pero fue a partir de la etapa universitaria cuando comenzó a sumergirse en las diversas disciplinas de la Nueva Era, como el reiki y la angeología, y de manera especial el yoga, que siguió practicando al terminar la carrera, para llenar su vacío interior, pese a que la vida parecía sonreírle, ascendía en el trabajo y el dinero nunca fue una preocupación. Aunque se expuso a riesgos muy graves, la Virgen nunca la dejó sola, y en los momentos de peligro, María José siempre acudía a Ella.

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domingo, 7 de abril de 2024

Alexandra Serra, enfermera, poseída por satanás al ser maestra de Reiki, fue liberada tras años de exorcismos: «Si no fuera por las confesiones y la Santa Misa, no hubiera vuelto»

 


* «Nada me llenó como esos segundos en los que experimenté el cielo al comulgar. Las terapias energéticas nos privan de este maravilloso encuentro con Jesucristo, la fuente de agua viva, que prometió quedarse con nosotros hasta el fin de los tiempos, en ese pedacito de Pan, allí, con su amor, abrazándonos en ese momento extraordinario… El diablo no quiere que sepamos la verdad, y la Palabra de Dios es santa. Tenemos que leerla, y el enemigo no la quiere. Si leemos la Biblia no caeremos en el reiki, no caeremos en terapias orientales… no caerán en nada»

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sábado, 10 de febrero de 2024

Padre Eduardo Toraño, exorcista: «La victoria del demonio es destruir a la persona porque no puede destruir a Dios» 

 


 «El demonio con la tentación nos seduce para que a través de la mentira caigamos en el pecado, que es su gran victoria porque nos enfrenta a Dios. El demonio busca destrozar a la persona, pero como engaña, su estrategia es mostrarnos un bien, que es apetecible como el curarse, pero detrás encierra un mal. El demonio engaña a través de un bien aparente» 

En el programa ‘ECCLESIA’ de TRECE, el Padre Eduardo Toraño explica cómo actúa el demonio

Camino Católico.-  La película Nefarious’ ha llegado a España, y con ello ha crecido la curiosidad nuevamente sobre los exorcismos y la presencia del demonio. Un filme que ha reivindicado el sacerdote y exorcista de la archidiócesis de Madrid, Eduardo Toraño, en el programa ‘ECCLESIA’ de TRECE, señalando que lo que más destacaría es cómo el demonio “actúa en el mundo de manera oculta.

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viernes, 1 de diciembre de 2023

Cuatro casos de infestación diabólica y exorcismos investigados por el psicólogo Adam Blai, colaborador de la Asociación Internacional de Exorcistas Católicos

 


Camino Católico.  Este documental de Discovery Channel realizado en 2011 se aproxima a la realidad de la presencia del demonio en lugares y personas desde la propia experiencia de los exorcistas. En los 44 minutos de duración se cuentan cuatro casos investigados por el psicólogo Adam Blai, colaborador de la Asociación Internacional de Exorcistas Católicos.