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domingo, 10 de noviembre de 2024

Palabra de Vida 10/11/2024: «Esta viuda pobre ha echado más que nadie» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 10 de noviembre de 2024, domingo de la 32ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Marcos 12, 38-44:

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo:

«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, y aparentan hacer largas oraciones. Éstos recibirán una condenación más rigurosa».

Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante.

Llamando a sus discípulos, les dijo:

«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

Homilía del evangelio del domingo: El matrimonio no termina con la muerte, sino que es transfigurado, sustraído a todos aquellos límites que marcan la vida en la tierra / Por Cardenal Raniero Cantalamessa, OFM Cap.

 * «¿Qué decir a quienes tuvieron una experiencia negativa, de incomprensión y de sufrimiento, en el matrimonio terreno? ¿No es para ellos motivo de temor, en vez de consuelo, la idea de que el vínculo no se rompa ni con la muerte? No, porque en el paso del tiempo a la eternidad el bien permanece, el mal cae. El amor que les unió, tal vez hasta por poco tiempo, permanece; los defectos, las incomprensiones, los sufrimientos que se infligieron recíprocamente caen. Es más, este sufrimiento, aceptado con fe, se convertirá en gloria. Muchísimos cónyuges experimentarán sólo cuando se reúnan 'en Dios' el amor verdadero entre sí y, con él, el gozo y la plenitud de la unión que no disfrutaron en la tierra. En Dios todo se entenderá, todo se excusará, todo se perdonará»

    Llegó una pobre viuda  

Domingo XXXII del tiempo ordinario - B:

1ª Reyes 17, 10-16  /  Sal 145  /  Hebreos 9, 24-28  /  Marcos 12, 38-44

Cardenal Raniero Cantalamessa, OFM Cap. / Camino Católico.- Un día, estando frente al arca del tesoro del templo, Jesús observa a los que allí echan limosnas. Se fija en una viuda pobre que deposita allí todo cuanto tiene: dos moneditas, o sea, la cuarta parte de un as. Entonces, se vuelve a sus discípulos y dice: «Os digo en verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba; ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir». 

Podemos llamar a este domingo el «domingo de las viudas». También en la primera lectura se relata la historia de una viuda: la viuda de Sarepta que se priva de todo cuanto tiene (un puñado de harina y algo de aceite) para dar de comer al profeta Elías. 

Es una buena ocasión para dedicar nuestra atención a las viudas y, naturalmente, también a los viudos de hoy. Si la Biblia habla con tanta frecuencia de las viudas y jamás de los viudos es porque en la sociedad antigua la mujer que se quedaba sola está en mucha mayor desventaja que el hombre que se queda solo. Actualmente no existe gran diferencia entre ambos; es más, dicen que la mujer que se queda sola se las arregla, en general, mejor que el hombre en la misma situación. 

Desearía, en esta ocasión, aludir a un tema que interesa vitalmente no sólo a los viudos y viudas, sino a todos los casados, y que es particularmente actual en este mes de difuntos. La muerte del cónyuge, que marca el final legal de un matrimonio, ¿indica también el final total de toda comunión? ¿Queda algo en el cielo del vínculo que unió tan estrechamente a dos personas en la tierra, o en cambio todo se olvidará al cruzar el umbral de la vida eterna?

Un día algunos saduceos presentaron a Jesús el caso límite de una mujer que había sido sucesivamente esposa de siete hermanos, y le preguntaron de quién sería mujer tras la resurrección de los muertos. Jesús respondió: «Cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas maridos, sino que serán como ángeles en los cielos» (Marcos 12, 25). Interpretando de manera errónea esta frase de Cristo, algunos han sostenido que el matrimonio no tiene ninguna continuidad en el cielo. Pero con esta frase Jesús rechaza la idea caricaturesca que los saduceos presentan del más allá, como si fuera una sencilla continuación de las relaciones terrenas entre los cónyuges; no excluye que ellos puedan reencontrar, en Dios, el vínculo que les unió en la tierra. 

De acuerdo con esta perspectiva, el matrimonio no termina del todo con la muerte, sino que es transfigurado, espiritualizado, sustraído a todos aquellos límites que marcan la vida en la tierra, como, por lo demás, no se olvidan los vínculos existentes entre padres e hijos, o entre amigos. En un prefacio de difuntos, la liturgia proclama: «La vida no termina, sino que se transforma». También el matrimonio, que es parte de la vida, es transfigurado, no suprimido. 

Pero ¿qué decir a quienes tuvieron una experiencia negativa, de incomprensión y de sufrimiento, en el matrimonio terreno? ¿No es para ellos motivo de temor, en vez de consuelo, la idea de que el vínculo no se rompa ni con la muerte? No, porque en el paso del tiempo a la eternidad el bien permanece, el mal cae. El amor que les unió, tal vez hasta por poco tiempo, permanece; los defectos, las incomprensiones, los sufrimientos que se infligieron recíprocamente caen. Es más, este sufrimiento, aceptado con fe, se convertirá en gloria. Muchísimos cónyuges experimentarán sólo cuando se reúnan «en Dios» el amor verdadero entre sí y, con él, el gozo y la plenitud de la unión que no disfrutaron en la tierra. En Dios todo se entenderá, todo se excusará, todo se perdonará. 

Se dirá: ¿y los que estuvieron legítimamente casados con varias personas? ¿Por ejemplo los viudos y las viudas que se vuelven a casar? (Fue el caso presentado a Jesús de los siete hermanos que habían tenido, sucesivamente, por esposa a la misma mujer). También para ellos debemos repetir lo mismo: lo que hubo de amor y donación auténtica con cada uno de los esposos o de las esposas que se tuvieron, siendo objetivamente un «bien» y viniendo de Dios, no se suprimirá. Allá arriba ya no habrá rivalidad en el amor o celos. Estas cosas no pertenecen al amor verdadero, sino a la limitación intrínseca de la criatura.

Cardenal Raniero Cantalamessa, OFM Cap.

Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús a las gentes en su predicación:

«Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa».

Jesús se sentó frente al arca del Tesoro y miraba cómo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro: muchos ricos echaban mucho. Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as. Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: 

«Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir».

Marcos 12, 38-44

Homilía del evangelio del domingo: Todo lo que se ofrece para la construcción del Reino de Dios se convierte en frutos de vida eterna / Por P. José María Prats

  

* «Lo que Jesús nos plantea con el ejemplo de la viuda pobre es la cuestión fundamental de dónde hemos puesto nuestro corazón, si en la construcción de nuestro propio reino o en la del Reino de Dios. Nuestros afanes, esfuerzos y desvelos ¿están encaminados a realizar nuestros sueños y asegurar nuestro bienestar o aspiran a construir un mundo más justo, solidario y fraterno, conforme al designio de Dios?»

     Domingo XXXII del tiempo ordinario - B:

1ª Reyes 17, 10-16  /  Sal 145  /  Hebreos 9, 24-28  /  Marcos 12, 38-44

P. José María Prats / Camino Católico.- En el evangelio que acabamos de proclamar Jesús alaba a una viuda pobre que echó en el tesoro del Templo todo lo que tenía para vivir. ¿Nos pide entonces Jesús que demos a la Iglesia incluso aquello que necesitamos para vivir? Evidentemente que no: sería absurdo darlo todo y a continuación tener que acudir a nuestros familiares y amigos, o a la misma Iglesia, para que socorrieran nuestras necesidades.

Lo que Jesús nos plantea con el ejemplo de la viuda pobre es otra cosa: es la cuestión fundamental de dónde hemos puesto nuestro corazón, si en la construcción de nuestro propio reino o en la del Reino de Dios. Nuestros afanes, esfuerzos y desvelos ¿están encaminados a realizar nuestros sueños y asegurar nuestro bienestar o aspiran a construir un mundo más justo, solidario y fraterno, conforme al designio de Dios?

El testimonio de la viuda pobre del Evangelio es un ejemplo elocuente de esta opción radical por el Reino de Dios: el Templo de Jerusalén representaba para ella la presencia y la gloria de Dios en medio de su pueblo, y su ofrenda era un acto de alabanza, una manifestación de su entrega total al servicio del Reino de Dios.

En cambio, los escribas, que buscaban bienes, reverencias, ocupar los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes, son ejemplos penosos del olvido del Reino de Dios para construir su propio reino, un reino de insolidaridad y vanidad.

Un poema de R. Tagore en el que un mendigo cuenta su historia dice así:

«Había estado mendigando de puerta en puerta por toda la aldea, cuando apareció a lo lejos una carroza de oro. Era la carroza del hijo del rey. Yo pensé: “Es la oportunidad de mi vida”. Me senté abriendo mi alforja de par en par, esperando que se me daría la limosna sin tener que pedirla siquiera; más aún, que las riquezas lloverían al suelo a mi alrededor. Pero cuál fue mi sorpresa cuando, al llegar junto a mí, la carroza se paró, el hijo del rey bajó y, tendiendo la mano derecha, me dijo: “¿Qué tienes para darme?”. ¿Qué clase de gesto real era ese de tenderle la mano a un mendigo? Confuso e indeciso, saqué de mi alforja un grano de arroz, sólo uno, el más pequeño, y se lo di. Pero qué tristeza sentí por la noche cuando, hurgando en mi alforja, encontré un pequeño grano de oro, sólo uno. Lloré amargamente por no haber tenido el valor de dárselo todo».

Este es el secreto que conocía la viuda pobre: que todo lo que se ofrece para la construcción del Reino de Dios se convierte en oro, en frutos de vida eterna.

P. José María Prats


Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús a las gentes en su predicación:

«Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa».

Jesús se sentó frente al arca del Tesoro y miraba cómo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro: muchos ricos echaban mucho. Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as. Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: 

«Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir».

Marcos 12, 38-44

Reflexionemos con el evangelio de mañana domingo, San Marcos 12, 38-44: Si damos de lo que nos sobra es justicia pues primero lo hemos recibido de Dios. Dar de lo que nos falta ¡eso sí es caridad y amor al otro! / Por P. Carlos García Malo

 


sábado, 9 de noviembre de 2024

Homilía del Cardenal Marcello Semeraro en la beatificación del padre José Torres Padilla, 9-11-2024


9 de noviembre de 2024.-  (Camino Católico) Homilía del Cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, en la beatificación del padre José Torres Padilla,  emitida por 13 TV desde la catedral de Sevilla.

Santa Misa de beatificación del padre José Torres Padilla, en la catedral de Sevilla, 9-11-2024


9 de noviembre de 2024.-  (Camino Católico) Celebración de la santa misa de beatificación del padre José Torres Padilla, presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, emitida por 13 TV desde la catedral de Sevilla.


Misterios Gozosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 9-11-2024

9 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Homilía del P. Ricardo Mendoza y lecturas de la Misa de hoy, sábado, Dedicación de la Basílica de Letrán, 9-11-2024

9 de noviembre de 2024.-  (Camino Católico).- Homilía del P. Ricardo Mendoza, FM, y lecturas de la Santa Misa de hoy, sábado de la 31ª semana de Tiempo Ordinario, emitida por Magníficat TV.

Santa Misa de hoy, sábado, Dedicación de la Basílica de Letrán, 9-11-2024

9 de noviembre de 2024.-  (Camino Católico).- Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado de la 31ª semana de Tiempo Ordinario, presidida por el P. Ricardo Mendoza, FM, emitida por Magníficat TV.

Palabra de Vida 9/11/2024: «Hablaba del Templo de su cuerpo» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 9 de noviembre de 2024, sábado de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Juan 2, 13-22:

Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas:

«Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado». 

Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.

Los judíos entonces le replicaron diciéndole: 

«Qué señal nos muestras para obrar así?». 

Jesús les respondió: 

«Destruid este templo y en tres días lo levantaré». 

Los judíos le contestaron: 

«Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». 

Pero Él hablaba del Templo de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.

La mirada de la Virgen María es de amor y no juzga, está ahí para acompañarnos al Cielo, reza junto a nosotros / Por P. Carlos García Malo

 


viernes, 8 de noviembre de 2024

Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Misa de hoy, viernes, Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, 8-11-2024

8 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, viernes, Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, 8-11-2024

8 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, viernes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, presidida por el P. Jesús Luis Sacristán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 8-11-2024

8 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Luminosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy viernes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 8/11/2024: «Los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de la luz» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 8 de noviembre de 2024, viernes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 16, 1-8:

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:

«Un hombre rico tenía un administrador, a quien acosaron ante él de derrochar sus bienes.

Entonces lo llamó y le dijo:

“¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando”.

El administrador se puso a decir para sí:

“¿Qué voy a hacer, pues mi señor me quita la administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa”.

Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero:

“¿Cuánto debes a mi amo?”

Este respondió:

“Cien barriles de aceite”.

Él le dijo:

“Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta”.

Luego dijo a otro:

“Y tú, ¿cuánto debes?”

Él contestó:

“Cien fanegas de trigo”.

Le dijo:

“Aquí está tu recibo, escribe ochenta”.

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 8-11-2024

8 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

¡Si la gente supiera lo mucho que Dios nos ama, nunca tendrían miedo a la muerte! / Por P. Carlos García Malo