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jueves, 18 de junio de 2026

Chase Kear: «Salté con la pértiga, caí, me extirparon parte del cráneo; los médicos no esperaban que sobreviviera, gente de todo el mundo rezó al padre Emil J. Kapaun y en días me recuperé; el milagro se estudia para beatificar al sacerdote»

En la fotografía, Chase Kear, con casco protector, aparece en su regreso a la competición de salto con pértiga el 3 de abril de 2010, durante el encuentro de atletismo Hutch Night Relays en el Hutchinson Community College de Kansas / Foto de OSV News - Cortesía de Chase Kear 

* «Uno de los aspectos del milagro que se está investigando es la rapidez y el alcance de la recuperación. El accidente fortaleció mi fe increíblemente. Hoy en día, sigo orando para que el padre Kapaun interceda por mi.Solo le pido que esté conmigo y me guíe.Que me ayude a tomar la decisión correcta»

Camino Católico.- Cuando Chase Kear supo por primera vez del padre Emil J. Kapaun en octavo grado, no tenía ni idea de que el capellán militar de Kansas, en camino a la santidad, cambiaría su vida para siempre.“Ha estado presente en mi vida de una forma u otra”, declara a OSV News este hombre de 37 años originario de Colwich, Kansas. “Y nunca lo supe”.

Hace casi 20 años, Kear sufrió un grave accidente de salto con pértiga que puso en peligro su vida. Sobrevivió inesperadamente gracias a las oraciones de su familia, su parroquia y personas de todo el mundo, quienes imploraron la intercesión del padre Kapaun, capellán del ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Estas oraciones se produjeron después de que se abriera la causa de canonización del padre Kapaun en 1993.

Hoy, la recuperación de Kear podría contribuir a la causa del padre Kapuan, declarado «Venerable» el año pasado. Para el siguiente paso —la beatificación— necesita un milagro reconocido por la Iglesia como obra de su intercesión. En general, se requiere un segundo milagro de este tipo para la canonización.

Kear compartió la historia de su increíble recuperación con OSV News casi cinco años después de que los restos del padre Kapaun fueran repatriados a Kansas . Recordó haberse lesionado la cabeza cuando era estudiante universitario practicando salto con pértiga, un deporte en el que los atletas usan una pértiga para impulsarse por encima de una barra horizontal. Los cirujanos actuaron con rapidez y le extirparon un tercio del cráneo y aproximadamente el 10 % del lóbulo frontal en un intento por salvarle la vida.

Mientras la gente acudía al padre Kapaun en su nombre, Kear superó todas las expectativas con tan solo sobrevivir. Menos de dos años después de su accidente, volvió a competir en salto con pértiga. Obtuvo una licenciatura y posteriormente un título en ensamblaje de estructuras aeronáuticas mientras trabajaba en una importante empresa fabricante de aeroestructuras. En el decimotercer aniversario de su accidente, se casó con el amor de su vida. Hoy tienen tres hijos.

Chase Kear reza ante el ataúd que contiene los restos del padre Emil Kapaun, capellán del ejército estadounidense, en la Catedral de la Inmaculada Concepción en Wichita, Kansas, el 27 de septiembre de 2021, pocos días antes de su misa fúnebre / Foto de OSV News - Cortesía de Chase Kear

El accidente

Kear recuerda el 2 de octubre de 2008: el día de su accidente. Siendo estudiante de segundo año en el Hutchinson Community College en Kansas, Kear salió disparado a más de 4 metros de altura mientras practicaba salto con pértiga.

“Salté del suelo y me balanceé boca abajo, y la pértiga se deslizó como mantequilla; se flexionó con muchísima facilidad”, dice Kear. “Recuerdo que pensé: ‘Esto puede ser muy bueno o muy malo’”.

Al girarse para caer de espaldas, su cabeza se estrelló contra el suelo. “Me golpeé la cabeza y vi ese destello blanco… como cuando ves estrellas. Así que estuve consciente al menos por un breve instante, el tiempo suficiente para sentir el golpe en la cabeza y noté que se movía”.

La lesión

Se desmayó y, cuando despertó, estaba en el hospital. “La lesión en sí no fue porque se me fracturara el cráneo. Fue mi cerebro el que se estrelló contra el interior del cráneo, provocándome un hematoma cerebral”. 

Según cuenta, a medida que su cerebro se inflamaba, los médicos trabajaron para aliviar la presión y evitar que el hematoma se extendiera. Le extirparon una parte del cráneo que iba desde el centro de la frente hasta la parte posterior de la oreja derecha. También le recortaron tejido cerebral. Según él, los médicos no esperaban que sobreviviera a la cirugía. Y, de ser así, la recuperación sería improbable. 

La recuperación

Las oraciones por Kear comenzaron inmediatamente después de su accidente, cuando su tía lo incluyó en la lista de oración de la iglesia católica del Sagrado Corazón en Colwich. La parroquia, que tenía devoción al padre Kapaun, oró pidiendo la intercesión del sacerdote.

El padre Emil Joseph Kapaun, capellán del Ejército de los Estados Unidos y sacerdote de la Diócesis de Wichita, Kansas, aparece en la fotografía celebrando misa desde el capó de un jeep el 7 de octubre de 1950 en Corea del Sur. Candidato a la santidad, falleció el 23 de mayo de 1951 en un campo de prisioneros de guerra norcoreano. (Foto de OSV News/Cortesía del médico del Ejército de los Estados Unidos Raymond Skeehan)

“La oración del Padre Kapaun en nuestra parroquia era una oración que rezábamos por los enfermos y moribundos en la línea de oración. Si estabas en esa lista de oración… estabas prácticamente al borde de la muerte”, asegura  Kear.

El padre Kapaun, un célebre capellán y capitán del Ejército de los Estados Unidos, a quien se le otorgó póstumamente la Medalla de Honor en 2013, vivió entre 1916 y 1951. Ordenado sacerdote de la Diócesis de Wichita, Kansas, en 1940, arriesgó su vida en repetidas ocasiones al servicio de los soldados. Falleció a los 35 años en un campo de prisioneros de guerra en Pyoktong, Corea del Norte.

Personas de todo el mundo oraron pidiendo la intercesión del padre Kapaun después de que los hermanos de Kear crearan un grupo de apoyo en Facebook solicitando oraciones.

“Empecé a hacer cosas en horas y días que, para la mayoría de las personas con la gravedad de esa lesión, habrían tardado semanas, meses o años en hacer, si es que alguna vez lo lograban”, dice Kear. “Uno de los aspectos del milagro que se está investigando es la rapidez y el alcance de la recuperación”. En total, Kear pasó más de una semana en coma y más de un mes en el hospital. 

El padre Emil Kapaun, capellán del ejército estadounidense y sacerdote de la diócesis de Wichita, Kansas, aparece en un retrato sin fecha / Foto de OSV News - Cortesía de la Diócesis de Wichita

Una conexión especial

Kear escuchó por primera vez la historia del padre Kapaun cuando el hermano menor del sacerdote, Eugene, y su esposa, Helen, hablaron con la clase de religión de octavo grado de Kear. 

Más tarde, Kear descubrió que tenía muchas conexiones con el padre Kapaun. Su abuelo había sido amigo de Eugene. Tras la muerte de su abuelo, la familia de Kear encontró una caja con recortes de periódico que revelaban que había estado siguiendo la historia del padre Kapaun en tiempo real.

Más de una década después de su accidente, Kear también compró una casa que, casualmente, estaba al lado de una casa que Eugene había construido y de la que era propietario.

Kear afirma que “el accidente fortaleció mi fe increíblemente. Hoy en día, sigo orando para que el padre Kapaun interceda por mi.Solo le pido que esté conmigo y me guíe.Que me ayude a tomar la decisión correcta”, dice.

En 2021, cuando los restos del padre Kapaun fueron repatriados a Kansas, Kear estuvo presente. Asistió al funeral del sacerdote, que tuvo lugar tres días antes de su propia boda. 

“Pasé de la peor situación posible a donde estoy ahora, y todavía me parece increíble”, dice Kear. “No podría haberlo hecho solo”.

martes, 9 de junio de 2026

La curación de un niño que antes de nacer padecía una grave cardiopatía congénita, una tetralogía de Fallot, el milagro que estudia el Vaticano para beatificar a Gaudí: «Los médicos decían que no quedaba más que rezar»

El padre Josep Maria Blanquet, uno de los autores de la Positio de la causa para hacer santo a Gaudí, con el documento de los nueve teólogos consultores que aprueban por unanimitat el contenido de la “positio” | Foto: Agustí Codinach -Catalunya Cristiana

Camino Católico.- Cien años después de su muerte, Antoni Gaudí, el arquitecto de la Sagrada Familia está más cerca que nunca de los altares. La Iglesia ya ha reconocido oficialmente sus virtudes heroicas y el siguiente paso para su beatificación depende ahora de la validación de un presunto milagro que se estudia en el Vaticano.

El padre Josep Maria Blanquet, uno de los autores de la Positio de la causa para hacer santo a Gaudí, explica en un pódcast a Cope que el caso que actualmente estudia Roma está relacionado con un bebé que nació en 2021 con una grave cardiopatía congénita, una tetralogía de Fallot. Tras una compleja intervención quirúrgica, “los médicos llegaron a comunicar a la familia que no quedaba más que rezar”. Mientras tanto, familiares y miembros de la comunidad de la Sagrada Familia pidieron de forma expresa la intercesión de Gaudí. Hoy el menor tiene cinco años y lleva una vida prácticamente normal.

Pódcast de Cope en el que el padre Josep Maria Blanquet, uno de los autores de la Positio de la causa para hacer santo a Gaudí, explica el milagro que estudia Roma y todo lo referente a la causa para hacer santo a Gaudí

La familia catalana del niño vinculada a Gaudí pidió permanecer en el anonimato. El pequeño fue tratado en hospitales de Holanda y Alemania y la curación se produjo en Barcelona en 2024. La arquidiócesis de Barcelona envió la documentación a Roma el año pasado; ahora la comisión médica encargada por el Dicasterio para las Causas de los Santos del Vaticano la estudia línea por línea. Ellos son los que tienen que decir: ‘esto no lo podemos explicar científicamente’, nunca dirán 'esto es un milagro'", dice Reniel Alí Ramírez Herrera, postulador de la causa de Gaudí.

El caso presentado comenzó antes del nacimiento del bebé. "Ya se veía el problema de salud del niño en el vientre de su madre. Y a pesar de las complicaciones y de las sugerencias recibidas, la mamá decidió llevar adelante este embarazo. Después vino una lucha que llevaron adelante con una cierta tenacidad", explica Ramírez Herrera.

El proceso diocesano sobre esta posible curación ya ha concluido. Según explica Blanquet, toda la documentación médica, los testimonios de la familia y los informes de los especialistas han sido enviados al Dicasterio para las Causas de los Santos. El expediente, de cerca de 500 páginas, está siendo revisado actualmente en Roma por expertos designados por el Vaticano. Si supera esta fase, será analizado por una comisión médica y posteriormente por los órganos eclesiásticos competentes antes de llegar al Papa.

“El sueño era que la beatificación pudiera coincidir con la visita de León XIV, pero no hay tiempo material para completar todos los pasos pendientes”, reconoce Blanquet. Aun así, los impulsores de la causa mantienen la esperanza de que pueda producirse durante este año del centenario de la muerte del arquitecto. “Diciembre de 2026, año Gaudí” llega a decir Blanquet en el podcast especial de Cope.

La visita de León XIV tendrá también una fuerte carga simbólica. El Pontífice bendecirá la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, culminada este 2026, y rezará ante la tumba de Gaudí. Un gesto que refuerza la dimensión espiritual de quien dedicó los últimos años de su vida al templo y que muchos ya conocen como el Arquitecto de Dios.

sábado, 7 de febrero de 2026

Santa Misa de beatificación de Salvador Valera Parra, Cura Valera, en Huercal-Overa, 7-2-2026

7 de febrero de 2026.-  (Camino Católico) Celebración de la santa misa de beatificación de Salvador Valera Parra, Cura Valera, presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos, emitida por 13 TV desde el Espacio Polivalente de  Huercal-Overa, Almería.

viernes, 2 de enero de 2026

Un niño de 5 años recibió una patada de un caballo en el cráneo en 2015 y se recuperó: el milagro que hace beato al empresario argentino Enrique Shaw al que rezaron 8.000 personas por la curación del pequeño


El empresario argentino Enrique Shaw será beato por el milagro que el Papa León XIV ha reconocido

Camino Católico.- Este 18 de diciembre el Papa León XIV ha autorizado la promulgación del decreto relativo a la proclamación como nuevo beato al padre de familia, Enrique Ernesto Shaw, empresario argentino fallecido en 1962, A su intercesión se debe la curación milagrosa de un niño de cinco años, golpeado en la nuca por la coz de un caballo en una granja cerca de Buenos Aires el 21 de junio de 2015. El niño sufrió graves daños craneales y cerebrales y fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas. El 15 de julio, para sorpresa de los médicos, se comprobó que el sistema ventricular había vuelto a su tamaño normal. En 2019, el niño fue examinado por dos peritos que lo encontraron en buen estado de salud, sin secuelas neurológicas importantes. Hoy en día lleva una vida normal. En el vídeo de Infobae, Monseñor Santiago Olivera, vicepostulador de la causa de beatificación de Enrique Shaw, y Fernán de Elizalde, administrador de la causa, cuentan cómo sucedieron los hechos.

Vídeo de Infobae en el que se cuenta como sucedió el milagro que hace beato a Enrique Shaw

La tragedia inesperada

El 21 de junio de 2015, en un campo de la localidad bonaerense de Suipacha, la vida de una familia cambió para siempre. Un niño de cinco años jugaba cerca de un corral cuando ocurrió un hecho tan inesperado como brutal: un caballo, asustado por la presencia de una víbora, lanzó una violenta patada que impactó de lleno en su cabeza. El golpe fue devastador y le provocó una lesión craneana gravísima. En medio de la angustia y sin pronóstico alentador, la familia comenzó a pedir la intercesión del empresario argentino Enrique Shaw. Hoy, aquel niño, convertido en adolescente, lleva una vida normal y sin secuelas. Una curación que la ciencia no logra explicar y que fue reconocida por la Iglesia, a través de un decreto publicado el jueves 18 de diciembre de 2025, como un milagro atribuido a Enrique Shaw, abriendo así el camino a su beatificación. 

Enrique Shaw falleció el 27 de agosto de 1962, a los 41 años, tras una dura batalla contra el cáncer

“La madre fue testigo directa de la tragedia. El padre se encontraba lejos. Cuando logran levantar al niño, la situación era desesperante: no respondía, no reaccionaba, parecía no respirar. Todo indicaba que estaban ante una muerte inminente”, narra Fernán De Elizalde, administrador de la causa de beatificación a Infobae.

Sin tiempo que perder, lo suben a una camioneta y emprenden una carrera contra el reloj. Durante el trayecto buscan ayuda en distintos puntos: Suipacha, Chivilcoy y otros pueblos intermedios. En Chivilcoy ocurre el primer hecho decisivo: dos médicas, ex oficiales de la Fuerza Aérea y con experiencia en trauma, logran provocar una reacción vital mínima, suficiente para que el niño pueda resistir el traslado posterior en avión sanitario. Gracias a esa intervención, el niño logra llegar con vida al Hospital Universitario Austral, en Buenos Aires, incluso soportando un traslado aéreo en helicóptero.

Fernán de Elizalde, administrador de la causa de beatificación de Enrique Shaw, cuenta como sucedió el milagro 

Al ingresar al Austral, el pronóstico era sombrío. Un médico advierte a la familia que el estado del niño era tan grave que quizás no convenía siquiera intervenirlo, insinuando que podía estar ya clínicamente muerto. Sin embargo, los padres insisten: “Hagan todo lo que sea necesario”, detalló De Elizalde.

Es en ese momento límite cuando el padre realiza un gesto interior decisivo. Con una fe absoluta, se encomienda a la intercesión de Enrique Shaw, empresario argentino y padre de familia, cuya causa de beatificación estaba en curso. Pronuncia una frase que quedará grabada para siempre: “Yo te cambio tu santidad por la salud de mi hijo”, afirma De Elizalde.

Desde entonces, la familia inicia una acción tan simple como poderosa: pedir oración. No a un santo consagrado y conocido, sino a un hombre que muchos no sabían quién era. Al principio rezan los más cercanos. Luego, la cadena crece. Con el paso de los días, entre 7.000 y 8.000 personas en distintos países rezaban por el niño, pidiendo su curación por intercesión de Enrique Shaw.

“Una tía del niño, diseñadora gráfica, crea una estampita de Enrique Shaw, que en lugar de decir ‘venerable’, dice abajo ‘que sea tu milagro’”, comenta el administrador de la causa. La imagen comienza a circular por redes sociales, por el hospital, incluso es colocada discretamente detrás de la cama en terapia intensiva. Enfermeros y personal médico, sin conocer del todo la historia, también se suman a la oración.

Las estampas oficiales de Enrique Shaw cuando fue declarado Venerable Siervo de Dios por el Papa Francisco

Durante 45 días, el niño permanece internado en estado crítico. Es sometido a cinco cirugías cerebrales para drenar líquido acumulado por la hipertensión intracraneal, además de otros procedimientos menores. Pero la situación no se estabiliza. Finalmente, el equipo médico toma una decisión extrema: implantar una válvula de drenaje permanente en el cerebro. No había otra alternativa viable.

La válvula se importa del exterior y se convoca a un especialista para realizar la intervención. La operación estaba programada para las tres de la tarde de un día determinado. La madre, angustiada, reza con una intención muy precisa: que su hijo sobreviva sin secuelas, sin quedar marcado para siempre.

El instante del milagro

Entonces ocurre el hecho clave. Minutos antes de entrar al quirófano, el cirujano realiza una verificación final de rutina. Al hacerlo, descubre algo absolutamente inesperado: el líquido comienza a drenar de manera espontánea y normal. La presión intracraneana se había regularizado sola. La válvula ya no era necesaria. La cirugía se suspende.

“Ese instante marca con claridad un antes y un después, un criterio fundamental en los procesos canónicos de reconocimiento de un milagro. Lo que la medicina no podía explicar ni lograr, había ocurrido sin intervención técnica”, asegura De Elizalde.

A partir de ese momento, la recuperación del niño es rápida y sostenida. En pocos días comienza a comer, es extubado, mejora neurológicamente. En 10 a 15 días está en condiciones de ser trasladado al Instituto Fleni para rehabilitación. “Allí ocurre casi un segundo milagro: el niño, que había quedado desfigurado y extremadamente debilitado, se recupera por completo, sin secuelas neurológicas, sin daño cognitivo, sin deformaciones visibles. Hoy, ya adolescente, lleva una vida normal. Nadie podría imaginar lo que atravesó, salvo por el conocimiento de su historia”, detalla De Elizalde.

Por su parte, Monseñor Santiago Olivera, vicepostulador de la causa de Enrique Shaw, explica: “En nuestro lenguaje común decimos que algo es un milagro cuando no tiene explicación. Pero en la Iglesia, cuando se estudia un milagro en Roma, se comprueba que, con todas las razones médicas, el hecho excede la explicación científica. Y la curación que no tiene explicación es la que supera la ciencia médica”.

Monseñor Santiago Olivera, vicepostulador de la causa de beatificación de Enrique Shaw

La documentación médica, los estudios, la evolución clínica y los “saltos” positivos inexplicables fueron analizados con rigor. La conclusión fue clara: la ciencia no puede dar cuenta suficiente de lo ocurrido.

Monseñor Olivera sostiene: “El milagro siempre es un milagro de Dios, pero en este caso se pidió con insistencia la intercesión de Enrique Shaw, y así fue. Lo que parecía imposible, se dio”. Y recuerda que, si bien pueden existir otros tipos de milagros, “lo más común y lo más claro en las causas de beatificación y canonización son las curaciones físicas inexplicables”.

Este milagro fue el que abrió definitivamente el camino a la beatificación de Enrique Shaw, a quien incluso el Papa León ha señalado como “un hombre providencial para nuestros tiempos, un empresario con un sentido cristiano de la empresa verdaderamente admirable, cuyas huellas debemos seguir”, asegura el obispo castrense.

Por eso, este hecho fue reconocido como el milagro atribuido a la intercesión de Enrique Shaw, el que abrió definitivamente el camino a su beatificación.

El argentino que la Iglesia propone como modelo del siglo XXI


El empresario argentino, y pronto beato, Enrique Shaw, con su esposa

Enrique Shaw no fue sacerdote ni religioso. Fue empresario, esposo, padre de nueve hijos y oficial de la Armada, y su vida —vivida con una coherencia poco frecuente— lo convirtió en uno de los próximos beatos argentinos.

Nacido en 1921 en el Ritz de París, Shaw entendió la empresa de un modo radicalmente distinto al habitual: no como una máquina de lucro, sino como una comunidad de personas. Convencido de que el trabajo debía estar al servicio de la dignidad humana, promovió relaciones laborales basadas en el diálogo, la justicia y el respeto, incluso en contextos de fuerte conflictividad social.

Ese enfoque se tradujo en decisiones concretas e innovadoras. Fue impulsor del salario familiar en la Argentina, una medida pionera en su tiempo, pensada para que el ingreso del trabajador tuviera en cuenta no solo su tarea, sino también la responsabilidad de sostener una familia. Para Shaw, el salario no podía ser un número abstracto: debía permitir una vida digna. En 1955, en el contexto de la fuerte persecución religiosa que siguió a la quema de iglesias y al enfrentamiento entre el Estado y la Iglesia en la Argentina, Enrique Shaw fue detenido por su condición de católico comprometido y por su fidelidad pública a la fe.

Fue fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), desde donde impulsó con fuerza la Doctrina Social de la Iglesia en el corazón del mundo económico argentino. Su mensaje era claro y contracultural: fe y empresa no solo son compatibles, sino que deben integrarse.

A diferencia de otros caminos de santidad, Shaw eligió permanecer en el mundo empresarial por discernimiento espiritual. Cuando expresó su deseo de dejar la empresa para trabajar directamente con los obreros, un sacerdote —de la diócesis de Chicago— lo exhortó a quedarse: su misión era transformar la empresa desde dentro. Un dato que hoy adquiere valor simbólico, ya que esa misma diócesis es la de origen del actual Papa León, quien lo ha definido como “un hombre providencial para nuestros tiempos”.

Siendo muy joven se enfermó gravemente de cáncer y necesitó transfusiones urgentes, los obreros de su empresa se ofrecieron espontáneamente a donar sangre para salvarle la vida. El episodio se volvió emblemático y Shaw pronunció en una frase que trascendió “Ahora soy feliz, ya que por mis venas corre sangre obrera”. Murió en 1962, a lo 41 años.

Tras la publicación del decreto firmado por el Papa León XIV este jueves 18 de diciembre, Enrique Shaw va camino a convertirse en el primer empresario beato y futuro santo.

sábado, 13 de diciembre de 2025

Santa Misa de beatificación de 124 mártires de Jaén del siglo XX, en la catedral de Jaén, 13-12-2025

13 de diciembre de 2025.-  (Camino Católico) Celebración de la santa misa de beatificación de 124 mártires de Jaén del siglo XX, presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos, emitida por 13 TV desde la catedral de Jaén.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Tyquan Hall, al nacer estuvo sin pulso y sin respirar 65 minutos, el médico iba a comunicar a los padres la muerte del niño, pero oró al sacerdote Salvador Parra Valera, que será beato porqué el bebé resucitó

 El sacerdote Salvador Parra Valera que será beatificado después que el Papa León XIV ha aprobado el milagro realizado por su intercesión

* El médico que lo atiende, Juan Sánchez-Esteban, natural de Huércal, como el sacerdote Salvador Parra Valera, en su desesperación, se acuerda de lo que sus padres le han enseñado desde pequeño, y pide la intercesión de su paisano con una oración:  «Cura Valera, he hecho todo lo que ha sido posible, ahora te toca a ti» 

Camino Católico.- Durante la audiencia concedida el viernes 20 de junio de 2025 al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Papa León XIV ha autorizado al Dicasterio a promulgar los decretos relativos al milagro por intercesión del sacerdote diocesano español Siervo de Dios Salvador Parra Valera, el cual se convierte en el primer beato español de León XIV.

Tal como ha señalado la diócesis de Almería, la Causa de canonización, que comenzó en 1991, ha concluido su fase romana tras el largo estudio realizado por el Dicasterio para las Causas de los Santos del milagro atribuido a su intercesión, lo que abre la puerta a la próxima ceremonia de Beatificación que podría celebrarse en 2026.

En la noche del 14 de enero de 2007 Tyquan Hall nació en el Memorial Hospital de Rhode Island en Providence (Estados Unidos), pero apenas tiene pulso y respira, tiene una frecuencia cardíaca baja, está pálido y cianótico. La situación se presenta grave. Iniciados los protocolos de recuperación neonatal, una hora después no se aprecian signos de mejoría, la enfermera no le encuentra el pulso ni el latido del corazón. 

En una declaración del 18 de julio publicada en su página de Facebook, la Diócesis de Providence, Rhode Island, explica que el bebé Tyquan “no había respirado ni mostrado pulso durante 65 minutos a pesar de las medidas para salvarle la vida".

El médico que lo atiende, Juan Sánchez-Esteban, natural de Huércal-Overa, en su desesperación, se acuerda de lo que sus padres le han enseñado desde pequeño, y pide la intercesión de su paisano con una oración: “Cura Valera, he hecho todo lo que ha sido posible, ahora te toca a ti”. Comienza a caminar por el pasillo para ir a comunicar a los padres la muerte de su hijo, pero la enfermera avisa al médico de que el niño se está recuperando. Unos minutos después de la oración, el niño comenzó a respirar y a latir su corazón con normalidad. 

El médico español Dr. Juan Sánchez-Esteban, el doctor que protagonizó el primer milagro oficialmente reconocido del Papa León XIV, rompió su silencio después de que el Vaticano atribuyera la inexplicable recuperación de un recién nacido en Rhode Island en 2007 a una intervención divina / Foto: Brown University

La página web del Dicasterio de la Causa de los Santos indica que Tyquan fue luego transferido a la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital de Mujeres y Niños, y permaneció allí “durante 15 días con un diagnóstico de encefalopatía hipóxico-isquémica”.

“Los médicos estaban seguros de que sufriría graves daños en el desarrollo, como parálisis cerebral o discapacidad intelectual”, declara el Dicasterio en su sitio web. “Sin embargo, a pesar de sus síntomas clínicos, el niño mostró actividad espontánea”.

El cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, se dirige al papa León XIV en esta foto de archivo del 13 de junio de 2025. El papa León XIV aprobó varios decretos que impulsan otras causas de santidad el 20 de junio en el Vaticano. (Foto: CNS/Vatican Media)

El 1 de marzo de 2007, Tyquan fue trasladado al Hospital Infantil Hasbro, tras someterse a un procedimiento de colectomía, y luego fue dado de alta por completo el 3 de abril de 2007. 

“Los controles posteriores revelaron un desarrollo psicomotor que le permitió hablar a los 18 meses y caminar a los 2 años”, declara el Dicasterio. “El pequeño Tyquan continuó creciendo como un niño normal, llevando una vida normal y practicando deportes”.

El proceso canónico de investigación de este presunto milagro se llevó a cabo en la diócesis de Rhode Island en Providence (Estados Unidos) del 8 al 19 de septiembre de 2014. El 26 de junio de 2015 se declaró la validez de la fase diocesana. Tras la preparación de la Positio de estudio de este presunto milagro en el Dicasterio para las Causas de los Santos de Roma, ha superado de forma positiva el estudio de los historiadores y de los teólogos, así como de la compleja Consulta Médica y de la sesión plenaria de cardenales y obispos del Dicasterio, que han presentado al papa León XIV las conclusiones finales y él las ha recibido y aprobado favorablemente.

El canciller de la Diócesis de Rhode Island en Providence, el padre Timothy Reilly, califica el milagro como una "noticia maravillosa" en una declaración y dijo que la diócesis estaba "encantada" de que el milagro haría avanzar la causa del padre Valera hacia la beatificación y finalmente la canonización, lo que requeriría un segundo milagro verificado.

El padre Reilly, quien colaboró con la Diócesis de Almería en la investigación de la causa de santidad del padre Valera en 2014, según la Diócesis de Rhode Island en Providence, afirma que el milagro «es un recordatorio del poder de la oración y la intercesión de los santos. Dios está verdaderamente cerca de nosotros».

El sacerdote Salvador Parra Valera será beatificado

¿Quién es el cura Valera?

Salvador Valera Parra fue un sacerdote diocesano, arcipreste y párroco de Huércal-Overa de donde es originario también el médico Juan Sánchez-Esteban que óró para que el bebé volviera a la vida. Nacido, precisamente, en esta localidad de Almería el 27 de febrero de 1816, falleció también allí en 1889. Ordenado sacerdote el 13 de marzo de 1840, a lo largo de su ministerio sacerdotal se desempeñó como vicepárroco y párroco en su tierra natal, así como en el rol de capellán. También fue párroco en San Lázaro, en Alhama de Murcia, y en la iglesia de Santa María de Gracia, en Cartagena. En total, su ministerio como párroco en Huércal-Overa duró 37 años, en los que se distinguió por numerosas obras de carácter espiritual y social.

Su caridad sobresalió especialmente durante las epidemias de cólera y los terremotos de 1863, que causaron gran destrucción y víctimas. También colaboró activamente en la extinción de incendios, así como en la recaudación de fondos para ayudar a los necesitados. En 1885, fundó una casa de acogida y atención para ancianos junto a santa Teresa Jornet, Fundadora de las Hermanitas de los Ancianos Abandonados, con quien mantuvo contacto directo. Por su servicio, recibió condecoraciones civiles como caballero de la Real Orden de Isabel la Católica y la Orden Civil de Carlos III.

Fue un hombre de profunda fe, dedicado a la oración, la pobreza más absoluta, la austeridad, la penitencia y el ayuno. Practicó la caridad hacia los demás, poniéndose al servicio de los más desfavorecidos y acogiendo a los pobres en su propia casa. Su obispo lo señalaba habitualmente como un modelo de vida y virtudes sacerdotales para quienes aspiraban al sacerdocio. En su humildad y silencio, se ofreció completamente, siendo conocido como «el Cura de Ars español». Las virtudes teologales (Fe, Esperanza, Caridad) y cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza, Templanza), junto con las anexas, han sido probadas en grado heroico en su vida, que estuvo acompañada de signos extraordinarios que le originaron fama de santidad.