Camino Católico

Mi foto
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.

Elige tu idioma

Síguenos en el canal de Camino Católico en WhatsApp para no perderte nada pinchando en la imagen:

sábado, 4 de octubre de 2025

Santa Misa de hoy, sábado, san Francisco de Asís, 4-10-2025

4 de octubre de 2025.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, san Francisco de Asís, presidida por el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 4-10-2025

4 de octubre de 2025.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy, sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 4/10/2025: «Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 4 de octubre de 2025, sábado de la 26ª semana de Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 10, 17-24:

En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron con alegría diciendo:

«Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre».

Jesús les dijo:

«Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado el poder de pisotear serpientes y escorpiones y todo poder del enemigo, y nada os hará daño alguno.

Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo».

En aquella hora, se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo:

«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños.

Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.

Todo me lo ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar».

Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:

«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».

Misterios Gozosos del Santo Rosario en la Parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, 4-10-2025

4 de octubre de 2025.- (Camino Católico) Misterios Gozosos del Santo Rosario en la parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, emitido por 13 TV.

Oración a San Francisco de Asís para que Dios obre un milagro ante las dificultades y sufrimientos

Camino Católico.- Cada 4 de octubre la Iglesia universal celebra a San Francisco de Asís (c.1182-1226), el santo que se unió a Cristo en sus dolores más íntimos, el hombre que se santificó abrazando la pobreza, el santo que reconoció a Dios en la naturaleza.

Sin duda, el Santo de Asís ha sido siempre una figura de inmensa importancia para la Iglesia, y lo sigue siendo hoy. Una significativa muestra de ello es que el Papa Francisco eligió su nombre para asumir el pontificado, con el deseo de honrar su memoria y como una forma de pedir su guía e intercesión. El Papa lo llamó aquella vez “hombre de armonía y de paz”.

San Francisco nació en Asís (Italia) en 1182, en el seno de una familia acomodada. Su padre era un rico comerciante y, como mandaba la costumbre, él era el destinado a asumir el negocio familiar. Por años, Francisco, pagado de sí mismo, se dedicó a gozar de sus bienes, en medio de la ostentación y las frivolidades.

No hubo mayores contratiempos en su vida hasta que las circunstancias lo forzaron a ir a la guerra. Fracasó como guerrero y cayó prisionero. Ciertamente no fue mucho el tiempo que pasó en esa condición, pero su salud empezó a resquebrajarse. Cercado por el desasosiego, en medio del horror de la guerra y aquejado por la enfermedad, Francisco empezó a escuchar una voz que clamaba desde su interior: “Sirve al amo y no al siervo”.

Su mal estado de salud precipitó el retorno a casa, envuelto en la deshonra. Allí, después de un largo tiempo de recuperación, empezó un proceso de transformación personal. En el contacto con la naturaleza y en el redescubrimiento de la oración, poco a poco fue entendiendo por qué su vida estaba vacía. Dios había estado tocando la puerta de su corazón hacía mucho tiempo sin que se hubiera dado cuenta.

Francisco, entonces, empezó a hacer cosas “desconcertantes” ante los ojos de sus habituales amigos, todas impropias de su condición social, por lo que más de uno lo creyó loco. Francisco comenzó a visitar a los enfermos abandonados del pueblo, incluyendo a los leprosos -gran escándalo para sus allegados, quienes quisieron disuadirlo-. No obstante, a él parecía no importarle e incrementó la frecuencia de las visitas. De pronto, ya no había vuelta atrás: aquella gente “repugnante” se había convertido en su nuevo círculo de amigos, en su nueva familia.


El santo solía llevar a los desamparados comida y abrigo, pero un día se agotaron sus recursos. Se despojó de lo último que le quedaba: decidió regalar sus propios vestidos y su dinero.

Si tuvo dudas en ese momento, queda claro que no repercutieron lo suficiente. Algo nuevo estaba creciendo en su corazón y era muy distinto a cualquier cosa que hubiese probado antes: su espíritu empezaba a tener paz finalmente, aun rodeado de la miseria que antes le producía terror. Ahora vivía despojado de sus seguridades, con el corazón abierto por el dolor de los que sufren, pero más libre y feliz que nunca.

Cierto día, mientras oraba en la Iglesia de San Damián, en Asís, le pareció que el crucifijo que estaba frente a sí le miraba mientras decía: “Francisco, repara mi casa, pues ya ves que está en ruinas”. Entonces, creyendo que Cristo le pedía reparar el templo físico, fue y vendió los vestidos de la tienda de su padre. Luego llevó el dinero al sacerdote que cuidaba el templo, pidiéndole que lo deje vivir allí.

El sacerdote aceptó que se quedara, pero no recibió el dinero. Entonces, su padre al tanto de lo que había hecho, lo buscó y lo golpeó furiosamente. Después, al ver que su hijo no quería regresar a casa, le exigió que le devolviera el dinero.

Por consejo del obispo, Francisco decidió honrar a su padre devolviéndole todo, con creces: se despojó hasta de la ropa que llevaba encima en ese momento, que ya no le pertenecía.

Distanciado de la forma como había vivido, Francisco se dedicó a reconstruir la iglesia de San Damián y de San Pedro. Más tarde se trasladó a una capillita llamada Porciúncula, la cual reparó y convirtió en su hogar. Con el corazón ablandado por la oración -su diálogo con Cristo-, Francisco empezó a pedir limosna para los pobres y a servirles con más cariño. Mientras iba de camino, quien lo veía recibía su saludo característico: “La paz del Señor sea contigo”.

Su estilo de vida empezó a atraer a muchos, quienes también querían acompañarle y ayudarlo en sus labores. Entonces, la idea de formar una hermandad religiosa se fue concretando hasta que, en 1210, Francisco con un grupo de amigos viajaron a Roma con el manuscrito de la futura regla en mano, en busca de la aprobación pontificia para la hermandad.

El Papa, asistido por la gracia, dio su aprobación. El espíritu de la regla aprobada giraba en torno a la pobreza, cuya vivencia sería el fundamento de la nueva Orden.

La pobreza debía ser asumida con amor y expresada en la manera de vestir, los utensilios que se empleaban y, principalmente, en los actos. Para sorpresa de los incrédulos, los hermanos de Francisco no se veían nunca tristes, todo lo contrario: reflejaban alegría y contento.

Considerándose indigno del sacerdocio pleno, llegó sólo a recibir el diaconado y quiso darle a su Orden el nombre de “Frailes Menores” con el propósito de que sus miembros fueran conscientes de su llamado a ser verdaderos siervos de todos, amantes de las cosas de Dios, que sólo se hallan en lo sencillo.

Visualiza el vídeo Asís, el pueblo de San Francisco

La humildad y el desprendimiento que Francisco vivía eran en esencia expresión de una convicción interior: “Ante los ojos de Dios, el hombre vale por lo que es y no más”. De allí que dijese cosas como estas: "Hay muchos que tienen por costumbre multiplicar plegarias y prácticas devotas, afligiendo sus cuerpos con numerosos ayunos y abstinencias; pero con una sola palabrita que les suena injuriosa a su persona o por cualquier cosa que se les quita, enseguida se ofenden e irritan. Estos no son pobres de espíritu, porque el que es verdaderamente pobre de espíritu, se aborrece a sí mismo y ama a los que le golpean en la mejilla".

La pobreza empieza por dentro. Tiene nombre y se llama “Jesús”.

Cristo le concedió a Francisco el don de poderlo acompañar “de cerca” en los dolores de su Pasión: recibió de Nuestro Señor los estigmas en carne propia.

Ya el santo, en su madurez, había experimentado continuos éxtasis y protagonizado hechos prodigiosos, pero recibir los estigmas fue algo que superó todo. De esto dieron fe sus hermanos más cercanos, así como del deseo de Francisco de mantener el milagro en reserva.

En su unión con el Señor, era como si, de alguna manera, Francisco fuese cada vez “menos él” y cada vez más semejante a Jesucristo, en todo.

San Francisco de Asís murió el 3 de octubre de 1226, con sólo 44 años de edad. Su figura e influencia en la historia de la Iglesia y en la cultura es inapreciable. Incluso quienes no tienen fe o no son parte de la Iglesia Católica reconocen en él a una persona extraordinaria.

Gracias a Dios, esa influencia hoy permanece intacta en la Iglesia, por ejemplo, en el amor a la naturaleza -creación de Dios- y en el deseo de protegerla; en particular, en el cariño por los animales.

Por otro lado, Francisco sigue presente en muchos detalles y costumbres que evocan sencillez y, a la vez, grandeza: a él se le atribuye haber iniciado la tradición de armar el “belén”, el "pesebre” o “nacimiento” en el hogar, durante los días de Navidad.

Hace una década, el 4 de octubre de 2013, el Papa Francisco celebró una Misa en la ciudad de Asís, en el marco de un homenaje especial al santo, a poco de iniciar su pontificado. En aquella hermosa oportunidad, dijo durante la homilía: “San Francisco es testigo del respeto por todo, de que el hombre está llamado a custodiar al hombre, de que el hombre está en el centro de la creación, en el puesto en el que Dios –el Creador– lo ha querido, sin ser instrumento de los ídolos que nos creamos… Francisco fue hombre de armonía, un hombre de paz”.

Pidamos la intercesión de San Francisco de Asís para que Dios obre un milagro ante las dificultades y sufrimientos, con la siguiente oración:

Oración a San Francisco de Asís para que Dios obre un milagro ante las dificultades y sufrimientos

San Francisco de Asís, padre bueno, padre santo, tú que eres en los cielos muy querido por Dios y en la tierra admirado y venerado por nosotros, dirige desde las alturas tu mirada compasiva y tiéndenos tus caritativas y amables manos; guía nuestros pasos por el camino de la paz, haz que nunca falte el pan en nuestras mesas, ni amor, cariño y alegría en los hogares; haz que sepamos ser generosos con nuestros hermanos y amables y respetuosos con cada criatura de Dios.

San Francisco, hermano, amigo, el santo más amante del sagrado Corazón de Jesús y favorecido con la señal de sus sagradas llagas en tu cuerpo, queremos invocar tu potección sobre nosotros, y pedirte que ruegues a Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, para que alivie nuestras penas y nos envíe sus bendiciones.

Pide también a la Inmaculada Virgen María, de la que fuiste devoto fiel y entregado y proclamaste Patrona de todas tus obras, nos cuide y ampare con sus bondades y sea la que nos acreciente el amor a Dios y a los hombres.

San Francisco, imagen viva de Jesús, ora por nosotros; san Francisco, alma humilde, hombre alegre y paciente, amante de Dios y de todas las criaturas de la tierra, ruega sin cesar por nosotros que te necesitamos; san Francisco, patriarca de los pobres, no nos abandones; san Francisco, milagroso en el amor, aleja nuestros pesares; san Francisco, poderoso ante el Señor y la Virgen, ayúdanos.

Yo (di tu nombre) hoy, con mi esperanza puesta en ti y con el corazón lleno de confianza, quiero pedir tu ayuda en mis dificultades, tu consuelo en mi dolor y tu esfuerzo en mi desaliento. Tú, bendito santo que anduviste por caminos de humildad, tú que te entregaste a Dios tan generosamente, tú que creíste firmemente y obraste con perfecta sinceridad, intercede por mí para que todo me resulte más fácil.

Pon a mi alcance los medios que preciso para que pueda salir victorioso en este mal trance, que llegue a mí la sabiduría y la fuerza para que tome las decisiones correctas; en estos momentos preciso ser asistido con urgencia. Te ruego con todo mi ser no me dejes solo, pide por mis difíciles problemas y sufrimientos a Dios, consigue de Él este especial favor que solicito: (hacer ahora con gran fe la petición).

Dile que con su generosidad tenga a bien concedérmelo, pues Él puede mover montañas y puede hacer llegar los bienes y los favores por los caminos menos esperados, pues Él todo lo puede, Él todo lo alcanza. 

Llena mi vida de tranquilidad y felicidad, mándame algo de tu caridad y bondad, haz que sepa ser mejor persona y no olvide tender una mano a quienes lo necesiten, que tu ejemplo sea quien guíe mis pasos y el amor que sentiste hacia Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo sea el que me acompañe en mis caminos. Por Jesucristo, nuestro hermano y Señor. Amén.

Oración de San Francisco de Asís: "Hazme un instrumento de tu paz"

Al meditar los misterios del Rosario, contemplamos la vida de Cristo desde los ojos de su Madre, aprendiendo a confiar, a esperar y a amar / Por P. Carlos García Malo

 


viernes, 3 de octubre de 2025

Adam Biały tenía un melanoma metastásico: «Recé: ‘Jesús, confío en ti’ y pedí la intercesión de san Antonio de Padua; me sané y el médico dijo: ‘fue un milagro. Tenías uno de los tipos de cáncer más malignos’»


"Que la paz y la bondad te acompañen siempre y en todas partes", es lema de vida de Adam Biały, en la foto en el Santuario de San Antonio en Radecznica en Polonia

* «Un mecánico sólo puede arreglar algunas cosas en un coche, pero el ingeniero que lo diseñó lo conoce a la perfección. Por eso puede solucionar cualquier problema y sabe exactamente qué necesita. Lo mismo ocurre con las personas. Dios sabe mejor lo que necesitan. Y por eso vale la pena confiar en Él y descubrir su voluntad. Esto es lo que aprendí durante mi enfermedad» 

Camino Católico.- Una mancha roja en el hombro, luego metástasis. El diagnóstico sonaba a sentencia de muerte. Los médicos no le dieron muchas posibilidades a Adam; pero él rezó con insistencia... y su melanoma empezó a desaparecer. Años después, el médico lo miró con emoción: "Fue un milagro. Tenías uno de los tipos de cáncer más malignos". El testimonio de sanación lo publica Dorota Niedźwiecka en Aleteia.

El comienzo de la historia

Era finales de marzo de 2012. Adam Biały, entonces profesor de arte de 48 años de Rozkopaczew, cerca de Lublin, Polonia  notó una mancha roja en el pecho. Le picaba mucho y crecía cada día más rápido, dividiéndose y decolorándose. Cuando aparecieron manchas similares en la parte superior del pie, acudió a un médico de cabecera. 

– Por la expresión de su cara se notaba que el asunto era serio – comenta hoy Adam Biały. 

Juicio en la sombra

"Ese lunar es muy peligroso. Parece un melanoma", dijo un colega biólogo, contando la historia de un amigo que tuvo una lesión idéntica y falleció unas semanas antes. El cirujano oncólogo, considerado uno de los mejores especialistas en la zona, intentó no asustar demasiado a Adam y recomendó una cirugía lo antes posible. 

– Por la reacción de los médicos comprendí que no tenía muchas posibilidades – dice el hombre. 

Unos meses antes de su enfermedad, Adam, previamente involucrado en la Renovación Carismática, se unió a la Tercera Orden Seglar de san Francisco de Asís. Se conocieron en un lugar único: el santuario bernardino de San Antonio de Padua en Radecznica, cerca de Zamość. Este es el único lugar del mundo donde se apareció san Antonio de Padua que la Iglesia, tras una exhaustiva investigación, ha reconocido oficialmente como auténtico. 

"Señor Dios, me has encomendado tantas tareas. Mis seres queridos, mi comunidad... No creo que puedas cambiar de opinión, y no podré terminarlo en dos meses", suplicó con sinceridad. "No entiendo qué está pasando aquí, pero: Jesús, confío en ti". 

“Confío en Ti”, repetía cada día, librando una batalla espiritual. 

Guerra espiritual

"Este tiempo se convirtió en una prueba para mí, para determinar el estado de mi fe. ¿Veo el rostro de Dios en mí o he enterrado mi fe en nombre de la modernidad y una vida desinhibida?", dice Adam Biały. Día a día, intentaba aferrarse cada vez más a Cristo y confiar aún más en él.

Mientras esperaba la operación, junto con sus hermanos de la Tercera Orden Seglar de Radecznica, rezó por la intercesión de los santos franciscanos y, en una novena, confió todos sus dolores y temores a la intercesión del principal santo patrón del lugar, san Antonio de Padua. 

Sueño profético

Y entonces, algo extraordinario comenzó a suceder. Era el 27 de abril de 2012, y se dirigía a reunirse con María Vadia, una mujer carismática y fundadora de la comunidad "Magnificat", para hablar sobre una reunión en su parroquia. Sin embargo, todo pareció interferir. En el camino, sufrió un accidente de coche, y la culpa —de una manera extraña y completamente injusta— recayó directamente sobre él. "Perdón", dijo, reconociendo que era la mejor manera de responder a las injustas acusaciones. Tuvo que superar nuevos obstáculos para llegar a la reunión dos días después. 

La noche anterior, tuvo un sueño extraño. Durante la Misa en el santuario de Radecznica, comenzaba a leer un pasaje de la Escritura desde el púlpito cuando una sola palabra emergió del leccionario abierto: "volar". La leyó, y la congregación comenzó a cantar el "Magnificat". Todo a su alrededor se volvió dorado translúcido, como lleno de gracia. Al despertar, estaba seguro de que sanaría. 

‘No hagas el ridículo. Solo te quedan unas semanas de vida y estás ocupado hablando de Dios’. El diablo sembraba malos pensamientos en su mente y hacía todo lo posible para que Adán se rindiera. Sin embargo, seguía concentrado en las palabras: "Jesús, en ti confío". 

Milagro 

Durante la reunión del 29 de abril, María Vadia colocó la mano sobre el melanoma y oró un momento. Adam sintió una sensación cálida y de hormigueo, seguida de alivio y alegría. 

Al día siguiente, durante su rutina matutina, notó algo inusual: el melanoma en su pecho había desaparecido. El anillo rojo que lo rodeaba también había desaparecido, y la picazón había cesado. Solo le quedaban unas pocas manchas grandes en la parte superior del pie izquierdo. Su médico de cabecera estaba encantado. 

El médico confirma: fue un milagro

“¿Puede desaparecer el melanoma?”, le preguntó al oncólogo durante la cita programada. 

– Imposible – respondió el especialista, animándolo a exponer la zona afectada. 

“Por favor, desabrocha tu camisa más abajo, no puedo ver”, le instó. 

—Pero eso es lo que es —respondió Adam, señalando la mancha descolorida.  

El médico se sentó. "Esta zona ni siquiera es apta para tratamiento dermatológico", susurró sorprendido.  

A pesar de esto, Adam decidió extirpar la mancha de cáncer que tenía en el pecho, aunque su médico le aconsejó no hacerlo, y examinar el tejido histopatológicamente. 

"Quería estar 100% seguro de que estaba curado", dice. "No tenía células cancerosas en ningún lugar del cuerpo"; los resultados fueron inequívocos. El médico que habló conmigo en ese momento me dijo que había recibido una nueva oportunidad de vida y me animó a aprovecharla al máximo. 

Una invitación de María

Algunas manchas en su pie persistieron por un tiempo. La última marca desapareció el 15 de agosto, festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María. Adán supo que era una invitación especial de María. 

"Antes, me fascinaban las innovaciones protestantes; y las oraciones tradicionales de la Iglesia, como el rosario y las oraciones del Primero de Mayo, empezaron a molestarme", dice Adam. "Cuando la mancha desapareció, me di cuenta de que ya no debía defenderme de la presencia de María en mi vida, sino confiar en ella con todas mis fuerzas". 

Hoy, Adam sirve con esmero como superior de la Tercera Orden Secular en la región de Lublin. A menudo les cuenta a sus amigos alguna anécdota sobre el mecánico y el diseñador:

"Un mecánico solo puede arreglar algunas cosas en un coche, pero el ingeniero que lo diseñó lo conoce a la perfección. Por eso puede solucionar cualquier problema y sabe exactamente qué necesita", dice. "Lo mismo ocurre con las personas. Dios sabe mejor lo que necesitan. Y por eso vale la pena confiar en Él y descubrir su voluntad". 

– Esto es lo que aprendí durante mi enfermedad – añade.

Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Misa de hoy, viernes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, 3-10-2025

3 de octubre de 2025.- (Camino Católico) Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, viernes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, 3-10-2025

3 de octubre de 2025.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, viernes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Félix Castedo, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 3-10-2025

3 de octubre de 2025.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy, viernes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 3/10/2025: «Quien me rechaza a mí rechaza al que me ha enviado» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 3 de octubre de 2025, viernes de la 26ª semana de Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 10, 13-16:

En aquel tiempo, dijo Jesús:

«¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Pues si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, vestidos de sayal y sentados en la ceniza.

Por eso el juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.

Y tú, Cafárnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.

Quien a vosotros os escucha a mí me escucha; quien a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 3-10-2025

3 de octubre de 2025.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«Bienaventurados los compasivos, porque ellos alcanzarán misericordia» / Por P. Carlos García Malo