Elige tu idioma

Bienvenido a Escuchar y a Dar

Este blog, no pretende ser un diario de sus autores. Deseamos que sea algo vivo y comunitario. Queremos mostrar cómo Dios alimenta y hace crecer su Reino en todo el mundo.

Aquí encontrarás textos de todo tipo de sensibilidades y movimientos de la Iglesia Católica. Tampoco estamos cerrados a compartir la creencia en el Dios único Creador de forma ecuménica. Más que debatir y polemizar queremos Escuchar la voluntad de Dios y Dar a los demás, sabiendo que todos formamos un sólo cuerpo.

La evangelización debe estar centrada en impulsar a las personas a tener una experiencia real del Amor de Dios. Por eso pedimos a cualquiera que visite esta página haga propuestas de textos, testimonios, actos, webs, blogs... Mientras todo esté hecho en el respeto del Amor del Evangelio y la comunión que siempre suscita el Espíritu Santo, todo será públicado. Podéís usar los comentarios pero para aparecer como texto central enviad vuestras propuestas al correo electrónico:

escucharlavoz@yahoo.es

Oremos todos para que la sabiduría de Jesús Resucitado presida estas páginas y nos bendiga abundamente.

Nueva página web de Escuchar la Voz del Señor

Nueva página web de Escuchar la Voz del Señor
Haz clic sobre la imagen para verla

lunes, 15 de enero de 2018

Meagan Jude Montanari fue drogadicta, criminal, perdió la custodia de sus hijos e iba a suicidarse: el trato de unas monjas le hizo presente a Cristo y hoy es evangelizadora

* «Era intrigante para mí. Sabía de su intenso voto de pobreza y me llamó la atención su inquebrantable alegría. Ellas irradiaban felicidad y amor. Me preguntaba cómo podrían tener nada materialmente hablando y ser tan felices. Finalmente, me dirigí a una de las hermanas y le dije: ‘Lo que sea que tengáis, lo quiero’. Habladme sobre la Iglesia Católica… Después de recibir la Eucaristía, noté que estaba cambiando: internamente, espiritualmente, intelectualmente  y moralmente. Empecé a pensar y sentir de manera diferente. Me estaba convirtiendo en una persona nueva, literalmente estaba experimentando un volver a nacer. Nada puede compararse con el amor que sentía por Dios. Mi vida está llena de una paz que no puedo explicar. Jesús me salvó de una vida de tormento y de una eternidad en el infierno. Ahora, no quiero nada más que servirlo»

No hay comentarios:

Publicar un comentario