Camino Católico

Mi foto
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.

Elige tu idioma

Síguenos en el canal de Camino Católico en WhatsApp para no perderte nada pinchando en la imagen:

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Zachary King, ex satanista que vendió su alma al diablo a los 13 años, se convirtió en un encuentro con la Virgen María que le dijo «tu trabajo es ayudarme a poner fin al aborto»


Zachary King

* «¡Y en ese instante María apareció! Me cogió de la mano, me sonrió tiernamente y me dio la vuelta. ¡Jesús estaba de pie detrás de mí! En ese instante supe que todo lo que es católico es verdad. Supe que mi satanismo y mi brujería eran falsos, y tenía que pararlos. Supe que Jesús es mi Señor y Salvador»

Vídeo de H.M. Televisión en el que Zachary King cuenta su testimonio de conversión

* «No puedes vender tu alma. Dios murió por ti. Jesús pagó el precio por tu alma. No puedes venderla, prestarla, darla… Lo que puedes hacer es dar tu voluntad al demonio. Y el demonio te mentirá porque, ¡oh, sorpresa!, es un mentiroso. La Biblia nos lo dice. Satanás afirmará que tiene tu alma. Pero tú solo tienes que confesarte para recuperarla otra vez. Tienes que devolver tu voluntad a Dios»

Camino Católico.-   «Con trece años firmé un documento que decía: “La Sangre de Jesús lava todo pecado. Pero el mío no. Jesús murió por todos, pero por mí no”. En la página final, vendía mi alma al diablo». A los catorce años le consideraron preparado para participar en un maleficio de alto nivel. La «ofrenda» que se hacía al diablo a cambio de lo que se deseaba conseguir fue un aborto. Una mujer del grupo satánico había quedado embarazada voluntariamente con este fin, tras tener relaciones sexuales con menores del grupo.

Zachary King se convirtió tras un encuentro con la Virgen. María le dijo: «Tu trabajo es ayudarme a poner fin al aborto» y «ahora voy viajando por el mundo dando este mensaje y diciendo a la gente que Satanás es un idiota». Explica su testimonio en dos capítulos del programa “Cambio de agujas” de H.M. Televisión. Este es su historia sintetizada en primera persona:


«Me hicieron saber: Tu meta es el cielo y la mejor manera de conseguirlo es acercándote a Dios. Me quedó claro que debía dejar todo lo referente a la New Age (Nueva Era), el Reiki y a lo claramente satánico. Con la Madre bendita nada me detiene»

A los 11 años conocí el ocultismo y entré en un grupo de chicos de mi edad, era un aquelarre en Estados Unidos, y en ese grupo había una estancia con dulces, chocolates, videos, cigarros, alcohol, droga y demás. Podías comer a todas horas y tomar alcohol hasta quedar ebrio, cosas que en mi casa no me permitían. Sentí que ese era mi lugar. Podía ejercitar el sexo y, además, lo grababan.

Yo hacía de mago, de hechicero; me encantaba porque funcionaba. Me dijeron que ahora tenía que estar presente en un aborto. Yo no sabía lo que era, estuve presente, y luego me tocó hacer uno.

A los 13 me explicaron que si yo entregaba mi alma al demonio debía estar dispuesto a hacer de todo, pero también tenía que hacer ciertos trabajos, como viajar para hacer adeptos entre músicos de Rock, artistas, políticos de alto nivel… Mi vida tendría una duración de noventa o noventa y cinco años con todo lo deseado por mí. Pensé: “Tengo trece años, mucho por delante para hacer mi voluntad y conseguir todo lo que quiera”. No sabía siquiera si el infierno era real. Eso me convenció, así que firmé un documento que decía: “La Sangre de Jesús lava todo pecado, pero el mío no. Jesús murió por los pecados de todos, pero no por mí”. En la página final vendía mi alma al diablo. Firmé.

Algunas personas que firman este documento, al paso de los años, acaban suicidándose pues quieren huir de lo que han hecho.

Transgredí los Diez Mandamientos. Como era de religión bautista, me tocaba desestabilizar iglesias bautistas metiendo cizaña a través de la murmuración.

Con el tiempo, mi posición llegó a ser la de un Brujo de alto nivel (High Wizard), de los que no hay más de ocho en el mundo. En mi aquelarre particular yo había formado parte de la Iglesia Mundial de Satanás, y en ese aquelarre yo era el Brujo de más alto nivel. Un Brujo de ese nivel visita Hollywood, Los Ángeles, y lugares donde hay personas que quieren ser famosos, y les pregunta: “¿Qué estás dispuesto a hacer para ser famoso?”. La mayor parte contesta: “Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa”. Satanás quiere una disponibilidad total para arrastrar a sus víctimas por el lodo; te odia, no es tu amigo; te cobra los favores.

Yo me apunté porque lo quería todo: poder, conocimiento, coches, chicas… Quería pecar lo más que una persona fuera capaz de pecar. Pensé que pecar era equivalente a la diversión. Quería la cantidad más grande de dinero que pudiera tener, la casa más grande, el coche más lujoso, quería hacer lo que me diera la gana. Y Satanás parecía dispuesto a darme todo eso. El demonio era mi amo. Estaba logrando lo que él quiere, esclavizar sin que te des cuenta. Iba a los mercados y maldecía toda la comida que había allí.

Después de 6 ó 7 años piensas: “Ya no quiero hacer esto, pero ya me comprometí. No puedo parar. La única manera de salir es morir. Tendrás que suicidarte o que te mate alguien o morir de edad avanzada”.

Quiero decir, de paso, que es imposible vender tu alma al demonio, porque las almas las compró Jesús a precio de Sangre.

Un día planeé mi escapada, conduje fuera de la ciudad hasta que no tuve gasolina. Vendí mi coche y me dirigí a Canadá, pero me rechazaron en la frontera. Me casé y empecé a trabajar en una joyería en un centro comercial. Y tres meses después de casarme, en enero de 2008, en la joyería se me acercó una señora que quería comprar unos aretes, se los mostré, pero la cliente sacó un disco pequeño dorado. Yo no sabía qué era (era una medalla de la Virgen). Y luego dijo una cosa extraña: “La Madre bendita te llama a su ejército”. Pensé: “¿Quién será la Madre bendita?”. Le dije: “Me da igual lo que me des; no me puede hacer nada. Esta medalla milagrosa no le va a hacer nada al brujo de más alto nivel”.

Aprieto la medalla en mi puño. Me encuentro ante la Mujer, somos ella y yo, me cuenta mi vida, me dice que he destrozado más de cien iglesias, y esto procede del demonio; me dice varias cosas más y en todas repite “y esto procede del demonio”. 

Yo estoy aterrorizado, no sé qué hacer. Me gustaría correr, estoy flotando en el vacío, no estoy tocando el suelo. Quiero dejar caer la medalla. Estoy pensando que la mujer está haciendo magia y yo no tengo este poder. Y la cliente dice de nuevo: “La Madre bendita te llama a su ejército”. Y supe instantáneamente que se refería a las Madre de Dios. Una revelación extraña para un exbautista. 

¡Y en ese instante María apareció! Me cogió de la mano, me sonrió tiernamente y me dio la vuelta. ¡Jesús estaba de pie detrás de mí! En ese instante supe que todo lo que es católico es verdad. Supe que mi satanismo y mi brujería eran falsos, y tenía que pararlos. Supe que Jesús es mi Señor y Salvador, y que no había vendido mi alma al diablo a los 13 años. La Señora me dijo: “Tu trabajo es ayudarme a poner fin al aborto. Saca tu rosario y dale una patada a aquél, pero no le dejes cogerte; no te dejes engañar por sus juegos y sus trampas”. Luego supe que el aborto es la ofrenda más poderosa que se puede dar a Satanás.

Si eres católico sabes que debes dejar al demonio y correr hacia Dios, pero yo no lo sabía. Me hicieron saber: Tu meta es el cielo y la mejor manera de conseguirlo es acercándote a Dios. Me quedó claro que debía dejar todo lo referente a la New Age (Nueva Era), el Reiki y a lo claramente satánico. Con la Madre bendita nada me detiene.

Zachary King

Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Misa de hoy, miércoles de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, 27-11-2024

27 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 

Santa Misa de hoy, miércoles de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, 27-11-2024


27 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Jesús Luis Sacristán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.


Misterios Gloriosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 27-11-2024

27 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 27/11/2024: «Todos os odiarán a causa de mi nombre» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 27 de noviembre de 2024, miércoles de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 21, 12-19:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 27-11-2024

27 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Mañana se celebra a la Virgen de la Medalla Milagrosa que es un regalo de María hacia el hombre perdido en sus batallas interiores y exteriores / Por P. Carlos García Malo

 


martes, 26 de noviembre de 2024

Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Misa de hoy, martes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, 26-11-2024

26 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Santa Misa de hoy, martes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 

Santa Misa de hoy, martes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, 26-11-2024

26 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 26-11-2024

26 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy martes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 26/11/2024: «No quedará piedra sobre piedra» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 26 de noviembre de 2024, martes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 21, 5-11:

En aquel tiempo, algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:

«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».

Ellos le preguntaron:

«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».

Él dijo:

«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: “Yo soy”, o bien “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el final no será enseguida».

Entonces les decía:

«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambre y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 26-11-2024

26 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Trata de tener la presencia de Dios el mayor tiempo posible, te irá haciendo más santo / Por P. Carlos García Malo

 


lunes, 25 de noviembre de 2024

Homilía del P. Carlos Martínez y lecturas de la Misa de hoy, lunes, santa Catalina de Alejandría, 25-11-2024

25 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. Carlos Martínez Oliveras y lecturas de la Santa Misa de hoy, lunes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 

Santa Misa de hoy, lunes, santa Catalina de Alejandría, 25-11-2024

25 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, lunes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, presidida por el P. Carlos Martínez Oliveras, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gozosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 25-11-2024

25 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy lunes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 25/11/2024: «Vio una viuda pobre que echaba dos monedillas» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 25 de noviembre de 2024, lunes de la 34ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 21, 1-4:

En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos monedillas, y dijo:

«En verdad os digo que esa viuda pobre ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 25-11-2024

25 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«No hay ningún pecador en el mundo al que Dios no conceda su Misericordia» / Por P. Carlos García Malo

 


domingo, 24 de noviembre de 2024

Papa Francisco en homilía, 24-11-2024: «Los males que nos afligen son obra del hombre, engaño del Maligno, todo será sometido al juicio de Cristo, Rey justo y misericordioso. Él nos deja libres, pero no solos»

* «Lo que permanece, como Cristo nos enseña, es otra cosa: son las obras del amor. Esto es lo que queda y lo que embellece la vida. Lo demás no tiene importancia —[sólo] el amor que se concretiza en las obras—. Por eso, les repito: no tengan miedo de las “condenas” del mundo. ¡Sigan amando! Pero amando a la luz del Señor, a dar la vida para ayudar a los demás»

    

Vídeo de la transmisión en directo de Vatican News, traducido al español, con la homilía del Papa 

* «Al finalizar esta Eucaristía, los jóvenes portugueses confiarán los símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud a los jóvenes coreanos: la Cruz y el icono de María Salus Populi Romani. También este es un signo; una invitación, para todos nosotros, a vivir y llevar el Evangelio a todos los confines de la tierra, sin detenernos y sin desanimarnos, levantándonos después de cada caída y sin dejar nunca de esperar, pues como dice el Mensaje de esta Jornada: “Los que esperan en el Señor caminan sin cansarse”. Ustedes, jóvenes coreanos, recibirán la cruz del Señor, cruz de vida, signo de victoria. La recibirán junto con la Madre. Es María quien nos lleva siempre hacia Jesús; es María quien en los momentos difíciles está junto a nuestra Cruz para ayudarnos, porque ella es Madre, ella es mamá. Ella es nuestra Madre» 

24 de noviembre de 2024.- (Camino Católico)  “Muchos males que nos afligen son obra del hombre, engaño del Maligno, pero todo será sometido, al final, al juicio de Cristo, Rey justo y misericordioso. Él nos deja libres, pero no nos deja solos” ha reflexionado el Papa Francisco en la homilía de la Santa Misa, que ha presiddo esta mañana, en la Basílica de San Pedro, en la solemnidad de Cristo Rey y Jornada Mundial de la Juventud. El Santo Padre ha invitado a mirar a Jesús, a renunciar a la lógica del poder, a no ser prisioneros del "yo", a rechazar las manipulaciones por una visibilidad que solo lleva a la angustia, a la falsedad y a la renuncia de la verdadera libertad y amor.

Francisco ha explicado que al final de la Eucaristía los jóvenes portugueses confiarían los símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud a los jóvenes coreanos: la Cruz y el icono de María Salus Populi Romani. “Ustedes, jóvenes coreanos, recibirán la Cruz, el Señor, la Cruz de la vida, el signo de la victoria, pero no solos. Lo recibirán con su Madre. Es María quien nos acompaña siempre hacia Jesús; es María quien en los momentos difíciles está junto a nuestra Cruz para ayudarnos, porque Ella es Madre, Ella es nuestra mamá”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la homilía del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:

XXXIX JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD

SANTA MISA

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo 

Domingo, 24 de noviembre de 2024


Al final del año litúrgico, la Iglesia celebra la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey, Rey del Universo. Nos invita a mirarlo a Él, a mirar al Señor, principio y fin de todas las cosas (cf. Col 1,16-17), cuyo «reino no será destruido» (Dn 7,14).

Es una contemplación que eleva y entusiasma. Pero si miramos a nuestro alrededor, lo que vemos se muestra diferente, y pueden surgir en nosotros preguntas inquietantes. ¿Qué decir de las guerras, la violencia, los desastres ecológicos? ¿Y qué pensar de los problemas que también ustedes, queridos jóvenes, deben afrontar mirando hacia el futuro, como la precariedad del trabajo, la incertidumbre económica —y no sólo eso—, las divisiones y las desigualdades que polarizan la sociedad? ¿Por qué sucede todo esto? ¿Y qué podemos hacer para que no nos destruya? Es verdad, estas son interrogantes difíciles, pero son preguntas importantes.

Por eso hoy, mientras en todas las Iglesias celebramos la Jornada Mundial de la Juventud, yo quisiera proponerles especialmente a ustedes jóvenes, a la luz de la Palabra de Dios, que reflexionemos sobre tres aspectos, que pueden ayudarnos a avanzar con valentía en nuestro camino, afrontando los desafíos que encontramos. Estos son: las acusaciones, la necesidad de consensos y la verdad —las acusaciones, la necesidad de consensos y la verdad—.

El primero, las acusaciones. El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús en la posición del imputado (cf. Jn 18,33-37). Está, como se dice, “en el banquillo de los acusados”, en el tribunal. Quien lo interroga es Pilato, el representante del Imperio Romano, en quien podemos ver simbolizados todos los poderes que en la historia oprimen a los pueblos con la fuerza de las armas. Jesús no le interesa a Pilato. Pero sabe que la gente lo sigue, lo considera un guía, un maestro, el Mesías, y por eso el procurador no puede permitir que alguien cause desorden y turbación en la “paz militarizada” de su distrito. Por eso complace a los enemigos poderosos de este profeta indefenso; lo procesa y amenaza con condenarlo a muerte. Y Él, que siempre predicó la justicia, la misericordia y el perdón, no tiene miedo, no se deja atemorizar, ni tampoco se rebela; Jesús permanece fiel a la verdad que ha anunciado, fiel hasta llegar al sacrificio de su propia vida.

Queridos jóvenes, quizás a veces también a ustedes les pueda suceder de ser puestos “bajo acusación” por el hecho de seguir a Jesús. En la escuela, entre los amigos, en los ambientes que frecuentan, puede haber quien quiera hacerles sentir fracasados porque se mantienen fieles al Evangelio y a sus valores, porque no se amoldan, no se resignan a actuar como todos los demás. Ustedes, sin embargo, no tengan miedo de las “condenas”, no se preocupen; antes o después, las críticas y las acusaciones falsas caen y los valores superficiales que las sostienen se revelan por lo que son, ilusiones. Queridas jóvenes y queridos jóvenes, estén alertas a no dejarse embriagar por las ilusiones. Por favor sean concretos, la realidad es concreta, cuídense de las ilusiones.  

Lo que permanece, como Cristo nos enseña, es otra cosa: son las obras del amor. Esto es lo que queda y lo que embellece la vida. Lo demás no tiene importancia —[sólo] el amor que se concretiza en las obras—. Por eso, les repito: no tengan miedo de las “condenas” del mundo. ¡Sigan amando! Pero amando a la luz del Señor, a dar la vida para ayudar a los demás.

Y llegamos al segundo punto: la necesidad de consensos. Jesús afirma: «Mi realeza no es de este mundo» (Jn 18,36). ¿Qué quiere decir Jesús con esto de “mi realeza no es de este mundo”? ¿Por qué no actúa para asegurarse el éxito, para ganarse a los poderosos, para obtener apoyo a favor de su programa? ¿Por qué no actúa así? ¿Cómo puede pensar en cambiar las cosas siendo un “derrotado”? En realidad, Jesús se comporta de ese modo porque rechaza toda lógica de poder (cf. Mc 10,42-45). ¡Jesús es libre de todo esto!

Y también a ustedes, queridos jóvenes, les hará bien seguir su ejemplo, no dejándose contagiar por el afán —hoy tan difundido—, el afán de obtener reconocimiento, aprobación y elogio. Quien se deja llevar por estas fijaciones, termina viviendo en la angustia; se reduce a “abrirse paso a codazos”, a competir, fingir, hacer concesiones, traicionar los propios ideales con tal de tener un poco de aceptación y visibilidad. Por favor tengan cuidado con esto, su dignidad no está a la venta, no es algo que se vende. Estén alertas.

Sin embargo, Dios los ama tal como son —no por lo que aparentan—; ante Él sus sueños puros valen más que el éxito y la fama —valen más—, y la sinceridad de sus intenciones vale más que los consensos. No se dejen engañar por quienes, engatusándolos con vanas promesas, en realidad quieren manipularlos, condicionarlos, usarlos para sus propios intereses. Cuídense del utilitarismo, tengan cuidado de no dejarse condicionar. Sean libres, pero con una libertad en armonía con su propia dignidad. No se conformen con ser “estrellas por un día”, estrellas en las redes sociales o en cualquier otro contexto. Recuerdo en una ocasión a una joven de mi tierra que quería hacerse notar —era bonita— y para andar a una fiesta se maquillo por completo. Yo pensaba: “Después del maquillaje, ¿qué es lo que queda?” No maquillen el alma, no maquillen el corazón. Sean así como son: sinceros, transparentes. No sean “estrellas por un día”, ni en las redes sociales, ni en cualquier otro contexto. El cielo en el que están llamados a brillar es más grande: es el cielo del amor, es el cielo de Dios, donde el amor infinito del Padre se refleja en tantas pequeñas luces: en el afecto fiel de los esposos, en la alegría inocente de los niños, en el entusiasmo de los jóvenes, en el cuidado de los ancianos, en la generosidad de los consagrados, en la caridad hacia los pobres, en la honestidad del trabajo. Piensen en estas cosas, que son las que los harán fuertes a todos ustedes jóvenes. Estas pequeñas luces: el afecto fiel de los esposos —es algo bello—, en la alegría inocente de los niños —esta es una alegría muy bonita—, el entusiasmo de los jóvenes —sean entusiastas, todos ustedes—, el cuidado de los ancianos —una pregunta, ¿ustedes cuidan a los ancianos? Vayan a encontrar a los abuelos, sean generosos con su vida—, la caridad hacia los pobres, en la honestidad del trabajo. Este es el verdadero firmamento, en el que deben resplandecer como astros en el mundo (cf. Flp 2,15). Y por favor no escuchen a quienes, mintiendo, les dicen lo contrario. No son los consensos los que salvan al mundo, ni los que dan felicidad, lo que salva al mundo es la gratuidad del amor. El amor no se compra, no se vende: es gratuito, es donación de sí mismo.

Y llegamos así al tercer punto: la verdad. Cristo vino al mundo «para dar testimonio de la verdad» (Jn 18,37), y lo hizo enseñándonos a amar a Dios y a los hermanos (cf. Mt 22,34-40; 1 Jn 4,6-7). Sólo ahí, en el amor, es donde encuentra luz y sentido nuestra existencia (cf. 1 Jn 2,9-11). De otro modo, permanecemos prisioneros de una gran mentira. ¿Cuál es esa gran mentira? La del “yo” que se basta a sí mismo (cf. Gn 3,4-5), y es raíz de toda injusticia e infelicidad. El “yo” que se basta a sí mismo: “yo”, “mío”, “conmigo”; siempre es el “yo” sin la capacidad de ver a los demás, de conversar con los demás. Tengan cuidado de esta enfermedad del “yo” que se basta a sí mismo.

Cristo, que es el camino, la verdad y la vida (cf. Jn 14,6), despojándose de todo y muriendo desnudo en la cruz por nuestra salvación, nos enseña que sólo en el amor podemos también nosotros vivir, crecer y florecer en nuestra plena dignidad (cf. Ef 4,15-16). De lo contrario, como escribía a un amigo el beato Pier Giorgio Frassati —un joven como ustedes— ya no se vive, sino que se “va tirando” (cf. Carta a Isidoro Bonini, 27 febrero 1925). Nosotros queremos vivir, no ir tirando, y por eso nos esforzamos por testimoniar la verdad en la caridad, amándonos como Jesús nos ha enseñado (cf. Jn 15,12).

Hermanas y hermanos, no es verdad, como algunos piensan, que los acontecimientos del mundo se “le han ido de las manos” a Dios. No es verdad que la historia la hacen los violentos, los prepotentes, los orgullosos. Muchos males que nos afligen son obra del hombre, engaño del Maligno, pero todo será sometido, al final, al juicio de Dios. Los que destruyen a la gente, que provocan las guerras, ¿con qué cara se presentarán delante del Señor? “¿Por qué has provocado esa guerra? ¿Por qué has asesinado?” Y, ¿qué responderán ellos? Pensemos en esto y también en nosotros mismos. Nosotros no provocamos la guerra, nosotros no asesinamos, pero he hecho esto, esto y esto. Cuando el Señor nos diga: ¿Por qué has hecho esto?, ¿por qué has sido injusto en esto?, ¿por qué has gastado este dinero en tu vanidad? También a nosotros, el Señor nos cuestionará sobre estas cosas. El Señor nos deja libres, pero no nos deja solos. Aun corrigiéndonos cuando caemos, nunca deja de amarnos y, si se lo permitimos, no deja de levantarnos, para que podamos continuar el camino.

Al finalizar esta Eucaristía, los jóvenes portugueses confiarán los símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud a los jóvenes coreanos: la Cruz y el icono de María Salus Populi Romani. También este es un signo; una invitación, para todos nosotros, a vivir y llevar el Evangelio a todos los confines de la tierra, sin detenernos y sin desanimarnos, levantándonos después de cada caída y sin dejar nunca de esperar, pues como dice el Mensaje de esta Jornada: “Los que esperan en el Señor caminan sin cansarse” (cf. Is 40,31). Ustedes, jóvenes coreanos, recibirán la cruz del Señor, cruz de vida, signo de victoria. La recibirán junto con la Madre. Es María quien nos lleva siempre hacia Jesús; es María quien en los momentos difíciles está junto a nuestra Cruz para ayudarnos, porque ella es Madre, ella es mamá. Ella es nuestra Madre. Piensen en María. 

Mantengamos los ojos fijos en Jesús, en su Cruz, y en María, nuestra Madre. De esa manera, aun en las dificultades, encontraremos la fuerza de seguir adelante, sin temer las acusaciones, sin necesidad de consensos, con la propia dignidad, con la propia seguridad de ser salvados y acompañados por la Madre, María, sin concesiones, sin maquillaje espiritual. Su dignidad no necesita maquillaje. Sigamos adelante, felices de ser para todos, testigos de la verdad, en el amor. Y por favor, no pierdan la alegría. Gracias.

Palabras pronunciadas por el Santo Padre durante el paso de los símbolos de la JMJ

Quisiera saludaros a todos, a los jóvenes aquí presentes y a los jóvenes de todo el mundo, especialmente a la delegación de Portugal, donde se llevo a cabo la Jornada Mundial de la Juventud el año pasado, y a la delegación de Corea del Sur, que organizará la próxima en Seúl en el año 2027. Dentro de poco, los jóvenes portugueses entregarán los símbolos de la JMJ —la Cruz y el icono de Maria Salus Populi Romani— a los jóvenes coreanos. Estos símbolos fueron confiados a los jóvenes por San Juan Pablo II a fin de que los llevaran por todo el mundo.


Y a ustedes, queridos jóvenes coreanos, ¡ahora les toca a ustedes! Llevando la Cruz a Asia anunciarán a todos el amor de Cristo. ¡Sean valientes! Tengan el valor de dar testimonio de la esperanza que hoy necesitamos más que nunca. Que allí, por donde pasarán estos símbolos, puedan crecer la certeza del amor invencible de Dios y la fraternidad entre los pueblos. Y que para todos los jóvenes víctimas de conflictos y guerras, la Cruz del Señor y el icono de María Santísima sean apoyo y consuelo.

Francisco


Fotos: Vatican Media, 24-11-2024