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sábado, 5 de septiembre de 2026

Misterios Gozosos del Santo Rosario en la Parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, 5-9-2026

5 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, en la parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, emitido por 13 TV.


Oración a Santa Teresa de Calcuta para pedir un milagro y reza sus plegarias por la familia, para aprender a amar y para sonreír

Camino Católico.- Cada 5 de septiembre, celebramos la fiesta de Santa Teresa de Calcuta, canonizada por el Papa Francisco en una Misa celebrada en la Plaza de San Pedro, a la cual asistieron unas 120 mil personas. La Santa albanesa murió el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, India, a los 87 años de edad a causa de un paro cardiaco.

Santa Teresa de Calcuta dio siempre testimonio de servir a Cristo en los “más pobres entre los pobres”, enseñando que la mayor pobreza no estaba en los barrios humildes de Calcuta, sino en los lugares donde muchas veces falta el amor o en las sociedades que permiten el aborto.

La Madre Teresa nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, perteneciente en ese entonces a Albania, y actualmente a Macedonia. Su nombre original fue Gonxha Agnes Bojaxhiu, que cambió a Teresa al ingresar al Instituto de la Bienaventurada Virgen María. Fue bautizada al día siguiente de nacer, recibió la Primera Comunión a la edad de 5 años, y la confirmación un año después.

Ingresó a la Congregación de las Hermanas de Loreto en 1928, un año después llegó a la India e hizo sus primeros votos en 1937. Estuvo 20 años en dicha congregación. El 7 de octubre de 1950 fundó a las Misioneras de la Caridad, con el carisma de entregarse a los más pobres entre los pobres. En 1963 fundó la rama masculina los Hermanos Misioneros de la Caridad, en 1973 a las Hermanas Contemplativas, en 1979 a los Hermanos Contemplativos. En 1984 fundó a los Padres Misioneros de la Caridad y el movimiento Corpus Christi para sacerdotes.

En 1979 se le confirió el Premio Nobel de la Paz.

Cuando la congregación que fundó contaba con 3,842 religiosas en 594 casas en todo el mundo, fue llamada a la Casa del Padre el 5 de septiembre de 1997.

Fue beatificada por su gran amigo San Juan Pablo II el 19 de octubre del 2003, quién la recordó de la siguiente manera: “Saciar la sed de amor y de almas de Jesús en unión con María, la Madre de Jesús, se convirtió en el único objetivo de la existencia de la Madre Teresa, y en la fuerza interior que la impulsaba y la hacía superarse a sí misma e ‘ir deprisa’ a través del mundo para trabajar por la salvación y la santificación de los más pobres de entre los pobres”.

Fue canonizada 13 años después por el Papa Francisco dentro de la celebración del Jubileo de los voluntarios y operarios de la misericordia.

El Pontífice señalo que «Madre Teresa, a lo largo de toda su existencia, ha sido una generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos por medio de la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada. Se ha comprometido en la defensa de la vida proclamando incesantemente que ‘el no nacido es el más débil, el más pequeño, el más pobre'».

En una célebre entrevista poco antes de morir, Santa Teresa de Calcuta dejó este mensaje a la revista brasileña misionera “Sem Fronteras” en 1997: “Ámense los unos a los otros, como Jesús los ama. No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús nos dejó. Para poder amar hay que tener un corazón puro y rezar. El fruto de la oración es la profundización en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz”.

Pidamos a santa Teresa de Calcuta su intercesión para que obre un milagro en nuestra vida y recemos sus oraciones y por la familia, para aprender a amar y para sonreír:

Oración a Santa Teresa de Calcuta para pedir un milagro

Santa Teresa de Calcuta,

Tú permitiste al sediento amor de Jesús en la Cruz

convertirse en una llama viva dentro de ti.

Llegaste a ser luz de su amor para todos.

Obtenme del corazón de Jesús... (pronuncia en este momento tu pedido)

Enséñame a dejar que Jesús entre y posea todo mi ser,

tan completamente, que mi vida

también pueda irradiar su luz y amor hacia los demás.

Amén.

 _________

Oración de Santa Teresa de Calcuta por la familia

Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine amor, la paz y la alegría.

Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.

Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa.

Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas como Tú perdonas nuestros pecados.

Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa. Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.

Santos Ángeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos. Amén

Madre Teresa de Calcuta M.C. 

_________

Oración de Santa Teresa de Calcuta para aprender a amar

Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;

Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;

Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.

Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;

Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;

Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.

Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;

Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.

Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;

Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;

Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;

Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.

Madre Teresa de Calcuta M.C.

__________

Oración de Santa Teresa de Calcuta para sonreír


Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro

sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición.

Que mis ojos sonrían diariamente

por el cuidado y compañerismo

de mi familia y de mi comunidad.

Que mi corazón sonría diariamente

por las alegrías y dolores que compartimos.

Que mi boca sonría diariamente

con la alegría y regocijo de tus trabajos.

Que mi rostro dé testimonio diariamente

de la alegría que tú me brindas.

Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor.

Amén.

Madre Teresa de Calcuta M.C.

Oración a santa Teresa de Calcuta para ser antorchas de Cristo y atender a los “descartados” de este mundo / Por P. Carlos García Malo

 

* «Pequeña de estatura y grande de corazón. Santa Teresa de Calcuta no pasó inadvertida a los hombres y mujeres de su tiempo. Escuchaste al maestro en tu corazón:  «ven y sé mi luz, no puedo ir solo». Desde ese momento la antorcha de Cristo no dejó de iluminar la India ni el mundo. Madre Teresa, mujer Santa, intercede por nosotros para que, no mirándonos tanto a nosotros mismos, veamos la pobreza humana, que puede estar en la puerta de al lado, y a imitación tuya podamos llevar la antorcha de Cristo y aliviar aunque sólo sea un poco la soledad y abandono de aquellos que se sienten «descartados» de este mundo»

Carlos García Malo / Camino Católico.- Cada 5 de septiembre, celebramos la fiesta de Santa Teresa de Calcuta, canonizada por el Papa Francisco en una Misa celebrada en la Plaza de San Pedro, a la cual asistieron unas 120 mil personas. La Santa albanesa murió el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, India, a los 87 años de edad a causa de un paro cardiaco.

Santa Teresa de Calcuta dio siempre testimonio de servir a Cristo en los “más pobres entre los pobres”, enseñando que la mayor pobreza no estaba en los barrios humildes de Calcuta, sino en los lugares donde muchas veces falta el amor o en las sociedades que permiten el aborto.

La Madre Teresa nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, perteneciente en ese entonces a Albania, y actualmente a Macedonia. Su nombre original fue Gonxha Agnes Bojaxhiu, que cambió a Teresa al ingresar al Instituto de la Bienaventurada Virgen María. Fue bautizada al día siguiente de nacer, recibió la Primera Comunión a la edad de 5 años, y la confirmación un año después.

Ingresó a la Congregación de las Hermanas de Loreto en 1928, un año después llegó a la India e hizo sus primeros votos en 1937. Estuvo 20 años en dicha congregación. El 7 de octubre de 1950 fundó a las Misioneras de la Caridad, con el carisma de entregarse a los más pobres entre los pobres. En 1963 fundó la rama masculina los Hermanos Misioneros de la Caridad, en 1973 a las Hermanas Contemplativas, en 1979 a los Hermanos Contemplativos. En 1984 fundó a los Padres Misioneros de la Caridad y el movimiento Corpus Christi para sacerdotes.

En 1979 se le confirió el Premio Nobel de la Paz.

Cuando la congregación que fundó contaba con 3,842 religiosas en 594 casas en todo el mundo, fue llamada a la Casa del Padre el 5 de septiembre de 1997.

Fue beatificada por su gran amigo San Juan Pablo II el 19 de octubre del 2003, quién la recordó de la siguiente manera: “Saciar la sed de amor y de almas de Jesús en unión con María, la Madre de Jesús, se convirtió en el único objetivo de la existencia de la Madre Teresa, y en la fuerza interior que la impulsaba y la hacía superarse a sí misma e ‘ir deprisa’ a través del mundo para trabajar por la salvación y la santificación de los más pobres de entre los pobres”.

Fue canonizada 13 años después por el Papa Francisco dentro de la celebración del Jubileo de los voluntarios y operarios de la misericordia.

El Pontífice señalo que «Madre Teresa, a lo largo de toda su existencia, ha sido una generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos por medio de la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada. Se ha comprometido en la defensa de la vida proclamando incesantemente que ‘el no nacido es el más débil, el más pequeño, el más pobre'».

En una célebre entrevista poco antes de morir, Santa Teresa de Calcuta dejó este mensaje a la revista brasileña misionera “Sem Fronteras” en 1997: “Ámense los unos a los otros, como Jesús los ama. No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús nos dejó. Para poder amar hay que tener un corazón puro y rezar. El fruto de la oración es la profundización en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz”.

Pidamos a santa Teresa de Calcuta ser antorchas de Cristo y atender a los «descartados» de este mundo:


Pequeña de estatura y grande de corazón.

Santa Teresa de Calcuta no pasó inadvertida a los hombres y mujeres de su tiempo.

Admirada por tantos y rechazada sólo por aquellos que se empecinan en no ver.

Tu testimonio de amor por los pobres más pobres y tú dedicación a socorrer sus necesidades más primarias salpicaron las conciencias de este mundo.

Desde alimento y agua, medicación o trato médico hasta mortuorios para que esa humanidad abandonada de sus semejantes pueda morir dignamente.

Escuchaste al maestro en tu corazón:

«ven y sé mi luz, no puedo ir solo».

Desde ese momento la antorcha de Cristo no dejó de iluminar la India ni el mundo.

Tú y tus hermanas os convertisteis en la conciencia de la Iglesia Madre que aboga por los más olvidados y necesitados.

Madre Teresa, mujer Santa, intercede por nosotros para que, no mirándonos tanto a nosotros mismos, veamos la pobreza humana, que puede estar en la puerta de al lado, y a imitación tuya podamos llevar la antorcha de Cristo y aliviar aunque sólo sea un poco la soledad y abandono de aquellos que se sienten «descartados» de este mundo.

Amén.

Santa Teresa de Calcuta, ruega por nosotros.

Carlos García Malo

El rezo del Santo Rosario es una consagración que nos introduce bajo el manto de la Virgen creando un escudo de protección y camino certero al Cielo / Por P. Carlos García Malo

 


viernes, 4 de septiembre de 2026

Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Misa de hoy, viernes de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, 4-9-2026

4 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, viernes de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, 4-9-2026

4 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, viernes de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Félix Castedo, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 4-9-2026

4 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, viernes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 4/9/2026: «En cambio, los tuyos, a comer y a beber» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 4 de septiembre de 2026, viernes de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

 

Evangelio: San Lucas 5, 33-39:

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas dijeron a Jesús:

«Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber».

Jesús les dijo:

«¿Acaso podéis hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán en aquellos días».

Les dijo también una parábola:

«Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo.

Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán.

A vino nuevo, odres nuevos.

Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: «El añejo es mejor»».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 4-9-2026

4 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos» / Por P. Carlos García Malo

 


jueves, 3 de septiembre de 2026

Jeanine: «Con 13 años prefería salir con chicos a estar con el Señor; a los 15 aborté y me deprimí; una señora me propuso ir a la Iglesia y experimenté que Dios es amor, nos perdona y está conmigo en todo a lo largo de mi vida»

Jeanine se encontró con Dios y su vida cambió / Foto: Découvrir Dieu

* «Esta familia era muy devota, y la madre me invitó a ir a la iglesia con ella. Le dije: «No, no puedo». Porque, en mi opinión, había cometido faltas graves y me era imposible volver a la iglesia. Ella me dijo: ‘No, el Señor perdona, y puedes volver a la iglesia; solo tienes que pedir perdón’»

Camino Católico.-    La historia de Jeanine, contada por ella misma a Découvrir Dieu [Descubrir a Dios], no parece aportar hechos asombrosos. Quizá por eso es noticia, pues no todos los que viven un retorno a Dios que parece corriente en países católicos lo cuentan con la sencillez que ella muestra. Tras renunciar a su fe a los 13 años y pasar por varias dificultades y optando por abortar , Jeanine se encuentra trabajando como empleada doméstica para una familia católica que le propone ir a la Iglesia. Esta es su historia:

Jeanine explica cómo cambió su vida en cuanto se alejó de Dios... y cuando regresó a Él / Foto: Découvrir Dieu

«Comprendí que Jesús vivía, que estaba a nuestro lado, que estaba cerca de nosotros»

Me llamo Jeanine. Vengo de una familia católica. Me bautizaron cuando era muy pequeña, con solo tres meses. Recibí mi Primera Comunión solemne y era muy devota: asistía a las clases de catecismo con gran entusiasmo. Recibí la Confirmación. Y cuando cumplí 13 años, le di completamente la espalda a la fe: prefería salir con chicos a estar con el Señor. Iba a discotecas, tenía otras cosas que hacer, ya no tenía tiempo para el Señor. Seguía pensando en el Señor, pero ya no me imaginaba entrando en una iglesia, asistiendo a Misa…

Me quedé embarazada y tuve que abortar porque, a los 15 años, no veía cómo iba a compaginar los estudios con la crianza de un bebé. Así que pensé: «El aborto será más fácil para mí, y luego ya veremos…». El padre de mis hijos y yo formamos una familia. Teníamos una panadería, pero debido a nuestra situación económica, surgieron dificultades y caí en una depresión.

Me ingresaron en un hospital psiquiátrico. El psiquiatra me dijo que me había puesto bajo tutela. Pasó el tiempo y, gracias a mi trabajo, me enviaron a trabajar como cuidadora a domicilio para una familia. Y terminé en una casa en la que vivían católicos.

Esta familia era muy devota, y la madre me invitó a ir a la iglesia con ella. Le dije: «No, no puedo». Porque, en mi opinión, había cometido faltas graves y me era imposible volver a la iglesia. Ella me dijo: «No, el Señor perdona, y puedes volver a la iglesia; solo tienes que pedir perdón». Me sorprendió, pero no cambié mi actitud y no fui.

Tiempo después, una mujer me invitó a una reunión cristiana: era cuando yo era un poco… ¿cómo decirlo?... ¿Cómo decir que no?: porque, cuando uno regresa a la iglesia después de haberla dejado de niño, no sabe mucho sobre la fe. Empecé a comprender que Jesús vivía, que estaba a nuestro lado, que estaba cerca de nosotros.

Debido a que recibí una educación desprovista de misericordia, no puedo definir al Dios de mi infancia; no sé quién era. No lo conocía, nunca lo vi: estaba en mi mente, pero hoy Dios es amor. Muere en nosotros con nuestros pecados, pero Él ha muerto por nuestros pecados, y el Dios que nos perdona está en nosotros. Él está conmigo en todo a lo largo de mi vida.

Jeanine

Vídeo en francés de Découvrir Dieu en el que Jeanine cuenta su testimonio

Nuria del Canal: «Me eduqué en un colegio del Opus Dei, me alejé de la fe, tenía atracción hacia el mundo demoníaco, hice muchas prácticas esotéricas, pero un día escuché la voz de Dios, me arrepentí y confesé»

Nuria del Canal escuchó la voz del Señor y su vida quedó transformada

* «Volví a escuchar la voz, por tercera vez, y, me dijo: 'lo que más me ofende es que es que te arrodillas delante de otros santos y no lo haces delante de mí, te quiero en mi templo'. Entonces sentí la gracia del arrepentimiento, cosa que yo no había tenido nunca, y una necesidad grandísima de confesarme. Asistí a misa inmediatamente, aquella misa fue como si fuera el día de mi boda, no he visto misa más bonita. Después de unos 30 años comulgué y ahí empezó mi vida de fe. Como estaba tan perdida, me confié a la Virgen, le pedí al sacerdote que me explicara cómo rezar el Rosario y me consagré»

 Vídeo de El Rosario de las 11 PM en el que Nuria del Canal cuenta su testimonio

Camino Católico.- Nuria del Canal tiene 51 años, es de Barcelona y ha contado su testimonio en El Rosario de las 11 PM. Educada en un colegio del Opus Dei, pasó por la brujería y la santería hasta regresar de nuevo a la Iglesia Católica. Tres voces cambiaron todos sus esquemas. Esta es una síntesis de su testimonio en primera persona de lo que cuenta en el vídeo:

Ouija, tarot, reiki, péndulo…

Ahora estoy donde estoy, pero todo fue un largo caminar, de muchas caídas y muchos golpes. Fui educada en una familia católica, pero de nombre, no éramos practicantes para nada. Soy la hija pequeña de tres hermanas y desde los inicios ya éramos una familia bastante desestructurada, bastante caótica, con muchos problemas, ha sido una infancia muy difícil.

Yo me eduqué en un colegio del Opus Dei, y puedo decir que he recibido una buena formación en cuanto a la fe, a la doctrina y al  conocimiento de Dios. Pero, cuando era adolescente me distancié de la fe católica y me enfadé. Cuando salí del colegio fue una explosión de libertad, de repente el mundo se abría ante mí y era un mundo a explorar. Esto me llevó a todo tipo de errores, de prácticas, en definitiva, de bastantes equivocaciones.

Cuando era muy jovencita, tenía unos 15 años más o menos, estaba de moda practicar la ouija y estuve un verano entero practicándola con una amiga. El mundo prenatural, el mundo demoníaco siempre me había llamado la atención (...). Siempre había tenido una atracción especial y muy intensa hacia el mundo demoníaco, a la parte digamos oscura del ser humano, a la parte oscura de las fuerzas del universo. Me interesaba mucho todo lo que era oscuro, todo lo que era satánico.

Esto me llevo a practicar ouija, tarot, reiki, péndulo... no os lo recomiendo en absoluto. De jovencita todo me valía, todo lo que no entendía lo daba por válido, me pasaban realmente cosas fuera de lo normal, nada positivas y difíciles de explicar. Para algunas personas, incluso, un poquito terroríficas (...). Practiqué mucha ouija y muchas prácticas esotéricas de diferente calibre, empecé también a jugar con la magia de manera autodidacta de mayor.

Yo era de profesión diseñadora de moda y tenía una vida como la mayoría de las personas, me divertía, salía, entraba, hacía una vida en la que parecía que todo estaba bien. No hacía daño a nadie. Soy madre de un niño, que ahora tiene 14 años, madre soltera, en mi vida era todo como 'no pasa nada, todo está bien'. No creía en la Iglesia, obviamente los mandamientos era como 'qué me estás contando', todo era un poquito a mi gusto, si estudiaba alguna cosa sobre alguna religión pues lo adaptaba.

Era una búsqueda constante de Dios, pero siempre haciendo como un giro, sin entrar en la Iglesia, porque la Iglesia para mí era algo que no lo quería en mi vida, que siempre esquivaba.  Y fue por una cosa muy absurda, descubrí que existió la inquisición y me pareció tan extraño y tan malvado, que la decepción fue tan grande. No me pasó nada personal pero sufrí una decepción.

Se fue acercando el año 2020, ya llevaba unos años buscando a mi manera a Dios y cuatro años practicando la Umbanda, era una religión que se adaptaba bastante a mis necesidades. Me gustaba porque no había normas, no tenías que dar muchas explicaciones ni tampoco ser muy meritorio en nada, era una religión muy cómoda y además estaba enfocada para hacer el bien".  

Hubo un día en el que estaba trabajando, haciendo una colección de moda y tenía que investigar la temática que había elegido. En aquel momento, a mí me había inspirado el universo y tuve que mirar estrellas, astros, planetas... Tuve que analizar documentación científica sobre medidas del universo, aquello fue un choque para mí. Salí del trabajo y empecé a sentir una tristeza muy profunda, unas ganas de negar la existencia de Dios. Mi mente no podía entender que existiera Dios, si yo acababa de ver esas medidas.


Nuria del Canal

Dios le habla de su amor por ella

Siempre he creído en la primera persona de la Santísima Trinidad, pero nunca había tenido ese momento de rebeldía de negar a Dios. Estaba conduciendo y empecé a tener un diálogo con ese Dios que no existía (...). Con toda la de millones de personas que hay, los problemas y guerras, cómo va Dios a fijarse en mi persona y a saber que estoy aquí. A partir de ahora creo que voy entiendo que Dios es imposible que exista. Fue la primera vez en mi vida que decía algo así, lo cual me daba impacto, era serio escucharme a mí misma decir aquello. 

Cuando yo lo estaba negando, sentí una voz dentro de mí muy profunda, que decía: ¿tú amas a tu hijo?'. Y yo, 'hombre claro, yo amo a mi hijo más que al universo entero'. Y, de repente, me quedé tan impactada que me puse a llorar de la impresión, esta voz me respondió, que si yo era capaz de amar a mi hijo de esa manera, cómo podía pensar que Él, que era Dios, no me amaba a mí por encima de todo ese amor. Estaba conduciendo y me tuve que salir al arcén.  

Yo seguí con mi vida, hacía hechicería, adoraba a los espíritus, bailes, les entregábamos comida. Era como una alabanza constante a estas entidades. Se me llegó a decir que mi ángel custodio, dentro de esta religión, era Dios Padre. Era bastante bonito para mí, porque mi relación siempre había sido muy directa con Dios Padre (...). Hasta que mi vida profesional cambió y me quedé sin trabajo.

Llegó el día de la Virgen de Guadalupe del año 2020, llevaba unos meses en el paro, tenía unos problemas familiares muy serios. Me disponía a llevar a mi hijo al colegio, fui a la habitación y recuerdo bendecir a Dios por este hijo que me había dado. Pero, literal, decir: 'Bendito sea Dios por este hijo que me has dado'. Salí de la habitación y, en la entrada de la cocina, de una manera muy clara, volví a escuchar esta voz que me preguntaba si le daría a mi hijo.

Me quedé sorprendida y le contesté de corazón, mi respuesta automática fue: 'hombre, tú nos diste a tu hijo en la cruz y no va a ser más mi hijo que el tuyo, no me gustaría, pero hágase tu voluntad y no la mía'. Quedé como traspuesta, pensé en si me estaba pidiendo a mi hijo, en el sentido de que se fuera a morir. Me olvidé del tema, fui al colegio y, cuando llegué a mi casa, mi móvil se empezó a mover solo, como si cogen y empiezan a manejarlo, me quedé estupefacta dejando que funcionara.

Y se puso en mi móvil la película El cielo es real', una película de un niño americano que falleció cuando era pequeño, y tuvo una experiencia cercana a la muerte, en donde vio a Jesús. Dije, vale, pues voy a verla, no tengo nada que hacer. De repente, todo quedó como a cámara lenta y sucedieron muchas cosas. Tuve como una visión completa de toda mi vida, sentía que delante de mí estaba Dios, que estaba siendo juzgada. Lo que para mí era una vida estupenda, bajo esta mirada mi vida era un auténtico desastre. Sabía que esta presencia lo sabía todo, yo no podía ocultar nada. Volví a escuchar la voz, por tercera vez, y, me dijo: 'lo que más me ofende es que es que te arrodillas delante de otros santos y no lo haces delante de mí, te quiero en mi templo'.

Entonces sentí la gracia del arrepentimiento, cosa que yo no había tenido nunca, y una necesidad grandísima de confesarme. Asistí a misa inmediatamente, aquella misa fue como si fuera el día de mi boda, no he visto misa más bonita. Después de unos 30 años comulgué y ahí empezó mi vida de fe. Como estaba tan perdida, me confié a la Virgen, le pedí al sacerdote que me explicara cómo rezar el Rosario y me consagré.

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