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miércoles, 30 de septiembre de 2026

Padre Pio, película en español del año 2000 sobre la vida del santo de Pietrelcina


 Camino Católico.-  ‘Padre Pio’ está basada en la biografía escrita por Renzo Allegri. Francesco Forgione, desde niño ha tenido visiones de la Virgen María, de Jesús y también del Diablo. Todo ello forja en él el deseo de llegar a ser sacerdote. Tras entrar en la orden de los Capuchinos con el nombre de Pío de Pietrelcina, se evidencian en él unos poderes para los que no hay explicación científica: sana a enfermos, conoce el nombre y los problemas de desconocidos a quienes predice el futuro…

Cuando en 1918 le aparecen estigmas en manos y pies, sus devotos seguidores se multiplican, provoca que el Vaticano lo acuse de embaucador. Aunque no se le permite ejercer como sacerdote, la gente sigue creyendo en sus milagros.

Poco antes de su muerte en 1968, la Iglesia reconoce una obra que lo llevará a ser santificado en 2002 por Juan Pablo II, el mismo a quien décadas atrás, cuando sólo era Karol Wojtyla, el Padre Pío le predijo que llegaría a ser Papa.

FICHA TÉCNICA

Título Original: Padre Pío
Duración: 200 minutos
Año: 2000
Clasificación por edades:
No recomendada para menores de 7 años.
Director: Carlo Carlei  Reparto: Andrea Buscemi, Pietro Biondi, Sergio Castellito  Premios de la película: • Premio del Público en el Festival de Cine Italiano de Los Ángeles.

Homilía del P. Fernando Redondo y lecturas de la Misa de hoy, miércoles, san Jerónimo, 30-9-2026

30 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Fernando Redondo y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, san Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, miércoles, san Jerónimo, 30-9-2026

30 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, san Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia, presidida por el P. Fernando Redondo, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 30-9-2026

30 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 30/9/2026: «Te seguiré adondequiera que vayas» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 30 de septiembre de 2026, miércoles de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 9, 57-62:

En aquel tiempo, mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, le dijo uno:

«Te seguiré adondequiera que vayas».

Jesús le respondió:

«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».

A otro le dijo:

«Sígueme».

El respondió:

«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».

Le contestó:

«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».

Otro le dijo:

«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».

Jesús le contestó:

«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 30-9-2026

30 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Oración a San Jerónimo por una sincera conversión al Evangelio de la Salvación

Camino Católico.- Cada 30 de septiembre la Iglesia celebra la fiesta de  San Jerónimo, sacerdote y Doctor de la Iglesia. Este santo es célebre por su traducción de la Biblia a la forma de latín más común de su tiempo (la Vulgata).

Jerónimo comenzó su ministerio sacerdotal como ermitaño llevando una vida de asceta a las afueras de Antioquía. Más tarde, Jerónimo viajó a Constantinopla, donde entabló amistad con san Gregorio de Nacianzo, junto a quien estudió las Sagradas Escrituras. En el año 380 emprendió el camino a Roma.

En el concilio de 382 Jerónimo destacó por la extensión de su saber y la seguridad de su doctrina, a tal punto que el Papa Dámaso decidió tomarlo como secretario. Luego le dio el encargo de traducir la Biblia a partir de una serie de textos en latín antiguo.

Es entonces cuando emprende sus trabajos sobre la Sagrada Escritura, creciendo su reputación de ciencia y de santidad, con lo que atrajo a toda una élite de la sociedad romana, en particular damas nobles con las que mantenía una correspondencia altamente espiritual en la que les explicaba las escrituras.

Pero, a la muerte del Papa Dámaso (año 384), las envidias y los rencores estallaron contra Jerónimo, cuyas violentas invectivas contra los abusos y los desórdenes lo habían hecho antipático. Decide partir a Chipre y Antioquía, con la intención de llegar a Tierra Santa junto a su hermano Pauliniano y un grupo de fieles, donde vivió en Belén, donde luego de muchas penurias y luchas contra los herejes, murió el 30 de septiembre del año 420.

También es “famoso por ser uno de nuestros santos más cascarrabias”, por hablar sin pelos en la lengua y por crearse enemigos allá donde fuera.

El ascetismo de Jerónimo fue lo que le salvó, según dijo de él un obispo mientras miraba un cuadro en el que aparecía Jerónimo golpeando su pecho con una piedra:

“Haces bien llevando esa piedra, pues sin ella la Iglesia nunca te habría canonizado” (Vidas de los santos, de Alban Butler).

Aquí hay 10 ingeniosas citas de san Jerónimo que ayudan a valorar la vida de este hombre que nos entregó la Vulgata:

1) "La ignorancia en las Escrituras es ignorancia de Cristo"

2) "Empieza a ser ahora lo que serás de aquí en adelante"

3) "El rostro es el espejo de la mente, y los ojos, sin hablar, confiesan los secretos del corazón"

4) "Requiere tiempo buscar un amigo, rara vez lo encontramos y con gran dificultad lo conservamos"

5) "En vano canta la lira para el asno"

6) "Todo debe incluir un agudo condimento de verdad"

7) "Que tus acciones no desmientan tus palabras, para que no suceda que, cuando prediques en la Iglesia, alguien en su interior comente: ‘¿por qué entonces tú no actúas así?’"

8) "Huye como de una peste del clérigo que se dedica a los negocios, del que viniendo de la pobreza se ha hecho rico, y del desconocido que ha pasado a ser famoso"

9) "Es aún peor ser ignorante de la ignorancia de uno"

10) "¡Qué curioso maestro el que, con el estómago lleno, diserta sobre el ayuno!"

Pidamos a San Jerónimo una sincera conversión al Evangelio de la Salvación con esta oración:

Oh San Jerónimo, que en tu vida mortal acogiste la mirada misericordiosa del Señor, y con el apoyo maternal de María Santísima fuiste renovado en la vida de la gracia, danos tu protección y alcánzanos de Dios una sincera conversión al Evangelio de la Salvación. Gloria al Padre… 

Oh San Jerónimo, tú que has sido para huérfanos y necesitados una verdadera llama del amor divino, aliviándolos en sus miserias y penalidades, haz que, por tu ejemplo, aprendamos a acoger también nosotros a nuestro prójimo con la misma caridad con la que Cristo nos ha amado. Gloria al Padre…

Oh san Jerónimo, que a lo largo de tu vida has revelado a los hombres la misericordia y la ternura de Dios,  acogiendo a niños y jóvenes y enseñándoles el camino del cielo, acoge y guía también a nuestra juventud y protégela de todo mal. Gloria al Padre...

Oh San Jerónimo, que en tu vida mortal, como buen Samaritano, has asistido con amor de padre a toda persona enferma de alma o cuerpo, socorre con tus oraciones y con tu paternal intercesión a todos nuestros hermanos enfermos, dándoles la fuerza y el valor necesario para aceptar y vivir en la fe este momento de dolor, y para que puedan verse pronto libres de la enfermedad; y, recuperada la paz y la salud, puedan alabarte en tu templo Gloria al Padre... 

«Quien pone la mano en el arado y mira hacia atrás no vale para el Reino de Dios» / Por P. Carlos García Malo

 


martes, 29 de septiembre de 2026

Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Misa de hoy, martes, santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, 29-9-2026


29 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Santa Misa de hoy, martes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 


Santa Misa de hoy, martes, santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, 29-9-2026

29 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 29-9-2026

29 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, martes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 29/9/2026: «Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 29 de septiembre de 2026, martes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

 

Evangelio: San Juan 1, 47-51:

En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:

«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño»

Natanael le contesta:

«¿De qué me conoces?». 

Jesús le responde:  

 «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».  

Natanael respondió:

«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel»  

Jesús le contestó:  

«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».            

Y le añadió:      

«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 29-9-2026

29 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Oración a los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael para vivir cumpliendo la voluntad de Dios / Por P. Carlos García Malo

 

P. Carlos García Malo / Camino Católico.- Cada 29 de septiembre la Iglesia celebra la fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel. Sus nombres permanecen grabados en el alma de los cristianos de todos los tiempos en virtud a su grandeza y obediencia a la voluntad de Dios.

A Miguel, Rafael y Gabriel los conocemos bien porque aparecen mencionados en la Sagrada Escritura, cada uno llevando a cabo misiones muy importantes, encomendadas por el Señor, dentro de la historia de la salvación.

San Miguel Arcángel es quien está al mando de los ejércitos celestiales. El nombre “Miguel” en hebreo significa “¡Quién como Dios!”, expresión que evoca la omnipotencia del Señor, así como su amor y justicia infinitos. Su nombre es el grito de guerra que resuena triunfante en la batalla contra el Adversario, Satanás, y su corte de ángeles caídos.

“Rafael”, por su parte, quiere decir “medicina de Dios” o “Dios ha obrado la salud”. San Rafael es el arcángel amigo de los caminantes y peregrinos; es también el médico de quienes padecen alguna enfermedad.


Por último, “Gabriel” significa “fortaleza de Dios”. A San Gabriel se le encomendó la misión de anunciar a la Virgen María que Ella era la elegida para ser la Madre del Salvador.

En una de sus homilías, el Papa San Gregorio Magno (c. 540-604), Padre y Doctor de la Iglesia, señala que Dios quiso revelar los nombres personales de estos tres arcángeles como una forma de conocer “cuál es la misión específica para la cual nos son enviados”. De esa manera, es posible acudir a ellos en situaciones particulares, de acuerdo al poder que Dios le dio a cada uno.

El 29 de septiembre de 2017, el Papa Francisco, con ocasión de la festividad que hoy se celebra, afirmó: «Hoy celebramos el día de tres de estos arcángeles porque han tenido un papel importante en la historia de la salvación. Y conmemoramos a estos tres porque también tienen un papel importante en nuestro camino hacia la salvación»

Pidamos a los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, la gracias de vivir cumpliendo la voluntad de Dios:


San Miguel Arcángel, sal con las legiones de tu milicia; y como un escudo protector situaros en los cuatro puntos cardinales, vigilantes y reprendiendo toda actuación del enemigo. Lo mismo os pedimos para cada una de nuestras ciudades y pueblos así como vuestra asistencia personal en nuestras vidas…  

San Gabriel Arcángel, hoy acudimos pidiendo tu intercesión para no caer en trampa de este mundo que vive en el miedo de las malas noticias e incertidumbres y el hablar mundano; y sepamos vivir en la alegría de la Buena Nueva del Evangelio esparciendo por todas partes la certeza de que Cristo ha vencido al mundo y se puede vivir en la esperanza y en el júbilo que sólo da el Espíritu de Dios…. 

San Rafael Arcángel límpianos de cualquier ceguera que nos impida ver la voluntad de Dios y condúcenos de tu mano por todo sendero de bien y de amor.

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, interceded por nosotros. Amén.

P. Carlos García Malo


Que San Miguel nos proteja, San Gabriel ilumine nuestras decisiones y San Rafael cure nuestras heridas del cuerpo y del alma / Por P. Carlos García Malo

 


lunes, 28 de septiembre de 2026

Papa León XIV en homilía en Metz, 28-9-2026: «Mientras somos testigos de tanta violencia, manipulación y arrogancia, Jesús nos indica el camino que pasa a través del perdón, la misericordia y la magnanimidad»

* «La paz, que es don de Dios, exige una respuesta por parte de los hombres en un esfuerzo compartido. Por otro lado, más que una simple construcción de piedras, la casa es un lugar de presencia humana y de amor. En este sentido, la Palabra profética nos recuerda cómo, en un mundo marcado por el límite, la concordia sólo se construye en la caridad, que sabe compartir alegrías y dolores, animar y perdonar, sin cálculos ni límites, como en una familia» 

Vídeo de la transmisión en directo de Vatican News, traducido al español, con la homilía del Papa León XIV 

* «Se necesita fuerza y gran equilibrio para no dejarse abrumar por el mal, sobre todo cuando las heridas sufridas son profundas. Pero, frente a la injusticia, el único camino de salvación para el hombre es el amor que se hace cargo del otro y que busca brindar confianza, independientemente de las circunstancias, incluso frente a los comportamientos más difíciles de aceptar (cf. Mt 5,42). Así, ley, justicia y paz son etapas de un camino de conversión que, siendo personal, se vuelve cada vez más comunitario, en favor de una civilización respetuosa del hombre y de su Creador» 


28 de septiembre de 2026.- (Camino Católico)  “Mientras que hoy, en el mundo, somos testigos de tanta violencia, manipulación y arrogancia, a diversos niveles, Jesús nos enseña a transformar el desierto en un oasis, a cultivar jardines y construir casas. Nos indica el camino que pasa a través del perdón, la misericordia y la magnanimidad”, ha reflexionado el Papa León XIV en su homilía de la Santa Misa por la paz y la justicia, que ha celebrado esta tarde en la Catedral Saint-Étienne de Metz, ante 35.000 personas, entre los que estaban en el interior del templo y los que la han seguido por las pantallas en el exterior. Ha sido el último acto de su viaje apostólico por Francia que ha durado cuatro días.


El Papa León XIV ha encomendado al Señor el camino de la comunidad diocesana de Metz y el de toda Europa, evocando la historia de una región marcada por conflictos y divisiones, pero también convertida en símbolo de reconciliación y construcción de la paz.




Citando a san Agustín, ha presentado la paz como una comunión armoniosa en la que los hombres gozan de Dios y, en Él, unos de otros, y ha evocado asimismo la tranquillitas ordinis, la «tranquilidad del orden», como expresión de una paz en la que cada persona reconoce y respeta en el otro una dignidad y un papel únicos y sagrados.



En este contexto, León XIV recuerda que Europa ha sido construida a lo largo de los siglos sobre un patrimonio espiritual y moral anterior incluso a su desarrollo económico y político. Cita el discurso pronunciado por san Juan Pablo II en Santiago de Compostela en 1982 y destacó la aportación de hombres y mujeres que vivieron, predicaron y compartieron las enseñanzas del Evangelio. 



El Pontífice enumera también principios que, forman parte de ese legado moral: «la primacía de la persona y el carácter sagrado e inviolable de la vida humana», la libertad de los individuos, la importancia de la familia, la atención a los pobres y necesitados, la acogida del extranjero y el respeto a los ancianos. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la homilía del Papa, cuyo texto completo es el siguiente:



VIAJE APOSTÓLICO DEL SANTO PADRE LEÓN XIV A FRANCIA

25-28 DE SEPTIEMBRE DE 2026


SANTA MISA

HOMILÍA DEL SANTO PADRE LEÓN XIV


Catedral de San Esteban (Metz)

Lunes, 28 de septiembre de 2026



Queridos hermanos y hermanas:


Estoy muy contento de presidir esta Eucaristía, durante la cual encomendamos al Señor el camino de la comunidad diocesana de Metz y el de toda Europa. En esta tierra histórica del río Mosela, que nunca ha dejado de ser una encrucijada de pueblos, y fue una frontera dolorosa en Europa, la promesa de Dios resuena hoy con una fuerza singular.


En la primera lectura (cf. Is 32,15-18), el profeta Isaías habla de la venida del Reino de Dios en términos de derecho, justicia y paz. Recurre a tres imágenes: el desierto, el jardín y la casa.


En el desierto, lugar de la sobriedad y del silencio, se instaura el derecho, es decir, la ley que ayuda al hombre a recorrer el camino del bien. Esta imagen austera nos recuerda la importancia de lo esencial y de la sencillez, que nos permiten atribuir el justo valor a las cosas, formándonos al mismo tiempo en la renuncia y el sacrificio.


La segunda imagen es la del jardín, donde reina la justicia. Si el desierto es el lugar de lo esencial, el jardín es el lugar de la belleza. Allí hay agua, las semillas se abren, despuntan los brotes y nacen las flores, cada una con su propia gracia particular. Este es el efecto de una vida recta, que permite a la persona realizarse plenamente, adhiriéndose libremente a los designios del Señor.


La tercera imagen es la de la casa, lugar de paz. Notamos que, si el desierto y el jardín son contextos en los que predomina la acción de Dios, que hace germinar y crecer, la construcción de una casa requiere, en cambio, una contribución más directa y más importante por parte del hombre, con el uso de fuerzas y competencias, a través de un esfuerzo común, una auténtica “obra en proceso”. Así la paz, que es don de Dios, exige una respuesta por parte de los hombres en un esfuerzo compartido. Por otro lado, más que una simple construcción de piedras, la casa es un lugar de presencia humana y de amor. En este sentido, la Palabra profética nos recuerda cómo, en un mundo marcado por el límite, la concordia sólo se construye en la caridad, que sabe compartir alegrías y dolores, animar y perdonar, sin cálculos ni límites, como en una familia.


También el Evangelio que acabamos de escuchar nos habla de esto (cf. Mt 5,38-48). Mientras que hoy, en el mundo, somos testigos de tanta violencia, manipulación y arrogancia, a diversos niveles, Jesús nos enseña a transformar el desierto en un oasis, a cultivar jardines y construir casas. Nos indica el camino que pasa a través del perdón, la misericordia y la magnanimidad. «Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él» (Mt 5,39-41).


Estas palabras podrían parecerles a algunos un signo de debilidad, o quizá una rendición frente al mal; pero no es así en absoluto. Miremos dentro de nosotros, profundamente, y miremos a nuestro alrededor: ¿qué producen, en el mundo y en nosotros mismos, actitudes como la venganza, la represalia y el rechazo? ¿Y qué futuro para la humanidad dejan entrever las relaciones y los sistemas impregnados por las lógicas despiadadas que derivan de estas actitudes? Ustedes que son los hijos de esta tierra, lacerada en el pasado por conflictos fratricidas, saben bien que no es verdad que el que comete venganza es más fuerte que el que perdona. No es verdad que el que no cede es más fuerte que el que busca la reconciliación. No es verdad que el que se marcha azotando la puerta es más fuerte que el que afronta el esfuerzo de caminar juntos.    


Metz y el río Mosela testimonian al mundo entero que la reconciliación es posible sólo cuando se tiene la valentía de romper las cadenas del resentimiento. Se necesita fuerza y gran equilibrio para no dejarse abrumar por el mal, sobre todo cuando las heridas sufridas son profundas. Pero, frente a la injusticia, el único camino de salvación para el hombre es el amor que se hace cargo del otro y que busca brindar confianza, independientemente de las circunstancias, incluso frente a los comportamientos más difíciles de aceptar (cf. Mt 5,42). Así, ley, justicia y paz son etapas de un camino de conversión que, siendo personal, se vuelve cada vez más comunitario, en favor de una civilización respetuosa del hombre y de su Creador.


No es casual que san Agustín definiera la paz de la ciudad celeste como una comunión armoniosa, en la que los hombres gozan de Dios y, en Él, los unos de los otros (cf. S. Agustín, De civitate Dei, XIX, 13.1). Él habla también de la paz entre los hombres como del fruto de una tranquillitas ordinis, en la que cada uno reconoce y respeta en el otro una dignidad y un rol únicos y sagrados.   


Aquí en Metz, es bueno recordar que estos son precisamente los valores sobre la cual ha sido construida, a lo largo de los siglos, la Europa que conocemos, con su patrimonio espiritual y moral, aun antes que económico y político. Como a san Juan Pablo II le gustaba recordar con emoción (cf. Acto Europeo en Santiago De Compostela, 9 noviembre 1982), Europa hunde sus raíces en la vida y en la obra de hombres y mujeres que han vivido, predicado y compartido las enseñanzas del Evangelio. Lo atestiguan la gran contribución espiritual, cultural e incluso agrícola y artesanal que el monacato ha aportado a la historia del continente, además de la obra de santos como el gran Crodegango, incansable Pastor de esta comunidad que, precisamente aquí, en la Regla de los canónigos, dio una forma visible a la comunión eclesial.  


De allí se han transmitido los fundamentos morales del mundo en el que vivimos: principios como la primacía de la persona y el carácter sagrado e inviolable de la vida humana, en todas sus fases y en toda circunstancia; la tutela de la libertad de los individuos; la importancia esencial de la familia como fundamento de la sociedad; la atención a los pobres y a los más necesitados; la acogida del extranjero y el respeto a los ancianos.


Esta Iglesia local, que conserva el legado único de un diálogo fecundo entre sociedad civil y fe, en virtud de su estatus particular, tiene la responsabilidad de ser un taller viviente de esa fidelidad. Permanecer fieles a esos pilares no ha sido fácil, ni siquiera para aquellos que nos han precedido. Sin embargo, con coherencia y perseverancia, nuestros antepasados nos los han dejado en herencia como tesoros, para transmitirlos a su vez a las generaciones futuras, enriquecidos por nuestra experiencia, por el valor de nuestros esfuerzos y de nuestras historias.


La magnífica Catedral de esta ciudad, en la que nos encontramos, ilustra muy bien todo eso; conocida como Lanterne du Bon Dieu por sus 6.500 metros cuadrados de vidrieras historiadas. Pareciera que los constructores hayan querido reducir al mínimo las paredes, que sin embargo permanecen sólidas, para que la luz pudiera llegar en abundancia a los fieles. Quien entra allí se encuentra de ese modo inmerso en una riquísima biblia pauperum, fuente de oración y meditación, a través de reflejos de miles colores. Y en este lugar de luz, el esplendor de las vidrieras históricas se ha enriquecido recientemente por el genio de Marc Chagall. Las obras de este gran pintor judío, colocadas en los muros de la Catedral, transforman la “Linterna del Buen Dios” en un extraordinario símbolo ecuménico y de diálogo interreligioso. Esta Catedral nos dice que la luz del Señor no suprime la especificidad, sino que une historias y culturas diferentes en un único y maravilloso mosaico de paz, necesario en nuestra época, azotada por nuevas divisiones y nuevos conflictos. Contemplando estas vidrieras, aprendemos que el futuro de Europa no reside en la uniformidad, sino en la armonía de las diferencias, donde la herida del pasado se convierte en una fisura que deja filtrar la luz.


En esto hay un símbolo de nuestra identidad como Iglesia. También nosotros utilizamos estructuras, que sólo tienen sentido en la medida en que nos ayudan a llevar al mundo la luz del Evangelio. Sin estas vidrieras, las ventanas de la catedral de Saint-Étienne no serían más que espacios inundados de una luz enceguecedora. Con las vidrieras, se convierten en libros que nos reúnen para recordar historias maravillosas, llenas de heroísmo, de bondad, de misericordia, de amor y de belleza moral, de las que a su vez debemos ser testigos generosos y valientes.


Este es el deseo que comparto con ustedes, con gratitud y confianza, al finalizar mi viaje a Francia, para su comunidad de Metz, llamada hoy más que nunca a ser un faro de esperanza para este país, para Europa y para el mundo, encomendándola a las oraciones de la Virgen María y de sus santos patronos.


PAPA LEÓN XIV



Fotos: Vatican Media, 28-9-2026