6 de noviembre de 2023.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Evangelio: San Lucas 14, 12-14:
En aquel tiempo, Jesús dijo a uno de los principales fariseos que lo había invitado:
«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos».
Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus
* «Sigo pensando en la grave situación en Palestina y en Israel, donde muchísimas personas han perdido la vida. Os pido que os detengáis, en nombre de Dios: ¡cesad el fuego!… Que liberen inmediatamente a los rehenes. Entre ellos hay también muchos niños… Pensemos en todos los niños involucrados en esta guerra, como también en la de Ucrania y en otros conflictos: así se está matando su futuro. Estoy cerca de la población de Nepal que sufre a causa del terremoto; como también de los refugiados afganos que han encontrado refugio en Pakistán pero ahora ya no saben dónde ir. Y rezo también por las víctimas de las tormentas y de las inundaciones, en Italia y en otros países»
Evangelio: San Mateo 23, 1-12:
En aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.
Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbi”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbi”, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Video completo de la transmisión en directo de Vatican News con las palabras del Papa traducidas al español
* «La guerra destruye también la memoria de los pasos dados en favor de la paz (…) la guerra destruye todo. Todo. Quita humanidad. El otro día, el 2 de noviembre, fui a celebrar Misa en el cementerio militar de la Commonwealth; al entrando, miraba en las tumbas la edad de los caídos: todos jóvenes, entre 20 y 30 años. Destruye la juventud, no sabe hacer otra cosa que destruir. Por favor, luchemos por la paz. ¡No dejemos que nos roben esta memoria! Ahora los invito a rezar»
Evangelio: San Lucas 14, 1.7-11:
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:
«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que os convidó a ti y al otro y te dirá:
«Cédele el puesto a éste».
Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:
“Amigo, sube más arriba”.
Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Video completo de la transmisión en directo de Vatican News con la homilía del Papa traducida al español
* «Dios ama la humildad porque le permite interactuar con nosotros. Más aún, Dios ama la humildad porque Él mismo es humilde. Él desciende hasta nosotros, se abaja, no se impone, deja espacio. Dios no sólo es humilde, es humildad. «Tú eres humildad Señor», así rezaba san Francisco de Asís (cf. Alabanzas de Dios Altísimo, 4)»