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domingo, 8 de febrero de 2026

Oraciones a Santa Josefina Bakhita para pedir la liberación de quienes están atrapados en la esclavitud, implorar un corazón capaz de perdonar a quien nos ha hecho mal y por peticiones desesperadas

Camino Católico.- Cada 8 de febrero celebramos la fiesta de Santa Josefina Bakhita, religiosa africana conocida como la “Madre moretta” [Madre morena], en alusión al color de su piel. Ella nació en Darfur (Sudán) y se nacionalizó italiana.

Josefina vivió en carne propia los horrores de la esclavitud durante gran parte de su vida. El nombre “Bakhita”, que quiere decir ‘afortunada’ en árabe, se lo pusieron quienes traficaron con ella cuando tenía entre 7 o 9 años, mientras que “Giuseppina”, Josefina, lo recibió doce años más tarde, al momento de ser bautizada.

"Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa", afirma Josefina en uno de los impactantes testimonios recogidos en su biografía. Estas palabras hoy, de alguna manera, se han convertido en la carta de presentación que identifica la belleza de su espíritu y la grandeza de su corazón. Santa Josefina es un ícono de la historia del cristianismo en África.

"Viví una vida muy feliz y despreocupada, sin saber qué era el sufrimiento"

Sus orígenes no son del todo claros, pero probablemente nació en Olgossa, un pueblo de Darfur (Sudán), alrededor de 1869. Lamentablemente, Josefina no sabía a ciencia cierta dónde y cuándo nació; como tampoco recordaba con seguridad el nombre que le pusieron al nacer. Guardaba, sí, recuerdos de la etapa previa a su secuestro y posterior venta como esclava: "Viví una vida muy feliz y despreocupada, sin saber qué era el sufrimiento".

Bakhita vivió con sus padres y hermanos hasta el día en que unos negreros árabes la secuestraron en el bosque. La llevaron a una ciudad llamada El-Obeid, donde fue vendida. El hombre que la compró ese día sería el primero de un total de cinco “amos” que la tuvieron a lo largo de su vida.

Uno de esos cinco hombres -su cuarto “amo”- fue particularmente cruel. Con él sufrió las peores humillaciones y maltratos cuando tenía solo unos 13 años. Aquel hombre la mandó tatuar -”ejercicio” por el que le realizaron ciento catorce incisiones en la piel que, para evitar infecciones posteriores, fueron “curadas” con sal a lo largo de un mes- y la trató como hoy ya no es posible siquiera tratar a un animal. Bakhita señaló alguna vez: "Sentía que iba a morir en cualquier momento, en especial cuando me colocaban la sal".

Rumbo a Italia

En 1884 Josefina llegó a Italia acompañando al que fue su quinto amo y a un amigo de este, Augusto Michieli. Michieli se convertiría en su sexto y último “dueño”, tras llevarla a su casa en condición de sirvienta, pues en Italia estaba prohibida la esclavitud.

Bakhita trabajó de niñera en casa de los Michieli y entabló una cercana amistad con una de las hijas de la familia llamada Minnina. Años más tarde, ambas se harían religiosas en Venecia. Fue gracias a la generosidad de la familia Michieli como Bakhita conoció a Dios y aprendió que "Él había permanecido en su corazón siempre”, aún en los momentos de mayor dolor, y que Él le había dado fuerzas para poder soportar tanto maltrato. Por eso, Josefina solía completar la frase anterior con una otra contundente afirmación: "... Pero recién en ese momento sabía quién era (Él)".

La libertad que Dios da

El 9 de enero de 1890 la santa recibió el bautismo, la primera comunión y la confirmación. Desde ese momento tomó el nombre cristiano de “Josefina Margarita Afortunada”. La futura religiosa africana decidió permanecer en Italia, donde se sentía más segura, lejos del peligro de volver a ser esclavizada, y donde había conocido a quien estuvo esperando toda su vida: Jesús de Nazaret. Junto a Minnina ingresó al noviciado del Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, y se convertiría, años más adelante, en una integrante más de la orden a los 38 años de edad, el 7 de diciembre de 1893.

En 1902 fue enviada a Venecia. En esa ciudad trabajó limpiando, cocinando y cuidando de los pobres. Sin hacer algo “extraordinario” -como un portento o  milagro- Bakhita se ganó la fama de santa. Siempre modesta y humilde, mantuvo una fe firme, haciendo de su vida cotidiana algo extraordinario, una bella ofrenda para Dios.

Hermana universal

Por su espiritualidad, cercanía y fuerza ante la adversidad, San Juan Pablo II la llamó “hermana universal” (Homilía de la Beatificación, 17 de mayo de 1992). Bakhita falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, al norte de Italia, congregando a miles de personas durante su funeral.

En 1978 fue declarada “Venerable”, y San Juan Pablo II la beatificó el 17 de mayo de 1992, decretando que su fiesta sea celebrada cada 8 de febrero. Durante la homilía de la ceremonia de beatificación, el Pontífice afirmó: “En nuestro tiempo, en el que la carrera desenfrenada por el poder, el dinero y el disfrute causa tanta desconfianza, violencia y soledad, el Señor nos devuelve a la hermana Bakhita como hermana universal, para que nos revele el secreto de la felicidad más verdadera: las Bienaventuranzas”.

Sería el mismo San Juan Pablo II quien la canonizaría el año 2000, durante el Jubileo por el segundo milenio, como una forma de honrar al pueblo africano y a todos los cristianos, hombres y mujeres que sufrieron la esclavitud a lo largo de la historia.

Benedicto XVI: la esperanza de una santa africana

El año 2007, el Papa Benedicto XVI utilizó el ejemplo de vida de Santa Josefina Bakhita en su encíclica Spe Salvi [En esperanza fuimos salvados], para recordar cuál es el sentido de la esperanza.

“Bakhita (...) solo había conocido dueños que la despreciaban y maltrataban o, en el mejor de los casos, la consideraban una esclava útil. Ahora, por el contrario, oía decir que había un ‘Paron’ por encima de todos los dueños, el Señor de todos los señores, y que este Señor es bueno, la bondad en persona. Se enteró de que este Señor también la conocía, que la había creado también a ella; más aún, que la quería. También ella era amada, y precisamente por el ‘Paron’ supremo, ante el cual todos los demás no son más que míseros siervos. Ella era conocida y amada, y era esperada…”.

"Incluso más -continua el Papa-: este Dueño había afrontado personalmente el destino de ser maltratado y ahora la esperaba ‘a la derecha de Dios Padre’. En este momento tuvo ‘esperanza’; no solo la pequeña esperanza de encontrar dueños menos crueles, sino la gran esperanza: yo soy definitivamente amada, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa”.

Benedicto XVI subrayaba además que “a través del conocimiento de esta esperanza ella fue ‘redimida’, ya no se sentía esclava, sino hija libre de Dios. Entendió lo que Pablo quería decir cuando recordó a los Efesios que antes estaban en el mundo sin esperanza y sin Dios; sin esperanza porque estaban sin Dios". 

Pidamos por intercesión de San Blas cualquier favor ante problemas o dificultades con esta oración:

Oración para pedir la liberación de quienes están atrapados en la esclavitud


Santa Josefina Bakhita, cuando niña, fuiste vendida como esclava

y tuviste que pasar indecibles dificultades y sufrimiento.

Una vez liberada de tu esclavitud física,
hallaste la verdadera redención en tu encuentro con Cristo y su Iglesia.

Oh, Santa Bakhita, ayuda a todos aquellos que
están atrapados en la esclavitud;
en nombre de ellos, intercede ante Dios
para que sean liberados de las cadenas de su cautiverio.

Que Dios libere a todo aquel que ha sido
esclavizado por el hombre.

Bríndales alivio a los que sobreviven la esclavitud
y permite que ellos Le vean como modelo de fe y esperanza.

Ayuda a todos los sobrevivientes para que
encuentren la sanación de sus heridas.

Te suplicamos orar e interceder por los que se
encuentran esclavizados entre nosotros.

Amen.

 __________

Oración para peticiones desesperadas


¡Oh Dios, Padre de misericordia!,
que liberas a los oprimidos
y consuelas a los necesitados,
padre bondadoso que nos diste
a Santa Josefina Bakhita
como hermana universal y modelo evangélico
de fidelidad sencilla y de activa caridad,
y la enriqueciste con tantos dones y virtudes
y dotaste de tan fuerte y profunda fe
que ninguno de los tantos obstáculos
que encontró en su camino lograron abatirla
y nos dejó un noble ejemplo de santidad
enseñándonos que la virtud y la perfección
están al alcance de todos,
danos también a nosotros
creer y amar según nos enseña el Evangelio.

Padre escucha la oración de todo el que invoca con fe
la intercesión de santa Josefina Bakhita,
y concédenos por su mediación
solución para lo que hoy nos desespera y oprime el corazón:

(pedir lo que se quiere conseguir).

Santa Josefina, tú que encontraste a nuestro Señor
y no te cesabas de decir:
“… He dado todo a mi Señor:
El cuidará de mi...”
…“María me protegía antes que yo la conociese!...”,
ruega por nosotros y lleva nuestras suplicas ante Ellos,
pídeles que nos cuiden en nuestras dificultades y carencias,
que nos ayuden en nuestros fracasos y desgracias,
y que crezcamos en su amor
y en el amor de todos nuestros hermanos,
sin distinción de sexo, edad, raza, color, ni condición social
y que nos otorguen la gracia de un corazón
misericordioso como el tuyo,
un corazón tan grande que sea capaz de perdonar
aún a quien le causo tanto daño,
un corazón capaz de vencer todo el mal
con la poderoso auxilio de la fuerza del bien.

¡Santa Bakhita, ruega por nosotros!

Así sea.

 _________

Oración para pedir un corazón capaz de perdonar a quien nos ha hecho mal


Oh Dios, Padre de Misericordia,

que nos diste a Santa Josefina Bakhita

como hermana universal

modelo evangélico de fe simple

y de Caridad laboriosa,

haz que también nosotros

podamos creer y amar

según el Evangelio.

Escucha las oraciones

de quien invoca su intercesión.

Danos la gracia de un corazón

misericordioso como el suyo,

un corazón capaz de perdonar

aún a quien le hizo mal,

un corazón capaz de vencer el mal

con la poderosa fuerza del bien.      

¡Santa Josefina Bakhita,

ruega por nosotros! 



Reza la oración del Papa Francisco a Santa Josefina Bakhita por las víctimas de la trata de personas


Camino Católico.- Cada 8 de febrero, en la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, se celebra la «Jornada Mundial contra la Trata de Personas». El 10 de febrero de 2019, el Papa Francisco rezó a Santa Josefina Bakhita por las víctimas de la trata de personas la siguiente oración:



Vídeo de Vatican News traducido al español con la la oración del Papa Francisco a Santa Josefina Bakhita por las víctimas de la trata de personas, que rezó en el Ángelus del 10 de febrero de 2019


Santa Josefina Bakhita, cuando eras niña, te vendieron como esclava y tuviste que enfrentar innumerables dificultades y sufrimientos.


Una vez liberada de tu esclavitud física, encontraste una verdadera redención en el encuentro con Cristo y su Iglesia.


Santa Josefina Bakhita, ayuda a todos aquellos que están atrapados en la esclavitud.


En su nombre, intercede ante el Dios de la misericordia, para que se rompan las cadenas de su cautiverio.


Que Dios mismo libere a todos aquellos que han sido amenazados, heridos o maltratados por la trata y por el tráfico de seres humanos. Alivia a quienes sobreviven a esta esclavitud y enséñales a ver a Jesús como un modelo de fe y esperanza para que puedan curar sus heridas.


Te rogamos que reces e intercedas por todos nosotros: para que no caigamos en la indiferencia, para que abramos los ojos y podamos ver la miseria y las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de su dignidad y su libertad y escuchar su grito de ayuda. Amén.


Santa Josefina Bakhita, ruega por nosotros.


Papa Francisco

Ser sal y luz no es buscar protagonismo, sino dejar que Dios actúe a través de nuestras obras sencillas para que otros descubran Su presencia / Por P. Carlos García Malo

 


‘Terapias Alternativas: El lado oculto’: un documental sobre la verdad de la Nueva Era

Javier Luzón, exorcista entre los años 1995 y 2015, uno de los expertos que aparecen en el documental

 Camino Católico.- ¿Qué tienen en común el yoga, el reiki o las constelaciones familiares? Todas ellas pertenecen a lo que se ha denominado como Nueva Era, que lejos de ser una secta como propiamente las conocemos, se trata de un conjunto de corrientes o creencias socioculturales que recoge elementos de las religiones orientales, el espiritismo, las terapias alternativas, la psicología trans-personal, la ecología profunda, la astrología, el gnosticismo y otras corrientes. 

¿Por qué hay cada vez más personas vinculadas a estas corrientes? Ciertamente en una sociedad que cada vez funciona a una velocidad rápida y del todo ya, las personas buscan una solución también rápida a sus problemas huyendo de esta forma de todo lo que genera sufrimiento a su alrededor. En este contexto de alivio del sufrimiento al que nos vemos sometidos en nuestro día a día entran en juego las terapias alternativas que prometen una evasión del estrés y los problemas a través de diferentes rituales propios de diferentes religiones.

En este contexto surge el documental ‘Terapias Alternativas: El lado oculto’ en el que se alerta de los peligros del yoga y el reiki a través de diferentes testimonios donde en primera persona cuentan cómo ha sido su experiencia con estas disciplinas y qué consecuencias han tenido en sus vidas y en las personas que les rodean. 

Entre los testimonios que aparecen en el documental destacan el de Javier Luzón, exorcista entre los años 1995 y 2015, Isabel Martínez, terapeuta de constelaciones familiares durante 10 años, Luis Santamaría del Río, especialista en nueva religiosidad y sectas, y una exmaestra de reiki.

El documental tiene ese deseo por mostrar las corrientes de la Nueva Era que han llegado hasta Occidente poniendo el foco sobre todo en el reiki y en el yoga pero sin olvidarse de otras corrientes menos conocidas pero que están muy presentes en la actualidad como son: las constelaciones familiares, el mindfulness, la meditación trascendental, registros akáshikos o la tan de moda astrología.

Belén Perales, productora del largometraje y Victoriano Rubio, director del documental han querido con este documento gráfico concienciar del peligro que esconden estas prácticas “aparentemente inofensivas, pero en realidad nada inocuas”. Por eso han querido ofrecer el largometraje al gran público de modo totalmente gratuito realizado por El Rosario de las 11 PM, para facilitar que llegue a cuanta más gente mejor.

sábado, 7 de febrero de 2026

Steve Botsford se sumergió en el alcohol, las drogas y el rock hasta que clamó a Dios: «El amor de Dios es implacable, paciente y siempre está obrando para nuestro bien, incluso cuando estamos lejos de Él»


Steve Botsford / Foto: Cortesía de Steve Botsford - Aleteia

* El primero de enero de 1990, mientras conducía bajo la influencia del alcohol y otras drogas, el joven Steven fue arrestado, por segunda vez. Sentado en su celda, se entregó a Dios orando de esta manera: «Dios, si estás ahí, te necesito, y te necesito ahora» 

Camino Católico.- Criado en un hogar Protestante, en el sureste de los Estados Unidos, experimentó las adicciones y excesos a los que miles de jóvenes estadounidenses están expuestos en la actualidad. Steve Botsford es Licenciado en Educación Religiosa y Administración de Empresas, y ha trabajo durante 10 años en ministerios juveniles; además, es Vicepresidente de la exitosa editorial católica William H. Sadlier Inc.,. En una entrevista con Ingrid Basaldúa Guzmán Aleteia comparte su camino de conversión desde las drogas hasta el servicio a la Iglesia Católica. 

“En mi deseo de ser amado y aceptado comencé a perseguir a las chicas, beber alcohol y fumar marihuana, y con el tiempo, también cocaína. Al poco tiempo me uní a una banda de rock que me sumergió en una cultura que alimentaba estos deseos, convirtiéndose en actividades habituales en mi vida”, explica Steven.

Una adolescencia complicada y un reencuentro en el dolor

La familia del pequeño Steve atendía el servicio dominical de diferentes iglesias protestantes; sin embargo, se alejó de la fe durante la adolescencia. La contradicción que vio en los jóvenes de la Iglesia, entre el estilo de vida y su compromiso con el Evangelio, repercutió negativamente en su vida espiritual. A pesar de ello, nunca dejó de creer que existía algo -o alguien- más grande que nosotros. 

El primero de enero de 1990, mientras conducía bajo la influencia del alcohol y otras drogas, el joven Steven fue arrestado, por segunda vez. Sentado en su celda, se entregó a Dios orando de esta manera: “Dios, si estás ahí, te necesito, y te necesito ahora”. 

Al poco tiempo, conoció a una chica católica, con la cual se comprometió al año siguiente. En diciembre de 1990, la madre de su prometida le señaló a Steve que, si querían casarse, su matrimonio debería ser ante la Iglesia Católica. Pronto, el joven Botsford estaba preparándose para recibir los sacramentos.

Sin embargo, semanas antes de la boda, la joven rompió el compromiso con Steve argumentando que no estaba lista para casarse. Este rompimiento dejó al joven Botsford devastado, pero su padrino de bodas permaneció cerca de él para rezar juntos. En una de esas ocasiones, le dijo: ”Jesús te sostiene de la mano, déjalo que te guíe”.

“En medio de la confusión de romper el compromiso con el amor de mi vida, Dios estuvo y ha estado haciendo algo muy fuerte en mi vida. Ese fue otro encuentro con Dios que me llevó a mi conversión a la Iglesia Católica”, describe Steve. 

Como nuevo Católico, se sumergió en los estudios bíblicos y la oración carismática para adultos jóvenes, donde se acercó más a Dios a través de las Escrituras, la música y la comunidad. Pronto se había convertido en Ministro de la Juventud: “Quería ayudar a los jóvenes a evitar las trampas de la vida y encontrar el mismo amor que yo encontré en Dios”, reflexiona en retrospectiva.

Después de varios años como Ministro de la Juventud, Steve se casó y tuvo cuatro hijos. Por ese entonces, se unió a la Editorial SADLIER como publicista.

Steve Botsford junto a su familia / Foto: Cortesía de Steve Botsford - Aleteia


Al ser una editorial fundada por inmigrantes irlandeses con el propósito de proveer recursos Católicos en los Estados Unidos, esto le permitió a Steve continuar con su amor por la evangelización y la educación de jóvenes, catequistas y familias. 

Y no sólo eso, SADLIER representa la primera editorial en Estados Unidos y uno de los principales aliados en la evangelización en español en ese país, así lo explica Steve: 

“Apoyar la evangelización en español es esencial porque honra la realidad vivida de una parte amplia, vibrante y profundamente fiel de la Iglesia en los Estados Unidos. El lenguaje es más que un medio de comunicación: es la forma principal en que las personas rezan, aprenden y forman relaciones con Dios y entre sí. Cuando ofrecemos recursos en español, estamos afirmando la dignidad, la cultura y la herencia espiritual de los católicos hispanos y asegurándonos de que puedan acercarse al Evangelio en el idioma de su corazón. Sadlier fue la primera en reconocer esto y la primera en publicar recursos catequéticos bilingües como resultado.” 

El encuentro con la pastoral hispana, fuente de gratitud

En su trabajo en la evangelización a la Comunidad Hispana de los Estados Unidos, Steve ha profundizado en su ministerio y en la comprensión de su fe. La devoción, la centralidad de la familia y los vínculos personales que se viven en la Comunidad Hispana le hacen experimentar una vida de comunidad vibrante. 

“He recibido una enorme gratitud y amor de los líderes y las familias migrantes latinas a quienes he servido. Su aprecio por el acompañamiento —simplemente estar presente, escuchar y apoyarlos— me ha reforzado la idea de que el ministerio, en última instancia, se trata de caminar con las personas. Esto ha fortalecido mi convicción de que cuando honramos la cultura, el idioma y la historia, podemos proclamar mejor el Evangelio de maneras que realmente hablan al corazón”. 

La historia de Steve Botsford, es una historia de amor y redención. Demuestra que cada persona está llamada a algo grande, caminando de la mano de Jesús. El mismo Steve invita a todos aquellos jóvenes que están en un camino como el que experimentó:

“Debemos preguntar con amor y suavidad cómo está su corazón. No de una manera crítica pero de modo que les ayude a reflexionar sobre su anhelo de Dios. Invitándoles a abrirse a la oración. Finalmente recordarles que no tienen que encontrar su camino solos, significa estar dispuestos a que Dios entre en su historia y camine con ellos”. Y cierra de este modo: 

“Mi vida es un testimonio de la verdad de que el amor de Dios es implacable, paciente y siempre está obrando para nuestro bien, incluso cuando estamos lejos de Él”.