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domingo, 28 de junio de 2026

Papa León XIV en el Ángelus, 28-6-2026: «En un mundo en el que se vive obsesionado por poseer, el amor da fruto en la entrega: cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo y hacer espacio al otro»

* «Jesús dice: ‘El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí’. En el momento en que comienza a enviar en misión a sus apóstoles, el Señor los quiere libres de cualquier atadura. Pero vale para todos el hecho de que también los afectos más importantes encuentran su plenitud gracias al amor que Cristo nos da. Pensemos, por ejemplo, en la vida matrimonial: sólo se la puede vivir plenamente “dejando” la casa de los padres (cf. Mt 19,6) para comprometerse en la relación conyugal. Pensemos también en el crecimiento de los hijos: se les ayuda a realizarse y a ser felices educándolos para valerse por sí mismos y tomar sus decisiones… Jesús nos invita a abrazar la Cruz: Él se ofreció, se perdió a sí mismo y, precisamente así, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia. Del mismo modo, si vivimos en la lógica del don, también nosotros seremos capaces de engendrar vida nueva en nuestras relaciones» 

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia. Así mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia» 

 


28 de junio de 2026.- (Camino Católico)  “En un mundo en el que perder parece ser una debilidad y se vive obsesionado por tener y poseer. Sin embargo, el amor da fruto sólo en la entrega: cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro”, ha dicho el Papa León XIV en su alocución previa a la oración del Ángelus de hoy, 28 de junio, III domingo del tiempo ordinario.

Asomado desde la ventana del Palacio Apostólico, ante unos 20 mil fieles romanos y peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, no obstante la tórrida jornada, el Pontífice reflexiona sobre el Evangelio que propone la liturgia del día que refiere algunas exhortaciones de Jesús para seguirlo y ser testigos de su Reino. “No se trata de actos exteriores, sino de comprometer todo nuestro ser en una relación de amor con Él”, puntualizó León. Y indica tres actitudes necesarias para que el amor dé fruto: desprendimiento, pérdida y hospitalidad.

“Quien retiene la vida sólo para sí mismo en realidad la pierde, porque esta no se abre a la alegría del amor y se vuelve estéril” afirma. Y es por ello que “Jesús nos invita a abrazar la Cruz. Él se ofreció, se perdió a sí mismo y, precisamente así, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia”. Del mismo modo, si vivimos en la lógica del don, también nosotros seremos capaces de engendrar vida nueva en nuestras relaciones.

Una vez más el Papa León XIV ha manifestado su cercanía y solidaridad a Venezuela, duramente golpeado por el doble terremoto del pasado 24 de junio que afectó sobre todo al estado costero de La Guaira. Al término del Ángelus, el Papa elevó al cielo su oración por la población. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:  



PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro

XIII domingo del Tiempo Ordinario, 28 de junio de 2026

Hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

También en el Evangelio de hoy (Mt 10,37-42), escuchamos algunas exhortaciones de Jesús para seguirlo y ser testigos de su Reino. No se trata de actos exteriores, sino de comprometer todo nuestro ser en una relación de amor con Él. Y para dar fruto, el amor requiere al menos tres cosas: el desprendimiento, la pérdida y la hospitalidad.

Ante todo, el desprendimiento. Jesús dice: «El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí» (v. 37). En el momento en que comienza a enviar en misión a sus apóstoles, el Señor los quiere libres de cualquier atadura. Pero vale para todos el hecho de que también los afectos más importantes encuentran su plenitud gracias al amor que Cristo nos da. Pensemos, por ejemplo, en la vida matrimonial: sólo se la puede vivir plenamente “dejando” la casa de los padres (cf. Mt 19,6) para comprometerse en la relación conyugal. Pensemos también en el crecimiento de los hijos: se les ayuda a realizarse y a ser felices educándolos para valerse por sí mismos y tomar sus decisiones. Dice san Agustín: «Es cosa triste perder lo que amas; pero a veces también el agricultor pierde lo que siembra» (Sermón 330, 2). Sólo “perdiendo” esa semilla, arrojada en la tierra, podrá verla florecer.

En este sentido, el amor es también pérdida. Nos cuesta comprenderlo, especialmente en un mundo en el que perder parece ser una debilidad y se vive obsesionado por tener y poseer. Sin embargo, el amor da fruto sólo en la entrega: cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro, a perder un poco de tiempo para escuchar a un amigo, a perder un poco de comodidad para compartir una situación de dificultad. Quien retiene la vida sólo para sí mismo —dice el Evangelio— en realidad la pierde (cf. v. 39), porque esta no se abre a la alegría del amor y se vuelve estéril. Por eso Jesús nos invita a abrazar la Cruz: Él se ofreció, se perdió a sí mismo y, precisamente así, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia. Del mismo modo, si vivimos en la lógica del don, también nosotros seremos capaces de engendrar vida nueva en nuestras relaciones.

Y finalmente, la hospitalidad. El amor, en efecto, se expresa en elecciones y acciones concretas, en un compromiso hecho de pequeños gestos cotidianos, como el de ofrecer un vaso de agua a quien tiene sed (cf. v. 42). Jesús, al enviar a sus discípulos delante de Él, les pide que vayan sin provisiones, es decir, necesitados, porque de este modo podrán suscitar hospitalidad en aquellos que encuentren a su paso. Y así, recibiendo a quien viene en nombre de Jesús, lo recibe a Él y al Padre celestial que lo ha enviado. El amor al Señor pasa siempre por la manera fraterna en que acogemos a los demás.

Queridos amigos, recemos a la Virgen María, que amó a su Hijo sabiendo también perderlo; que ella nos ayude a ser testigos humildes y alegres del amor de Cristo.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.



Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:


Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia. Así mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia.


Doy ahora la bienvenida a todos ustedes, romanos y peregrinos, agradeciéndoles por haber venido incluso con este calor.


Saludo a los fieles de la diócesis de Kumba, en Camerún y a todos aquellos de otros países.


Saludo a los jóvenes religiosos Camilianos; a los grupos parroquiales de Priolo Gargallo, Avola, Regalbuto y Bari; a los scouts de Rovereto y a los chicos de Mestrino, de la diócesis de Padua, que recibieron la Primera Comunión y la Confirmación.


¡Les deseo a todos un feliz domingo! Y nos vemos de nuevo mañana con motivo de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.


Papa León XIV



Fotos: Vatican Media, 28-6-2026

Homilía de Mons. José Manuel Lorca, obispo de Cartagena, y lecturas de la Misa de hoy, domingo, de la solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles, 28-6-2026

28 de junio de 2026.-  (Camino Católico) Homilía de Mons. José Manuel Lorca, obispo de Cartagena, y lecturas de la Misa de hoy, domingo, de la solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles, emitida por 13 TV, desde la Catedral de Murcia.

Santa Misa de hoy, domingo, de la solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles, en la Catedral de Murcia, 28-6-2026

28 de junio de 2026.-  (Camino Católico)  Celebración de la Santa Misa de hoy, domingo, de la solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles, presidida por Mons. José Manuel Lorca, obispo de Cartagena, emitida por 13 TV desde la Catedral de Murcia.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 28-6-2026

28 de junio de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, domingo, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 28/6/2026: «El que no carga con la cruz no es digno de mí» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 28 de junio de 2026, domingo de la 13ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Mateo 10, 37-42:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

«El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue no es digno de mí.

El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.

El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».

Homilía del evangelio del domingo: La voluntad de Dios es fuente de vida y libertad, mientras que nuestra propia voluntad nos conduce a la esclavitud y a la tristeza / Por P. José María Prats

* «Hemos puesto por delante de Dios otras cosas, otros amores, otros ídolos: la familia, el trabajo, el bienestar, las relaciones sociales, nuestras aspiraciones... y no estamos dispuestos a permitir que la voluntad de Dios venga a entrometerse en nada de esto. Hemos hecho de Dios un instrumento más al servicio de nuestros ídolos, al que acudimos para pedir que todo discurra conforme a nuestra voluntad o para garantizar nuestro destino eterno; como aquel joven rico que preguntó a Jesús qué debía hacer para heredar la vida eterna pero no quiso desprenderse de sus bienes para poder seguirlo»

Domingo XIII del tiempo ordinario - A

2 Reyes 4, 8-11.14-16a / Salmo 88 / Romanos 6, 3-4.8-11/ San Mateo 10, 37-42

P. José María Prats / Camino Católico.-  Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy nos urgen a la coherencia y a la radicalidad en su seguimiento: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí».

Estas palabras deberían hacernos reflexionar. La vida es compleja y a menudo nos cuesta mucho ser coherentes con nuestros principios y convicciones. Nos vemos asediados por circunstancias, compromisos, deseos y urgencias de todo tipo que nos empujan hacia una vida improvisada, apresurada y fragmentaria.

Esto es particularmente cierto en el ámbito de la fe. Muchas personas se declaran creyentes pero han reducido su vida espiritual a recurrir a Dios cuando aparece una necesidad o un problema. Han bloqueado su fe en este nivel y no quieren avanzar hacia grados más elevados de coherencia. Porque si creemos en Dios como Creador que ha hecho todas las cosas conforme a un designio, entonces Él es nuestro origen, nuestro destino y el sentido de nuestra vida. Y vivir al margen de esta realidad o relegándola a un segundo plano comporta, evidentemente, una vida superficial e inauténtica. Si somos mínimamente coherentes, la relación con Aquél que es nuestro origen, fundamento y destino, ha de vivirse necesariamente de forma apasionada, poniendo en juego toda nuestra atención y nuestras energías. Así se lo dice Dios a su pueblo: «Escucha, Israel ... Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.» (Dt 6,4-5).

¿Por qué nos ocurre esto? ¿Por qué nos quedamos a medio camino en nuestra relación con Dios? ¿Por qué nos negamos a avanzar hacia niveles más altos de coherencia? Jesús nos da la respuesta en este evangelio: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí ... el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí...». Hemos puesto por delante de Dios otras cosas, otros amores, otros ídolos: la familia, el trabajo, el bienestar, las relaciones sociales, nuestras aspiraciones... y no estamos dispuestos a permitir que la voluntad de Dios venga a entrometerse en nada de esto. Hemos hecho de Dios un instrumento más al servicio de nuestros ídolos, al que acudimos para pedir que todo discurra conforme a nuestra voluntad o para garantizar nuestro destino eterno; como aquel joven rico que preguntó a Jesús qué debía hacer para heredar la vida eterna pero no quiso desprenderse de sus bienes para poder seguirlo.

Hoy se vive cada vez más la fe de esta manera. En general –como nos reprocharía Nietzsche– no tenemos valor para negar a Dios: repugna demasiado a nuestra inteligencia y a nuestro sentido innato de trascendencia. Pero como tampoco estamos dispuestos a asumir lo que supone acoger hasta las últimas consecuencias al Dios vivo que se ha revelado en Jesucristo, nos construimos un dios a nuestra medida, un dios a la carta, un dios domesticado que no entra en conflicto con el culto a nuestros ídolos, un dios que no se mete en cómo vivimos la sexualidad ni nos pide que acudamos a misa los domingos.

Y es que nos cuesta mucho entender lo fundamental: que la voluntad de Dios es fuente de vida y libertad, mientras que nuestra propia voluntad nos conduce a la esclavitud y a la tristeza. Así nos lo ha dicho Jesús en el evangelio de hoy: «El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará».


P. José María Prats

Evangelio:


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: 


«El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.


Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa».

San Mateo 10, 37-42

Jesús nos llama a amarlo por encima de todo para que el amor a Dios ilumine todos los demás amores / Por P. Carlos García Malo

 


Chase Kear: «Salté con la pértiga, caí, me extirparon parte del cráneo; los médicos no esperaban que sobreviviera, gente de todo el mundo rezó al padre Emil J. Kapaun y en días me recuperé; el milagro se estudia para beatificar al sacerdote»

En la fotografía, Chase Kear, con casco protector, aparece en su regreso a la competición de salto con pértiga el 3 de abril de 2010, durante el encuentro de atletismo Hutch Night Relays en el Hutchinson Community College de Kansas / Foto de OSV News - Cortesía de Chase Kear 

* «Uno de los aspectos del milagro que se está investigando es la rapidez y el alcance de la recuperación. El accidente fortaleció mi fe increíblemente. Hoy en día, sigo orando para que el padre Kapaun interceda por mi.Solo le pido que esté conmigo y me guíe.Que me ayude a tomar la decisión correcta»

Camino Católico.- Cuando Chase Kear supo por primera vez del padre Emil J. Kapaun en octavo grado, no tenía ni idea de que el capellán militar de Kansas, en camino a la santidad, cambiaría su vida para siempre.“Ha estado presente en mi vida de una forma u otra”, declara a OSV News este hombre de 37 años originario de Colwich, Kansas. “Y nunca lo supe”.

Hace casi 20 años, Kear sufrió un grave accidente de salto con pértiga que puso en peligro su vida. Sobrevivió inesperadamente gracias a las oraciones de su familia, su parroquia y personas de todo el mundo, quienes imploraron la intercesión del padre Kapaun, capellán del ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Estas oraciones se produjeron después de que se abriera la causa de canonización del padre Kapaun en 1993.

Hoy, la recuperación de Kear podría contribuir a la causa del padre Kapuan, declarado «Venerable» el año pasado. Para el siguiente paso —la beatificación— necesita un milagro reconocido por la Iglesia como obra de su intercesión. En general, se requiere un segundo milagro de este tipo para la canonización.

Kear compartió la historia de su increíble recuperación con OSV News casi cinco años después de que los restos del padre Kapaun fueran repatriados a Kansas . Recordó haberse lesionado la cabeza cuando era estudiante universitario practicando salto con pértiga, un deporte en el que los atletas usan una pértiga para impulsarse por encima de una barra horizontal. Los cirujanos actuaron con rapidez y le extirparon un tercio del cráneo y aproximadamente el 10 % del lóbulo frontal en un intento por salvarle la vida.

Mientras la gente acudía al padre Kapaun en su nombre, Kear superó todas las expectativas con tan solo sobrevivir. Menos de dos años después de su accidente, volvió a competir en salto con pértiga. Obtuvo una licenciatura y posteriormente un título en ensamblaje de estructuras aeronáuticas mientras trabajaba en una importante empresa fabricante de aeroestructuras. En el decimotercer aniversario de su accidente, se casó con el amor de su vida. Hoy tienen tres hijos.

Chase Kear reza ante el ataúd que contiene los restos del padre Emil Kapaun, capellán del ejército estadounidense, en la Catedral de la Inmaculada Concepción en Wichita, Kansas, el 27 de septiembre de 2021, pocos días antes de su misa fúnebre / Foto de OSV News - Cortesía de Chase Kear

El accidente

Kear recuerda el 2 de octubre de 2008: el día de su accidente. Siendo estudiante de segundo año en el Hutchinson Community College en Kansas, Kear salió disparado a más de 4 metros de altura mientras practicaba salto con pértiga.

“Salté del suelo y me balanceé boca abajo, y la pértiga se deslizó como mantequilla; se flexionó con muchísima facilidad”, dice Kear. “Recuerdo que pensé: ‘Esto puede ser muy bueno o muy malo’”.

Al girarse para caer de espaldas, su cabeza se estrelló contra el suelo. “Me golpeé la cabeza y vi ese destello blanco… como cuando ves estrellas. Así que estuve consciente al menos por un breve instante, el tiempo suficiente para sentir el golpe en la cabeza y noté que se movía”.

La lesión

Se desmayó y, cuando despertó, estaba en el hospital. “La lesión en sí no fue porque se me fracturara el cráneo. Fue mi cerebro el que se estrelló contra el interior del cráneo, provocándome un hematoma cerebral”. 

Según cuenta, a medida que su cerebro se inflamaba, los médicos trabajaron para aliviar la presión y evitar que el hematoma se extendiera. Le extirparon una parte del cráneo que iba desde el centro de la frente hasta la parte posterior de la oreja derecha. También le recortaron tejido cerebral. Según él, los médicos no esperaban que sobreviviera a la cirugía. Y, de ser así, la recuperación sería improbable. 

La recuperación

Las oraciones por Kear comenzaron inmediatamente después de su accidente, cuando su tía lo incluyó en la lista de oración de la iglesia católica del Sagrado Corazón en Colwich. La parroquia, que tenía devoción al padre Kapaun, oró pidiendo la intercesión del sacerdote.

El padre Emil Joseph Kapaun, capellán del Ejército de los Estados Unidos y sacerdote de la Diócesis de Wichita, Kansas, aparece en la fotografía celebrando misa desde el capó de un jeep el 7 de octubre de 1950 en Corea del Sur. Candidato a la santidad, falleció el 23 de mayo de 1951 en un campo de prisioneros de guerra norcoreano. (Foto de OSV News/Cortesía del médico del Ejército de los Estados Unidos Raymond Skeehan)

“La oración del Padre Kapaun en nuestra parroquia era una oración que rezábamos por los enfermos y moribundos en la línea de oración. Si estabas en esa lista de oración… estabas prácticamente al borde de la muerte”, asegura  Kear.

El padre Kapaun, un célebre capellán y capitán del Ejército de los Estados Unidos, a quien se le otorgó póstumamente la Medalla de Honor en 2013, vivió entre 1916 y 1951. Ordenado sacerdote de la Diócesis de Wichita, Kansas, en 1940, arriesgó su vida en repetidas ocasiones al servicio de los soldados. Falleció a los 35 años en un campo de prisioneros de guerra en Pyoktong, Corea del Norte.

Personas de todo el mundo oraron pidiendo la intercesión del padre Kapaun después de que los hermanos de Kear crearan un grupo de apoyo en Facebook solicitando oraciones.

“Empecé a hacer cosas en horas y días que, para la mayoría de las personas con la gravedad de esa lesión, habrían tardado semanas, meses o años en hacer, si es que alguna vez lo lograban”, dice Kear. “Uno de los aspectos del milagro que se está investigando es la rapidez y el alcance de la recuperación”. En total, Kear pasó más de una semana en coma y más de un mes en el hospital. 

El padre Emil Kapaun, capellán del ejército estadounidense y sacerdote de la diócesis de Wichita, Kansas, aparece en un retrato sin fecha / Foto de OSV News - Cortesía de la Diócesis de Wichita

Una conexión especial

Kear escuchó por primera vez la historia del padre Kapaun cuando el hermano menor del sacerdote, Eugene, y su esposa, Helen, hablaron con la clase de religión de octavo grado de Kear. 

Más tarde, Kear descubrió que tenía muchas conexiones con el padre Kapaun. Su abuelo había sido amigo de Eugene. Tras la muerte de su abuelo, la familia de Kear encontró una caja con recortes de periódico que revelaban que había estado siguiendo la historia del padre Kapaun en tiempo real.

Más de una década después de su accidente, Kear también compró una casa que, casualmente, estaba al lado de una casa que Eugene había construido y de la que era propietario.

Kear afirma que “el accidente fortaleció mi fe increíblemente. Hoy en día, sigo orando para que el padre Kapaun interceda por mi.Solo le pido que esté conmigo y me guíe.Que me ayude a tomar la decisión correcta”, dice.

En 2021, cuando los restos del padre Kapaun fueron repatriados a Kansas, Kear estuvo presente. Asistió al funeral del sacerdote, que tuvo lugar tres días antes de su propia boda. 

“Pasé de la peor situación posible a donde estoy ahora, y todavía me parece increíble”, dice Kear. “No podría haberlo hecho solo”.

sábado, 27 de junio de 2026

Homilía del P. José Aurelio Martín y lecturas de la Misa de hoy, sábado, votiva del Sagrado Corazón de Jesús, 27-6-2026

27 de junio de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Aurelio Martín Jiménez y lecturas de la Santa Misa de hoy, sábado, votiva del Sagrado Corazón de Jesús, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, sábado, votiva del Sagrado Corazón de Jesús, 27-6-2026

27 de junio de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado, votiva del Sagrado Corazón de Jesús, presidida por el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 27-6-2026

27 de junio de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 27/6/2026: «No soy digno de que entres en mi casa» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 27 de junio de 2026, sábado de la 12ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Mateo 8, 5-17:

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:

«Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».

Jesús le contestó:

«Voy yo a curarlo».

Pero el centurión le replicó:

«Señor, no soy digno de que entres en mi casa. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le dijo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; a mi criado: “Haz esto”, y lo hace».

Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían:

«En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los hijos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Y dijo Jesús al centurión:

«Vete; que te suceda según has creído».

Y en aquel momento se puso bueno el criado.

Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a su suegra en cama con fiebre; le tocó su mano y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirle.

Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

«Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades».

Misterios Gozosos del Santo Rosario en la Parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, 27-6-2026

27 de junio de 2026.- (Camino Católico) Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, en la parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, emitido por 13 TV.

Santísima Virgen del Perpetuo Socorro fortalece nuestra fe, consuela nuestras penas y ayúdanos a vivir con esperanza, paz, alegría y caridad / Por P. Carlos García Malo