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martes, 13 de octubre de 2026

Jim Murphy tuvo una experiencia mística que lo transformó, caminó 6.300 km con una cruz evangelizando y vuelve a Madrid a predicar: «Veía a Jesús en la Cruz y me dijo: ‘Pasé esto para ser parte de tu vida’»

Jim Murphy lleva desde 1969 hablando del amor de Cristo y de su Cruz

* «Era de noche. Yo estaba en mi habitación, con la puerta cerrada, y lloraba, porque no veía qué sentido tenía la vida. Entonces sentí una presencia, real. Supe que alguien estaba allí, conmigo. Era una presencia de gran poder y de gran amor. No vi luces, no hubo sonidos, pero en mi interior sentí paz y amor. Supe que era Jesús. Tuve la sensación de que Dios me estaba ofreciendo su ayuda para mi vida. Y tuve una visión, muy clara. Era como ver un vídeo. Jesús estaba vivo en la Cruz, sufría de forma horrible, yo veía la sangre y las heridas, era terrible… Tiempo después, Sentí que Dios me decía que hay muchos tesoros que rescatar, que no están bajo el mar sino en los corazones de la gente»

 

Vídeo del testimonio de Jim Murphy en 2012 en Madrid predicando a los carismáticos

Camino Católico.-  Una noche de Pascua de 1969 cambió para siempre la vida de Jim Murphy. Tenía 17 años, estaba solo en su habitación y lloraba porque no encontraba sentido a su existencia. Entonces, según ha relatado él mismo, sintió una presencia llena de poder y amor y tuvo una visión de Jesucristo crucificado. «Era como ver un vídeo. Veía a Jesús en la Cruz. Estaba vivo en la Cruz, sufría de forma horrible», recordó en 2012 predicando en Madrid y en una entrevista con Religión en Libertad. 

Aquella experiencia le hizo comprender el cristianismo de una manera completamente nueva: Cristo no quería simplemente que cumpliera unas prácticas religiosas, sino entrar verdaderamente en su vida. «Entendí que ser cristiano no es hacer cosas», explicaba Murphy. Desde aquel momento comenzó un camino que le ha llevado a dedicar 57 años de su vida a la evangelización.


Ahora, más de medio siglo después de aquella experiencia, Jim Murphy regresará a Madrid los próximos 17 y 18 de octubre para predicar el Encuentro Nacional de grupos de oración de la Renovación Carismática Católica en el Espíritu (RCCeE). El encuentro se celebrará en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo, en Madrid, y tendrá como lema «Vive en mí», inspirado en el capítulo 6 del Evangelio de San Juan.


Jim Murphy nació en 1952 en una familia católica en Detroit, Michigan. Estudió en un colegio católico, y con sus dos hermanos acompañaba a sus padres a misa cada domingo. En casa, solían rezar juntos por la noche. Como es común, a los 16 años empezó a cuestionarse su relación con la fe. "¿Creo en esto por mí mismo?", se preguntaba. Y ¿qué sentido tenía vivir? ¿Para qué? Inició una búsqueda y "pronto me di cuenta de que buscaba algo que el mundo no podía darme". Pero eso no era ningún consuelo.

Jim Murphy predicando en 2024

Una experiencia mística en la noche

Y en la noche de Pascua de 1969, con 17 años, Jim tuvo una experiencia mística que cambió su vida para siempre.

"Era de noche. Yo estaba en mi habitación, con la puerta cerrada, y lloraba, porque no veía qué sentido tenía la vida. Entonces sentí una presencia, real. Supe que alguien estaba allí, conmigo. Era una presencia de gran poder y de gran amor. No vi luces, no hubo sonidos, pero en mi interior sentí paz y amor."

"Y entonces noté en mi corazón una voz que me hablaba. No era una imagen o una sensación. Eran palabras. Era un mensaje con palabras, muy claras, precisas. Me decían: "Has intentado encontrar la forma de ser feliz, pleno. Siempre tú, tú, tú. Nunca me dejaste ser parte de tu vida".

"Supe que era Jesús. Tuve la sensación de que Dios me estaba ofreciendo su ayuda para mi vida. Y tuve una visión, muy clara. Era como ver un vídeo. Veía a Jesús en la Cruz. Estaba vivo en la Cruz, sufría de forma horrible, yo veía la sangre y las heridas, era terrible. Y me dijo: "cuando pasé por esto, no pensaba que tu respuesta sería, simplemente, ir a misa o ayudar en la parroquia. No pasé esto sólo para que vayas a misa. Pasé esto para que seamos amigos y para ser parte de tu vida".

"Y toda mi comprensión de lo que era ser cristiano cambió. Entendí que ser cristiano no es hacer cosas. Entendí que es una actitud. Que Jesús quería más. Sí, claro que es bueno ir a misa. Él no estaba criticando la misa o la Iglesia: me estaba reclamando a mí."

Predicador desde los 17 años

Jim pudo hablar de su experiencia con su hermana, dos años mayor que él. "Ella había tenido una experiencia de conversión en la Renovación Carismática, que acababa de nacer en 1967 y se extendía por Michigan, y me la había contado, pero yo no entendí nada de lo que me contaba ella ni le presté ninguna atención. Hasta que me pasó a mí", explica Murphy. A través de su hermana, empezó a tratar con grupos carismáticos. Ese mismo año, invitaron a Jim a dar una charla en la parroquia, a cinco adolescentes. Desde entonces, no ha dejado de predicar.

Jim Murphy en un retiro en 2018

Durante mucho tiempo intentó compaginar su llamado a la predicación y evangelización con sus otras pasiones. "Mi padre era capitán de barco. Yo quería dedicarme a rescatar tesoros submarinos, hacer arqueología... ¡Conocí España leyendo de sus galeones! Yo tenía barco para practicar". Se sacó un título de graduado social, pero trabajó en mil cosas asombrosas: prospecciones en Alaska, investigación arqueológica en Hispanoamérica, guitarrista en una banda, conductor de camión, conductor de barco en viajes charter, trabajó en una tienda de verduras... y una vez fue guardaspaldas de la Madre Teresa de Calcuta. Y sin dejar de predicar.

Pero llegó un momento en que decidió dedicarse al Evangelio a tiempo completo. "Sentí que Dios me decía que hay muchos tesoros que rescatar, que no están bajo el mar sino en los corazones de la gente", explica.

Cruzando EEUU a pie con la cruz

En 1992, con 40 años, después de leer una carta de la Conferencia Episcopal de EEUU titulada "Herencia y esperanza", Jim tomó una cruz de madera de 1,8 metros y se puso a caminar por Estados Unidos, de Florida a California, viviendo de la Providencia y la caridad, y durmiendo en cualquier sitio. "A menudo venía gente a pedirme que rezara por ellos, por sus parientes enfermos, etc...", explica. "El hombre que camina con la cruz", titulaba la prensa. Caminó 6.300 kilómetros: el equivalente a 8 veces el Camino de Santiago desde Roncesvalles. Le costó 18 meses y gastó 14 pares de zapatos.

Jim Murphy peregrinando con su cruz cuando tenía 40 años

Poco después de acabar su gran viaje evangelizador, con 42 años, se casó. "Tenemos un hijo de 30 años, y vivimos de la providencia de Dios. Yo voy a donde me invitan a predicar y predico. Si me pagan, ¡gloria a Dios!, puedo pagar mis facturas. Pero no siempre me pagan. Mi mujer, Susan, lleva la casa y atiende a nuestro hijo. Yo viajo mucho. Yo ya se lo dije: mira, Susan, mi vida es así, este soy yo, y ella dijo, OK, quiero sumarme. A veces ha sido duro, claro, pero ya lo sabíamos".

Perspectiva para evangelizar

Jim ha cumplido 74 años el viernes 9 de octubre de 2026 y 57 años de experiencia como predicador itinerante. Fue presidente durante un tiempo de la Renovación Carismática Católica en EEUU (que implica a unos 9 millones de personas), presidente de una asociación ecuménica de evangelización de jóvenes y posteriormente llegó a presidir el ICCRS, el antiguo organismo internacional de servicio de la Renovación Carismática.

Madrid, además, no le resulta desconocida. Ya participó en 2012 en la asamblea anual de la RCCeE celebrada precisamente en el Colegio del Recuerdo.

Entonces explicó a algunas de las convicciones que han marcado sus décadas como evangelizador.

Una de ellas es que la evangelización no depende fundamentalmente de técnicas o programas. Hay que «dejar espacio al Espíritu Santo, dejar que Jesús actúe, confiar en Él más que en el método, por bueno que sea».

Murphy insiste también en la necesidad de establecer una relación personal con quienes están alejados de la fe. Los encuentros, retiros y actividades son útiles, pero considera que sin esa conexión personal resulta difícil llegar a quienes todavía están lejos de la Iglesia.

Catorce años después de aquella visita, Jim Murphy vuelve al mismo lugar de Madrid para dirigirse a los grupos y comunidades de la Renovación Carismática de toda España. Será los días 17 y 18 de octubre, bajo un lema que resume precisamente buena parte de la experiencia que transformó su propia vida cuando tenía 17 años: «Vive en mí».

Juan XXIII: El Papa de la paz, película de TV del año 2002

Año: 2002  –  Duración: 180 min. – País: Italia

Dirección: Giorgio Capitani

Guion: Massimo Cerofolini, Francesco Scardamaglia (Historia: Giancarlo Zizola)

Música: Marco Frisina – Fotografía: Luigi Kuveiller

Reparto: Ed Asner, Massimo Ghini, Claude Rich, Michael Mendl, Franco Interlenghi, Sydne Rome, Jacques Sernas, Roberto Accornero, Paolo Gasparini

Productora: Coproducción Italia-Alemania

Género: Drama | Biográfico. Religión. Telefilm

Sinopsis:

En 1958, tras la muerte de Pío XII, el anciano Cardenal Angelo Roncalli, Patriarca de Venecia, viaja a Roma para participar en el cónclave que debe elegir al nuevo Papa, cónclave dominado por toda clase de maniobras políticas. En efecto, una vez en el Vaticano, Roncalli asiste atónito al enconado enfrentamiento entre las distintas facciones eclesiásticas. Durante el cónclave se van desvelando aspectos extraordinarios del pasado del viejo cardenal: su apoyo espiritual y económico a un grupo de trabajadores en huelga, cuando todavía era un joven sacerdote; su ayuda a los cristianos ortodoxos de Bulgaria, cuando estuvo destinado en ese país; sus hábiles negociaciones con el embajador nazi de Estambul para salvar un tren de prisioneros judíos, cuando era diplomático del Vaticano en Turquía; sus finas dotes diplomáticas para evitar que De Gaulle repudiase a treinta obispos que habían apoyado el régimen de Vichy. Hubo que llegar a la undécima votación para que hubiera «fumata bianca»: el elegido, contra todo pronóstico, fue Roncalli, que tomó el nombre de Juan XXIII.


Lazar Kovacs, profesor, alejado de la fe, investigaba del budismo y al hacerlo de Jesús «estaba sentado y Dios estaba allí, conmigo, me escuchaba, se sentó en mi regazo»

 Lázár Kovacs, intelectual y estudioso cinematográfico, cuenta la experiencia mística que le ató a Dios

* «Diría que Dios se hartó de mis extravíos, mis luchas, mi egoísmo, y decidió tirar de la manta, sacarme de esa cosa oscura y apestosa en la que estaba. Creo que dos minutos de felicidad con Dios pueden dar luz a los años de oscuridad que tuve que sufrir, la que yo mismo me preparé, y a otros a mi alrededor. Él es mi Padre en el Cielo, sabe lo que necesito, me alimenta y me sostiene. Es bueno ser hijo de un Padre así. No podría pedir más. Su misericordia con nosotros es increíble.  Tenemos que darle la oportunidad de que esté presente en nuestras vidas»

Camino Católico.-  Lazar Kovacs Akos es un respetado intelectual húngaro y profesor universitario. Es un estudioso del cine y, actualmente, un católico de fe firme. Ha sido presidente de la Asociación Cinematográfica Católica Húngara, es miembro de Signis (la Asociación Mundial de Comunicación Católica), habla inglés y alemán (estudió en Oxford y en Austria), además de su húngaro natal, y tiene titulaciones universitarias de filosofía, teología y cinematografía.No siempre fue católico. Hubo un tiempo que estuvo muy alejado de la fe, investigando en la espiritualidad oriental, en el budismo, en filosofías herméticas o vitalistas... Era intelectual, se hacía preguntas, buscaba.

Hoy, como católico, no renuncia al conocimiento, la razón o el intelecto, pero considera que la fe es más fuerte y transformadora.

"No sé si Dios me ama, pero creo que Dios me ama. La fe es más fuerte que el saber. Yo antes pensaba que el saber era lo más importante, pero la fe es más importante", explica en un testimonio que graba en vídeo para el Congreso Internacional Eucarístico de Budapest y que sintetiza y traduce P.J.Ginés en Religión en Libertad.

"La fe puede mover montañas, acallar mares, levantar a los muertos", añade.

Una búsqueda espiritual: orientalismo, eclecticismo...

Explica cómo llegó a él la certeza de la fe.

"Yo estaba leyendo El Señor, de Romano Guardini. Estaba investigando sobre Jesús, después de un largo viaje [intelectual] sobre el budismo, las obras de Béla Hamvas, de todo..."

La mención a Béla Hamvas dice mucho de la amplitud investigadora de Lazar Kovacs.

Béla Hamvas (1897–1968) fue un filósofo y escritor inagotable, vitalista y ecléctico, interesado por tradiciones herméticas como las de René Guénon, el misticismo europeo y el pensamiento oriental.

Tenía una librería hasta que en 1948 el nuevo régimen comunista se la quitó y le prohibió publicar cualquier cosa. Pero no dejó de escribir y a veces de publicar anónimos.

Obrero eléctrico en esta nueva etapa, Béla Hamvas continuó traduciendo del sánscrito, hebreo, griego e investigar -siempre autodidacta- sobre cábala, zen y sufismo. Esas fueron las confusas aguas espirituales donde Lazar inició su investigación.

Un libro de Guardini para meditar sobre Jesús

Cuando Lazar decidió centrarse en explorar la figura de Jesús, acudió a un libro muy especial. El Señor, de Romano Guardini, lo escribió este sacerdote alemán (de familia italiana) a raíz de su experiencia con jóvenes católicos inquietos en las universidades alemanas de los años 20 del siglo XX.

Lo publicó en 1937. Consiste sobre todo en meditaciones sobre aspectos de la vida de Jesús. Se suele leer "en sorbos", en fragmentos, un capítulo al día, mientras se medita lo que dice.

Experiencia mística, solo en la biblioteca

"Yo estaba sentado, solo, en la Biblioteca Széchenyi, cuando de repente quedó claro que Dios estaba allí, conmigo", describe Lazar su experiencia mística, cuando tenía el libro en las manos.

"Él me escuchaba, Él no estaba muerto y yo no estaba solo. En esta soledad total y absoluta, Él se sentó en mi regazo. O hizo que yo me sentara en su regazo. Y estallé en lágrimas. Fue el momento más feliz de mi vida, supongo", explica este intelectual.

"Diría que Dios se hartó de mis extravíos, mis luchas, mi egoísmo, y decidió tirar de la manta, sacarme de esa cosa oscura y apestosa en la que estaba", añade.

"Creo que dos minutos de felicidad [con Dios] pueden dar luz a los años de oscuridad que tuve que sufrir, la que yo mismo me preparé, y a otros a mi alrededor".

Se abre este mundo... y el que vendrá

Tener fe no le cerró la mente ni la visión, sino al contrario. "Creo que nunca el mundo estuvo tan abierto para mí como ahora. Y espero que se abrirá y ampliará aún más cuando yo muera. No tengo miedo de morir", afirma.

Se queda un momento pensativo, y se emociona sin palabras, como pensando en las cosas hermosas que piensa encontrar o reencontrar en el Cielo.

Mientras tanto, en la tierra, se siente cuidado por Dios. "Él es mi Padre en el Cielo, sabe lo que necesito, me alimenta y me sostiene. Es bueno ser hijo de un Padre así. No podría pedir más. Su misericordia con nosotros es increíble", asegura.

Y finaliza con una exhortación: "Este es mi mensaje, seamos misericordiosos unos con otros y con Dios, incluso si Él parece estar escondido. Tenemos que darle la oportunidad de que esté presente en nuestras vidas".

Lázár cuenta su testimonio en húngaro en el vídeo, con subtítulos en inglés

Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Misa de hoy, martes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario, 13-10-2026

13 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Santa Misa de hoy, martes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 

Santa Misa de hoy, martes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario, 13-10-2026

13 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 13-10-2026

13 de octubre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, martes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 13/10/2026: «Dad limosna, y lo tendréis limpio todo» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 13 de octubre de 2026, martes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Lucas 11, 37-41:

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él.

Él entró y se puso a la mesa.

Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:

«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad.

¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 13-10-2026

13 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«San Carlo Acutis, enséñanos a amar a Jesús en la Eucaristía y a vivir cada día con fe, alegría y caridad» / Por P. Carlos García Malo

 


lunes, 12 de octubre de 2026

Francisco Javier Soriano era rebelde, se escapó de casa a los 17 años, iba con malas compañías, drogas y hoy es sacerdote: «Dios lo tenía planeado; no imaginaba su misericordia y su paciencia para esperar»

Francisco Javier Soriano, a la izquierda, vivió una adolescencia de rebeldía, escapando de casa. con malas compañías y drogas, pero Dios lo rescató y es el primer sacerdote español de los Misioneros de la Caridad, fundados por Santa Teresa de Calcuta

* «Estar con los niños de la calle me hizo un hermano más de ellos; ahí ya estaba Dios verdaderamente trabajando en mí… El Espíritu Santo me puso algo en el corazón. Me puse a mirar en internet porque no sabía qué hacer con mi vida; escribí 'órdenes misioneras' y la primera en la que hice clic fue Misioneros de la Caridad. Si te digo la verdad, yo a la Madre Teresa de Calcuta la confundía con Teresa de Ávila. Me encontré con el Señor a través de la espiritualidad de Madre Teresa, que no la conocía, pero fue como hecha para mí de alguna manera»

Camino Católico.-  Hay vidas en las que la vocación parece asomar desde la propia pila bautismal. San Francisco Javier, antes de convertirse en el gran patrón de las misiones y cruzar océanos por Cristo, fue un joven noble, orgulloso, apasionado y con ganas de devorarse el mundo.

Siglos después, otro español bautizado con su mismo nombre, Francisco Javier Soriano, ha recorrido un trazado que guarda un sorprendente paralelismo. En cierta forma, su nombre auguraba a un personaje inquieto, rebelde y sin miedo a la aventura; lo que pocos preveían es que, tras un convulso historial de huidas, noches sin rumbo y descarriamiento, este valenciano acabaría convirtiéndose en el primer sacerdote español de los Padres Misioneros de la Caridad, la rama sacerdotal masculina fundada por la Santa Teresa de Calcuta.



Javier descubrió de manera providencial a su congregación a través de internet tras una inesperada visita de su padre

La rebeldía y el orgullo de irse a los 17 años

Criado en Valencia, en el seno de una familia numerosa de seis hermanos cuyos padres son miembros del Opus Dei, la adolescencia de Francisco Javier tomó un rumbo inesperado. «Tuve una adolescencia bastante rebelde y loca en Valencia», reconoce en conversación con María Rabell García en El Debate con absoluta franqueza. Las malas compañías, las drogas y una relación sentimental desafortunada comenzaron a alejarlo de sus raíces.

La tensión en el hogar llegó a un punto de quiebre cuando su padre decidió marcar un límite definitivo. «Mi padre me había amenazado con que a los 18 se acababa su responsabilidad de cuidarme, y lo escribió ahí en la nevera para que lo viéramos». Movido por el orgullo tras una discusión en casa, Javier decidió no esperar a cumplir la mayoría de edad: «Así, por orgullo, dije: 'Pues me voy'. A los 17 años me fui de casa». Jamás volvería a residir en el domicilio familiar. Comenzó entonces un periplo de supervivencia alojándose donde podía: en casa de la abuela de su novia, con amigos y en etapas cortas al borde de la intemperie.

El primer exilio en México

Desesperados por rescatarle de la espiral en la que se había metido, sus padres agotaron vías de ayuda en España e intentaron enviarlo fuera para alejarlo de malas influencias. Javier, que desde niño sentía un «ansia de irse lejos y de buscar», aceptó poner tierra de por medio.

Su destino fue México, donde ingresó como voluntario durante un año en Hogares Providencia, una obra de acogida para niños de la calle fundada por un sacerdote español. Aquella dura realidad le transformó: «Estar con los niños de la calle me hizo un hermano más de ellos; ahí ya estaba Dios verdaderamente trabajando en mí». Como además tocaba el violín, sus padrinos de confirmación le consiguieron una audición en una orquesta escuela de la Ciudad de México. Lo que iba a ser un voluntariado de doce meses se convirtió en una estancia de tres años en el país.

La intuición de una madre y el abrazo de un padre

Sin embargo, la ilusión de los primeros tiempos con la música pronto se truncó en tierras mexicanas. Lejos de su familia, Javier se desvió nuevamente y entró en ambientes peligrosos. Pero a miles de kilómetros de distancia, la fe de sus padres no dejó de velar por él. Una noche, en su pueblo de Teruel, su madre se despertó de sobresalto en mitad de la madrugada con una corazonada. Se giró hacia su marido y le dijo: «Tienes que ir a México que Javier no está bien».

Francisco Javier, con un grupo de Misioneras de la Caridad

El padre confió en la intuición de su esposa, compró los billetes esa misma madrugada e hizo un viaje relámpago de cinco días a México. Javier intentó montar una comedia para disimular su situación: fingió haber perdido las llaves de su vivienda para no mostrársela y alquiló una habitación en un hotel de la «zona roja» de la capital.

El engaño duró pocas horas. Estando a solas en la habitación, su padre le miró y le soltó a bocajarro: «Tú no estás bien». «Esa no te la esperas. Me derrumbé porque no me lo esperaba», confiesa Javier. Aquella noche, padre e hijo lloraron, se reconciliaron y reconstruyeron su relación. Como reflexiona hoy el presbítero: «Una madre que reza siempre da fruto, y cuando el padre también se suma, aún más».

Un clic providencial en internet

Tras la partida de su padre, Javier se trasladó a un lugar más seguro, pero sumido en una angustiosa desorientación. Una noche, incapaz de conciliar el sueño, sintió un impulso interior: «El Espíritu Santo me puso algo en el corazón. Me puse a mirar en internet porque no sabía qué hacer con mi vida; escribí 'órdenes misioneras' y la primera en la que hice clic fue Misioneros de la Caridad». En aquel momento, incluso admite con gracia: «Si te digo la verdad, yo a la Madre Teresa la confundía con Teresa de Ávila».

Aquel clic le mantuvo despierto toda la noche fascinado ante la pantalla, contemplando el carisma de pobreza y entrega de la congregación. Al día siguiente contactó con los religiosos en México y aceptó realizar un discernimiento en una misión en el desierto de San Luis Potosí. Allí rezó de verdad por primera vez en su vida. «Me encontré con el Señor a través de la espiritualidad de Madre Teresa, que no la conocía, pero fue como hecha para mí de alguna manera», relata.

Aunque ingresó advirtiéndoles que no deseaba ser sacerdote, los Misioneros de la Caridad vieron algo en él. Tuvo que cursar un año intensivo para completar el bachillerato que no había terminado en España y, tras once años de entrega e integración en la orden, su discernimiento ha llegado a término.

Francisco Javier Soriano recibe este sábado, 3 de octubre, la ordenación presbiteral en Roma como el primer padre Misionero de la Caridad de nacionalidad española. Tras unos días de descanso en su hogar familiar, su primer destino pastoral no estará en España ni en Calcuta, sino en la frontera mexicana de Tijuana, regresando justo al lugar donde comenzó su rescate.

Al contemplar el mapa de su vida, desde la rebeldía hasta el ministerio sacerdotal, el nuevo sacerdote concluye maravillado de la pedagogía divina: «Dios sobrepasa de una manera increíble tus propios planes. Nunca me hubiera imaginado su misericordia y su paciencia para esperar... Es como si Él ya lo tuviera todo planeado».

Homilía de Mons. Luis Marín de San Martín, OSA, limosnero del Papa, y lecturas de la Misa de hoy, lunes, Nuestra Señora del Pilar, 12-10-2026

12 de octubre de 2026.-  (Camino Católico)  Homilía de Mons. Luis Marín de San Martín, OSA, limosnero del Papa, y lecturas de la Santa Misa de hoy, lunes, Nuestra Señora del Pilar, emitida por 13 TV desde la Basílica del Pilar de Zaragoza.

Santa Misa de hoy, lunes, Nuestra Señora del Pilar, en la Basílica del Pilar de Zaragoza, 12-10-2026

12 de octubre de 2026.-  (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, lunes, Nuestra Señora del Pilar, presidida por Mons. Luis Marín de San Martín, OSA, limosnero del Papa, emitida por 13 TV desde la Basílica del Pilar de Zaragoza.

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 12-10-2026

12 de octubre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, lunes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 12/10/2026: «Bienaventurados los que escuchan» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 12 de octubre de 2026, lunes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario, Nuestra Señora del Pilar, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Lucas 11, 27-28:

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:

«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».

Pero él dijo:

«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».