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miércoles, 14 de enero de 2026

Confiar, perseverar y dejarnos transformar por la gracia sabiendo que una vida entregada, aunque sencilla, puede reflejar al mundo la luz de Cristo / Por P. Carlos García Malo


 

Denzel Ruiz, niño de 5 años, curado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis: «La médica dijo que no había explicación; creemos en los milagros y que Carloo llegó a nuestro hogar como signo del amor de Dios que nunca nos abandona»

Denzel Ruiz, niño que se curó de leucemia, la misma enfermedad de la que murió San Carlo Acutis, a quien la familia pidió su intercesión cuando todavía era beato / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

* «Yo soy católica, estamos todos bautizados y tomamos la comunión. Pero no era de ir a la Iglesia, más allá de ser creyente. Pero desde que conocí a San Carlo Acutis siento una total conexión con él. Como mamá, me siento instrumento de San Carlo Acutis. Él fue un joven que usó su vida y sus talentos para acercar a otros al amor de Dios; y yo, en este camino inesperado, descubrí que también podía entregar lo que tengo para ayudar a otros niños que luchan como Denzel»

                    

Natalia Rodríguez, madre de Denzel Ruiz, sanado por intercesión de San Carlo Acutis, cuenta el testimonio

Camino Católico.- Tras su lucha contra la leucemia, Denzel Ruiz, un niño de 5 años, celebra su recuperación junto a su familia, que atribuye la sanación del pequeño a la intercesión de San Carlo Acutis. Como gesto de gratitud, peregrinaron juntos a una capilla dedicada al joven santo, que también murió de una leucemia.

Denzel tenía tres años  cuando, el 21 de marzo de 2024, recibió el diagnóstico de leucemia. Desde ese momento, la vida de su familia cambió por completo. En medio del dolor, encontraron un sostén inesperado en la fe y, de manera particular, en la figura de Carlo Acutis.

El 27 de octubre de 2024, a días de cumplir 4 años, Denzel Ruiz tocó la campana que él y su familia anhelaban escuchar desde comienzos de ese año. Esa campana que confirmaba que Den había completado su tratamiento oncológico contra la Leucemia Linfoblástica Aguda que le habían diagnosticado en marzo. No lo hizo en el hospital, sino en la Gruta de la Virgen de Mar del Plata, junto a su familia y llevando la remera con la imagen de su gran protector durante todo el proceso: el, por entonces, beato Carlo Acutis.

En septiembre del pasado año 2025, Acutis fue canonizado (declarado santo) por el Papa León XIV en el Vaticano. Y tanto Denzel como sus padres y hermanos son de los devotos más fieles de esta figura que, casualmente, falleció el 12 de octubre de 2006, a los 15 años, y como consecuencia de una leucemia.


Denzel Ruiz y su familia han visitado las obras de la capilla dedicada a San Carlo Acutis, en agradecimiento por su sanación  / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

Es tal la devoción de la familia Ruiz -oriunda de Mar del Plata- por el flamante San Carlo Acutis que el 24 de diciembre de 2025 estuvieron de visita en las obras de la capilla en honor a Acutis y que está siendo construida en Chacras de Coria. Se trata del primer templo dedicado al "Influencer de Dios" o al "Santo de Internet" -como ha pasado a la historia- en todo el mundo.

"Yo soy católica, estamos todos bautizados y tomamos la comunión. Pero no era de ir a la Iglesia, más allá de ser creyente. Pero desde que conocí a San Carlo Acutis siento una total conexión con él. Y vinimos de vacaciones a Mendoza especialmente para conocer la capilla que están construyendo, este viaje fue el regalo para mis hijos, para conocer donde está levantándose la capilla en honor al salvador de mi hijo", describe -emocionada- Natalia Rodriguez, la mamá de Denzel a el diario  Los Andes.

Si bien ya completó el tratamiento, el alta definitiva del pequeño de 5 años (los cumplió en noviembre de 2025) tiene fecha para el 21 de marzo de 2026, exactamente el día en que se cumplen dos años desde el diagnóstico y el inicio de la quimio.

Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

"El gracias a Dios está perfecto", repite, y agradece, su mamá. En todo momento, con orgullo y felicidad, la mujer luce su remera con la cara del santo que predicó la palabra de Dios por internet y dedicó su vida a ayudar a quienes menos tenían, "Gracias, Carlo Acutis" se lee en el texto que acompaña la imagen del adolescente nacido en 1991 y fallecido en 2006.

La familia trajo a Mendoza -y dejó en el terreno donde se está levantando la capilla- un banner que mandaron a hacer especialmente para agradecer a Acutis por ser el guardián de su hijo y haber intercedido en la mejora de Denzel.

El diagnóstico, la enfermedad y la estampita de Carlo Acutis 

El 21 de marzo de 2024, a Denzel Ruiz (de 3 años, por entonces) le diagnosticaron leucemia. El niño había comenzado la salita de tres hacía unos días y hasta había pasado por un control pediátrico un mes antes. Pero no se había encendido ninguna alarma.

Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis, en una foto dando gracias / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

"Lo veía medio amarillito yo por esos días, pero como había ido al médico y no le vieron nada, estaba tranquila. Pero la directora del jardín me terminó de convencer de que algo no estaba bien. Lo volvimos a llevar al médico y observaron que tenía el bazo inflamado. Y de allí, en un diagnóstico más completo, le diagnosticaron leucemia", recapitula la mamá del niño Natalia, nacida en Tigre, pero viviendo hace 20 años en Mar del Plata.

Con el inicio del tratamiento de Den, su familia también encontró en la fe una contención incomparable. Así fue como Nati Rodriguez y Marcial Ruiz (ella ama de casa, él chef, y ambos padres de Denzel) montaron un santuario en su casa marplatense. Y fue la mamá de Natalia quien les hizo llegar una estampita de Carlo Acutis, por entonces beato y sobre quien ni Natalia ni Marcial habían oído hablar.

Inquieta por naturaleza, Natalia comenzó a leer y a investigar sobre Acutis. Y se fascinó con su historia, sobre todo con dos grandes similitudes en la vida de ambas familias: la madre de Carlo no era tan religiosa, y Carlo había tenido leucemia también. Por entonces, Denzel llevaba 15 días internado luego del diagnóstico.

Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis, con sus padres y un sacerdote dando gracias / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

"Pusimos la estampita en el santuario con las otras, en nuestra habitación, junto a unas velas. Y esa madrugada del 7 de abril de 2024, cerca de las 2:30 me desperté porque se estaba prendiendo fuego el santuario. Nos levantamos rápido, apagamos el incendio y fui a buscar de inmediato la estampita de Carlo. Pero lo más increíble fue que esa estampita se había 'volado' del santuario y había ido a parar al lado de mi cama", recapitula la mujer.

"Sentí que fue él (Carlo) quien me despertó en el momento justo, porque ya hasta teníamos hollín en la nariz", agrega.

Más allá del tratamiento y las sesiones de quimioterapia, atravesar la leucemia no fue tan duro para Den. Sobre todo, como describe su madre, si se tiene en cuenta que nunca precisó de sondas y tampoco tuvo yagas en la boca.

Natalia Rodríguez, madre de Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

El milagro de San Carlo Acutis

En octubre de 2024, en la previa de una de las quimios más difíciles -y que implicaría una internación de 24 horas-, a Denzel le realizaron todos los estudios de laboratorio. Prácticamente era un hecho, en base a otros casos, que el niño necesitaría transfusión de plaquetas y glóbulos rojos. Pero el mismo día en que le realizaron los estudios, los resultados arrojaron un dato sorprendente: los valores estaban por encima de lo esperado (algo positivo), por lo que no habría necesidad de trasfusión. "La médica me dijo que no había explicación desde la medicina, porque era una de las quimios más fuertes que tenía que pasar", recapitula Natalia.

A fines de octubre de ese año, Den tocó la campana. Lo hizo en la Gruta de la Virgen, en Mar del Plata, con la remera donde se ve estampada la cara de Acutis, el agradecimiento y el banner que mandó a imprimir su familia donde se lee, claramente, "Gracias Carlo Acutis. Denzel, de Mar del Plata".

“Creemos en los milagros. Creemos que Carlo no llegó a nuestro hogar por casualidad, sino como signo del amor de Dios que nunca nos abandona”, afirma Natalia a La Capital. “Sentimos que Den es un milagro de Carlo. Para nosotros fue un milagro que esa estampita haya llegado a casa y aferrarnos tanto a él, y las señales que hemos tenido… sentimos que solo el milagro y la fe pueden hacer esas cosas”.

Acciones de gracias

La experiencia vivida impulsó a Natalia a transformar el sufrimiento en servicio. A partir de lo que atravesaron con Denzel, comenzó a interesarse en cómo mejorar el tránsito de los niños y sus familias por los tratamientos oncológicos.

Natalia Rodríguez, madre de Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis, con un cuadro del santo / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

“Como mamá, me siento instrumento de san Carlo Acutis. Él fue un joven que usó su vida y sus talentos para acercar a otros al amor de Dios; y yo, en este camino inesperado, descubrí que también podía entregar lo que tengo para ayudar a otros niños que luchan como Denzel”, expresó.

Durante el tiempo que Denzel estuvo internado, el equipo de salud les entregó una hoja genérica para registrar datos básicos. Al resultarle poco práctica, Natalia diseñó una planilla más clara, de esa iniciativa nació la Libreta Oncológica, una herramienta pensada para mejorar la comunicación entre padres, enfermeras y médicos.

“Sirve para una comunicación segura entre padres, enfermeras y médicos a la hora de anotar controles, quimios, medicación, laboratorios y nuevos turnos programados”, explica.

También impulsó las llamadas “Reglas de Oro”, con propuestas concretas para mejorar la experiencia hospitalaria de los niños, como modificar el horario de las punciones o brindar prioridad para estacionar cerca del hospital.

Otro aporte significativo fue la creación de un chaleco especial para el catéter. La idea surgió de Natalia y el diseño fue realizado por su hija Luana, diseñadora de indumentaria. Hoy, esta prenda es utilizada por otros pacientes oncológicos gracias a donaciones solidarias.

Peregrinación a Mendoza, a la primera capilla a Acutis

Natalia, Marcial, Denzel y su hermana Mora (11) llegaron a Mendoza los días previos a la Navidad de 2025. La elección del destino estuvo directamente vinculada con el deseo de conocer el lugar donde se está levantando la primera iglesia en honor a Acutis.

"El lunes fui al terreno donde se está construyendo la capilla, le conté mi historia al jefe de la constructora y le dejé la estampita, junto con mi teléfono. Pedimos entrar y nos dejaron recorrer cómo estaba quedando todo. Yo aproveché y me llevé un poquito de tierra. Además, dejamos el banner y una remera que dice 'Gracias Carlo'; ese fue mi regalo de Navidad", relata Natalia, quien estuvo en Mendoza hasta las 6 de hoy, 25 de diciembre. A esa hora, toda la familia regresó a Buenos Aires.


Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis, y sus padres cuando el pequeño tocó la campana de su sanación en la Gruta de la Virgen de Mar del Plata / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

Días después de haber visitado de imprevisto la futura capilla, los responsables del proyecto se contactaron con la familia Ruiz y pudieron compartir un momento de conexión espiritual y de mucha emoción. A la familia marplatense le regalaron un libro con la historia de Acutis y de la capilla, mientras que Denzel y su familia dejaron -además del banner y la remera- estampitas y medallas.

"En la capilla, de casualidad, me encontré con Fernanda, que es la mamá de Isabella, otra chica que está en tratamiento contra la leucemia. A ella le dejé una estampita, una medallita y quedamos que vamos a seguir en contacto", cierra.

“Gracias Carlo, por elegirme, acompañarnos y recordarnos que la santidad se vive en lo cotidiano”, concluye Natalia.

La capilla Carlos Acutis está siendo construida en un predio de 4.300 metros ubicado en calle Viamonte (Chacras de Coria). A priori, la obra tiene un plazo de ejecución de dos años y medios (esperan que esté lista en 2028).

Tanto el interior como el exterior serán de piedra, y contará, además, con grandes ventanales para que entre mucha luz y vitrales que representarán de forma gráfica la historia de Acutis. El techo, por su parte, será de piedra laja y la capilla contará con un campanario.

Denzel Ruiz, niño de 5 años, sanado de leucemia por intercesión de San Carlo Acutis, cuando estuvo hospitalizado / Foto: Gentileza Familia Ruiz-Rodríguez - Los Andes

Los responsables han iniciado una campaña de colecta de fondos para quienes quieran aportar para hacer realidad la construcción de la capilla. Ingresando al sitio oficial (capillacarloacutis.com), hay que hacer click en “Quiero Aportar” y luego seleccionar la opción para Argentina. En pantalla aparecerán las opciones que brinda la plataforma, solo basta con elegir una, clickear en “Colaborá” y, para finalizar, ingresar los datos personales.

Todos aquellos que se suscriban y participen (y así lo deseen) verán sus nombres impresos en un lugar destacado de la capilla, como sello del invaluable aporte para concretar el proyecto.

El padre Lucjan Bielas, de 68 años y científico, tenía un cáncer maligno: «Recé la novena al Niño Jesús y pedía: "si te toco todos los días, Señor, si quieres, puedes purificarme; y me sanó»

  

* «Hasta hoy rezo todos los días la novena al Niño de Koleta y, gracias a ella, visito espiritualmente Belén y Nazaret. He comprendido que, a través de la Eucaristía y el cumplimiento de la voluntad de Dios, soy miembro de la Sagrada Familia. Y el culto al Niño Jesús, que antes me parecía infantil, hoy me hace crecer junto con Jesús, en mi relación con Dios Padre, María y José»  

Camino Católico.- Era la primavera de 2020. El padre Lucjan Bielas, de 68 años, activo pastor y científico de la diócesis de Cracovia, notó en sí mismo unos síntomas preocupantes: sangre en la orina. "¿Cómo? ¿Cáncer? Pero si no me duele nada", fue su reacción al escuchar el diagnóstico en la consulta del urólogo. "Hay que extirparlo. Lo mejor es hacerlo mañana, porque cada minuto cuenta", respondió el médico. Aquí su impactante testimonio.

El toque de Dios

El padre Lucjan Bielas sanó de cáncer / Foto: Andrzej Niedźwiedzki

Cuatro días después, ya había sido operado. "G4, es decir, el grado más alto de malignidad", leyó en los resultados de los exámenes histopatológicos y se dio cuenta cada vez más de la gravedad de la situación. En los rostros de los médicos veía preocupación y desesperanza. Era un tipo de cáncer que pronto da metástasis.

"Quizás no temía tanto a la muerte como al hecho de tener que poner aún más en orden mi vida antes de partir, porque el tiempo podía ser corto", dice a Dorota Niedźwiecka en Aleteia. "Y sucedió algo extraordinario. Durante la misa, empecé a darme cuenta de nuevo del significado de las palabras de la oración que el sacerdote reza antes de la comunión".

"Señor Jesucristo, que la recepción de tu Cuerpo y tu Sangre (...) gracias a tu misericordia (...) me proteja y cure eficazmente mi alma y mi cuerpo". Las palabras "y mi cuerpo" resonaban en su cabeza y se tomaba muy en serio que Cristo está realmente presente en el pan y el vino consagrados.

"Si creo que realmente toco el Cuerpo de Cristo, tal como lo tocaban las personas a las que sanó hace siglos, eso significa que Él también puede sanarme a mí", comprendía cada vez más.

Imagen del Niño Jesús

Estatua del Niño Jesús, llamada Koletański, del Santuario de San José en el convento de las benedictinas de clausura en Cracovia, que visitó el padre Lucjan Bielas. A partir de ese momento empezó una novena al Niño Jesús pidiendo la curación del cáncer / Foto: Andrzej Niedźwiedzki

"¿Para qué me necesita Dios siendo sano?", comenzó a preguntarse en sus oraciones. Y descubrió que Dios quería que dirigiera la Pastoral de los Trabajadores Ora et Labora, de la que había decidido ocuparse antes de la pandemia, cuando se jubiló.

A pesar de la pandemia y de la suspensión de las actividades pastorales, decidió seguir adelante. Junto con las personas de la pastoral, visitó el Santuario de San José en el convento de las benedictinas de clausura en Cracovia, que parecía ideal para establecer la obra.

Era el 19 de junio de 2020, festividad del Sagrado Corazón de Jesús. La hermana Ewelina, que les recibió en la puerta, comenzó a hablarles con gran fe de las gracias obtenidas por intercesión de la milagrosa estatua del Niño Jesús, llamada Koletański, que se encuentra en su iglesia desde hace 200 años.

"Padezco un cáncer muy grave, que suele tener un final dramático", compartió el padre Lucjan su problema. Entonces, la hermana, con un rostro sereno, detrás del cual se escondía su fe, le puso en la mano un librito con la novena al Niño Koletański, una botella con agua en la que se había bañado la estatuilla y unas telas.

"La idea del Niño me pareció infantil al principio, pero cuando la muerte te mira a los ojos, uno se aferra a cualquier oración", dice el padre Lucjan. "Empecé a rezar esta novena con seriedad todos los días, y la oración iba acompañada de pensamientos siempre nuevos".

¿Quizás el Caribe?

La novena al Niño Jesús comenzó a asociarse en su mente con el Santísimo Sacramento. "Si te toco todos los días, Señor, si quieres, puedes purificarme", pedía. Las siguientes pruebas mostraron que no había metástasis en el organismo y que en la cicatriz de la primera operación no había rastros de cáncer.

"Estaba limpio, lo que, por supuesto, no significa que no vaya a volver".

Los médicos, sorprendidos por los resultados, renunciaron a la quimioterapia prevista y solo recomendaron un control regular.

"Entonces sentí muy claramente cómo las oraciones de cientos de personas me sacaban del problema", dice. "Satisfecho, fui a la capilla del hospital y pensé: "¿Quizás un viaje al Caribe? ¿Quizás una vuelta al mundo? ¡Disfruta de la vida!". Y casi al mismo tiempo sentí una voz interior que me decía: "Lucek, me estás molestando. Ponte a trabajar, porque te voy a retirar las subvenciones".

Ponte a trabajar

Padre Lucjan Bielas / Foto: Archivo de Joanny Błyszczak

Así, comenzó a desarrollarse la Pastoral de los Trabajadores Ora et Labora, que da forma a la cultura del trabajo. Representantes de diferentes profesiones se reúnen cada mes en el convento de las hermanas bernardinas y encuentran soluciones concretas para el cambiante mercado laboral y en relación con Dios. Abordan el realismo, los retos concretos de la vida...

El padre Lucjan también comenzó a acompañar a grupos concretos: silvicultores, arquitectos, aviadores y... presos. Imparte catequesis para adultos, retiros... Y cada asociación de la que es pastor se basa en las rosas del Rosario Viviente.

"Hasta hoy rezo todos los días la novena al Niño de Koleta y, gracias a ella, visito espiritualmente Belén y Nazaret", dice. "He comprendido que, a través de la Eucaristía y el cumplimiento de la voluntad de Dios, soy miembro de la Sagrada Familia. Y el culto al Niño Jesús, que antes me parecía infantil, hoy me hace crecer junto con Jesús, en mi relación con Dios Padre, María y José”

"¿Cómo funciona?"

El padre Lucjan Bielas tiene una intensa actividad pastoral después de su curación del cáncer / Foto: Archivo de Joanny Błyszczak

El sacerdote explica, "Me di cuenta de que, al crecer, Jesús aprendió todos los comportamientos de la vida cotidiana en casa, de María y José. Observaba cómo hablaban, cómo trabajaban, cómo construían relaciones con los demás. Y luego compartía esa gran sabiduría, como cuando, con 12 años, discutía con los eruditos en el templo. Nosotros solemos fijarnos solo en su actividad pública. Sin embargo, aprendió en casa cómo comportarse en la comunidad de la Iglesia. Y eso es lo que yo también aprendo cada día de la Sagrada Familia".

"Lo que sucedió me cambió por completo", resume el padre Lucjan Bielas. "Y mi trabajo diario, en toda la realidad de la vida, al abordar todos los temas, incluso los más difíciles, es un agradecimiento por estar vivo".

Papa León XIV en la Audiencia General, 14-1-2026: «Dios se nos revela por su Palabra y nos invita a la escucha, para que penetre en nuestros corazones; Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él»

* «Estamos llamados a hablar con Dios, no para comunicarle lo que Él ya sabe, sino para revelarnos a nosotros mismos. De ahí la necesidad de la oración, en la que estamos llamados a vivir y a cultivar la amistad con el Señor. Esto se realiza, primeramente, en la oración litúrgica y comunitaria, en la que no somos nosotros quienes decidimos qué escuchar de la Palabra de Dios, sino que es Él mismo quien nos habla por medio de la Iglesia. Además, se cumple en la oración personal, que tiene lugar en el interior del corazón y de la mente. Durante la jornada y la semana del cristiano no puede faltar el tiempo dedicado a la oración, a la meditación y a la reflexión»

Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News con la alocución Papa León XIV ha hecho en nuestro idioma

* «En Jesús, Dios nos hace hijos y nos llama a hacernos semejantes a Él a pesar de nuestra frágil humanidad. Nuestra semejanza con Dios, entonces, no se alcanza mediante la transgresión y el pecado, como sugirió la serpiente a Eva (cfr. Gen 3,5), sino en la relación con el Hijo hecho hombre. Las palabras del Señor Jesús que hemos recordado – “Yo los llamo amigos” – son retomadas en la Constitución Dei Verbum, que afirma: ‘Por esta revelación, Dios invisible (cfr. Col 1,15; 1Tm 1,17) habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor, y mora con ellos (cfr. Bar 3,38), para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía’ (n. 2)»

14 de enero de 2026.- (Camino Católico).- “Dios se nos revela a sí mismo por medio de su Palabra y, como sucede en una relación de amigos, se alimenta y consolida mediante el intercambio de palabras sinceras. Por eso, el Señor nos invita a la escucha, para que su Palabra penetre en nuestras mentes y en nuestros corazones… Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él”, ha subrayado León XIV en la audiencia general de hoy, 14 de enero, en el Aula Pablo VI, en la que ha dedicado su catequesis al tema “Dios habla a los hombres como amigos” y a la Constitución dogmática sobre la divina Revelación, en el marco del nuevo ciclo dedicado a “Los documentos del Concilio Vaticano II”, que inició la semana pasada.

La amistad, el diálogo y la oración son los elementos que deben distinguir la relación con Dios, indica el Pontífice, quien partió de una premisa: la “gracia” de “hacernos amigos de Dios en su Hijo”, como explica San Agustín comentando el Evangelio de Juan. Porque “no somos iguales a Dios, pero Dios mismo nos hace semejantes a Él en su Hijo”, continua el Papa. Si en la Alianza entre Dios y el hombre “hay un primer momento de distancia” y “el pacto” es “asimétrico” - “Dios es Dios y nosotros somos criaturas” -, “con la venida del Hijo en la carne humana”, “en Jesús, Dios nos hace hijos y nos llama a hacernos semejantes a Él a pesar de nuestra frágil humanidad”.

“Nuestra semejanza con Dios, entonces, no se alcanza mediante la transgresión y el pecado, como sugirió la serpiente a Eva, sino en la relación con el Hijo hecho hombre”, explica el Papa León XIV. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la catequesis traducida al español y la síntesis que el Santo Padre ha hecho en nuestro idioma, cuyo texto completo es el siguiente:


LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI

Miércoles, 14 de enero de 2026


Catequesis: Los documentos del Concilio Vaticano II.

I. Constitución dogmática Dei Verbum. 1. Dios habla a los hombres como amigos

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

Hemos iniciado el ciclo de catequesis sobre el Concilio Vaticano II. Hoy comenzamos a profundizar en la Constitución dogmática Dei Verbum sobre la divina Revelación. Se trata de uno de los documentos más bellos y más importantes de la asamblea conciliar; para introducirnos en él, puede sernos útil recordar las palabras de Jesús: «Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre» (Jn 15, 15). Este es un punto fundamental de la fe cristiana que nos recuerda la Dei Verbum: Jesucristo transforma radicalmente la relación del hombre con Dios; de ahora en adelante, será una relación de amistad. Por eso, la única condición de la nueva alianza es el amor.

Al comentar este pasaje del cuarto Evangelio, San Agustín insiste en la perspectiva de la gracia, que es la única que puede hacernos amigos de Dios en su Hijo (Comentario al Evangelio de Juan, Homilía 86). Efectivamente, un antiguo lema decía: “Amicitia aut pares invenit, aut facit”, “la amistad o nace entre iguales o los hace tales”. Nosotros no somos iguales a Dios, pero Dios mismo nos hace semejantes a Él en su Hijo.

Por eso, como podemos ver en todas las Escrituras, en la Alianza hay un primer momento de distancia, ya que el pacto entre Dios y el hombre permanece siempre asimétrico: Dios es Dios y nosotros somos criaturas. Pero con la venida del Hijo en la carne humana, la Alianza se abre a su fin último: en Jesús, Dios nos hace hijos y nos llama a hacernos semejantes a Él a pesar de nuestra frágil humanidad. Nuestra semejanza con Dios, entonces, no se alcanza mediante la transgresión y el pecado, como sugirió la serpiente a Eva (cfr. Gen 3,5), sino en la relación con el Hijo hecho hombre.

Las palabras del Señor Jesús que hemos recordado – “Yo los llamo amigos” – son retomadas en la Constitución Dei Verbum, que afirma: «Por esta revelación, Dios invisible (cfr. Col 1,15; 1Tm 1,17) habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor, y mora con ellos (cfr. Bar 3,38), para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía» (n. 2). El Dios del Génesis ya se manifestó a nuestros primeros padres, dialogando con ellos (cfr. Dei Verbum, 3); y cuando este diálogo se interrumpió a causa del pecado, el Creador no dejó de procurar encontrarse con sus criaturas y establecer una alianza con ellas cada vez. En la Revelación cristiana, es decir, cuando Dios se hace carne en su Hijo para venir a buscarnos, el diálogo que se había interrumpido se restablece de manera definitiva: la Alianza es nueva y eterna, nada nos puede separar de su amor. La Revelación de Dios, por tanto, posee el carácter dialógico de la amistad y, como sucede en la experiencia de la amistad humana, no soporta el mutismo, sino que se alimenta del intercambio de palabras verdaderas.

La Constitución Dei Verbum nos recuerda también esto: Dios nos habla. Es importante comprender la diferencia entre la palabra y la charla: esta última se detiene en la superficie y no realiza una comunión entre las personas, mientras que en las relaciones auténticas, la palabra no solo sirve para intercambiar informaciones y noticias, sino también para revelar quiénes somos. La palabra posee una dimensión reveladora que crea una relación con el otro. Así, hablándonos, Dios se nos revela como Aliado que nos invita a la amistad con Él.

Desde esta perspectiva, la primera actitud que hemos de cultivar es la escucha, para que la Palabra divina pueda penetrar en nuestras mentes y en nuestros corazones. Al mismo tiempo, estamos llamados a hablar con Dios, no para comunicarle lo que Él ya sabe, sino para revelarnos a nosotros mismos.

De ahí la necesidad de la oración, en la que estamos llamados a vivir y a cultivar la amistad con el Señor. Esto se realiza, primeramente, en la oración litúrgica y comunitaria, en la que no somos nosotros quienes decidimos qué escuchar de la Palabra de Dios, sino que es Él mismo quien nos habla por medio de la Iglesia. Además, se cumple en la oración personal, que tiene lugar en el interior del corazón y de la mente. Durante la jornada y la semana del cristiano no puede faltar el tiempo dedicado a la oración, a la meditación y a la reflexión. Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él.

Nuestra experiencia nos dice que las amistades pueden terminar a causa de algún gesto clamoroso de ruptura, o también por una serie de desatenciones cotidianas que desgastan la relación hasta romperla. Si Jesús nos llama a ser sus amigos, intentemos no desoír su llamada. Acojámosla, cuidemos esta relación, y descubriremos que la amistad con Dios es nuestra salvación.

Después, al saludar a los peregrinos de lengua española, el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

La catequesis de hoy está dedicada a la Constitución dogmática Dei Verbum, sobre la divina revelación. Este documento conciliar nos recuerda un punto fundamental de la fe cristiana: Jesucristo transforma radicalmente las relaciones del ser humano con Dios. Nuestro vínculo con Él consiste en una relación dialógica de amistad, cuya única condición es el amor.

Dios se nos revela a sí mismo por medio de su Palabra y, como sucede en una relación de amigos, se alimenta y consolida mediante el intercambio de palabras sinceras. Por eso, el Señor nos invita a la escucha, para que su Palabra penetre en nuestras mentes y en nuestros corazones. Al mismo tiempo, estamos llamados a hablar con Él. Podemos hacerlo en la oración litúrgica y comunitaria —donde nos habla por medio de la Iglesia— y en la oración personal. Sólo cuando hablamos “con” Dios, podemos también hablar “de” Él a quienes nos rodean.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los animo a cultivar la amistad con el Señor, que es fuente de gozo y salvación, dedicando momentos serenos de oración y meditación de la Palabra, para escucharlo y hablar con Él en el silencio y la intimidad del corazón. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

El Santo Padre ha dicho en otros idiomas:

Mi saludo se extiende también a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Que la fiesta del Bautismo del Señor, que celebramos el domingo pasado, reavive en todos el recuerdo de nuestro Bautismo. Que sea para cada uno de nosotros un estímulo para dar siempre testimonio de la alegría de pertenecer a Cristo, el Hijo amado del Padre y nuestro Hermano que ilumina el camino de la vida.

¡Mi bendición a todos!

Papa León XIV









Fotos: Vatican Media, 14-1-2026