27 de enero de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. Ricardo Mendoza, FM, y lecturas de la Santa Misa de hoy, sábado de la 3ª semana de Tiempo Ordinario, emitida por Magníficat TV.
Evangelio: San Marcos 4, 35-41:
Aquel día, al atardecer, dice Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla».
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal.
Lo despertaron, diciéndole:
«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?»
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago:
«¡Silencio, enmudece!»
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo:
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?»
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros:
«¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!»
Evangelio: San Marcos 4, 26-34:
En aquel tiempo, Jesús decía al gentío: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Dijo también:
«¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña: pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo expondría con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Video completo de la transmisión en directo de Vatican News con la homilía del Papa traducida al español
* «Juntos, como hermanos y hermanas en Cristo, imploremos con Pablo diciendo: “¿Qué debemos hacer, Señor?”. Y al hacer esta súplica ya tenemos una respuesta, porque la primera respuesta es la oración. Rezar por la unidad es la primera tarea de nuestro camino. Y es una tarea santa, porque es estar en comunión con el Señor, que rogó al Padre ante todo por la unidad. Y sigamos rezando también por el fin de las guerras, especialmente en Ucrania y en Tierra Santa»
Las vísperas han sido la conclusión de la 57ª Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos sobre el tema: “Ama al Señor tu Dios… y ama a tu prójimo como a ti mismo”. En la celebración, que ha empezado a las 17’30 horas, han participado, junto a los 1.500 fieles que llenan la basílica, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el metropolita Policarpo, en representación del Patriarcado Ecuménico, a quienes Francisco agradece de manera especial, los miembros de la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, y los obispos católicos y anglicanos que participan en la reunión de la Comisión Internacional para la Unidad y la Misión, que se está celebrando en Roma. Antes de la bendición apostólica del Pontífice, el Cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, ha dirigido una saludo al Papa Francisco.
Evangelio: San Marcos 16, 15-18:
En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y sea bautice se salvará; el que no crea será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».
Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News de la catequesis traducida al español y de la síntesis que el Papa ha hecho en nuestro idioma
* «No nos cansemos de rezar por la paz, para que cesen los conflictos, se detengan las armas y se socorra a las poblaciones extenuadas. Pienso en Oriente Medio, en Palestina, en Israel, pienso en las noticias alarmantes que llegan desde la atormentada Ucrania, sobre todo a causa de los bombardeos que golpean lugares frecuentados por civiles, sembrando muerte, destrucción y sufrimiento. Rezo por las víctimas y sus seres queridos, e imploro a todos, especialmente a quienes tienen responsabilidades políticas, que protejan la vida humana poniendo fin a las guerras»