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jueves, 6 de agosto de 2026

La curación de un musulmán de una espondilólisis bilateral, el milagro atribuido al nuevo beato del Líbano Elías Hoyek que se produjo sin haberlo pedido y después que el enfermo soñara con él sin conocerlo

El patriarca maronita Elías Hoyek (1843-1931), fundador de la Congregación de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia y una de las figuras más influyentes de la historia contemporánea del Líbano, fue beatificado el sábado 25 de julio de  2026

Camino Católico.-  El patriarca maronita Elías Hoyek (1843-1931), fundador de la Congregación de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia y una de las figuras más influyentes de la historia contemporánea del Líbano, fue beatificado el pasado sábado 25 de julio de  2026 en una solemne ceremonia celebrada en la sede patriarcal de Dimane, al norte del país. La celebración estuvo presidida por el actual patriarca maronita, el Cardenal Bechara Boutros Rai, y contó con la participación del Cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del Papa León XIV, el presidente de la República, además de las principales autoridades civiles y religiosas del país

El milagro atribuido a la intercesión de Elías Hoyek y que permitió su beatificación se produjo en el seno de la comunidad drusa, una minoría religiosa de Oriente Próximo, un hecho que muchos consideran significativo dada la defensa constante que Hoyek hizo del diálogo y de la convivencia entre las distintas comunidades del país.

Se trata, en concreto, de la curación inexplicable de un hombre musulmán de etnia drusa, originario de Hasbaya (Líbano), casado, padre de tres hijos y oficial del ejército libanés.

Según explica la página web del Dicasterio para las Causas de los Santos del Vaticano, esta persona comenzó en 2005 a sufrir intensos dolores de espalda y de la columna vertebral, que se agravaron considerablemente después de una caída desde una altura de unos cinco metros.

A raíz del accidente tuvo que guardar reposo absoluto. Los exámenes médicos, incluida una tomografía computarizada (TAC), diagnosticaron una espondilólisis bilateral, una enfermedad crónica cuya gravedad permaneció estable durante varios meses.

Sin embargo, una mañana de abril de 2005 despertó completamente libre de dolor y pudo volver a moverse con normalidad. El hombre atribuyó su curación a un sueño en el que vio a un anciano vestido de blanco que llevaba un bastón, figura que posteriormente identificó como el patriarca Hoyek.

Según su testimonio, nunca antes había oído hablar del ahora beato. La recuperación fue total y le permitió retomar su vida y sus actividades habituales, incluida su labor militar.

Según explica el Dicasterio para las Causas de los Santos, la certeza moral de la intercesión del patriarca Elías Boutros Hoyek se sustenta en los elementos objetivos del caso, especialmente la curación repentina e inexplicable del militar libanés y la sorprendente coincidencia entre los detalles del sueño que tuvo y la figura real del beato, a quien afirmaba no conocer previamente.

El dicasterio recuerda además que la acción de Dios a través de los sueños está ampliamente documentada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Además, subraya que en algunos milagros realizados por Jesucristo tampoco existió “una petición explícita previa” por parte de la persona beneficiada, lo que no impide reconocer el carácter sobrenatural de la intervención divina.

El patriarca maronita Elías Hoyek, nuevo Beato del Líbano, en 1919 

El beato Elías Hoyek y su profunda huella en el Líbano

Considerado por muchos como el Padre del Gran Líbano, Hoyek desempeñó un papel decisivo en la configuración del Estado libanés moderno. Tras la Primera Guerra Mundial y el desmantelamiento del Imperio otomano, viajó a la Conferencia de Paz de París en 1919 para defender ante las potencias vencedoras el derecho de los libaneses a constituirse en una entidad política propia.

Su intervención resultó fundamental para la proclamación del Gran Líbano en 1920. Además, defendió una visión plural del país, basada en la convivencia entre las distintas comunidades religiosas. El modelo que promovió apostaba por una nación multiconfesional en la que la diversidad fuera una riqueza y no un motivo de división. Esta visión le valió el reconocimiento histórico como uno de los principales arquitectos del Líbano moderno.

La beatificación también puso de relieve otra faceta de su legado: su compromiso con los más necesitados. Durante la Gran Hambruna que asoló el Monte Líbano entre 1915 y 1918, abrió conventos, monasterios y residencias patriarcales para acoger a huérfanos y familias afectadas por el hambre. Llegó incluso a hipotecar propiedades del Patriarcado para obtener recursos con los que alimentar a la población, sin distinguir entre confesiones religiosas.

Aquellos gestos dejaron una profunda huella en la memoria colectiva del país. Cuando le preguntaban quién compensaría semejantes sacrificios económicos, respondía con sencillez: “Dios proveerá”. Por ello, el pueblo comenzó a llamarlo “el patriarca de los pobres y de los oprimidos”.

Además de su labor patriótica y caritativa, el nuevo beato dejó una profunda huella en la vida eclesial del Líbano. En 1895 fundó la Congregación de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia, destinada a la educación, la evangelización y la asistencia social.

También promovió la formación del clero, el desarrollo de las misiones y numerosas obras de misericordia.

Nacido en Helta, una localidad de la Diócesis de Batroun, en el norte del Líbano, era hijo de un sacerdote. Tras cursar estudios en el seminario de Kfarhay y posteriormente en Ghazir, dirigido por los jesuitas, fue enviado a Roma para estudiar teología en el Pontificio Colegio Urbano de Propaganda Fide. Fue ordenado sacerdote el 5 de junio de 1870.

A su regreso al Líbano ejerció como profesor de Teología y secretario del patriarca Paul Massaad. En 1889 fue nombrado obispo y vicario patriarcal, desempeñando importantes misiones ante la Santa Sede y Francia. Diez años más tarde, en 1899, fue elegido patriarca maronita, cargo que ocupó hasta su muerte en 1931.

Actualmente, sus restos reposan en Ibrine, en la región de Batroun, junto a la casa madre de la congregación religiosa que fundó.

Homilía del P. Heliodoro Mira y lecturas de la Misa de hoy, jueves, la Transfiguración del Señor, 6-8-2026

6 de agosto de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Heliodoro Mira y lecturas de la Santa Misa de hoy, jueves de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, la Transfiguración del Señor, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, jueves, la Transfiguración del Señor, 6-8-2026

6 de agosto de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, jueves de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, la Transfiguración del Señor, presidida por el P. Heliodoro Mira, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Luminosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 6-8-2026

6 de agosto de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Luminosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, jueves, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 6/8/2026: «Su rostro resplandecía como el sol» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 6 de agosto de 2026, jueves de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, la Transfiguración del Señor, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: san Mateo 17, 1-9:

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.

Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.

De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:

«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía:

«Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».

Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.

Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:

«Levantaos, no temáis».

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.

Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:

«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Adoración Eucarística con el P. Heliodoro Mira en la Basílica de la Concepción de Madrid, 6-8-2026

6 de agosto de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. Heliodoro Mira, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

La celebración de la Transfiguración del Señor nos recuerda que la luz de Cristo nunca se apaga y que nuestra vocación es dejarnos transformar por su gracia / Por P. Carlos García Malo

 


miércoles, 5 de agosto de 2026

Papa León XIV en la Audiencia General, 5-8-2026: «Dios en el primer puesto; la oración, nuestra primera obligación; la liturgia, la primera fuente de la vida divina que se nos comunica, la primera escuela de nuestra vida espiritual»

* «Para que tal deseo se haga realidad, la Liturgia de las Horas debe acogerse y vivirse cada vez más en la vida ordinaria de los bautizados y de las comunidades. A tantas personas que quieren aprender a rezar, en particular, a los catecúmenos, les puede ofrecer el camino y la escuela de la oración cristiana. Cada semana y cada día, la Eucaristía y la Liturgia de las Horas son el aliento de la vida de la Iglesia que hace circular al Espíritu Santo a través de su Cuerpo. En esta oración, Cristo ‘une a Sí la comunidad entera de los hombres y la asocia al canto de este divino himno de alabanza’ (SC, 83); así, día a día, estamos asociados cada vez más al misterio pascual y conformados a Él»

Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News con la catequesis del Papa León XIV y la síntesis que ha hecho en nuestro idioma

* «En la conmemoración de la dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, pedimos a la Santísima Virgen que nos ayude a ser fieles en la oración para que Dios siempre ocupe el primer lugar en nuestras vidas... Los exhorto a todos a mantener firme la esperanza, abandonándose en las manos de Jesús, quien, con su irrevocable sacrificio de amor, nos salvó»

 

5 de agosto de 2026.- (Camino Católico).-  “La oración, como dimensión fundamental de nuestra humanidad, necesita ser redescubierta desde la verdad. En este sentido, el Papa san Pablo VI afirmó: ‘Dios en el primer puesto; la oración, nuestra primera obligación; la liturgia, la primera fuente de la vida divina que se nos comunica, la primera escuela de nuestra vida espiritual’”. Así lo subraya León XIV en la quinta catequesis de la audiencia general sobre la Sacrosanctum Concilium, la Constitución que el Concilio Vaticano II dedicó a la liturgia, sobre el tema «La oración de la Iglesia».

Una audiencia celebrada hoy, 5 de agosto, tras la pausa del mes de julio, en la Basílica de San Pedro, debido al intenso calor que se registra estos días en Roma. Tras recorrer la nave central para saludar a los 5 000 fieles presentes, el Papa explica que desea detenerse en la dimensión eclesial de la oración litúrgica. Tal y como sugiere San Pablo en el pasaje de la Carta a los Efesios que se ha leído al comienzo de la catequesis, «es el Espíritu Santo quien nos enseña a orar», y lo hace morando en la Iglesia desde el día de Pentecostés. Desde entonces, recuerda el Concilio en su primer documento aprobado, «la Iglesia nunca dejó de reunirse en asamblea para celebrar el misterio pascual», leyendo las Escrituras, celebrando la Eucaristía y dando gracias a Dios «por su don inefable en Cristo Jesús».

“En nuestra época, en contextos dominados por una mentalidad eficientista y consumista, la oración puede parecer algo inútil e insignificante. En un mundo en el que la ciencia y la técnica pretenden dar todas las respuestas, orar puede parecer una forma de evasión”, reflexiona León XIV.

Incluso en «diversas familias cristianas», lamenta el Sumo Pontífice, “ya no se transmite la oración, mientras que numerosas personas corren el riesgo de confundirla con una técnica más, de naturaleza psicológica y orientada al bienestar personal”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la catequesis traducida al español y la síntesis que el Santo Padre ha hecho en nuestro idioma, cuyo texto completo es el siguiente:

LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Basílica de San Pedro

Miércoles, 5 de agosto de 2026


Ciclo de catequesis – Los documentos del Concilio Vaticano II III. Constitución Sacrosanctum Concilium 5. La Oración de la Iglesia

Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

En esta catequesis retomamos la reflexión sobre la Constitución conciliar sobre la liturgia Sacrosanctum Concilium (SC). Hoy nos detenemos en la dimensión eclesial de la oración litúrgica.

Como sugiere el Apóstol Pablo, es el Espíritu Santo el que nos enseña a rezar. Desde el día de Pentecostés, el Espíritu habita en la Iglesia, inspirando cada una de sus actividades y, en particular, la oración. La vida de la primera comunidad, nacida en Jerusalén después de la Pascua de Jesús es una vida en el Espíritu entregado por el Señor resucitado. «Desde entonces, – dice el Concilio – la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual: leyendo “cuanto a él se refiere en toda la Escritura” (Lc., 24,27), celebrando la Eucaristía, en la cual “se hacen de nuevo presentes la victoria y el triunfo de su muerte”, y dando gracias al mismo tiempo “a Dios por el don inefable” (2 Cor., 9,15) en Cristo Jesús, “para alabar su gloria” (Ef., 1,12), por la fuerza del Espíritu Santo» (SC, 6).

En nuestro tiempo, en los contextos dominados por una mentalidad centrada en la eficiencia y en el consumismo, la oración puede parecer algo inútil e irrisorio. En un mundo donde la ciencia y la técnica pretender dar todas las respuestas, rezar puede parecer una forma de evasión. Además, incluso en muchas familias cristianas ya no se transmite la oración, mientras que numerosas personas corren el riesgo de confundirla con una técnica más, de naturaleza psicológica y orientada al bienestar personal. La oración, en cambio, en cuanto dimensión fundamental de nuestra humanidad, merece volver a ser descubierta en su verdad.

La Constitución Sacrosanctum Concilium tomó en serio esta exigencia. Y esto alegraba profundamente al Papa San Pablo VI, que, promulgando este primer documento aprobado por el Concilio Vaticano II, afirmó: «Dios en el primer puesto; la oración, nuestra primera obligación; la liturgia, la primera fuente de la vida divina que se nos comunica, la primera escuela de nuestra vida espiritual» (Discurso, Basílica de San Pedro, 4 de diciembre de 1963).

En la Constitución, de hecho, el término “la oración” designa toda la liturgia. Esta perspectiva es decisiva, porque orientó la reforma litúrgica dándole como eje portante la participación activa de los fieles. La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo, «el Verbo hecho carne, ungido por el Espíritu Santo» (SC, 5), al que podemos responder «por Cristo, con Cristo y en Cristo, en la unidad del Espíritu Santo», es decir, gracias a la «la oración de Cristo, con su Cuerpo, al Padre» (SC, 84).

Por eso, San Pablo VI deseaba ardientemente que la Liturgia de las Horas, es decir, la oración pública cotidiana de la Iglesia, inseparable de la Eucaristía, impregnara profundamente, reavivara, guiara y expresara toda la oración cristiana y alimentara eficazmente la vida espiritual del pueblo de Dios (cf. Const. ap. Laudis canticum).

Para que tal deseo se haga realidad, la Liturgia de las Horas debe acogerse y vivirse cada vez más en la vida ordinaria de los bautizados y de las comunidades. A tantas personas que quieren aprender a rezar, en particular, a los catecúmenos, les puede ofrecer el camino y la escuela de la oración cristiana.

Cada semana y cada día, la Eucaristía y la Liturgia de las Horas son el aliento de la vida de la Iglesia que hace circular al Espíritu Santo a través de su Cuerpo. En esta oración, Cristo «une a Sí la comunidad entera de los hombres y la asocia al canto de este divino himno de alabanza» (SC, 83); así, día a día, estamos asociados cada vez más al misterio pascual y conformados a Él.

Afirma San Agustín: «Cuando hablamos a Dios en la oración, no debemos separar de Él al Hijo; y cuando reza el cuerpo del Hijo, que no separe de sí mismo su cabeza; que sea, por lo tanto, el mismo único salvador de su cuerpo, que el Señor nuestro Jesús Resucitado, Hijo de Dios, el que reza por nosotros, que reza en nosotros y que es rezado por nosotros. Reza por nosotros como sacerdote nuestro; reza en nosotros como cabeza nuestra; le rezamos nosotros como nuestro Dios. Reconocemos, entonces, en él nuestra voz y su voz en nosotros» (Enarr. in psalmum LXXXV: PL 37, 1081).

Vinculada a la Eucaristía, cuya luz prolonga, la Liturgia de las Horas santifica el tiempo de nuestra vida cotidiana: por la mañana, empezamos el día con alegría y gratitud; a mediodía, pedimos la fuerza de la fidelidad en medio de la fatiga; por la tarde, una vez terminado el trabajo, las Vísperas acompañan en momento del atardecer; por la noche, nos dormimos encomendándonos a la paz de Dios. Cada hora es un acto de esperanza: durante nuestra peregrinación terrenal velamos con toda la Iglesia esperando el regreso glorioso del Señor.

Después, al saludar a los peregrinos de lengua española, el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

Retomamos hoy las catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium, centrándonos en la dimensión eclesial de la oración litúrgica. La oración, como dimensión fundamental de nuestra humanidad, necesita ser redescubierta desde la verdad. En este sentido, el Papa san Pablo VI afirmó: «Dios en el primer puesto; la oración, nuestra primera obligación; la liturgia, la primera fuente de la vida divina que se nos comunica, la primera escuela de nuestra vida espiritual» (Discurso, Basílica de San Pedro, 4 diciembre 1963).

El Pontífice, de feliz memoria, deseaba que la Liturgia de las Horas, que es inseparable de la Eucaristía, penetrara y orientara profundamente toda la oración cristiana, alimentando así la vida espiritual de todo el Pueblo de Dios (cf. Cost. ap. Laudis Canticum). A este respecto, podemos afirmar que la Eucaristía y la Liturgia de las Horas son el aliento de la vida de la Iglesia que hace circular al Espíritu Santo por todo su Cuerpo.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los invito a valorar la Eucaristía y la Liturgia de las Horas como grandes tesoros milenarios de la Iglesia, y que, a través de nuestro amor a ellas, podamos día a día ir santificando nuestras vidas. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

El Santo Padre ha dicho en otros idiomas:

Hoy, en la conmemoración de la dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, pedimos a la Santísima Virgen que nos ayude a ser fieles en la oración para que Dios siempre ocupe el primer lugar en nuestras vidas.

Finalmente, mis pensamientos se dirigen a los jóvenes, los enfermos y los recién casados. Los exhorto a todos a mantener firme la esperanza, abandonándose en las manos de Jesús, quien, con su irrevocable sacrificio de amor, nos salvó.

¡Mi bendición para todos!

Papa León XIV

Fotos: Vatican Media, 5-8-2026

Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Misa de hoy, miércoles, la Virgen de las Nieves, 5-8-2026

5 de agosto de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, la Virgen de las Nieves, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, miércoles, la Virgen de las Nieves, 5-8-2026

5 de agosto de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, la Virgen de las Nieves, presidida por el P. Jesús Luis Sacristán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 


Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 5-8-2026

5 de agosto de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 5/8/2026: «Él no le respondió nada» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 5 de agosto de 2026, miércoles de la 18ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

 

Evangelio: san Mateo 15, 21-28:

En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:

«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:

«Atiéndela, que viene detrás gritando».

Él les contestó:

«Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».

Ella se acercó y se postró ante él diciendo:

«Señor, ayúdame».

Él le contestó:

«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».

Pero ella repuso:

«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».

Jesús le respondió:

«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».

En aquel momento quedó curada su hija.

Adoración Eucarística con el P. Jesús Luis Sacristán en la Basílica de la Concepción de Madrid, 5-8-2026

5 de agosto de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. Jesús Luis Sacristán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.