sábado, 3 de octubre de 2026
Sergio Carranza se abocó al culto satánico al morir su padre porque «le cogí mucho rencor a Dios», pero Cristo le liberó y rescató al asistir a un retiro espiritual al que le invitaron
Antes de su conversión, el mexicano Sergio Carranza acostumbraba a tratar con el demonio y pedirle favores a cambio de renunciar a Dios
* «El llamado que me hizo Dios en el retiro fue muy especial y de una forma muy sencilla me llenó mucho más que todo lo malo que pudiese haber hecho, incluso que las conversaciones con el demonio. Le decía a mi pareja que no me quería casar con ella porque no tenía nada que ofrecerle. Pero cuando llegó ese llamado de Dios le dije: `¿Sabes qué? Ahora si tengo algo que ofrecerte, y sé lo que debo hacer para que seáis felices: quiero casarme´. Supe que el Señor es más fuerte, el que nos puede dar todo sin sacrificar mi vida, mis hijos o dañar a mi esposa, y sin tener que matar a una persona, Él me lo ofreció todo. Así empecé mi vida con Dios»
Camino Católico.- El mexicano Sergio Carranza Martínez desterró a Dios de su vida e instauró el culto satánico cuando murió su padre en un trágico accidente. «Para mí era todo lo que necesitaba y le cogí mucho rencor a Dios: Él lo tenía todo, ángeles, arcángeles… ¿Por qué tenía que quitarme todo lo que yo tenía?», cuenta al canal del misionero católico Jorge López.
Asustado por su familia, quiso volver atrás, pero el demonio comenzó a cobrar su deuda. La invitación a un retiro espiritual le llevó a ser rescatado por Dios y a su conversión. Pero para ir al encuentro no tenía dinero y oró así: «Siempre he sabido Dios que existes pero no he querido estar contigo. Si quieres que lo esté, ayúdame a pagar ese retiro, porque no tengo dinero». Y el dinero llegó de las formas más inimaginables. “Cristo me lo ofreció todo”, reconoce en su testimonio.
Entre las consecuencias cotidianas en las que vivía inmerso por el culto a satanás estaba el hecho habitual que muebles de su cuarto se movían sin explicación. Sergio rememora una ocasión en que, acuciado por necesidades económicas «le decía al demonio que no quería estar del lado de Dios» por haberse «llevado» a su padre. En su lugar, pidió ayuda al demonio para solventar sus problemas. Y asegura: «Al día siguiente apareció una persona ofreciéndome más dinero de lo que necesitaba, pero a cambio de que le quitara la vida a otro hombre».
Carranza subraya que Dios siempre le ha permitido pensar y discernir antes de actuar. Por ello declinó las propuestas que podían suponer daño para terceros como asesinatos o drogas, pero se entregó en muchas otras, convencido de que «las batallas espirituales son aún más fuertes que una adicción«.
«Esa rebeldía y rencor que tenía hacia Dios me llevaron a hacer cosas similares, me sentía a gusto con que alguien me escuchase y recibiendo una respuesta», menciona refiriéndose a la oración que dirigía al demonio.
Sergio Carranza Martínez
El culto a la muerte, los amuletos «curados» -poseedores de ciertas energías-, las oraciones y las consagraciones al demonio o las invitaciones a sectas formaban parte de las conversaciones del día a día de Sergio, aunque matiza que nunca formó parte de ninguna agrupación. Matiza que su participación en el satanismo siempre fue «privada» y que él no quería profesar un culto concreto o difundir el satanismo, simplemente sentirse «pleno» o escuchado ante la pérdida de su padre.
«Solo encontraba una persona que me escuchaba -el demonio- y no veía como algo malo el trato directo que tenía, pensaba que solo hablaba y él respondía, pero no hacía ningún sacrificio o ritual«, asevera.
En lo económico, sus necesidades fueron escuchadas. Sin embargo, el vacío por la pérdida de su padre nunca desapareció: «Se camuflaba con otras cosas pero nunca fui feliz. El demonio te satisface algunas necesidades, pero nunca te dejas de sentir vacío o con problemas». Asumió que iba hundiéndose «cada vez más» y que sus dificultades se agravaban, decidió «caminar solo», sin Dios, pero también sin Satanás.
«No pude. Cuando le negué la entrada al demonio en mi vida, empezaron los ataques. Me encontraba personas en la calle que nunca había visto y me atacaban como si me conocieran, una persona disfrazada de payaso me miraba siempre fijamente y también me agredía».
Los ataques se prolongaron en el tiempo, y el mexicano ya conocía la sensación que acompañaba a la presencia diabólica. «Cuando vives una vida espiritual al lado del demonio lo entiendes. Había una persona de negro que en la madrugada siempre estaba al pie de mi cama, mirándome. Sé quién eres, a qué vienes y qué quieres, pero no me interesa estar contigo», le dijo a la presencia.
Aquella noche fue la última vez que Carranza vio aquella figura, pero permaneció entre su familia: «Mi hija mayor no podía dormir durante las noches, le pregunté y me dijo: `Una persona de negro se pone en mi cama, cuando abro los ojos lo veo y cuando los cierro siento que pega su cara a la mía y me asusta´».
Entre aquellos ataques espirituales que reclamaban su deuda, recibía continuas invitaciones para realizar cultos a la muerte, participar en sectas, acercarse a brujos e incluso consagrarse como servidor del demonio.
«¿Qué hago? Es mi familia, pero contra el demonio no puedo hacer nada físicamente. Necesito ayuda», pensó.
En esta ocasión, la respuesta tampoco tardó en llegar: «Una persona me invitó a un retiro espiritual en el que se hacían oraciones de liberación, sanación y rompimiento de cadenas, por las que el demonio quede alejado sin ningún poder sobre ti o tu familia. Era lo que necesitaba» y pese a no tener dinero para pagarlo, sabía que tenía que ir.
Sergio Carranza Martínez sirve junto a su familia en la parroquia y en la comunidad carismática Sermón de la Montaña, cuyos miembros aparecen en la imagen y que él considera su segunda familia
«Siempre he sabido Dios que existes pero no he querido estar contigo. Si quieres que lo esté, ayúdame a pagar ese retiro, porque no tengo dinero». Como si de pequeños milagros se tratasen, el dinero necesario apareció sin explicación.
«El llamado que me hizo Dios en el retiro fue muy especial y de una forma muy sencilla me llenó mucho más que todo lo malo que pudiese haber hecho, incluso que las conversaciones con el demonio», recuerda Sergio. Un llamado que no solo fue especial por devolverle a la fe, sino por ayudarle a formalizar su familia. «Le decía a mi pareja que no me quería casar con ella porque no tenía nada que ofrecerle. Pero cuando llegó ese llamado de Dios le dije: `¿Sabes qué? Ahora si tengo algo que ofrecerte, y sé lo que debo hacer para que seáis felices: quiero casarme´».
«Supe que el Señor es más fuerte, el que nos puede dar todo sin sacrificar mi vida, mis hijos o dañar a mi esposa, y sin tener que matar a una persona, Él me lo ofreció todo. Así empecé mi vida con Dios», concluye. Hoy, pasados los años, sirve junto a su familia en la parroquia y en la comunidad carismática Sermón de la Montaña, que le auxilió.
Francisco de Asís, película de Michael Curtiz (1961)
Camino Católico.- Francisco de Asís es una película de 1961 a color, dirigida por Michael Curtiz, basada en la novela The Joyful Beggar del escritor católico Louis de Wohl. Elegida entre las 100 películas pro catolicismo por la National Catholic Register en 2004.
Drama religioso sobre la vida de San Francisco de Asís (Bradford Dillman). La juventud de san Francisco como el hijo de un acaudalado comerciante de ropa en Asís, quien deja todas sus posesiones terrenales para dedicar su vida por completo a Dios. Clara (Dolores Hart) es una joven aristócrata a quien le impactó tanto san Francisco que dejó a su familia para convertirse en monja. En ese entonces san Francisco ya tenía una reputación establecida por su voto de pobreza, la historia continúa para mostrar sus milagros y otros aspectos de su vida, incluyendo su muerte el 3 de octubre de 1226.
Elenco
* Bradford Dillman – Francis Bernardone of Assisi
* Dolores Hart – Clare
* Stuart Whitman – Count Paolo of Vandria
* Cecil Kellaway – Cardinal Hugolino
* Eduard Franz – Pietro Bernardone
* Athene Seyler – Aunt Buona
* Finlay Currie – The Pope
* Mervyn Johns – Brother Juniper
* Russell Napier – Brother Elias
* John Welsh – Canon Cattanei
* Harold Goldblatt – Bernard
* Edith Sharpe – Donna Pica
* Jack Lambert – Scefi
* Oliver Johnston – Father Livoni
* Malcolm Keen – Bishop Guido
San Francisco de Asís / Película de dibujos animados
Homilía del P. José Aurelio Martín y lecturas de la Misa de hoy, sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, 3-10-2026
3 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Aurelio Martín Jiménez y lecturas de la Santa Misa de hoy, sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Santa Misa de hoy, sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, 3-10-2026
3 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 3-10-2026
3 de octubre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.
Palabra de Vida 3/10/2026: «Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo» / Por P. Jesús Higueras
Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 3 de octubre de 2026, sábado de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Lucas 10, 17-24:
En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron muy contentos y dijeron a Jesús:
«Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre»
Él les contestó:
«Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo poder del enemigo, y no os hará daño alguno.
Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo».
En aquel momento, lleno de la alegría en el Espíritu Santo y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar».
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron».
Misterios Gozosos del Santo Rosario en la Parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, 3-10-2026
3 de octubre de 2026.- (Camino Católico) Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, en la parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, emitido por 13 TV.
Oración a San Francisco de Borja para pedir las gracias de la humildad, pobreza de espíritu y generosidad para con Dios
Camino Católico.- Cada 3 de octubre la Iglesia Católica celebra la fiesta de San Francisco de Borja S.J. (Valencia, España, 1510 - Estados Pontificios, 1572); hombre inicialmente llamado por Dios al matrimonio -formó una familia y tuvo prole-, que, tras enviudar tempranamente, descubrió una llamada singular: seguir los pasos de Cristo como religioso.
Durante el tiempo en el que estuvo casado, Francisco conoció a algunos miembros de la Compañía de Jesús con los que entabló amistad. El aprecio inicial por los jesuitas se convertiría, tras la muerte de su esposa, en motivación para una búsqueda más intensa de Dios y del camino que Él podría haber trazado para su vida -enviudar en la juventud no está en los planes de nadie-. Fue así que, tras un tiempo de búsqueda y discernimiento, Francisco le daría un vuelco completo a su vida.
El noble valenciano dejó atrás el mundo que había construido, vinculado a los círculos sociales que rodeaban la corte real y la aristocracia, para dedicarse por completo al servicio de la Santa Madre Iglesia, al lado de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.
Francisco de Borja nació en Gandía (Valencia) en 1510. Dado que su familia pertenecía a la realeza, fue educado como parte de la élite. Con solo 19 años, el buen Francisco contrajo matrimonio con doña Leonor de Castro. Su hogar fue bendecido con ocho hijos, a quienes crió con gran esmero.
En su juventud desempeñó diversos cargos públicos -tanto honoríficos como administrativos- muy de acuerdo con los títulos que ostentaba: fue erigido IV duque de Gandía, I marqués de Lombay, Grande de España y Virrey de Cataluña. Incluso llegó a desempeñarse como consejero personal del emperador Carlos I de España y V de Alemania.
En los días en que Francisco llevaba sobre sí el peso del cargo de virrey de Cataluña, recibió la orden real de trasladar los restos mortales de la emperatriz Isabel al lugar donde estos reposarían de manera definitiva, la sepultura real de Granada. El viaje tomaría varios días.
Cuando el virrey llegó al lugar donde estaba el cuerpo de la emperatriz, según el protocolo fúnebre de la época, ingresó a la cámara donde había sido colocado. Tenía que verlo, reconocerlo y certificar oficialmente el deceso de Isabel.
En el instante en que vio el cadáver, un abismo de espanto se abrió frente a sus ojos, y sintió una sensación de vacío sin precedentes. El rostro de la difunta emperatriz, alguna vez lleno de lozanía y frescura, yacía enfrente, desfigurado, deforme, en franco proceso de descomposición.
Haber contemplado, aunque sea solo por unos momentos, tan lamentable espectáculo produjo estragos en su interior. La muerte había remecido sus habituales seguridades y trocado de golpe su forma de entender la vida.
El virrey había decantado por vez primera la fatuidad de la existencia humana, siempre aferrada a ‘castillos de arena’ que ocultan su caducidad y miseria hasta que se desploman. Años después, el santo se referiría a estos acontecimientos como “el día de su conversión”. De ahí su célebre promesa: “¡No serviré nunca más a un señor que pudiese morir!".
Después de la muerte de Leonor, su esposa (Monasterio de San Jerónimo de Cotalba, 27 de marzo de 1546), y de reflexionar sobre su paternidad, cumplida de acuerdo a la ley de Dios, Francisco renunció a sus títulos y bienes e ingresó a la Compañía de Jesús (junio de 1546). Con los jesuitas aprendió a ser servidor de todos y no esperar ser servido. Incluso, por un buen tiempo, en la compañía le tocó ser ayudante de cocinero, oficio al que se dedicó con diligencia.
La formación rigurosa, la oración y el estudio fueron ennobleciendo su alma y preparándolo para el sacerdocio -vale recordar que Jesús instauró, en el mundo, con su sacrificio un tipo diferente de “nobleza”-. Así, llegaría el día de su ordenación y el consecuente nombramiento como Provincial de la Compañía en España. Abrió nuevos conventos y colegios, y se convirtió en consejero de reyes y prelados. Se sabe, incluso, que el Papa solicitaba su opinión a discreción.
Para 1566, el santo fue nombrado Tercer Superior General de la Compañía de Jesús y, bajo su mandato, se fortaleció el espíritu misionero de la Orden. En lo que respecta a la educación, Francisco de Borja se convertiría en el impulsor del Colegio Romano, a cargo de la Compañía, que más tarde se convertiría en la prestigiosa Universidad Gregoriana.
San Francisco de Borja murió la medianoche del 30 de septiembre de 1572. De él diría el famoso P. Verjus, biógrafo del santo y también miembro de la Compañía de Jesús: “San Ignacio de Loyola proyectó el edificio y echó los cimientos; el P. Laínez construyó los muros; San Francisco de Borja techó el edificio y arregló el interior y, de esta suerte, concluyó la gran obra que Dios había revelado a San Ignacio".
Pidamos por intercesión de San Francisco de Borja las gracias de la humildad, pobreza de espíritu y generosidad para con Dios, con esta oración:
Te pedimos que cada día crezcamos en humildad y en pobreza de espíritu, en generosidad para con Dios y en fervor apostólico.
Que a ejemplo tuyo, podamos ser para nuestros contemporáneos un signo de la Presencia de Dios en el mundo, y merezcamos compartir la gloria en que habitas, con Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
viernes, 2 de octubre de 2026
Los Ángeles de la guarda - Película de Dibujos animados
Santa Teresita del Niño Jesús y su pequeño camino a la santidad – Película de Dibujos animados
Camino Católico.- “Santa Teresita del Niño Jesús y su pequeño camino a la santidad” es el capítulo de la serie “Mi familia católica” en dibujos animados que versa sobre la vida de la santa de Lisieux de EWTN.
Satanás quiere destruir al hombre, pero los arcángeles luchan y nos defienden / Por Arturo López
Camino Católico.- La meditación la realiza Arturo López Martos, casado y padre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida, quien medita sobre el objetivo permanente de Satanás que presenta las cosas como buenas para destruir al hombre, pero los arcángeles, enviados y servidores de Dios, luchan y nos defienden si invocamos su ayuda, para acogernos a la victoria salvífica de Jesucristo.
Arturo López también participa de las reuniones de plegaria del grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta enseñanza, el lunes, 29 de septiembre de 2014.
Los ángeles invaden las redes sociales: ¿Cuándo son cristianos y cuándo ‘New Age’? Responde Luis Santamaría del Río
* «Parecen ángeles, pero no lo son. La valoración de la Iglesia es clara: sí, es cierto que cuando algunas personas dicen recibir mensajes de los ángeles o entrar en contacto con ellos, “las manifestaciones son efectivamente espirituales, pero no proceden de Dios, a pesar del lenguaje de amor y luz que suele usarse casi siempre”. Y continúa diciendo: “probablemente sea más correcto referirse a ello como a una forma contemporánea de espiritismo, más que a una espiritualidad en sentido estricto. ¿Espiritismo? Sí, aunque ahora se hable de channeling (canalización), y la persona que hace la función de médium sea llamada channel (canal), en un intento de enmascarar y dulcificar una práctica rechazada y prohibida por el Magisterio de la Iglesia católica desde siempre. Aunque este documento del Vaticano no mencione al demonio, está claro que vislumbra su acción causal, dado que habla de manifestaciones “espirituales” que “no proceden de Dios”. Su origen, por lo tanto, no puede ser otro»
Camino Católico.- Cada vez hay más presentaciones de la figura de los ángeles como seres superiores de cariz casi mágico, con un lenguaje confuso que emplea términos cristianos y bíblicos, pero en una frontera difusa que suena más a esoterismo. Sí, la Nueva Era (New Age) utiliza los ángeles, pero en un sentido totalmente diferente. ¿Cómo distinguirlos? En este artículo de Luis Santamaría del Río que ha publicado Portaluz veremos las claves principales.
En las últimas décadas, los ángeles se han puesto de moda. Seres espirituales de cuya existencia habla la Biblia, no son patrimonio exclusivo del judaísmo y del cristianismo, sino que aparecen como mediadores –y mensajeros, que eso significa etimológicamente su nombre griego– entre Dios y los hombres en el islam y en otras religiones. En el caso de la fe monoteísta, queda claro que los ángeles son criaturas, y de ninguna manera pueden identificarse con Dios.
Sin embargo, cada vez hay más presentaciones de la figura de los ángeles como seres superiores de cariz casi mágico, con un lenguaje confuso que emplea términos cristianos y bíblicos, pero en una frontera difusa que suena más a esoterismo. Sí, la Nueva Era (New Age) utiliza los ángeles, pero en un sentido totalmente diferente. ¿Cómo distinguirlos? En este artículo veremos las claves principales. Pero antes, repasemos el aviso que dio la Santa Sede sobre este asunto en particular.
La alerta del Vaticano sobre la trampa del “encantamiento”
En el documento Jesucristo portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”, del año 2003, fruto del trabajo conjunto de varios dicasterios –organismos que colaboran con el Papa en el gobierno de la Iglesia universal–, leemos una advertencia clara sobre la presencia de los ángeles en el discurso doctrinal de la New Age. En efecto señala que: “uno de los elementos más comunes de la espiritualidad de la Nueva Era es la fascinación por las manifestaciones extraordinarias y en particular por los seres paranormales”. Aquí es donde -para los cultores de la New Age- encuentran su lugar, entre otras pretendidas entidades sobrenaturales y ‘maestros ascendidos’, ciertos seres a los que llaman ángeles.
Parecen ángeles, pero no lo son. La valoración de la Iglesia es clara: sí, es cierto que cuando algunas personas dicen recibir mensajes de los ángeles o entrar en contacto con ellos, “las manifestaciones son efectivamente espirituales, pero no proceden de Dios, a pesar del lenguaje de amor y luz que suele usarse casi siempre”. Y continúa diciendo: “probablemente sea más correcto referirse a ello como a una forma contemporánea de espiritismo, más que a una espiritualidad en sentido estricto”.
¿Espiritismo? Sí, aunque ahora se hable de channeling (canalización), y la persona que hace la función de médium sea llamada channel (canal), en un intento de enmascarar y dulcificar una práctica rechazada y prohibida por el Magisterio de la Iglesia católica desde siempre. Aunque este documento del Vaticano no mencione al demonio, está claro que vislumbra su acción causal, dado que habla de manifestaciones “espirituales” que “no proceden de Dios”. Su origen, por lo tanto, no puede ser otro.
1ª clave: los nombres de los ángeles
Una forma muy sencilla de distinguir cuándo nos encontramos ante contenidos cristianos sobre los ángeles y cuándo, por el contrario, nos adentramos en los terrenos del esoterismo, es poner la atención en los nombres que se les dan. La liturgia de la Iglesia, basándose en la revelación bíblica y en la Tradición, tiene dos fiestas dedicadas a los ángeles: la conmemoración de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael (29 de septiembre) y la de los ángeles custodios (2 de octubre).
Los primeros aparecen atestiguados nominalmente en la Sagrada Escritura y se cuentan sus intervenciones respectivas en la historia de la salvación. En cuanto al ángel de la guardia, la Iglesia enseña que Dios ha asignado uno a cada persona. Por lo tanto, cuando nos encontramos con listados de ángeles o arcángeles –habitualmente siete, pero también en cantidades mayores–, es seguro que estamos fuera de la fe cristiana, habiendo ingresado en uno de los múltiples senderos de la Nueva Era.
¿Se trata de nombres antiguos, procedentes de textos judíos clásicos? Algunos de ellos, sí. Pero no están en la Biblia, sino en documentos apócrifos –es decir, que no fueron incluidos en el canon de libros sagrados del pueblo hebreo, y mucho menos en el de la Iglesia– y, sobre todo, en las versiones esotéricas de la religión judía (la Cábala).
2ª clave: el tipo de invocación
Siguiendo el mismo principio de la espiritualidad cristiana según el cual la liturgia refleja, expresa y aplica fielmente los contenidos doctrinales (formulado de forma clásica como “lex orandi, lex credendi”), podemos distinguir los verdaderos ángeles de aquellos ajenos al cristianismo por el tipo de invocación y el lenguaje empleado en ella.
Efectivamente: en la tradición de la Iglesia, las oraciones dirigidas a los ángeles se expresan en términos de invocación como mediadores entre Dios y los hombres, de forma semejante a lo que sucede con la invocación de los santos. En ningún caso se refieren a los ángeles como dioses o semidioses, sino como criaturas espirituales que comparten la gloria eterna con el Señor, y a quienes los fieles se unen en la misma liturgia de alabanza ya aquí en la tierra (como sucede en cada misa con el canto del “Santo, santo, santo”).
Y, por supuesto, en las oraciones cristianas dirigidas a los ángeles no hay ningún rastro de pensamiento mágico, sino de petición de la gracia de Dios a través de sus mensajeros. Ni expresiones típicas de las falsas oraciones de la New Age como “yo decreto” o “sello”, que son propias de conjuros y hechizos.
3ª clave: la especialización
Hay un elemento muy llamativo en las presentaciones de tipo esotérico de los ángeles: su carácter especializado. Imitando de alguna forma los patronazgos de los santos, cuando se ofrecen listas de ángeles aparecen asociados a “funciones” o virtualidades diversas, de forma que se entiende que hay que invocar a uno o a otro según la necesidad o la circunstancia. Uno sería el especialista en el amor, otro conseguiría trabajo, su compañero traería la abundancia y otro diferente proporcionaría la salud.
Siguiendo esta misma línea, a veces se atribuye un color propio a cada uno de los ángeles, un tipo de vela o de sustancia que habría que utilizar al invocarlo o hasta un chakra (supuesto centro energético del ser humano) determinado sobre el que tendría influencia o proporcionaría protección. Todo un despropósito que se aleja de la fe para situarse de lleno en el terreno de la superstición y de la magia.
4ª clave: la búsqueda de comunicación
Volvamos a la invocación. En la New Age suele ser entendida, como ya avisaba el documento del Vaticano que hemos citado, como el establecimiento de un contacto que no busca tanto la intercesión ante Dios cuanto la posibilidad de recibir mensajes o revelaciones de parte de los ángeles. Así, la persona que los invoca termina “canalizando” sus comunicaciones, que después compartiría con sus seguidores u oyentes.
De esta forma, se entiende a las criaturas angélicas como una especie de oráculo capaz de revelar cuestiones ocultas, mostrar el futuro o desentrañar el mundo interior de los que acuden a ellas. Una técnica realmente peligrosa, por la potencialidad de manipulación que supone: los sujetos que se erigen en “portavoces” de los ángeles acaban convirtiéndose en maestros espirituales, y es fácil que entren en una espiral irracional que arrastre a sus adeptos, generando una dependencia en ellos que pueda llevar a la despersonalización y al alejamiento de una sana y verdadera espiritualidad.
La enseñanza de la Iglesia sobre los ángeles
Para tener claro el papel de los ángeles en la fe cristiana, tal como lo ha enseñado la Iglesia católica a partir de la Biblia y la Tradición, basta con acercarse al Catecismo de la Iglesia Católica. Cuando se explica qué quiere decir que Dios es “Creador del cielo y de la tierra”, el texto afirma con claridad que la existencia de los ángeles “es una verdad de fe”. Y a lo largo de varios números (328-336) detalla lo que ha sido revelado sobre ellos.
También es interesante la serie de catequesis semanales que Juan Pablo II dedicó al tema de los ángeles en 1986, precisamente al comentar el credo. Se pueden encontrar fácilmente en la página web de la Santa Sede, acudiendo a los textos de las audiencias del 9 de julio, el 23 de julio, el 30 de julio, el 6 de agosto y, a continuación, las que versaron sobre los ángeles caídos o demonios, y sobre la victoria de Cristo sobre el mal, el 13 de agosto y el 20 de agosto.
Es muy significativo que ya en la primera de aquellas catequesis, el pontífice polaco señalara que “hoy, igual que en tiempos pasados, se discute con mayor o menor sabiduría acerca de estos seres espirituales”. Y, en una clara referencia a la “moda” de los ángeles en la New Age, añadía la siguiente advertencia: “a veces, la confusión es grande, con el consiguiente riesgo de hacer pasar como fe de la Iglesia respecto a los ángeles cosas que no pertenecen a la fe o, viceversa, de dejar de lado algún aspecto importante de la verdad revelada”. Una observación, como hemos visto, a tener en cuenta.
Luis Santamaría del Río






















