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lunes, 17 de agosto de 2026

San Maximiliano Kolbe - Película de dibujos animados


Camino Católico.- La vida de San Maximiliano Kolbe, contada para niños de la serie “Mi familia católica” de EWTN.

Documental: ¿Quién es San Maximiliano María Kolbe?


Camino Católico.- Los Siervos del Hogar de la Madre han producido este documental sobre la vida de S. Maximiliano María Kolbe en H.M. Televisión, una figura grandiosa en el catolicismo del siglo XX. Kolbe fue un hombre de un celo apostólico extraordinario, un precursor en el uso de los medios de comunicación social para la transmisión del Evangelio y que consumó su vida con el testimonio del amor más grande: ser mártir de la caridad en Auschwitz.


El manantial de todo su dinamismo fue su amor apasionado a la Madre de Dios. Es conocido como «el loco de la Inmaculada». En medio de muchas dificultades exteriores, limitado físicamente por la tuberculosis, trabajó con pasión por la extensión del Evangelio.


Estuvo como misionero en Japón, y sus publicaciones llegaron a la India, a China, incluso a Arabia. Fundó en Polonia una ciudad para la Inmaculada: Niepokalanow. S. Maximiliano María es un ejemplo vivo de la generosidad apasionada en la entrega a Dios que puede suscitar la devoción a María, cuando es auténtica. Ser posesión de la Inmaculada era su ideal. Ella le llevó al don completo de sí mismo, a ser imitador perfecto de Jesucristo: nadie tiene amor más grande que aquel que da la vida por sus amigos.


Entrevistas que aparecen en el documental:

• P. Rafaelle di Muro O.F.M conv. — Asistente General de la Milicia de la Inmaculada (Roma).

• P. Francisco Nahoe O.F.M, conv. — Prior del Convento de Reno, Nevada (EEUU).

• D. Javier Paredes — Catedrático de Historia, Universidad de Alcalá de Henares

• P. Félix López S.H.M– Siervos del Hogar de la Madre.


Música : Dexter Britain

José Ricardo González del Alba, artista sacro: «Yo oro, hablo con Dios, le pido al Espíritu Santo su inspiración y siempre pinto rezando el rosario para que sea Él quien actúe a través de mis manos»

José Ricardo González, en su taller “Ars et Venustas” en Jinotepe antes de su viaje a España / Foto: Instagram de José Ricardo González del Alba 

* «El talento lo considero como un regalo que se me dio y que en cualquier momento Dios, si así lo quiere, me lo puede quitar. En el mundo del arte, como en muchas ramas profesionales, el tema de la humildad es muy importante, como ser humano y como cristiano. Yo considero que un artista humilde es el que triunfa, y un artista humilde es el que más fácil escucha la voz de Dios»

 Camino Católico.- Estar más cerca de Dios, aprender de los santos, ejercitar la humildad, animar a otros en su camino de fe, ayudar a la Iglesia de Nicaragua, expresar sus valores cristianos… todo esto es lo que el arte sacro significa para José Ricardo, un joven artista que reside en España.

José Ricardo González del Alba  no procede de una familia de artistas. Tampoco creció en talleres de arte. Para él, la pintura comenzó dibujando en el preescolar. Sin embargo, como él mismo lo describe, Dios tocó su vida con el talento y sensibilidad que le regaló.

Hoy es especialista en plateado, dorado y policromía y estudiante de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Sus obras se encuentran tanto en Nicaragua, su país de origen, como en España, y ha tenido la oportunidad de pintar carteles para la Semana Santa de Madrid. 

Pero González del Alba también es escultor. Su obra más grande es una Virgen con el niño de tamaño natural, que será bendecida en 2027 para exponerse en la Iglesia de Coria del Río, en Sevilla.

José Ricardo González del Alba modelando / Foto: Cortesía de José Ricardo González del Alba - Aleteia 


Una oportunidad surgida de la prueba

“Todo ha surgido, en mi vida, a través de dolores agridulces”, comenta a Majo Frias en Aleteia. Al no pasar el examen de admisión a la universidad, vivió un momento de mucha angustia. “Éramos de familia muy sencilla, mis padres habían muerto y evidentemente tenía que salir adelante, ser el orgullo de esa memoria de mis padres; y para mí fue una decepción. Pero el Señor me dio el regalo de poder sentarme y empezar a pintar”.

Así fue como José Ricardo pudo dedicar un año entero a la pintura, una pasión y un talento que siempre lo habían acompañado pero que nunca había ocupado la totalidad de su tiempo.

Años después, dejó atrás el aprendizaje autodidacta y se encuentra en Sevilla, España, donde ha tenido la oportunidad de aprender de sus profesores -en especial de Jesús Romanov-y compañeros en la Escuela de Arte de Sevilla. Al ver el camino recorrido y la admiración que provoca su trabajo, González del Alba tiene una cosa clara: su talento es un regalo de Dios que lo invita a mantenerse humilde cada día.

“Lo considero como un regalo que se me dio y que en cualquier momento Dios, si así lo quiere, me lo puede quitar. En el mundo del arte, como en muchas ramas profesionales, el tema de la humildad es muy importante, como ser humano y como cristiano. Yo considero que un artista humilde es el que triunfa, y un artista humilde es el que más fácil escucha la voz de Dios”.

Para González del Alba, ponerse frente a un lienzo en blanco es “un retiro espiritual” pues es un proceso que va acompañado de mucha oración y cercanía con Dios. Este elemento, para él, es igual de importante que los pigmentos y pinceles.

“Yo oro, hablo con Dios, le pido al Espíritu Santo su inspiración y siempre pinto rezando el rosario para que sea Él quien actúe a través de mis manos”.

José Ricardo González del Alba creando / Foto: Cortesía de José Ricardo González del Alba - Aleteia 

“El lienzo es la conexión entre Dios y el hombre. Cuando yo pinto, pienso que muchas personas van a poner ahí sus plegarias, su fe; y esto es algo que significa mucho”.

Esta experiencia de constante oración al momento de pintar no solo ha transformado su corazón y fortalecido su vida espiritual, sino que le ha permitido conocer más sobre la Iglesia y los santos. “Cuando pinto a un santo, conozco su vida”, admite.

¿Por qué arte sacro?

Desde muy pequeño, su madre sembró en él un amor hacia Dios que lo ha acompañado siempre. Por ello, su arte es una manera de expresar sus valores cristianos. “El arte sacro tiene sentido en mi vida. No es para vanagloriarme a mí, porque los aplausos no son para mí, sino para Dios; además, es para que la gente realmente encuentre esa cercanía a Dios por medio de un lienzo”. 

Divina Pastora de las Almas. Imagen modelada por José Ricardo González del Alba en terracota policromada que recoge el espíritu devocional y la sensibilidad artística de Sevilla / Foto: Cortesía de José Ricardo González del Alba - Aleteia 

“Nicaragua necesita del arte y nosotros necesitamos de la fe”

Además de ayudar a los demás en su camino de fe, José Ricardo busca que sus obras aporten algo a su país, Nicaragua, que a pesar de atravesar momentos complicados, mantiene su fe y esperanza.

Dos de sus pinturas -una Inmaculada Concepción y una Stella Maris-  plasman la espiritualidad y devoción mariana de su país. Ambas fueron pintadas para Mons. Rolando Álvarez, un hombre que González del Alba admira y define como “un hombre de mucha fe, de mucho silencio espiritual y diálogo con Dios”.

Aunque sus estudios superiores en dorado, plateado y policromía ya terminaron -y ahora está por comenzar a estudiar restauración y conservación de patrimonio histórico en la Facultad de Bellas Artes-  el sueño de este joven artista es regresar a su país para enriquecerlo con lo que ha aprendido.

Inmaculada Concepción de José Ricardo González del Alba en terracota policromada que recoge el espíritu devocional y la sensibilidad artística de Sevilla / Foto: Cortesía de José Ricardo González del Alba - Aleteia 

“Estando en Nicaragua, uno de mis sueños era estudiar arte, formarme académicamente, profesionalizarme y ser un aporte para Nicaragua, un aporte a los jóvenes. Es triste para mí estar en un país tan rico en el arte como lo es en España, sin estar con muchos jóvenes nicaragüenses que quisieran estar aquí”.

Y continúa: “Todo lo que llegue a aprender aquí es para Nicaragua. Cuando yo regrese a Nicaragua, mi sueño es hacer el taller de arte sacro más grande en el país, y yo sé que lo voy a cumplir. Lo voy a cumplir para los jóvenes artistas, para que existan espacios artísticos religiosos; pero también para que genere trabajos y para aportar a la Iglesia de Nicaragua. Yo creo que en ese momento lo vamos a necesitar mucho como Iglesia”.

domingo, 16 de agosto de 2026

Papa León XIV en el Ángelus, 16-8-2026: «Dejarse sorprender por la obra de Dios y comunicar la paz de Cristo, de modo que en cada encuentro hay que aguzar el oído, abrir los ojos y el corazón a lo que Dios quiere decirnos»

* «De la mujer cananea aprendemos la humildad y la determinación. Gracias a su fe, aprendemos que la mesa de Dios está preparada para todos y que a nadie le corresponden las migajas (cf. vv. 26-27), porque cada uno tiene su propio lugar junto al Padre. A la luz de esta fe, resultan insoportables las desigualdades, las discriminaciones y las barreras que pisotean la dignidad de tantos hijos e hijas de Dios»

   

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Reitero mi llamamiento para que cesen los repetidos actos de violencia contra la población civil palestina en Cisjordania y pido con urgencia a la comunidad internacional que vele por el avance de la solución de dos Estados, en pro de una paz justa y duradera. Esta semana darán comienzo los Juegos del Mediterráneo, que se celebrarán en Taranto. En ellos participarán diversos países de África, Asia y Europa que pertenecen a la cuenca mediterránea. Deseo que este evento deportivo sea un presagio de paz y fraternidad entre los pueblos de esta región y del mundo entero»

 


16 de agosto de 2026.- (Camino Católico) “También hoy la Iglesia puede dejarse sorprender por la obra de Dios y comunicar la paz de Cristo más allá de las fronteras ya trazadas. Su misión es anticipada por la gracia divina, que actúa en lo más recóndito de las conciencias, de modo que en cada encuentro, incluso en aquellos que trastocan nuestros planes, hay que aguzar el oído, abrir los ojos y el corazón a lo que Dios quiere decirnos”. Con estas palabras el Papa León XIV alentó en su alocución previa a la oración mariana del ángelus de este domingo 16 de agosto, a los miles de files y peregrinos que se dieron cita en la plaza de La Libertad, de Castel Gandolfo, localidad donde se encuentra la Villa Pontificia.

Al recordar que, ayer, celebramos la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el Santo Padre  destaca que, la relación de María con su Hijo es una “relación indisoluble”, que “ni siquiera la muerte pudo interrumpir esa comunión de alma y cuerpo, que es vida eterna”. “Cada domingo nos recuerda que esa misma plenitud está reservada a quienes siguen a Jesús: su resurrección no es un acontecimiento del pasado, sino una vida nueva que nos compromete”.

Por ello, al comentar el Evangelio de este XX Domingo del Tiempo Ordinario, el Pontífice señala que, esto lo demuestra la mujer cananea protagonista del Evangelio proclamado en la liturgia. Aunque no pertenece a su pueblo y vive en una región extranjera, intenta con insistencia hablar con Jesús, siguiéndole como una discípula que ya tiene un vínculo con Él. “Probablemente nunca se habían encontrado, pero, misteriosamente, la fe ya había surgido en ella. No desea algo para sí misma, sino la paz para su hija atormentada, y confía en Jesús, a quien reconoce como el Mesías, descendiente de David”.

Después de rezar la oración del ángelus, el Papa León XIV realiza un llamamiento en favor de “la población civil palestina en Cisjordania”, afectados por “repetidos actos de violencia” y pidió “a la comunidad internacional que garantice el progreso hacia la solución de dos Estados, para una paz justa y duradera”. Asimismo, recuerda que, esta semana comienzan los Juegos Mediterráneos en Taranto, Italia, y desea que, “este evento deportivo sea un presagio de paz y fraternidad”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:  

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de la Libertad (Castel Gandolfo)

XX Domingo del Tiempo ordinario, 16 de agosto de 2026

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

Ayer contemplamos a la Virgen María en su relación indisoluble con su Hijo: ni siquiera la muerte pudo interrumpir esa comunión de alma y cuerpo, que es vida eterna. Cada domingo nos recuerda que esa misma plenitud está reservada a quienes siguen a Jesús: su resurrección no es un acontecimiento del pasado, sino una vida nueva que nos compromete.

Así lo demuestra hoy la mujer cananea protagonista del Evangelio proclamado en la liturgia (cf. Mt 15,21-28). Aunque no pertenece a su pueblo y vive en una región extranjera, intenta con insistencia hablar con Jesús, siguiéndole como una discípula que ya tiene un vínculo con Él. Probablemente nunca se habían encontrado, pero, misteriosamente, la fe ya había surgido en ella. No desea algo para sí misma, sino la paz para su hija atormentada, y confía en Jesús, a quien reconoce como el Mesías, descendiente de David (cf. v. 22).

El evangelista no oculta los obstáculos a los que se enfrenta esta mujer. Los discípulos la ven como una persona molesta, y el propio Jesús se resiste a sus peticiones. De hecho, el Maestro se había retirado a aquella región (cf. v. 21) y podemos imaginar que, como en otras ocasiones, buscaba un lugar apartado donde orar y formar a los suyos. Sin embargo, en ese momento ocurre algo inesperado. Al meditar sobre ello, podemos comprender la obediencia de Jesús, que cumple su misión dejándose conmover por lo que ve y lo que oye. Al final le dice: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas» (v. 28).

También hoy la Iglesia puede dejarse sorprender por la obra de Dios y comunicar la paz de Cristo más allá de las fronteras ya trazadas. Su misión es anticipada por la gracia divina, que actúa en lo más recóndito de las conciencias, de modo que en cada encuentro, incluso en aquellos que trastocan nuestros planes, hay que aguzar el oído, abrir los ojos y el corazón a lo que Dios quiere decirnos.

De la mujer cananea aprendemos la humildad y la determinación. Gracias a su fe, aprendemos que la mesa de Dios está preparada para todos y que a nadie le corresponden las migajas (cf. vv. 26-27), porque cada uno tiene su propio lugar junto al Padre. A la luz de esta fe, resultan insoportables las desigualdades, las discriminaciones y las barreras que pisotean la dignidad de tantos hijos e hijas de Dios.

Queridos hermanos y hermanas: somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, en un mundo que busca la paz. A María, nuestra Madre, le pedimos que interceda por nosotros. «De sus labios brota el himno más fuerte e innovador que jamás se haya pronunciado, el Magníficat» (Magnifica humanitas, 244): es el canto de quien ya ve la realidad con la mirada de Dios y, por eso, no pierde la esperanza y actúa con caridad.

Oración del Ángelus:  

Angelus Dómini nuntiávit Mariæ.

Et concépit de Spíritu Sancto.

Ave Maria…


Ecce ancílla Dómini.

Fiat mihi secúndum verbum tuum.

Ave Maria…


Et Verbum caro factum est.

Et habitávit in nobis.

Ave Maria…


Ora pro nobis, sancta Dei génetrix.

Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.


Orémus.

Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine,

méntibus nostris infunde;

ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui incarnatiónem cognóvimus, per passiónem eius et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum.


Amen.


Gloria Patri… (ter)

Requiem aeternam…


Benedictio Apostolica seu Papalis


Dominus vobiscum.Et cum spiritu tuo.

Sit nomen Benedicat vos omnipotens Deus,

Pa ter, et Fi lius, et Spiritus Sanctus.


Amen.



Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:


Queridos hermanos y hermanas:


Reitero mi llamamiento para que cesen los repetidos actos de violencia contra la población civil palestina en Cisjordania y pido con urgencia a la comunidad internacional que vele por el avance de la solución de dos Estados, en pro de una paz justa y duradera.


Esta semana darán comienzo los Juegos del Mediterráneo, que se celebrarán en Taranto. En ellos participarán diversos países de África, Asia y Europa que pertenecen a la cuenca mediterránea. Deseo que este evento deportivo sea un presagio de paz y fraternidad entre los pueblos de esta región y del mundo entero.


Y ahora doy la bienvenida a todos ustedes, que se han reunido aquí, en Castel Gandolfo, para el Ángelus dominical.


Saludo con cariño a los peregrinos procedentes de diversos países. Al saludar a los polacos, extiendo mi bendición a las numerosas participantes en la tradicional peregrinación al Santuario de Piekary Śląskie, en Alta Silesia.


Les deseo a todos un feliz domingo.


Papa León XIV



Fotos: Vatican Media, 16-8-2026

Homilía de Mons. Luis Ángel de las Heras, obispo de León, y lecturas de la Misa de hoy, XX domingo del Tiempo Ordinario, 16-8-2026

16 de agosto 2026.-  (Camino Católico) Homilía de  Mons. Luis Ángel de las Heras, CMF, obispo de León, y lecturas de la Misa de hoy, XX domingo del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Catedral de León.

Santa Misa de hoy, XX domingo del Tiempo Ordinario, en la catedral de León, 16-8-2026

16 de agosto de 2026.-  (Camino Católico)  Celebración de la Santa Misa de hoy, XX domingo del Tiempo Ordinario, presidida por Mons. Luis Ángel de las Heras, CMF, obispo de León, emitida por 13 TV desde la Catedral de León.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 16-8-2026

16 de agosto de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, domingo, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 16/8/2026: «Mujer, qué grande es tu fe» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 16 de agosto de 2026, domingo de la 20ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Mateo 15, 21-28:

En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:

«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:

«Atiéndela, que viene detrás gritando».

Él les contestó:

«Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».

Ella se acercó y se postró ante él diciendo:

«Señor, ayúdame».

Él le contestó:

«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».

Pero ella repuso:

«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».

Jesús le respondió:

«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».

En aquel momento quedó curada su hija.

Homilía del evangelio del domingo: Cada uno hemos recibido de Dios una vocación, pero lo importante es que Dios ha dispuesto que todos, de una u otra manera, alcancemos la salvación y la gloria / Por P. José María Prats

* «No debemos renegar jamás de nuestra vocación, ni pedir cuentas a Dios de lo que hemos recibido en comparación con otros. Desconocemos los designios misteriosos de Dios. Lo que sí sabemos, por la fe, es que estos designios están llenos de amor y de misericordia y que si los acogemos con obediencia y humildad nos llenaremos, como la mujer cananea, de sabiduría y audacia, y la salvación se manifestará en nosotros ahora y para siempre»

Domingo XX del tiempo ordinario – A

Isaías 56, 1. 6-7 / Salmo 66 / Romanos 11, 13-15. 29-32 / San Mateo 15, 21-28

P. José María Prats / Camino Católico.-  Las lecturas de este domingo nos hablan del designio divino de salvación de todos los hombres y de la vocación de Israel y de los gentiles en relación a este designio.

Como dice San Pablo, «Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1Tim 2,4), y para ello, dispuso que el pueblo de Israel actuara como mediador de este designio salvador. Por su vida ejemplar, Israel debía mostrar la santidad de Dios ante todos los pueblos, invitándolos así a reconocer y adorar al Dios vivo y verdadero. Para llevar a cabo esta misión, Dios cuida, educa y adorna a su pueblo con innumerables dones: las promesas a los patriarcas, la liberación de Egipto, la Ley y la Alianza, la tierra prometida, los profetas y, finalmente, el Mesías. 

Ésta es, pues, la vocación de unos y otros según el designio de Dios: Israel debía acoger la salvación directamente de Dios y mostrarla a todos los pueblos; éstos debían recibirla por mediación de Israel. 

La historia nos dice que el pueblo de Israel no fue fiel a su vocación y, en cambio, los gentiles, sí. Israel es aquella viña que Dios plantó y cuidó con tanto esmero para que diese uvas y produjo agrazones (Is 5,2). Israel se apropió y corrompió los dones recibidos, menospreció a los gentiles hasta el punto de llamarlos perros y rechazó al Mesías. Los gentiles, en cambio, sí buscaron a Dios por mediación de Israel. Jesús mismo pone varios ejemplos, como la viuda de Sarepta, Naamán el sirio o el centurión romano que no se consideró digno de recibir a Jesús en su casa. Pensemos también en aquella multitud de prosélitos que frecuentaban las sinagogas de todo el imperio romano en busca del verdadero Dios.

El evangelio de hoy refleja estos hechos. Jesús se retira con sus discípulos a los territorios paganos de Tiro y Sidón y una mujer cananea empieza a seguirlo suplicándole que libere a su hija de un demonio. La reacción de los discípulos pidiendo a Jesús que la despache para que deje de molestarles refleja la actitud de rechazo de Israel hacia los gentiles. Jesús entonces les recuerda la misión que ha recibido del Padre: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel». Él ha venido a dar cumplimiento a las promesas de salvación que Dios hizo a su pueblo: no ha llegado todavía la hora según el designio del Padre de que esta salvación se derrame sobre los gentiles. 

La cananea, entonces, insiste postrándose ante Él y Jesús, para mostrar a sus discípulos la fe y la humildad de aquella mujer, la pone a prueba recordándole el designio de Dios con el lenguaje despectivo propio de los judíos: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». La cananea le responde entonces con una fe y una audacia extraordinarias: «Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos». Le está diciendo: “Asumo mi vocación; sé que los judíos son los destinatarios inmediatos de tu salvación, pero Dios quiere que también a mí me llegue esa misma salvación que se desborda de Israel como migajas que caen de su mesa”. Y por la humildad y obediencia de esta mujer, Jesús cura a su hija como signo y anticipo de la salvación que llegaría los gentiles tras la resurrección del Señor por mediación del nuevo Israel, que es la Iglesia.

De todo esto se deriva una enseñanza importante para nosotros. Cada uno hemos recibido de Dios una vocación. Unas parecen más nobles y atractivas que otras, pero lo importante es que Dios ha dispuesto que todos, de una u otra manera, alcancemos la salvación y la gloria. Israel parecía haber recibido una vocación superior a los gentiles y, sin embargo, por su orgullo, se quedó al margen de la salvación. No debemos renegar jamás de nuestra vocación, ni pedir cuentas a Dios de lo que hemos recibido en comparación con otros. Desconocemos los designios misteriosos de Dios. Lo que sí sabemos, por la fe, es que estos designios están llenos de amor y de misericordia y que si los acogemos con obediencia y humildad nos llenaremos, como la mujer cananea, de sabiduría y audacia, y la salvación se manifestará en nosotros ahora y para siempre. 

P. José María Prats

Evangelio:


En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.


Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:


«Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».


Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:


«Atiéndela, que viene detrás gritando».


Él les contestó:


«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».


Ella se acercó y se postró ante él diciendo:


«Señor, ayúdame».


Él le contestó:


«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».


Pero ella repuso:


«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».


Jesús le respondió:


«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».


En aquel momento quedó curada su hija.

San Mateo 15, 21-28