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miércoles, 6 de noviembre de 2024

Papa Francisco: «La esperanza es un don que Dios nos ofrece cada día y hay que acoger; Es esperar algo que ya se nos ha dado: la salvación en el amor eterno e infinito de Dios»

* «Dios nos es fiel, nuestra tarea es responder a esa fidelidad. Pero cuidado: no somos nosotros quienes generamos esta fidelidad, es un don de Dios que actúa en nosotros si nos dejamos modelar por su fuerza de amor, el Espíritu Santo que actúa como un soplo de inspiración en nuestros corazones. Nos corresponde, pues, invocar este don: ‘¡Señor, concédeme serte fiel en la esperanza!’»    

Camino Católico.-  Publicamos el texto íntegro, -avanzado por Vatican News- del prefacio de Francisco al libro "La esperanza es una luz en la noche", una antología de meditaciones del Pontífice publicada por LEV sobre la "humilde virtud" en vista del Año Santo: "Entrenémonos a reconocer la esperanza, nos asombraremos de cuánto bien existe en el mundo". Así lo explica el Santo Padre:

Portada del libro del Papa Francisco "La esperanza es una luz en la noche"

El Jubileo de 2025, Año Santo que he querido dedicar al tema "Peregrinos de la esperanza", es una ocasión propicia para reflexionar sobre esta virtud cristiana fundamental y decisiva. Sobre todo en tiempos como los que estamos viviendo, en los que la tercera guerra mundial en pedazos que se desarrolla ante nuestros ojos puede llevarnos a asumir actitudes de sombrío desaliento y de mal disimulado cinismo.

La esperanza, en cambio, es un don y una tarea para todo cristiano. Es un don porque es Dios quien nos la ofrece. Esperar, en efecto, no es un mero acto de optimismo, como cuando a veces esperamos aprobar un examen en la universidad ("Esperemos que lo consigamos") o esperamos que haga buen tiempo para salir de viaje un domingo de primavera ("Esperemos que haga buen tiempo"). No, esperar es esperar algo que ya se nos ha dado: la salvación en el amor eterno e infinito de Dios. Ese amor, esa salvación que da sabor a nuestro vivir y que constituye el gozne sobre el que el mundo se mantiene en pie, a pesar de todas las maldades y nefandades causadas por nuestros pecados de hombres y mujeres. Esperar, pues, es acoger este don que Dios nos ofrece cada día. Esperar es saborear la maravilla de ser amados, buscados, deseados por un Dios que no se ha encerrado en sus cielos impenetrables, sino que se ha hecho carne y sangre, historia y días, para compartir nuestra suerte.

La esperanza es también una tarea que los cristianos tienen el deber de cultivar y poner en valor para el bien de todos sus hermanos y hermanas. La tarea consiste en permanecer fieles al don recibido, como acertadamente observó Madeleine Delbrêl, una mujer francesa del siglo XX, capaz de llevar el Evangelio a las periferias, tanto geográficas como existenciales, del París de mediados de siglo, marcado por la descristianización. Madeleine Delbrêl escribió: "La esperanza cristiana nos asigna como lugar esa estrecha línea de cresta, esa frontera donde nuestra vocación exige que optemos, cada día y cada hora, por ser fieles a la fidelidad de Dios para con nosotros". Dios nos es fiel, nuestra tarea es responder a esa fidelidad. Pero cuidado: no somos nosotros quienes generamos esta fidelidad, es un don de Dios que actúa en nosotros si nos dejamos modelar por su fuerza de amor, el Espíritu Santo que actúa como un soplo de inspiración en nuestros corazones. Nos corresponde, pues, invocar este don: "¡Señor, concédeme serte fiel en la esperanza!".

He dicho que esperar es un don de Dios y una tarea de los cristianos. Y vivir la esperanza requiere una "mística de los ojos abiertos", como la llamaba el gran teólogo Joseph-Baptist Metz: saber discernir, en todas partes, las pruebas de la esperanza, la irrupción de lo posible en lo imposible, la gracia allí donde parecería que el pecado ha erosionado toda confianza. Hace algún tiempo tuve la oportunidad de dialogar con dos testigos excepcionales de la esperanza, dos padres: uno israelí, Rami, y otro palestino, Bassam. Ambos han perdido a sus hijas en el conflicto que ensangrienta Tierra Santa desde hace ya demasiadas décadas. Pero sin embargo, en nombre de su dolor, del sufrimiento que sintieron por la muerte de sus dos pequeñas hijas -Smadar y Abir- se han convertido en amigos, más aún, en hermanos: viven el perdón y la reconciliación como un gesto concreto, profético y auténtico. Conocerlos me dio tanta, tanta esperanza. Su amistad y fraternidad me enseñaron que el odio, concretamente, puede no tener la última palabra. La reconciliación que experimentan como individuos, profecía de una reconciliación mayor y más amplia, es un signo invencible de esperanza. Y la esperanza nos abre a horizontes impensables.

Invito a cada lector de este texto a realizar un gesto sencillo pero concreto: por la noche, antes de acostarse, repasando los acontecimientos que ha vivido y los encuentros que ha tenido, vaya en busca de un signo de esperanza en el día que acaba de terminar. Una sonrisa de alguien de quien no se lo esperaban, un acto de gratuidad observado en la escuela, una amabilidad encontrada en el lugar de trabajo, un gesto de ayuda, aunque sea pequeño: la esperanza es, en efecto, una "virtud infantil", como escribió Charles Péguy. Y tenemos que volver a ser niños, con sus ojos asombrados sobre el mundo, para encontrarlo, conocerlo y apreciarlo. Entrenémonos a reconocer la esperanza. Entonces podremos maravillarnos de todo lo bueno que existe en el mundo. Y nuestro corazón se iluminará de esperanza. Entonces podremos ser faros de futuro para quienes nos rodean.

Ciudad del Vaticano, 2 de octubre de 2024

Francisco


Fotos: Vatican Media, 6-11-2024

Homilía del P. Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Misa de hoy, miércoles, santos mártires del siglo XX en España, 6-11-2024

6 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P.  Jesús Luis Sacristán y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, santos mártires del siglo XX en España, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, miércoles, santos mártires del siglo XX en España, 6-11-2024

6 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, santos mártires del siglo XX en España, presidida por el P. Jesús Luis Sacristán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 6-11-2024


6 de noviembre de 2024.- (
Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 6/11/2024: «Aquel que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 6 de noviembre de 2024, miércoles de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 14, 25-33:

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

«Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, sí echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo:

«Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.»

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Así pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 6-11-2024

6 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Deja huella de Cristo no solo de palabra sino también con hechos / Por P. Carlos García Malo

 

martes, 5 de noviembre de 2024

Marija Kern se fue al noviciado, pero «quería hacer la voluntad del Señor» y es madre de 8 hijos: «Si dejas que Dios cuide de ti, Él se ocupará y lo solucionará todo»


Marija Kern con su esposo y algunos de sus hijos / Foto Tatjana Splichal | Družina

* «Dios siempre me reserva sorpresa. Mirando mi vida, puedo decir con certeza que el Señor escribe recto con renglones torcidos. Y de muchas maneras nos está diciendo que nos ama infinitamente»

Camino Católico.- Marija Kern es madre de ocho hijos y abuela de cuatro nietos. Es enfermera de profesión y, junto con su marido y su familia, gestiona una gran explotación con 150 cabezas de ganado.

Le encanta leer, rezar, está muy implicada en su comunidad parroquial de Velesovo, y también participa con su marido en un grupo matrimonial. La vida de Maríja ha estado marcada por muchas pruebas en las que ha visto una y otra vez el amor y la ayuda de Dios, incluso en los momentos más difíciles. Cuenta su testimonio de vida en una entrevista en Aleteia.  

Marija Kern / Foto Tatjana Splichal | Družina

- Marija, ¿has "heredado" el amor a Dios o lo has descubierto más tarde?

- Soy originaria de Estiria (Austria), pero ahora vivo en Gorenjska (Eslovenia). Vengo de una familia campesina tradicionalmente religiosa. Vivíamos modestamente, llenos de trabajo y al mismo tiempo de gratitud por cada día.

Tengo una imagen muy vívida de mi difunto padre que, cada noche, cuando terminábamos nuestra oración, decía: "Gracias a Dios por todo lo que hemos hecho hoy". Si eres agradecido, la vida es mucho mejor.

Ambos padres eran muy religiosos, muy activos en la parroquia. Mi abuela, que leía la Biblia todos los días y rezaba mucho, sin duda tuvo mucho que ver. Mi párroco de entonces también fue una gran influencia, porque sabía reconocer el talento de cada joven y cómo implicarlo en la parroquia.

- En tu juventud sentiste el deseo de llevar una vida santificada, pero hoy estás casada. ¿Cuál ha sido el camino de tu vida?

- No ha sido sencillo. Quería hacer la voluntad de Dios, así que tal vez hubo más búsqueda. Cuanto mayor me hago, más agradecida estoy por mi camino.

De joven, entré en el noviciado, donde aprendí mucho, y estoy agradecida por el tiempo que pasé allí. Cuanto más se acercaba el momento de los votos, más sentía que no era el momento. Era como si hubiera planeado casarme con alguien pero no le amara lo suficiente. No me refiero al amor a Dios, por supuesto, sino al amor a la vocación.

Sabía que mi decisión acarrearía una terrible decepción para mi madre, y así fue. Cuando dejé la comunidad, un día me quedé en la calle, completamente desesperada, llorando: "He traicionado a Dios, no tengo casa…"

En ese momento sentí que algo cálido y agradable me agarraba la mano. Todavía puedo sentir ese contacto y oír las palabras con tanta claridad que hoy puedo repetirlas: "No tengas miedo. Te quiero". Cuando miré alrededor de la calle, no había nadie. Solo podía ser Dios. Estoy agradecida por ese contacto, que todavía está conmigo.

- Poco después te casaste con Stefan, viudo y con un hijo pequeño. ¿Cómo fueron sus comienzos?

- Si alguien ha estado alguna vez muy solo, entenderá el resto de la historia. Trabajaba en el Instituto Oncológico, como enfermera, y un domingo por la tarde, después de trabajar todo el día, fui a Misa a la iglesia franciscana.

Le dije a mi querido Dios: "Te doy cinco años para que me traigas un marido. Si no, es una clara señal de que me voy a África de misiones y no vuelvo".

A los pocos meses conocí a mi marido, era el primero de abril. Pronto nos casamos, supe que era viudo y que tenía una niña. A las tres semanas empezó a llamarme "mamá". Nunca olvidaré esa primera llamada, fue muy agradable. A los tres meses nos casamos.

Tenía miedo porque me mudé a una casa grande donde también vivían mi cuñado, mi cuñada y mis suegros. No fue fácil. Pero si dejas que Dios cuide de ti, Él se ocupará y lo solucionará todo. No tengo ninguna duda al respecto.

Marija Kern con su esposo / Foto Tatjana Splichal | Družina

- ¿Cómo era vuestra relación?

- Medio año después de casarnos, mi suegra y yo nos llevábamos muy bien. Yo estaba muy contenta porque pensaba que había conseguido una segunda madre, ya que la mía me cerró la puerta en las narices el día que salí del convento. Durante seis meses, mi suegra y yo nos llevamos muy bien, y luego, un sábado, "se rompió". Ese fue el principio de nuestros conflictos.

Pero tengo un marido fenomenal. No está exento de defectos, tiene sus problemas, pero ha sabido reaccionar con increíble sabiduría en situaciones de conflicto y encontrar compromisos. Así que poco a poco he ido viendo que no es justo para él que los demás tengamos relaciones tensas, porque él se debate entre dos bandos. Me dije que esto tenía que acabar.

Un domingo estaba en la fila para recibir la comunión, y mi suegra estaba en otra fila a mi lado. Recé: "Jesús, no puedo vivir tan hipócritamente, Tú no puedes ver esto. Haz que algo se mueva en nosotros". Y lo hizo. No inmediatamente, pero sí poco a poco.

La parroquia tenía talleres de Oración y Vida y yo me apunté encantada. Mi suegra también quería ir, pero ya no podía ir a la iglesia porque estaba enferma. Así que le pregunté al responsable si podía tener algún material para pasárselo a casa, para que pudiera escuchar todo lo que allí oiríamos.

Así que empezamos a reunirnos para leer la Palabra de Dios y reflexionar. Nos perdonamos y conseguimos convivir. En nuestro último Adviento juntas, me apresuré a ordenar la casa. Mi suegra percibió mi angustia y me dijo que le trajera calcetines para guardar, ya que ella aún podía hacerlo. Unos días después fue al hospital. Vino a casa para Nochevieja para que ella y mi suegro pudieran tener una buena cena de Nochevieja, y en la fiesta de los Reyes Magos se despidió.

Fue muy difícil para mí cuando murió, pero hoy, a pesar de todos los conflictos, estoy muy agradecida por la relación que construimos y también me gusta decir cosas bonitas de ella a mis hijos.

Marija Kern con su esposo / Foto Tatjana Splichal | Družina

- Las relaciones no han sido el único calvario. También tuvisteis un incendio que lo destruyó casi todo. ¿Cómo se recuperó todo?

- El año anterior a la muerte de mi suegra fue un gran año, un año de 50, 80 y 90 aniversarios, un año de bodas, un año de alegría. Justo después de Año Nuevo murió mi suegra, en mayo perdimos al hermano de mi marido por suicidio y en agosto tuvimos un incendio.

Se quemó la mitad de la granja. Se destruyó mucha maquinaria, todo el forraje y el grano. Gracias a Dios, el ganado sobrevivió, pero poco después perdimos 30 vacas, que enfermaron o murieron de estrés. La salud de mi marido se resintió mucho con todas estas cargas.

Mi hijo mayor tenía entonces 24 años y empezó a preguntar qué planes y visiones teníamos para el futuro. Le dije: "Marko, lo siento, sólo respiro por hoy. Sé que tenemos que comer y que hay que alimentar y ordeñar a las vacas y eso es todo". Así que mi hijo pensó que podía encargarse él mismo de la explotación.

Mi marido se resistió un poco al principio, porque es muy difícil repartir equitativamente la herencia entre todos los hijos de la granja. Pero pronto vimos que era la mejor solución. Mi hijo empezó a construir sobre lo que había quedado del incendio. Empezó a modernizar el granero y a ampliar el negocio de servicios de maquinaria. Con mucho esfuerzo por parte de todos, lo consiguió y hoy nuestra explotación está a un buen nivel.

Cuando los bomberos apagaron el incendio aquella mañana, una amiga me llamó y me dijo que sabía que no podía ayudar mucho, pero que esa mañana había rezado y se le había abierto la Palabra de Dios: "He aquí que hago nuevas todas las cosas". Me dijo que confiara. Y efectivamente, después de ocho años, puedo decir que Dios está haciendo nuevas todas las cosas y no "retocando".

- Con ocho hijos, es cierto que es difícil que algo te sorprenda, ¿cierto?

- ¿Qué es la vida sin sorpresas? Aburrimiento. Pues aquí no tenemos de eso. Justo cuando pensábamos que habíamos terminado nuestro viaje de aceptación de nuevas vidas, porque ya teníamos siete hijos, Stephen apareció de la nada.

Cuando me enteré de que estaba embarazada, discutí con Dios durante tres semanas, acusándole de burlarse de mí. Después del último parto, cuando tuvimos a Thomas, estaba cansadísima. Cada día dedicaba cada átomo de energía a cuidar de él y, por supuesto, de todos los demás niños.

Algunos de los hijos de Marija Kern con su esposo / Foto Tatjana Splichal | Družina

Dios me aguantó durante tres semanas, y luego me hizo saber poco a poco -a través de mi marido- que la situación no era tan mala después de todo. Mi marido y yo siempre dijimos que no queríamos que nuestro hijo menor se sintiera solo. Había una diferencia de cinco años entre James y Thomas, por lo que Thomas estaría realmente algo aislado en cuanto a la edad. Dios lo dispuso de tal manera que 17 meses después de Tomaz, Stephen vino al mundo. Y eso es algo bueno.

Dios siempre me reserva sorpresas de este tipo en mi vida. Mirando mi vida, puedo decir con certeza que el Señor escribe recto con renglones torcidos. Y de muchas maneras nos está diciendo que nos ama infinitamente.

Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Misa de hoy, martes, santa Ángela de la Cruz, 5-11-2024

5 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P.  José Blanco y lecturas de la Santa Misa de hoy, martes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, santa Ángela de la Cruz, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, martes, santa Ángela de la Cruz, 5-11-2024

5 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, santa Ángela de la Cruz, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 5-11-2024

5 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy martes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 5/11/2024: «Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 5 de noviembre de 2024, martes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Lucas 14, 15-24:

En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús:

«¡Bienaventurado el que coma en el reino de Dios!».

Jesús le contestó:

«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó a su criado a avisar a los convidados:

“Venid, que ya está preparado”.

Pero todos a una empezaron a excusarse.

El primero le dijo:

“He comprado un campo y necesito ir a verlo. Dispénsame, por favor”.

Otro dijo:

“He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor”.

Otro dijo:

“Me acabo de casar y, por ello, no puedo ir”.

El criado volvió a contárselo a su señor. Entonces el dueño de casa, indignado, dijo a su criado:

“Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”.

El criado dijo:

“Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio”.

Entonces el señor dijo al criado:

“Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se llene mi casa”.

Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 5-11-2024

5 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«La santidad consiste en estar siempre alegres» / Por P. Carlos García Malo