Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida dejando a Jesucristo ser quien ocupe el lugar central.
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.
Camino Católico.- La meditación-oración la realiza Arturo López Martos, laico casado y padre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida. En esta enseñanza se profundiza en la necesidad vital que llevamos inscrita en nuestro corazón de ser Templos del Espíritu Santo, el Paráclito, el consolador, el defensor.
Estamos llamados a mostrar a Cristo con todas nuestras actitudes, también eso conlleva el acoger en nuestros corazones el amor del Padre del Cielo derramado por el Espíritu Santo y convertirnos en consoladores, paráclitos, de las personas que se crucen en nuestro camino. Para eso debemos invocar y clamar al Espíritu Santo para que actualice la salvación de Jesucristo en las áreas oscuras de nuestra vida. Al final de la meditación se realiza durante 15 minutos una oración pidiendo al Espíritu Santo que sane todo cuanto nos impide acoger con libertad el amor de Dios.
Arturo López también participa de las reuniones de plegaria del grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta enseñanza, el lunes 6 de junio de 2011.
Camino Católico.-Conchi Vaquero Callejas, laica casada y madre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida, en esta enseña invita a invocar al Espíritu Santo cada día para que nos revele lo que viene de Dios y lo que es del mal.
Conchi Vaquero pertenece también al grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta charla, el sábado 7 de enero de 2023.
Camino Católico.- Conchi Vaquero Callejas, laica casada y madre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida, reflexiona en esta enseñanza respecto a cómo el Espíritu Santo actúa en nuestros conflictos interiores: pecados, heridas, educación, cultura, sociedad… Si nos dejamos guiar por el Espíritu y buscamos como Jesucristo servir a Dios Padre, renunciando a nosotros mismos, viviremos la experiencia de profundizar cada día en nuestra fe.
Conchi Vaquero pertenece también al grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta enseñanza, el lunes 7 de noviembre de 2011.
28 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Heliodoro Mira y lecturas de la Santa Misa de hoy, jueves de la 8ª semana de Tiempo Ordinario, Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
28 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, jueves de la 8ª semana de Tiempo Ordinario, Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, presidida por el P. Heliodoro Mira, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
28 de mayo de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Luminosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, jueves, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.
Camino Católico.-Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 28 de mayo de 2026, jueves de la 8ª semana de Tiempo Ordinario, Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Mateo 26, 36-42:
Jesús fue con sus discípulos a un huerto, llamado Getsemaní, y le dijo:
«Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».
Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia.
Entonces les dijo:
«Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo».
Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».
Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos.
Dijo a Pedro:
«¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil».
De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
«Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».
28 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
* «Se comprende entonces por qué los Padres conciliares recomendaron la revisión de los ritos, cuando responda a ‘una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia’, se lleve a cabo ‘después de haber tenido la precaución de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo así, orgánicamente a partir de las ya existentes’ (SC, 23). Por el bien de toda la Iglesia, toda reforma debe ir siempre precedida por ‘una concienzuda investigación teológica, histórica y pastoral’ (ibid.). El Magisterio conciliar, de este modo, invita a evitar desorientar a los fieles, disuadiendo a cualquiera de añadir o quitar o modificar algo, en materia litúrgica, por iniciativa propia (cf. SC, 22). El progreso evocado por la Constitución conciliar no compromete en absoluto la comunión eclesial: más bien pretende confirmarla y favorecerla»
Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News con la catequesis del Papa León XIV y la síntesis que ha hecho en nuestro idioma
* «Sigo con preocupación la guerra en Ucrania, que se ha intensificado significativamente en los últimos días. Deseo expresar mi solidaridad con quienes sufren los recientes ataques, incluidos los perpetrados contra civiles. La guerra no resuelve los problemas, sino que los agrava; no crea seguridad, sino que multiplica el sufrimiento y el odio. Donde caen misiles y drones, también caen las esperanzas, se destruyen hogares y lugares de culto, se pierden vidas inocentes. Encomiendo a todos los pueblos heridos por la guerra a la protección de la Virgen María, Reina de la Paz»
27 de mayo de 2026.- (Camino Católico).- “Exhorto, por lo tanto, a todos aquellos que están llamados a preparar la celebración de los divinos misterios, en particular a los sacerdotes que ejercen el ministerio de la presidencia litúrgica, a custodiar siempre ese respeto de los textos y de los ordenamientos de la liturgia que nace de la actitud interior de disponibilidad y de entrega a Dios, manifestando humildad frente a su grandeza y fidelidad sincera a la comunión eclesial”, ha dicho el Santo Padre León XIV al reflexionar en su catequesis de hoy sobre la continuidad magisterial en la reforma litúrgica, en la plaza de San Pedro ante decenas de miles de fieles.
León XIV ha destacado la necesidad de adaptar las formas rituales a las exigencias de los tiempos sin perder la tradición. El Papa ha explicado que, con el fin de favorecer el acceso de los fieles a la riqueza de los dones de gracia dispensados por la sagrada liturgia, la Constitución Sacrosanctum Concilium establece una fórmula muy eficaz que marca la dirección a seguir para el futuro. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la catequesis traducida al español y la síntesis que el Santo Padre ha hecho en nuestro idioma, cuyo texto completo es el siguiente:
En la Encíclica Mediator Dei, el Venerable Pío XII escribe que «la Iglesia, en realidad, es un organismo vivo, y por eso crece y se desarrolla también en lo que toca a la sagrada liturgia, adaptándose a las circunstancias y a las exigencias que se presentan en el transcurso del tiempo y acomodándose a ellas» (I,V).
En plena continuidad con este principio, el Concilio Vaticano II en el Proemio de la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC) reconoce «que le corresponde de un modo particular proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia» (n. 1). De hecho, la asamblea conciliar se había reunido con el objetivo de «acrecentar de día en día entre los fieles la vida cristiana, adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las instituciones que están sujetas a cambio, promover todo aquello que pueda contribuir a la unión de cuantos creen en Jesucristo y fortalecer lo que sirve para invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia» (ibid.).
En aquel momento histórico se advertía fuertemente la necesidad de una renovación de las formas rituales, mediante las que desde hacía siglos la Iglesia había realizado la glorificación de Dios y la santificación del pueblo cristiano. Gracias al movimiento litúrgico se había madurado la convicción, expresada posteriormente por san Juan Pablo II, de que «existe, en efecto, un vínculo estrechísimo y orgánico entre la renovación de la liturgia y la renovación de toda la vida de la Iglesia. La Iglesia no sólo actúa, sino que se expresa también en la liturgia, vive de la liturgia y saca de la liturgia las fuerzas para la vida» (Carta Dominicae Cenae, 13).
Para favorecer el acceso de los fieles a la riqueza de los dones de gracia dispensados por la sagrada liturgia, la Constitución Sacrosanctum Concilium indica, por lo tanto, con una fórmula muy eficaz la dirección a seguir: «Conservar la tradición y apertura al legítimo progreso» (SC, 23).
El Papa Benedicto XVI acogió en esta declaración de intenciones el «programa de reforma» de los Padres conciliares, «en equilibrio con la gran tradición litúrgica del pasado y el futuro. No pocas veces se contrapone de manera torpe tradición y progreso. En realidad, los dos conceptos se integran: la tradición es una realidad viva y por ello incluye en sí misma el principio del desarrollo, del progreso. Es como decir que el río de la tradición lleva en sí también su fuente y tiende hacia la desembocadura» (Discurso a los participantes en el Congreso por el 50° aniversario de la fundación del Instituto litúrgico pontificio de San Anselmo, 6 de mayo de 2011).
El Concilio afirma la legitimidad de ese proceso arraigado en la auténtica Tradición, distinguiendo dentro de la liturgia «una parte que es inmutable por ser la institución divina» de «otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden y aún deben variar, si es que en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza íntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados» (SC, 21).
A lo largo de los siglos se han producido constantemente cambios de este tipo, con el fin de consentir a los fieles una fructuosa participación, por medio de las acciones rituales, en el ministerio pascual de Cristo, fundamento de la fe cristiana. El culto de la Iglesia, por lo tanto, se ha “encarnado” en las formas culturales de cada época y ha sido capaz de influir en ellas e incluso de transformarlas. La liturgia ha sido así, durante siglos, un motor de evangelización. Hoy es necesario renovar esta energía en continuidad con la auténtica y viva tradición católica, es decir, según una dinámica dirigida a introducir a los creyentes en la plenitud de la verdad.
Se comprende entonces por qué los Padres conciliares recomendaron la revisión de los ritos, cuando responda a «una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia», se lleve a cabo «después de haber tenido la precaución de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo así, orgánicamente a partir de las ya existentes» (SC, 23). Por el bien de toda la Iglesia, toda reforma debe ir siempre precedida por «una concienzuda investigación teológica, histórica y pastoral» (ibid.). El Magisterio conciliar, de este modo, invita a evitar desorientar a los fieles, disuadiendo a cualquiera de añadir o quitar o modificar algo, en materia litúrgica, por iniciativa propia (cf. SC, 22). El progreso evocado por la Constitución conciliar no compromete en absoluto la comunión eclesial: más bien pretende confirmarla y favorecerla.
Exhorto, por lo tanto, a todos aquellos que están llamados a preparar la celebración de los divinos misterios, en particular a los sacerdotes que ejercen el ministerio de la presidencia litúrgica, a custodiar siempre ese respeto de los textos y de los ordenamientos de la liturgia que nace de la actitud interior de disponibilidad y de entrega a Dios, manifestando humildad frente a su grandeza y fidelidad sincera a la comunión eclesial.
Después, al saludar a los peregrinos de lengua española, el Papa ha dicho:
Queridos hermanos y hermanas:
La catequesis de hoy nos ilustra acerca de cómo la reforma de la Sagrada Liturgia, manifestada en la Constitución conciliar Sacrosanctum Concilium, mientras custodia la sana tradición de la liturgia, al mismo tiempo supone un desarrollo. Por eso, con el fin de hacer crecer más la vida cristiana entre los fieles, favorecer la comunión de todos los creyentes en Cristo y fortalecer todo aquello que ayude a atraer a todos al seno de la Iglesia (cf. SC 1), la asamblea conciliar reconoció la necesidad de una adaptación a las exigencias actuales, renovando por ende las formas rituales de la Sagrada Liturgia.
Esta necesidad la podemos constatar a lo largo del caminar de la Iglesia, pues bien, el culto se ha “encarnado” en las formas culturales de cada época y ha sido capaz de influir en ellas e incluso de transformarlas. La liturgia ha sido así, durante siglos, un motor de evangelización.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Que la liturgia, que nos ayuda a la glorificación del Señor y a nuestra propia santificación, sea siempre valorada y respetada por todos, sobre todo en la celebración de los sagrados misterios. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.
El Santo Padre ha dicho en otros idiomas:
Sigo con preocupación la guerra en Ucrania, que se ha intensificado significativamente en los últimos días. Deseo expresar mi solidaridad con quienes sufren los recientes ataques, incluidos los perpetrados contra civiles.
La guerra no resuelve los problemas, sino que los agrava; no crea seguridad, sino que multiplica el sufrimiento y el odio. Donde caen misiles y drones, también caen las esperanzas, se destruyen hogares y lugares de culto, se pierden vidas inocentes.
Encomiendo a todos los pueblos heridos por la guerra a la protección de la Virgen María, Reina de la Paz.
Finalmente, me dirijo a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Que su peregrinación a Roma, y en particular a las tumbas de los Apóstoles, reavive su fe en Cristo: que Él sea la luz y el camino de su vida.
27 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Raúl Tinajero y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 8ª semana de Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
27 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 8ª semana de Tiempo Ordinario, presidida por el P. Raúl Tinajero, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
27 de mayo de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.
Camino Católico.-Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 27 de mayo de 2026, miércoles de la 8ª semana de Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Marcos 10, 32-45:
En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo por el camino hacía Jerusalén y Jesús iba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que lo seguían tenían miedo. Él tomó aparte otra vez a los Doce y empezó a decirles lo que le iba a suceder:
– «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará».
Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
– «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir».
Les preguntó:
– «¿Qué queréis que haga por vosotros?».
Contestaron:
– «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».
Jesús replicó:
– «No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».
Contestaron:
– «Podemos».
Jesús les dijo:
– «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y seréis bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, sino que es para quienes está reservado».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, llamándolos, les dijo:
– «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».
27 de mayo de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Alfonso Blanco con el Papa Francisco en el Vaticano / Foto: Archimadrid
* «Mi deseo más profundo es ser una sacerdote del corazón de Jesús; estar toda mi vida intentando unirme al corazón de Jesús para ser otro corazón de Jesús en el mundo. En la sociedad de hoy la gente necesita encontrarse con un Dios que perdona, que ha venido a salvarnos, no a condenarnos»
Camino Católico.- Alfonso Blanco creció en una familia «que no creía en Dios» y «no nos inculcaron nada la fe». Lo bautizaron e hizo la Primera Comunión más por tradición que por convicción. Y ahora, a sus 25 años, ha sido ordenado diácono, con 9 compañeros más, entre ellos Álvaro Solé, Óscar Jesús ConcejalyÁlvaro Simón. después de seis años en el Seminario Conciliar de Madrid preparándose para el sacerdocio.
¿Qué pasó? «Que en 2013 mi madre se convirtió y nos empezó a llevar a la iglesia» dice a Archimadrid. Alfonso tenía 12 años. Comenzó a rezar por las noches, a reconocer que Dios existe y a tener experiencias muy reales de Él, «de paz y alegría; notaba que Dios me quería».
Una de estas experiencias fue el sacramento del Perdón. Su madre le había apuntado a catequesis de Confirmación y la catequista los animó a una confesión «de corazón». Entonces Alfonso, que aunque se estaba preparando en la parroquia Santísimo Cristo de la Misericordia de Boadilla acudía regularmente a Santa María de Caná, en Pozuelo, se fue a confesar a esta última.
Ha pasado más de la mitad de su vida desde entonces, pero Alfonso lo explica con tal viveza que pareciera hubiera sido ayer. «En esta confesión sentí realmente el perdón de Dios, me sentí amado». La vivencia del amor de Dios a través de su perdón fue un puntal en su crecimiento espiritual.
Alfonso Blanco, en primer plano, a la derecha, con los jóvenes universitarios de su parroquia / Foto: Archimadrid
La pregunta más honda
El Alfonso adolescente va cada vez con más frecuencia a Misa, se hace asiduo al confesionario y con 15 años tiene claro qué es lo que quiere ser de mayor: Diseño Gráfico y Bellas Artes. Pero hay una pregunta más honda: «¿Cuál es la voluntad de Dios?».
Un día, en oración ante el Santísimo, escuchó su voz: «Yo te quiero tal y como eres». Y a partir de ese momento, «como un pequeño susurro en el corazón», surgía repetidamente una palabra, «sacerdote».
A Alfonso no le asustaba nada, «si es de Dios, no tengo ningún problema», pero había una inquietud: deseaba estar enamorado del sacerdocio, y sin embargo no entendía muy bien lo que era. En esto le ayudó la Virgen, quien, por cierto, había jugado un papel destacado en la conversión de su familia (padres y hermana mayor) porque después de su madre fueron todos en cascada.
A la Virgen le pidió un día: «Enamórame del sacerdocio». La Madre le hizo entender que «ser sacerdote es ayudar a Jesús a la salvación de las almas». Se dio cuenta de que su mayor deseo, que era ir al cielo, se ampliaba al mundo. «Entre Diseño Gráfico o ayudar a Jesús, no hubo duda», ríe.
Alfonso Blanco, detrás, en una convivencia con los adolescentes de su parroquia actual / Foto: Archimadrid nieve
Sin dudas
Desde finales de 4º de la ESO y durante los dos cursos de Bachillerato tuvo un acompañamiento espiritual mucho más intenso y una implicación mayor en la parroquia. «Día a día me iba dando cuenta de que eso era lo que me movía». Así que se examinó de la EBAU y entró en el Seminario. Era septiembre de 2019.
Reconoce que le costó ubicarse, «fue un cambio radical», con un ritmo muy intenso, de mucha oración, de mucho estudio… Además, a los pocos meses llegó el confinamiento por el Covid y se volvió a casa de sus padres; en el Seminario les dijeron que aquellos que pudieran, lo hicieran.
Alfonso Blanco durante su estancia misionera en Perú con niños indígenas / Foto: Archimadrid
Pero nunca ha tenido dudas de su vocación. Ahora, Alfonso hace su formación pastoral en la parroquia Madre del Amor Hermoso de Villaverde Bajo y pasa los veranos en experiencias de crecimiento propuestas por el Seminario: un verano viviendo en la parroquia, otro en una casa de mayores con discapacidad en Extremadura, las JMJ, estancias en el Cenáculo de la madre Elvira, «y otro me pidieron ir a Perú», a un colegio para muchachos de tribus indígenas que no hablan castellano. «Me encantó».
A pocos días de su ordenación asegura no sentirse especialmente nervioso, «lo están más mis padres». «Siento que hay mucho que crecer, pero la Iglesia ha dicho que sí y el Señor está ahí para recordarte su fidelidad».
Además, está especialmente ilusionado porque serán los diáconos del Papa León XIV. Ya tuvieron la oportunidad de encontrarse con el Papa Francisco en el Vaticano, y ahora podrán servir en las celebraciones del viaje apostólico de junio. «Otro regalo del Señor, empezar con el Papa».
Futuro sacerdote
Sobre su futuro, «mi deseo más profundo es ser una sacerdote del corazón de Jesús; estar toda mi vida intentando unirme al corazón de Jesús para ser otro corazón de Jesús en el mundo». Pide que nunca le falte con los demás la misericordia que Dios tuvo y tiene con Él; la acogida, «como me ha acogido a mí», y la alegría.
«En la sociedad de hoy la gente necesita encontrarse con un Dios que perdona, que ha venido a salvarnos, no a condenarnos». No se necesita más —añade— que el perdón, el amor y la misericordia de Dios.
Alfonso Blanco, el segundo por la izquierda, agachado en la primera fila, con su curso del Seminario de Madrid / Foto: Archimadrid