Ingresa en el convento de clarisas de La Aguilera, Burgos, donde viven 130 monjas26 de septiembre de 2009.- Tiene 20 años, estudiaba segundo de Pedagogía en la Universidad Complutense de Madrid, y tenía claro lo que quería hacer: casarse joven, tener muchos hijos y trabajar con niños con necesidades especiales. Pero conoció a las clarisas de Lerma hace siete meses y cambió el rumbo de su vida. Sintió tan fuerte la irrupción de la llamada en su corazón, a entregarlo entero, que casi se cae al suelo. Hoy entra ilusionada en la clausura del convento burgalés de clarisas de La Aguilera, Aranda de Duero. Allí viven 130 monjas, en el santuario de San Pedro Regalado, que los padres franciscanos les han cedido, porque Lerma se les ha quedado pequeño. Leer más....

s un caso muy especial de discapacidad. La más pequeña de 9 hermanos, lleva desde los cuatro años en una silla de ruedas por una atrofia muscular espinal severa. Pero la enfermedad, que afecta a uno de cada 10.000 niños, no es lo que caracteriza a Virginia, Lo que la define es su sonrisa y su amor desbordante por su hijos, así como sus ganas por vivir. Con 28 años, tiene dos hijos; uno de cinco años, Sofía, y otro de 8 meses, Gregorio David. Su marido, Hilario, es el gran apoyo en todos los momentos de su vida. Es el único caso en España, con esas condiciones, que tiene hijos. Vive en Villafranca de los Caballeros y con apenas 30 kilos de peso, no tiene fuerzas para coger un vaso de cristal con la mano. Sin embargo, para Virginia eso no son impedimentos, desde pequeña ha ido superando todos los retos y ahora, uno de ellos, es presentarse a la pasarela del Foro de Moda H 2009, que tendrá lugar el 30 de septiembre en Elche. 





















