10 de abril de 2022.- (Camino Católico) Este 10 de abril, Domingo de Ramos, el Papa Francisco ha presidido la celebración de la Misa de la Pasión del Señor en la Plaza de San Pedro y en su homilía ha subrayado que Dios nunca se cansa de perdonar y que “el privilegio de cada uno de nosotros es ser amado y perdonado”.
También ha recordado la “locura de la guerra, donde se vuelve a crucificar a Cristo” y asegura que “Cristo es clavado en la cruz una vez más en las madres que lloran la muerte injusta de los maridos y de los hijos. Es crucificado en los refugiados que huyen de las bombas con los niños en brazos. Es crucificado en los ancianos que son abandonados a la muerte, en los jóvenes privados de futuro, en los soldados enviados a matar a sus hermanos”.
Como es tradición, el Santo Padre ha bendecido los ramos de olivo de los presentes, más tarde un diácono ha cantado el pasaje del Evangelio de San Lucas que relata la entrada de Jesús a Jerusalén y después se llevó a cabo la procesión formada por algunos cardenales. Durante la Misa se han leído las lecturas y el Evangelio de la Pasión del Señor que ha sido cantado por tres solistas y un coro. En el video de Vatican News se visualiza y escucha toda la celebración de la Santa Misa.






«En nuestras comunidades hay personas que están sufriendo mucho, que viven crucificadas por la enfermedad, el dolor, la soledad, el abandono de sus familiares o la precariedad económica. Nosotros, la comunidad cristiana, hemos de hacer todo lo posible por aliviar este sufrimiento, pero sólo el Señor puede dar el verdadero consuelo. El sufrimiento es una llamada a la vida mística, a hacer del Señor nuestra Roca, nuestro Refugio, nuestra Fortaleza, a vivir por Él y para Él»













