21 de noviembre de 2022.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Evangelio: San Lucas 21, 1-4:
En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos moneditas, y dijo:
«En verdad os digo que esa viuda pobre ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».
Video completo de la transmisión en directo de Vatican News con la homilía del Papa traducida al español
* «Sólo entrando en su abrazo lo entendemos: comprendemos que Dios llegó hasta donde llegó, hasta la paradoja de la cruz, precisamente para abrazar todo lo nuestro, incluso lo que estaba más lejos de Él: nuestra muerte -abrazó nuestra muerte-, nuestro dolor, nuestra pobreza, nuestra fragilidad y nuestra miseria. Y Él abrazó todo esto. Se dejó insultar y burlar, para que en cada humillación ninguno de nosotros estuviera solo; se dejó despojar, para que nadie se sintiera despojado de su dignidad; subió a la cruz, para que en cada crucificado de la historia estuviera la presencia de Dios»
Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus
* «Pensemos en los muchos lugares del mundo asolados por la guerra, en particular en la martirizada Ucrania. ¡Manos a la obra y sigamos rezando por la paz! Recemos también por las familias de las víctimas del grave incendio ocurrido hace unos días en un campo de refugiados en Gaza, Palestina, donde también fallecieron varios niños. Que el Señor acoja en el cielo a los que han perdido la vida y consuele a esa población tan probada por años de conflicto»
El Santo Padre ha dicho en su homilía que “observando a Jesús, la idea que tenemos de un rey da un vuelco… En vez de apuntar el dedo contra alguien, extiende los brazos para todos. Así se manifiesta nuestro Rey, con los brazos abiertos”.
Evangelio: San Lucas 23, 35-43:
En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús, diciendo:
«A otros ha salvado; que se salve a si mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo:
«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo:
«En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».
* «Sí, es un recuerdo que no creo que uno pueda sacarse de la cabeza, jamás. Mis hermanos y mi hermana también están aquí y guardan muchos recuerdos de ese tipo. Pero bueno, sólo fueron tiempos difíciles. Para nosotros, al venir a EE.UU. y descubrir nuestra libertad, descubrimos nuestra propia voz. Así que ahora es muy duro ver el problema de los refugiados de Siria e Irak. Tengo dos tíos que han huido. Uno de ellos está en Turquía, el otro en Alemania. Lo han perdido todo. Es muy duro. La historia se repite y estamos en las mismas otra vez”
Camino Católico.- Pete Shilaimon, productor de Risen, es uno de los muchos iraquíes que tuvieron que abandonar su hogar para vivir su fe sin tener que ocultarse. Esta es su historia que cuenta en el vídeo.
Evangelio: San Lucas 20, 27-40:
En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección y preguntaron a Jesús:
«Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano”. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer».
Jesús les dijo:
«En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección.
Y que lo muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos»
Intervinieron unos escribas:
«Bien dicho, Maestro»
Y no se atrevían a hacerle más preguntas.