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domingo, 3 de noviembre de 2024

Homilía del Evangelio del Domingo: «El amor al prójimo es un aspecto esencial del amor a Dios que acoge y promueve su proyecto creador» / Por P. José María Prats

 

* «Amar a Dios y participar de su vida supone también acoger y participar de su designio para la creación. Y este designio es que, unidos a Cristo, formemos un solo cuerpo por el amor. Como imágenes de Dios que somos, la relación entre las personas humanas debe ser también imagen de la relación de mutua donación entre las personas divinas. El cristianismo es la religión del amor. Sólo él afirma que «Dios es amor» (1 Jn 4,8) y que, por tanto, en el origen, el fundamento y el destino de todo se encuentra el amor. Es imposible vivir con una ley y una esperanza más luminosas»

Domingo XXXI del tiempo ordinario - B:

Deuteronomio 6, 2-6 / Salmo 17 / Hebreos 7, 23-28 / Marcos 12, 28b-34

P. José María Prats / Camino Católico.-  En el evangelio Jesús nos recuerda el doble mandamiento del amor: «amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser ... y a tu prójimo como a ti mismo».

Todos percibimos la santidad y belleza de este mandamiento pero tal vez no hayamos profundizado en su razón y su alcance. El mandamiento del amor tiene su raíz y fundamento en la misma naturaleza del ser: Dios, origen, destino y sentido del ser «es amor» (1 Jn 4,8) porque es comunión de tres personas –Padre, Hijo y Espíritu Santo– que viven en la mutua donación de sí mismas. Y del libre desbordamiento de este amor procede la creación: Dios nos ha creado para invitarnos a participar de su plenitud de vida. Por ello nuestro ser está “diseñado” para vivir en el amor, es decir, en la donación de sí mismo, pues sólo así puede integrarse en la vida de Dios, que es amor.

En concreto, para poder amar, Dios nos ha hecho libres, pues el amor es, necesariamente, una decisión libre de entregarse a una persona. Y esta libertad comporta la capacidad de rechazar la invitación de Dios a responder a su amor e integrarse en su plenitud de vida, rechazo que supone bloquear el dinamismo esencial de nuestro ser y frustrar su realización, impidiéndole alcanzar el fin para el que fue creado: es lo que la doctrina cristiana llama “el infierno”, el malogro de la propia existencia.

El amor, como dice Jesús, debe dirigirse en primer lugar a Dios porque ésta es nuestra relación esencial. Su iniciativa creadora y redentora a través de la cual Él se da a nosotros exige una respuesta proporcionada según nuestras posibilidades. La ausencia de esta respuesta es profundamente  injusta y bloquea el dinamismo esencial del ser. Lo decimos en el prefacio de la misa: “En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado”. La oración, la acción de gracias, el culto, la ofrenda de nosotros mismos es una respuesta justa, necesaria e ineludible al que nos ha creado por amor, nos sostiene en el ser y nos ha redimido por el sacrificio de Cristo. Sin esta respuesta se trunca la relación vivificante con Dios y no puede haber salvación.

Pero amar a Dios y participar de su vida supone también acoger y participar de su designio para la creación. Y este designio es que, unidos a Cristo, formemos un solo cuerpo por el amor. Como imágenes de Dios que somos, la relación entre las personas humanas debe ser también imagen de la relación de mutua donación entre las personas divinas. El amor al prójimo, por tanto, no es otra cosa que un aspecto esencial del amor a Dios que acoge y promueve su proyecto creador.

El cristianismo es la religión del amor. Sólo él afirma que «Dios es amor» (1 Jn 4,8) y que, por tanto, en el origen, el fundamento y el destino de todo se encuentra el amor. Es imposible vivir con una ley y una esperanza más luminosas.

P. José María Prats

Evangelio

En aquel tiempo, se acercó a Jesús uno de los escribas y le preguntó: 

«¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». 

Jesús le contestó: 

«El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».

Le dijo el escriba: 

«Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». 

Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: 

«No estás lejos del Reino de Dios». 

Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.

Marcos 12, 28b-34

La humildad es una de las virtudes por las que el Señor se derrite, un regalo de Dios para el mundo, que san Martín de Porres vivió / Por P. Carlos García Malo

 


Reflexionemos con Deuteronomio 6, primera lectura de la misa de hoy domingo: Acata lo que Dios te dice y gózate en Él, desbordarás de alegría / Por P. Carlos García Malo

 


Padre José Vicente Sandino: «Dios me sanó por intercesión de monseñor Ismael Perdomo Borrero, quien me salvó la vida cuando había sido desahuciado»


El padre José Vicente Sandino, a la izquierda, junto a una imagen del Venerable Siervo de Dios arzobispo Ismael Perdomo Borrero, que está en proceso de beatificación

* «Hay que creer que Dios tiene poder para actuar a través de los santos y para interceder por nosotros en nuestras precariedades. La fe mueve montañas y rompe la incredulidad del ser humano, creyentes o no, porque para Dios no hay nada imposible»

Camino Católico.- El padre José Vicente Sandino cuenta que volvió a la vida gracias a la oración permanente, la fe en Dios y a las reliquias del arzobispo Ismael Perdomo Borrero, cuya causa de beatificación se tramita en Roma. 

El drama comenzó en L'Aquila, Italia, en abril de 2009, a donde el Papa Benedicto XVI lo envió con otros sacerdotes para ayudar a los damnificados del terremoto que dejó más de 300 muertos, mil 500 heridos y cerca de 50 mil damnificados.

Había llegado semanas atrás desde Colombia para un retiro espiritual, pero debido al desastre que afectó a la región de Abruzo, el Pontífice decidió que algunos sacerdotes debían ayudar en las tareas de rehabilitación.

“Fue allí, recuerda Sandino, debido a la situación sanitaria que se vivía por esa tragedia de gran magnitud, donde adquirí una bacteria a través de los alimentos”.

En Bogotá, aparecieron los primeros síntomas que obligaron a su hospitalización. Su situación se complicó al perder el conocimiento y presentar inflamación en el cuerpo y varios órganos vitales, sobre todo en el sistema digestivo. Los médicos confirmaron que tenía una sepsis, enfermedad ocasionada por bacterias u otros organismos a las que el cuerpo reacciona de manera grave y con inflamación.

Le aplicaron costosos medicamentos y le practicaron procedimientos complejos pero no mejoró y fue desahuciado. Incluso, sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá, familiares y seminaristas realizaron jornadas de oración y Eucaristías para pedir por su salud y empezaron a preparar su sepelio.

El padre José Vicente Sandino quien recibió la gracia milagrosa de su curación / Foto: Cortesía del padre José Vicente Sandino

 “El presunto milagro”

Horas después de que el cardenal arzobispo de Bogotá, Pedro Rubiano Sáez, le administrara el sacramento de la unción de los enfermos y le frotara parte del cuerpo con tres reliquias de monseñor Ismael Perdomo Borrero pidiendo su intercesión ante Dios, el paciente empezó a mostrar una extraordinaria mejoría que los médicos no pudieron explicar. Se trataba del solideo (bonete de seda) y un par de medias (calcetines) que pertenecieron a quien fuera arzobispo de Bogotá entre 1928 y 1950 y que la Iglesia colombiana conserva celosamente junto con otros efectos personales.

En las siguientes semanas el padre José Vicente siguió una extraordinaria recuperación en casa, donde además de volver a aprender a hablar, comer y caminar, vio cómo la herida de la cirugía practicada a lo largo del tórax había cicatrizado de manera natural.

Sobre su sanación, Sandino afirma en entrevista con Aleteia que este “presunto milagro” —como lo cataloga la Iglesia por ahora— se debe a la intercesión del venerable Ismael. “Por eso, hay que creer que Dios tiene poder para actuar a través de los santos y para interceder por nosotros en nuestras precariedades”.



Venerable Siervo de Dios Ismael Perdomo Borrero

 ¿Quién era monseñor Perdomo?

Ismael Perdomo Borrero ha sido el obispo más joven en la historia de Colombia. Después de estudiar en Roma y Parías, empezó su carrera sacerdotal en el Huila, su tierra natal.

En 1903 fue nombrado obispo del Tolima donde adelantó una formidable tarea pastoral y social. Veinte años después, el Papa Pio XI lo designó obispo coadjutor de Bogotá y en 1928 asumió como arzobispo de la capital colombiana, cargo que ocupó hasta 1950 cuando murió. Fue testigo y protagonista de una convulsionada época política en la que la Iglesia tuvo un controvertido papel.

Durante su gestión en Bogotá creó más de 50 parroquias, promovió la fundación de barrios para familias desplazadas por la violencia, creó bancos para obreros, impulsó la construcción de viviendas para trabajadores y estableció colegios para niños y jóvenes pobres. Sus biógrafos aseguran que monseñor Perdomo hizo efectiva la Acción Social de la Iglesia.

Causa de beatificación abierta

La causa de su beatificación comenzó en 1962 y cuatro años después fue declarado siervo de Dios por el Papa san Pablo VI. Transcurridas cuatro décadas, el Papa Francisco reconoció en grado heroico sus virtudes y dispuso que se le llamara “venerable siervo de Dios”.

Venerable Siervo de Dios Ismael Perdomo Borrero

Quince años después de la enfermedad, el padre Sandino continúa al frente del Seminario Redemptoris Mater, oficia la Eucaristía a diario y promueve la devoción a monseñor Perdomo. Está seguro de que “la fe mueve montañas y rompe la incredulidad del ser humano, creyentes o no, porque para Dios no hay nada imposible", y agrega: "Yo lo he experimentado en mi propia vida”.

Su testimonio hace parte de la documentación radicada ante el Dicasterio para las Causas de los Santos, en Roma, y con el cual la Iglesia colombiana está convencida que servirá para que monseñor Ismael Perdomo Borrero sea declarado beato.

Las gracias recibidas por su intercesión pueden reportarse al correo siervodediosismael@arquibogota.org.co

“Un mulato llamado Martín”, película sobre la vida de San Martín de Porres de 1974

Esta es la hermosa historia de Martín de Porres, un humilde mulato peruano, hijo de una descendiente de africanos con un noble español. La vida de Martín es simple y peculiarmente orientada a la sencillez y la alegría. Desde pequeño demostró amor por Dios y su creación. De joven ingresa como donado al convento de los Dominicos donde, empuñando una escoba, recorre un camino que le lleva derecho a la santidad. Extraordinarios dones se manifiestan en su vida pero nada superará su enorme Caridad que nace de su amor a Cristo. Esta es la versión peruana de la vida del santo que difiere en varios detalles respecto a la versión española titulada “Fray Escoba”
FICHA TÉCNICA
TÍTULO: UN MULATO LLAMADO MARTÍN
TÍTULO: UN MULATO LLAMADO MARTÍN
Director:  Tito Davison
AÑO 1974
CLASA FILMS (MEXICO)
PERUANA DE PELÍCULAS (PERU)
Intérpretes:
René Muñoz, Mario Almada, Berta Rosen, Irma Lozano,
Mario Velázquez, Pedro Armendáriz (Hijo), Sergio Bustamante,
Julio Alemán, Gloria María Urueta, Jorge Russek, Erik del Castillo,
Chano Urueta, Penélope, Bruno Rey, Consuelo Frank, Laura Castro,
Carlos Ancira Guión: Ramón Obón, Fernando Almada, Edmundo Báez,
Mario Almada, Fernando Mariscal
Argumento: Alberto Davison, Tito Báez, Edmundo Almada,
Fernando Almada, Mario Mariscal
Directores de fotografía: Miguel Arana, Rosalío Solano

sábado, 2 de noviembre de 2024

Santa Misa, presidida por el Papa Francisco, de hoy, sábado, conmemoración de los fieles difuntos, 2-11-2024

2 de noviembre de 2024.- (Camino Católico)  El Papa Francisco ha celebrado la Santa Misa del 2 de noviembre para la conmemoración de los difuntos en el Cementerio Laurentino, en la zona de Castel di Decima. Antes de la celebración, se ha detenido en el «Jardín de los Ángeles», zona dedicada a la sepultura de los niños que no han visto la luz, donde ha rezado ante las lápidas rodeadas de juegos y estatuillas y ha saludado a un padre que perdió a su hija. No ha predicado homilía en la misa, sino que en silencio se ha meditado y orado. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha toda la celebración.

A su llegada al «Jardín de los Ángeles», el Pontífice – en silla de ruedas – recorrió toda el camino de tierra mirando una a una las lápidas. Se detuvo en el medio y permaneció unos minutos a solas en oración y silencio. 


El momento de recogimiento se vio interrumpido por el breve intercambio con Stefano, que estuvo esperando al Papa al lado del jardín todo el tiempo. Se arrodilló cuando llegó y le estrechó la mano, le contó brevemente su historia y señaló la tumba de su hijo. Francisco asintió con la cabeza y le estrechó el brazo, luego recogió la carta que el hombre le entregó. Inmediatamente después, el Papa se dirigió a la zona de enfrente, también dedicada a la sepultura de los niños que murieron demasiado pronto.



Fotos: Vatican Media, 2-11-2024

Misterios Gozosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 2-11-2024

2 de noviembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Homilía del P. José Aurelio Martín y lecturas de la Misa de hoy, sábado, conmemoración de los fieles difuntos, 2-11-2024

2 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. José Aurelio Martín Jiménez y lecturas de la Santa Misa de hoy, sábado de la 30ª semana de Tiempo Ordinario, conmemoración de los fieles difuntos, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, sábado, conmemoración de los fieles difuntos, 2-11-2024

2 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado de la 30ª semana de Tiempo Ordinario, conmemoración de los fieles difuntos, presidida por el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Palabra de Vida 2/11/2024: «Conmemoración de todos los fieles difuntoS» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 2 de noviembre de 2024, sábado de la 30ª semana de Tiempo Ordinario, conmemoración de todos los fieles difuntos, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Juan 14, 1-6:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no; os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».

Tomás le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».

Jesús le responde:

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Misterios Gozosos del Santo Rosario en la Parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, 2-11-2024

2 de noviembre de 2024.- (Camino Católico) Misterios Gozosos del Santo Rosario en la parroquia Asunción de Nuestra Señora, Torrelodones, emitido por 13 TV.

Día de los fieles difuntos, ponemos nuestra confianza en la Eucaristía, en la intercesión por ellos y en la oración incesante de la Virgen María / Por P. Carlos García Malo

 


Isabel Rangel quedó atrapada en la masonería y el ocultismo: «Entré en una Iglesia, algo cambió dentro de mi y me siento hija de Dios que me rescató, me siento amada, liberada»


Isabel Rangel explica que “te dicen que no hay nada como una sociedad de estudio, pero, hoy, que ya conozco a Dios, y hago esos flashback a cuando estaba allá, veo que es una completa imitación de la Santa Iglesia Católica; el templo, las logias, las juntas... es una completa imitación, y nunca, nunca van a lograr estar a la altura de Dios"

* «Empezó una paz en mi corazón, empecé a quitarme todas esas ropas viejas, a quitarme todas esas corazas que no las necesito. No necesito ser poderosa, no necesito gobernar a los demás, no necesito ser una diosa, no lo necesito, porque eso no lo soy, no fui formada para eso, yo no fui formada para nada que no venga de Dios. Yo ya me empezaban a atormentar, a idear la situación del suicidio, de un suicidio que buscara cómo dejar a mis hijas en una situación no tan desfavorable económicamente. Pero, no hay que dejarnos engañar, donde no está Dios hay muerte. En ningún lugar de la Nueva Era, en ningún lugar donde no está Dios. Estoy en servicio para Él en el cenáculo de oración sacerdotal Mariano. Algún día a mí me rescató y también puede rescatar a mis hermanos que están perdidos, que están falsamente empoderados»

Vídeo de El Rosario de las 11 PM en el que Isabel Rangel cuenta su testimonio

Camino Católico.- Diana Isabel Rangel Guerrero es mexicana, de León (Guanajuato), y hace muy poco tiempo que dejó la masonería y las ciencias ocultas en las que había caído. La verdadera felicidad la encontraría gracias a una tía muy devota de la Virgen, y a otra serie de acontecimientos familiares. En el canal  El Rosario de las 11 PM ha contado su testimonio y Religión en Libertad lo sintetiza.

"Nací en una familia católica y con el paso del tiempo me fueron sucediendo cosas que me alejaron del camino de Dios. Todo lo que me había estado pasando me fue llenando de heridas en mi corazón, fui una niña que sufrió, o que vivió, cosas muy dolorosas, buscaba sentirme bien, pero nada de lo que hacía me era suficiente", comienza diciendo.

Una imitación de la Iglesia

Cuando Isabel creció se puso a estudiar Derecho y conoció a unas personas que le invitaron a pertenecer a la masonería, en la cual se inició un 16 de diciembre del 2016. "Estuve en diferentes logias. Me duele tanto reconocer que a Dios lo busqué como último recurso, cuando debió haber sido el primero. Ese engaño empezó a cegarme, a atarme, a esclavizarme", relata. 

"Una cosa me fue llevando a la otra y así pasé a envolverme en un tormento. En una falsa felicidad, en el mundo falso donde no está Dios. Hoy puedo entender que hay muerte en ese engaño que yo viví en la masonería. Te dicen que no hay nada como una sociedad de estudio, pero, hoy, que ya conozco a Dios, y hago esos flashback a cuando estaba allá, veo que es una completa imitación de la Santa Iglesia Católica; el templo, las logias, las juntas... es una completa imitación, y nunca, nunca van a lograr estar a la altura de Dios". 

"Es una cultura de muerte, todos te engañan, te dicen que investigues cosas, que veas más allá, que dudes siempre, y todo es mentira, porque ahí no está Dios. Según vas recorriendo los grados vas haciendo cosas más fuera de Dios; rituales, consagraciones... Y es cuando empezaron a iniciarme en cuestiones espiritistas, con la teosofía, la metafísica, las ciencias ocultas, paranormales, parapsicología y todo aquello donde solo hay oscuridad".

En 2023 se publicaron unos vídeos, grabados con cámara oculta, que muestran un ritual de iniciación masónica en una logia de Arizona (Estados Unidos)

"Empiezo entonces también a iniciarme en todo lo de la Nueva Era, el yoga, el reiki, en la brujería... Me inicio en la Wicca y empiezo a hacer rituales, consagraciones, empiezo a estudiar la biodescodificación emocional, los códigos sagrados, entro en sociedades donde me seguían enseñando cosas fuera de Dios, la hipnoterapia, la magnetoterapia, el péndulo y la acupuntura, muchas cosas donde me empoderan falsamente y donde mi soberbia crecía como la levadura".

El agujero de oscuridad en el que se estaba metiendo Isabel era muy profundo, hasta que una mala noticia le hizo escuchar algo diferente. Su tía, una católica muy devota de la Virgen María estaba apunto de fallecer, y su forma de enfrentar la muerte le iba a tocar.

"Conviví con mi tía y fue una parte muy importante del rescate de Dios a mi vida. Mi tía fue una persona muy devota, ella pertenecía al Movimiento de Renovación Carismática. Ninguna persona que haya llegado a su vida se fue con las manos vacías, ella siempre compraba medallitas y las bendecía. Fue una persona muy bondadosa y muy piadosa. Cuando me fui a la masonería, a mi familia no le cayó bien y se apartaron de mí. Pero, cuando veía a mi tía, que vendía juguetes en un parque, ella me saludaba, me preguntaba si seguía 'en los malos' y me decía 'voy a pedir por ti', y sus oraciones dieron fruto". 

Cuando su tía había fallecido ya, Isabel le pidió a una amiga que le ayudara a encontrar un sacerdote en la ciudad. "Ahí, en su cama, todos llorando, entró el sacerdote, se puso sus ornamentos y empezó a hablarle al oído a mi tía. Justo en ese momento escuché una campana, era el mediodía. Mi tía acababa de fallecer el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa, de la cual era devota. Entonces empezó como abrirse esa manera de cuestionarme las cosas, de ver cómo está sucediendo esto". 

"Se me quedaba la interrogante de si existiría Esa persona a la que ella le gritaba, cuando le daban los dolores bien fuertes del cáncer. Ella decía, casi sin poder alcanzar a emitir una palabra completa: 'Jesús, hijo de David'. Cuando ella se fue me sentí más vacía, pero, por primera vez, no sé cómo explicarlo, sentí ese amor que tanto yo andaba buscando en mi vida, me sentí amada y sentí que realmente amaba". 

Aun así, Isabel volvió a sus viejas rutinas. "Regresé a mis antiguas prácticas, era más doloroso hacer algún ritual, como que ya algo se había perdido, como que ya no estaba esa magia, esa fuerza, ese algo se había ido de mí, y me empecé a encontrar en la nada. No encontraba mi camino, no encontraba mi lugar, no encontraba nada". 

En febrero del 2022, a su sobrina le fue diagnosticada una leucemia, y ésta le dijo las mismas palabras que su tía: "Tú te vas a quedar conmigo a cuidarme". "Y, sin pensarlo, dije que sí, y dejé todo, me cambié de ciudad y estuve con ella para ayudarle. Yo había estudiado enfermería y quería trabajar de noche para estudiar medicina. Creía que era mi razón de ser, me fui por el lado humano sin saber los designios que tiene Dios".

"Ya no estaba en ningún lugar; ni en la masonería ni en la Nueva Era ni en la brujería... Entonces, un día, mi cuñado 'se equivocó' de calle y llegué a la parroquia de la Divina Providencia. Allí tenían un Sagrado Corazón, la Virgen Reina de la Paz, la Divina Providencia... Fue muy conmovedor, porque cada una de esas imágenes es de algún templo de la ciudad de donde yo soy natural, y que visitaba de pequeña con mi tía, fue como un resumen de mi infancia, verlos todos juntos ahí fue como volver a sentir una presencia". 

El verdadero "empoderamiento"

Y, tiempo después, falleció su hijo Samuel. "Cuando empezaron a hacer las oraciones me di cuenta de que esa Hora Santa era para mí y empecé a llorar. Dejaba soltar todo eso de ser la mujer empoderada y todas las falsas creencias que tenía de mí, de ser fuerte, de ser poderosa. Por primera vez me estaba dando cuenta de que yo no podía nada". Y, desde entonces, la vida de Isabel comenzó a ser otra.

"Hacía misa diaria y confesión cada semana, las oraciones diarias... me iba a la misa, a la parroquia de la Divina Providencia y a las 8 de la mañana entraba a trabajar... Un día, Dios me regaló un descanso espiritual, y me quedé tan impresionada de lo que viví ahí, de cómo algo dentro de mí empezaba a cambiar". Después, fue invitada a una asamblea de oración y comenzó a formar parte de una comunidad de la Renovación Carismática.

"Empezó una paz en mi corazón, empecé a quitarme todas esas ropas viejas, a quitarme todas esas corazas que no las necesito. No necesito ser poderosa, no necesito gobernar a los demás, no necesito ser una diosa, no lo necesito, porque eso no lo soy, no fui formada para eso, yo no fui formada para nada que no venga de Dios. Yo ya me empezaban a atormentar, a idear la situación del suicidio, de un suicidio que buscara cómo dejar a mis hijas en una situación no tan desfavorable económicamente". 

"Pero, no hay que dejarnos engañar, donde no está Dios hay muerte. En ningún lugar de la Nueva Era, en ningún lugar donde no está Dios. Hoy por hoy me siento hija de Dios, me siento amada, liberada. Estoy en servicio para Él en el cenáculo de oración sacerdotal Mariano. Algún día a mí me rescató y también puede rescatar a mis hermanos que están perdidos, que están falsamente empoderados", concluye.