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miércoles, 3 de junio de 2026

Papa León XIV en la Audiencia General, 3-6-2026: «El rito da forma a la acción litúrgica y a nuestra vida, que nos hace capaces de saborear la presencia de Dios por medio de Jesucristo, si participamos con cuerpo, mente y corazón»

* «’Signo’ y ‘símbolo’ son términos que a menudo se usan como sinónimos. En realidad, un signo es simbólico cuando es capaz de remitir no solo a una idea, sino a todo un sistema de significados y de valores. Así, por ejemplo, cuando se nos rocía con agua bendita se reaviva en nosotros la conciencia del don recibido con el Bautismo y nuestra adhesión a la vida nueva en Cristo. En segundo lugar, los símbolos tienen esencialmente un carácter práctico, siendo sobre todo acciones: más sencillas y comunes, como arrodillarse y darse la paz, o más exigentes, como los actos que constituyen cada Sacramento»

Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News con la catequesis del Papa León XIV y la síntesis que ha hecho en nuestro idioma

* «Necesitamos dejarnos educar por los ritos de la liturgia, cuidando con delicadeza y sin arbitrariedad la belleza de nuestras celebraciones y comprometiéndonos con una auténtica mistagogía. La experiencia de una liturgia viva y devota, acompañada por una oportuna catequesis mistagógica, es el mejor recurso para volver a despertar en todos esa apertura al encuentro con Dios que, en la lógica de la encarnación, solo puede tener lugar involucrando a todo el hombre: espíritu, alma y cuerpo»

 


3 de junio de 2026.- (Camino Católico).- “El rito da forma a la acción litúrgica y, a través de ella, a nuestra vida, generando en nosotros una sensibilidad espiritual que nos hace capaces de saborear la presencia de Dios por medio de Jesucristo. Naturalmente eso sucede si nosotros no nos quedamos al margen o como espectadores mudos respecto a la liturgia, sino que participamos con todo nuestro ser – cuerpo, mente y corazón – , en obediencia al mandato del Señor”, ha subrayado el Papa León XIV en la audiencia general celebrada este 3 de junio, ante decenas de miles de fieles, en su tercera catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium en la que  ha profundizado en el significado del rito, los signos y los símbolos dentro de la liturgia, continuando así su reflexión sobre los documentos del Concilio Vaticano II.


Tras el habitual recorrido en papamóvil entre fieles y peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Papa, llegado al atrio de la Basílica Vaticana, explica en primer lugar que "los ritos de la liturgia cristiana" son, en la práctica, "la mediación eclesial mediante la cual nos alcanza el don divino", y no simplemente «un revestimiento exterior del misterio sacramental".

El Santo Padre ha dicho que "a través del rito sagrado somos formados para escuchar la Palabra de Dios, dar gracias y adorar, compartir fraternalmente y vivir la comunión eclesial. Descubrimos que somos una asamblea de muchos rostros, reunida por una misma fe”. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la catequesis traducida al español y la síntesis que el Santo Padre ha hecho en nuestro idioma, cuyo texto completo es el siguiente:




LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro

Miércoles, 3 de junio de 2026


Los documentos del Concilio Vaticano II. III. Constitución Sacrosantum Concilium. 3. El rito, el signo, el símbolo

Queridos hermanos y hermanas:

Continuando con las catequesis sobre la Constitución conciliar Sacrosanctum Concilium (SC), queremos pararnos a reflexionar sobre algunos elementos que constituyen la sagrada liturgia, como el rito, el signo y el símbolo.

El Concilio Vaticano II, beneficiándose del valioso trabajo del Movimiento litúrgico, nos ha ayudado a redescubrir una verdad muy viva en la conciencia de la Iglesia antigua y en la enseñanza de los Padres. Los ritos de la liturgia cristiana no son un revestimiento exterior del ministerio sacramental, un conjunto de ceremonias arbitrarias, sino que son la mediación eclesial a través de la que nos llega el don divino. Precisamente por eso el Concilio invita a comprender el Mysterium fidei que se realiza en la liturgia a través de los ritos y de las oraciones (cf. SC, 48).

El rito da forma a la acción litúrgica y, a través de ella, a nuestra vida, generando en nosotros una sensibilidad espiritual que nos hace capaces de saborear la presencia de Dios por medio de Jesucristo. Naturalmente eso sucede si nosotros no nos quedamos al margen o como espectadores mudos (cf. ibid.) respecto a la liturgia, sino que participamos con todo nuestro ser – cuerpo, mente y corazón – , en obediencia al mandato del Señor. A través del sagrado rito nos formamos en la escucha de la Palabra de Dios, en la acción de gracias y en la adoración, en el hecho de compartir de forma fraterna y en la comunión eclesial. Descubrimos que somos una asamblea de muchos rostros, reunida por la misma fe.

El rito nos implica en una secuencia de gestos y de oraciones bien definida, que a veces puede contrastar con nuestra tendencia individual a la espontaneidad. Su lógica no consiste en encorsetar la libertad en esquemas. Al contrario, con la sobriedad solemne de sus ritmos, el rito interrumpe actividades frenéticas, reconduciéndonos a lo esencial. Descubrimos así otra dimensión de la acción, que no se rige por los cálculos productivos y otra experiencia del tiempo y del espacio. En el rito experimentamos una lógica de gratuidad, encontramos un descanso que regenera el corazón, reconocemos que nos precede la gracia divina, aprendemos a vivir a un ritmo habitado por el Espíritu Santo.

La gramática del rito está entretejida con los signos y los símbolos propios de la liturgia. En ella, como afirma el Concilio, «los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre» (SC, 7). El Catecismo de la Iglesia Católica profundiza el valor de estos signos, recordando que «su significación tiene su raíz en la obra de la creación y en la cultura humana, se perfila en los acontecimientos de la Antigua Alianza y se revela en plenitud en la persona y la obra de Cristo» (n. 1145). Es emblemático el signo del agua: de los orígenes de la creación al diluvio, del paso del Mar Rojo al Jordán, hasta el agua que brota del costado de Cristo y se convierte en signo sacramental de la inmersión de su muerte y resurrección.

“Signo” y “símbolo” son términos que a menudo se usan como sinónimos. En realidad, un signo es simbólico cuando es capaz de remitir no solo a una idea, sino a todo un sistema de significados y de valores. Así, por ejemplo, cuando se nos rocía con agua bendita se reaviva en nosotros la conciencia del don recibido con el Bautismo y nuestra adhesión a la vida nueva en Cristo. En segundo lugar, los símbolos tienen esencialmente un carácter práctico, siendo sobre todo acciones: más sencillas y comunes, como arrodillarse y darse la paz, o más exigentes, como los actos que constituyen cada Sacramento. Sobre todo, los símbolos tienen una dimensión singular performativa y transformadora, tanto hacia los elementos materiales que los componen, como hacia aquellos que entran en contacto con ellos, generando pertenencia, tocando el corazón y la mente, suscitando auténticas relaciones eclesiales.

En la Carta Apostólica Desiderio desideravi, el Papa Francisco, haciendo suya una afirmación de Romano Guardini, identificaba «la primera tarea del trabajo de la formación litúrgica: el hombre ha de volver a ser capaz de símbolos» (n. 44). Necesitamos dejarnos educar por los ritos de la liturgia, cuidando con delicadeza y sin arbitrariedad la belleza de nuestras celebraciones y comprometiéndonos con una auténtica mistagogía. La experiencia de una liturgia viva y devota, acompañada por una oportuna catequesis mistagógica, es el mejor recurso para volver a despertar en todos esa apertura al encuentro con Dios que, en la lógica de la encarnación, solo puede tener lugar involucrando a todo el hombre: espíritu, alma y cuerpo (cf. 1Ts 5,23).

Después, al saludar a los peregrinos de lengua española, el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

Continuando con las catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium, hoy nos centramos en tres elementos constitutivos de la Sagrada Liturgia: el rito, el signo, el símbolo. El rito —en el que estamos llamados a participar con cuerpo, mente y corazón— es el medio eclesial que, dando una forma definida a la oración, nos ayuda a alcanzar los dones divinos. Está compuesto de signos sensibles que realizan la santificación del hombre (cf. SC 7), como el agua en el bautismo; y de símbolos, que nos ayudan a dar significado y valores más profundos a la realidad que percibimos.

Los símbolos son además gestos sencillos —como arrodillarse, darse la paz— o acciones más complejas como los actos constitutivos de cada sacramento, que transforman tanto los elementos materiales, como a quienes entran en contacto con ellos, generando un sentido de pertenencia, tocando el corazón y la mente y suscitando auténticas relaciones eclesiales.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los invito a dejarse formar por los ritos de nuestras celebraciones, participando activamente en ellos, para que estos verdaderamente sean un encuentro vivo con el Señor. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

El Santo Padre ha dicho en otros idiomas:

Quisiera dirigirme especialmente a los sacerdotes y religiosos de Oriente Medio: acompaño su ministerio y las esperanzas de sus respectivos países con mis oraciones y mi bendición.

Finalmente, me dirijo a los jóvenes, los enfermos y los recién casados. Esta semana celebramos la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, o, según la formulación latina más conocida, la Solemnidad del Corpus Christi. En la Eucaristía, contemplamos a Jesús, el pan partido y entregado por cada uno de nosotros. Una expresión de la piedad eucarística popular son las procesiones con el Santísimo Sacramento que tienen lugar en las calles de muchos países; en este sentido, los animo a mantener viva esta hermosa manifestación de testimonio público de la fe.

¡Mi bendición para todos!

Papa León XIV













Fotos: Vatican Media, 3-6-2026

Álvaro Solé: «Una hermanas mía murió y me alejé de la Iglesia 7 años, en un retiro espiritual me encontré con Dios, al perder el trabajo escuché en la Eucaristía el pasaje del joven rico y le dije al Señor: ‘Yo seré tu sacerdote’»

Álvaro Solé sigue su camino para ser sacerdote después de haber sido ordenado diácono / Foto: Infomadrid

* «Dios sigue llamando y sigue enviando pastores a su pueblo. Es el Señor quien ha obrado y quien me ha sostenido, puedo confiar en que seguirá sosteniéndome en este sí»

Camino Católico.- Álvaro Solé ha sido ordenado diácono este sábado, 23 de mayo, en la catedral de la Almudena junto con 9 seminaristas del Seminario Conciliar de Madrid, entre ellos Alfonso Blanco, Óscar Jesús Concejal y Álvaro Simón. Procede de una familia de ocho hermanos. Uno de ellos tiene síndrome de Down y la muerte de una de sus hermanas fue precisamente el acontecimiento que marcó su alejamiento de la Iglesia.

Retiro espiritual

Su historia comenzó hace siete años, cuando decidió entrar al seminario tras un profundo proceso de conversión iniciado en un retiro espiritual. «Yo estaba muy alejado de la Iglesia. No iba a misa, no me confesaba y no tenía vida de comunidad», recuerda en Infomadrid. Aquel encuentro con el Señor, transformó por completo su mirada y le permitió volver a reconocer la presencia de Dios en su día a día.

Después de ese momento, regresó poco a poco a la vida de la Iglesia. Comenzó a participar en un grupo de jóvenes, retomó la oración y volvió a recibir los sacramentos. «Había estado prácticamente siete años sin pisar una iglesia», explica.

Álvaro Solé, el segundo por la izquierda en la fila de detrás, con su familia / Foto: Infomadrid

«Yo seré tu sacerdote»

La pregunta vocacional apareció poco después de su conversión, aunque no fue fácil aceptarla. «La primera vez que me pregunté por qué no ser sacerdote», rechazó la idea». A los dos años, volvió una segunda vez, y «también la rechacé». Sin embargo, la insistencia del Señor fue abriendo camino en su corazón.

El momento decisivo llegó cuando Álvaro perdió su trabajo. Ese mismo día escuchó en la Eucaristía el pasaje del joven rico: «Si quieres ser perfecto, vende todos tus bienes, así tendrás un tesoro en el Cielo y luego ven y sígueme». Aquellas palabras tocaron profundamente su vida. «Por primera vez respondí que sí». Le dijo al Señor «Yo seré tu sacerdote».

Alegría y esperanza

Reconoce que aquel primer «sí» era pequeño, pero con el tiempo se ha ido fortaleciendo y madurando en el seminario. Ahora, a pocos días de su ordenación, vive este momento con gran «alegría y esperanza», apunta el futuro diácono.

También afirma que «es impresionante ver cómo todo el pueblo de Dios comparte esta alegría tan grande». En sus parroquias —San Benito Menni de Carabanchel y actualmente San Juan Evangelista, en la zona del Parque de las Avenidas— ha experimentado «el cariño y la cercanía» de tantas personas que rezan por él y le acompañan en estos momentos.

Álvaro Solé, el segundo por la derecha de los que están de pie, con sus compañeros que también han sido ordenados diáconos / Foto: Infomadrid

Apoyo de toda la Iglesia

Álvaro percibe que la alegría de la comunidad no es solo por él, sino porque «Dios sigue llamando y sigue enviando pastores a su pueblo». También agradece el apoyo recibido en el movimiento de Comunión y Liberación, del que forma parte, así como el acompañamiento de su familia, amigos y personas que han compartido «su camino de fe».

Además, señala que, durante todo este tiempo, ha visto como «es el Señor quien ha obrado y quien me ha sostenido, puedo confiar en que seguirá sosteniéndome en este sí». Y concluye agradecido por el apoyo de toda la Iglesia. «Es el pueblo de Dios quien me acompaña, reza por mí y me sostiene».

Por último, Álvaro recuerda que, durante su etapa en el seminario, conoció la noticia que su padre, Gabriel Solé, sintió también la llamada al diaconado permanente. Así, mientras Álvaro ha sido ordenado diácono transitorio el 23 de mayo, su padre recibirá la ordenación como diácono permanente el próximo 20 de junio.

Homilía del P. José Aumente y lecturas de la Misa de hoy, miércoles, san Carlos Luanga y compañeros, mártires, 3-6-2026

3 de junio de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Aumente y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, san Carlos Luanga y compañeros, mártires, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, miércoles, san Carlos Luanga y compañeros, mártires, 3-6-2026

3 de junio de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, san Carlos Luanga y compañeros, mártires, presidida por el P. José Aumente, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 3-6-2026

3 de junio de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 3/6/2026: «No es Dios de muertos, sino de vivos» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 3 de junio de 2026, miércoles de la 9ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

 

Evangelio: San Marcos 12, 18-27:

En aquel tiempo, se acercan a Jesús unos saduceos, los cuales dicen que no hay resurrección, y le preguntan:

«Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, que se case con la viuda y dé descendencia a su hermano».

Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer.

Cuando llegue la resurrección y resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella».

Jesús les respondió:

«¿No estáis equivocados, por no entendéis la Escritura ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten, ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo.

Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: «Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob»? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados».

Adoración Eucarística con el P. Jesús Luis Sacristán en la Basílica de la Concepción de Madrid, 3-6-2026

3 de junio de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. Jesús Luis Sacristán, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«Reaviva el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos» / Por P. Carlos García Malo

 


martes, 2 de junio de 2026

Reza con el Papa León XIV en junio de 2026: «Que el deporte sea escuela de fraternidad, encuentro y camino de paz»

Foto: “Reza con el Papa”, 2-6-2026

* «Señor Jesús, que cada deporte sea parábola de una vida vivida contigo, colaborando con esfuerzo y alegría, viviendo con humildad en la derrota y gratitud en la victoria que nos ofreces en tu resurrección»

2 de junio de 2026.- (Camino Católico) “Señor de la vida, te pedimos que el deporte sea siempre escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía, espacio de encuentro y no de exclusión, camino de paz y no de violencia. Haz que quienes practican, entrenan o animan descubran en el deporte un lenguaje universal que acerca culturas, une pueblos, y siembra respeto, solidaridad y superación personal”, ora el Papa León XIV en su vídeo “Reza con el Papa” del mes de junio de 2026, en el que invita a interceder con él por los valores del deporte. El texto íntegro de la oración del Santo Padre es el siguiente:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Señor de la vida,

te damos gracias por el don del deporte,

por quienes glorifican a Dios con el ejercicio de sus cuerpos,

por las amistades que nacen en la cancha

y la alegría de jugar en equipo.


Tú nos enseñas que en la vida, como en el juego,

nadie se salva solo.

Necesitamos del otro para crecer,

para aprender a respetar, superar límites,

y celebrar juntos los logros alcanzados.


Te pedimos que el deporte sea siempre

escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía,

espacio de encuentro y no de exclusión,

camino de paz y no de violencia.


Haz que quienes practican, entrenan o animan

descubran en el deporte un lenguaje universal

que acerca culturas, une pueblos,

y siembra respeto, solidaridad y superación personal.


Señor Jesús,

que cada deporte sea parábola de una vida vivida contigo,

colaborando con esfuerzo y alegría,

viviendo con humildad en la derrota

y gratitud en la victoria que nos ofreces en tu resurrección.


Que nunca falte en nosotros tu Espíritu,

que nos hace un solo equipo, unido contigo

para construir comunión y fraternidad en la historia. 


Amén. 

León XIV

Óscar Jesús Concejal: «Me formé con la imagen del ‘Dios castigador’, me alejé de la práctica religiosa, me hice profesor de inglés, una misionera y una compañera me llevaron al ‘Dios amor’ que me llamó a ser sacerdote»

Óscar Jesús Concejal, a la izquierda, junto a dos seminaristas en la JMJ Lisboa 2023 / Foto: Infomadrid

* «Dios me ha cocido a fuego lento en su amor y su misericordia, con mucha paciencia, porque hay guisos como yo que tardan más en hacerse. Dios es el mejor Masterchef. El Señor me ha transformado a mí y mis heridas en fuente de vida. De ahí que me sienta muy llamado a llevar el rostro de Cristo ante tanto sufrimiento, junto a, evidentemente, celebrar los sacramentos»

Camino Católico.- Óscar Jesús Concejal tiene 55 años, y el 23 de mayo ha sido ordenado diácono en la Catedral de la Almudena de Madrid, como 9 compañeros, entre ellos Alfonso Blanco, Álvaro Solé  y Álvaro Simón. Lleva a cabo su etapa pastoral en la parroquia Santísimo Cristo del Amor, en Cuatro Vientos. «Dios me ha cocido a fuego lento en su amor y su misericordia, con mucha paciencia, porque hay guisos como yo que tardan más en hacerse». Por eso, siguiendo con la jerga gastronómica, afirma en Infomadrid que «Dios es el mejor Masterchef».

Aunque no le molesta que la gente lo diga, para él no hay «vocación tardía», que le suena más bien a «como si hubiéramos dejado para Él las sobras», sino que «mi experiencia de vida me ha hecho ser quien soy y ha conformado mi vocación en su momento adecuado, no para mí sino para los planes de Dios».

La historia de Óscar arranca en Madrid, hijo de madre extremeña y padre madrileño, y una hermana cuatro años mayor que él. «Quizá por la educación recibida» se fue formando en él una imagen de Dios «castigador, de cumplir», y eso le chirrió. «No se puede estar en una relación con alguien por miedo o por cumplimiento», de modo que concluyó que «esta religión no es la mía».

Óscar Jesús Concejal, delante de todo el grupo agachado / Foto: Infomadrid

Rostros concretos

Entonces «no perdí la fe», pero «me alejé de la práctica religiosa». Esto fue en su adolescencia. Después, estudió Filología Inglesa y aprobó las oposiciones, sacándose su plaza de profesor de Inglés en la escuela pública.

Hacia los 30 años, como el hijo pródigo, empieza su camino de vuelta a casa, que fue siempre a través de rostros concretos, y trae dos a la memoria: May, misionera irlandesa de Verbum Dei, y Pilar, una compañera suya de universidad que hoy es salesiana. Ellas le fueron acompañando al Dios amor, y en contraposición a esa imagen distorsionada de su infancia, «esto ya me sonaba muy bien».

Con sus «idas y venidas», Óscar volvió a la oración, a los sacramentos y a tener experiencias de Dios, de ese «amor fundante». Nunca se había planteado la vocación al sacerdocio, aunque de pequeño había estudiado en un seminario menor. Pero un día, en clase con sus alumnos, tuvo una revelación: «¿Qué hago dándoles inglés cuando lo que necesitan en realidad, lo que tienen es sed de otra cosa, de eternidad, de Dios?». Y surgió un diálogo en su interior: «Tienen hambre - Dales tú de comer». 

Óscar Jesús Concejal, el segundo a la derecha, en una visita a Roma con su curso / Foto: Infomadrid

Una señal para dar el sí

Para dar el sí a una llamada al sacerdocio tenía la excusa perfecta, una «vida resuelta» y una edad avanzada. Así que le pidió a Dios una señal si realmente «quieres que me haga cura», y esta vino con otro rostro concreto, el de José Ignacio Sánchez Carazo, «un seminarista mucho más mayor que yo» al que conoció a través de su grupo de oración. «Me quedé con la boca abierta», y ya no pudo poner más excusas. «Pa’lante», y empezó el propedéutico.

Reconoce que era reacio, «pensarán que este señor qué hace aquí», pero Dios le daba confianza, porque si era que no, en realidad él seguía teniendo su plaza de funcionario. El seminario estos años ha sido bonito, pero duro. «A uno con 50 años le cuesta dejarse hacer, negarse a sí mismo duele», pero «los compañeros de curso me han ayudado mucho» y los formadores han tenido una paciencia que «ni el santo Job». 

Óscar Jesús Concejal en CEDIA, recurso para personas sin hogar de Cáritas Diocesana de Madrid / Foto: Infomadrid

«Dejarnos hacer y configurarnos con Cristo»

El paso por el seminario ha sido «una experiencia de amor y sobre todo de no creerme que yo lo sé todo por tener 50 años; estamos ahí para dejarnos hacer y configurarnos con Cristo». Y aquí introduce una imagen «que me gusta mucho: a Cristo caminando sobre las aguas». Lo que Óscar ha experimentado en su vida es que «cuando fijo la mirada en Él, soy capaz, pero si la pongo en mí mismo, me hundo hasta el abismo, aunque siempre tienes la confianza de que Él está ahí para sacarte».

Igual que esa llamada que tuvo a entregar a sus alumnos el agua viva, como Jesús a la samaritana, la tiene ahora Óscar de cara a su futuro ministerio. Él, que también vivió situaciones complicadas en su infancia, se conmueve ante tanta gente que sufre. Y sabe que hay esperanza para ellos porque lo ha experimentado en primera persona. «El Señor me ha transformado a mí y a esas heridas en fuente de vida».

De ahí que «me sienta muy llamado a «llevar el rostro de Cristo ante tanto sufrimiento, junto a, evidentemente, celebrar los sacramentos», pero para eso está el presbítero, «lo principal es lo principal». En todo ello, como pilar, le sostiene la Virgen. «Un sacerdote tiene que ser mariano».

Óscar Jesús Concejal en una celebración con los acólitos / Foto: Infomadrid

Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Misa de hoy, martes de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, 2-6-2026

2 de junio de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Santa Misa de hoy, martes de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, martes de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, 2-6-2026

2 de junio de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 2-6-2026

2 de junio de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, martes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.