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sábado, 6 de junio de 2026

Papa León XIV a las autoridades y la sociedad civil en España, 6-6-2026: «Vengo para alentar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación entre las distintas fuerzas de esta Nación»

* «Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educación libre y de calidad, necesitamos trascendencia. Y, sin embargo, desde estas noches oscuras, hombres y mujeres fieles a la verdad se han visto impulsados a avanzar de estancia en estancia hasta el punto en que, en la conciencia, la justicia y la paz se abrazan. Es de su libertad que aprendemos a ser libres. La Iglesia católica está al servicio de esta sed del corazón humano. No de forma impositiva, sino con el testimonio evangélico respaldado por una multitud de mártires y santos, y hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliación y la paz» 

Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News con el discurso del Papa León XIV

* «Como nos enseñó otro noble hijo de esta tierra, en las pruebas y los fracasos es posible replantearse todo: Ignacio de Loyola tuvo esta audacia, dando crédito a las desolaciones y consolaciones de su corazón, en un ejercicio de discernimiento e imaginación por el cual prefirió la paz a las armas y los santos a los poderosos. Comprendió que el bien al que se sentía atraído no era utópico, y entonces su crisis se transformó en gracia. Lo mismo puede suceder con las “novedades” que nos inquietan hoy y sobre las que nuestras sensibilidades están divididas. ‘Evitemos las palabras que humillan o enfrentan. Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos. No bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos estériles. Más bien, indiquemos criterios de discernimiento —la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes, la opción por los pobres, el cuidado de la Casa común, la paz— y traduzcámoslos en prácticas: planificación responsable, evaluaciones del impacto humano y social, inclusión de los más frágiles, alfabetización digital, investigación e industria orientadas a la justicia y la paz’»

6 de junio de 2026.- (Camino Católico).- “Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta Nación”, ha subrayado el Papa León XIV este sábado en su primer discurso en suelo español ante las autoridades y la sociedad civil en el Palacio Real de Madrid, en la recepción presidida por los Reyes de España.


El Pontífice ha defendido que “no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad” para los pueblos. “El mensaje de paz que, en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad”.

En un exhaustivo discurso marcado por referencias a la historia, la espiritualidad y la cultura españolas, el Pontífice ha señalado que cada una de las etapas de su viaje — Madrid, Barcelona y Canarias — permite descubrir “algún aspecto de la riqueza multifacética de un gran país que, desde hace casi dos milenios, ha acogido la Palabra del Evangelio”.

León XIV ha destacado que la fe cristiana ha contribuido de manera decisiva a modelar la cultura española y sigue siendo una fuente de esperanza para afrontar los desafíos contemporáneos. En esta línea, ha elogiado las manifestaciones de religiosidad popular, las cofradías, las asociaciones caritativas y el rico patrimonio artístico y musical que testimonian “el fecundo encuentro entre Jesucristo y vuestro pueblo”. “¡Es un pueblo lleno de pasión, que ama la vida y lo manifiesta!”, ha aseverado el Papa. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la alocución del Santo Padre, cuyo texto completo es el siguiente:

VIAJE APOSTÓLICO DE SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV

A ESPAÑA

(6-12 DE JUNIO DE 2026)

ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES, CON LA SOCIEDAD CIVIL Y CON EL CUERPO DIPLOMÁTICO

DISCURSO DEL SANTO PADRE

Palacio Real de Madrid

Sábado, 6 de junio de 2026

Majestades,
Altezas Reales,
distinguidas Autoridades y miembros del Cuerpo Diplomático,
señoras y señores:

Doy gracias al Señor por este encuentro y expreso mi agradecimiento por la invitación a realizar este viaje apostólico a España: un itinerario en varias etapas, cada una de las cuales revelará algún aspecto de la riqueza multifacética de un gran país que, desde hace casi dos milenios, ha acogido la Palabra del Evangelio. La tradición siempre ha vinculado la primera evangelización de la Península ibérica a la predicación del apóstol Santiago el Mayor. Este vínculo reviste una importancia teológica considerable, porque expresa la conciencia de la Iglesia local de estar en continuidad con la misión apostólica nacida en Pentecostés. El vínculo antiquísimo entre la fe cristiana y esta tierra, si bien por un lado no agota la multiforme identidad de vuestro pueblo, por otro ha moldeado profundamente su cultura y representa una fuente de esperanza y de orientación entre los desafíos que hoy, como familia humana, debemos afrontar juntos. Pienso en las expresiones de la fe popular que, en cada ciudad y pueblo, representan una auténtica dramaturgia de la salvación al ritmo del año y en los diversos contextos de la vida. Junto con el patrimonio artístico y musical, con las múltiples cofradías y asociaciones de carácter caritativo, dan testimonio del fecundo encuentro entre Jesucristo y vuestro pueblo. ¡Es un pueblo lleno de pasión, que ama la vida y lo manifiesta!

Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta Nación. De hecho, su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad. El mensaje de paz que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad. Como nos ha enseñado el Papa Francisco, existe, en efecto, «una tensión bipolar entre la idea y la realidad. La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma» (Evangelii gaudium, 231). De hecho —concluía—, «la realidad es superior a la idea» (ibíd.). La verdad es siempre más grande que nosotros y por eso nos sorprende y nos atrae hacia caminos de purificación y reconciliación, en los que el diálogo con los demás —y con el Otro con mayúscula— se vuelve fundamental.

A este respecto, quisiera referirme a dos figuras de este país que, desde hace cinco siglos, nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de muchos, incluso más allá de sus fronteras visibles. Se trata de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que se hicieron amigos en la pasión por el Misterio divino. La suya es una mística con los ojos abiertos, es decir, no ajena a la historia, sino que, por el contrario, lleva a la raíz de las cuestiones, al corazón de la realidad. En particular, al interpretar las transformaciones y soportar las tensiones que hacen tan oscura nuestra época, nos ayuda el tema de la noche, tan querido por san Juan de la Cruz, cuyo Año Jubilar estamos celebrando. En su sed de luz, paradójicamente, aprendió a apreciar la oscuridad —«noche dichosa» (Noche oscura, 3)— como el tiempo en que el alma se libera de lo que presumía de conocer y poseer. También hoy lo que más nos asusta, lo que en muchos provoca la oscuridad de la razón y la violencia de las emociones, es lo desconocido, ante lo cual puede prevalecer la sensación de no tener ya mapas, la desorientación. Por eso se necesitan, también en la vida pública, hombres y mujeres que intuyan, en la oscuridad, la luz; en el fin, un posible comienzo, casi el irrumpir de una verdad como luz que aún ciega, pero que —si confiamos y encontramos paz— nos llevará delicadamente hacia sí misma: «¡Oh noche que guiaste! ¡Oh noche amable más que la alborada! ¡Oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada!» (ibíd., 5). 

Nuestra época, que en apariencia se ve sacudida por terribles desequilibrios y conflictos, clama en lo más profundo por la paz, por un nuevo conocimiento de la persona humana y de su dignidad inviolable, por la civilización del amor (cf. Magnifica humanitas, 186).

Santa Teresa describe este mismo itinerario con la imagen del castillo interior. Avanzando de habitación en habitación hacia el lugar más íntimo —es decir, cada uno hacia su propio corazón, santuario de la verdad—, el espacio se amplía, la mente se abre, las contradicciones se resuelven, las tensiones se disuelven, los demás encuentran su lugar, el universo se convierte en hogar. No se trata de una huida intimista, sino de una apertura radical al totus Alius et semper Novus, que se realiza cuando volvemos a nosotros mismos. Esta dimensión del ser humano es la razón por la que hay que proteger la libertad religiosa y de conciencia.

Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educación libre y de calidad, necesitamos trascendencia. Y, sin embargo, desde estas noches oscuras, hombres y mujeres fieles a la verdad se han visto impulsados a avanzar de estancia en estancia hasta el punto en que, en la conciencia, la justicia y la paz se abrazan. Es de su libertad que aprendemos a ser libres.

La Iglesia católica está al servicio de esta sed del corazón humano. No de forma impositiva, sino con el testimonio evangélico respaldado por una multitud de mártires y santos, y hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliación y la paz.

Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad. Veo aquí una vocación específica de Europa, de la que España es protagonista original y fundamental. Es el regalo que el Viejo Continente puede hacer al mundo si quiere permanecer joven, pues joven es quien siente que tiene un futuro y una misión que aún interpelan. Apreciar la complejidad y estudiarla, aprender a no negarla y a vivirla como una bendición, huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos: he aquí la tarea de quien tiene una gran historia a sus espaldas. Las nuevas tecnologías se han convertido en un entorno artificial en el que nuestras opciones fundamentales se ponen a prueba: en su interior, los prejuicios se exacerban, el pensamiento crítico se debilita, los intereses prepotentes siembran pulsiones de muerte. Por otra parte, el bien puede resistir y comunicarse.

Es necesario, sobre todo por parte de quienes tienen responsabilidades económicas, políticas e institucionales, dar un salto cualitativo, un cambio de rumbo en las inversiones destinadas a la escuela, la universidad y la investigación, a las comunidades locales y a la sociedad civil como semillero de participación y mediación cultural. La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos que provenga de las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo. Vuestra propia historia lo atestigua. La presencia del islam en la Península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante ese periodo no sólo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos. En la escuela de traductores de Alfonso X el Sabio, expertos pertenecientes a las tres religiones colaboraron en la traducción del rico patrimonio árabe, griego y hebreo, contribuyendo a la difusión de textos como, entre otros, los de los filósofos Averroes (1126-1198) y Maimónides (1138-1204). En particular, ciudades como Córdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes. Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su estratificación histórica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida.

Como nos enseñó otro noble hijo de esta tierra, en las pruebas y los fracasos es posible replantearse todo: Ignacio de Loyola tuvo esta audacia, dando crédito a las desolaciones y consolaciones de su corazón, en un ejercicio de discernimiento e imaginación por el cual prefirió la paz a las armas y los santos a los poderosos. Comprendió que el bien al que se sentía atraído no era utópico, y entonces su crisis se transformó en gracia. Lo mismo puede suceder con las “novedades” que nos inquietan hoy y sobre las que nuestras sensibilidades están divididas. «Evitemos las palabras que humillan o enfrentan. Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos. No bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos estériles. Más bien, indiquemos criterios de discernimiento —la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes, la opción por los pobres, el cuidado de la Casa común, la paz— y traduzcámoslos en prácticas: planificación responsable, evaluaciones del impacto humano y social, inclusión de los más frágiles, alfabetización digital, investigación e industria orientadas a la justicia y la paz» (Magnifica humanitas, 14).

Majestades, Altezas Reales, señoras y señores, expreso mi agradecimiento a vuestro país por su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos. Al mismo tiempo, animo a cultivar también en su interior el diálogo y la amistad social, a tener en cuenta las perspectivas de los pobres y los jóvenes al imaginar el futuro, a armonizar las demandas de autonomía y de unidad, y a impulsar el proceso de unión europea, no en oposición a otras potencias, sino como un don para toda la familia humana.

¡Que Dios bendiga a España!

Papa León XIV

Fotos: Vatican Media, 6-6-2026

El Papa León XIV ya ha llegado a Madrid y ha sido recibido por los Reyes de España, 6-6-2026: «Vengo a celebrar la fe, anunciar el mensaje de Jesucristo, pero al mismo tiempo saludar a todos, a toda la sociedad»

6 de junio de 2026.- (Camino Católico)  La mañana de este sábado, 6 de junio, a las 10.12 hora local, el Papa León XIV ha llegado a España. Tras dos horas y media de vuelo aproximadamente el avión de ITA Airways A320 ha aterrizado en el aeropuerto internacional “Adolfo Suárez” de Madrid-Barajas, dónde tuvo lugar la acogida oficial. De esta manera, el Santo Padre dio inició a su 4º Viaje Apostólico Internacional a España.

Vídeo completo de la transmisión en directo de 13 TV con la llegada del Papa León XIV a Madrid

Durante el vuelo hacia Madrid, el Santo Padre ha saludado a los 88 periodistas de 55 medios de todo el mundo que lo acompañan en este Viaje Apostólico. A ellos, el Pontífice les agradeció por su servicio y por su trabajo, además, ha manifestado su alegría por esta Visita y ha dicho que la Iglesia tiene siempre un mensaje para todos.



“Como sabéis muy bien, este viaje, primer viaje de un Papa a España después de un buen tiempo, personalmente estoy muy contento de realizar este viaje. He venido muchas veces a España, pero la primera vez en este, en esta misión. Una visita apostólica a venir, encontrar a los fieles, a celebrar la fe, anunciar el mensaje de Jesucristo, pero al mismo tiempo saludar a todos, a toda la sociedad, porque la Iglesia tiene un mensaje para todos, como habrán visto, creo, con mucha claridad en la carta encíclica que ha sido publicada el día 25 de mayo”.



Luego, el Papa León señala que este Viaje será una oportunidad para “descubrir mucho entusiasmo”, especialmente el de los jóvenes, una ocasión para vivir la fe y anunciar con alegría el mensaje del amor de Dios.


“De lo que me han ya informado, habrá un buen número de jóvenes con su entusiasmo y creo que en ese sentido compartiendo todos la alegría de la fe podemos dar un mensaje muy bueno, un mensaje que, en cada puerto, digamos, donde vamos a llegar va a tener un sentido particular: sea en Madrid, Barcelona, las Canarias... Pero todo para vivir la fe y para anunciar este mensaje del amor de Dios, de la caridad, del respeto por cada ser humano”.





A su llegada al aeropuerto internacional “Adolfo Suárez” de Madrid, el Santo Padre ha sido recibido por el Rey de España, Felipe VI y la Reina Letizia. Tras los saludos de honor y la presentación de las respectivas delegaciones, el Pontífice y los soberanos de España se reunido, de forma privada, en el salón de honor del aeropuerto. Antes, el Santo Padre ha saludado a familias, algunas de ellas con niños discapacitados y enfermos.



Fotos: Vatican Media, 6-6-2026

Homilía del evangelio del domingo: «Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros» / Por P. José María Prats

* «El pan que Jesús dará es su Carne para la vida del mundo; comiendo su Carne y bebiendo su Sangre en un contexto de amor y obediencia a su palabra, Jesús habita en nosotros y nosotros en Él; más aún, si no hacemos esto, no tenemos vida espiritual en nosotros»

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo - A

Deuteronomio 8, 2-3.14b-16a / Salmo 147 / 1 Corintios 10, 16-17 / San Juan 6, 51-58

P. José María Prats / Camino Católico.-  Para meditar en este día el misterio del Santísimo Cuerpo y Sangre del Señor, la liturgia nos propone el discurso eucarístico de Jesús, un pasaje de una claridad y contundencia extraordinarias: el pan que Jesús dará es su Carne para la vida del mundo; comiendo su Carne y bebiendo su Sangre en un contexto de amor y obediencia a su palabra, Jesús habita en nosotros y nosotros en Él; más aún, si no hacemos esto, no tenemos vida espiritual en nosotros.

El texto del evangelio que sigue a este pasaje dice que estas palabras de Jesús escandalizaron a muchos de sus discípulos, los cuales desde ese momento dejaron de seguirlo. Esta reacción, de hecho, se ha seguido produciendo a lo largo de la historia: muchos cristianos se han negado a aceptar la presencia real de Jesucristo bajo las especies del pan y del vino. La Reforma Protestante, por ejemplo, liquidó sin más este misterio. Y hoy, tantas y tantas personas que se declaran “católicos no practicantes” han optado por hacer oídos sordos a este «lenguaje tan duro» (Jn 6,60) de Jesús: «si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros».

Pero el Señor, que conoce y se compadece de nuestra debilidad, ha querido sostenernos en la fe mediante signos extraordinarios –los llamados milagros eucarísticos– que ha realizado sobre todo en momentos en que se ha puesto en duda su presencia real en la eucaristía. El más conocido es el milagro de Bolsena.

En el siglo XI, el teólogo francés Berengario de Tours empezó a poner en duda la presencia real de Jesucristo en la eucaristía, y durante los siglos XII y XIII sus teorías fueron sostenidas también por los cátaros. En este contexto, un sacerdote de Bohemia llamado Pedro de Praga, atormentado por la duda de la presencia real de Jesús en la eucaristía, decidió peregrinar a Roma en el verano de 1263 para reforzar su fe. De regreso a su tierra paró en la localidad de Bolsena y pidió celebrar la misa en la Basílica de santa Cristina. En el momento de la consagración, después de haber implorado al Señor que se desvaneciesen sus dudas, la sagrada forma comenzó a sangrar sobre el corporal. Asustado y confuso, el sacerdote interrumpió la celebración y envolvió la hostia en el corporal. Al conocer la noticia, el Papa Urbano IV, residente en aquel momento en la ciudad vecina de Orvieto, envió al obispo local a investigar la veracidad de los hechos y traer las reliquias. Éstas fueron recibidas por una solemne procesión liderada por el mismo Papa quien, arrodillándose, adoró la Sangre de Cristo contenida en el corporal y mandó custodiar las reliquias en la Catedral. 

Movido por este milagro, en 1264, Urbano IV extendió a toda la Iglesia con la bula Transiturus la solemnidad del Corpus Christi nacida en 1247 en la diócesis de Lieja para celebrar la presencia real de Cristo en el eucaristía cuestionada por Berengario de Tours. Santo Tomás de Aquino, por encargo del Papa, compuso para esta fiesta el famoso himno Pange lingua / Tantum ergo. Por otra parte, la piedad suscitada por la presencia de estas reliquias, movió a los ciudadanos de Orvieto a edificar una nueva catedral, que sería una de las obras maestras del gótico italiano.

Estos signos se han ido repitiendo a lo largo de la historia. En el año 2013, por ejemplo, en la Parroquia de San Jacinto de la ciudad polaca de Legnica, en una sagrada forma que había caído al suelo y había sido depositada en agua para que se disolviera, apareció un tejido rojo. El obispo de la ciudad estableció una comisión para investigar el hecho. Sin revelar su procedencia, se pidió a dos laboratorios médicos el análisis de dos muestras de aquel tejido. Los dos análisis dieron el mismo resultado a pesar de usar técnicas forenses distintas: “se puede afirmar con claridad que se trata de tejido de miocardio, o sea, del corazón, y aparecen las características del músculo estriado transversal del corazón en agonía”.

El Señor, pues, sigue hablando alto y fuerte, confirmando las palabras del evangelio de hoy. El que tenga oídos, que oiga.

P. José María Prats

Evangelio:


En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: 

«Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».


Discutían entre sí los judíos y decían:


«¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?».


Jesús les dijo:


 «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre».  

San Juan 6, 51-58

La solemnidad del Corpus Christi nos recuerda que la comunión con Cristo no termina en el altar; está llamada a convertirse en amor concreto hacia los demás, especialmente los más necesitados / Por P. Carlos García Malo

 


Keishera Joubert, madre del ‘bebé milagro’ que nació dos veces: «Me dije: ‘Dios me puso en esta habitación por una razón… Necesito que esto no se trate de mí, sino de salvar a mi hijo y servir al Señor’; Oré mucho»

Greg y Keishera Joubert sonríen orgullosos sosteniendo a su pequeño bebé milagro, Cassian / Foto: Familia Joubert - National Catholic Register

* «No había absolutamente nada más que pudiera hacer que mirar los monitores y rezar a Dios para que se hiciera su voluntad una vez más… Dios nos eligió para que Cassian pudiera dar este salto en la ciencia médica. Dios transformó nuestra mayor tristeza en un gran avance de la ciencia médica, y ahora existe una nueva era de tratamientos para estos bebés... que antes se enfrentaban a un diagnóstico devastadoramente fatal. Ahora podemos decir que estos bebés tienen una buena probabilidad de sobrevivir»

Camino Católico.- A principios de 2025, Keishera y Greg Joubert se alegraron muchísimo al saber que esperaban un segundo hijo. Pero a las 19 semanas, un diagnóstico devastador truncó su ilusión: Cassian padecía el síndrome de obstrucción congénita de las vías respiratorias altas (CHAOS, por sus siglas en inglés), una afección rara y generalmente mortal en la que una membrana gruesa bloquea las vías respiratorias.

Sin darse por vencidos, la pareja católica encontró esperanza en el Dr. Emanuel Vlastos del Hospital Orlando Health Winnie Palmer en Florida. Cuando una cirugía prenatal estándar no logró romper la membrana, el Dr. Vlastos propuso una alternativa radical e innovadora. A las 25 semanas, los médicos practicaron una cesárea parcial para extraer a Cassian, sacando solo su cabeza y brazos del útero. Aún sostenido por la placenta, los especialistas realizaron una delicada traqueotomía para crear una vía respiratoria antes de devolverlo al útero de su madre. 

El pequeño Cassian en el hospital poco después de nacer la segunda vez / Foto: Familia Joubert - National Catholic Register

Seis semanas después, Keishera rompió aguas. Un enorme equipo de 30 profesionales médicos se movilizó para realizar una cirugía final con el fin de asegurar la respiración de Cassian fuera del útero. Literalmente, nació dos veces.

«Cuando me enteré del diagnóstico, fue devastador», explica Keishera Joubert al National Catholic Register. «Me eché a llorar desconsoladamente. Corrí a la habitación y lloré a lágrima viva en un rincón. Existía la posibilidad de que ni siquiera sobreviviera al embarazo».

El pequeño Cassian ha superado un largo camino y ahora está a solo 3 meses de celebrar su primer cumpleaños / Foto: Familia Joubert - National Catholic Register

El diagnóstico suele ser fatal para la mayoría de los bebés. Keishera comenta que, durante su encuentro con el doctor Vlastos, ni siquiera mencionó la posibilidad de interrumpir el embarazo. En cambio, el médico adoptó una actitud proactiva y elaboró ​​un plan para tratar a Cassian en el útero. 

Cuando una cirugía láser laparoscópica inicial no logró perforar la densa obstrucción, el equipo médico optó por una alternativa radical e innovadora: un procedimiento EXIT (Tratamiento Intraparto Ex Utero). 

Durante la compleja cirugía, los médicos extrajeron parcialmente a Cassian mediante cesárea, sacando solo su cabeza y brazos del útero. Mientras aún se mantenía completamente alimentado por la placenta de su madre, un equipo de especialistas en otorrinolaringología logró realizar una pequeña incisión debajo de la obstrucción para practicarle una traqueotomía que le salvó la vida. Una vez asegurada la vía aérea con un tubo, Cassian fue colocado de nuevo en el útero para continuar su desarrollo. 

El bebé Cassian está siendo operado en el útero para corregir sus vías respiratorias / Foto: Familia Joubert - National Catholic Register

Tras la cirugía, Keishera pasó seis semanas en reposo absoluto en la unidad de maternidad del hospital, conectada a monitores fetales las 24 horas del día. 

“Tuve que asimilar la idea de que podría estar aquí hasta el final del embarazo”, recuerda Keishera, señalando cómo tuvo que cambiar su perspectiva, pasando de su propia incomodidad a un enfoque espiritual más profundo. 

“Tuve que volver mi perspectiva hacia Dios y decir: ‘Dios me puso en esta habitación por una razón… Necesito que esto no se trate de mí, sino de salvar a mi hijo y servir al Señor’. Así que, básicamente, así pasé la mayor parte del tiempo. Oré mucho.” 

La montaña rusa médica alcanzó su punto álgido seis semanas después, con el nacimiento de Cassian. Su estancia en la UCIN estuvo marcada por una incertidumbre increíble, incluyendo un momento aterrador durante una limpieza rutinaria de la traqueostomía en el que el bebé estuvo a punto de sufrir un paro cardíaco. 

Un sacerdote católico unge al bebé Cassian durante su estancia en el hospital / Foto: Familia Joubert - National Catholic Register

“Tuve que quedarme allí quieta, impotente, mientras varias personas entraban corriendo a la habitación”, dice Keishera. “No había absolutamente nada más que pudiera hacer que mirar los monitores y rezar a Dios para que se hiciera su voluntad una vez más”. 

Tan solo una semana después de aquel encuentro cercano con la muerte, Cassian recibió el alta para volver a casa. 

Hoy, con nueve meses de edad, Cassian está creciendo sano y salvo junto a su hermano mayor, Matthias, que tiene casi 3 años. 

Reflexionando sobre el vertiginoso año vivido, Keishera considera el logro médico de su hijo como un testimonio de entrega absoluta. 

Greg y Keishera Joubert acariciando a su pequeño bebé milagro, Cassian / Foto: Familia Joubert - National Catholic Register

“Ahora mismo, sé que ha pasado aproximadamente un año desde que supimos de su diagnóstico... Dios nos eligió para que Cassian pudiera dar este salto en la ciencia médica”, dice. 

“Dios transformó nuestra mayor tristeza en un gran avance de la ciencia médica, y ahora existe una nueva era de tratamientos para estos bebés... que antes se enfrentaban a un diagnóstico devastadoramente fatal. Ahora podemos decir que estos bebés tienen una buena probabilidad de sobrevivir”, concluye.

Brian Vázquez era alcohólico y drogadicto a los 9 años y ahora, a los 15, ayuda a otros a dejarlo: «Pedí a Dios ayuda, perdón por las cosas malas que había hecho y rezo para poder perdonarme a mí mismo»

Brian Vázquez tiene solo 15 años, pero ya ha experimentado el alcoholismo, la drogadicción, la vida en la calle y la delincuencia. Hoy, a pesar de su corta edad, en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en León Guanajuato, México, ayuda a quienes han caído en la trampa de la adicción. En la imagen el interior del templo

* «Ahora me siento feliz, en paz y con más energía física y mental. Aun así, sigo sintiendo atracción por aquello que me hacía infeliz. Por eso, ahora, cada noche, en lugar de beber y consumir drogas, rezo a Dios de rodillas pidiendo ayuda. Esta oración me ayuda enormemente a perseverar en la paz y la alegría que me brinda la abstinencia. Solo ha pasado un año desde que comencé el tratamiento, así que no es fácil. Animamos a las personas a que le hagan promesas a Dios de dejar ciertas sustancias durante un tiempo determinado. Puede ser un mes, un año o dos, o incluso de por vida. Por supuesto, no es raro que alguien vuelva a su antigua vida después de este período. Nos esforzamos por asegurar que estas promesas se renueven. La clave no es rendirse. Una persona adicta no puede simplemente dejar de beber alcohol o consumir drogas»

Camino Católico.-  Brian Vázquez tiene solo 15 años, pero ya ha experimentado el alcoholismo, la drogadicción, la vida en la calle y la delincuencia. Hoy, a pesar de su corta edad, en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en León Guanajuato, México, ayuda a quienes han caído en la trampa de la adicción. Los anima a hacer votos de abstinencia temporal en una capilla especialmente habilitada para este propósito en el santuario. No quiere que se publique su imagen, lo cual es totalmente comprensible, pero sin embargo, comparte su testimonio.

A los 9 años, Brian Vázquez ya vivía en la calle, consumiendo alcohol y drogas y lo cuenta así: 

"Hoy en León se ven muchos niños abandonados que, desde muy pequeños, consumen drogas o se emborrachan en las calles. Muchos mendigan o limpian ventanas de autos en los semáforos, no para comer, sino para conseguir dinero para su próxima dosis. Piden cambio para un taco, pero lo que realmente quieren es comprar drogas. Muchos también se dedican al robo” dice a Misyjne

Y prosigue: “Tenía amigos así y no quería sentirme diferente. Quería pertenecer a su grupo, pero sentía que no les importaba. Así que empecé a hacer lo mismo que ellos, empezando por fumar marihuana. Además, todas las sustancias sintéticas que consumía eran una forma eficaz de escapar de la realidad, de lo real, y no siempre era fácil. Después de una noche de drogas y de estar colocado, me despertaba por la mañana sintiéndome aún peor, sobre todo cuando veía a mi madre, que estaba muy preocupada. Como de niño no tenía suficiente dinero para alcohol y drogas, robaba o simplemente arrebataba dinero y bolsos de las manos de la gente. Esa era mi vida”.

Pero ante la difícil situación que vivía, Brian Vázquez llegó un momento en que empezó a rezar:

“Cuando pasaba las noches en esas ‘fiestas’ callejeras, no rezaba, no pensaba en Dios. Pero me entristecía constantemente la situación en casa. Me preocupaban mi madre y mis hermanas. Con el tiempo, también me di cuenta de que las drogas ya no eran tan divertidas como al principio. Al principio, una pequeña dosis era suficiente, pero luego necesitabas dos para conseguir el mismo efecto, y con el tiempo, cada vez más”, asegura.

Y fue en esa situación que “a los 14 años, me uní a Alcohólicos Anónimos. Me dijeron que lo único que querían era que dejara de beber y de consumir drogas. Desde ese momento, comencé a orar y a pedirle a Dios ayuda en mi lucha contra la adicción y perdón por las cosas malas que había hecho en mi vida. También rezo para poder perdonarme a mí mismo”.

Exterior del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en León Guanajuato, México, donde Brian Vázquez ayuda a otras personas a dejar las adicciones

Tiene claro que un adicto, aunque esté sin tomar ni alcohol o drogas, lo será toda la vida y combate con esa cuestión: “Hoy sigo teniendo antojo de drogas y alcohol. Me cuesta mucho abstenerme. Es una especie de escape que, superficialmente, hace que la vida sea más placentera. Y, paradójicamente, ahora me siento feliz, en paz y con más energía física y mental. Aun así, sigo sintiendo atracción por aquello que me hacía infeliz. Por eso, ahora, cada noche, en lugar de beber y consumir drogas, rezo a Dios de rodillas pidiendo ayuda. Esta oración me ayuda enormemente a perseverar en la paz y la alegría que me brinda la abstinencia. Solo ha pasado un año desde que comencé el tratamiento, así que no es fácil”.

En el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en León, se creó una capilla especial para hacer votos de abstención temporal de alcohol o drogas: “Animamos a las personas a que le hagan promesas a Dios de dejar ciertas sustancias durante un tiempo determinado. Puede ser un mes, un año o dos, o incluso de por vida. Por supuesto, no es raro que alguien vuelva a su antigua vida después de este período. Nos esforzamos por asegurar que estas promesas se renueven. La clave no es rendirse. Una persona adicta no puede simplemente dejar de beber alcohol o consumir drogas” explica con realismo Brian Vázquez.

Y concluye dirigiéndose a cualquier joven que se adentra hoy en el mundo de las drogas: “Hermano, yo he pasado por eso. Sé lo que es estar drogado todas las noches, sentirse física y mentalmente deprimido después de emborracharse con alcohol o drogas. Sé lo que es estar encerrado en tu habitación, temblando y sintiéndote fatal porque tu cuerpo te pide a gritos otra dosis. También es esa horrible sensación de estar atrapado en una trampa de la que no puedes salir. No vayas por donde yo he estado. Lo que puedo ofrecerte es mi ayuda. Eso es lo que te diría. Además, hoy soy realmente feliz. Tengo buenas relaciones familiares. Veo a mi madre feliz y a mis hermanas a salvo. ¡Y sobre todo, me siento bien conmigo mismo! Me gusta esta vida de la que intentaba escapar. Mentalmente, estoy tranquilo y satisfecho. No vale la pena cambiarlo por alcohol y drogas”.

Homilía del P. José Aurelio Martín y lecturas de la Misa de hoy, sábado de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, 6-6-2026

6 de junio de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Aurelio Martín Jiménez y lecturas de la Santa Misa de hoy, sábado de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.  

Santa Misa de hoy, sábado de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, 6-6-2026

6 de junio de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado de la 9ª semana de Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 6-6-2026

6 de junio de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 6/6/2026: «Esta viuda pobre ha echado más que nadie» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 6 de junio de 2026, sábado de la 9ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Marcos 12, 38-44:

En aquel tiempo, Jesús, instruyendo al gentío, les decía:

«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».

Estando Jesús sentado enfrente del del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir,

un cuadrante.

Llamando a sus discípulos, les dijo:

«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

La Virgen María, en el Corpus Christi, nos enseña a acercarnos a Jesús con fe, adoración y gratitud / Por P. Carlos García Malo