2 de julio de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 13ª semana de Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Evangelio: San Mateo 8, 23-27:
En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.
En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; Él dormía.
Se acercaron y lo despertaron gritándole:
«¡Señor, sálvanos, que perecemos!».
Él les dice:
«¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?».
Se puso de pie, increpó al viento y al mar y vino una gran calma. Los hombres se decían asombrados:
¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?».
Evangelio: San Mateo 8, 18-22:
En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla.
Se le acercó un escriba y le dijo:
– «Maestro, te seguiré adonde vayas»
Jesús le respondió:
– «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
Otro, que era de los discípulos, le dijo:
– «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre».
Jesús le replicó:
– «Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos».
.* «Comencé a hacer la lectura, a ir a misa diaria, y a cantar para el Señor. Empecé a encontrar mi verdadera felicidad. En la Adoración y en la misa encontré mi sitio. En Medjugorje sentí como si el Señor me diese un abrazo, una nueva oportunidad. “Después de Medjugorje, me hice sierva de Dios. Sentía que me pedía que cambiara mi forma de vestir, mis faldas cortas… y empecé a cambiarlo todo. He pasado dos años sintiendo que el Señor hacia una mujer nueva en mí. Quiero ganar el cielo, y quiero empezar a ganarlo aquí. Durante muchos años he estado en `la parte oscura´ de Yoga, Reiki, fui a videntes… un mundo terrible. He buscado a Dios en los sitios y personas tan equivocadas que es un nuevo nacer. Ahora solo consulto mis cosas a Dios y a mi director espiritual. Soy feliz»
Camino Católico.- Aina Delgado es la cuarta de cuatro hermanos de una familia católica. Aina recuerda su infancia como una época de grandes carencias afectivas por la educación de sus padres. “Mis padres eran hijos de militares por lo que mi madre nos hacía contestar de una forma disciplinada”, recuerda en un video de Mater Mundi TV. Esta disciplina ya era un obstáculo y un rechazo fuerte para Aina que se rebelaba antes las imposiciones que le hacían.
El testimonio de conversión de Ernesto y Beatriz contado por ellos en un vídeo de la Asociación Lanza
Camino Católico.- Beatriz y Ernesto eran un matrimonio ‘al uso’. Alejados de la fe, ella volvió a la Iglesia y se ‘enganchó’ a un grupo de oración. Rezó por la conversión de su marido. Él viajó a Medjugorje y tuvo una experiencia que le cambió para siempre. Tras la vuelta a la fe, la Virgen les invitó a recibir un regalo maravilloso: adoptar a Iker, un niño con síndrome de Down.
Conchi Vaquero pertenece también al grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta charla, el lunes 10 de enero de 2011.
Evangelio: San Lucas 1, 57-66. 80.:
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz a un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ochos días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?».
Porque la mano del Señor estaba con él.
El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.
Jaqui Lin cuenta su testimonio de conversión a El Debate
Camino Católico.- “Dios me agarró a los 21 o 22 años, me ha hecho muy dócil, me ha moldeado; que Él me lleve donde quiera, me pongo a su servicio, siempre quiero hacer su voluntad”, son las afirmaciones que Jaqueline Capdevila, más conocida como Jaqui Lin, hace al contar en un vídeo su testimonio de conversión a Cristo a El Debate. No fue un problema para esta joven cantante de Lérida testimoniar a Cristo cuando se presentó al talent show «Factor X» para interpretar sus temas sobre su fe.
* «El hombre que se ha entregado a tanta pornografía, es casi como si tuviera estos ‘lentes porno’. Ni siquiera puede mirar a la mujer, excepto a través del lente de la lujuria. La castidad es la virtud de la pureza de mi corazón, de mi palabra, de mis ojos, de mi intención, de mi vestimenta, de mi conducta, de toda mi persona. Y el corazón de una mujer puede notar la diferencia. Por eso la curación es necesaria. Deleitamos nuestros ojos con la lujuria con la pornografía, pero lo que nuestros ojos realmente necesitan es contemplar el Cuerpo de Cristo. Rocía tu habitación con agua bendita, lleva una medalla milagrosa, un crucifijo, lleva un Rosario en el bolsillo. Reza. Esto es lo que deberíamos estar haciendo. Lo básico»
La entrevista a Jason Evert de ACI Prensa y EWTN
Camino Católico.- El reconocido autor y conferencista católico estadounidense Jason Evert explica que el único antídoto en contra de la epidemia mundial de adicción a la pornografía es la oración y la castidad, que “te libera para amar y te libera para saber si estás siendo amado auténticamente” y recurrir constantemente a los sacramentos. Recibir la Eucaristía, asegura, es “el mayor antídoto” ante la adicción, porque de allí provienen todas las gracias necesarias para afrontar “este largo viaje”. “Pasa tiempo ante el Santísimo Sacramento, porque deleitamos nuestros ojos con la lujuria con la pornografía, pero lo que nuestros ojos realmente necesitan es contemplar el Cuerpo de Cristo, para comenzar a sanar esos recuerdos”, enfatiza.