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sábado, 15 de agosto de 2026

Karina Plasencia: «Mi vida se desmoronaba y empecé en la Nueva Era, pero fui liberada en un retiro ante el Santísimo donde dije: ‘Jesús si existes muéstramelo, ven a buscarme y pido perdón por pensar que yo era Dios'»

Karina Plasencia dice que "me había separado del amor de mi Padre, y aunque Dios quería estar conmigo yo le cerré mi corazón" 

* «Un poco escéptica, puse a prueba a Dios y el Señor obró en mí. Desde el primer instante que expusieron al Santísimo experimenté una paz y un amor tan fuertes, así como un arrepentimiento profundo por haberlo dejado fuera. Lo único que escuché fue: ‘Venid y veréis’. En ese momento, supe que Él era el único lugar al que quería seguir, que sería mi roca y mi hogar para siempre. Lo único que deseaba era estar con Él y hacer su voluntad… El Señor volvió a obrar en mí y me regaló una liberación desde lo más profundo de mi ser»

Camino Católico.- Karina Plasencia ha superado ya la treintena y nació en una familia católica muy practicante, de hecho tiene un hermano sacerdote Legionario de Cristo. Pero, no siempre fue así, a medida que crecía, iba dejando a Dios cada vez más fuera de su vida.

"Estaba llena de sufrimiento, de vacíos existenciales y el maligno se aprovechó de mi malestar y quiso hacer un plan con mi vida. Él conoce nuestras debilidades, él también conoce nuestra historia y se aprovecha de esto", comenta Karina.

Una 'identidad' desde el dolor

La mexicana tuvo una infancia con muchas heridas de abandono, de rechazo, de abuso y de humillación. "Siempre sentí que no era amada por mis padres, ni por mis hermanos, sentía que no era suficiente, que había decepcionado las expectativas que todos tenían y habían puesto en mí. Todo esto me llevó a rebelarme, sentía una profunda injusticia", relata.

En ese entonces, Karina "estaba lejos de comprender que el Señor permite todo para un bien mejor, que el Señor es capaz de redimir las heridas". "Me encontraba perdida, no sabía quién era. Había perdido mi identidad. Construí mi 'identidad' desde mi dolor, desde mis heridas y es lo que quiere el maligno, que construyamos nuestra identidad y nuestra historia desde las mentiras y dolor", cuenta.

"Al ver que mi vida se desmoronaba, ya que vivía desde una identidad rota, empecé a buscar en la Nueva Era. Me empezaron a dar la razón en decisiones que ahora veo que no fueron las más correctas. Por ejemplo, pasaba un mal momento con mi ex esposo, y en la Nueva Era me dijeron que el divorcio estaba bien cuando dos personas se encuentran en 'diferentes frecuencias'", asegura.

Karina, sin darse cuenta, terminó alejándose de su familia, y de la fe. "En este mundo de la Nueva Era te debes alejar de la religión y de todo lo que tenga que ver con Jesús y con la Verdad. Hablan de la entrega y el sacrificio como 'falta de amor propio'. Te dicen que eres todopoderoso, que no necesitas a nadie, que en ti está la salvación, que las personas que van a la Iglesia son necesitados y viven en carencia continua".

Chakras, péndulo, cartas de ángeles, reconexiones...

"Me metí a cursos de meditación con los mejores maestros de la Nueva Era, estas meditaciones tienen como objetivo alcanzar una conexión con 'tu yo superior', es decir, estás tratando de activar la glándula pineal, la cual dicen los maestros, que es la glándula espiritual, que si tienes acceso a eso, tu vida se arregla", explica.

Karina empezó a probar con los chakras, las cartas astrales, el péndulo, las reconexiones de el libro de Eric Pearl, "en donde te dicen que puedes sanarte a ti mismo y sanar a otros", las cartas de ángeles para recibir directamente mensajes para cada día, constelaciones familiares para buscar más orden, cuarzos para protección, meditaciones con mantras, taoísmo y toda una macedonia maléfica.

"Lo hacía desde la inconsciencia más grande y desde la sed de buscar respuestas para sanar el dolor. No me veías a mí con un turbante en la cabeza como yogui, me veías como muchos jóvenes buscando en lugares equivocados que no tienen ni idea de las consecuencias tan dolorosas y de tantas mentiras que existe detrás de todo esto, como si fuera magia pura".

"Recuerdo muy bien uno de los seminarios que tomé con un experto de la Nueva Era, que nos explicaba que este plano era como una Matrix, que unos despertaban y otros no, que la Iglesia nos escondía tantas cosas para tenernos dormidos y seguirlos como soldados, que el nivel más bajo de esa Matrix era estar en la religión (fanatismo), que todo es vibración en este plano, ley de atracción, que para conseguir lo que necesitas, la meta es vibrar en cierta frecuencia karma de otras vidas".

La mexicana comenzó a creer en la reencarnación, hasta que un día "la identidad que te construiste se rompe en pedacitos y viene un declive tan fuerte que ya no sabes quién eres. Tus súper poderes se desvanecen, tu identidad también, tus traumas se presentan con más fuerza y el dolor es muchísimo más fuerte que antes, y además es una frustración enorme. Todo esto lo viví desde una soledad inmensa", recuerda.

"Me había separado del amor de mi Padre, y aunque Dios quería estar conmigo yo le cerré mi corazón. Aceptar que había tocado fondo era aceptar mi historia, aceptar que mucho había sido mentira (...). Es impresionante cómo el mal quiere que todo quede en secreto, como quiere que suframos en silencio, quiere contarnos historias falsas para no dejar que la verdad entre, el mal es el padre de la mentira".

Karina Plasencia fue a un retiro de Rise Up como todos los que aparecen en la imagen tomada durante uno de ellos

Varias liberaciones en un retiro y la sanación

En ese momento de confusión y dolor, le invitaron a un retiro de Rise Up, un retiro carismático de sanación en México, que lo lleva a cabo el Regnum Christi. "En este retiro el Señor vino a buscarme con mucha fuerza (...). Recuerdo muy bien que en uno de los ejercicios que nos dejaron, yo subrayé una frase: 'sáname de mis entrañas'. Y, así fue. En la primera exposición con el Santísimo le dije a Jesús: si existes muéstramelo, ven a buscarme".

"Un poco escéptica, puse a prueba a Dios y el Señor obró en mí. Desde el primer instante que expusieron al Santísimo experimenté una paz y un amor tan fuertes, así como un arrepentimiento profundo por haberlo dejado fuera. Lo único que escuché fue: 'Venid y veréis'. En ese momento, supe que Él era el único lugar al que quería seguir, que sería mi roca y mi hogar para siempre. Lo único que deseaba era estar con Él y hacer su voluntad".

Karina experimentó varias liberaciones, una de ellas fue por haber abierto todas las puertas de la Nueva Era. "Mi liberación comenzó cuando me preguntaron: '¿Hay algo por lo que quieras pedir perdón?'. En mi interior, sentí la necesidad de decir lo siguiente: 'Pido perdón por pensar que yo era Dios'. En ese momento, el Señor volvió a obrar en mí y me regaló una liberación desde lo más profundo de mi ser".

"Me quitó una venda de mis ojos y me permitió ver la realidad de cada una de las puertas que había abierto en mi búsqueda, cada persona que había estado ahí. Fue tan claro que debía dejarlo todo, cerrar cada puerta que había abierto para abrirse a Él. Volvió a obrar en mí al día siguiente, brindándome una liberación de las heridas de mi infancia".

Karina anima a no dejarse llevar por los cantos de sirena. "Hoy en día, todo lo que no es de la Iglesia suena más atractivo, más moderno entre los jóvenes. Decir 'yo medito y práctico mindfulness' suena más atractivo que decir 'yo soy católico practicante' o decir 'yo soy independiente' en comparación con 'yo entrego mi vida a Él y dependo de Él'. Pero si quitamos la mentira y vemos la verdad, lo que Él nos pide es: 'Entreguenme su vida y los llevaré en sus momentos de mayor gozo. En los momentos de sufrimiento, los restauraré'".

"A veces, las voces malignas tejen una narrativa que resalta nuestras faltas y nos hace sentir culpables, como si fuéramos indignos del amor de Dios. Jesús, sin embargo, nos extiende su mano para que lo sigamos a pesar de todo. Él nos perdona y desea que nosotros también nos perdonemos, que comencemos un nuevo capítulo a su lado, con una página en blanco", concluye.

Homilía de Mons. Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo, y lecturas de la Misa de hoy, sábado, la Asunción de la Virgen María, 15-8-2026

15 de agosto de 2026.-  (Camino Católico) Homilía de Mons. Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo, y lecturas de la Misa de hoy, sábado, la Asunción de la Virgen María, emitida por 13 TV desde la Catedral de Toledo.

Santa Misa de hoy, sábado, la Asunción de la Virgen María, en la catedral de Toledo, 15-8-2026

15 de agosto de 2026.-  (Camino Católico)  Celebración de la Santa Misa de hoy, sábado, la Asunción de la Virgen María, presidida por Mons. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo, emitida por 13 TV desde la Catedral de Toledo.

Misterios Gozosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 15-8-2026

15 de agosto de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, sábado, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 15/8/2026: «El Poderoso ha hecho obras grandes en mí» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 15 de agosto de 2026, sábado, la Asunción de la Virgen María, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Lucas 1, 39-56:

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que. en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y levantando la voz, exclamó:

«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

María dijo:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, “se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava”.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mi: “su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia” – como lo había prometido a “nuestros padres” – en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Homilía de la Asunción de la Virgen: Para permanecer victoriosos en la corona de María tenemos que renovar continuamente nuestra unión a Cristo por la oración y la celebración de los sacramentos / Por P. José María Prats

* «La fiesta de hoy nos recuerda que por la fe y el bautismo hemos recibido una vida celestial; que formamos parte de la corona de la Virgen Asunta al cielo; que esta vida es una vida separada del mundo y de sus pasiones y llena del poder y de la victoria de Jesucristo, pero que es también una vida amenazada por el poder formidable de las fuerzas del mal que quieren precipitarnos nuevamente sobre la tierra»

La Asunción de la Virgen María

Apocalipsis 11, 19a;12,1.3-6a.10ab / Salmo 44 / 1 Corintios 15, 20-27a  / San Lucas 1, 39-56

P. José María Prats / Camino Católico.-  Celebramos hoy una fiesta muy importante de la Virgen María en la que contemplamos el misterio de su Asunción al Cielo en cuerpo y alma, misterio que nos habla de su victoria y de su gloria después de una vida consagrada por completo a Dios.

Vamos a profundizar en este misterio comentando la visión de la Mujer vestida de sol que hemos escuchado en la primera lectura tomada del libro del Apocalipsis.

«Apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas.»

Se nos dice en primer lugar de esta mujer que representa a la Virgen que está «vestida de sol». El evangelio de San Mateo, cuando narra el episodio de la Transfiguración, donde el Señor mostró anticipadamente a sus discípulos la gloria que tendría tras su resurrección, dice que «su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos  como la luz». María, por tanto, se nos presenta glorificada, compartiendo la gloria de su Hijo. Es la Virgen Asunta, la Virgen llevada al Cielo en cuerpo y alma que hoy estamos celebrando.

En segundo lugar, tiene «la luna por pedestal». El pueblo de Israel tenía un calendario lunar, por lo que la luna representaba el tiempo y sus fases, lo pasajero y mudable. La Virgen, pues, se nos presenta permaneciendo más allá del tiempo y de la historia, ejerciendo sobre ellos un poder soberano. Ella comparte la victoria de su Hijo a quien ha sido dado «todo poder en el cielo y en la tierra».

Y, finalmente, aparece «coronada con doce estrellas». Doce es el número que representa al pueblo de Dios: doce fueron los hijos de Jacob que engendraron a las doce tribus de Israel, y doce fueron los Apóstoles del Señor, cuyo ministerio engendró a la Iglesia, el nuevo pueblo de Dios. Esta visión nos dice, pues, que, asociada a la Virgen, compartiendo su gloria y su victoria, está la Iglesia. Y es que desde que Jesús nos dio a María por Madre al pie de la Cruz, María y la Iglesia son para siempre indisociables.

«Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra.»

El libro del Apocalipsis narra la historia de la humanidad como un combate entre el bien y el mal desarrollando la profecía de Gn 3,15, donde Dios dice a la serpiente: «Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; él te herirá en la cabeza, pero tú sólo herirás su talón». Se nos ha presentado primero a la protagonista –María  y su linaje–, y ahora se nos presenta al antagonista –la serpiente– como «un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas». 

El color rojo representa su poderosa acción destructiva ávida de sangre y de muerte. Los números siete y diez representan respectivamente perfección y multitud. Las siete cabezas nos hablan, pues, de la perfección de la inteligencia satánica y de la diversidad de agentes a través de los que actúa. El cuerno es un símbolo del poder y de la fuerza con que el toro embiste y arrastra todo lo que se le pone por delante. Así, los diez cuernos representan la multitud de poderes por medio de los cuales Satanás hiere y aflige a la humanidad: la guerra, el hambre, la injusticia social, los imperialismos, el materialismo, las ideologías... Finalmente las siete diademas representan la finísima capacidad de seducción del Maligno a través de riquezas, fama, honores, lujos, placeres...

Con toda esta inteligencia, poder y capacidad de seducción, Satanás hiere eficazmente el talón del linaje de la Mujer, arrojando sobre la tierra un tercio de las estrellas del cielo: son los miembros de la Iglesia que se han dejado seducir y han sido arrastrados nuevamente a una vida mundana.

«El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios.»

Este «varón destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos» es, lógicamente, Jesucristo, el hijo de María, «Rey de reyes y Señor de señores».

Estos versículos constituyen una brevísima síntesis del Misterio Pascual: Toda la vida de Jesucristo transcurre bajo una constante amenaza de muerte que culmina en la Cruz, donde parece, efectivamente, que ha sido devorado por las fuerzas del mal. Pero en su Resurrección y Ascensión al cielo, es arrebatado y llevado junto al trono de Dios.

Hay algo, sin embargo, que parece que no cuadra, porque la Mujer que da a luz a Jesucristo debería ser la Virgen en su existencia terrena y no la Virgen ya asunta al cielo. Y es que lo que aquí se está representando es a la Iglesia que, congregada entorno a María y bajo la amenaza de Satanás, renueva el Misterio Pascual en la celebración de la Eucaristía, uniéndose a la Pasión del Señor para compartir su victoria sobre el pecado y las fuerzas del mal que hace posible una vida nueva en santidad y justicia.

«La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios. Se oyó una gran voz en el cielo: “Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo”.»

El desierto representa esta nueva vida austera y esforzada que ha roto con las seducciones del mundo para consagrarse por entero a Dios. En esta vida, escondida y despreciable a los ojos del mundo, se manifiesta el poder del Reino de Dios y el ser humano recupera su salud y su armonía.


La fiesta de hoy, por tanto, nos recuerda que por la fe y el bautismo hemos recibido una vida celestial; que formamos parte de la corona de la Virgen Asunta al cielo; que esta vida es una vida separada del mundo y de sus pasiones y llena del poder y de la victoria de Jesucristo, pero que es también una vida amenazada por el poder formidable de las fuerzas del mal que quieren precipitarnos nuevamente sobre la tierra. Y que para permanecer victoriosos en la corona de María tenemos que renovar continuamente nuestra unión a Cristo por la oración y la celebración de los sacramentos.

Que la Virgen Asunta al cielo a quien hoy invocamos con tanta devoción, interceda por nosotros para que nos mantengamos siempre firmemente unidos a ella y podamos así alcanzar un día la gloria en que ella habita.


P. José María Prats

Evangelio:


En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo:


«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».


Y dijo María: 


«Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abraham y de su linaje por los siglos». 


María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

San Lucas 1, 39-56

«Santa María, Asunta al cielo, ruega por nosotros y llévanos siempre hacia tu Hijo Jesús» / Por P. Carlos García Malo

 


Karina y Joaquín: «Nos separamos a los 8 años de casados, recibimos la nulidad, pero al conocer al Señor todo cambió y nos volvimos a casar: nuestra roca es Jesús y nuestra relación es nueva, porque Dios nos hizo nuevos»


Karina y Joaquín se volvieron a casar, después de haber obtenido la nulidad matrimonial, porque la gracia de Dios actuó en sus vidas / Foto: Cortesía de Karina y Joaquín

* «Oramos y le entregamos la decisión a Dios, y Él hizo un milagro. Joaquín dice que se le quitó una venda de los ojos. Entendimos que Dios no quería que dejáramos la familia que Él había formado. Fue un nuevo sí, pero no fue fácil. Tuvimos que sanar, hacer mucha terapia, tener muchos encuentros personales con Dios. Tuvimos que morir a lo que fuimos, para que Él pudiera hacernos nuevos… Se necesita fe. Se necesita estar dispuestos a trabajar, a mirar hacia adentro, a dejarse moldear por Dios. La restauración es real, pero no sucede sin decisión, sin humildad y sin proceso. Sabemos que si lo amamos a Él, Él nos da el amor para amarnos entre nosotros» 

Camino Católico.- Joaquín y Karina comenzaron su camino como esposos desde muy jóvenes; ella tenía 20 y él 24. Tras ocho años juntos decidieron separarse y comenzar el trámite de su nulidad matrimonial.

Karina cuenta a Majo Frias en Aleteia que, aunque al tomar la decisión de casarse había mucho amor y amistad, también había heridas muy profundas que no sabían que tenían, pero que necesitaban ser sanadas.

“Nos escondíamos detrás de la diversión y del alcohol. No teníamos idea de lo que significaba realmente el compromiso del matrimonio. Al llegar los problemas, no teníamos herramientas para enfrentarlos. No nos conocíamos a nosotros mismos, ni sabíamos por qué reaccionábamos de ciertas formas”.

Pronto se toparon con una realidad: no estaban listos para un amor maduro, ni para el compromiso que conlleva el matrimonio.

“Nuestras heridas no trabajadas comenzaron a chocar, y sin una relación viva con Dios, sin ese trabajo personal, simplemente no pudimos sostenernos. Fue necesario detenernos y que todo se rompiera para volver a construir”. 

Karina y Joaquín con su hija / Foto: Cortesía de Karina y Joaquín

Tras un tiempo, y con una hija de ocho años, tomaron la decisión de separarse, manteniendo una relación de cuidado y respeto, aún cuando cada uno rehízo su vida con nuevas parejas.

Un encuentro con el Amor para aprender a amarse entre sí

Llegó entonces el momento que lo cambió todo. Conocieron al Señor.

“Al conocer al Señor, todo cambió. Dejamos nuestras relaciones porque queríamos vivir en gracia. Joaquín no quería regresar en ese momento, así que se inició el proceso de nulidad matrimonial”.

Sin embargo, al llegar a firmar su nulidad, tuvieron un encuentro poderoso con el Espíritu Santo.

“Oramos y le entregamos la decisión a Dios, y Él hizo un milagro. Joaquín dice que se le quitó una venda de los ojos. Entendimos que Dios no quería que dejáramos la familia que Él había formado. Fue un nuevo sí, pero no fue fácil. Tuvimos que sanar, hacer mucha terapia, tener muchos encuentros personales con Dios. Tuvimos que morir a lo que fuimos, para que Él pudiera hacernos nuevos”.

Karina reconoce que el proceso fue difícil, pues el enemigo usaba esos miedos y heridas para llenarlos de dudas, para hacerles creer que las cosas no cambiarían y que, de volver a elegirse, la historia se repetiría. “En mi caso, yo ya venía rota, con una depresión profunda aunque aparentaba estar bien. Cuando tuve un encuentro con el amor verdadero —el amor que es Dios— entendí que nunca había sabido amar porque nunca lo había conocido a Él. Al conocerlo, pude ver a Joaquín con Sus ojos, y empezar a amarlo como Él lo amaba”.

Guiados por Dios, decidieron volver a casarse, con Jesús en el centro.

Hoy su vida matrimonial es completamente diferente. “Sabemos que si lo amamos a Él, Él nos da el amor para amarnos entre nosotros”.

“Ahora no buscamos que el otro llene nuestros vacíos. Ante cualquier problema, vamos primero a Dios. Nuestra roca es Jesús, por eso nuestra relación es nueva. Dios nos hizo nuevos. No hay vuelta atrás a la antigua versión de nosotros”.

En su día a día buscan activamente el bien del otro, su crecimiento y desarrollo para que lleguen a convertirse en lo que Dios soñó y cumplan su propósito de vida. “Queremos ser ese faro, ese apoyo en los momentos difíciles, esa persona sana, que sostiene desde el amor, y no desde la necesidad”.

Ya no se trata solo de “nosotros”, aseguran, “sino de amar tanto al otro que anhelas que florezca, que cumpla su llamado. Y todo eso solo es posible porque el amor viene de Dios”.

Crisis como oportunidad para ser transformados por Dios

Desde esta experiencia, Karina enfatiza en que, si bien el matrimonio es de dos, el trabajo interior y la relación con Dios son personales, y sin estos aspectos individuales, la relación puede fracturarse.

“Si no hay un encuentro profundo con Él, si no se sanan las heridas internas con Su luz, es muy difícil sostener una relación sana y verdadera”.

“Las heridas más peligrosas son las heridas de la infancia no sanadas, porque las proyectamos en la relación. Esperamos que el otro las cure, pero eso solo puede hacerlo Dios. Si no las trabajamos, terminamos cargando al otro con algo que no le corresponde”, advierte Karina.

Y reconoce también que hacer un espacio para el divorcio, para otras personas, vicios o ídolos como el trabajo, divide al corazón y abre una puerta de entrada al enemigo.

Karina y Joaquín en el momento de volverse a casar después de haber firmado la nulidad / Foto: Cortesía de Karina y Joaquín

Karina y Joaquín volvieron a celebrar su matrimonio y animan a otras parejas en crisis a buscar un encuentro profundo con Dios, a buscar ayuda profesional y no perder la esperanza.

“Queremos decirles, desde nuestra experiencia, que sí hay luz al final del túnel. Aunque en este momento todo se sienta oscuro, aunque parezca que ya no hay salida, la hay. Pero se necesita valentía. Se necesita fe. Se necesita estar dispuestos a trabajar, a mirar hacia adentro, a dejarse moldear por Dios. La restauración es real, pero no sucede sin decisión, sin humildad y sin proceso.

Y si solo uno de los dos cree en la restauración, con uno basta. Uno que ore. Uno que se rinda. Uno que sane desde la raíz. Uno que busque a Dios con todo el corazón. Porque ese ejemplo transforma. Ese ejemplo arrastra. Ese ejemplo puede ser la chispa que despierte algo nuevo en el otro. El cambio no se impone, se inspira”.

Ambos enfatizan en que la crisis, más que un final, es una oportunidad, pues el punto de quiebre es el lugar perfecto para que Dios reconstruya desde cero.

“La crisis puede ser una puerta de salida o una puerta de entrada a una nueva historia, a una sanación más profunda de la que jamás imaginamos. Si la tomamos como camino, puede ser el inicio de algo muchísimo más bello de lo que fue antes. Pero tenemos que caminar juntos”.

Además, aconsejan: “En medio de la tormenta, no olviden lo bueno que han vivido. Es fácil ver lo negativo cuando todo duele, pero hagan memoria del amor que los unió. Escríbanlo, recen con eso y pídanle a Jesús que les muestre el camino. No se trata de volver solo por costumbre o necesidad; se trata de permitir que Dios haga nuevo ese matrimonio, que lo limpie, que lo purifique y lo eleve”.

Tras todo este camino, concluyen que "Dios es un Dios que cumple sus promesas y que hace todo nuevo, pero tenemos que dejarnos ser moldeados por El".

San Maximiliano Kolbe - Película de dibujos animados


Camino Católico.- La vida de San Maximiliano Kolbe, contada para niños de la serie “Mi familia católica” de EWTN.

Documental: ¿Quién es San Maximiliano María Kolbe?


Camino Católico.- Los Siervos del Hogar de la Madre han producido este documental sobre la vida de S. Maximiliano María Kolbe en H.M. Televisión, una figura grandiosa en el catolicismo del siglo XX. Kolbe fue un hombre de un celo apostólico extraordinario, un precursor en el uso de los medios de comunicación social para la transmisión del Evangelio y que consumó su vida con el testimonio del amor más grande: ser mártir de la caridad en Auschwitz.


El manantial de todo su dinamismo fue su amor apasionado a la Madre de Dios. Es conocido como «el loco de la Inmaculada». En medio de muchas dificultades exteriores, limitado físicamente por la tuberculosis, trabajó con pasión por la extensión del Evangelio.


Estuvo como misionero en Japón, y sus publicaciones llegaron a la India, a China, incluso a Arabia. Fundó en Polonia una ciudad para la Inmaculada: Niepokalanow. S. Maximiliano María es un ejemplo vivo de la generosidad apasionada en la entrega a Dios que puede suscitar la devoción a María, cuando es auténtica. Ser posesión de la Inmaculada era su ideal. Ella le llevó al don completo de sí mismo, a ser imitador perfecto de Jesucristo: nadie tiene amor más grande que aquel que da la vida por sus amigos.


Entrevistas que aparecen en el documental:

• P. Rafaelle di Muro O.F.M conv. — Asistente General de la Milicia de la Inmaculada (Roma).

• P. Francisco Nahoe O.F.M, conv. — Prior del Convento de Reno, Nevada (EEUU).

• D. Javier Paredes — Catedrático de Historia, Universidad de Alcalá de Henares

• P. Félix López S.H.M– Siervos del Hogar de la Madre.


Música : Dexter Britain