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viernes, 11 de septiembre de 2026

“Madre Teresa”,  película de la vida de Santa Teresa de Calcuta - Dibujos animados

 


Camino Católico.  “Madre Teresa”, es una película de la vida de Santa Teresa de Calcuta contada para niños en un largometraje de dibujos animados.

Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Misa de hoy, viernes de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, 11-9-2026

11 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 

Santa Misa de hoy, viernes de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, 11-9-2026

11 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, viernes de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Félix Castedo, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 11-9-2026

11 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, viernes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 11/9/2026: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 11 de septiembre de 2026, viernes de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día. 

Evangelio: San Lucas 6, 39-42:

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola:

«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 11-9-2026

11 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«¡Qué deseables son tus moradas, Señor del Universo!» / Por P. Carlos García Malo

 


jueves, 10 de septiembre de 2026

Homilía del P. Heliodoro Mira y lecturas de la Misa de hoy, jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, 10-9-2026

10 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Heliodoro Mira y lecturas de la Santa Misa de hoy, jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, 10-9-2026

10 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. Heliodoro Mira, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Luminosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 10-9-2026

10 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Luminosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, jueves, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero. 

Palabra de Vida 10/9/2026: «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 10 de septiembre de 2026, jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

 

Evangelio: San Lucas 6, 27-38:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«A vosotros los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian.

Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien solo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

Y si prestáis a aquellos de los que esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo.

Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed compasivos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 10-9-2026

10 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

«Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso» / Por P. Carlos García Malo

 


miércoles, 9 de septiembre de 2026

Papa León XIV en la Audiencia General, 9-9-2026: «Cada persona es pensada por Dios para la comunión con Él, los demás y la creación; su dignidad es un don del Señor como expresión de su amor que nunca falla»

* «La dignidad humana concierne a la totalidad de la persona y, por ello, es necesario superar las visiones dualistas: el ser humano es ‘unidad de cuerpo y alma’. La reducción del cuerpo a un ‘objeto’, del que se puede disponer arbitrariamente, es siempre una negación de la dignidad de la persona: ‘No debe […] despreciar la vida corporal del hombre’, y es necesario «tener por bueno y honrar a su propio cuerpo, como criatura de Dios que ha de resucitar en el último día», vigilando que este no ‘permita que lo esclavicen las inclinaciones depravadas de su corazón’, puesto que todos nosotros estamos heridos por el pecado»

Video completo de la transmisión en directo realizada por Vatican News con la catequesis del Papa León XIV y la síntesis que ha hecho en nuestro idioma

* «El Espíritu Santo, que da vida en Cristo, nos hace libres y nos asegura constantemente nuestra dignidad de hijos de Dios, liberándonos del miedo y guiándonos hacia la meta última: aquella vida en plenitud más allá de la muerte que Cristo nos ha prometido: solo en Él encuentra verdadera luz el misterio del hombre; de Él recibimos luz sobre el enigma del dolor y de la muerte, y con Él caminamos hacia la resurrección»

 


9 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).-   “Cada persona, hecha constitutivamente para la relación, es pensada y querida por Dios para entrar en una historia de comunión con Él, con los demás y con la creación. Su dignidad no depende de las capacidades que posee, de las riquezas o del rol que desempeña, ni de las decisiones justas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede, dado por Dios como expresión de su amor que nunca falla”, ha afirmado al Papa León XIV en su catequesis de hoy, en la plaza de San Pedro, ante decenas de miles de fieles, al retomar la reflexión del Concilio Vaticano II sobre la dignidad de la persona humana, uno de los temas centrales de la Constitución Gaudium et spes. 


La Constitución reconoce que el esfuerzo de la humanidad por defender los derechos y la dignidad de cada persona constituye uno de los grandes logros de la historia. Sin embargo, advierte también que este camino no está terminado. Todavía existen situaciones y decisiones que desfiguran la dignidad humana y dificultan que sea reconocida en toda su profundidad.


“La dignidad infinita del ser humano, por tanto, se arraiga en su identidad de criatura hecha ‘a imagen de Dios, capaz de conocer y amar a su Creador’, proyecto y don de amor que trasciende las demás realidades creadas, las cuales están confiadas a su cuidado ‘para gobernarla y usarla glorificando a Dios’”, ha explicado el Pontífice.

El Santo Padre ha recordado que la persona implica siempre relación, comunión y participación con respecto a Dios y a los demás: “Por lo tanto, una relación filial con Dios Padre y una relación fraterna con Cristo y con todos los seres humanos. Excluye los cierres autorreferenciales. Ser persona significa percibirse a sí mismo como un don que hay que compartir, creciendo y madurando en la acogida, la reciprocidad y el servicio”. 

La dignidad se manifiesta de manera especial en tres capacidades que caracterizan a la persona: la inteligencia, la conciencia y la libertad. La inteligencia nos impulsa a buscar la verdad. La conciencia permite reconocer esa verdad y orientar la propia vida. Y la libertad nos hace capaces de decidir y, al mismo tiempo, responsables de nuestras decisiones: “Son dimensiones estrechamente vinculadas entre sí: es en la conciencia donde la verdad es reconocida como tal y donde la libertad puede experimentarla como su fundamento y posibilidad”, ha dicho León XIV. En el vídeo de Vatican News se visualiza y escucha la catequesis traducida al español y la síntesis que el Santo Padre ha hecho en nuestro idioma, cuyo texto completo es el siguiente:

LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro

Miércoles, 9 de septiembre de 2026


Ciclo de catequesis – Los documentos del Concilio Vaticano II IV. Constitución Pastoral Gaudium et spes (GS 12-22) 2. La dignidad humana: don y responsabilidad

Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

La Constitución conciliar Gaudium et spes (GS), al dedicar el primer capítulo a la dignidad de la persona humana, subraya que esta es fundamento y condición de aquellos «valores que hoy disfrutan la máxima consideración», pero que necesitan no perder la relación con «su fuente divina», para sustraerse a las posibles distorsiones debidas a la «la corrupción del corazón humano» (GS, 11).

El camino que ha permitido poner de relieve los rasgos y los derechos fundamentales de la dignidad de la persona representa, ciertamente, una de las páginas más significativas de la historia humana. Sin embargo, dicho camino no ha terminado, y en su recorrido se deben afrontar las contradicciones, antiguas y nuevas, que impiden su plena realización.

La Iglesia ofrece con claridad su contribución, recordando que la dignidad humana brota del mismo ser de la persona. He tenido ocasión de reafirmarlo también en la reciente Encíclica Magnifica humanitas: «Cada persona, hecha constitutivamente para la relación, es pensada y querida por Dios para entrar en una historia de comunión con Él, con los demás y con la creación. Su dignidad no depende de las capacidades que posee, de las riquezas o del rol que desempeña, ni de las decisiones justas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede, dado por Dios como expresión de su amor que nunca falla» (n. 50).

La dignidad infinita del ser humano, por tanto, se arraiga en su identidad de criatura hecha «“a imagen de Dios”, capaz de conocer y amar a su Creador», proyecto y don de amor que trasciende las demás realidades creadas, las cuales están confiadas a su cuidado «para gobernarlas y usarlas glorificando a Dios» (GS, 12).

En la fe podemos comprender el fundamento último de la dignidad de la persona, puesto que el Hijo, «en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación» (n. 22).

La persona implica siempre relación, comunión y participación con respecto a Dios y a los demás; por lo tanto, una relación filial con Dios Padre y una relación fraterna con Cristo y con todos los seres humanos. Excluye los cierres autorreferenciales. Ser persona significa percibirse a sí mismo como un don que hay que compartir, creciendo y madurando en la acogida, la reciprocidad y el servicio.

Esta dignidad está confiada a la responsabilidad de cada uno; al mismo tiempo, exige también solidaridad y cuidado recíproco, superando las numerosas falsificaciones y manipulaciones que todavía hoy desfiguran su percepción y obstaculizan su realización. De hecho, por las decisiones en contra de su dignidad tomadas a lo largo de la historia, todavía existe hoy en el hombre una «división íntima» y «Toda la vida humana, la individual y la colectiva, se presenta como lucha, y por cierto dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas». Sin embargo, esta condición frágil y limitada puede contemplarse con esperanza, pues «el Señor vino en persona para liberar y vigorizar al hombre, renovándole interiormente y expulsando al príncipe de este mundo (cf. Io 12,31), que le retenía en la esclavitud del pecado.» (GS, 13).

La Constitución Gaudium et spes,  además, afirma que la dignidad humana concierne a la totalidad de la persona y, por ello, es necesario superar las visiones dualistas: el ser humano es «unidad de cuerpo y alma». La reducción del cuerpo a un “objeto”, del que se puede disponer arbitrariamente, es siempre una negación de la dignidad de la persona: «No debe […] despreciar la vida corporal del hombre», y es necesario «tener por bueno y honrar a su propio cuerpo, como criatura de Dios que ha de resucitar en el último día», vigilando que este no « permita que lo esclavicen las inclinaciones depravadas de su corazón» (GS, 14), puesto que todos nosotros estamos heridos por el pecado.

Por último, son tres las expresiones más significativas de la dignidad de la persona que la Gaudium et spes destaca: la inteligencia, que hace del ser humano un buscador insaciable de la verdad (n. 15); la conciencia, por medio de la cual da unidad y sentido a su propia vida (n. 16); y la libertad, que lo convierte en protagonista responsable de sus propias decisiones (n. 17).

Son dimensiones estrechamente vinculadas entre sí: es en la conciencia donde la verdad es reconocida como tal y donde la libertad puede experimentarla como su fundamento y posibilidad. El Espíritu Santo, que da vida en Cristo, nos hace libres y nos asegura constantemente nuestra dignidad de hijos de Dios, liberándonos del miedo y guiándonos hacia la meta última: aquella vida en plenitud más allá de la muerte que Cristo nos ha prometido: solo en Él encuentra verdadera luz el misterio del hombre; de Él recibimos luz sobre el enigma del dolor y de la muerte, y con Él caminamos hacia la resurrección.

Queridos hermanos y hermanas, creados a imagen de Dios, por medio de Cristo y en vistas a Él, hemos recibido una dignidad única e indeleble. Comprometámonos a promoverla y defenderla siempre, con la luz y la fuerza del Evangelio.

Después, al saludar a los peregrinos de lengua española, el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

Para continuar con nuestras catequesis sobre la Constitución Gaudium et spes, hoy he querido hablar sobre la dignidad de la persona humana. El documento conciliar subraya que la misma nos viene de la divinidad, porque la identidad del ser humano es la de haber sido creado a “imagen y semejanza de Dios”, capaz de conocer y amar a su Creador (GS, 12). Más aún, la encarnación de Dios Hijo «manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación» (n. 22). Por ello, la persona humana exige relación, primero con Dios y después con los demás. En este sentido, el hombre es siempre un don que se comparte, que crece y madura al acoger a los otros, en la reciprocidad y en el servicio.

Las tres expresiones más significativas de la dignidad de la persona humana son: la inteligencia, que hace al hombre buscador insaciable de la verdad (cf. n. 15); la conciencia, por medio de la cual da unidad y sentido a la propia vida (cf. n. 16); y la libertad, que lo hace responsable de sus decisiones (cf. n. 17).

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los invito a revalorizar y a promover, en ustedes mismos y en los demás, la dignidad única e indeleble que han recibido como seres creados a imagen de Dios y, más aún, al haber sido redimidos por Cristo. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

El Santo Padre ha dicho en otros idiomas:

Por último, dirijo mi pensamiento a los ancianos, a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Ayer celebramos la fiesta litúrgica de la Natividad de la Santísima Virgen María; que su ejemplo e intercesión materna inspiren y acompañen sus vidas.

¡Mi bendición para todos!

Papa León XIV

Fotos: Vatican Media, 9-9-2026

Itzel quedó poseída al practicar la Wicca: «La voz ordenaba que me golpearan y clamé: ‘Me pongo en tus manos, Virgencita’. Fui a Guadalupe y oré a Cristo Rey. He renacido»

 Itzel sufrió una posesión en 2021, gracias al Santuario de Guadalupe pudo sanar y encontrarse con Dios

* «Llegué a la Villa de Guadalupe y me dirigí inmediatamente a Capuchinas, pero no pude estar ahí y me salí. Anduve caminando, pero no podía permanecer en ningún lado. Decidí andar entonces por el jardín de las Bienaventuranzas, me coloqué frente a la estatua de Cristo Rey, me hinqué, me puse a llorar y le dije que me ayudara y que me perdonara…. Ahora voy a la Iglesia todos los domingos y rezo diariamente el Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia… Tiene ya tiempo que mi vida es como un renacer»

Camino Católico.-  Itzel era una joven mexicana que acababa de terminar sus estudios con notas excelentes, había hecho, incluso, un master. Sin embargo, cuando llamaba a las puertas de las empresas, nadie le daba trabajo. En ese ambiente de frustración decidió acudir a hacerse una limpia a un lugar donde hacían wicca (disciplina vinculada con la brujería y el esoterismo).

A partir de ahí, todo se torció. En el establecimiento le hablaron maravillas de esta práctica en la que están presentes elementos de la naturaleza, hadas… A Itzel le gustó tanto lo que ahí se hacía, que quiso quedarse a aprender. El portal mexicano Desde la Fe ha contado su impresionante testimonio.

Algo entró en ella

Poco después de que la joven empezara a conocer más de fondo la wicca, empezó a dedicarse a ella a tiempo completo. Cobraba por leer oráculos, hacia sanaciones, limpias y demás. Económicamente comenzó a irle muy bien. Había encontrado el trabajo y los ingresos que estaba buscando.

Itzel se dedicaría a esta práctica durante más de seis años. Hasta que a finales de agosto de 2021, una madrugada, mientras dormía, sintió que algo se le metía de pronto en el cuerpo. Se levantó, fue a ver a su madre, se lo contó, pero ahí quedó la cosa.

Al día siguiente, Itzel habló con su padre y le dijo que se sentía muy mal, le explicó lo que había pasado durante la madrugada. Su padre no entendía nada, pero creía a su hija, por el estado en el que esta se encontraba. La llevó a una persona que se dedicaba a cosas esotéricas, quien les dio una respuesta tajante: “La chica tiene una posesión demoniaca“.

“Prefiero la luz”

La joven no creyó a esa persona, pero por la noche, estando despierta, su situación empeoró, y empezó a escuchar una voz. Perdió el control de su cuerpo, le daban una especie de ataques epilépticos y arrojaba un vómito blanco y espumoso por la boca.

La voz le decía: “¿Quieres una casa? ¿Quieres un coche? ¿Te gustaría tener mucho dinero?”. Itzel, muy asustada, le respondió que no. La voz, entonces, le volvió a preguntar: “¿Quieres lo que te ofrezco, o prefieres la luz?”. Itzel, que era completamente ajena a las cosas de la Iglesia, le contestó que prefería la luz. La respuesta de Itzel (en maya quiere decir “lucero del atardecer”) no iba a agradar a la voz. La situación se complicó un poco más.

Itzel estando poseída escuchó una voz que le decía: “¿Quieres lo que te ofrezco o prefieres la luz?”

Aquella misma noche, Itzel iba a sentir una auténtica tortura, recibiría patadas por todo el cuerpo. “Deduzco que eran varios los que me pateaban, porque la orden que la voz dio fue: ‘¡Péguenla‘”, comenta la joven. Tras aquella paliza su cuerpo se llenó de moratones. Itzel, atemorizada, tiró todas sus cosas de la wicca: calderos, cartas y todo lo que había comprado.

En las manos de María

Pero, en las siguientes noches, las agresiones iban a ser más violentas. “Sentía que me quemaban, violaban y crucificaban. Las órdenes que daba aquella voz decían: ‘Quemen al pececito‘”, asegura la joven. Itzel cuenta que su madre llegó un día a escuchar esa misma voz.

Itzel recuerda dos noches especialmente difíciles. En una de ellas se puso a rezar, y cuando giró la cabeza vio que había una sombra con cuernos. Cerró los ojos, respiró hondo, volvió a mirar y vio que los cuernos eran como los de uno de los dioses que participaban en la wicca.

En la segunda noche, iba a sentir que la ahorcaban y, mientras eso ocurría, la voz le dijo: “Te voy a matar ahora”. “Pero, esa vez, yo misma le ordené: ‘Sí, mátame’. Me giré para ver un cuadro de la Virgen, que mi madre tenía colgado en la pared, y le dije a Ella: ‘Me pongo en tus manos, virgencita. Si voy a morir ahora, está bien; pero que sea en tus manos’. Y la agresión comenzó a remitir”, relata Itzel.

“¿Para qué le rezas?”

La joven vivía muy cerca del Santuario de la Virgen de Guadalupe, por lo que un día decidió acudir a allí. “Me dirigí inmediatamente a Capuchinas (uno de los templos del complejo), pero no pude estar y me salí. Estuve caminando, no podía permanecer en ningún lado. Decidí, entonces, ir por el Jardín de las Bienaventuranzas, y me coloqué frente a la estatua de Cristo Rey. Me arrodillé, me puse a llorar y le dije que me ayudara, que me perdonara”, comenta.


Itzel visitó el Santuario de la Virgen de Guadalupe pero la posesión no le permitía entrar en ninguno de los templos, aunque allí encontró un sacerdote que la puso en manos de otro que era exorcista

A los pies de Cristo Rey era el único lugar donde Itzel se sentía segura. Sin embargo, estando allí arrodillada, volvió a oír la voz, que le decía: “Tú ya estás del lado del infierno, ¿para qué le rezas a Él?”. Así que la joven le pidió con más fuerza: “¡Ayúdame, por favor!”.

A raíz de aquello, los días siguientes se le pusieron los ojos como si tuviera hepatitis, pero en lugar de amarillo, en rojo. Su padre, preocupado, fue de un lado a otro tratando de conseguir ayuda. Todo era inútil, hasta que le hablaron de un sacerdote que estaba allí mismo, en el complejo de Guadalupe.

“No consigo nada”

Pero, para entonces, Itzel ya no podía dormir, no comía, y la voz le seguía diciendo todo el tiempo “majaderías”. Su padre decidió citarle con el sacerdote que le habían recomendado. La joven acudió y le contó todo lo que le ocurría. “Mientras hablaba con el padre comencé a retorcerme y a vomitar blanco. Así que él me derivó a un exorcista”, explica Itzel.

Cuando la joven se encontró con el segundo sacerdote, este empezó a hacerle preguntas sobre su vida. “Mientras le hablaba de la wicca, el padre corrió hacia a mí y comenzó a rezar. De pronto, ya no supe nada de mí. Cuando reaccioné, me estaba retorciendo”, confiesa. El sacerdote siguió rezando y comenzó a calmarse.

Desde aquel momento, la joven acude regularmente a encontrarse con el sacerdote. “Recuerdo en una ocasión, que iba de camino a verlo, escuché nuevamente la voz, que decía: ‘Estoy siempre peleando con esta y no consigo nada‘”. Aunque siguieron las agresiones por algún tiempo, poco a poco comenzaron a desaparecer.

“Ahora voy a la iglesia todos los domingos, rezo diariamente el Rosario y la coronilla de la Divina misericordia… Mi vida es como un renacer“, comenta. Itzel, a día de hoy, llora de emoción muchas veces al recordar aquellos momentos en el que la imagen de la Virgen, y de su hijo, le salvaron la vida.