23 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. Pedro Luis López y lecturas de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, san Pío de Pietrelcina, presbítero, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
miércoles, 23 de septiembre de 2026
Santa Misa de hoy, miércoles, san Pío de Pietrelcina, 23-9-2026
23 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, miércoles de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, san Pío de Pietrelcina, presbítero, presidida por el P. Pedro Luis López, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Misterios Gloriosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 23-9-2026
23 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gloriosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, miércoles, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.
Palabra de Vida 23/9/2026: «No llevéis nada para el camino» / Por P. Jesús Higueras
Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 23 de septiembre de 2026, miércoles de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, san Pío de Pietrelcina, presbítero, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Lucas 9, 1-6:
En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:
«No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco tengáis dos túnicas cada uno.
Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.
Y si algunos no os reciben, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, como testimonio contra ellos».
Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.
Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 23-9-2026
23 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Oración a San Pío de Pietrelcina para obtener las gracias vitales que necesitamos / Por P. Carlos García Malo
* «Santo padre Pío, que crucificado en vida, te inmolaste en la cruz del controvertido siglo XX con las llagas sangrantes como otro Cristo sufriente…. Mírame humillado y afligido en tu presencia… Yo sé que desde el cielo sabes cuánto necesito y desde ahora me abandono a la providencia de Dios que traspasada por tu intercesión alcanzará para mi vida todas las bendiciones que necesito»
P. Carlos García Malo / Camino Católico.- “Oh Jesús, mi suspiro y mi vida, te pido que hagas de mí un sacerdote santo y una víctima perfecta”, escribió una vez San Pío de Pietrelcina, cuya fiesta se celebra cada 23 de septiembre. Su oración fue escuchada y se le concedió el don de los estigmas.
Durante su vida, Dios lo dotó de muchos dones, como el discernimiento extraordinario que le permitió leer los corazones y las conciencias. Por ello muchos fieles acudían a confesarse con él.
El Padre Pío nació en Pietrelcina (Italia) el 25 de mayo de 1887. Su nombre era Francisco Forgione y tomó el nombre de Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V, cuando recibió el hábito de Franciscano capuchino.
A los cinco años se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús, quien posó su mano sobre la cabeza del niño. El pequeño, a su vez, prometió a San Francisco que sería un fiel seguidor suyo. Desde entonces su vida quedó marcada y empezó a tener apariciones de la Santísima Virgen.
A los 15 años decide ingresar a la Orden Franciscana de Morcone y tuvo visiones del Señor en la que se le mostró las luchas que tendría que pasar contra el demonio.
El 10 de agosto de 1910 es ordenado sacerdote. Poco tiempo después le volvieron las fiebres y los dolores que lo aquejaban, entonces fue enviado a Pietrelcina para que restablezca su salud.
En 1916 visita el Monasterio de San Giovanni Rotondo. El Padre Provincial, al ver que su salud había mejorado, le manda que retorne a ese convento en donde recibió la gracia de los estigmas.
“Era la mañana del 20 de septiembre de 1918. Yo estaba en el coro haciendo la oración de acción de gracias de la Misa… se me apareció Cristo que sangraba por todas partes. De su cuerpo llagado salían rayos de luz que más bien parecían flechas que me herían los pies, las manos y el costado”,describió San Pío a su director.
“Cuando volví en mí, me encontré en el suelo y llagado. Las manos, los pies y el costado me sangraban y me dolían hasta hacerme perder todas las fuerzas para levantarme. Me sentía morir, y hubiera muerto si el Señor no hubiera venido a sostenerme el corazón que sentía palpitar fuertemente en mi pecho. A gatas me arrastré hasta la celda. Me recosté y recé, miré otra vez mis llagas y lloré, elevando himnos de agradecimiento a Dios”, añadió.
El 9 de enero de 1940 animó a sus grandes amigos espirituales a fundar un hospital que se llamaría “Casa Alivio del Sufrimiento”. La cual se inauguró el 5 de mayo de 1956 con la finalidad de curar al enfermo en lo físico y espiritual.
El Padre Pío partió a la Casa del Padre un 23 de septiembre de 1968 después de murmurar por largas horas “¡Jesús, María!”.
San Juan Pablo II, durante su canonización el 16 de junio del 2002, dijo de él: “Oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos”. Oremos al Padre Pio para que interceda ante el Señor y se nos concedan las gracias que nuestras almas necesitan para progresar espiritualmente:
Tú, que aceptaste vivir la pasión durante tu paso terrenal por la conversión de los pecadores y, así, arrancarle al buen Dios innumerables gracias y milagros en beneficio de todos cuantos se acercaban a ti.
Mírame humillado y afligido en tu presencia suplicándote un favor más para este alma que tanto espera y confía en ti.
Yo sé que desde el cielo sabes cuánto necesito y desde ahora me abandono a la providencia de Dios que traspasada por tu intercesión alcanzará para mi vida todas las bendiciones que necesito.
Amén.
San Pío de Pietrelcina. Ruega por nosotros.
P. Carlos García Malo
San Pío de Pietrelcina nos invita también a vivir una vida de oración sincera, a acercarnos con confianza a la Eucaristía y a practicar la caridad con quienes más lo necesitan / Por P. Carlos García Malo
martes, 22 de septiembre de 2026
Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Misa de hoy, martes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, 22-9-2026
22 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Homilía del P. José Blanco y lecturas de la Santa Misa de hoy, martes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Santa Misa de hoy, martes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, 22-9-2026
22 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, martes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, presidida por el P. José Blanco, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Misterios Dolorosos del Santo Rosario, desde el Santuario de Lourdes, 22-9-2026
22 de septiembre de 2026.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario correspondientes a hoy, martes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.
Palabra de Vida 22/9/2026: «Mi madre y mis hermanos son estos» / Por P. Jesús Higueras
Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 22 de septiembre de 2026, martes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.
Evangelio: San Lucas 8, 19-21:
En aquel tiempo, vinieron a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Entonces le avisaron:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte».
Él respondió diciéndoles:
«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».
Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 22-9-2026
22 de septiembre de 2026.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen» / Por P. Carlos García Malo
lunes, 21 de septiembre de 2026
Fede Carranza, cantante de Jésed: «Era inseguro, me aboqué en la pornografía, la sexualidad y el alcohol hasta que dije: ‘Señor, ya no quiero estar lejos de ti. Extraño vivir en paz. Quiero corregir el rumbo’»
Fede Carranza, cantante del Ministerio de Música católico Jésed
* «Dios no es un padre de acuerdos. Dios sale a buscarte. Toma tu corazón y lo exprime, te convierte, te sostiene y te da vida. Recuerdo que Tomás mete su mano y toca el costado de Cristo y le dice “Señor mío y Dios mío…mi Dios”. Pensé: “Tengo que hablar con San Francisco de Asís”»
Testimonio de Fede Carranza entrevistado en un vídeo por Veronica Brunkow
Camino Católico.- Fede Carranza, cantante del Ministerio de Música católico Jésed, hasta poder testimoniar a Cristo ha tenido que recorrer un largo camino no exento de dificultades: “De adolescente andaba con inseguridades y las tapaba, no las sanaba; empiezo a incursionar en la pornografía y en la impureza”, dice entrevistado en un vídeo por Veronica Brunkow. También la promiscuidad sexual y su embriaguez reiterada con alcohol le determinaron la vida.
El inicio de su conversión se produjo cuando tocó fondo estudiando en la universidad y despertó después de una noche de alcohol. Se encontraba tan mal que fue a buscar silencio en la capilla y “le dije al Señor: ‘Ya no quiero estar lejos de ti, Señor. Me hartan las cosas, extraño vivir en paz. Quiero corregir el rumbo’”. Así empezó su combate para descubrir el amor de Dios. Esta es una síntesis de su historía de vida que cuenta en el vídeo:
«Dios no quiere un contrato contigo, o tu servicio. Dios te quiere a ti. Dejé que el Señor me mostrara cómo manejar mi vida»
Mi historia es la historia del hijo pródigo. Nací en Monterrey. De adolescente, quería explorar otras cosas y descubrir más sobre mí mismo. Yo tenía todo en la casa de mi padre. Tenía amigos a raíz de su interés por la música. Yo andaba con inseguridades y las tapaba, no las sanaba; así que empiezo a incursionar en la pornografía y en la impureza para tapar mi inseguridad. Si no ves la muerte como natural, todo se distorsiona y se contamina. Varias personas cercanas murieron. Termine la Preparatoria y me fui de casa, lleve una vida muy mundana. Ya no quería tapaderas para mi inseguridad. Empecé a andar con amigos que traían la misma crisis que yo.
Mi rompimiento con Dios fue lento, pero salir de casa de mi padre fue como un símbolo. Cuando me embriagaba en compañía de amigos, sacaba mis inseguridades y eso te acaba de romper porque nadie te arropa. Hacer confidencias en ese estado te lleva a caer en vacíos. Cuando tropiezas en vacío no ves el piso, es como tropezar en la noche: No sabes con qué te vas a golpear ni de dónde cogerte. Eso pasa en las relaciones sexuales fuera del matrimonio: crees que tienes todo bajo control y no es así, caes en el vacío. Vuelven a mi mente pensamientos deprimentes.
Estaba en segundo año de universidad, estaba reprobando. No me interesaba nada el estudio; no sabía cuánto gastaba mi papá en mí. Un día me dijo mi padre: ¿No te gustaría estudiar en Estados Unidos en Stubenville? Yo le dije que sí, me fui un verano, me encantó. En enero del 2008 me fui a estudiar la carrera de Comunicación. Allí toqué fondo. Desperté en la casa de un amigo, nos habíamos emborrachado, yo tenía la camisa sucia y me estallaba la cabeza. Me fui a mi habitación y no podía dormir. Pensé: “Me tengo que ir a un lugar silencioso”. Busqué la capilla, era domingo y había Misa. Me quedé y le dije al Señor: “Ya no quiero estar lejos de ti, Señor. Me hartan las cosas, extraño vivir en paz. Quiero corregir el rumbo”.
Me dije: “No tengo brújula. Estoy reventado. Ando en concupiscencias…”. Regresé a Monterrey y traté de portarme bien con algunas excepciones. Le dije al Señor: “Te sirvo pero te deshonro”. Me di cuenta de que me estaba dañando, había una rotura entre mi alma y mi cuerpo. Esto duró cuatro años, hasta que una amiga me dijo: “No te veo contento, andas deprimido y no eres de una pieza. Necesitas ayuda profesional”. Después de cuatro sesiones me dice la psicóloga: “El problema es que no te amas, no te has aceptado, rechazas tu infancia”. Había empezado a hablar con un sacerdote y le dije; “No quiero orar”. Me dijo: “Lo entiendo, porque no conoces a Dios”. Me hirió, y era verdad, me hirió Dios con la llama de amor viva. Sentí el amor paternal de Dios que exprimía mi corazón con amor, te quebranta y te cura.
Dios no es un padre de acuerdos. Dios sale a buscarte. Toma tu corazón y lo exprime, te convierte, te sostiene y te da vida. Recuerdo que Tomás mete su mano y toca el costado de Cristo y le dice “Señor mío y Dios mío…mi Dios”. Pensé: “Tengo que hablar con San Francisco de Asís”.
Decidí ir dos semanas a Europa y aprovechar para ver a mi hermana que vive en Holanda.
En el primer día del viaje fui a Segovia, donde está enterrado San Juan de la Cruz. En el altar hay una oración que dice: “No me quitarás Dios mío lo que una vez me diste en tu único Hijo Jesucristo, en que me diste todo lo que quiero, por eso me holgaré que no tardarás si yo espero. Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos, y míos los pecadores; los ángeles son míos y la Madre de Dios y todas las cosas son mías y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí. Entonces ¿qué pides?, ¿qué buscas alma mía? Tuyo es todo esto y todo es para ti. No te pongas a menos ni repares en migajas que se caen de la mesa de tu Padre. Sal fuera, gloríate en Su gloria, escóndete en ella y goza y alcanzarás las peticiones de tu corazón”.
Fede Carranza
Comprendí que, si alguien sabe historias de amor es Dios.
Decido pasar tres días en Asís, apagar teléfonos y guardar silencio. Llegué a Asís, a rezar ante la tumba de San Francisco. Me dije a mí mismo: “Dios no quiere un contrato contigo, o tu servicio. Dios te quiere a ti”.
Comprendí que la mística católica se ha perdido en estos tiempos. La vida mística va a salvar a la humanidad porque es la única manera en que vamos a amarnos a nosotros mismos y a los demás. Si supiéramos lo que valemos, amaríamos la vida… Los que abortan o matan es porque ellos mismos no saben lo que valen.
Cuando regresé dejé que el Señor me mostrara cómo manejar mi vida. Fui con la psicóloga y me dijo: “Ya dejaste de ser niño. Ahora hablas como hombre. Ya no necesitas mi ayuda”.
Volví con el sacerdote y le dije: “Descubrí que no sé nada”. El comentó: “Este es el mejor momento para conocer a Dios”.
Lo primero que descubres cuando Dios te quebranta es que Él siempre ha estado siempre allí, contigo. Ahora sirvo al Seños sin condiciones. Estoy feliz, estoy pleno en Él. Me agarro de tres cosas: de la lectura inteligente de los evangelios, que son un mapa para conocer a Jesucristo. Me apoyo en los santos, en sus escritos, y en los sacramentos.
Ministerio de Música católico Jésed
Boštjan Rakovnik y Mihaela, matrimonio, han superado todas sus crisis: «Cada día invitamos a Jesús a nuestra relación; estamos conectados entre nosotros y con Él, quien siempre está cerca»
Boštjan Rakovnik y su esposa, Mihaela, un matrimonio esloveno, han afrontado todas sus crisis con oración perseverante / Foto: Osebni arhiv - Aleteia
* «Nos nutrimos espiritualmente con Dios, a lo largo del día, con la oración y el amor mutuo. Al encontrarnos con el prójimo, con la Palabra de Dios y con Jesús entre nosotros, en la Eucaristía… Como tenemos una capilla en el trabajo, me detengo allí todos los días y le pido a Jesús que me acompañe en las relaciones de ese día. No siempre es fácil, pero es la voluntad de Dios»
Camino Católico.- Boštjan Rakovnik, de Eslovenia, es un hombre que, incluso en un día completamente normal, sabe reconocer las oportunidades para nuevos comienzos; pero sobre todo, para el amor. Él es un ejemplo a seguir para muchos de quienes lo conocen. Trabaja como técnico de mantenimiento en un hospital, y en su tiempo libre prefiere pasar el rato con su esposa Mihaela y sus seres queridos. Participa activamente en la asociación pastoral de su parroquia y, todos los días, junto con su esposa, reza por la paz en el movimiento "La Obra de María".
Boštjan Rakovnik y su esposa, Mihaela, invitan cada mañana a Jesucristo a su relación / Foto: Boštjan Rakovnik - Aleteia
“Cada día decido empezar de nuevo. La relación matrimonial es muy importante para mí. Vale la pena invertir en ella. Mi esposa y yo casi siempre planeamos el día juntos. Por la mañana tomamos café e invitamos a Jesús a nuestra relación. Estamos conectados entre nosotros y con Él, quien siempre está cerca. La Misa es una parte importante del día para nosotros”, comparte Boštjan Rakovnik en Aleteia.
“Una de las muchas actividades diarias que son importantes para mi paz interior es el dado del amor. En él hay frases como: ‘Ama a tu enemigo’, ‘Sean uno’, ‘Ama a Jesús en cada persona’, ‘Ama primero’… Lanzo el dado cada día y trato de vivir así desde hace varias décadas. Y debo reconocer que soy testigo vivo de milagros constantes”, asegura.
“Con nosotros vive Jasna, la hermana de mi esposa, que tiene una discapacidad desde la infancia; también tenemos a nuestra perrita, Biba, y un jardín grande. Cuando estamos juntos, todos estamos muy felices y hay un ambiente agradable. Pero todos necesitamos el amor mutuo para que esto siga vivo y siga adelante. Cada uno de nosotros debe cumplir con su parte y con el deber del que es responsable. Cuando eso no ocurre, por lo general, es difícil. En esos momentos hay que empezar de nuevo. En las relaciones hay que saber acercarse y también dejar al otro en paz”, asevera Boštjan.
Boštjan Rakovnik trabajando en su jardín / Foto: Osebni arhiv - Aleteia
“En el trabajo, las relaciones pueden ser buenas o malas. A menudo, yo mismo soy el culpable de ellas. Mis compañeros de trabajo son mi ‘espejo’. A menudo me pregunto qué más puedo hacer por ellos. Como tenemos una capilla en el trabajo, me detengo allí todos los días y le pido a Jesús que me acompañe en las relaciones de ese día. No siempre es fácil, pero es la voluntad de Dios”, subraya este técnico de mantenimiento en un hospital.
“Mi tiempo para mí se ve enriquecido por un grupo de voluntarios de la Obra de María. Cada 14 días nos reunimos desde toda Eslovenia y nos enriquecemos con la vida de Jesús entre nosotros. También me enriquece el paseo diario con mi perrita Biba y, por supuesto, la vida con mis seres queridos”, reconoce.
Boštjan Rakovnik confidencia que “el estereotipo de que los hombres somos el cabeza de familia, pues no se aplica en mi caso. A menudo estoy en la cocina, ayudando a mi esposa. Nos apoyamos mutuamente y tratamos de ser iguales el uno para el otro, incluso en las demás tareas del hogar. Mimo a mi esposa llevándole café a la cama y un masaje en las plantas de los pies. Lo que más valora es que la ayude sin quejarme. Se trata de pequeños detalles. Mi regalo mensual es un ramo de flores cada 15 del mes, cuando celebramos nuestro aniversario de boda. La apoyo en los días difíciles, por lo general debido a casos complicados en el trabajo. La cercanía es la verdadera relación, y eso es lo que ella valora”.
Boštjan Rakovnik dice que su matrimonio se nutre espiritualmente con Dios / Foto: Osebni arhiv - Aleteia
A Boštjan Rakovnik y a su esposa, Mihaela, no han podido tener hijos propios y pese a ello pueden ser fructíferos: “Lo hemos afrontado con mucho diálogo y aceptando la situación, sin compadecerse de uno mismo y ayudando al prójimo. Tenemos a Jasna, y en el pasado también cuidamos a personas mayores: a mi suegra, a mi papá y a mi mamá. Tenemos varios ahijados, a quienes acompañamos en su camino por la vida. Si cada día miras a tu alrededor, verás a alguien que necesita tu ayuda”.
El acontecimiento o prueba en la vida que más ha hecho reflexionar a Boštjan es: “sin duda, la boda. También el cuidado de una persona con discapacidad, y darme cuenta de que no tendríamos hijos propios. Más tarde, también la búsqueda de un nuevo empleo”.
Para concluir, Boštjan explica que “nos nutrimos espiritualmente con Dios, a lo largo del día, con la oración y el amor mutuo. Al encontrarnos con el prójimo, con la Palabra de Dios y con Jesús entre nosotros, en la Eucaristía”.






















