Camino Católico

Mi foto
Queremos que conozcas el Amor de Dios y para ello te proponemos enseñanzas, testimonios, videos, oraciones y todo lo necesario para vivir tu vida poniendo en el centro a Jesucristo.

Elige tu idioma

Síguenos en el canal de Camino Católico en WhatsApp para no perderte nada pinchando en la imagen:

viernes, 11 de octubre de 2024

Thiago Santana: «Quise ser feliz sin Dios y sin comprender su voluntad para mi vida. Me alejé de Él, pero Él nunca se alejó de mí; mi hermana murió de cáncer y Cristo me llamó a ser sacerdote»


  Thiago Santana pronto será ordenado sacerdote

* «Trabajaba por la mañana y después iba a la universidad. Llegaba a casa a las diez y media de la noche. Estaba muy ocupado en perseguir mi sueño, y todo lo reducía a una vida cómoda, divertirme y entregarme a los placeres de la vida… Fue un proceso lento y lleno de dificultades, comenzar una nueva vida en Cristo exige muchas renuncias: abandonar hábitos y pensamientos contrarios a los de Cristo, perder ciertas amistades que no aceptan esta búsqueda de la santidad, entre otras… Fui a una peregrinación a Fátima y Cuando volví a casa, dejé el trabajo, los estudios y las citas, y me fui a hacer una experiencia en la comunidad de los Siervos del Corazón Inmaculado de María»

Camino Católico.- Thiago Santana dos Santos nació en Aracaju el 14 de marzo de 1995 en una familia católica. A pesar de haberse apartado de la fe en su juventud, después de un largo camino lleno de pruebas para volver a Dios, hoy está muy cerca de recibir la ordenación diaconal, el paso previo para ser sacerdote. Recientemente ha completado sus estudios de Bachillerato en Teología gracias a la Fundación CARF que también apoya a diversas congregaciones como los Siervos del Corazón Inmaculado de María a la que pertenece este joven. 

Sobre la existencia de Dios

«Nací en una familia católica y desde pequeño mis padres me transmitieron los valores cristianos de la mejor manera que pudieron», dice Thiago en su testimonio de conversión y vocación que cuenta en el portal de la Fundación CARF.

«Cuando era pequeño, mi madre y mis dos hermanas mayores nos llevaban a Misa todos los domingos. Recuerdo que durante un tiempo rezábamos el rosario todos los días antes de cenar: cada uno cogíamos un rosario, encendíamos una vela a los pies de una imagen de la Virgen y toda la familia nos sentábamos alrededor», reconoce.

«Nuestra fe era sencilla y no sé cuánto rezaba realmente, porque recuerdo que entre avemaría y avemaría me ponía a jugar con el rosario, y sólo paraba cuando mi padre me llamaba la atención. Por simple que fuera, al menos tenía un poco de fe», se sincera.

Creer en la adolescencia

Cuando llegó a la adolescencia, empezó a discutir la necesidad de ir a Misa. Lo hacía más por pereza que por dudas sobre su significado. Empezó a dejar de ir los domingos, en contra de los deseos de su madre, que le seguía insistiendo para que fuera. El rezo del rosario en familia había sido abandonado por todos, a excepción de su madre que lo rezaba con frecuencia.


Thiago Santana abandono la fe en su adolescencia, pero Dios no se alejó de Él

«En cuanto a la fe, desde la adolescencia hasta los veinte años sólo me quedaba el nombre de cristiano católico, un tímido afecto por Jesús y otro más fuerte por María. Aunque me había preparado para la Primera Comunión a los ocho años y para el sacramento de la Confirmación a los catorce, no tenía vida de oración y ni siquiera asistía a los sacramentos», afirma Thiago.

«Hasta los veinte años, sólo me había confesado dos veces: antes de la primera comunión y antes de la confirmación», relata. Su relación con Dios se hizo cada vez más lejana, hasta llegó a creer que la fe no era más que una consecuencia cultural, que no tenía ninguna relación con una verdad salvadora. 

Una vida fácil y cómoda, pero sin Dios

Aunque la vida interior de Thiago estaba muy alejada de Dios, le iba muy bien en los estudios y el trabajo. Terminó el colegio sin demasiadas dificultades, y estudió AdE (Administración de Empresas) en una universidad pública.

Consiguió prácticas en un hospital privado, donde le contrataron. Le gustaba su carrera y el trabajo que hacía. «Trabajé duro para conseguir todo aquello, con mucha dedicación y honradez. Trabajaba por la mañana y después iba a la universidad. Llegaba a casa a las diez y media de la noche. Estaba muy ocupado en perseguir mi sueño, y todo lo reducía a una vida cómoda, divertirme y entregarme a los placeres de la vida», relata Thiago.

«Empecé a preguntarme si Dios existía realmente o si no era más que una construcción humana. Estas ideas no son extrañas ni originales hoy en día. Sé que sólo soy hijo de una generación con poca educación para reflexionar y poca formación cristiana», reflexiona el joven.

Llamados a algo mucho más grande

Por muy bueno que sea todo esto, el sentido de nuestra vida no puede reducirse solo al trabajo y a los placeres terrenales. Estamos llamados a algo mucho más grande de lo que este mundo puede ofrecernos.

Nuestros corazones piden mucho más que los placeres de este mundo. «Lo que critico de mi comportamiento es que quise ser feliz sin Dios y sin comprender cuál es su voluntad para mi vida. Me alejé de Él, pero Él nunca se alejó de mí; me olvidé de Él, pero Él nunca se olvidó de mí».

Una prueba dura

«El valor del oro se prueba en el fuego, y el valor de los hombres en el horno del sufrimiento».

La hermana mayor de Thiago, casada desde hacía dos años, esperaba su primer hijo, motivo de gran alegría para toda la familia. Unos meses después de nacer su sobrino, su hermana empezó a sentir fuertes dolores en la parte baja de la espalda y, tras algunas pruebas, los médicos pensaron que se trataba de un simple cálculo renal y que debían operarla sin complicaciones. 

Durante la operación, el médico observó una coloración diferente en el hígado y tomó una muestra para hacerle una biopsia. Mientras no llegaba el resultado de la biopsia, el dolor continuaba y se realizaron otras pruebas, pero los médicos no llegaban a ninguna conclusión. Fue entonces cuando llegó el resultado de la biopsia: su hermana tenía cáncer y ya estaba haciendo metástasis.

Los médicos empezaron a profundizar para intentar ayudar en todo lo que pudieran, pero sabían que la enfermedad ya estaba en una fase muy avanzada. Desde el punto de vista médico, poco se podía hacer, salvo darle todo el tiempo posible. 

El amor de Dios y a la devoción a María Santísima

Esta situación dio un vuelco a la vida de Thiago. Su fe se reavivó, porque era la única solución para la curación de su hermana. «Toda la familia, amigos y conocidos rezábamos por ella, no nos quedaba otra», nos cuenta. Su hermana, que tenía veintisiete años y un hijo de pocos meses, murió cinco meses después de que se descubriera el cáncer. 

En esos cinco meses, entre hospitalizaciones, tratamientos incómodos, dolor físico y el dolor de estar lejos de su hijo, la hermana de Thiago se abrió al amor de Dios y a la devoción a María Santísima.

Thiago Santana con su familia

Volvió a rezar el Rosario cada día, meditaba el Evangelio casi todos los días, se replanteaba toda su vida, hablaba de Jesús a los que venían a visitarla y, cuando el dolor se lo permitía, estaba alegre y celebraba, sobre todo cuando le llevaban a su hijo a visitarla.

«Un día la tristeza se había apoderado de su corazón, no tenía muchas fuerzas para luchar, mi madre tomó su biblia y le leyó el evangelio del día, después de unos minutos en silencio, levantó la cabeza y le dijo: "a partir de ahora voy a ser feliz". Al día siguiente fue a encontrarse con Dios», nos cuenta.

Un reencuentro con la fe

Tras la pérdida de su hermana, Thiago no tenía fuerza de voluntad para perseguir sus sueños, porque habían perdido su sentido. «La muerte de un ser querido nos hace replantearnos nuestra propia vida».

En la Misa celebrada un mes después de su muerte, le invitaron a participar en un encuentro organizado por los jóvenes de la parroquia. Aunque era muy reacio y estaba convencido de que no se quedaría mucho tiempo, decidió participar. Aquel encuentro fue realmente especial.

Se habló del amor de Dios y de su invitación a todos a vivir con Él. Era lo que necesitaba para empezar de nuevo. Empezó a ir a las reuniones que se hacían los sábados y poco a poco se fue abriendo más y más a la fe.

Comenzó a ir a Misa los domingos y a redescubrir la belleza de la fe. «Fue un proceso lento y lleno de dificultades, comenzar una nueva vida en Cristo exige muchas renuncias: abandonar hábitos y pensamientos contrarios a los de Cristo, perder ciertas amistades que no aceptan esta búsqueda de la santidad, entre otras» cuenta.


Thiago Santana con pequeños de su familia

Un torneo de voleibol que cambiaría su vida

A los dos años de este camino de fe, conoció a los Siervos del Corazón Inmaculado de María. Fue a través de un torneo de voleibol entre parroquias organizado por ellos. El torneo tuvo lugar en la comunidad de los Siervos y duró todo el día. 

Para Thiago, ver a sacerdotes tan jóvenes en medio de gente joven, charlando, jugando y divirtiéndose, era una novedad. «Una de las cosas que más me llamó la atención fue el hábito que vestían. La alegría que transmitían era contagiosa» nos cuenta. «Aquel día, recuerdo que durante la pausa para comer, aproveché para confesarme. El sacerdote que me confesó me invitó a participar en sus reuniones de jóvenes y decidí unirme». 

Esta decisión también estuvo motivada por el hecho de que en aquel momento salía con una chica que participaba en los retiros organizados por la comunidad. Como ella estaba interesada y Thiago tenía una buena impresión de aquellos religiosos, decidieron empezar a asistir a las reuniones.

Un viaje a Fátima para discernir

Poco a poco, se fue interesando cada vez más por el carisma de la Familia del Corazón Inmaculado de María, movimiento eclesial al que pertenecen los Siervos. «Su forma de rezar, su devoción a María y al Santo Rosario, su adoración a la Eucaristía, su alegría de estar con Dios a pesar de las dificultades, el espíritu de familia que se transmitía, todo eso me atraía cada vez más», relata Thiago.

Llegó al punto en que no podía pensar en otra cosa que no fuera la vida que llevaban aquellos religiosos, su entrega total a Dios y a su misión. Por mucho que le gustaran su trabajo y sus estudios, y que su relación de pareja fuera bien, su corazón le pedía algo más.

«Me sentía muy atraído por la vida religiosa, pero tenía miedo de abandonarlo todo y vivir esa experiencia. Me reuní varias veces con el sacerdote que me seguía espiritualmente y me hizo una oferta: una peregrinación a Fátima».

A regañadientes, decidió aceptar la propuesta. Fue una de las experiencias más importantes de su vida, pues conoció la historia de las apariciones de Fátima y cómo vivían los pastorcitos. La sencillez y la grandeza con la que aquellos niños amaban a Jesús y a María, y se entregaban por la conversión de los pecadores, le sirvieron de ejemplo y de valor para decidirse a dejarlo todo y ver si la consagración era o no el camino adecuado para él. «Cuando volví a casa, dejé el trabajo, los estudios y las citas, y me fui a hacer una experiencia en la comunidad de los Siervos».


Thiago Santana con la Virgen María

Una vocación de sacerdote

Ya han pasado siete años desde su experiencia; hace tres profesó los votos de pobreza, castidad y obediencia, y ahora se prepara para la profesión perpetua y el sacerdocio. 

Llegó a Italia en 2018 para comenzar su formación y discernimiento para la vida consagrada. En los dos primeros años del itinerario formativo, llamado postulantado, estudió Filosofía, también en la Universidad de la Santa Cruz. 

Más tarde fue a Toscana para hacer el noviciado. Este último es un período de formación carismática y a la vida consagrada con una duración de un año que los prepara para la profesión religiosa y la emisión de los votos de pobreza, castidad y obediencia. 

Después de la profesión regresó a Roma y comenzó los estudios de Teología, además de la formación interna del instituto, y ahora acaba de terminar la formación teológica con el Bachillerato en Teología, dando paso finalmente a la ordenación sacerdotal.

Muy agradecido a los benefactores

Quiere compartir con los benefactores de la Fundación CARF que «todo este camino de formación, toda esta gran obra, sin vuestra ayuda, difícilmente podría llevarse a cabo. Gracias a los benefactores, yo y mis hermanos hemos podido tener acceso a una enseñanza de calidad y en un ambiente sano, lo que es esencial para seguir el camino trazado por Cristo y transmitido por la Iglesia». 

Agradece vuestro «sí» a ser instrumento de la divina providencia y hacer posible esta obra de Dios en sus vidas. «Dios les ha llamado a ser un canal de gracia, colaborando al crecimiento de los miembros de la Iglesia y consecuentemente a la edificación del Cuerpo Místico de Cristo. Y qué gran honor ¡ser elegido por Dios para esta noble misión!», nos cuenta. 

Cada día pone a todos los benefactores en sus oraciones, pidiéndole a Dios que les recompense con muchas gracias en esta vida terrena, para que perseveren en el camino de la santidad, y con la vida eterna contemplar la «visión beatífica de la Santísima Trinidad, poniendo también sus vidas y la de sus familias bajo el manto de María Santísima para que interceda sin cesar por ellos». 

Decálogo para alcanzar vivir en serenidad escrito por San Juan XXIII

 


Satanás quiere destruir al hombre, pero los arcángeles luchan y nos defienden / Por Arturo López

Camino Católico.-  La meditación la realiza Arturo López Martos, casado y padre de dos hijos, miembro de la Comunidad Familia, Evangelio y Vida, quien medita sobre el objetivo permanente de Satanás que presenta las cosas como buenas para destruir al hombre, pero los arcángeles, enviados y servidores de Dios, luchan y nos defienden si invocamos su ayuda, para acogernos a la victoria salvífica de Jesucristo.

Arturo López también participa de las reuniones de plegaria del grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta enseñanza, el lunes, 29 de septiembre de 2014.

Juan XXIII: El Papa de la paz, película de TV del año 2002

Año: 2002  –  Duración: 180 min. – País: Italia

Dirección: Giorgio Capitani

Guion: Massimo Cerofolini, Francesco Scardamaglia (Historia: Giancarlo Zizola)

Música: Marco Frisina – Fotografía: Luigi Kuveiller

Reparto: Ed Asner, Massimo Ghini, Claude Rich, Michael Mendl, Franco Interlenghi, Sydne Rome, Jacques Sernas, Roberto Accornero, Paolo Gasparini

Productora: Coproducción Italia-Alemania

Género: Drama | Biográfico. Religión. Telefilm

Sinopsis:

En 1958, tras la muerte de Pío XII, el anciano Cardenal Angelo Roncalli, Patriarca de Venecia, viaja a Roma para participar en el cónclave que debe elegir al nuevo Papa, cónclave dominado por toda clase de maniobras políticas. En efecto, una vez en el Vaticano, Roncalli asiste atónito al enconado enfrentamiento entre las distintas facciones eclesiásticas. Durante el cónclave se van desvelando aspectos extraordinarios del pasado del viejo cardenal: su apoyo espiritual y económico a un grupo de trabajadores en huelga, cuando todavía era un joven sacerdote; su ayuda a los cristianos ortodoxos de Bulgaria, cuando estuvo destinado en ese país; sus hábiles negociaciones con el embajador nazi de Estambul para salvar un tren de prisioneros judíos, cuando era diplomático del Vaticano en Turquía; sus finas dotes diplomáticas para evitar que De Gaulle repudiase a treinta obispos que habían apoyado el régimen de Vichy. Hubo que llegar a la undécima votación para que hubiera «fumata bianca»: el elegido, contra todo pronóstico, fue Roncalli, que tomó el nombre de Juan XXIII.


Misterios Dolorosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 11-10-2024

11 de octubre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy viernes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Demos gracias a Dios 🙏🙏🙏 porque Inés, bebé de cinco meses, ha sido operada del corazón y tras varios día en la UCI hoy ha sido trasladada a planta ante la recuperación satisfactoria

 


Homilía del P. Carmelo Donoso y lecturas de la Misa de hoy, viernes, santa María Soledad Torres Acosta, 11-10-2024

11 de octubre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. Carmelo Donoso y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes de la 27ª semana de Tiempo Ordinario, santa María Soledad Torres Acosta, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Santa Misa de hoy, viernes, santa María Soledad Torres Acosta, 11-10-2024

11 de octubre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, viernes de la 27ª semana de Tiempo Ordinario, santa María Soledad Torres Acosta, presidida por el P. Carmelo Donoso, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Palabra de Vida 11/10/2024: «El reino de Dios ha llegado a vosotros» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 11 de octubre de 2024, viernes de la 27ª semana de Tiempo Ordinario, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día

Evangelio: San Lucas 11, 15-26:

En aquel tiempo, habiendo expulsado Jesús a un demonio, algunos de entre la multitud dijeron:

«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».

Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:

«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.

El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.

Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por lugares buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice:

«Volveré a mi casa de donde salí.»

Al volver, se la encuentra barrida y arreglada.

Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí.

Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio».

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 11-10-2024

11 de octubre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Descansa en Dios, sumérgete en su corazón de amor / Por P. Carlos García Malo

 


jueves, 10 de octubre de 2024

Sammy Basso, joven atrapado en un cuerpo anciano fallece a los 28 años: «Para mi Dios es Dios, Creo mucho en el mensaje de Jesús. La fe es lo más importante que tengo, es mi parte más íntima»


Sammy Basso

Camino Católico.- “La fe, entre todas las cosas, es lo más importante que tengo, es mi parte más íntima. Podría decir todo sobre mi mismo, pero si no dijera que tengo fe es como si no hubiera dicho nada. Para mi Dios es Dios, es indescriptible. Creo mucho en el mensaje de Jesús, también como mensaje religioso. Y creo que también los que no creen pueden tomar el mensaje de Jesús y hacerlo suyo”, afirmaba Sammy Basso, con 20 años, en 2016, en un vídeo testimonial en el que era entrevistado por Aleteia y que publicamos. Hasta su muerte, el pasado 5 de octubre, este joven ha seguido viviendo con coherencia de vida.

Sammy Basso, el paciente con progeria más longevo y que ha ayudado a visibilizar esta enfermedad, ha fallecido con 28 años de edad. Sammy nació en 1995 en Schio (Italia). A los dos años le diagnosticaron síndrome de síndrome de progeria de Hutchinson-Gilford, un trastorno genético extremadamente raro que produce la aceleración del envejecimiento.

Junto a sus padres, fundó la Asociación Italiana Progeria Sammy Basso. Se graduó en la Universidad de Padua en Ciencias Naturales y en Biología Molecular. Fue nombrado Caballero de la Orden al Mérito de la República Italiana.Como investigador, siempre fomentó la investigación científica, que no consideraba contradictoria con la fe; de hecho, consideraba que ambas eran caminos que llevaban a Jesús.

Su fe, la pasión por la vida y el querer ir más allá, con alegría, a pesar de todo, se transparentaban en cada una de sus expresiones. Sammy llevaba una Tau, una cruz franciscana en el cuello, y compartía que “Mi oración antes de nada es una acción de gracias. Teniendo la Progeria, podría pedir que pueda estar bien. Pero la Progeria es sólo una pequeña parte de lo que es mi vida. Tengo muchísimas cosas, pero sólo vivir en esta tierra, tener las montañas, el mar, la familia, son todo cosas muchísimo más grandes que una enfermedad” decía este joven.


Sammy Basso con su familia y amigos

El anuncio de su fallecimiento fue dado por la Asociación Italiana Progeria Sammy Basso APS: "Ayer por la noche, 5 de octubre, Sammy Basso falleció repentinamente, tras un día de celebración, rodeado del cariño de quienes lo querían. Estamos profundamente agradecidos por el privilegio de haber compartido una parte de nuestro camino con él. Nos enseñó a todos que, aunque los obstáculos de la vida a veces parecen insuperables, vale la pena vivirla con plenitud. En nombre de la familia, los amigos y la Asociación Italiana Progeria Sammy Basso, agradecemos a todos por el apoyo manifestado".

Colin Smith era protestante y se convirtió al catolicismo: «Escribí centenares de cartas a mi familia para explicarles la fe y todos se han hecho católicos. He quedado asombrado por la Providencia»

La búsqueda de la verdad de Colin Smith, el primero por la derecha, ha llevado a la conversión de toda su familia que entraron en la Iglesia Católica la pasada Solemnidad de la Asunción, el 15 de agosto, en la casa madre de las hermanas dominicas de Nashville donde está tomada la imagen. De izquierda a derecha están los hermanos de Colin, Andrew y Abby, y sus padres, Beth y Byron, junto a él - Foto: Colin Smith

* «La razón más obvia de escribir las cartas fue mi amor por mi familia y un deseo genuino de que encontraran la plenitud de la vida cristiana que yo creía haber encontrado. Aunque, escribí concretamente cartas porque no quería darles lecciones. Explicar la posición católica frente al protestantismo lleva mucho tiempo, y dar lecciones sería incómodo. Las cartas añaden un toque personal, que sabía que sería bien recibido. Me había ganado la reputación de ser sólido en mi fe. Fue una experiencia maravillosa, pero también me sentí tentado a considerarlo un logro mío, lo cual no fue así. Las cartas no provocaron la conversión. Los factores más importantes estaban totalmente fuera de mi control. Fue un honor ser el padrino de mi padre y de mi hermano. Tuvimos a muchos de nuestros amigos católicos presentes, lo que fue una gran alegría»

Camino Católico.- Colin Smith es un estudiante de la universidad católica de Notre Dame (Indiana, EE.UU) que se convirtió hace apenas cuatro años. Tiempo en el que no se quedó quieto y escribió cientos de cartas para convencer a su familia de que hicieran lo mismo, y funcionó. El portal National Catholic Register acaba de recoger su historia. "¡Me faltan las palabras! Ha sido surrealista ver cómo nuestra historia se hacía pública y la compartían tantos católicos", publicó Smith recientemente en X. El joven se crió como un protestante evangélico devoto, hasta que se convirtió al catolicismo antes de comenzar su primer año de universidad en Notre Dame.

Después de su conversión, Smith decidió escribir cientos de cartas a sus padres y a sus dos hermanos menores explicándoles el razonamiento teológico de su fe. Cuatro años después, sus padres, Beth y Byron, y sus hermanos, Abby y Andrew, ingresaron a la Iglesia Católica el 15 de agosto, Solemnidad de la Asunción de María, en la casa madre de las Hermanas Dominicas de Santa Cecilia en Nashville, Tennessee.

Smith ha explicado cómo la búsqueda de la verdad en medio de una cultura secular y progresista atrajo a sus padres y hermanos a la Iglesia. El estudiante ha compartido la inspiración que había detrás de los cientos de cartas que escribió a los miembros de su familia.

"A principios de la escuela secundaria, me enfrenté a las preguntas típicas de esa edad: ¿Dios realmente existe? ¿tiene sentido la resurrección? ¿La Biblia es verdad? Decidí examinar los principios básicos de la religión y experimenté un intenso entumecimiento espiritual. Hasta que sentí a Dios nuevamente cuando los sacerdotes y las hermanas dominicas entraron en mi vida, especialmente el padre Dominic Legge. Él visitaba nuestra casa para cenar y siempre me sorprendía lo razonable que hacía parecer el cristianismo", comenta Smith.

"Las cartas no provocaron la conversión. Los factores más importantes estaban totalmente fuera de mi control. Fue un honor ser el padrino de mi padre (momento de la imagen) y de mi hermano", dice Colin - Foto: Colin Smith

"Me presentó a Santo Tomás de Aquino y al tomismo, especialmente al Instituto Thomista, que él dirigía, y a Pints ​​with Aquinas, un podcast presentado por Matt Fradd. Profundizar en la Summa Theologica hubiera sido demasiado, pero estos resúmenes me ayudaron a conocer su pensamiento. Con el tiempo, comencé a leer los escritos de Santo Tomás, y ​​estas fuentes me convencieron de la fe cristiana. Me impresionó la cantidad de excelentes preguntas que planteaba Santo Tomás, que yo nunca había considerado".

"El estudio del tomismo fue profundamente terapéutico para mí. Cambió totalmente mi forma de ver el mundo y borró gran parte de la basura de la filosofía moderna que había absorbido a través de la cultura. Decidí que, como honestidad intelectual, debía darle al catolicismo una oportunidad de persuadirme. Cuando me sumergí en la tradición católica, me di cuenta de que había demasiados puntos en discordia, así que decidí centrarme en las cuestiones de autoridad".

"San John Henry Newman finalmente me convenció de las pretensiones de autoridad del catolicismo al resolver mis preguntas sobre por qué los Padres de la Iglesia estaban en desacuerdo sobre muchas cuestiones teológicas. Todo encajaba y me convencí del catolicismo en mi último año de secundaria. Me convertí al catolicismo el verano siguiente, antes de entrar en Notre Dame, en la Casa de Estudios Dominicos".

Sin embargo, paradójicamente, los "enemigos de la Iglesia" tuvieron un papel importante en su conversión y en la de toda su familia: "Años antes de mi propia conversión, mi familia puso a mi hermana en una escuela feminista muy secular. La situación se volvió insostenible. Mi hermana fue castigada por dibujar un árbol de Navidad en la pizarra porque podría ofender a algunos estudiantes. Nuestros padres decidieron entonces enviarla a la Academia Santa Cecilia, la escuela católica para niñas que está al final de la calle, dirigida por las hermanas dominicas. ¡A través de esta escuela, las hermanas dominicas y los sacerdotes de la Provincia Oriental entraron en nuestras vidas!".

"Los enemigos de la Iglesia ayudaron a traer a los dominicos a mi vida y a la de mi familia. Gracias a las payasadas de una escuela progresista mi familia conoció a los dominicos y el padre Dominic Legge se convirtió en mi mentor".

Sobre cómo percibió su familia su conversión, Colin explica que fue difícil. "Aunque nunca me desincentivaron a no hacerlo. Mi hermana había asistido a la Academia Santa Cecilia, y estaba más familiarizada con la fe que el resto. Aun así, todos asistieron a mi confirmación, que me pareció una muestra impactante de amor y de apoyo", cuenta.

"Los enemigos de la Iglesia ayudaron a traer a los dominicos a mi vida y a la de mi familia", dice Colin Smith

Y, entonces, Colin decidió escribirles cartas. "La razón más obvia de hacerlo fue mi amor por mi familia y un deseo genuino de que encontraran la plenitud de la vida cristiana que yo creía haber encontrado. Aunque, escribí concretamente cartas porque no quería darles lecciones. Explicar la posición católica frente al protestantismo lleva mucho tiempo, y dar lecciones sería incómodo. Las cartas añaden un toque personal, que sabía que sería bien recibido. Me había ganado la reputación de ser sólido en mi fe. Algunos miembros de la familia consideraban que podía ser un defecto, pues creían que había sido a expensas del corazón. Las cartas eran una excelente manera de demostrar amor, el atractivo emocional de la fe y proporcionar argumentos intelectuales".

"Cuando escribí estas cartas, ya conocía bastante bien la mayoría de los argumentos católicos. Sin embargo, The Fathers Know Best fue un excelente libro que consulté durante todo el proceso para encontrar las referencias rápidas a los Padres de la Iglesia que quería citar en mis cartas".

Además de las cartas, hubo lugares que tocaron especialmente a sus familiares. Roma, por ejemplo, fue un sitio importante en la conversión de su madre. "El lugar que más la impactó fue, sin duda, el Circo de Nerón. Ella y yo habíamos estado hablando mucho sobre la Eucaristía, pero una visita a la Basílica de San Pedro cambió todo. Ella me dijo que su guía le estaba explicando el gobierno de Nerón, cuando se volvió a mi hermano para comentarle que Nerón era un hombre malvado. Pero, el guía defendió a Nerón, argumentando que él nunca odió a los cristianos. Más bien, pensaba que eran "raros" porque se comían a su Dios. Mi madre se quedó perpleja y pidió una aclaración. El guía confirmó que la razón de muchos martirios era la negativa a retractarse de que la Eucaristía es la verdadera carne y sangre de Cristo. Más tarde, tras esta anécdota, empezó a aceptar la Presencia Real".

Ver a los miembros de su familia crecer en la fe, ha sido para Colin todo un regalo. "Fue algo extraordinario. Es fácil imaginar un movimiento gradual hacia la conversión, sin embargo, a veces, parecía que se estaban deshaciendo los avances. No pude ver lo que estaba sucediendo hasta casi el final del proceso. Una vez que me di cuenta de lo que había sucedido, quedé asombrado por la Providencia".

"Fue una experiencia maravillosa, pero también me sentí tentado a considerarlo un logro mío, lo cual no fue así. Las cartas no provocaron la conversión. Los factores más importantes estaban totalmente fuera de mi control. Fue un honor ser el padrino de mi padre y de mi hermano. Tuvimos a muchos de nuestros amigos católicos presentes, lo que fue una gran alegría", concluye Colin Smith.