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viernes, 27 de diciembre de 2024

Kim, de madre atea y abuelos musulmanes, encontró a Cristo en el santuario de Lourdes: «Entendí que Dios existía; Al mirar a la Virgen María, sentí una paz total, una ausencia total de dudas»

Viendo la fe de los enfermos y peregrinos y como tocan la roca de la gruta de la Virgen de Lourdes, Kim entendió que Dios existía 

* «Durante la preparación de mi bautismo, mi madre no quiso acompañarme en este proceso y declaró que no vendría. Ella pensó que estaba influenciada por mis amigos. Convencida por mi padre, finalmente asistió a la misa de los ritos de elección y pudo escucharme dar mi testimonio. Ese día me dijo: ‘Entiendo, realmente conociste a Dios’» 

Camino Católico.-  Kim, de 23 años y su familia viven en Francia. Su madre, explica, es atea. Su padre es católico no practicante, y casi nunca dice nada de su fe. Sus abuelos son musulmanes. Ya antes de nacer ella, su familia decidió que no la formarían en ninguna religión. Pero la matricularon en colegios católicos por su buen nivel académico.

Los horarios familiares requerían llevar a la muchacha muy pronto por la mañana: a las 7:30 ya estaba en el instituto. «Una mañana, la responsable de pastoral me invitó a ir a la capilla, donde se organizaban tiempos de oración. Le dije que no sabía nada al respecto, que ni siquiera sabía si Dios existía. Ella me dijo: “Vamos, que hace calor en la capilla”. Curiosa, la seguí. El ambiente era muy especial, muy reconfortante, muy tranquilo. Leían pasajes del Evangelio. La vida de Jesús parecía bastante interesante. Me dejé retar y volví con regularidad», explica al portal de la Comunidad del Emmanuel.

Por esa curiosidad, se animó a apuntarse a unas clases de catequesis. Luego pidió permiso a sus padres para participar en una peregrinación a Lourdes.

Comprendió que Dios existía

El santuario le impactó y la hizo reflexionar. «Me llamó mucho la atención la inmensa fe de todos estos enfermos, gente que rezaba el rosario continuamente y esperaba una sola cosa: tocar la roca de la cueva. A través de esta fe en María, entendí que Dios existía», relata.

La fe de los enfermos impactó en Kim y tuvo su encuentro con Dios y la Virgen María                   

Al volver, convencida de que Dios existe, explicó a sus padres que se quería bautizar, pero ellos se oponían.

Al año siguiente volvió a Lourdes. «Al mirar a la Virgen María, sentí una paz total, una ausencia total de dudas», recuerda. De nuevo, pidió permiso a sus padres para bautizarse, pero ellos no se lo permitían.

Más adelante, durante la fiesta de Epifanía (Reyes), escuchó una moción interior: “En lo profundo de mi corazón escuché al Señor decirme: “¡Ve! » Al terminar la misa, fui a ver al sacerdote para pedirle el bautismo. Mis padres no lo tomaron muy bien pero yo sabía que Dios estaba conmigo».

Unos meses más tarde, el día antes de bautizarse, la estudiante volvió a Lourdes. «Traje un poco de agua de Lourdes, de la cual vertí unas gotas en el agua bautismal», explica, conmovida. Sucedió el 10 de junio de 2018.

«Durante la preparación de mi bautismo, mi madre no quiso acompañarme en este proceso y declaró que no vendría. Ella pensó que estaba influenciada por mis amigos. Convencida por mi padre, finalmente asistió a la misa de los ritos de elección y pudo escucharme dar mi testimonio. Ese día me dijo: ‘Entiendo, realmente conociste a Dios’».

Ahora es la madre la que anima a la hija a ser perseverante en la vida de fe y en la misa dominical. «Este año me pidió que fuéramos en familia a la misa de Navidad. Será la primera vez», explica.

Mirar a la Virgen cuando las cosas no van bien

Han pasado 6 años desde que se bautizó. Su fe ha soportado pruebas y dudas. «He tenido muchas dudas, pero nunca he cuestionado ni la existencia ni la presencia de María. Incluso cuando ya no ‘sentía’ nada con Dios, cuando tenía la impresión de atravesar el desierto, María estaba allí como un pilar imposible de desarraigar. María siempre me hace volver a lo básico. Constantemente me trae de regreso a Dios», explica.

Ya bautizada, pudo volver a Lourdes una cuarta vez. «Cuando las cosas no van bien, sólo tengo que mirar a María y siento que ella me lleva en sus brazos». Siente que se apoya en María cuando reza el rosario y cuando canta el Salve Regina. Cuando escucha esta oración, reconoce, «siempre me sale una pequeña lágrima porque esta canción realmente rinde homenaje a la belleza de María».

Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Misa de hoy, viernes, San Juan, apóstol y evangelista, 27-12-2024

27 de diciembre de 2024.- (Camino Católico) Homilía del P. Félix Castedo y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes, Octava de Navidad, San Juan, apóstol y evangelista, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid. 

Santa Misa de hoy, viernes, San Juan, apóstol y evangelista, 27-12-2024

27 de diciembre de 2024.- (Camino Católico) Celebración de la Santa Misa de hoy, viernes, Octava de Navidad, San Juan, apóstol y evangelista, presidida por el P. Félix Castedo, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Misterios Gozosos del Santo Rosario desde el Santuario de Lourdes, 27-12-2024

27 de diciembre de 2024.- (Camino Católico).- Rezo de los Misterios Gozosos del Santo Rosario, correspondientes a hoy viernes, desde la Gruta de Massabielle, en el Santuario de Lourdes, en el que se intercede por el mundo entero.

Palabra de Vida 27/12/2024: «El otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro» / Por P. Jesús Higueras

Camino Católico.- Espacio «Palabra de Vida» de 13 TV del 27 de diciembre de 2024, viernes, Octava de Navidad, San Juan, apóstol y evangelista, presentado por el padre Jesús Higueras en el que comenta el evangelio del día.

Evangelio: San Juan 20, 1 a. 2-8:

El primer día de la semana, María la Magdalena echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:

«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Adoración Eucarística con el P. José Aurelio Martín en la Basílica de la Concepción de Madrid, 27-12-2024

27 de diciembre de 2024.- (Camino Católico) Adoración al Santísimo Sacramento con el P. José Aurelio Martín Jiménez, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.

Miremos al niño en el portal de Belén: Vivir en el Amor es vivir en Jesús que nace en estos días / Por P. Carlos García Malo

 


Antonio Pampliega, periodista 299 días secuestrado en Siria por Al-Qaeda: «Rezaba en voz alta para que Dios me escuchara»

Antonio Pampliega, en Herrera en COPE

* «Me obligaron a leer el Corán horas cada día. Creían que me estaba convirtiendo, pero yo les dije: soy cristiano y no voy a cambiar» 

Vídeo de 13 TV en el que Antonio Pampliega cuenta en Herrera en COPE su testimonio

Camino Católico.-   Antonio Pampliega, periodista y reportero de guerra, ha compartido en el programa de Carlos Herrera en COPE su desgarrador relato sobre los 299 días de cautiverio que sufrió a manos del Frente al-Nusra, filial de Al-Qaeda en Siria. Entre reflexiones conmovedoras y detalles estremecedores, Pampliega ofreció una visión única de sus vivencias, marcadas por el miedo, la resistencia y la esperanza. El programa 'Ecclesia en Salida' de 13 TV ha emitido una pequeña síntesis en la que habla como su diaria oración a Dios le sostuvo en ese periodo lleno de sufrimiento.

 El secuestro ocurrió mientras Pampliega y otros dos periodistas trabajaban en un reportaje sobre los Cascos Blancos. Fue traicionado por su fixer, Usama, quien supuestamente lo entregó a los yihadistas por dinero. “Entre salvar a sus padres y nosotros, los tres pringados españoles, era obvio a quién escogería”, reflexionó.

La descripción del momento en que fue secuestrado es estremecedora. “El coche que nos transportaba fue interceptado por una furgoneta. Salieron hombres armados con kalashnikovs y pasamontañas. En ese instante pensé: la hemos cagado hasta el fondo.”

Pampliega detalló cómo, durante los primeros meses, sus captores intentaron convertirlo al islam y lo sometieron a presión psicológica. “Me obligaron a leer el Corán horas cada día. Creían que me estaba convirtiendo, pero yo les dije: soy cristiano y no voy a cambiar.”

Cuando los yihadistas sospecharon que Pampliega era un espía, las condiciones empeoraron drásticamente. “Físicamente me golpeaban a diario, y psicológicamente me aterrorizaban con simulacros de decapitación. Llegué a pensar: si van a matarme, que sea rápido, que no me duela.”

Antonio Pampliega, junto a Alberto Herrera

El periodista encontró refugio en la oración, aunque esto también provocaba tensiones con sus captores. “Rezaba en voz alta para que Dios me escuchara. Ellos, molestos, subían el volumen de su música religiosa. Entonces, aprovechaba los cortes de luz para rezar más fuerte.”

En medio de la desesperación, intentó quitarse la vida. “Me corté la muñeca con una cuchilla que escondí durante días. Lloraba pensando en mi familia. Pero no sé por qué, no lo logré. Quizá no era mi momento.”

Pampliega fue obligado a grabar vídeos de prueba de vida bajo amenazas. “Me decían que, si no lo hacía, empezarían a traerme los dedos de mis amigos.”

Diez meses después del secuestro, el Frente al-Nusra decidió liberarlo. Sin embargo, hasta el último instante lo mantuvieron bajo una atmósfera de terror. “Nos dijeron: ahí está Turquía. Aquí no volváis nunca más. Pensé que nos iban a fusilar por la espalda.”

Belén Domínguez ante un tumor en la médula: «Dios me ha curado el alma y me ha convertido. Jesús me está guiando en cada paso, Él es el timón de mi vida»

Belén Dominguez junto a su novio, Emilio, desde su habitación en el hospital Universitario Ramón y Cajal  / Foto: Instagram de Belén Dominguez @belendominguezb 

* «Ha sido Dios el que ha venido a buscarnos y nosotros le dijimos que sí. Desde entonces ese viaje de enfermedad ha sido duro, pero nada que ver con lo que sería sin Dios, que ha dado una vuelta a mi vida… Comulgar es lo que más feliz me hace porque es mi mejor medicina. Empiezo el día feliz, con muchísimo gozo. Me despierto y ya estoy contenta… Ahora Cristo es lo primordial en mi vida. Gracias a Él tengo todo lo demás. Todo es gracias a Él, no soy yo»

  

Vídeo de 13 TV en el que Belén Domínguez y su novio Emilio cuentan su testimonio

Camino Católico.- Belén Domínguez, una joven española de 31 años, ha demostrado una fuerza y una fe muy firmes al enfrentarse a un diagnóstico de tumor medular. Su historia, compartida en el programa 'Ecclesia en Salida' de 13 TV, es un testimonio de esperanza y un ejemplo de cómo la fe puede ayudar a superar los momentos más difíciles. Una historia que también está plasmada en su libro 'La vida es bonita incluso ahora: Una historia real de superación y lucha'. 

Al compartir su fe, Belén Dominguez afirma que “Dios me ha curado el alma y el cuerpo espero que Él quiera. Me he dado cuenta que Dios me ha convertido y que todo esto era para mi conversión, porque yo tenía una fe normal. Aunque estoy enferma con un cáncer de estadio cuatro, sin movilidad y sin nada, que es como lo más grave de todo. Yo me siento superlibre porque por dentro tengo a Dios y gracias a él tengo una maravilla en mi vida que no puedo creer, no puedo cuantificar".

Belén llevaba una vida normal, con planes de boda junto a su pareja, Emilio, cuando de repente recibió la noticia del tumor. “De repente nos dijeron eso y estamos los dos solos en la sala de urgencias con los neurocirujanos (...) y fue como shock”, relata Belén, describiendo el impacto inicial del diagnóstico. Tras una operación compleja y tratamientos agresivos que no dieron los resultados esperados, los médicos les sugirieron buscar un centro de cuidados paliativos.

Belén Domínguez junto a sus padres y su novio, Emilio / Foto: Instagram de Belén Domínguez @belendominguezb 

La fuerza de la oración y la fe

Ante esta desgarradora noticia, Belén confiesa que perdió la esperanza. Sin embargo, Emilio la animó a seguir confiando. “Oye tú confía, tú sigue confiando y la esperanza no la perdemos porque aunque te hayan dicho ya que no hay salida médica, nosotros vamos a seguir pensando en que alguna solución puede haber”, le dijo Emilio. Juntos, rezaron fervientemente pidiendo una oportunidad para seguir luchando.

Milagrosamente, al día siguiente apareció un ensayo clínico adecuado para el tipo de tumor de Belén. “Escuchó nuestras oraciones y apareció un ensayo clínico. Vino el doctor a decirnos que había aparecido un ensayo justo para el tipo de cáncer de Belén”, cuenta Emilio con alegría.

A pesar de los duros efectos secundarios del tratamiento, Belén mantiene una actitud positiva y se aferra a su fe. “Cada vez lo llevamos mejor, porque yo creo que es cuestión de actitud, que es como siempre lo decimos y eso no nos ha faltado nunca”, afirma Belén. Su día a día en el hospital está marcado por la oración y la comunión diaria, que le brindan consuelo y fortaleza.

“Ha sido Dios el que ha venido a buscarnos y nosotros le dijimos que sí. Desde entonces ese viaje de enfermedad ha sido duro, pero nada que ver con lo que sería sin Dios, que ha dado una vuelta a mi vida. Siempre rezando el rosario digo  que Dios me ha curado el alma y el cuerpo espero que Él quiera. Me he dado cuenta que Dios me ha convertido y que todo esto era para mi conversión, porque yo tenía una fe normal…. Ahora Cristo es lo primordial en mi vida. Gracias a Él tengo todo lo demás, Jesús me está guiando en cada paso, Él es el timón de mi vida. Todo es gracias a Él, no soy yo”, reflexiona Belén.

“Al final mucha gente se pregunta: ¿Por qué a mi me ha tocado la enfermedad? Pero nosotros como veíamos que no íbamos a obtener una respuesta […] dijimos, ¿para qué? Vamos a evitar ese por qué a mi, y vamos a buscar un para qué que al final nos llene más”, dice.

Cada día, desde su habitación repleta de estampas de santos e imágenes de la Virgen  —a quien ha prometido rezar un Rosario cada día—, la joven sevillana saca la fuerza necesaria para transmitir con humildad un mensaje de esperanza a los más de cien mil seguidores que tiene en su cuenta de Instagram y a quienes atraviesan situaciones similares. “Dios quiere que haga mejores a los demás, y creo que mi papel aquí, a día de hoy, es evangelizar y dar ejemplo de mi fe. Yo soy un mero instrumento”, remarca.

“Hay  muchísima gente que me escribe cartas y agradece que le esté ayudando a fortalecer su fe. Yo sé que el Señor está aquí presente conmigo y Él me lo está dando por algo”, transparenta.

A pesar de las dificultades, revela que Dios le manda pequeños regalos y señales cada día, y asegura que se siente inmensamente afortunada por poder transmitir su fe a los demás.

“Comulgar me hace feliz porque es mi mejor medicina”

Lo primero que Belén hace al despertar es recibir la sagrada comunión durante la visita del capellán del hospital, con quien ha forjado una especial amistad. “Realmente es lo que más feliz me hace porque es mi mejor medicina. Empiezo el día feliz, con muchísimo gozo. Me despierto y ya estoy contenta”.

Belén Domínguez junto al P. Juan Pedro / Foto: Instagram de Belén Domínguez @belendominguezb 

“Ahora cada día rezo más, porque es cuando más feliz soy. A través de la oración he descubierto que Él es lo primero, Él es lo único, y gracias a Él tengo a Emilio, a mi familia, vienen mis amigos a verme… es todo gracias a Él, entonces yo acepto la enfermedad y estoy muy feliz”.

Dirigiendo la mirada hacia el cielo, Belén asegura confiar en la providencia y que “si en algún momento me quiere llevar, yo seré feliz porque me voy con Él, y sé que le dará la fortaleza a los que me rodean para afrontarlo”. 

“Y si quiere me quedaré aquí, que es lo que yo le pido todos los días, porque me encantaría seguir glorificándolo y hacer el mayor apostolado que pueda, que ahora intento hacerlo desde una cama”.

Esta experiencia le ha enseñado a sacar lo mejor de cada situación y a disfrutar de cada instante. Aunque no siempre es fácil, remarca que el Señor le ayuda a no caer en la desesperación, a no ceder y a “responder siempre con una sonrisa”.

Emilio ha sido un pilar fundamental para Belén durante todo el proceso. Su amor y apoyo incondicional la han ayudado a mantener la esperanza y a afrontar los desafíos con valentía. "Es tan guay tenerle a mi lado. De verdad, gracias Señor por ponérmelo a mi lado. Es que no he podido soñar con alguien mejor. Estoy feliz", declara Belén con emoción. Pese a que no se han podido casar enfatiza que “no ha podido ser, pero Dios ha querido que estemos más unidos que nunca. Aunque nuestros planes han cambiado, hemos descubierto que los planes de Dios son perfectos y que tengo que estar aquí por algo”, cuenta emocionada al hablar de su compañero de vida, su “alegría y gasolina”, quien le sonríe con admiración desde una esquina de la habitación.

Belén Domínguez con sus inseparables amigas / Foto: Instagram de Belén Domínguez @belendominguezb 

Además del apoyo de familiares y amigos, Belén se siente muy agradecida a su familia del hospital de la planta 7 del Hospital Ramón y Cajal por haberla tratado tan bien: "Aunque esté encerrada desde hace un año entre cuatro paredes, me siento más libre que nunca, porque la libertad tiene que ser interior. Al final, cuando tú por dentro te sientes libre y tienes a Dios contigo, todo es posible. Como dice Emilio, hay que valorar cualquier cosa, incluso levantarte para ir al baño" relata. 

"Aunque estoy enferma con un cáncer de estadio cuatro, sin movilidad y sin nada, que es como lo más grave de todo. Yo me siento superlibre porque por dentro tengo a Dios y gracias a él tengo una maravilla en mi vida que no puedo creer, no puedo cuantificar".

El cantante Alejandro Sanz visitó por sorpresa a Belén Domínguez en el Hospital / Foto: Instagram de Belén Domínguez @belendominguezb