8 de julio de 2022.- (Camino Católico) Homilía del P. José Aumente y lecturas de la Santa Misa de hoy, viernes de la 14ª semana de Tiempo Ordinario, emitida por 13 TV desde la Basílica de la Concepción de Madrid.
Evangelio: San Mateo 10, 16-23:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán.
Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».
Evangelio: San Mateo 10, 7-15:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«ld y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.
Gratis habéis recibido, dadlo gratis.
No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no os escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies.
En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquella ciudad».
Camino Católico.- Sara Urios está casada y es profesora. Cualquiera que la conozca diría que es una mujer alegre y normal. Sin embargo, sufrió un accidente de tráfico en el que falleció una amiga suya. Desde entonces, su espalda, su cuello, su cabeza le han ido acarreando problemas. Por temporadas, con aparentes soluciones y con intervenciones quirúrgicas que parecían definitivas. Pero los dolores y molestias regresaban. En octubre del año pasado, la situación se le hizo insoportable y tuvo que cogerse una baja laboral que dura hasta hoy —aunque el alta médica quizá llegue mañana. Pastillas, pérdida de equilibrio, visitas a clínicas y todo tipo de dificultades. Hasta que acudió a la Colegiata de San Isidro (Madrid) el día de la festividad del Patrón, rezó, no estuve ni un minuto delante del cuerpo de San Isidro. Y dijo: “Parece que me encuentro mejor, vamos a comer. Terminamos y me iba encontrando mejor. Y al día siguiente me levanté estupendamente. Hasta hoy”, dice en un testimonio en vídeo en El Debate.
San Isidro, un santo labrador de cuya canonización se han cumplido cuatro siglos esta primavera, y cuyo cuerpo incorrupto se ha expuesto hace un mes. Un hombre de campo, como también lo fue la niña de Lourdes, Bernadette. Y es que una de las hijas de Sara lleva, precisamente, el nombre de Lourdes en agradecimiento a esta advocación mariana; su hija nació el día de Lourdes con menos de seis meses y un serio elenco de circunstancias adversas y complicaciones. Tras mucha devoción a la Virgen de Lourdes, y una larga temporada ingresada, la niña pudo empezar a ser un bebé normal en su casa. Y, al cabo de muchos años, Sara ha añadido otra devoción repleta de agradecimiento: San Isidro. Este es su testimonio en primera persona:
Evangelio: San Mateo 10, 1-7:
En aquel tiempo, Jesús, llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel.
Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos».
Arturo López también participa de las reuniones de plegaria del grupo de oración Familia, Evangelio y Vida de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, donde ha sido grabada en directo esta enseñanza, el lunes, 9 de febrero de 2015.